lunes, 30 de enero de 2023

Palacio Laredo en Alcalá de Henares

 Hoy nos vamos a centrar en uno de los hotelitos de fines del s XIX, construidos en lo que entonces eran las afueras de Alcalá de Henares. Con el tiempo, el crecimiento de la ciudad lo engulló y, aunque en su momento estaba lejos del centro histórico, hoy se ubica pegado a la estación de tren. Me refiero al palacio Laredo. Su dueño, Manuel Laredo, que le da el nombre, era un hombre muy culto y polifacético (político, restaurador, empresario, pintor, coleccionista). Llegó a ser alcalde de Alcalá entre los años 1891-93. Encargó este edificio singular al arquitecto Juan José de Urquijo, aunque el propio dueño llegó a diseñar mucha de la decoración del mismo. 

                               Vista del Palacio Laredo, por el lado sur, por Hauser y Menet, 1892, en la
                          época en que era alcalde de Alcalá su dueño, Manuel Laredo.

Resultó todo un capricho arquitectónico, de estilo ecléctico, donde incluso llegó a utilizar restos de otros edificios. El exterior nos recuerda mucho al mudéjar, con una decoración minuciosa de ladrillo espectacular. Presenta una alta torre a modo de minarete, que está rematada por cerámica. También otro torreón de base cuadrada, que nos recuerda al gótico mudéjar y que presenta cuatro garitas circulares en cada esquina. Balcones de celosías de madera y estucos con decoración árabe, pórtico de entrada sobre columnas nazaríes y decoración de mocárabes y estucos árabes. También encontramos un jardín de corte romántico al exterior.

                           Palacio Laredo viniendo desde el centro histórico (SIEMA Matritensis)

Torreón con reloj, que recuerda a un minarete. Obsérvese los juegos de la 
decoración de ladrillo (SIEMA Matritensis)

Muros y torreón cuadrangular central (SIEMA Matritensis)

Detalle de la decoración de los balcones laterales (SIEMA Matritensis)

Arco gótico con decoración árabe en ladrillo, estuco y cerámica 
(SIEMA Matritensis)

Detalles de la minuciosa decoración en otro muro lateral (SIEMA Matritensis)

Pórtico de entrada con la decoración en mocárabes y 
la imagen de Cisneros (SIEMA Matritensis)

Vista general de la entrada al Palacio Laredo (SIEMA Matritensis)

Lateral con los detalles de la verja y la torre cuadrangular
(SIEMA Matritensis)

Si con las vistas y decoración exterior ya hemos quedado impactados, no te quiero decir nada de la exagerada decoración interior que veremos ahora y en la que Manuel Laredo se inspiró en la Alhambra. El llamado Salón de Reyes, cubierto por una bóveda del s XIV, se llama así porque están representados al fresco todos los reyes medievales de Castilla (fueron realizados por el propio Manuel Laredo). La Sala del Alfarje está inspirada totalmente en la Alhambra.

Detalle de la sala Alfarje (Salta conmigo)

Sala de Reyes (Alcalá Turismo)

Este palacio ha ido cambiando de manos desde la muerte de su dueño hasta que, en 1973, fue donado al Ayuntamiento de Alcalá . Después de la rehabilitación y adaptación a otros usos, lo cedió a la propia Universidad de Alcalá de Henares. Sirve de sede al Instituto de Estudios Complutenses y al Museo Cisneriano. Entre las joyas que exhibe en sus colecciones están ediciones originales de la Biblia Políglota de Cisneros,  la Biblia Regia (conocida también como Biblia de Amberes, que fue mandada editar por Felipe II) o una escultura de Gil de Siloé representando a Isabel la Católica. Este capricho arquitectónico puede visitarse por la mañana hasta las 13.30 y por la tarde, de 16.30-18.30h, con cita previa y en días que no coincidan con actos institucionales. Otra maravilla más del patrimonio alcalaíno. 

Maribel Piqueras

Cártel que indica el último uso que se le ha dado al Palacio Laredo
(SIEMA Matritensis)







lunes, 9 de enero de 2023

El Gallinero o Aviario del Infante D. Luís en Boadilla

 Recientemente se inauguró lo último que faltaba por completar de la restauración del conjunto palaciego del Infante Don Luís de Borbón en Boadilla, el aviario. Conocido popularmente como "gallinero", quedó inaugurado por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, junto al alcalde de Boadilla, Javier Úbeda, el 21 de septiembre del 2021. En otras entradas difundimos ya el atractivo patrimonio de Boadilla relacionado con este infante: http://madridconencanto-siema.blogspot.com/2013/06/el-palacio-del-infante-d-luis-en.html  y http://madridconencanto-siema.blogspot.com/2015/03/jardines-del-palacio-del-infante-d-luis.html. Hoy nos centraremos en esta última edificación. Sabemos que nada más comprar el señorío de Boadilla, en 1761, el arquitecto Ventura Rodríguez recibió el encargo de construir un palacio para el infante Don Luís de Borbón, hermano varón más pequeño del rey Carlos III. El palacio se empezó a construir en 1763 y ya en 1765 estaba acabado, como mencionaba una placa de granito colocada sobre la fachada principal (hoy desaparecida). Por esas fechas el infante residía con su hermano el rey en palacio real y utilizaba este palacio de Boadilla como residencia temporal. Aquí organizaba fiestas, conciertos, cacerías. También instaló en él su biblioteca y su gabinete de ciencias naturales, con un mobiliario de madera diseñado a propósito por el propio Ventura Rodríguez. Se convirtió en el lugar donde más disfrutaba de soltero. El palacio no tenía grandes dimensiones y se desarrollaba de modo horizontal, con dos terrazas que salían a los lados desde las habitaciones principales del ala masculina (donde se localizaba el cuarto del infante y que era la que tenía mejores vistas a los bosques) y el ala femenina. Así no cortaba la perspectiva para contemplar el entorno natural que lo rodeaba, bosques, río al fondo de las terrazas en que se dividieron los jardines, colinas donde se asentaba el convento barroco de la Encarnación, etc. Destaca el neoclasicismo y sobriedad de las fachadas exteriores, mientras que en el interior encontramos unos espacios con decoración y juegos de luces más barrocos, como en la capilla por ejemplo. 

             Fachada palacio de Boadilla, Ventura Rodríguez. Junto al escudo de la parte superior
             aparecía la fecha de terminación del mismo en 1765 (Ventura Rodríguez. Colección Sueca)

Vista de la fachada principal del palacio con las dos terrazas que salen a los 
lados en el piso principal. La de la derecha sale desde el cuarto del infante D. Luís
(SIEMA Matritensis)

Jardines, vista de la tercera terraza con los huertos donde se ven los 
almendros florecidos (SIEMA Matritensis)

Desde muy pequeño el infante D Luís disfrutaba de la naturaleza. Tenía varios perros, numerosos caballos y otros animales que coleccionaba, vivos o disecados. Por los jardines del palacio de Boadilla corrían libremente ciervos o una cebra, que pintó Paret en una preciosa acuarela, donde aparecen debajo del animal los útiles de limpieza del mismo. Cuando murió la cebra, el infante mandó disecarla. Paret también retrató al infante D Luís encabezando uno de los grupos de los juegos de parejas que se celebraban en primavera en Aranjuez, donde el propio infante demostró su destreza montando a caballo al son de la música. 
Retrato del infante D Luís, con tan sólo 4 años, por el pintor francés Jean Ranc,
donde aparece con su querido perro ya. 1731 ( Museo del Prado )

Cebra pintada por Paret en los jardines del palacio de Boadilla, 1774
(Museo del Prado)

Las parejas reales en Aranjuez donde aparece, elegantemente vestido de verde, 
el infante don Luís. También de Paret (Museo del Prado)

Don Luís de Borbón mandó situar en alto, sobre una colina al otro lado de la fachada principal, justo detrás de la plaza y el depósito de agua y fuente de mascarones, el famoso aviario. Así se oiría menos el  ruido de los pájaros desde los cuartos del palacio. Ventura Rodríguez se inspiró en las plantas elípticas o circulares de otras leoneras, zoos o aviarios que existían en otros sitios reales. Como la menagerie de Versalles o la antigua leonera del palacio del Buen Retiro. De planta circular, con un patio abierto en el centro y un pozo, situó las diferentes jaulas en los laterales. Los zócalos eran de granito y los muros de ladrillo visto, así como la línea de cornisa sobre la que iba el tejado de teja. En cada una de las jaulas, había una reja de hierro que se anclaba sobre el granito. Todavía hoy son visibles los agujeros donde se colocaban esos anclajes. También los huecos para la alimentación. La mayoría estaba ocupada por aves, pájaros que formaban una variada colección, donde había también aves exóticas (como oropendas, loros, tucanes). El infante Don Luís, como buen príncipe ilustrado del s XVIII, gustaba del saber enciclopédico y de mostrar una amplia variedad de pájaros. Además, si provenían de América o Filipinas, le proporcionaba un mayor prestigio erudito. 

En el centro la estructura circular de la "leonera" en el palacio del Buen Retiro
(SIEMA Matritensis)

Gallinero sin restaurar (SIEMA Matritensis)

Gallinero y dependencias anexas sin restaurar (SIEMA Matritensis)

Estado de uno de los recintos para aves, con los huecos de la puerta y ventana
(SIEMA Matritensis)

La colección de pájaros del infante era la parte más importante del pequeño zoo que había empezado a reunir ya cuando vivía en la Granja con su madre, también con animales procedentes de Aranjuez o el Buen Retiro. Cuando, debido a la pragmática sanción y a su matrimonio fue desterrado de la corte, se llevó sus colecciones al palacio de Arenas de San Pedro. Entonces comenzó la ruina de este aviario de Boadilla, que se agudizó con la guerra de la independencia y la guerra civil. La tarea de reconstrucción, financiada por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, y llevada a cabo por el arquitecto José Ramón Duralde, no fue nada fácil. Además de la pérdida de documentación en los archivos, nos encontrábamos con mucho material original completamente destruido. Así que se aprovechó lo que se pudo, debido a la importancia de ser el único aviario de estas características que se conserva en España. Declarado como ruina arqueológica en 1974, se ha podido reconstruir e inaugurar con espacio museístico.


                                 Fachada principal de la casa del guarda (SIEMA Matritensis)

Vista lateral de la casa del guarda con la chimenea y el gallinero al fondo
(SIEMA Matritensis)

Estructura circular del gallinero ya reconstruido (SIEMA Matritensis)

Al fallecer el infante Don Luís en 1785 se dispersaron sus colecciones: parte de esos pájaros y de su gabinete de ciencias naturales pasó a su hijo, también llamado D. Luis de Borbón, que llegó a ser cardenal y se educó con el cardenal de Toledo, Lorenzana (hoy en día en las colecciones históricas del Instituto de Enseñanza Superior el Greco de Toledo). Otra parte las adquirió su hermano Carlos III, integrando el gabinete de ciencias naturales. Hoy en día nos las encontramos por el Museo de Ciencias Naturales. En el Museo de la Santa Cruz de Toledo también encontramos una colección de pájaros disecados que pertenecieron al infante Don Luís y estuvieron en este aviario.

Oropéndola de Paret, pintada en 1774 en Boadilla 
(Museo del Prado)

Medio Ambiente de Boadilla se encarga de cuidar este espacio museístico dedicado a la relación del hombre con los animales. La estructura rectangular donde se ubicaban las dependencias anexas originales del aviario, se  ha reconvertido en una zona para ambientarnos en la figura del infante Don Luís (con su genealogía, su retrato de pequeño, la importancia que para su vida supuso el contacto con la naturaleza, antecedentes de zoos y aviarios. Incluso una réplica de la cebra que disecó el infante y que luego desapareció)

Dependencias anexas a la estructura circular del aviario (SIEMA Matritensis)

Genealogía del infante don Luís, hijo de Felipe V e Isabel de Farnesio
(SIEMA Matritensis)

Introducción sobre el Infante Don Luis y su relación con los animales
(SIEMA Matritensis)

Imagen aérea del conjunto del gallinero en lo alto de la colina 
( web de Boadilla)

Réplica de la cebra del infante (SIEMA Matritensis)

La estructura circular del aviario, dividida en 14 pequeñas estancias perimetrales, se ha convertido en un museo donde se expone, de manera muy didáctica (utilizando múltiples imágenes, videos, juegos, proyectores, planos, vitrinas, etc), la relación del hombre con los animales y su evolución a lo largo de la historia. La sala 1 sería la correspondiente al mundo griego y sus mitos, con la realidad de las conquistas de Alejandro Magno, por ejemplo. La sala 2 Roma, la 3 el bestiario medieval, la 4 el Renacimiento con los descubrimientos del Nuevo Mundo y el gusto por el coleccionismo. La 5 nos ambienta en el gusto de las monarquías absolutistas por construir leoneras, menageries, gallineros u otras instalaciones zoológicas. La 6 en el mundo de la Ilustración. La 7 en el infante Don Luís y su relación con las aves (muchas aves de su propiedad aparecen en las decoraciones de papeles pintados o tapicerías de sus residencias reales). La sala 8 se centra en el gallinero de Boadilla. La sala 9 en la edad contemporánea, donde de los caprichos reales se pasó a los zoológicos públicos, como la casa de fieras del parque del Retiro. La 10 habla de la edad de oro del exotismo 1850-1950. la 11 de la nueva sensibilidad animalística. Entre medias también zonas donde interactuar y jugar con paneles. 

Gallinero. Patio reconstruido con las diferentes salas perimetrales
(SIEMA Matritensis)

Restos de anclajes en el granito de una de las estancias (SIEMA Matritensis)

Una de las salas dedicadas al hombre y los animales en el Renacimiento
(SIEMA Matritensis)

Estancia dedicada al gallinero de Boadilla (SIEMA Matritensis)

Bestiario medieval (SIEMA Matritensis)

Fotografía que muestra la actriz Julia Font con el elefante de la casa de fieras del Retiro
en 1911 (SIEMA Matritensis)

Juegos con paneles (SIEMA Matritensis)

Juegos con visores (SIEMA Matritensis)

Reconstrucción decorativa de un salón del s XVIII con papeles pintados 
y aves de la colección del infante Don Luis (SIEMA Matritensis)

Con estas últimas imágenes os deseo un buen año 2023, ya que esta es la primera entrada publicada en el blog durante este año. Agradezco al Ayuntamiento de Boadilla todo el interés mostrado en la recuperación de su patrimonio histórico y animo a los lectores a conocerlo.

Maribel Piqueras.

Restos de la pequeña trampilla de salida en la parte trasera de una 
de las jaulas (SIEMA Matritensis)

Palacio de Arenas de San Pedro donde el infante se llevó sus colecciones tras ser 
desterrado de la corte ( Web Arenas de San Pedro)

Cardenal infante Don Luis de Borbón, hijo mayor del Infante Don Luis 
de Boadilla, que se quedaría con el gabinete de ciencias naturales de su padre
(Goya, 1800. Museo del Prado)






















miércoles, 14 de diciembre de 2022

Encuadernación Amillo y Escuela Taller Palomino

 En pleno Madrid de los Austrias, en la calle Fuentes nº 10, existe desde 1887 un comercio centenario dedicado a la encuadernación artesanal. En los bajos de un elegante edificio del s XIX se situó una antigua tienda de ultramarinos que, en 1887, pasaría a usarse como tienda de material para encuadernación. De ese negocio de encuadernación se hizo cargo la familia Amillo en 1910. Los Amillo lo regentaron hasta 1975, año en que traspasaron el local a su actual propietario. Con las siguientes condiciones: mantener el mismo nombre, Amillo, y seguir con la misma actividad encuadernadora. Cosa que así ha sucedido hasta nuestros días. En Encuadernación Amillo, con sus rótulos y escaparate de madera originales, encontramos un local de finales del s XIX, con sus finas columnas de hierro y su mostrador de madera. En este lugar se puede encontrar todo lo necesario para encuadernar: papeles, cueros, telas, florones, tijeras, material para coser, encolar, prensar, cortar. El trato no puede ser más espléndido y acogedor. 

                                      Encuadernaciones Amillo y sus rótulos (SIEMA Matritensis)

Elegante edificio del s XIX con sus rejería y miradores de hierro, en cuyos bajos se 
asienta la tienda Amillo y el taller de encuadernación Palomino (SIEMA Matritensis)

Tienda de ultramarinos que se asentó en el local antes de la tienda de encuadernación. 
Imagen cedida por el taller Palomino (SIEMA Matritensis)

Vista general del mostrador de la tienda (SIEMA Matritensis)

Cueros y telas de Encuadernación Amillo (SIEMA Matritensis)

Muestrario  de papeles para encuadernar en Amillo (SIEMA Matritensis)

Otro rincón del fondo de la tienda (SIEMA Matritensis)

Preciosa cartelería antigua de la tienda Encuadernación Amillo
(SIEMA Matritensis)

A la derecha de la tienda se fundó en 1993 la Escuela taller de encuadernación Palomino. Como homenaje al Antolín Palomino Olalla, gran conocedor y difusor de las técnicas de encuadernación artesanal en Madrid y España. Me gustaría hablaros un poco de su figura. Antolín Palomino nació en 1909 en la provincia de Burgos, concretamente en Fuentenebro. Se vino a Madrid de niño y se educó en el asilo para huérfanos del Sagrado Corazón de Jesús. Cuando cumplió los 13 años pasó a formarse en los talleres del mismo asilo, recibiendo clases de encuadernación, imprenta y litografía. Con sólo 18 años ya trabajaba en la conocida imprenta del alemán Jesús Blass. Bibliófilos y coleccionistas importantes se fijaron en su esmerado trabajo y le hicieron encargos. En 1930 ya dirigía los talleres de encuadernación donde se había formado él mismo de niño. Consiguió montar su propio local de encuadernación en 1936 y trabajar allí hasta su jubilación, en 1982.  Sus encuadernación magistrales de libros antiguos (como misales del s XV, primeras ediciones de obras de Sta. Teresa, Quijote, biblia políglota, etc), le dieron mucha fama y proporcionaron numerosos encargos. Palomino nunca abandonó su vocación de enseñante y colaboraba voluntariamente , desde 1981, con el taller de encuadernación del Ayuntamiento que existía entonces en el Conde Duque. Falleció en Madrid en 1995, pero sus técnicas, su obra y buen hacer siguen existiendo en este taller escuela de la calle Fuentes.

Detalle del cuadro donde aparece Antolín Palomino encuadernando con 
florones de hierro caliente. Imprenta municipal de Madrid (SIEMA Matritensis)

Fachada de madera entre pilares de granito de la Escuela Taller de Encuadernación Palomino
(SIEMA Matritensis)

Vista general de la Escuela Taller Palomino (SIEMA Matritensis)

La Escuela Taller Palomino  es una sociedad limitada privada. La mayoría de los que asisten a ella lo hacen como hobby. En planta el local es similar a la tienda, sólo que tiene mucho más espacio. Consta de una planta rectangular, dividida en varias zonas. La primera, de cara al público, con las finas columnas de hierro pintadas, de decoración floral en la base y capiteles, y estrechas estrías, detrás de las cuales se instalan las estanterías de madera con materiales diversos. Grandes tableros para poder trabajar y alguna máquina prensadora pequeña, así como material para cortar o encolar. En el apartado siguiente cuelgan de la pared tijeras, martillos y otros elementos. Vemos muchos más tableros de trabajo y, al fondo se situarían las máquinas más grandes de hierro para prensar o cortar. Toda la maquinaria es antigua y se sigue utilizando. 

Pequeña máquina prensadora, libro encuadernado y telas en la mesa primera 
del taller (SIEMA Matritensis)

Encolando lomos (SIEMA Matritensis)

Maquinaria antigua (SIEMA Matritensis)

Florones de hierro con distintos dibujos para las decoraciones finales 
(SIEMA Matritensis)

Con estas últimas imágenes que saqué de los tableros de la parte central del taller y de las máquinas del fondo me despido, no sin antes agradecer de nuevo la atención prestada y valorar ese trabajo arduo y artesano, a la vez que muy bonito, de encuadernar libros. Lo que se aprende del proceso de encuadernación: selección de pliegos, ordenación, prensado para quitar el aire, serrar lomos, coser el libro, encolados, aplicación de florones. Muchas gracias.

Maribel Piqueras

Taller de encuadernación Palomino, parte intermedia (SIEMA Matritensis)

Martillos, tijeras, regletas, punzones, limas, tenazas ( SIEMA Matritensis)

En pleno proceso de cortar (SIEMA Matritensis)

Otra de las máquinas características (SIEMA Matritensis)