La iglesia de Santa María la Antigua está considerada la más antigua de Madrid. Originariamente era la iglesia de Santa María Magdalena, ante la que iba a rezar San Isidro cuando trabajaba en estas tierras del margen derecho del río Manzanares. Aquí tuvo lugar el famoso milagro del lobo. Estando San Isidro rezando en esta iglesia le avisaron de que un lobo iba a comerse a su burrito, que estaba fuera. San Isidro les transmitió tranquilidad y siguió rezando ante el Sagrario con total paz. Cuando salió, se encontró al lobo muerto a los pies de su burro. También se relaciona a San Isidro con el pozo situado bajo la escalera. Por tanto, en el siglo XI ya existía, aunque la mayor parte de los documentos sobre ella son del s XIII. Una placa en la fachada recuerda al santo patrón de Madrid.
Placa en la fachada que la relaciona con San Isidro (SIEMA Matritensis)
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domingo, 5 de noviembre de 2023
Iglesia de Santa María la Antigua de Carabanchel
Es un templo de estilo mudéjar, con planta rectangular de tres naves y ábside semicircular. Son originales su portada - con el gran alfiz de ladrillo que enmarca las arquivoltas sobre sutiles arcos de herradura, teniendo una de ellas decoración polilobulada -, su alta torre y contrafuertes. Presenta muros de ladrillo liso con franjas de mampostería, cornisa de ladrillo y cubierta de teja. Percibimos claramente la influencia del mudéjar toledano, pero también, en la disposición de esa fachada lateral, nos recuerda al mudéjar castellano-leones de Toro.
Portada principal con decoración en ladrillo y arquivoltas, una de ella con arquillospolilobulados (SIEMA Matritensis)
(SIEMA Matritensis)
Recientemente se descubrieron restos de maderas y pinturas medievales al temple en el coro situado a los pies de la iglesia (con imágenes heráldicas y figuras góticas que mantienen su colorido). En las pinturas destacan los escudos heráldicos, el castillo y el león de Castilla, así como escenas religiosas referentes a María Magdalena, San Sebastián, la Resurrección. La decoración del retablo mayor y el resto del interior es moderna. En el s XVI pasó a convertirse en ermita y depender de la iglesia de San Sebastián Mártir de Carabanchel (no confundir con la situada en Atocha). Por eso encontramos un cementerio anexo, que es el cementerio parroquial de San Sebastián Mártir. Esta iglesia de Santa María la Antigua se localiza en la c/ Monseñor Oscar Romero nº 92, muy cerca del solar donde estuvo la cárcel de Carabanchel. Con las siguientes imágenes de la misma me despido. Ya sabéis que la incluimos en una de nuestras rutas por Carabanchel.
Maribel Piqueras
Pozo bajo las escaleras del coro (SIEMA Matritensis)parte del coro (Secretos de Madrid )
martirio de San Sebastián (SIEMA Matritensis)
la Antigua (SIEMA Matritensis)
jueves, 31 de octubre de 2019
Iglesia de San Pascual en el Paseo de Recoletos
En el Paseo de Recoletos, antes de la fama que le dieron los palacetes de la segunda mitad del s. XIX, existieron varios conventos construidos durante el s. XVII en esta amplia zona E de Madrid. La historia de uno de ellos es la que queremos difundir hoy. La verdad es que,cuando te mueves por este paseo, lo que más llama la atención son sus elegantes edificios (muchos convertidos en sedes de bancos o diversas fundaciones), además de la Biblioteca Nacional, algún café chic o el bulevar central. Pero escondido entre tanta magnificencia se levanta la humilde fachada de este convento de clarisas. No es fácil mostrároslo ya que no dan facilidades para hacer fotos, incluso por temas laborales. La razón se debe a que es un centro de adoración eucarística.
Fachada de la Iglesia de San Pascual (SIEMA Matritensis)
Esta Iglesia y convento de San Pascual fue una fundación, en 1683, por D Juan Tomás Enriquez de Cabrera, almirante de Castilla, Duque de Medina de Rioseco y miembro del Consejo de Estado del último rey Austria, Carlos II. Originariamente se trajo a un pequeño grupo de monjas franciscanas provenientes de un pueblo de Guadalajara. El convento llevó la advocación de la Inmaculada Concepción. Más tarde se añadió el de San Pascual. El Duque dotó a esta fundación barroca de obras de arte de gran calidad. Pero con la desamortización de 1836 las monjas tuvieron que abandonar el lugar y se trasladaron al Monasterio de las Descalzas Reales hasta 1852, en que vuelven a su casa del Paseo de Recoletos. El entonces Duque de Medina de Rioseco, Mariano Tellez, que también ostentaba el título de XII Duque de Osuna insistió por medios legales hasta obtener la recuperación de esa iglesia. Pero el gozo apenas les duró una década, ya que debido a las obras en el Paseo de Recoletos se tuvo que demoler el barroco edificio en 1861. Por tanto, la arquitectura que visitamos hoy en día responde al siglo XIX. Fue el propio arquitecto que trabajaba para los Duques de Osuna, Juan José Urquijo y Gómez, quien diseñó en 1866 la nueva construcción. La fachada es muy sobria, como casi todos los edificios conventuales de la orden franciscana durante el sXIX. Se extiende horizontalmente y se divide en tres partes. La central, con el arco y puerta de entrada, sobre el que se añade un dintel y, a los lados, dos pilares adosados con moderno diseño de capitel compuesto. Encima la hornacina con la Inmaculada, flanqueada por dos escudos (el de la orden franciscana a la izquierda y el de la casa ducal que lo fundó a la derecha). Una ventana ilumina a los pies de la nave. Termina con remate triangular y cruz. Las dos extensiones laterales con ventanas altas presentan forma de arcos y llevan molduras alrededor.
Detalle de la parte principal de la fachada (SIEMA Matritensis)
Hornacina con la Inmaculada flaqueada por los escudos (SIEMA Matritensis)
En el interior se sigue el diseño de la arquitectura religiosa madrileña barroca: planta de cruz latina, de una sola nave y presbiterio en alto con terminación plana. A los lados una serie de arcos abren pequeñas capillas. El crucero es corto en extensión pero profundo. Una cúpula sobre pechinas y con linterna cubre ese crucero y da la poca luz que vemos en el interior de la iglesia. Los mismos pilares con capitel compuesto de la fachada, son los que recorren la nave interior.
Vista general del interior (SIEMA Matritensis)
Vista del retablo y altar mayor con iluminación
(Inspiriroks)
El estilo ecléctico de final del s XIX lo percibimos en cada uno de los detalles decorativos. El retablo mayor se inspira en el Neoclasicismo, está tallado en madera imitando mármol. Dividido en tres cuerpos: el de abajo con el Sagrario y, a los lados, modernas esculturas del Sagrado Corazón de Jesús y de María (ambas del taller de Olot). En la parte central, San Pascual Bailón en la gloria adorando la Eucaristía, con unas curiosas ovejas talladas a sus piés. A los lados, esculturas de San Francisco y Sta. Clara. Arriba la Inmaculada Concepción. Como remates una gran cruz que parece se choca con el techo y los mismos escudos que aparecían en la fachada. El hecho de las ovejas junto a San Pascual Bailón se debe a que este santo aragonés, cuando era niño ejercía de pastor de ovejas y se ponía muy contento, bailando, cada vez que oía las campanas de la iglesia cuando indicaban que se celebraba la Eucaristía. Otro famoso convento de San Pascual Bailón en la Comunidad de Madrid es el que mandó hacer Carlos III en Aranjuez y del que he sacado estas imágenes de su altar mayor, donde aparece una parecida iconografía de este santo pintada por Mengs.
Cuadro de Mengs sobre San Pascual Bailón
(SIEMA Matritensis)
Retablo de San Pascual Bailón del convento de Aranjuez (SIEMA Matritensis)
Son impresionantes las cubiertas abovedadas con sus frescos, realizados a principios del s XX, representando escenas relacionadas con san Francisco y Sta. Clara. La cúpula central representa hechos de la vida de Sta. Clara y, en las pechinas, los evangelistas. A los lados del crucero encontramos los retablos más bonitos: el de la Inmaculada con un lienzo en la parte de arriba de San Antonio de Padua. Al otro lado del crucero el de la Virgen del Carmen.
Cubiertas y frescos de la iglesia (luzycolor.2000. Proyecto iluminación)
Detalle de la cubierta del altar a la izquierda del crucero
(SIEMA Matritensis)
Altar de la Virgen del Carmen, en la parte derecha del crucero
(SIEMA Matritensis)
Las capillas a los pies de la iglesia representan a Cristo Crucificado, San Antonio de Padua y, a la derecha, la de la Virgen del Pilar. Toda la decoración interior de madera se restauró tras la Guerra Civil, que es la otra etapa crítica para las monjas. El convento fue ocupado por las Brigadas Internacionales y las monjas se tuvieron que refugiar en un piso en Madrid. Todas, menos dos de las monjas que prefirieron buscar refugio en un piso de unos familiares por la zona de Ventas. Alguien las delató y las asesinaron pegándolas unos tiros en plena calle. Posteriormente, en los años 80 se realizó otra restauración. Como bien dice una placa situada a la izquierda del altar mayor, el Papa León XIII, a instancias de la reina regente MªCristina, se ha dignado a conceder el jubileo perpétuo de 40 horas para esta Iglesia de San Pascual (firmado el 23 de enero de 1889, es decir, apenas 4 después de crearse la diócesis de Madrid). Esas 40 horas recuerdan las 40 horas que transcurrió Jesús desde que murió en la cruz hasta que resucito. Por tanto, en esta Iglesia se mantiene la Adoración Eucarística en silencio, todo a oscuras menos la Custodia y, para facilitar la oración, no están permitidas visitas, ni fotos, ni dada que pueda molestar. Del convento no hemos dicho nada, es de estricta clausura y se extiende por los laterales y parte trasera de la iglesia. Estas clarisas siempre han tenido mucha fama en el barrio. Su iglesia era frecuentada por la alta aristocracia que residía en la zona a fines del s XIX y principios del XX. Actualmente existe la costumbre de llevar huevos a estas Clarisas antes de la celebración de una boda, para pedir que no llueva ese día. No se si nuestros actuales reyes siguieron esa costumbre, porque en su boda llovió a cántaros.
Maribel Piqueras
Retablo de San Antonio de Padua
(SIEMA Matritensis)
domingo, 27 de octubre de 2019
Capilla S.Isidro en la calle El Águila
La semana pasada tuvimos la suerte de visitar, con SIEMA Matritensis, algunos edificios más desconocidos de La Latina. Entramos en la Capilla de San Isidro, situada en la calle El Águila nº 1. Esta capilla se construyó en el solar donde, según la tradición, nació el santo madrileño y pasó su infancia. San Isidro, nombre que deriva de San Isidoro, nació ahí el 4 de abril de 1082. Esa era un área donde residía la población mozárabe de Madrid, al otro lado del arroyo de San Pedro y de la ciudad árabe. Zona de chamizos, casas pobres, huertas y campos agrícolas. Sólo tres años después tomaría el Mayrit árabe el rey Alfonso VI proveniente de Toledo. Descubierto el cuerpo de San Isidro en 1212, enterrado en el cementerio de San Andrés, se le nombró patrón de Madrid. Y, al poco tiempo de establecerse aquí la corte con Felipe II, se fusionaron las cofradías de San Pedro el Real, San Isidro y San Andrés, creando la Real Archicofradía Sacramental en 1583. En el escudo antiguo que cuelga de las paredes de la capilla se ven los símbolos de esas tres cofradías: cruz de San Andrés, pica de San Isidro, tiara papal y llaves de San Pedro.
Escudo de la Real Archicofradía de San Pedro, San Andrés y San Isidro
(SIEMA Matritensis)
Cerámica con el nombre de la calle (SIEMA Matritensis)
Fachada del edificio de final del s XIX, con la entrada a la
capilla (SIEMA Matritensis)
La Real Archicofradía Sacramental, conocida por el nombre más corto de la Sacramental, organizó aquí su sede y un oratorio desde 1673. La capilla actual no es la original barroca, sino que forma parte de las reformas en esa edificación en 1896. De ahí la altura del edificio, los elegantes balcones de hierro, los adornos de estuco,o el estilo neogótico de la puerta de entrada (que se llevaba tanto en el siglo XIX para arquitectura religiosa). Durante la Guerra Civil destruyeron el retablo y decoración original, salvándose la talla de San Isidro del s XVIII. Por fotografías antiguas se puede contemplar el estilo de esa capilla, que recuerda al barroco. La última reforma se realizó en el 2017, quedando inaugurada el 28 de marzo del 2017 por el cardenal de Madrid, D. Carlos Osoro. Abren todos los días 4 de cada mes y, durante el 4 de abril, fecha conmemorativa del nacimiento del santo, existe la costumbre de presentar los niños al santo en ese día.
Entrada principal a la capilla, también con arco apuntado
(SIEMA Matritensis)
Ingreso al edificio de 1896,cuyos bajos están ocupados por la capilla
(SIEMA Matritensis)
Escultura original de San Isidro que estaba en la capilla antigua. La corona es
posterior, donado por una mayordoma de la Sacramental (SIEMA Matritensis)
La capilla actual tiene planta de rectángulo, con unas escaleras a la izquierda que conducen a la sacristía, a la sala de reuniones de la Sacramental y al resto del edificio. El estilo arquitectónico es moderno, sobrio, minimalista. Para la decoración de sus paredes ha acudido a objetos artísticos provenientes de diferentes donaciones a la Sacramental. Como el gran lienzo del Cristo crucificado (Rafael Tegeo, 1854), firmado en el ángulo inferior derecho, la escultura de Santa Lucía, el cuadro que representa la adoración eucarística de San Pedro, San Andrés y San Isidro, los tapices de la Real Fábrica, copia de unos flamencos del XVII (representan escenas bélicas de Alejando el Magno), estandartes antiguos eucarísticos que acompañaban a la procesiones que llevaban la Eucaristía a los enfermos en la zona.
Crucificado de Rafael Tegeo (SIEMA Matritensis)
Talla de Santa Lucía de gran calidad (SIEMA Matritensis)
Estandartes eucarísticos colocados sobre el Sagrario (SIEMA Matritensis)
Cuadro que representa la adoración eucarística de los patronos de la Sacramental, con la Inmaculada y las almas del purgatorio. Anónimo escuela madrileña s XVII (SIEMA Matritensis)
Detalle de uno de los tapices (SIEMA Matritensis)
La capilla, como hemos comentado, cuenta con dependencias anexas. Una de ellas es la pequeña sacristía, donde se sitúan un armario y cajoneras donadas, así como otro tapiz. A destacar unos libros litúrgicos con tapas de piel y bronce dorado, que presentan una decoración muy elaborada. Desde aquí agradecemos a la Sacramental de San Isidro, que también se encargan de las visitas al cementerio de San Isidro (mucho más conocidas que esta capilla), el habernos permitido amablemente acceder a la capilla fuera del horario de culto. Y también su esfuerzo por mantener vivo este lugar de santa tradición para los madrileños y, para todo el mundo, ya que San Isidro, desde 1960, es también patrón de todos los agricultores del mundo. Llama la atención encontrar su figura en iglesias de Alemania o Irlanda, por ejemplo. Nos despedimos y, como siempre, podéis seguirnos en facebook Siema Matritensis, Twitter @siemamadencanto, Instagram Siemamadencanto (cuenta más reciente) o en agenda de la web www.siema.es. Recordar que sólo publicamos las visitas libres, no las de empresa o grupos privados.
Maribel Piqueras
Sagrario (SIEMA Matritensis)
Otro de los tapices (SIEMA Matritensis)
Libros litúrgicos en la Sacristía (SIEMA Matritensis)
Placa que indica la visita oficial del Cardenal de Madrid después de la
última reforma (SIEMA Matritensis)
Otro de los tapices (SIEMA Matritensis)
Libros litúrgicos en la Sacristía (SIEMA Matritensis)
Placa que indica la visita oficial del Cardenal de Madrid después de la
última reforma (SIEMA Matritensis)
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jueves, 21 de febrero de 2019
Ermita Virgen del Puerto III Centenario
En el 2018 se celebró el Tercer Centenario de la Ermita, y continúa en la parte alta de la misma la original exposición conmemorativa que pudimos recorrer ayer con SIEMA Matritensis. Así que me he animado a contaros un poco más la historia y curiosidades de esta famosa ermita. La idea partió de Francisco Antonio de Salcedo y Aguirre, más conocido como Marqués de Vadillo. Gozaba de gran prestigio en la corte por los servicios prestados a Felipe V y es considerado como el mejor corregidor de Madrid durante el reinado del primer Borbón. Encargó a Pedro de Ribera la reforma de la explanada junto al río Manzanares, situada entre el Puente de Segovia y el Reservado de la Casa de Campo, justo en frente del Palacio Real (Alcázar Austria). En un principio pensó en Teodoro Ardemans para la realización de las obras, pero como éste estaba muy liado con obras en los sitios reales, se prefirió al recién nombrado "alarife", Pedro de Ribera, discípulo de Ardemans. Ribera realizó el proyecto de ese Paseo Nuevo, como entonces se llamaba al Paseo de Virgen del Puerto. La reforma era amplia: obras de urbanización e ingeniería, para explanar el terreno, hacer conducciones de agua, etc. Pero también obras de embellecimiento estético, como jardines, pabellones o fuentes. En el marco de esas obras se construyó la famosa Ermita de Virgen del Puerto. No existía el muro que la rodea hoy en día, sino que se veía desde ella una bonita perspectiva de todo Madrid, con el Palacio Real al fondo, rodeada por el camino, el río y jardines. El Marqués de Vadillo era un hombre muy recto y con una gran preocupación social. Decidió que la gran multitud de lavanderas que acudía a la zona tuviera un lugar de recogimiento y descanso donde rezar. Para ello costeó la ermita de su propio dinero, encargando a dos capellanes y un sacristán su custodia.
Juego de cubiertas en la ermita (Foto SIEMA Matritensis)

Lateral (Foto SIEMA Matritensis)
Ante la fachada principal con el grupo de SIEMA Matritensis
(Foto SIEMA Matritensis)
Constituye una de sus primeras grandes obras en Madrid(construída entre 1718-20) y el Marqués quedó tan satisfecho que luego le nombraría Maestro Mayor de las obras de Madrid, de sus fuentes y de sus viajes de agua a la muerte de Ardemans. Pedro de Ribera se nos muestra como un arquitecto de transición en esta ermita, entre la arquitectura sobria y estática de los Austrias y el nuevo barroco cortesano que está llegando. Pero el estilo de Pedro de Ribera no gustaba en la corte, ni al rey Felipe V, pero si apasionaba a la nobleza de Madrid, así como a las órdenes religiosas. Exteriormente la ermita adquiere la apariencia de un pabellón de parque, por los muros y la caída de las cubiertas. Los muros son de ladrillo y utiliza la piedra en las molduras que adornan puertas y ventanas. Logra gran movimiento es esas cubiertas de teja y pizarra. La fachada principal da al lado del palacio. Para las formas de la ermita el arquitecto se inspiró en la Torre de la Parada del Pardo y en otras ermitas existentes en los jardines del Retiro.
Torre de la parada (Anónimo madrileño s XVII)
Ermita de San Antonio en el Retiro, dibujo en la exposición
(Foto SIEMA Matritensis)
Pedro de Ribera une la portada con el balcón por medio de baquetones y decoración vegetal, son esas molduras suyas que recuerdan a los tallos de las plantas y que siguen las líneas arquitectónicas. Las dos pequeñas puertas laterales, así como las ventanas elípticas presentan también molduras que las adornan. Como es una ermita dedicada a la Virgen encontramos iconografía mariana (veneras o el escudo del Ave María encima del balcón principal).Destacan en él las líneas curvas y los elementos de la naturaleza, como si fuera el Gaudí de la época (conchas, baquetones como tallos, hojas, guirnaldas, frutas, etc..). En las esquinas las torres, cuyas cubiertas también suelen ser curvas. Incluso, por la parte trasera del edificio, se perciben dos construcciones curvas de ladrillo que se corresponden a las capillas circulares situadas a ambos lados del presbiterio.
El Marqués de Vadillo, por Miguel Jacinto Melendez. Uno de los pocos retratos que tenemos de nuestro personaje. Museo de Historia de Madrid (Foto SIEMA Matritensis)
Nada más entrar encontramos dos lápidas en las paredes. La de la izquierda nos recuerda la construcción de la ermita y, la de la derecha, es un escudo precioso en piedra del Marqués de Vadillo. En planta dibuja un corredor que comunica la entrada principal con el octógono que configura todo el recinto interior; en el vestíbulo se sitúan escaleras paralelas que establecen comunicación con la tribuna. La planta es centralizada octogonal y está cubierta con cúpula ochavada con linterna. Desde el exterior nada nos indica el dinamismo y exhuberante decoración que nos vamos a encontrar en el interior. El orden gigante compuesto recorre los muros del interior, como se aprecia en la siguiente imagen. Encima de las grandes pilastras, los modillones pareados llenos de decoración vegetal. Luego una línea de cornisa partida y en movimiento. Encima pequeñas pilastras que soportarán la cubierta. En realidad podemos contemplar el juego de dos líneas de cornisa, una más sencilla anterior al arranque de la cubierta y, otra, un entablamento con quiebros y más decorado, situado más abajo.
Esquina donde se percibe el juego de la decoración de estuco y
quiebros de las cornisas (Foto SIEMA Matritensis)
Coro y tribunas a los piés (Foto SIEMA Matritensis)
Detalle de los elaborados estucos (Foto SIEMA Matritensis)
Vista desde arriba de altar mayor y tribunas (Foto SIEMA Matritensis)
Interior de la cúpula (Foto SIEMA Matritensis)
Presenta un gran altar mayor y dos pequeños retablos laterales. Durante la Guerra Civil la ermita y construcciones aledañas sufrieron mucho: incendios, robo de maderas, etc. Se perdió el original de Ribera, pero el retablo actual es una fiel reconstrucción, ya que se conservaba todo el proyecto de Ribera y se siguió al pie de la letra. Es una maravilla contemplar este retablo de Ribera realizado para dentro de una iglesia. Es de madera policromada con muchísimo dorado. Separando los compartimentos con guirnaldas vegetales; el sagrario es un óculo de luz que abren unos ángeles. Tanto en los retablos como en toda la ermita se ven las cabezas de angelitos tan propias de Pedro de Ribera. Justo encima del sagrario la Virgen entre unos estípites decorados. Es una Virgen sedente en actitud de dar el pecho al Niño Jesús. El Marqués de Vadillo le tenía mucha devoción a esta Virgen de Plasencia, su tierra natal. Además, pidió ser enterrado a los piés del altar, delante de Nra Señora. Todavía hoy se puede ver la lápida funeraria en mármol gris del corregidor madrileño. Gracias al material recogido en la exposición del III Centenario podemos ver el retablo que ocupaba el altar mayor tras la reconstrucción después de la Guerra Civil: este retablo de 1959, sólo rodeaba a la hornacina de la Virgen sin más. Nosotros incluso hemos podido subir detrás, al camarín de la Virgen y ver la decoración y profundidad del de Ribera desde arriba y desde su parte interior.
Retablo de Ribera restaurado en el 2000 (Foto SIEMA Matritensis)
Detalle de la parte del Sagrario (Foto SIEMA Matritensis)
Camarín de la Virgen desde su parte de atrás (Foto SIEMA Matritensis)
Sala del camarín de la Virgen con sus trajes (Foto SIEMA Matritensis)
Uno de los mantos más antiguos para la Virgen del Puerto, realizado por
las monjas Salesas, s.XVIII (Foto SIEMA Matritensis)
Foto del altar mayor con el retablo que había en 1951
(Foto SIEMA Matritensis)
Tumba del Marqués de Vadillo frente al altar (Foto SIEMA Matritensis)
Pedro de Ribera aúna en su persona las facetas de arquitecto y escultor, como ya se aprecia en esta obra primeriza. Los retablos laterales no son de él y son mucho más esquemáticos. Todos los retablos se reconstruyeron en la década de los 40. En 1945 la ermita fue declarada monumento nacional. Hoy en día se ve mucho mejor al destacarse su silueta con las obras de soterramiento de la M 30 y aparecer esta preciosa ermita en medio del paseo de Madrid Rio, justo al lado del Puente de Segovia. Recordar que para sustento de la ermita en esta zona de población pobre y lavanderas, se la dotó de una fuente y, más tarde, se construyeron edificios anexos para alquilar. Todo ello se ve en el magnífico reportaje de la exposición situada en las dependencias altas de la ermita. Al recorrerlas no sólo nos admira la pericia constructiva de Pedro de Ribera y esas curvas marcadas dentro de un exterior totalmente recto, sino el ambiente y forma de vida de las lavanderas,cada una con el sitio marcado por su caja. Además, animo al visitante a pedir cita para visitarla por dentro, con los datos que os dejo sacados de la puerta. Paco, el guía de la ermita es un auténtico libro abierto. O también pueden venir mañana, viernes 22 con nosotros en una visita guiada. Hasta ahora, en todas las visitas que hace SIEMA, tanto de empresa como individuales, por el entorno de Madrid Rio hemos conseguido verla por dentro. Para cualquier cosa se pueden poner en contacto por medio del blog o en el facebook de SIEMA Matritensis o Twitter@siemamadencanto y estaremos encantados de recibir sus opiniones. Ya saben que la web es solo información general, ya que los programas se personalizan al máximo.
Maribel Piqueras

Escalera de caracol para acceder a la parte alta (Foto SIEMA Matritensis)
Retablo lateral de la Virgen (Foto SIEMA Matritensis)
Retablo del Cristo y la Soledad desde arriba (Foto SIEMA Matritensis)
Llaves originales de la ermita, cuya reja del sXVIII todavía conserva
(Foto SIEMA Matritensis)
Daños en la Guerra Civil. Foto de la exposición (SIEMA Matritensis)
Casas que alquilaban junto al muro (Foto SIEMA Matritensis)
Detalle de la ermita enfoscada y casas tomada de la exposición
(Foto SIEMA Matritensis)
Tras la Guerra Cívil ( Foto Pinterest)
Lavaderas con los cajones (Foto de la exposición. SIEMA Matritensis)
Lavaderos en 1910 en la zona. Exposición (Foto SIEMA Matritensis)
Útiles de lavandera (Foto SIEMA Matritensis)
Cartel del centenario (Foto SIEMA)
Información para visitas guiadas (Foto SIEMA Matritensis)
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