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jueves, 10 de junio de 2021

Libro Madrid con Encanto ya en librerías

 Hoy os quiero transmitir mi alegría porque el libro "Madrid con Encanto" (ediciones La Librería) se presentó el jueves 3 de junio con gran éxito en Madrid. A la presentación acudieron casi 100 personas y resultó un acto muy entrañable, alegre y participativo de todos esos amantes de Madrid. Os pongo algunas fotos de la misma.




El libro es una selección de patrimonio de Madrid, ordenado por patrimonio civil ( palacios, edificios emblemáticos, fuentes, fábricas, puentes, etc), patrimonio religioso, jardines y , también, atiendo a la comunidad de Madrid ( Aranjuez, Alcalá de Henares, el Escorial, Nuevo Baztán o Boadilla ). Si os gusta el blog disfrutaréis también con estos rincones seleccionados de Madrid. Animaros a comprarlo y leerlo con gusto! Ya disponible en la web de la editorial y pidiéndolo a vuestro librero habitual. Aquí os pongo también la portada y contraportada. Muchas gracias a todos los que me seguís.

Maribel Piqueras





lunes, 28 de diciembre de 2020

La Plaza de Ramales

 La Plaza de Ramales que conocemos hoy responde a un diseño decimonónico a raíz de los derrumbes ordenados por José Bonaparte en esta zona cercana al Palacio Real. En este punto se ubicaba la antigua plazuela de San Juan, en torno a la iglesia del mismo nombre, que aparecía ya en el fuero de 1202 como una de las diez iglesias más antiguas de Madrid. La estructura medieval de la misma, con la torre mudéjar, se fue modificando con los siglos. Hubo reformas en el Renacimiento y, sobre todo, se hicieron muchos cambios durante el s. XVII, al que corresponde la mayor parte de los restos decorativos que conocemos. Esta antigua iglesia de San Juan estuvo muy vinculada a la corte, por eso la frecuentaban para diversas ceremonias religiosas el personal que trabajaba en Palacio Real. Sabemos, con certeza, que el arquitecto turinés Filippo Iuvara, artífice de la primera maqueta del Palacio Real nuevo, y fallecido en la Granja en 1736, fue enterrado en esta iglesia de San Juan. También se dijo que Velázquez encontró sepultura aquí el 6 de agosto de 1660. Al realizar unas obras para el aparcamiento subterráneo en 1999 se excavó con minuciosidad en los restos de la iglesia buscando el cuerpo de Velázquez, pero sin ningún resultado. Luego se encontró un escrito de Juan de Fuensalida, donde expresaba que pagó el traslado de Velázquez a San Plácido. Pero lo cierto es que, aún hoy, no se ha encontrado la sepultura de este genial pintor. Un monolito con la cruz de hierro de Santiago en lo alto nos recuerda la figura de Velázquez. La leyenda a sus pies menciona que "aunque aquí se enterró a D.Diego, su fama no fue enterrada con él". De la iglesia de San Juan quedan dos importantes obras de arte recogidas en la cercana Iglesia de Santiago, que también lleva la advocación de San Juan Bautista. Me refiero a la escultura de San Juanito de Roldán y al lienzo del Bautismo de Cristo de Carreño de Miranda, ambos del s. XVII.

                      Plazuelas de San Juan y de Santiago en el plano de Texeira (SIEMA Matritensis)

Monolito homenaje a Velázquez (SIEMA Matritensis)

Leyenda en la parte baja del monolito homenaje a Velázquez
(SIEMA Matritensis)

San Juanito del escultor Roldán, padre de la Roldana, en la iglesia de Santiago ahora
(SIEMA Matritensis)

El Bautismo de Cristo, de Carreño de Miranda, que estaba en la antigua iglesia de san Juan, podemos contemplarlo ahora en la de Santiago, junto a la pila bautismal (SIEMA Matritensis)

El nombre de la plaza se puso en el siglo XIX para recordar la batalla de Ramales (un pueblo cántabro) durante la primera Guerra Carlista de 1839. Esta plaza es una de mis preferidas en Madrid, por el entorno tan elegante y bonito, además de cierta tranquilidad alejada de las multitudes de Opera o Arenal. Lo que más llama la atención, sin duda, es la espectacular arquitectura del edificio de esquina con la calle Vergara, el Palacete de Ricardo Augustín y Ortega. Ricardo Augustín nació en Ciudad Real en 1875, se casó en Vitoria en 1905 y murió en esta casa de Madrid en 1965. Ostentaba el título de Conde de Dávila. Le encargó la completa reforma de su casa al arquitecto Cayo Redón Tapiz, quien siguió un estilo ecléctico, tan propio de principios de siglo XX. Entre los años 1920-23 realizó esta joya. Destaca el ritmo de huecos, sabiendo pasar de pares a impares de manera espectacular, sobre todo en la fachada que da a la propia plaza, donde enlaza con 1 hueco de la torre, haciendo salir los tres huecos de abajo y resaltando esas tres ventanas en un solo balcón. Recurre a los adornos decorativos del mundo del barroco en ventanas, balcones y entrada principal a la vivienda por la calle Amnistía. En el torreón y cornisas sobresalientes vemos la influencia de la arquitectura regionalista vasca. Además, en toda la parte superior podemos contemplar las pinturas de Agustín Espí Carbonel. Como dato curioso vemos una Virgen esquinera en una hornacina que da a la calle Vergara. Es una bella imagen de Nuestra Señora de la Soledad. Este tipo de Vírgenes esquineras se dan mucho en Italia, Austria o Alemania, pero no en Madrid. En esta plaza de Ramales hubo un atentado de ETA el 29 de julio de 1994, que ocasionó la muerte del teniente general Veguillas y su chofer, así como la de un trabajador del Ballet Nacional Clásico y más de 20 heridos. También resultaron dañadas las fachadas de los dos palacetes y restaurantes, así como el resto de mobiliario. Aunque se cayeron los cristales de todas la ventanas, el que protege a la Virgen en la esquina resultó intacto.

Edificio de Ricardo Augustín con las animadas terrazas
(SIEMA Matritensis)

Vista general de la Plaza de Ramales (SIEMA Matritensis)

Virgen Dolorosa de esquina (SIEMA Matritensis)

Parte superior del edificio de Ricardo Augustín por la calle Amnistía, donde se
observan mejor las pinturas de la parte superior (SIEMA Matritensis)

Entrada principal al palacete vivienda de Ricardo Augustín, con los adornos barrocos de baquetones, modillones, frontones curvos y decoración floral (SIEMA Matritensis)

En el lateral derecho de la plaza, junto a los cimientos de la antigua iglesia de San Juan, destaca el palacete de Domingo Trespalacios, realizado en 1768 por Andrés Díaz Carnicero, con tres fachadas que se adaptan perfectamente a las irregularidades del terreno. Presenta un gran zócalo de granito con pequeños ventanales y luego tres alturas con muros de ladrillo (pintados posteriormente como falsos sillares), donde el piso principal presenta elegantes balcones con sinuosas curvas. La entrada a este palacete se realiza por la calle de la cruzada. Por el lado de la calle de San Nicolás, vemos fuerte contrafuertes en la base y un escudo. Domingo Trespalacios tenía un puesto importante en la corte y fue oidor de Nueva España. Sus herederos mantuvieron la propiedad de la vivienda hasta 1829. Luego pasaría al marqués de Revilla y, finalmente, después de la Guerra Civil, a un uso para viviendas y oficinas. También habitó en uno de esos pisos el escritor Gaspar de Arce.

Juego de alternancia de balconcitos curvos en la fachada del palacete de 
Trespalacios que da a la Plaza de Ramales (SIEMA Matritensis)

Esquina del palacete por la calle de la Cruzada, en la planta principal el 
escudo (SIEMA Matritensis)

Entrada principal a la vivienda de Trespalacios con los pilares llenos de adornos vegetales, lo mismo que el friso superior con el león y la decoración vegetal (SIEMA Matritensis)

Placa alusiva al escritor Gaspar de Arce que habitó en esta vivienda
(SIEMA Matritensis)

Antes de terminar esta entrada con un negocio con encanto, diferente de las terrazas a las que estamos habituados, comentaros que podéis utilizar tanto el texto como las fotografías de este blog, pero siempre indicando su procedencia. Así mismo tenéis la información de nuestra actividad cultural en twitter @siemamadencanto , Facebook Siema Matritensis, agenda de www.siema,es o info@siema.es. A la Plaza de Ramales, en la calle Vergara, destaca un negocio llamado Zúccaru, jugando con la palabra azúcar en italiano. Es un pequeño espacio regentado por italianos donde encontrar un buen café italiano, helados artesanales y dulces típicos italianos. En estas fechas muchos panetones y pan d´oro. De verdad que merece la pena llevarse algo de allí. Hace esquina entre Vergara y Lepanto. Con este final espero endulzaros un poco estos días. ¡Os deseo una Feliz Navidad a todos los amantes de Madrid!

Maribel Piqueras


Zúccaru, fachada por la calle Lepanto (SIEMA Matritensis)

Interior de Zúccaru (SIEMA Matritensis)














miércoles, 27 de febrero de 2013

VENTURA RODRIGUEZ Y LA IGLESIA DE SAN MARCOS

La Iglesia de San Marcos está situada en la calle San Leonardo nº 10, muy cerca de la Plaza España y representa uno de los desconocidos monumentos que existen en este sitio tan céntrico de la capital. El otro lo estudiaremos en el siguiente blog (así que os dejo con la intriga). La mandó construir el rey Fernando VI para conmemorar la victoria de Almansa, que tuvo lugar el día de San Marcos, un 25 de abril de 1707, y que supuso el avance de las tropas de Felipe V hacia el Levante español. Con ello se conseguía dar un paso muy importante para vencer la resistencia de las tropas del archiduque Carlos a la corona de España. En fin, era como un homenaje al primer Borbón español, padre de Fernando VI. Para ello el rey no lo dudó ni un instante y contrató a los mejores artistas del momento, los que trabajaban ya para él en las obras del nuevo Palacio Real de Madrid. Arquitectos como Ventura Rodriguez, escultores de la talla de Juan Pascual de Mena, Felipe Castro o Robert Mitchel se dan cita aquí. El III Duque de Berwick, Jacobo Fitz-James Stuart y Colón patrocinó esta construcción, recordando que las tropas de Felipe V estaban capitaneadas por sus antepasados. Además, a esta iglesia cercana al palacio de los Berwick (denominado Liria) eran a donde acudían los miembros de esta casa nobiliaria. La amistad y unión con el gran arquitecto Ventura Rodriguez les llevó a encargarle también su residencia en la capital décadas más tarde.

Fachada de San Marcos, donde se combina la estructura vertical de la parte central
con las horizontales y cóncavas de las partes laterales (Foto SIEMA)

Vista general de las cubiertas de San Marcos, con el campanario
y la linterna de la cúpula (Foto SIEMA)

Esta Iglesia se tardó poco en construirse, desde 1749-1753. Y es considerada como la primera gran obra que hace en Madrid Ventura Rodriguez. Durante esos años Ventura Rodrguez llega a lo máximo de su fama y confianza con el Rey Fernando VI. Remontándonos un poco en el tiempo diremos que este arquitecto, con sólo 14 años, trabajaba al servicio de Marchand en las obras de Aranjuez. Con 18 años entra al servicio de Iuvara y, al fallecer éste en 1735, se formará con Sacchetti.  Debido a sus conocimientos del dibujo y la arquitectura será nombrado con sólo 24 años "Aparejador Segundo de las obras de Palacio Real" (1741). Es autodidacta y se adentra en el Barroco romano a la perfección sin haber estado nunca en Roma. Cuando se inicia esta iglesia, en 1749, tenía el título de arquitecto delineador mayor de las obras del Palacio Nuevo, llegando a ser arquitecto mayor de palacio en 1752. Fernando VI le preferirá a él frente a Sacchetti para terminar las obras de la Capilla Real. También en  1752 será nombrado Director de la sección de Arquitectura de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Durante la década de los 50 todas las obras suyas denotan ya esa gran influencia italiana y, curiosamente, será miembro de la Academia romana de San Lucas. Después, con el rey Carlos III será sustituido por Sabatini en las obras de los sitios reales, pero seguirá con mucha actividad y abordando todos los temas: será Director de la Real Academia de Bellas Artes entre 1766-75, diseñará todo el entorno del Prado y sus fuentes, realizará edificios religiosos (conventos, iglesias y catedrales), civiles para la nobleza ( Palacio de Liria o del Infante D. Luís son de los más conocidos), y otra edificación de carácter civil ( cárceles, casas consistoriales, teatros, plazas mayores, cuarteles, etc..

El diseño de la fachada recuerda a San Andrés del Quirinal en Roma. Está realizada toda ella en ladrillo, excepto la piedra de los capiteles, de puertas y ventanas. Consta de una estructura vertical muy sencilla, con remate de frontón y cruz de piedra. Está flanqueada por esas dos pilastras gigantes de orden compuesto. Presenta una puerta monumental con molduras barrocas y frontón decorativo semicircular, así como las molduras terminadas en volutas que rematan la ventana del coro de arriba. Pero se da una ausencia total de decoración escultórica en figuras al exterior. Las líneas cóncavas de los laterales y las cubiertas manifiestan ya la perspectiva y movimiento barrocos que también encontraremos dentro. Interesante la sencilla torre-campanario de ladrillo y la linterna con tejado curvo de la cúpula central.

Planta de San Marcos (wikipedia)

Como se aprecia en este plano, la planta es espectacular. Recuerda a la de San Felipe Neri, realizada por Iuvara en la ciudad de Turín. Es una planta formada por cinco elipses seguidas y como embutida en el muro. Sobre la primera elipse se sitúa el coro alto a los pies de la Iglesia, esta es pequeña, aunque no tanto como la última, que aparece detrás del presbiterio y sólo se aprecia en la planta. En la entrada, bajo el coro con el órgano, encontramos a la derecha un Cristo crucificado de madera rodeado de pinturas de la Dolorosa y San Juan (todo el conjunto es del s.XIX), pero luego, en los muros de la siguiente elipse, se encuentran los dos retablos más bonitos de la iglesia: San Benito y Santa Escolástica. Es una iconografía benedictina, porque desde su creación, hasta 1820 en que se constituyó como parroquia independiente, dependía del Monasterio Benedictino de San Martín. Los dos retablos barrocos en madera policromada se conservan muy bien. En el de la izquierda vemos la magnífica talla de "San Benito", obra de Juan Pascual de Mena en el s.XVIII y, encima, la pintura de Luis González Velázquez, representando a "San Benito con la visión de la Santísima Trinidad". Las pequeñas esculturas de abajo son un añadido del s.XIX (Sta Lucía y San Roque). Simétricamente en frente está el de Santa Escolástica, la hermana de San Benito, también de Pascual de Mena. La pintura de González Velázquez está algo deteriorada por la humedad y representa a "San Benito confesando a su hermana". También las esculturas de San Miguel y de San Ramón Nonato son del s.XIX.
Cristo crucificado en madera policromada, ante las pinturas de 
S.Juan y la Virgen, s XIX (Foto SIEMA)

Retablo de San Benito, escultura de Juan Pascual de Mena
(Foto SIEMA)

Retablo de Sta. Escolástica (Foto SIEMA)

Primera elipse, pequeña, justo en la entrada
(Foto SIEMA)

Coro a los pies de la iglesia, con balcón elíptico. El órgano es de 1905, contiene
registros de piano y arpa, pero lleva sin funcionar sesenta años(Foto SIEMA)

Vista general desde la elipse central (Foto SIEMA)

Arranque de la cúpula (Foto SIEMA)

Cúpula central de San Marcos (Foto SIEMA)

En las fotografías de la cúpula de la gran elipse central podemos ver las pilastras gigantes de orden compuesto y la gran línea de cornisa que se mueve y se parte y recorre toda la iglesia, pero lisa, sin decoración escultórica. Ésta la diseña Ventura en los casetones de los lunetos de la cúpula y en la linterna y es a base de grandes flores. A Ventura Rodriguez le gustaba tanto esta obra que quiso ser enterrado a los pies de esta cúpula y así estuvo hasta que durante el s.XIX lo trasladaron a la llamada Capilla de los Arquitectos de la Iglesia de San Sebastián. Pero, como vemos, salvo muy pocos añadidos, se conserva todo el conjunto arquitectónico, escultórico y pictórico propio del s.XVIII. Bajo esta cúpula Luis González Velázquez pintó los cuatro Evangelistas en los lienzos, justo encima de los retablos. También en las pechinas realizó pinturas de los cuatro doctores marianos, casi todos benedictinos, menos San Bernardo de Claraval que va de blanco. En la cúpula trabajó escenas de la vida de San Marcos como la predicación de este en Alejandría,  la confirmación de su Evangelio por parte de San Pedro, el intento de quemarlo en Alejandría que se suspendió por una tormenta y una escena de la propia Batalla de Almansa.

Aquí se percibe más cerca la escena de la batalla de Almansa
(Foto SIEMA)

Los retablos serían los siguientes, si empezamos por la derecha, siento la mala calidad de algunas de las fotos y los reflejos:
  • San Blas (anónimo)
  • La Soledad (Juan Pascual de Mena) y en el Sagrario la Sta Faz como la que se conserva en la Catedral de Jaen
  • La Virgen con el Niño (de Pascual de Mena;  regalo de la reina MªCristina, mujer de Alfonso XII, a la iglesia)
  • Retablo Mayor con la escultura de San Marcos, sedente, escribiendo su Evangelio. Entre columnas de orden gigante, rayos de madera dorada que le traen la inspiración de un óculo con vitrina del Espíritu Santo. A destacar los ángeles y querubines que le rodean. La escultura de San Marcos ocupa la última elipse, realmente metida en el retablo mayor, hecho que no se aprecia en el plano. Pascual de Mena escribió en griego el Evangelio, como así sucedió en realidad.
  • San José (Pascual de Mena, s. XVIII)
  • Imagen del Sagrado Corazón, era la iconografía más antigua de este tipo de advocación que hubo en Madrid. Francisco Font la copió literalmente de la original que se destruyó en el incendio de 1925, basándose en fotografías antiguas. 
  • San Antonio de Padua: imagen de Juan Villanueva Bardales, padre del arquitecto neoclásico, Juan de Villanueva. 
Retablo de la Soledad (Foto SIEMA)

Virgen con niño y parte del púlpito (Foto SIEMA)


Rompimiento barroco de líneas en la parte superior del retablo mayor, 
con la vidriera del Espíritu Santo y los ángeles. También las curvas de la línea de cornisa
y los capiteles y casetones de flores (Foto SIEMA)

San Marcos en el centro del retablo (Foto SIEMA)


Detalle de la escultura (Foto SIEMA)

Escultura del ángel del silencio, de Juan 
Pascual de Mena (Foto SIEMA)


Sagrario de bronce dorado y esmaltes,
s XIX (Foto SIEMA)

Como siempre, Ventura consigue hacer una arquitectura armoniosa, muy luminosa y elegante. La escultura central representa al Evangelista San Marcos recibiendo la inspiración divina por medio de los rayos dorados para escribir su Evangelio y es de Juan Pascual de Mena. Los ángeles de pié laterales, en marmolina, son también de Pascual de Mena. Los grandes ángeles sedentes arriba fueron realizados por Felipe de Castro y todo el sinfín de querubines y pequeños ángeles que recorre la iglesia tienen la autoría de Robert Mitchel  (el mismo que trabajó en la conocida fuente de Cibeles ). Muchas veces se da una unidad de arquitectura, escultura y pintura, como el las pinturas de la cúpula, con esos ángeles cuyo estuco sobresale, lo mismo que en el retablo de la soledad, donde las alas salen en relieve del propio lienzo. Como veis, mucho más importante de lo que parece por fuera. Incluso la Sacristía es muy interesante. Desde ella se accede a la escultura de San Marcos del retablo central y contiene muchas obras de arte: un lienzo del s XVI que representa a los cuatro evangelistas, un Cristo de márfil filipino barroco y unos espejos magníficos. 

Maribel Piqueras

Sagrado Corazón (Foto SIEMA)

San Antonio de Padua, de Juan de Villanueva Bardales.
Con el Niño Jesús esculpido de manera inpendiente
(Foto SIEMA)


Cristo filipino de márfil en la sacristía (Foto SIEMA)


Espejo (Foto SIEMA)