martes, 2 de junio de 2026

Aranjuez, el real sitio de las fiestas de primavera

 Aranjuez tiene su época de esplendor durante la primavera y de ello ya se dieron cuenta los reyes, eligiendo este real sitio para pasar la primavera y quedarse allí hasta que llegaran los rigores de los calores del verano. Desde siempre le dieron fama sus fiestas. Durante Felipe II se iniciaron esos eventos, pero de carácter cortesano y más privado. Este rey había prohibido el poblamiento del real sitio. Con él se hicieron conciertos y bailes, representaciones teatrales y alguna exhibición ecuestre, taurina o, incluso, las curiosas carreras de gamos. Estos últimos juegos (ecuestres, corridas o carreras de gamos) se solían celebrar en la explanada situada en la fachada sur del palacio. Donde, después, durante el s XVIII, tendría lugar el juego ecuestre de las "parejas reales". Felipe II dejaba el jardín del rey o el de la Isla para los otros eventos. Felipe IV también disfrutaba mucho en Aranjuez. Por ejemplo, para su cumpleaños en 1622, se representó la obra teatral titulada "La gloria de Niquea" en el jardín de la Isla con maravillosos decorados. Felipe IV enriqueció este jardín de la isla con fuentes y esculturas barrocas. Para saber más de este jardín de la isla os recomiendo volver a esta entrada http://madridconencanto-siema.blogspot.com/2017/05/jardin-de-la-isla-en-aranjuez.html

                                               Jardín del rey (SIEMA Matritensis)

               Juegos de agua en el jardín de la isla, con quien Felipe II sorprendía a sus invitados 
                                                            (SIEMA Matritensis)

Fuente de Hércules e Hidra al comienzo del jardín de la isla 
(SIEMA Matritensis)

Fernando VI y Bárbara de Braganza disfrutaron de lo lindo en las diversiones que se organizaban en Aranjuez. Tenemos un manuscrito escrito por D. Carlos Broschi para Su Majestad en el año de 1758 titulado "Diversiones que anualmente tienen los reyes Nrs Sers en el Real Sitio de Aranjuez" ,traducido y editado por Patrimonio Nacional como "Fiestas Reales en el reinado de Fernando VII" (Madrid, 1987). A mí me encanta porque Farinelli trabajaba a la perfección. No sólo organizando las fiestas, música, escenografías teatrales, sino para llevar las cuentas del personal que contrataba, así como de los diferentes materiales que utilizaba. Farinelli llegó a las fiestas de Aranjuez ya con una amplia experiencia. Debutó en el Teatro Alberti de Roma con sólo 17 años, en 1722. Pasando por Viena y Londres (aquí desde 1734-37), en que temporalmente vino a España por encargo personal de la reina Isabel de Farnesio al embajador en Londres, Conde de Montijo. El 25 de agosto de 1737 escuchó su música el rey Felipe V en la Granja y le hizo mucho bien a su salud, así que los reyes, en vez de otorgarle el título de músico de cámara, le dieron el de familiar criado, para así depender únicamente de los reyes. En Madrid organizó con éxito representaciones en el nuevo Teatro de los Caños del Peral y en el Coliseo del Retiro. Cuando llegó Fernando VI al trono la reina Isabel de Farnesio quiso llevarse a Farinelli a la Granja con ella, pero Fernando VI le nombró Director de Entretenimientos Teatrales y se quedó con él en la corte. Ya con Carlos III Farinelli saldría de España y se mandó construir un suntuoso palacio en Bolonia, donde fallecería en 1782.

                     Busto anónimo de Carlo Broschi o Farinelli en el museo de la RABASF 
                                                                    (SIEMA Matritensis)

Fernando VI hacia 1750, por Michael Van Loo en galería de las colecciones
reales (SIEMA Matritensis)

Fernando VI y Bárbara de Braganza en los jardines de Aranjuez, por Bataglioni,
1756 en el museo del Prado actualmente (SIEMA Matritensis)

Farinelli organizaba óperas en el teatro del palacio, también música al aire libre, o la música del juego de parejas en la explanada junto al muro S del palacio de Aranjuez. Los caballos bailaban al son de la música.También preparaba la música para acompañar en los atardeceres a la escuadra del Tajo, que eran como "noches venecianas" con una escuadra que a veces simulaban las góndolas venecianas.

En esta explanada junto al muro S del palacio se organizaba el "juego de parejas de caballos"
(SIEMA Matritensis)

Juego de las parejas reales de caballos pintado por Paret en Aranjuez 
(SIEMA Matritensis)

Farinelli organizó la Escuadra del Tajo, que constaba de 15 embarcaciones. Solían salir del embarcadero del Sotillo e ir hasta el puente de la reina por el río Tajo. Como 6´4 km. Los paseos se comenzaron a hacer en 1752 y se iniciaban al atardecer, desde las 18.30-21h. Estas noches venecianas se organizaban desde el 15 de junio hasta los calores de mitad de julio. Y solían salir 10 o 15 veces cada temporada anual. La iluminación de estas noches venecianas en el río era digna de ver. Según narra el propio Farinelli  "en medio de la oscuridad de la noche se distinguían vistosamente con innumerables faroles, los palos, vergas, entenas y jarcías de las embarcaciones, sobresaliendo notablemente con arañas de cristal y varias luces sueltas, la Real, la falúa de Respeto, de modo que todo el conjunto con los varios reflejos que causaba en el agua, formaba el más bello objeto que pueda recrear la vista". Farinelli cantaba acompañado por músicos o por la clave que tocaba la propia reina Bárbara de Braganza. Incluso la reina cantaba también. A la vez solían pescar con caña o con redes. También cazaban desde las falúas, jabalíes o venados que los monteros llevaban hasta cerca del río. El embarcadero del Sotillo quedó bien acondicionado para la ocasión: una gran entrada de piedra del Colmenar con tres puertas de hierro daban acceso a un paseo arbolado. También ahí habían construido atarazanas para guardar los pertrechos de la escuadra, donde dormían en la parte de arriba los marineros. Incluía una capilla de Santa Cecilia con un cuadro del pintor napolitano Giaquinto.

Plano del real del Sotillo, donde embarcaban (SIEMA Matritensis)

Portada del manuscrito que Farinelli hizo sobre las fiestas reales en 1758
(SIEMA Matritensis)

La falúa real, que era la más vistosa, se construyó en 1753. Iba tallada la madera y dorada, contaba con pintura chinesca en el interior. Curiosamente llevaba un palo, pero sin vela, sino con un toldo de damasco carmesí. Iba preparada para 20 remos, 24 marineros y un contramaestre. Aquí, junto a los reyes, iban los caballerizos mayores, cuatro cadetes de guardia de corps, ocho músicos y Farinelli. 

Falúa real (SIEMA Matritensis)

En la Falúa de respeto no embarcaba nadie de la corte, servía para pasar por delante de la falúa real varias veces por respeto a los reyes. Era verde y llevaba flores de oro, también iba forrada de damasco verde. La Fragata de San Fernando y Santa Bárbara parecía una fragata de guerra, con 16 cañones de bronce. Llevaba 20 marineros y las damas de la reina, así como señoras de honor. También iban dentro músicos instrumentistas animando la velada.

Falúa de respeto (SIEMA Matritensis)

Fragata de San Fernando y Santa Bárbara (SIEMA Matritensis)

Jabeque Orfeo (SIEMA Matritensis)

Jabeque Tajo (SIEMA Matritensis)

Entre esas 15 embarcaciones destacaban también los jabeques. El Jabeque Orfeo era muy vistoso, muy largo y de poca borda. De color encarnado, poseía tres palos de velas latinas, 12 cañones de bronce, 12 remos. En él iban montados camaristas y dueñas de la reina. El Jabeque Tajo era de tonos verdes. Iban en él los mayordomos de los reyes y oficiales. También incluía la escuadra botes para poder remolcar, botes con figuras de pavo real o de venados a ambos lados de la embarcación real. Toda esta escuadra fue destruida por las tropas napoleónicas. Lo que hoy se visita en el museo de falúas son otras embarcaciones reales procedentes del Buen Retiro o de San Sebastián. La más antigua, la que se usó en el lago del Buen Retiro por Felipe IV me recuerda en el estilo barroco a la que podía haber sido la fragata real o la de respeto. Incluso hoy en día las fiestas de San Fernando en Aranjuez son las protagonistas. Espero que os haya refrescado un poquito. Con estas últimas imágenes termino.

Maribel Piqueras
Orden de marcha de la escuadra del Tajo (SIEMA Matritensis)

Falúa de Felipe IV en el retiro (You tube)





miércoles, 20 de mayo de 2026

Estación Príncipe Pío

 La estación de Príncipe Pío actual, no se llamó así al principio, sino estación del Norte. Se hizo adquiriendo terrenos en la base de la montaña de Príncipe Pío. La Compañía de Caminos de Hierro del Norte de España encargó su construcción a ingenieros franceses, discípulos de Eiffel (como Biarez, Grasset o Ouliac)  por eso tiene un toque muy parecido a las estaciones francesas de finales del s XIX que aparecen en tantos lienzos impresionistas e, incluso, al actual Museo D, Orsay, que también fue una estación. Un poco antes, en 1861, se había levantado en el mismo lugar un edificio provisional para el servicio de viajeros hacia el N y, como esa línea férrea, debía de cruzar el río, se construyó el llamado "puente de los franceses". Llamado así por los ingenieros franceses que trabajaron en él. La Casa Real insistió para que hubiese una estación de trenes cerca de palacio. Además, les facilitaba el traslado a San Sebastián para las vacaciones.

                       Maqueta de Gil de Palacio donde se ve esa montaña de Príncipe Pío, con el paseo de la Florida y, al fondo, el palacio real (SIEMA Matritensis)

Las obras empezaron en 1877, pero hasta 1882 no empezaría a funcionar. Su misión era llevar viajeros y mercancías al N de España. Sólo se había construido el pabellón de salida de viajeros, que es el que aparece en la fotografía antigua, con todos los carruajes llevando viajeros. Se extendía en horizontal, con tres cuerpos que sobresalían: los dos cuadrados de las esquinas y el rectangular central. De dos pisos, el inferior con arcos clásicos y el superior con ventanas. Coincide con la estación y centro comercial actual. En 1992 partió desde aquí el último tren para Galicia. Y desde 1993 funciona como centro comercial y como parte de estación de cercanías y metro.

             Estación del Norte. Foto antigua sacada del Museo de Historia de Madrid (SIEMA Matritensis)

Interior de la Estación del Norte. Imagen antigua en el Museo de Historia de Madrid 
(SIEMA Matritensis)

                                     Pilares de hierro de la antigua estación (SIEMA Matritensis)

                               Filigranas de hierro y cristal con finos arcos que aún se 
                                           conservan de la antigua estación (SIEMA Matritensis)

                                           Más cubiertas de hierro y cristal (SIEMA Matritensis)

La Compañía de Caminos de Hierro del Norte realizó posteriormente, en 1924, un proyecto de ampliación en forma de L, situando la cabecera de la estación junto a la Cuesta de San Vicente. Ese punto constituía la llegada de viajeros y se necesitaba un espacio mayor donde pudieran atenderles sus familiares o amigos y esperar. Se finalizó en 1928. El estilo era completamente diferente, de afrancesado art decó. Había un gran vestíbulo con lámparas art decó y dos torreones cubiertos con cúpula. Este edificio bell epoque se remodeló a comienzos del s XXI para hacer el gran teatro Caixa, que funciona desde el 2020. Como anécdota comentar que la gran estrella roja no hace referencia a Rusia, como comentan algunos guías, sino que era el emblema de la compañía de Caminos de Hierro del N, la estrella polar.

Maribel Piqueras

                       Estación del N: zona de llegada de viajeros de 1928 (SIEMA Matritensis)

                             Al fondo los muros de la zona nueva de 1928 que dan a la anterior estación
                                  (SIEMA Matritensis)



martes, 5 de mayo de 2026

La Residencia de Estudiantes

 Nos alegra mucho saber que lo que hemos guiado durante mucho tiempo va a ser reconocido ahora como "Barrio de la Ciencia". En él está incluida la Residencia de Estudiantes. Habría que remontarse a la Institución Libre de Enseñanza (1876. Giner de los Ríos) como importante proyecto educativo basado en el kraussismo, así como a la Junta de Ampliación de Estudios, organismo estatal creado en 1907 con la idea de promover la investigación en España y una educación basada en los principios de la Institución Libre de Enseñanza. Santiago Ramón y Cajal presidió la JAE hasta su fallecimiento en 1934 y el secretario fue Castillejo. Ambos vivían también por esta misma zona. En 1910 se creó la Residencia de Estudiantes en un hotelito del nº 14 de la calle Fortuny. No era una residencia como las pensiones habituales donde se alojaban los estudiantes cuando venían a Madrid, sino que buscaba animar a crecer intelectualmente a los estudiantes, participando en múltiples disciplinas, dentro de un ambiente sobrio donde tener un aprendizaje integral. Se incluía en su formación todo tipo de conferencias, cine, teatro, música o tertulias. Convivían estrechamente profesores y alumnos. Se inspiraba en las residencias de Oxford por ejemplo. Incluso el propio rey Alfonso XIII la fue a visitar y eso le dió bastante fama, aumentando el número de alumnos.

           Giner de los Ríos, pintado por Sorolla en 1915 (Ars Magazine)

Las necesidades aumentaban, así como el número de residentes, así que el espacio de Fortuny se les quedó pequeño y decidieron mudarse a la colina de los chopos en 1915 . Los tres primeros pabellones que se edificaron fueron obra del arquitecto Antonio Flores Urdapilleta, que se inspiró en la arquitectura mudéjar, usando el ladrillo, tan habitual en los edificios históricos madrileños. Los pabellones gemelos eran dos pabellones iguales que disponían de 24 dormitorios cada uno. En uno de ellos se muestra hoy en día una reconstrucción de época de una de las habitaciones antiguas de la Residencia. El tercer pabellón, apodado "El Trasatlántico" por su forma de barco alargado, tenía como cincuenta habitaciones y en la planta baja y el sótano decidieron colocar los laboratorios. Hoy en día se usa como sala de exposiciones - donde podemos disfrutar en la actualidad una maravillosa sobre Federico García Lorca-. El pabellón central, conocido como "la Casa" fue el último en construirse. En él se ubicaba la dirección, oficinas, sala de conferencias, comedor, cocina y algunos dormitorios. La cafetería y restaurante actuales están en este último.

                                     Edificios gemelos, con muros lisos de ladrillo
                                     y saliente cornisa de madera (SIEMA Matritensis)

Bonita vista general de uno de los edificios gemelos (SIEMA Matritensis)

                            Vista general del edificio Trasatlántico, con sus dos torreones esquinados y su balcón 
                       corrido de madera en la parte superior (SIEMA Matritensis)

Torre del edificio Trasatlántico, con sus remates de galerías de arcos de ladrillo y su porche lateral. 
Los trabajos de madera están muy elaborados (SIEMA Matritensis)

                    Laboratorios en la Residencia de Estudiantes en 1930 (SIEMA Matritensis)

                        Parte baja del pórtico lateral en el edificio trasatlántico (SIEMA Matritensis)

Vista general del pabellón central (SIEMA Matritensis)

Pabellón central, con entrada de arcos sobre pilares y bonito juego de volúmenes 
(SIEMA Matritensis)

Placa con los servicios que se ofrecen en este pabellón central
(SIEMA Matritensis)

Ese mismo año que se trasladaron los chicos a esta nueva Residencia de Estudiantes, la Junta de Ampliación de Estudios creó la residencia de señoritas en el edificio que dejaban los chicos y la dirección de la misma se la encargaron a la pedagoga de la Institución Libre de Enseñanza, María de Maeztu. Pero había diferencias motivadas por el ambiente de la época, ya que mientras los residentes masculinos tenían que ser universitarios, las chicas de la residencia podían no tener estudios universitarios, pero siempre ser mayores de 16 años. 

                        Placa en la calle Miguel Ángel, que nos recuerda la existencia de la residencia 
                                               de señoritas en la zona (SIEMA Matritensis)

Desde su fundación, la Residencia de Estudiantes tuvo una metodología muy novedosa para la época en España. Daban mucha importancia a la investigación y a la creación artística. También buscaban la unión de ciencias y letras. Todas las habitaciones tenían vistas al exterior, los edificios estaban rodeados de jardín, plantado parte por ellos mismos, también disponían de invernaderos y un pequeño canal.  Los poetas plantaron un enorme jardín de chopos. Allí convivían Juan Ramón Jiménez, José Moreno Villa, Emilio Prados, Federico García Lorca, Alberti o Antonio Machado (cuando pasaba por Madrid). A la "casa", como llamaban al pabellón central, también vinieron poetas extranjeros, como Paul Valery, Paul Claudel, Max Jacob o Paul Eluard. La música era otra de las actividades ofrecidas a los residentes. Músicos importantes visitaron las instalaciones en la calle del Pinar y ofrecieron conciertos en el Auditorium. Nombres como los de Falla, Ravel o Stravinski. También Carter (con sus descubrimientos en Egipto), Sanchez Catón, Azorín, Marañón, Pardo Bazán o Ramiro de Maeztu impartieron conferencias a los residentes.

                          Pequeña portería en la entrada por la calle del Pinar (SIEMA Matritensis)

Jardines que bajan al canal (SIEMA Matritensis)

Vista desde los jardines de la cúpula de lo que fue el museo de artes e industrias, hoy museo de Ciencias Naturales (SIEMA Matritensis)


                                                    Invernaderos (SIEMA Matritensis)

                        Zona ajardinada con plantaciones mediterráneas (SIEMA Matritensis)

  
Dalí, Lorca y Bello en la Residencia de Estudiantes (fotografía antigua)

Lorca en los jardines de la residencia (fotografía antigua)

Hemos visto anteriormente la parte más de Letras, pero en la Residencia también cuidaban mucho las becas y el intercambio internacional, para elevar el nivel científico de los estudios universitarios en España. Einstein o Madamme Curie pasaron por aquí. El arquitecto Gropius impartió una conferencia en 1931. Se inspiraban en los colegios ingleses y motivaron la formación de un Comité Hispano-Inglés para ese intercambio de estudiantes y el fomento de las relaciones culturales entre ambos países. La Institución Libre de Enseñanza continuó promoviendo la construcción de otros edificios alrededor de la Residencia de Estudiantes. Durante la Guerra Civil, el que había sido su director desde el principio y su mujer, Alberto Jiménez Frau y Natalia Cossio, se refugiaron en Inglaterra. Por sus instalaciones se situaron la escuela de niños pobres y huérfanos de la guerra, la sede la división de milicias republicanas "la motorizada" o un cuartel de carabineros. En los años cuarenta sus instalaciones pasaron a depender del CSIC. Curiosamente, un antiguo becario de la Junta de Ampliación de Estudios en Alemania, José María Albareda, será la persona elegida para desarrollar este espacio como núcleo cultural de investigación y estudio como CSIC, que se edificó al lado. Desde el 12 de junio de 1986, la Residencia de Estudiantes recuperó su nombre y vuelve a estar activa en los pabellones neomudéjares originales de la calle del Pinar. Con estas últimas imágenes me despido.

Maribel Piqueras

                          La colina de los chopos como campus de la Junta de Ampliación de estudios e                                                       investigaciones en los años 30 (detalles plano Pedro Nuñez Grandes)

                    Dedicatoria a Jiménez Frau en uno de los edificios gemelos (SIEMA Matritensis)

Placa frente al edificio Trasatlántico dedicada a este mundo científico por la sociedad española de Física (SIEMA Matritensis)

          Otra placa del sello de patrimonio europeo en el edificio central (SIEMA Matritensis)

jueves, 16 de abril de 2026

calle San Vicente Ferrer en Malasaña: bohemia, antiguos azulejos, tabernas, escuelas de arte, ratoncitos, Rosa Chacel y palacetes.

 La calle San Vicente Ferrer de Malasaña tiene mucho que ofrecernos. Una calle que estaba muy próxima a la cerca de Felipe IV por el N de Madrid, con los portones de Fuencarral o el de Maravillas al lado. Encontramos algún caserío del s XVII en la zona, pero la importancia la adquiere en el s XIX con la cantidad de negocios que se instalan ahí, siendo una importante vía comercial junto a la paralela calle la Palma. Todavía hoy quedan restos de fachadas de algunos de ellos, con la publicidad de elaborados azulejos en sus muros. El nombre le viene dado por un antiguo humilladero que hubo dedicado a San Vicente Ferrer. Si tomamos la calle desde sus inicios, en Fuencarral, junto al Tribunal de Cuentas, vemos edificios construidos ya en el s XIX (con cuidadas rejas de forja y azulejos en los balcones) o incluso alguno de Art Decó y ciertos aires modernistas, como el curioso del nº 20.

                   San Vicente Ferrer nº 16, con su cornisa de madera y sus balcones de forja
                                                                   (SIEMA Matritensis)

                                Azulejería en los balcones de ese nº 16 (SIEMA Matritensis)

                           San Vicente nº 20 y su decoración de la fachada art decó (SIEMA Matritensis)

                                Puerta con reminiscencias modernistas en el 20 (SIEMA Matritensis)

Detalles decorativos con flores en los balcones de San Vicente Ferrer 20
(SIEMA Matritensis)

En el nº 29  la Manuela, café botillería inaugurada en 1979 recreando un café de los años 20. Muy famosa durante la Movida por las tertulias, los juegos y las bebidas. Hoy sigue ofreciendo un espacio donde estar muy a gusto tomando algo, de tertulia o jugando a los múltiples juegos que ofrecen. Justo en frente, en el 28, y haciendo esquina con San Andrés encontramos la Farmacia Juanse. Según el rótulo de arriba queda indicado que era un "Laboratorio de especialidades Juanse. Años 1892-1925". Sus elaborados y coloristas azulejos de la fachada nos remiten a una publicidad para una clientela de esos años y fueron realizados por Marcelino Domingo y Enrique Guijó. Este último era un ceramista cordobés que a principios del s XX trasladó su taller a la calle Mayor 80. Están firmados. En la fachada que da a San Vicente Ferrer, al lado izquierdo de la entrada vemos: Te purgante Pelletier. Compuesto de plantas y flores aromáticas. Se hace infusión como el té negro y se toma con placer. 10 céntimos (eran unas bolsitas que curaban malas digestiones o estreñimiento y se hacían con unas bolsitas. Muy simpático la escena del chino con coleta preparándoselas a una señora). Debajo, en azulejo azul para las lombrices pidan lombricina. En el lado derecho de la puerta nos anuncian el sello Juanse que se vendía en cajitas de latón y quitaba el dolor.

Manuela, café botillería con su fachada y faroles años 20 en rojo y dorado
(SIEMA Matritensis)

Cristales decorados en la Manuela (SIEMA Matritensis)

Visión general del interior de la Manuela, donde la decoración, tapicerías y
 mesas te trasladan a otra época (SIEMA Matritensis)

Barra de la Manuela (SIEMA Matritensis)

Estante de juegos en la Manuela (SIEMA Matritensis)

                     Azulejo que habla del te purgante pelletier con esa infusión de te negro
                                                              (SIEMA Matritensis)

Esquina con panel en curva y la publicidad de todos los medicamentos que hacía Pablo Hartmann
(SIEMA Matritensis)

Anima a usar el sello Juanse, que se vendía en cajitas de latón (SIEMA Matritensis)

En el original esquinazo en curva vemos un panel vertical que anuncia "medicamentos puros, aguas minerales, específicos nacionales y extranjeros, óvulos, inyectables, sueros, vacunas, algodones, gasas y vendas de la fábrica de apósitos Pablo Hartmann de Barcelona, teléfono 20-86 y un dibujo del anagrama de la casa (Sabéis que esa casa existe actualmente y fabrica tiritas, por ejemplo). La fachada que da a San Andrés tiene más paneles de publicidad en azulejos. Primero vemos un jarabe balsámico que podríamos llamar de amplio espectro por la cantidad de cosas que cura, como bronquitis, asma, coqueluche, catarros descuidados, toses pertinaces, gripes y principio de tisis. Vemos como una mujer se lo ofrece a su marido enfermo. Después, en un amplio panel horizontal un hombre elegantemente vestido indica al anciano el camino hacia, lo que podríamos llamar, el arbol de la salud y la publicidad también de "empleo embrocación Juanse".

Publicidad del jarabe balsámico Juanse (SIEMA Matritensis)

Embrocación Juanse , que lo daban mediante masajes a gente mayor (SIEMA Matritensis)


Todo lo que cura la embrocación Juanse aparece anunciado como en un árbol de la vida
(SIEMA Matritensis)

Es impactante la publicidad de la Farmacia Juanse. ¡Y pensar que estuvo tapada por yeso hasta los años 80 del siglo pasado!. Continúa ofreciéndonos Fumables inofensivos (no sé cómo podrán ser éstos, quizás fabricados a base de plantas sanas); el simpático niño con la escupidera donde ha hecho sus necesidades agarrándose con pena a su madre para anunciar Diarretil Juanse, que frena la diarrea. O la publicidad estilo art deco donde nos muestran lo que para el dolor de muelas. Se termina con los Emplastos porosos rojos, anunciados por un hindú sobre un elefante.

Fumables inofensivos (SIEMA Matritensis)

El Diarretil Juanse (SIEMA Matritensis)

Para el dolor de muelas odontálgico Juanse, anunciado en el espejo de esta publicidad art decó
(SIEMA Matritensis)


Emplastos porosos rojos el Elefante (SIEMA Matritensis)

Vista general de la Farmacia Juanse, en el lado que da a San Andrés, con los azulejos 
sobre el zócalo de granito (SIEMA Matritensis)

Sobre la Farmacia Juanse estaba la vivienda que ocupó unos años la escritora vallisoletana Rosa Chacel, que, además , estudiaba en la escuela de artes de la calle La Palma. A Rosa le debemos en su novela "Barrio de Maravillas" esos recuerdos del barrio de principios del siglo XX que ella vivió. En el nº 28 y pegada a la Farmacia encontramos la Antigua Huevería, decorada con azulejos de gallinas y gallos por Enrique Guijo en 1908. 

Antigua Huevería (SIEMA Matritensis)

Antigua huevería, detalle del panel lateral, con todo tipo de gallinas, gallos y pavos 
(SIEMA Matritensis)

Podemos ver la firma del ceramista E Guijo en una esquina inferior (SIEMA Matritensis)

En el nº 44 llegamos a Casa Macareno. También muy interesante. En los años 20 del siglo pasado ahí se ubicaba el Almacén de Vinos y Aguardientes Felipe Marín. Vemos sus anagramas, el dibujo que anuncia su bodega con apartadero en Peñuelas 11 o el vagón que utilizaban para transportar lo que importaban. Esos bonitos azulejos van firmados por V Moreno. 

Vista general de la fachada de la actual Casa Macareno (SIEMA Matritensis)

Casa Macareno con el dibujo de la bodega (SIEMA Matritensis)


Vagón cuba para importación de vinos y aguardientes Felipe Marín (SIEMA Matritensis)

Casa Macareno, detalles de su cerámica (SIEMA Matritensis)

Casa Macareno, publicidad lateral (SIEMA Matritensis)

En San Vicente Ferrer nº 48 encontramos Quattrocento, una maravillosa escuela de arte y restauración. Ellos mismos han colocado en la fachada una casita para el ratoncito Pérez que es de las que más me gustan. Frente a dicha escuela, en la acera de enfrente, vemos el muro lateral sobre el jardín de la que fuera la casa de los siete jardines. Nombre que también se le dió  a parte de la calle, pero que hoy se conoce como el Palacio de la Duquesa de Parcent. Es un palacete construido en el s XVIII, pero que tuvo más fama cuando lo habitó la duquesa de Parcent, teniendo lugar allí una gran actividad cultural y lúdica durante el s XIX. Hoy es una de las sedes del Ministerio de Justicia. Con el llegamos a la calle San Bernardo. Espero que os haya interesado. Con las siguientes imágenes termino. Sólo comentar, como siempre, que se puede utilizar texto o imágenes de este blog, pero siempre indicando su procedencia. 

Maribel Piqueras 
Quattrocento, escuela taller de arte y restauración (SIEMA Matritensis)

Puerta metálica de la casa del ratoncito Pérez (SIEMA Matritensis)

Interior de la casita, con su cama litera, libros, mesas y luz (SIEMA Matritensis)


Muros que cierran el antiguo solar de la casa de los 7 jardines, hoy palacio de Parcent
(SIEMA Matritensis)

Palacio Parcent, fachada principal en la calle San Bernardo (SIEMA Matritensis)