Aranjuez tiene su época de esplendor durante la primavera y de ello ya se dieron cuenta los reyes, eligiendo este real sitio para pasar la primavera y quedarse allí hasta que llegaran los rigores de los calores del verano. Desde siempre le dieron fama sus fiestas. Durante Felipe II se iniciaron esos eventos, pero de carácter cortesano y más privado. Este rey había prohibido el poblamiento del real sitio. Con él se hicieron conciertos y bailes, representaciones teatrales y alguna exhibición ecuestre, taurina o, incluso, las curiosas carreras de gamos. Estos últimos juegos (ecuestres, corridas o carreras de gamos) se solían celebrar en la explanada situada en la fachada sur del palacio. Donde, después, durante el s XVIII, tendría lugar el juego ecuestre de las "parejas reales". Felipe II dejaba el jardín del rey o el de la Isla para los otros eventos. Felipe IV también disfrutaba mucho en Aranjuez. Por ejemplo, para su cumpleaños en 1622, se representó la obra teatral titulada "La gloria de Niquea" en el jardín de la Isla con maravillosos decorados. Felipe IV enriqueció este jardín de la isla con fuentes y esculturas barrocas. Para saber más de este jardín de la isla os recomiendo volver a esta entrada http://madridconencanto-siema.blogspot.com/2017/05/jardin-de-la-isla-en-aranjuez.html

Jardín del rey (SIEMA Matritensis)
Juegos de agua en el jardín de la isla, con quien Felipe II sorprendía a sus invitados (SIEMA Matritensis)
Fuente de Hércules e Hidra al comienzo del jardín de la isla (SIEMA Matritensis)
Fernando VI y Bárbara de Braganza disfrutaron de lo lindo en las diversiones que se organizaban en Aranjuez. Tenemos un manuscrito escrito por D. Carlos Broschi para Su Majestad en el año de 1758 titulado "Diversiones que anualmente tienen los reyes Nrs Sers en el Real Sitio de Aranjuez" ,traducido y editado por Patrimonio Nacional como "Fiestas Reales en el reinado de Fernando VII" (Madrid, 1987). A mí me encanta porque Farinelli trabajaba a la perfección. No sólo organizando las fiestas, música, escenografías teatrales, sino para llevar las cuentas del personal que contrataba, así como de los diferentes materiales que utilizaba. Farinelli llegó a las fiestas de Aranjuez ya con una amplia experiencia. Debutó en el Teatro Alberti de Roma con sólo 17 años, en 1722. Pasando por Viena y Londres (aquí desde 1734-37), en que temporalmente vino a España por encargo personal de la reina Isabel de Farnesio al embajador en Londres, Conde de Montijo. El 25 de agosto de 1737 escuchó su música el rey Felipe V en la Granja y le hizo mucho bien a su salud, así que los reyes, en vez de otorgarle el título de músico de cámara, le dieron el de familiar criado, para así depender únicamente de los reyes. En Madrid organizó con éxito representaciones en el nuevo Teatro de los Caños del Peral y en el Coliseo del Retiro. Cuando llegó Fernando VI al trono la reina Isabel de Farnesio quiso llevarse a Farinelli a la Granja con ella, pero Fernando VI le nombró Director de Entretenimientos Teatrales y se quedó con él en la corte. Ya con Carlos III Farinelli saldría de España y se mandó construir un suntuoso palacio en Bolonia, donde fallecería en 1782.

Busto anónimo de Carlo Broschi o Farinelli en el museo de la RABASF (SIEMA Matritensis)
Fernando VI hacia 1750, por Michael Van Loo en galería de las colecciones reales (SIEMA Matritensis)
Fernando VI y Bárbara de Braganza en los jardines de Aranjuez, por Bataglioni, 1756 en el museo del Prado actualmente (SIEMA Matritensis)Farinelli organizaba óperas en el teatro del palacio, también música al aire libre, o la música del juego de parejas en la explanada junto al muro S del palacio de Aranjuez. Los caballos bailaban al son de la música.También preparaba la música para acompañar en los atardeceres a la escuadra del Tajo, que eran como "noches venecianas" con una escuadra que a veces simulaban las góndolas venecianas.
En esta explanada junto al muro S del palacio se organizaba el "juego de parejas de caballos" (SIEMA Matritensis)
Juego de las parejas reales de caballos pintado por Paret en Aranjuez (SIEMA Matritensis)
Farinelli organizó la Escuadra del Tajo, que constaba de 15 embarcaciones. Solían salir del embarcadero del Sotillo e ir hasta el puente de la reina por el río Tajo. Como 6´4 km. Los paseos se comenzaron a hacer en 1752 y se iniciaban al atardecer, desde las 18.30-21h. Estas noches venecianas se organizaban desde el 15 de junio hasta los calores de mitad de julio. Y solían salir 10 o 15 veces cada temporada anual. La iluminación de estas noches venecianas en el río era digna de ver. Según narra el propio Farinelli "en medio de la oscuridad de la noche se distinguían vistosamente con innumerables faroles, los palos, vergas, entenas y jarcías de las embarcaciones, sobresaliendo notablemente con arañas de cristal y varias luces sueltas, la Real, la falúa de Respeto, de modo que todo el conjunto con los varios reflejos que causaba en el agua, formaba el más bello objeto que pueda recrear la vista". Farinelli cantaba acompañado por músicos o por la clave que tocaba la propia reina Bárbara de Braganza. Incluso la reina cantaba también. A la vez solían pescar con caña o con redes. También cazaban desde las falúas, jabalíes o venados que los monteros llevaban hasta cerca del río. El embarcadero del Sotillo quedó bien acondicionado para la ocasión: una gran entrada de piedra del Colmenar con tres puertas de hierro daban acceso a un paseo arbolado. También ahí habían construido atarazanas para guardar los pertrechos de la escuadra, donde dormían en la parte de arriba los marineros. Incluía una capilla de Santa Cecilia con un cuadro del pintor napolitano Giaquinto.

Plano del real del Sotillo, donde embarcaban (SIEMA Matritensis)
Portada del manuscrito que Farinelli hizo sobre las fiestas reales en 1758 (SIEMA Matritensis)
La falúa real, que era la más vistosa, se construyó en 1753. Iba tallada la madera y dorada, contaba con pintura chinesca en el interior. Curiosamente llevaba un palo, pero sin vela, sino con un toldo de damasco carmesí. Iba preparada para 20 remos, 24 marineros y un contramaestre. Aquí, junto a los reyes, iban los caballerizos mayores, cuatro cadetes de guardia de corps, ocho músicos y Farinelli.
Falúa real (SIEMA Matritensis)
En la Falúa de respeto no embarcaba nadie de la corte, servía para pasar por delante de la falúa real varias veces por respeto a los reyes. Era verde y llevaba flores de oro, también iba forrada de damasco verde. La Fragata de San Fernando y Santa Bárbara parecía una fragata de guerra, con 16 cañones de bronce. Llevaba 20 marineros y las damas de la reina, así como señoras de honor. También iban dentro músicos instrumentistas animando la velada.
Falúa de respeto (SIEMA Matritensis)
Fragata de San Fernando y Santa Bárbara (SIEMA Matritensis)
Jabeque Orfeo (SIEMA Matritensis)
Jabeque Tajo (SIEMA Matritensis)
Entre esas 15 embarcaciones destacaban también los jabeques. El Jabeque Orfeo era muy vistoso, muy largo y de poca borda. De color encarnado, poseía tres palos de velas latinas, 12 cañones de bronce, 12 remos. En él iban montados camaristas y dueñas de la reina. El Jabeque Tajo era de tonos verdes. Iban en él los mayordomos de los reyes y oficiales. También incluía la escuadra botes para poder remolcar, botes con figuras de pavo real o de venados a ambos lados de la embarcación real. Toda esta escuadra fue destruida por las tropas napoleónicas. Lo que hoy se visita en el museo de falúas son otras embarcaciones reales procedentes del Buen Retiro o de San Sebastián. La más antigua, la que se usó en el lago del Buen Retiro por Felipe IV me recuerda en el estilo barroco a la que podía haber sido la fragata real o la de respeto. Incluso hoy en día las fiestas de San Fernando en Aranjuez son las protagonistas. Espero que os haya refrescado un poquito. Con estas últimas imágenes termino.
Maribel Piqueras
Orden de marcha de la escuadra del Tajo (SIEMA Matritensis)
Falúa de Felipe IV en el retiro (You tube)