lunes, 24 de enero de 2022

Cuartel de Guardia de Corps hoy centro cultural Conde Duque

 Felipe V, primer rey Borbón en España, encargó al alcalde de Madrid la construcción de un gran cuartel que sirviera de alojamiento al cuerpo de Guardias de Corps. El entonces alcalde, Marqués de Vadillo, encomendó la tarea a Pedro de Ribera. Será el único edificio militar que construya este castizo arquitecto. Ya en 1717 realizó las trazas de este gran edificio, que situó junto a lo que fue la residencia del Duque de Berwick, mariscal que mandaba los ejércitos de Felipe V y a quien el rey concedió el Ducado de Liria en 1707. Toda esta zona del Norte de Madrid, en torno al arroyo de San Bernardino, se convirtió durante el s XVIII en un área ocupada por edificios militares o relacionados con diferentes ramas del ejército. Primero la residencia del Duque de Berwick, en el mismo punto que se levantó después el palacio de Liria, después el cuartel de Guardia de Corps junto a ese palacete. También el cuartel de San Gil en el entorno de la actual Plaza de España, la iglesia de San Marcos (financiada por los Berwick y donde está representada en la bóveda central la batalla de Almansa, por ejemplo) o el posterior palacio del Marquès de Sta. Cruz en la propia calle de San Bernardino. Estos son sólo algunos ejemplos del uso por militares de esos solares.

                                  Felipe V imponiendo el toisón al Duque de Berwick por Ingrés.
                                              Fundación Casa de Alba (SIEMA Matritensis)

Plano de la zona por Chalmandrier, 1761, con el cuartel junto a la plaza del 
Duque de Berwick ( Arte en Madrid)

La llamada Guardia de Corps era un cuerpo militar especial que traen los Borbones, con la función de ser un cuerpo de élite para custodiar a los monarcas. Un famoso guardia de corps en nuestra historia fue Godoy. Existirá como tal hasta 1841, en que pasarían a ser como guardia de alabarderos y, después, escuadrón de la guardia real. Para el cuartel que estamos comentando, Pedro de Ribera proyecto un gran edificio rectangular con tres patios. El central mucho más grande, donde se situaba la torre, las salas, oficinas y dependencias más importantes. La funcionalidad y sentido práctico se impuso. Este cuartel estaba pensado para alojar a 600 guardia de corps y 400 caballos. Las caballerizas estaban situadas en el patio del oeste, con todo lo que ello conllevaba: baños para caballos, veterinarios, alimentación de los mismos. Las salas de bóvedas más espectaculares se sitúan en los bajos de ese patio. Pedro de Ribera siguió el estilo del Madrid de los Austrias: zócalos de granito (y granito también en los huecos de las ventanas), ladrillo visto, cubiertas de teja y portada barroca. Los mejores materiales los utilizó para la fachada principal y adaptó el edificio a la inclinación del terreno hacia el arroyo. Destaca la portada barroca, con el escudo, la inscripción sobre el rey Felipe V, el león, los escudos laterales ( en el de la derecha está inscrita la fecha de 1720, año en que culminó la fachada). El cuartel estaba prácticamente terminado en su totalidad en 1730. Lo último que se añadió fue la capilla, en 1754 (actual auditorio). En su momento fue considerado el edificio más grande de la capital por sus dimensiones. 
Portada principal con la decoración barroca en piedra de Ribera y, el escudo superior
de los Borbones restaurado (SIEMA Matritensis)

Escudo con la inscripción de 1720, año en que fue terminada esta fachada
(SIEMA Matritensis)

Muro lateral del cuartel con su gran zócalo de granito y la inclinación palpable 
hasta la zona del arroyo San Bernardino (SIEMA Matritensis)

Otra vista del muro que va por la calle Conde Duque, donde se aprecian
los ojos de buey del s XVIII (SIEMA Matritensis)

Durante el s XIX siguió teniendo un uso militar, incluso hubo en estas instalaciones una academia militar. Se aprovechó su seguridad y altura de la torre central para instalar un observatorio astronómico y parte del sistema de comunicaciones del telégrafo óptico (la torre de telegrafía era la número 1 de la línea de Castilla, que comunicaba Madrid con Irún). En 1869 sufrió un enorme incendió que dañó las cubiertas de los pisos superiores, especialmente las de la fachada oeste. Empezó entonces el gran deterioro de este edificio. También tuvo un uso militar a comienzos del s XX y en la guerra civil. Incluso la guardia mora de Franco con sus caballos se alojó y hacía paradas militares en la plaza de en frente. Justo con el centenario del incendio, en 1969, se aprobó un convenio entre el Ayuntamiento de Madrid y la Junta Central de Acuartelamiento para adquirir esos terrenos y que dejaran de tener un uso militar. 
Puerta de acceso principal, con los techos y puertas originales, no así la
decoración de los laterales, que es más decimonónica (SIEMA Matritensis)

Vista del patio central con la torre (SIEMA Matritensis)

Junto a la torre, esta puerta barroca que hoy sirve de acceso a la 
Biblioteca pública Benito Pérez Galdós (SIEMA Matritensis)

En 1975 estuvo a punto de ser derribado. Menos mal que al año siguiente, 1976, lo declararon monumento histórico-artístico, empezando varias rehabilitaciones para convertirlo en centro cultural dependiente del Ayuntamiento de Madrid. La última restauración (entre 2005-2011) le ha proporcionado el aspecto que luce hoy en día, volviendo a los muros de ladrillo visto originales (se habían revestido de estuco), reforzando las cubiertas, arreglando las ventanas y reorganizando todas las salas expositivas y diferentes archivos. Este amplio espacio da pie para tener diferentes usos. Junto al patio de la derecha está el archivo de la villa, por ejemplo. En la zona de separación del patio oeste, está el museo de arte contemporáneo. Aparte, muchas salas expositivas, salas de conciertos, salas de ensayos, teatro, salón de actos, etc.

Sucesión de pilares de granito y arcos de ladrillo, con las modernas cubiertas de 
la última restauración (SIEMA Matritensis)

Sala de bóvedas en las caballerizas, con los zócalos de mampostería 
y la sucesión de espacios abovedados (SIEMA Matritensis)

Enormes muros de sujección  del edificio de caballerizas (SIEMA Matritensis)

Moderna escalera en un extremo de la sala de bóvedas (SIEMA Matritensis)

Como curiosidad os comentaré que toda la zona de caballerizas del cuartel de guardia de corps, cuyos muros dan a los jardines del palacio de Liria y, dan también a la zona donde estaban las caballerizas de los Alba (hoy calle Negras). Esos enormes muros se ven desde esos callejones de alrededor. También la plaza frente al cuartel lleva el nombre de Plaza de Guardia de Corps. Pegadito al edificio que alojó las caballerizas de los Alba y también la servidumbre, junto al propio palacio de Liria, se hay un negocio con encanto que no quería dejar de invitaros a descubrirlo. En lo que fue la casa del guarda del palacio Liria se ubica el Restaurante Kuche http://www.kuche.es/restaurante . Presenta en su interior diferentes espacios, pero la decoración se inspira en el Palacio de Liria, por tanto recuerda un poco a la de fines s XIX y comienzos del XX: papeles pintados, dorados, chandeliers, biombos de separación, cuadros de pintores famosos en el techo como si fuera un original museo. Exquisita cocina de origen vasco, con muchos toques mediterráneos. Con estas últimas imágenes me despido por hoy. Ya sabéis que podéis seguir nuestra actividad cultural en Twitter e instagram @siemamadencanto, Facebook Siema Matritensis, en agenda de la web www.siema.es o contratar también visitas privadas o conferencias, ya que ahí se publican sólo las visitas libres o de posibilidad de inscripción individual:

Maribel Piqueras

Antiguas caballerizas de los Alba en la calle Negras, muy cerca de las caballerizas 
del cuartel de guardia de corps (SIEMA Matritensis)

Casa del guarda del palacio Alba, hoy restaurante Kuche (SIEMA Matritensis)

Kuche, vista de la barra (SIEMA Matritensis)

Kuche, reservado (SIEMA Matritensis)

Kuche, original manera de decorar el techo con cuadros (SIEMA Matritensis)

Kuche, salón con enormes ventanales a espacios verdes (SIEMA Matritensis)

Kuche, biombo y decoración de un lateral (SIEMA Matritensis)

Kuche, con el gran comedor del fondo (SIEMA Matritensis)





















martes, 4 de enero de 2022

Iglesia de Santa Cristina

 La iglesia de Santa Cristina es considerada como un monumento del neomudéjar madrileño y del barrio de Puerta del Ángel. Se levantó ocupando el solar en donde se situaba la ermita del Ángel de la Guarda, que da nombre al barrio. Esta sencilla ermita barroca fue construida en 1605 por la cofradía de porteros y maceros, quienes tenían como patrón al Ángel de la Guarda. Estaba situada más allá del Puente de Segovia, junto a una puerta de acceso a la casa de Campo, cercana a los lagos, junto a la valla sur del real sitio de la Casa de Campo. Era el camino natural que conducía hacia Móstoles, Talavera y Extremadura. Allí se alojó la imagen del Sto Ángel de la Guarda que se localizaba en la puerta de Guadalajara, tras el incendio de ésta en 1582. Se la tenía mucha devoción y se organizaban famosas romerías, en las que participaba hasta la propia corte. En el plano de Texeira se ve claramente esa ermita. En 1668 se la declaró ruinosa y la imagen del Ángel de la Guarda vagó por varias iglesias de Madrid, como el Cristo del Olivar o la parroquia de la Santa Cruz (donde se encuentra en la actualidad). Fue demolida en 1779, pero se mantuvo siempre el nombre de Puerta del Ángel para este lugar de entrada al real sitio de la Casa de Campo. 

            Detalle de la antigua ermita del Ángel de la Guarda en el plano de Texeira (SIEMA Matritensis)

En 1892, la regente María Cristina ordenó la construcción de un Asilo de Párvulos en ese punto, para atender las necesidades de tanta población infantil con pocos medios del nuevo barrio que se iba formando junto al camino de Extremadura. Muy cercano al puente de Segovia y a la Casa de Campo. Nuevo barrio que quedaría dividido entre dos distritos: Latina o Palacio. La iglesia, asociada al conjunto del Asilo de Párvulos, se edificaría un poco más tarde, entre 1904-1906. El encargado del proyecto fue el arquitecto de palacio, Enrique María Repullés y Vargas. Repullés había edificado ya la iglesia de San Matías (diseñada en 1876) en estilo neomudéjar, abandonando el neogótico, que era el estilo más utilizado en la época para los edificios religiosos. Con esa idea se construyó también la iglesia de San Fermín de los Navarros y, por último, la joya a la que dedicamos esta entrada. Santa Cristina se inauguró el 18 de abril de 1906, dependiendo de la parroquia de Sta María de la Almudena hasta 1941, en que adquirió rango de parroquia independiente. Destaca desde el exterior con sus juegos de volúmenes y arcos, su decoración en ladrillo y su gran torre. Está situada en el Pº se Extremadura nº 32, muy cerca de una de las salidas del metro Puerta del Ángel.

                      Vista general de la Iglesia de Sta. Cristina en la fachada que da al Pº Extremadura
                                                 (SIEMA Matritensis)

Torre campanario y enlace con los muros laterales de la fachada al Pº de Extremadura
(SIEMA Matritensis)

Torre campanario sobre la entrada del lado O (SIEMA Matritensis)

La torre presenta cuatro cuerpos sobre una base cuadrada con el gran arco apuntado mudéjar de entrada. El contraste de color entre los diversos tipos de ladrillo es evidente, también la alternancia de pequeñas zonas de muro liso de ladrillo con zonas de decoración geométrica, arquerías ciegas, arcos de herradura o apuntados, ajedrezados, etc. En el primer cuatro arcos apuntados mudéjares, siendo ciegos los de los extremos. En el siguiente cuerpo los ventanales geminados divididos por finos pilares de ladrillos y enmarcados en un alfiz de otro color. En el cuerpo posterior aparece un sencillo óculo como rosetón, enmarcado por decoración geométrica de ladrillo dentro de un cuadrado. El cuerpo final, campanario, en medio de un arco de herradura apuntado y decoración geométrica mudéjar de ladrillo en la base y en el remate. Cornisa de pequeños arcos ciegos y terminación en teja árabe. 

Detalle del arco de herradura apuntado, con la última tecnología de hierro y cristal, enmarcado por arcos y pilares de ladrillo neomudéjar rojo y en las enjutas ocres y juegos decorativos también en ladrillo rojo ( SIEMA Matritensis)

Detalles de los remates del muro lateral. Obsérvese la alternancia de arquerías ciegas con arcos abiertos en parejas, los diferentes tonos del ladrillo y el ajedrezado de la cornisa (SIEMA Matritensis)

Vista general del interior de la iglesia (SIEMA Matritensis)

En el interior sorprenden sus dimensiones y las mezclas de estilos árabes en una iglesia católica, aunque tampoco sorprenden si conocemos el amor de Repulles por las tradiciones hispánicas, vengan de donde vengan. La planta es de cruz latina, con amplio crucero y capillas laterales. Está cubierta por artesonado neomudéjar, pero luego gran parte de la decoración se inspira en el arte nazarí de la Alhambra, especialmente el baldaquino, las tracerías de la parte superior y una de las capillas del lado izquierdo.
Artesonado del techo de Santa Cristina, inspirado en el arte mudéjar (SIEMA Matritensis)

Vista general del altar, con el ábside poligonal, escenas de la vida de santa Cristina en los grandes arcos de la parte inferior  y huecos de iluminación en la parte superior (SIEMA Matritensis)

Detalle del baldaquino, con finas columnas de capitel nazarí, así como los mocárabes y decoración en yeso del baldaquino (SIEMA Matritensis)



Capilla de la Virgen Milagrosa, inmersa en una detallada decoración en yeso en estilo nazarí y mezclas a todo color (SIEMA Matritensis)

Coro situado a los pies de la iglesia (SIEMA Matritensis)

De entre las diversas capillas laterales destaca la de la Virgen Milagrosa, rodeada de una profusa y minuciosa decoración nazarí y con diversas mezclas históricas, a todo color. Ahí también se encuentra la imagen de San Antonio de Padua. En realidad, es una iglesia donde tienen cabida muchas imágenes devocionales que ayudan tanto a los fieles, como el Niño del Remedio, la Virgen del Pilar o, incluso, al ser un barrio con mucha población procedente de Hispanoamérica, encontramos también Cristos de otras procedencias, como el del Milagro de Perú. Casi todas esas imágenes son modernas, sin casi ningún valor artístico, pero sí sentimental. La mayoría proceden de donaciones recientes, como la Virgen Dolorosa y el Crucificado situados en la nave de la derecha (según se accede bajo la torre campanario)

Escultura del Niño del Remedio, con mucha devoción en la zona (SIEMA Matritensis)

Estandarte de Nro Señor de los Milagros, de Perú, en otra de las capillas cercanas a la torre
(SIEMA Matritensis)

Imagen de la Dolorosa donada recientemente (SIEMA Matritensis)

Bonita pila de agua bendita realizada con piedra y cerámica (SIEMA Matritensis)

Entrada lateral por la que se suele acceder a la iglesia desde el Paseo de Extremadura, bajo la espadaña que se sitúa un poco más a la derecha (SIEMA Matritensis)

No quería terminar esta entrada sin mencionaros un negocio cultural,  con mucho encanto, situado cerca de la iglesia de Santa Cristina. Me refiero a la Librería Velázquez (Pº de Extremadura 62; Telf 914791016). Laura Velázquez inauguró hace ya 23 años este espacio cultural donde el libro es el protagonista. Al ser una librería independiente se puede encontrar a todo tipo de autores y editoriales. Un espacio encantador, pequeño, pero muy bien aprovechado. Laura le llama "mi saloncito". En él recibirás buenos consejos y recomendaciones, podrás ojear los diferentes libros, participar en tertulias literarias o firmas en directo con los autores. Aparte de seguir toda la actividad de la librería en su instagram, ya que es inmensamente activa. El apartado de literatura infantil y juvenil también es muy amplio. Termino con unas imágenes de la Librería Velázquez. Como sabéis podéis seguirnos en Twitter e Instagram @siemamadencanto; facebook Siema Matritensis o las visitas libres que publicamos mes a mes en la agenda de la web https://www.siema.es/agenda/ . ¡Feliz entrada de Año Nuevo a todos!

Maribel Piqueras

Fachada de la Librería Velázquez (SIEMA Matritensis)

Interior de su "saloncito" , como le llama Laura (SIEMA Matritensis)

Podéis encontrar el libro Madrid con Encanto, sobre patrimonio de Madrid y con excelentes imágenes
(SIEMA Matritensis)

Harry Potter también está en la librería (SIEMA Matritensis)

Libros para todos los gustos, puestos con mucho gusto
(SIEMA Matritensis)











lunes, 27 de diciembre de 2021

Mercado de Tirso de Molina

 En época de preparación  de cenas especiales para celebrar la Navidad o Noche vieja, se me ha ocurrido hacer una entrada sobre el Mercado Tirso de Molina, que puede llevar a confusión porque nos hace pensar en la actual Plaza de Tirso de Molina, junto a la calle Duque de Alba. Y no es así, lleva ese nombre por situarse en donde se localizaba originalmente la plaza de Tirso de Molina, en el distrito de Latina,  antes de que se trasladara con ese nombre a ocupar la plaza del Progreso. Esta zona cercana a la Puerta del Ángel, justo al otro lado del Puente de Segovia, constituía una zona privilegiada por su cercanía a Madrid y al río, así como por su disposición de buenas tierras para cultivo y arroyos. Aún así, comprobamos en el plano de 1880 que estaba muy poco poblada. El Ensanche Castro organizó esta zona de arrabal en torno a calles paralelas al paseo de Extremadura y otras perpendiculares. Allí se colocaron pequeñas industrias, un asilo, una estación de ferrocarril para comunicar con los pueblos del Oeste de Madrid (la Estación Goya, inaugurada en 1883). Van aumentando las viviendas y se vió la necesidad de tener también un mercado de barrio en condiciones. El Ayuntamiento de Madrid encargó al arquitecto Luis Bellido el proyecto de este nuevo mercado. Bellido desarrolló su labor como arquitecto municipal de Madrid entre 1905-1939 y esta sería una de sus últimas obras ocupando ese cargo. Bellido ya había proyectado nuevos mercados en Madrid, como el famoso del Matadero y Mercado de Ganados, cuyo conjunto de edificios se realizaron entre 1910 y 1925, empezando a funcionar de manera paulatina y abierta a la ampliación y construcción de otras instalaciones que se fueran necesitando. En este enlace conoceréis más datos sobre el mismo http://madridconencanto-siema.blogspot.com/2019/01/matadero-de-madrid.html Éste fue su proyecto estrella como arquitecto de mercados municipales. También había trabajado ya ampliando o acondicionando otros mercados, como el de la Cebada, el de Pardiñas, el del Hospicio o Mostenses.

                                            El arquitecto Luis Bellido hacia 1930 (SIEMA Matritensis)

Detalle del amplio proyecto de Matadero a tinta, lápiz y acuarela, por Bellido, en 1908
(SIEMA Matritensis)

El proyecto para el Mercado de Tirso de Molina, situado en la calle Dª Urraca, muy cerca de la calle Caramuel  y el Pº de Extremadura, es de 1921. Aunque no se inauguró hasta la II República, en 1932. Bellido se volvió a inspirar en la arquitectura industrial madrileña de fines del s XIX: grandes zócalos de granito, muros de ladrillo rojo (recordándonos en ciertos momentos al mudéjar de la cercana iglesia de Santa Cristina), algún motivo decorativo de cerámica y piedra. Así como elementos más modernos de hierro y cristal. Adaptó los espacios a las necesidades prácticas, totalmente funcionales y con las últimas tecnologías. Desarrolló una planta rectangular, de un sólo piso, con dos entradas principales a las que se accedía mediante escaleras de granito. En el interior, a ambos lados del pasillo central, quedan organizados tres espacios rectangulares con la distribución simétrica de los puestos. En las dos fachadas principales, los ventanales se corresponden con la organización de los espacios interiores. No por ello Bellido descuida la estética, sino que presta mucha atención a los juegos geométricos de ladrillo, a compartimentar con huecos de cristal impares, separados por pilastras de ladrillo y rematar con piedra, bolas de piedra o alerones barrocos junto al frontón y cerámica.

                        Proyecto del Mercado de Tirso de Molina, planta (SIEMA Matritensis)

Proyecto del Mercado de Tirso de Molina, fachada, donde se aprecian los tres ventanales a cada lado del pasillo principal, que se corresponden con el interior. Además de adaptarse a la inclinación del terreno(SIEMA Matritensis)

Entrada principal del Mercado de Tirso de Molina, por la calle DªUrraca (SIEMA Matritensis)

Detalle, donde se aprecian las formas geométricas diferentes y juegos de ladrillo, el frontón principal, donde curiosamente se mantiene el escudo republicano (SIEMA Matritensis)

Si para las dos fachadas principales Bellido pensó en remates rectos, excepto en las dos puertas principales con estructura vertical y frontón, en los muros laterales el arquitecto ideó remates triangulares que rodean a grandes ventanales semicurvos, correspondiéndose también con los espacios interiores. El Mercado de Tirso de Molina es un mercado de barrio, pequeño, no llegando a 40 puestos, pero que tiene la curiosidad de mantenerse intacto a como fue creado y ser considerado el mercado más antiguo de Madrid en funcionamiento como tal. No confundir con el de San Miguel, que ahora presenta otro concepto más de espacio gourmet, aunque también es muy antiguo. Aquí se mantiene el mismo estilo de mercado. Además es el único mercado inaugurado durante la II República, que todavía conserva símbolos republicanos en los escudos de las fachadas principales. En resumen, un mercado con mucho encanto que visitaremos con SIEMA Matritensis en breve, al recorrer esos monumentos alrededor de la Puerta del Ángel. Para saber más de nuestra actividad cultural podéis seguirnos en Twitter o Instagram @siemamadencanto Facebook Siema Matritensis o en agenda de nuestra web www.siema.es. También recordaros que cualquier imagen o texto del blog que queráis utilizar debéis indicar su procedencia. ¡Feliz Navidad a todos!

Maribel Piqueras

Detalle del ventanal de un lateral, en hierro y cristal, semicurvo y 
con diferentes decoraciones en ladrillo (SIEMA Matritensis)

Vista de los muros laterales del mercado en la actualidad (SIEMA Matritensis)

Proyecto de 1921 de los muros laterales divididos en cuatro grandes ventanales
(SIEMA Matritensis)

Estructura interior de ese mismo muro lateral en el proyecto original de Bellido 
(SIEMA Matritensis)

Vistas de las cubiertas interiores, a doble agua, con estructura de hierro
(SIEMA Matritensis)

Vistas de los puestos (SIEMA Matritensis)

Otra vista de pasillos laterales, con un remanso para tomar algo
(SIEMA Matritensis)