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miércoles, 14 de abril de 2021

Pretil de los Consejos

 La calle Pretil de los Consejos es uno de los callejones más llamativos de Madrid. Estrecho, en curva serpenteante, conduce desde la calle Mayor hasta la calle de la Villa, con una amplía inclinación del terreno, ya que estamos bordeando el barranco del antiguo arroyo de San Pedro, hoy calle Segovia. Lo primero que nos encontramos son los gruesos muros del Palacio de los Consejos, que da nombre a este callejón. Este edificio se construyó como residencia nobiliaria para los Duques de Uceda, Cristóbal de Sandoval y Rojas, así como su mujer, Mariana Manrique de Padilla. Cristóbal de Sandoval y Rojas, hijo del Duque de Lerma, lo mandó construir nada más ser nombrado Duque de Uceda (1610). Pero las obras se iniciaron en 1613, finalizando las mismas en 1625. Todavía no hay certeza sobre quien fue el autor del primer diseño, si Francisco de Mora (discípulo de Juan de Herrera) o el capitán Alonso Trujillo (quien había trabajado ya en la villa de Lerma). El Duque de Lerma estaba en su época de máximo esplendor cuando lo encargó y se inspiró en el propio Alcázar de los Austrias de la época. Por tanto pidió un palacete de tres alturas en la parte principal, con cuatro torres chapiteles en las esquinas, organizado en torno a dos patios y con un convento anexo. Como la Encarnación con respecto al Real Alcázar. El estilo también seguía la arquitectura herreriana para edificios civiles del s XVII. Pero los Duques de Uceda no lo vieron concluido porque, al morir el rey Felipe III, embargaron sus bienes y fueron desterrados de la corte, falleciendo al poco tiempo el Duque de Uceda en Alcalá de Henares.

                             Inicio de la calle en cuesta de Pretil de los Consejos, con el antiguo palacete del                                               Duque de Uceda en la esquina derecha (SIEMA Matritensis)

                                      Vista del Palacio del Duque de Uceda desde la calle Bailén, esquina 
                                                    con calle Mayor (SIEMA Matritensis)

Escalinatas que bordean el antiguo Palacio del Duque de 
Uceda por Bailén y bajan hasta el viaducto adaptándose al 
barranco y desnivel. Aquí se hicieron muchas reformas en 1900 
y en los años 60 del siglo XX (SIEMA Matritensis)

Puerta principal de entrada a la parte de Capitanía General, con un barroco que utiliza grandes columnas dóricas con fuste estriado en la parte inferior y, en el balcón, el orden dórico, escudos y frontón partido (SIEMA Matritensis)

Durante el s XVII se siguió usando como residencia nobiliaria. En él vivió Luis Méndez de Haro, marqués de Carpio, favorito del rey Felipe IV tras la caída de Olivares. También la reina regente Mariana de Austria, viuda ya de Felipe IV, lo habitaría hasta su muerte (el 16 de mayo de 1696). Una placa en la fachada principal indica este hecho. El rey Felipe V cambiaría el nombre del palacete por Palacio de los Consejos en 1717, trasladándose ahí varios consejos con sus tribunales y administraciones. Así se siguió llamando hasta poco después de fallecer Fernando VII. Todavía en 1854, con Isabel II, era la sede del Consejo Real, más tarde Consejo de Estado. Desde 1893 comparte edificio con la Capitanía General. Cada uno de los dos organismos tiene su puerta de entrada principal que da a la calle Mayor y, luego, unas puertas laterales mucho más sencillas. Este inmenso edificio presenta la característica arquitectura herreriana del Madrid barroco: zócalo de granito, muros de ladrillo con adornos en las ventanas y puertas a base de granito. En los pisos principales la decoración de los huecos es con frontones clásicos. En las esquinas del edificio encadenados de granito. Cuatro torres chapiteles de pizarra enmarcan el edificio rectangular.

Dª Mariana de Austria por Carreño de Miranda, ejerciendo la regencia en 1675
(Patrimonio Nacional)


Azulejos y cartel del Pretil de los Consejos, donde aparecen los consejeros con traje de época
asomados al muro con pretil al desnivel (SIEMA Matritensis)

En la parte del antiguo murete con pretil que mira a la calle Mayor se localiza el monumento a las víctimas del atentado contra Alfonso XIII y Mª Victoria de Battemberrg (SIEMA Matritensis)

En la parte trasera del murete donde se situaba el pretil hoy podemos ver el monumento de bronce realizado por Coullant Valera (1963), que sustituyó al anterior de Algueró. Un ángel de rodillas, con los símbolos reales detrás, desenrosca la firma y fecha. En la parte inferior vemos la placa que explica el homenaje a las víctimas del atentado contra los reyes el propio día de su boda, cuando retornaba a palacio la comitiva real desde los Jerónimos, el 31 de mayo de 1906. Un anarquista, Mateo Morral, les arrojó una bomba disimulada con rosas que, al estallar, mató a 25 personas e hirió a un centenar. Detrás del monumento descendemos el pretil, dejando a un lado los sobrios muros de la iglesia de las Bernardas y a otro el palacio de los Consejos. Este último con muros de inmensa altura, incluido el amplio zócalo de granito que se adapta al desnivel. Pero las puertas laterales del entrada al edificio son mucho más  pequeñas, y en ellas las columnas dóricas tienen el fuste liso, no con estrías como las altas columnas dóricas de la fachada principal.

Vista de bajada del Pretil de los Consejos (SIEMA Matritensis)

Vista de subida desde la calle la Villa por el Pretil de los Consejos
(SIEMA Matritensis)

Muro lateral del palacio de los Consejos adaptándose al desnivel con el 
gran zócalo de granito ( SIEMA Matritensis)

Detalle de una de las puertas laterales del Palacio, la que da al pretil
(SIEMA Matritensis)

En unas casas anexas al palacio el Duque de Uceda fundó, en 1615, el convento de las Bernardas del Santísimo Sacramento. Para ello se trajo una comunidad de monjas desde el convento de Sta. Ana de Valladolid. Con los avatares pasados por el Duque y su marcha de la corte, quedaron paralizadas las obras de la iglesia, que tardaría en construirse (entre los años 1671-1744). Iniciada en el barroco por Francisco Bautista, luego la continuaron Bartolomé Hurtado y Andrés Esteban. Destaca la majestuosa fachada barroca en piedra con el relieve de San Benito y San Bernardo adorando la Eucaristía. En el interior vemos también trazas del barroco, frescos de los hermanos González Velázquez y un retablo neoclásico. El convento rodeaba por detrás a la iglesia, pero se derribó en 1970 para edificar en su solar edificios de viviendas, manteniéndose el llamado "huerto de las monjas".

Muros laterales de la Iglesia actual arzobispal castrense que 
dan al Pretil de los Consejos (SIEMA Matritensis)

Como dato curioso, en el nº 5 de este pretil estuvo la residencia social del gran maestre de la masonería española o sede del Gran Oriente Español en 1889. Una placa lo recuerda. Los masones se infiltraron en los órganos de poder: la política y el ejército, sobre todo, a fines del s XIX. El episodio nacional titulado "Gran Oriente" de Galdós te pone muy bien en ambiente. Les interesaba localizar sus sedes cerca del palacio y del consejo de Estado.

Placa que recuerda la sede del Gran Oriente en el Pretil de los Consejos
(SIEMA Matritensis)

El pretil, al llegar a la curva de la parte de abajo, cambia de nombre por una pequeña calle, de la villa, con solo tres números a ambos lados. Ya sale con ese nombre en el plano de Texeira y se debe a que en ese lugar se localizaba el Estudio de la Villa de Madrid, regentado por Juan López de Hoyos. Madrid no tenía universidad en el s XVI, al instalarse la corte. Estaba la más cercana de Alcalá de Henares. Pero la villa de Madrid disponía de dos estudios humanistas importantes: el de los jesuitas y su colegio en la calle Toledo y éste junto al Pretil de los Consejos. Unas lápidas colocadas en la pared en 1870 nos lo recuerdan. Este estudio también es famoso por formarse Cervantes en él. El mismo López de Hoyos le llama "Miguel de Cervantes, nuestro caro y amado discípulo", en la obra que en 1569 escribió sobre la "Enfermedad, muerte y exequias de la reina Isabel de Valois", donde añadió tres poemas de Cervantes. Sabemos también que Cervantes, aunque muy viajero siempre, estuvo desde 1566 residiendo en Madrid con su familia. En fin, todo un callejón con mucha historia para recordar.

Maribel Piqueras 

                            Placas que recuerdan donde se ubicaba el Estudio de la Villa de Madrid
                                                           (SIEMA Matritensis)

El de la derecha, en azul y blanco, el cartel de la calle con el antiguo escudo
(SIEMA Matritensis)















lunes, 22 de marzo de 2021

Calle del Nuncio

 La calle del Nuncio se inicia en Puerta Cerrada y llega hasta la iglesia de San Pedro el Viejo. Era una de las calles más importantes del Madrid medieval, que conserva la curvatura irregular de su urbanismo primitivo y todo el encanto del Madrid antiguo. Hoy en día, con sus fachadas remodeladas y pintadas de diferentes colores, luce mucho más. En este Madrid escondido de las grandes vías se han ubicado también conocidos cafés y restaurantes. La población más antigua que la habitó dependía de la guarnición árabe que había en el Madrid de los siglos X y XI. Después creció el caserío abigarrado dentro de las murallas cristianas. Todavía hoy encontramos en ella edificios de los siglos XVI y XVII, algunos de ellos construidos con restos de la muralla medieval.

                      Vista general de la estrecha y encantadora calle del Nuncio (SIEMA Matritensis)

Azulejo con el nombre de la calle utilizando los símbolos del nuncio
(SIEMA Matritensis)


Vistas del castizo restaurante el Madroño al comienzo de la calle, con sus paneles de
cerámicas artísticas (SIEMA Matritensis)

En el nº 8 encontramos una casa señorial del s XVI, edificada con muros de ladrillo y franjas de mampostería de estilo mudéjar toledano, sobre gran zócalo de granito. La sobria entrada oculta un bonito patio interior de columnas de granito en la parte inferior y zapatas sobre pilares de madera en la superior. Para sus muros se utilizó parte de los restos de la muralla medieval. Fue rehabilitada en los años 80. Actualmente es la sede de la Federación española de Municipios y Provincias.

Antigua casa señorial del s XVI, con su torreón esquinado. Hoy es un 
organismo oficial  (SIEMA Matritensis)

Restos de muralla medieval reciclada (SIEMA Matritensis)

Patio de la casa señorial del s XVI, hoy Federación española de Municipios 
y Provincias (Teresa Miralles)

En los números 13-15 encontramos el edificio que dió nombre a la calle, me refiero al Palacio de la Nunciatura. Ocupa el lugar donde estuvieron propiedades de los Vargas y, después, del privado del Duque de Lerma, Rodrigo Calderón. Más tarde fueron adquiridas como sede de la Nunciatura en España por la Santa Sede. El mal estado de este caserío antiguo usado por el nuncio requería continuas obras. Comenta Ana Vázquez Barrado ("las obras en el Palacio de la nunciatura") que en 1659 Francisco Bautista estuvo dirigiendo obras allí, a la vez que en la colegiata de la calle Toledo. Pero la residencia de una persona tan importante -el representante del jefe de la Iglesia ante el monarca de mayor prestigio en la cristiandad- suponía mayores atenciones. Más tarde tuvieron que ser de nuevo remodeladas por el arquitecto José de Villareal, en 1681. En nuestro país la diplomacia vaticana tuvo un representante estable desde los Reyes Católicos, aunque se considere propiamente como primer nuncio a uno posterior, ya de la época de Carlos V, Baldassare Castiglione (ocupó el cargo de nuncio entre 1524-29). Dos de los nuncios que hubo en España fueron luego papas: Giambattista Castagna (nuncio entre 1565-72), como Papa Urbano VII. Y Giovanni Battista Pamphili (nuncio entre 1626-1630), como Papa Inocencio X, famoso por el retrato que le pintó Velázquez en su estancia romana. 

Palacio de la Nunciatura (SIEMA Matritensis)

Detalle de la decoración con el escudo de armas del nuncio en los 
balcones del piso principal (SIEMA Matritensis)

Placa que indica que aquí vivió y murió el arquitecto Villareal, autor 
de reformas en el Palacio de la Nunciatura durante el s XVII (SIEMA Matritensis)

El palacio de la nunciatura consta de dos edificios y hace ángulo. Uno de ellos, el más grande, se distribuye en torno a un patio central rectangular, cuya galería inferior está cubierta por bóveda de aristas. Consta de dos pisos sobre zócalo de granito, con muros de ladrillo estucados. El piso principal presenta encadenados de piedra en las esquinas y balcones con decoración de molduras barrocas del s XVIII y el escudo con el símbolo del nuncio. Lo remata un piso de poca altura para el servicio. A principios del siglo XVIII se amplió la propiedad comprando el nuncio Pompeo Aldrovandei las casas adyacentes y encargando al arquitecto Moradillo una reforma. De ahí lo extraño de la forma del palacio por fuera y en el patio. Por ejemplo, las paredes que componen los cuatro lados del patio son desiguales en longitud y composición. Un ritmo movido y discontinuo que no es nada neoclásico. En en ese mismo siglo cuando el Papa Clemente XIV instaura el Tribunal de la Rota (1771), que en esta nunciatura se localizó en la planta baja del edificio y estuvo funcionando aquí hasta su reciente traslado a las dependencias de la zona de la catedral de la Almudena. Este Tribunal de la Rota paralizó sus funciones entre 1932 y no se reanudó de nuevo hasta 1947. Aunque en 1958 lo adquirió el Ejército para localizar en él a la vicaría general castrense, mantuvo la planta baja como Tribunal de la Rota que ya comentamos. Desde 1988 se llama arzobispado castrense. 

Portada principal de la nunciatura con sillares almohadillados
(SIEMA Matritensis)

Nunciatura: entrada de carruajes (SIEMA Matritensis)

Este Palacio de la Nunciatura dió lugar al nombre de la calle y, también, estaba muy vinculado a la cercana iglesia de San Pedro, remodelada en el s XVIII por el nuncio y donde reposan algunos de ellos. De este monumento ya hablamos en una entrada anterior: http://madridconencanto-siema.blogspot.com/2016/12/iglesia-de-san-pedro-el-viejo.html . La Nunciatura se trasladó en 1958 a la nueva sede inaugurada en la Avda de Pío XII nº 16, en donde se han alojado los papas que nos han visitado en el siglo XX.

                                              Nueva sede de la Nunciatura (Alfa y Omega, 2017)


                                          Iglesia de San Pedro el Viejo (SIEMA Matritensis)

Tumba del nuncio en la iglesia de San Pedro, 1754
(SIEMA Matritensis)

Seguimos asombrados del encanto que tiene esta calle, donde también localizamos elegantes edificios del s XIX y el restaurante Juan sin miedo, ya llegando a la Travesía del Nuncio. Este es un pequeño callejón que se inicia en la iglesia de San Pedro y llega hasta la cuesta de Segovia. Sus tramos de escalera dejan a un lado el lateral de San Pedro, justo donde se localiza la entrada a la Congregación de San Pedro Apóstol para los sacerdotes seculares naturales de Madrid. Termina en el romántico Café del Nuncio. Antes de que existiera ese café este tramo de callejón quedó inmortalizado por la presencia de Orson Welles con su familia, según dejaron constancia fotógrafos de 1959 y que pudimos contemplar en la magnífica exposición de Mad in Hollywood en la sala del Águila hace unos años. Con estos comentarios me despido. Qué sigáis disfrutando de nuestro querido Madrid sabiendo la historia que pisáis. Recordad que podéis seguir nuestra actividad cultural en twitter @siemamadencanto, Instagram Siemamadencanto , Facebook Siema Matritensis o agenda de www.siema.es. Sólo anunciamos las visitas libres o con posibilidad individual, eso si quedan plazas, ya que se agotan en los nuestros grupos de what´s up o mails a principios de cada mes. Las de grupos privados no se publicitan. Cualquier foto o información publicada en este blog también se puede utilizar indicando su procedencia. Gracias.

Maribel Piqueras

Vivienda de 1864 en la calle el Nuncio (SIEMA Matritensis)

                           Restaurante Juan sin miedo en la calle Nuncio (SIEMA Matritensis)

Travesía del Nuncio desde San Pedro, donde se localizan las dos cartelas, la antigua azúl
y la de azulejos más moderna (SIEMA Matritensis)

Bajada por la travesía del Nuncio, desde la calle del Nuncio y, dejando a nuestra 
izquierda la iglesia de San Pedro (SIEMA Matritensis)

Travesía del Nuncio desde la cuesta de Segovia (SIEMA Matritensis)






















martes, 9 de marzo de 2021

Palacios de Recoletos (continuación)

 El actual paseo de Recoletos ocupa hoy lo que era el Prado de Recoletos, que se abrió en 1671 en la zona E de Madrid. Toma su nombre de la gran extensión que ocupaba el antiguo convento de Agustinos Recoletos en su margen derecha. A fines de s XVII existían en esa zona dos importantes edificios religiosos, como ese de los agustinos y un convento de clarisas de la Inmaculada, fundado en 1683 por el Almirante de Castilla en terrenos de su propiedad. Ya que la Quinta del almirante se localizaba en el margen izquierdo del prado. Campos, huertas y el edificio inmenso del Pósito se situaban aquí. Durante el s XVIII se edifican importantes construcciones en los alrededores como, por ejemplo, el palacio de Buena Vista. De algunos de estos palacios y edificios del Paseo de Recoletos hemos hablado ya en entradas anteriores que os recomiendo releer:

 http://madridconencanto-siema.blogspot.com/2014/09/el-palacio-de-linares.html

http://madridconencanto-siema.blogspot.com/2014/11/palacio-y-archivo-zabalburu.html

http://madridconencanto-siema.blogspot.com/2019/10/iglesia-de-san-pascual-en-el-paseo-de.html

He dejado otra selección de palacetes para la entrada actual. Empezaré por el primer palacio construido en este Prado de Recoletos y que sirvió de llamada para que la aristocracia y alta burguesía financiera se construyera sus residencias aquí en la segunda mitad del s XIX. Me refiero al Palacio del Marqués de Salamanca. Su dueño era el malagueño José de Salamanca y Mayol, que llegó a Madrid en 1836 tras su matrimonio con Petronila Livermore. Salamanca había estudiado leyes en Granada y ejercido como alcalde en ciudades andaluzas primero. Contactó con financieros ingleses a través de las amistades de su mujer. En seguida empezó a escalar puestos en la política y la economía: controlando el monopolio de la sal, el banco de Isabel II, el banco Hipotecario, invirtiendo en ferrocarriles, prestando capitales para la construcción del nuevo barrio del Ensanche, controlando también medios de comunicación como el Correo o el Universal. Fue diputado y ministro de Hacienda (1847). Dispuso de varias residencias en Madrid: Vista Alegre en Carabanchel Bajo, en Aranjuez, ésta de Recoletos y una finca en la zona de Albacete. En la época de máximo esplendor en su vida encargó la realización de un palacio y jardines al arquitecto de los sitios reales, Narciso Pascual Colomer. El palacio se situaba en el centro del Prado de Recoletos, ocupando el solar donde había estado el convento de Agustinos Recoletos desamortizado en 1836. Se construyó entre 1846-1855 y Pascual Colomer se inspiró en los palacios y villas florentinas del Renacimiento. Presenta un único cuerpo de planta cuadrada. Dividió la fachada principal en dos pisos separados por entablamento clásico. En el piso superior contemplamos los ritmos de Palladio marcados por los vanos entre columnas jónicas gigantes y decoración renacentista de pilastras cajeadas, candelieris, medallones y puttis. La puerta principal se articula en tres arcos de medio punto decorados con pilastras y con un bella marquesina en la entrada. Como en la arquitectura renacentista italiana, una sencilla balaustrada arriba ocultaba las cubiertas y tenía presentes pedestales para futuras esculturas.

                  Fachada del Palacio del Marqués de Salamanca al Pº Recoletos (SIEMA Matritensis)

El palacio presentaba un gran jardín en su parte delantera, de diseño romántico, con una fuente clásica en medio y otra verja diferente a la que vemos hoy en día. En el interior destacaba la escalera imperial decorada por Carlos Luis de Ribera en 1852, con pinturas y estucos de estilo clásico italianos, y mitología clásica en la bóveda. Los principales salones daban al jardín. El cortile interior está inspirado en la villa farnesina de Baldassare Peruzzi y se articula como en los palacios toscanos.

                             Litografía del Palacio del Marqués de Salamanca, 1860( Andreas )

                  
Jardines del Marqués de Salamanca y fuente clásica central hoy en día
(SIEMA Matritensis)

Venus y esculturas modernas en los jardines del Marqués de Salamanca
(SIEMA Matritensis)

Otra vista del jardín (SIEMA Matritensis)

El Marqués de Salamanca disfrutó poco de este palacio y las obras de arte que contenía. Se endeudó y decidió ponerlo a la venta, comprándolo el Banco Hipotecario en 1873, quien encargó al arquitecto Roca Carbonell las reformas de 1905 mediante los pequeños pabellones laterales respetando el estilo florentino del palacete. En los años 40 del siglo XX lo adquirió el Banco BBVA y lo reformó Gutierrez Soto en 1945 ampliándolo con dos alas laterales. Hoy en día alberga la Fundación BBVA para despachos y salas de la presidencia de la Fundación, consejeros y uso en actos institucionales. El Marqués de Salamanca murió en 1883 lejos de esta residencia, en su palacete de Vista Alegre.

Imagen de la ampliación como uso del Banco Hipotecario (SIEMA Matritensis)

Ala ampliada por Gutierrez Soto que da a la calle Salustiano Olózaga, vista desde 
arriba, donde se perciben con detalle las columnas (SIEMA Matritensis)

Siguiendo por Salustiano Olózaga encontramos el Palacio y archivo Zabálburu, la casa donde vivió Marañón, que recuerda el estilo de Zabálburu y el Palacio del Conde le la Fuente Nueva de Arenzana. Este último lo construyó Francisco de Cubas entre 1876-78, curiosamente al mismo tiempo que se realizaba la fachada del Palacio de Linares. Este también tiene un toque francés, pero más clásico. Presenta tres plantas y un semisótano. Decidió retranquearlo en su parte frontal con un pequeño jardín para resaltar esa fachada. Justo a fines del s XIX lo adquirió el Estado francés, realizando algunas reformas.
Palacio Zabálburu, esquina con toques medievalistas (SIEMA Matritensis)

Palacio de Zabálburu, patio lleno de marquesinas (SIEMA Matritensis)

Edificio de viviendas donde vivía Marañón, que da a la parte trasera del palacio Zabálburu, y presenta toques medievalistas y gran cornisa de madera para no desentonar con el palacio (SIEMA Matritensis)

Puerta principal y placa que nos indica la casa del Doctor Marañón
(SIEMA Matritensis)

Detalles de los balcones miradores de hierro en la fachada (SIEMA Matritensis)

Palacio del Conde de la Fuente Nueva de Arenzana (SIEMA Matritensis)

La Casa Palacio de Simón de las Rivas en el Pº de Recoletos nº 31 se construyó en 1865 por el arquitecto José María Guallart. Llama la atención el trabajo de forja de los balcones y la marquesina inspirada en el art decó, lo mismo que la puerta donde se abría el restaurante e Espejo Noveau, cuya terraza y restaurante permanece actualmente cerrado y la marquesina quitada. Los pisos principales con los remates decorativos y medallones son interesantes.

Imagen que tomé de la casa palacio de Simón de las Rivas en 2014, con la marquesina
(SIEMA Matritensis)

Sobre el gran solar que ocupaba el Circo Price, y que abandonó en 1880, se edificaron dos palacetes muy parecidos, uno junto al otro, solo separados por el jardín con los porches de entrada. El primero en hacerse fue la casa palacio para la Duquesa Medina de las Torres, Maria Eulalia Osorio de Moscoso, X Duquesa de Medina de las Torres. En el Pº de Recoletos nº 23 y se lo encargó al arquitecto Agustín Ortiz de Villajos entre 1881-84. Presenta tres fachadas. La principal con dos cuerpos de esquina y uno central con cinco vanos por planta. Los muros son sencillos paramentos de ladrillo, enmarcados por encadenados de piedra artificial de estilo afrancesado. La planta principal, donde se situaban los salones más lujosos, destaca sobre las demás por los balcones abalaustrados y la decoración que remata con frontones. Esta tiene entrada directa desde el propio paseo. Todavía se pueden ver en la primera planta los elaborados artesonados de madera.  En el pórtico de entrada para los carruajes presenta una esmerada decoración y los escudos de la duquesa.  Durante el s XX ha sufrido varias reformas: como la construcción del último piso y los dos torreones de esquina afrancesados (1910), o el jardín con pequeño pabellón al fondo (1924), más las reformas después de la guerra civil o en los 90 para actualizarla como sede de exposiciones de Mapfre.

                   Fachada palacio Medina de las Torres, con los balcones con remates de frontones
                                                                      (SIEMA Matritensis)

Pórtico y mirador en el jardín y entrada para carruajes del palacio de Medina
de las Torres (SIEMA Matritensis)


Detalle del pórtico con los escudos nobiliarios. Por aquí se accede a la sala 
de Recoletos de Mapfre  (SIEMA Matritensis)


Preciosos artesonados en los salones principales del palacio de Medina de las
Torres (SIEMA Matritensis)

Frisos y artesonados de madera en el palacio de Medina de las Torres
(SIEMA Matritensis)

Junto al anterior podemos ver el Palacio del Duque de Elduayen. D. José de Elduayen era un famoso ingeniero de caminos, casado con la marquesa de Ratiba, fue también ministro de Hacienda durante el reinado de Amadeo de Saboya. Le encargó el diseño de su residencia palaciega a Miguel Aguado de la Sierra, que era entonces el Director de la Escuela de Arquitectos de Madrid. Fue de los últimos palacetes en construirse en este paseo, entre 1890-95. En sus muros exteriores se parece al de al lado, el de Medina de las Torres, con un amplio cuerpo central y los dos laterales enmarcados por encadenados de piedra. Aunque en este caso los adornos de los balcones del piso principal son más abundantes. Sigue el modelo de palacete con jardín interior. En su interior la decoración es muy lujosa. Una amplia escalera de mármoles blancos y negros nos conduce al piso noble. El zócalo es de madera policromada y la paredes de la escalera están pintadas con diseños pompeyanos  representando las bellas artes; el salón de baile está ornamentado con pan de oro y pinturas de Manuel Domínguez y Alejandro Ferrant (actualmente es el salón del consejo de Mapfre); el comedor de madera labrada contiene en la chimenea los escudos ducales e iniciales - que son los mismos que aparecen en la entrada principal del paseo y en pórtico al jardín por donde entraban los carruajes-; la sala de música también está decorada con finas maderas y pinturas de dragones en los techos. Fue rehabilitado entre 1995-97 para adaptarlo a los usos de Mapfre. 
Puerta principal al Palacio de Elduayen, que da al PºRecoletos, en ella se perciben los adornos florales y el escudo en la clave del arco (SIEMA Matritensis)

Pórtico con mirador cubierto en la entrada para carruajes al 
Palacio de Elduayen (SIEMA Matritensis)

Pintura pompeyana en oleo sobre yeso en los muros que rodean la escalera principal, representando a las Bellas Artes ( Ramón Pico)

Pinturas al oleo en el techo de la sala de música del palacio
Elduayen (Ramón Pico)

Por último nos detendremos en dos palacetes anexos realizados ambos por Francisco de Cubas. El Palacio del Duque de Sesto queda frente al del Marqués de Salamanca y Francisco de Cubas se inspiró en el Renacimiento para su fachada principal, lo mismo que el de Salamanca. Está en el Pº de Recoletos nº 13 y lo inició Cubas en 1865 para D. José Isidro Osorio de Silva y Zayas Tellez de Girón, Duque de Sesto y Marqués de Alcañices, quien ya tenía otra residencia en el Pº del Prado mucho mayor que esta nueva. Pero esa del Pº del Prado desaparecería con la construcción del Banco de España. Presenta planta baja con semisótano, la planta principal donde está el balcón central decorado mediante tres arcos de medio punto flanqueados por pilastras cajeadas con decoración de candillieri renacentista. Rematado por una balaustrada pensada para llevar bustos en ella. Posteriores reformas trasladaron la entrada a un lateral y transformaron en balcones las ventanas del último piso. Interiormente conserva todavía el pasamanos de la escalera, decorado con temas vegetales o fantásticos, así como las pinturas alegóricas de los techos. Los usos que le ha dado el Consejo General de la Abogacía española, que tiene su sede ahí, lo han modificado mucho. Este Duque de Sesto era un personaje muy influyente en política. Había sido alcalde de Madrid con sólo 28 años. Se casó en 1868 con una princesa viuda rusa, Sofía Troubetzkoy, que introdujo muchas novedades en las fiestas y vida social madrileña. Ella fue la promotora de la "rebelíón de las mantillas" contra la mujer de Amadeo de Saboya y la introductora en las casas nobles del árbol de Navidad. El Duque de Sesto siempre defendió la restauración borbónica, pagó gran parte de los gastos del exilio de la reina Isabel II y formó a Alfonso XII.

Palacio de Lopez Dóriga y Duque de Sesto al fondo (SIEMA Matritensis)

El Duque de Sesto con Alfonso XII (Patrimonio Nacional)

Para terminar, en el Paseo de Recoletos nº 15 se encuentra el Palacio López Dóriga y Salaverria, proyectado también por Francisco de Cubas en 1872 como un edificio residencial, igual que el anterior. Presenta tres plantas con líneas muy sobrias y marcada división horizontal (siguiendo el movimiento horizontal de las líneas de cornisa y líneas de impostas). Para romper esa monotonía descentró la entrada principal. La decoración de los vanos es neorenacentista y también prestó Cubas mucha atención a la labor de forja de la fachada principal. Con estas imágenes del palacio López Dóriga y su interior me despido. Ya sabéis que podéis seguir nuestra actividad cultural y visitas guiada por agenda en la web, twitter o instagram @siemamadencanto y facebook Siema Matritensis. Aunque publicamos muy pocas visitas, sólo las libres o con posibilidad de inscripción individual, eso si hubiera plazas, ya que con el mailing que hacemos mes a mes a los habituales las plazas vuelan. La mayoría de nuestras visitas son para grupos privados que así lo solicitan. Gracias por seguirnos siempre en nuestra idea de hacer visual la historia de Madrid.

Maribel Piqueras

Vista del Palacio de López Dóriga (wikipedia)

Hall y escalera de mármol principal en el palacio López Dóriga
(Open House)