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miércoles, 8 de enero de 2025

Colmenar de Oreja y su original patrimonio: Sta. María la Mayor, Museo Ulpiano Checa, bodegas y mucho más.

 Me asombró descubrir esta Navidad el desconocido patrimonio de Colmenar de Oreja. Comienzo esta entrada con un poco de historia del lugar, que nos lo muestra ya importante con los carpetanos y la famosa batalla del Tajo posterior (220 a C), comentada por Tito Livio. Julio Cesar repartió esas fértiles tierras entre los mandos de las legiones. Empezó a ser conocida como Apis Aurelia y destacándose por la cantidad de colmenas de miel que tenía y la extracción de piedra caliza. De ahí deriva la castellanización del nombre como Colmenar de Oreja. Los árabes construyeron luego la fortaleza Aurelia, que fue tomada por Alfonso VII en 1139. De 1139 a 1171 el castillo de Oreja y su término fue jurisdicción de realengo. El rey Alfonso VIII concedió posteriormente a la orden de Santiago la jurisdicción de esa zona. Quedaron claramente diferenciados el barrio cristiano del arrabal, separados por un barranco y río. Durante el s XV fue residencia de la corte de Enrique IV de Castilla y su hermanastra Isabel, la Católica. Incluso en 1468 hubo acuerdos de paz entre ellos en las llamadas "Vistas de Colmenar de Oreja". El Emperador Carlos V terminó con el señorío de la orden militar de Santiago y le cedió la villa al I Duque de Maqueda, D. Diego de Cárdenas y Enríquez, como Primer Señor de Colmenar de Oreja. Felipe IV transformó en 1625 el señorío en condado, con el VII Conde de Fuensalida. Los Austrias ampliaron la iglesia, hicieron reformas en el condado y crearon varias fundaciones religiosas. También tuvo un gran desarrollo económico, relacionado con la extracción de la piedra caliza, los textiles, la fabricación de esparto, la miel, el vino y agricultura. Todo ello hizo que en 1903 el recién inaugurado "ferrocarril del Tajuña", explotado por una compañía holandesa, pasara por aquí. En 1922 el rey Alfonso XIII le otorgó el título de ciudad.

                    "La huerta o el tren de Colmenar", obra de Ulpiano Checa (SIEMA Matritensis)

Una curiosidad de Colmenar de Oreja es que su plaza mayor se levante sobre el antiguo barranco y río que dividía la ciudad en dos partes. En 1629 el rey Felipe IV autoriza a la villa la construcción del puente de Zacatín para salvar el barranco y unir el centro con los arrabales. Se empezó la construcción más tarde, en 1635. Y Carlos II amplió dicho puente. En las imágenes se aprecian los diferentes tramos del mismo. Se finalizó ya reinando Carlos IV (1794), como queda escrito a la salida del puente. Sobre ese puente se fue rellenando el vado del barranco para hacer una plaza plana. La parte más antigua de la misma eran el llamado Pósito y el Ayuntamiento. Vicente Miranda realizó un proyecto en 1862 para igualar el resto de la plaza, inspirándose en el estilo de plaza castellana que siempre tuvo, con pilares de piedra caliza de Colmenar y balcones corridos de madera. Las partes más antiguas son las que encontramos sujetas por columnas de piedra caliza en lugar de pilares. 

 Vista interior del Puente de Zacatín, donde se aprecian los diferentes tramos ampliados y sus 
diferentes cubiertas, como vigas de madera, bóvedas de ladrillo, etc (SIEMA Matritensis)

Puente de Zacatín en la entrada reforzada que da al barranco (SIEMA Matritensis)

Fuente del barranco de Zacatín y bonito jardín acondicionado por el Ayuntamiento 
(SIEMA Matritensis)

Ayuntamiento de Colmenar de Oreja, comenzado a construirse en el s XVII, ha pasado 
por varias reformas (SIEMA Matritensis)

Caserío de estilo castellano en la Plaza Mayor de Colmenar de Oreja 
( SIEMA Matritensis)


Su espectacular Iglesia de Santa María, la Mayor, no deja de admirarnos. La construcción de la misma se la debemos a la orden de Santiago en el s XIII. Ya comentamos como el rey Alfonso VIII donó a la orden militar de Santiago la fortaleza de Oreja y sus términos y aldeas en 1171. A ellos les perteneció hasta que el Emperador Carlos V la cedió al Duque de Maqueda en 1540. La orden de Santiago, en esta margen derecha del barranco, creó una iglesia fortaleza conocida como Nuestra Señora del Sagrario y el Palacio del Comendador. Todavía se aprecian esos muros medievales desde el exterior. Se empleó sillería irregular de piedra caliza para el exterior, con numerosos contrafuertes. Consta de tres portadas exteriores, todas ellas de principios del s XVII: la principal de pórtico jónico con pináculos, arco renacentista incipiente y casetones; la fachada del mediodía con arco renacentista sobre columnas toscanas y escultura de San Bernardino de Siena en la hornacina superior; la fachada norte con estilo dórico romano rematada con bolas escurialenses ( todas estas portadas son de 1614, 1615 y 1612).

Vista general exterior de la iglesia de Santa María la Mayor (SIEMA Matritensis)

Fachada del medio día entre contrafuertes y la torre chapitel (SIEMA Matritensis)

Puerta renacentista con columnas toscanas y hornacina de San Bernardino de Siena. Con incipiente alerón barroco de 1615 (SIEMA Matritensis)

Portada de estilo dórico romano con bolas escurialenses (SIEMA Matritensis)


En interior de esta amplia iglesia presenta tres naves, con presbiterio en alto rectangular y cabecera plana. La nave central está separada por esos soportes góticos de cuerpo cilíndrico al que se adosaban tres medias columnas, y que la hacen muy esbelto el espacio. Esa iglesia jacobea presentaba planta rectangular de tres naves y cabecera plana, lo que todavía se aprecia. El presbiterio es lo primero que se terminó, con esa cubierta característica de bóvedas de terceletes, después el crucero con dobles terceletes. Juan de Herrera elevaría el presbiterio para colocar debajo la sacristía. A ambos lados del crucero se levantaron dos capillas en el s XVII: la de D. Pedro León, obispo Fossano, natural de Colmenar de Oreja. Justo frente a ella la de Nuestra Señora del Amparo, diseñada por Fray Lorenzo de San Nicolás (el mismo que proyectó el convento de San Plácido en Madrid y que escribió tratados de arquitectura). En esta última se ve el Cristo del Perdón, que sustituye al retablo quemado en 1936 de Churriguera.. En 1886 un incendió destruyó la torre y las cubiertas de las naves, siendo la torre reconstruida por Miguel Durán en 1932. Aloja 8 campanas cuyo toque pudimos escuchar maravillosamente bien recientemente.

Vista general del interior de la iglesia con sus soportes góticos y sus cubiertas de terceletes de 1515
(SIEMA Matritensis)

Cubiertas de bóvedas con dobles terceletes en el crucero (SIEMA Matritensis)

Cubiertas barrocas con tambor y linterna para la capilla de Nuestra Señora del Amparo o del Perdón,
diseñadas por Fray  Lorenzo de San Nicolás en el s XVII (SIEMA Matritensis)


En cuanto a las obras de arte del altar mayor, como su retablo original de madera policromada de principios del s XVII (en el que intervinieron el hijo del Greco y el escultor Alonso Vallejo), fueron quemadas como consecuencia de la Guerra Civil, en 1936. El retablo mayor actual lo esculpió Francisco Gálvez en 1957. Realizado en madera policromada con dorado, consta de tres cuerpos. Lo remata un Calvario y las esculturas de San Pedro y San Pablo. En la parte superior aparecen unas pinturas que completarían el retablo original y que fueron descubierta tras la restauración del 2006. En el centro del mismo la imagen titular de la Iglesia, la Virgen con el Niño, Santa María la Mayor y escenas sobre la Virgen. A la derecha del mismo, la Asunción arriba y la Anunciación abajo. A la izquierda, la huida a Egipto y el matrimonio con San José. En las paredes laterales del presbiterio podemos contemplar obras del pintor Ulpiano Checa, realizadas a final del s XIX, como la "Presentación de la Virgen María en el templo" o "La Anunciación". 

Pintura de Ulpiano Checa en el muro lateral del presbiterio. De gran maestría: las columnas parecen sobre salir con sus mármoles realistas, el fondo de la ciudad y los gestos de los personajes como San Joaquín y Sta Ana, la Virgen o el Sumo sacerdote son maravillosos (SIEMA Matritensis)

Justo en la pared de en frente está pintada la Anunciación. Este es su boceto, que se 
muestra en el museo Ulpiano Checa (SIEMA Matritensis)

Los retablos barrocos originales de los laterales también fueron quemados en 1936. Los actuales son del siglo XX y representan, en el lado del Evangelio, a San José, San Antonio de Padua y la Inmaculada. En el lado de la Epístola la Soledad, el Carmen, Sta. Teresa y Jesús Nazareno. 

Retablo de San José con el relieve de la huida a Egipto en su parte superior (SIEMA Matritensis)

Una fuente homenaje a los cosecheros, realizada en 1918, se sitúa junto a la iglesia, camino de la Plaza Mayor. Hay más patrimonio religioso en Colmenar de Oreja, como el Convento de la Encarnación, trazado también por Fray Lorenzo de San Nicolás, las ermitas de San Roque y la de San Juan o el Cristo del Humilladero.  Respecto al primero, el Convento de Agustinas recoletas de la Encarnación, nos lleva al mundo del barroco de los Austrias, por su trazado, por sus cubiertas con la bóveda decorada con lienzos de temática agustiniana, por la gran cúpula con linterna, recubierta de pizarra al exterior. El cuerpo a la izquierda de la iglesia fue casa-palacio del Conde de Colmenar, por eso el escudo del Conde de Fuensalida sobre la puerta con los dos lobos. A la derecha la zona conventual, con la sala capitular, sala de labor, refectorio, claustro, celdas, etc. La parte central se accede a la iglesia por una escalinata de piedra. Una gran portada clásica, con dos columnas dóricas, entablamento y frontón triangular partido, sirve de puerta de acceso al nartex. En el segundo cuerpo los relieves de la Encarnación y escudos, con la ventana al coro alto a los pies de la iglesia. Remate de juego de curvas en ese dinámico frontón barroco.

Fuente de 1918, sufragada por la sociedad de cosecheros (SIEMA Matritensis)

Convento de Agustinas recoletas de la Encarnación, vista general (SIEMA Matritensis)

Fachada principal de la iglesia conventual (SIEMA Matritensis)

Acceso a las dependencias de la izquierda, que fue casa-palacio del Conde de Colmenar, de 
ahí su escudo específico (SIEMA Matritensis)

Acceso a la zona conventual (SIEMA Matritensis)

Iglesia de las Agustinas recoletas con su cúpula barroca sobre pechinas al interior
(SIEMA Matritensis)

Tramo central de la bóveda de cañón con escenas de la vida de San Agustín. Convento de Agustinas Recoletas ( foto de Carmen para SIEMA Matritensis)


Además de la piedra, del que existe un Museo de la Piedra, en el Paseo del Cristo, Colmenar ha cuidado mucho las labores agrícolas. El nombre le viene de las colmenas de miel de la época romana, pero incluso hoy en día ves por sus campos extensiones de olivos, vides y otros cultivos. Da gusto encontrar al lado de Madrid gente que trabaje los productos del campo y que lo cuiden tanto. Por ejemplo, encontramos numerosas bodegas en Colmenar: Peral, Jesús Díaz e Hijos, Pedro García, Solera o Figueroa, que fue una de las que probamos nosotros y que ha ganado en el 2004 el premio al mejor vino blanco de la Comunidad de Madrid. Jesús Díaz e Hijos tiene más de un siglo de historia. Bodega que se sitúa en lo que fue un antiguo convento franciscano. Con unas cuevas de 7 a 12 ms de profundidad donde conservar el vino y que siempre se mantienen a una temperatura de 12 grados. Son únicas y merece la pena conocerlas. Es la tercera generación que produce vino de manera artesanal. Amplió instalaciones en naves que fueron horno de tinajas. Estas vegas del Tajo y el Tajuña producen vino desde hace siglos. En 1700 se crearon fábricas de tinajas para contener esos vinos. Hoy está muy cuidada su producción. En las cepas de Figueroa encuentras tempranillo y también Cabernet o Merlot. Jesús Díaz es esencialmente tempranillo, destacando su espumoso.

Vendimiador de Colmenar fotografiado desde la casa de los padres de Ulpiano Checa
en 1897. Museo Ulpiano Checa (SIEMA Matritensis)

Fabricación de tinajas en Colmenar de Oreja. Foto tomada en la exposición 
"Madrid también se bebe" (SIEMA Matritensis)

Tinaja de vino en los jardines de D. Constantino Hurtado, frente al museo
de Ulpiano Checa (SIEMA Matritensis)

                       Bodegas Jesús Díaz (cuevas con botellas y se percibe también el agujero por donde 
                                          rampas con maderas para bajar al almacén en la cueva. SIEMA Matritensis)

Cuevas de Jesús Díaz con toneles con barricas de roble (SIEMA Matritensis)

                                     Botellas de Jesús Díaz en las cuevas (SIEMA Matritensis)

                                    Bodegas Jesús Díaz, almacenamiento de vino en tinajas, en el lugar que 
        anteriormente estuvo una fábrica de tinajas de las muchas que hubo en Colmenar 
                                                            (SIEMA Matritensis)


Cartel al exterior de las Bodegas Jesús Díaz (SIEMA Matritensis)

Bodegas del Peral (SIEMA Matritensis)

Bodegas del Peral , acceso (SIEMA Matritensis)

Tienda de las Bodegas Figueroa (SIEMA Matritensis)

Detalle del interior de la tienda de Bodegas Figueroa (SIEMA Matritensis)

El M.U.C.H , Museo Ulpiano Checa, se abrió en 1960 en la que fue Casa de los siete patios. Una muestra monográfica para conocer la vida y obra de este artista local, de fama internacional. Nació en Colmenar de Oreja en 1860. José Ballester le llevó en 1873 a la capital, se alojó en su casa y financió sus estudios. Se formó en la Real Academia de San Fernando y, en 1880, participó en la fundación del Círculo de Bellas Artes. En 1884 fue becado en Roma (el Museo del Prado tiene dos obras suyas de esos años: "La ninfa Egeria dictando a Numa las leyes de Roma" y "la invasión de los bárbaros"). Luego viajo a París, donde conocería a su mujer y residiría en Francia definitivamente. En este país falleció en 1916. Las exposiciones en los salones parisinos le dieron su fama internacional y viajo también a Suramérica y al N de África. Conocía perfectamente el mundo clásico  y tenía una gran formación literaria. También participaba de las innovaciones del momento: impresionistas, luministas, expresionistas, realistas. A lo largo de seis salas que nos dividen su obra por la temática de los países que muestra, recorremos las tres plantas del museo. 

Fachada del Museo de Ulpiano Checa con su busto de bronce (SIEMA Matritensis)

Retrato de D. José Ballester, de 1879. Era el dueño del Café de la Concepción en la Cava Baja y 
fue su gran mecenas y el que le llevó a Madrid al ver su valía (SIEMA Matritensis)

Una aguadora y, al fondo, la torre de la iglesia antes del incendio de 1886
(SIEMA Matritensis)

Busto de Ulpiano Checa realizado como regalo de boda con Matilde en 1890 por 
el escultor ruso Bernstam. Estuvo colocado muchos años en su tumba en el cementerio de Colmenar
(SIEMA Matritensis)


"Niña romana", Ulpiano Checa, 1896 (SIEMA Matritensis)

"Alineación para la carrera", Ulpiano Checa, 1903 (SIEMA Matritensis)

Checa trabajó también otras artes plásticas, como la escultura, los carteles o el diseño de decorados teatrales. Como el diseño del vestuario y decorados de la adaptación teatral de Quo Vadis de Sienkiewitz que, bajo la dirección de Moreau, se estrenó en el Teatro Port Sant-Martín de París, en 1901. Era un dibujante minucioso, que recreaba todos los detalles arquitectónicos, vestuario y decoración de los ambientes que trataba en sus obras. Así como manejaba muy bien el uso de la luz, la perspectiva, el movimiento, las expresiones en los rostros y cuerpos. Sus pinturas romanas inspiraron a los directores de Hollywood para los decorados de Ben-Hur, Quo Vadis o los Últimos días de Pompeya.
Retrató a personajes ilustres como al general Mitre, presidente de la República de Argentina. Se dedicó también a la formación de la mujer, creando un taller para señoritas.

"Ursus", Ulpiano Checa, 1901. Carboncillo para el diseño del vestuario y escenografía 
de la obra teatral Quo Vadis (SIEMA Matritensis)


Ulpiano Checa junto al retrato de Rómulo Piñeiro, París, 1902 (SIEMA Matritensis)

Taller de Ulpiano Checa para señoritas ( SIEMA Matritensis)

No quería terminar esta primera entrada del 2025 sin mencionar el Teatro Dieguez, situado a las afueras y que fue hospital de la caridad desde hasta el s XIX, en que se reformó para convertirlo en teatro. Colmenar de Oreja es una ciudad donde se come muy bien. Nosotros probamos la Cantina J. Mingo, con sus patatas chulas, sus anchoas, cochinillo, entrecot, cordero y también bacalado. Todos los platos y el sitio muy recomendables. Desde Colmenar de Oreja os deseamos un Feliz 2025.

Maribel Piqueras 

Vista del Teatro Dieguez, que fue antiguo hospital (SIEMA Matritensis)

Fachada principal del Teatro Dieguez, con su aire neoclásico (SIEMA Matritensis)

Fachada de la Cantina de J. Mingo (SIEMA Matritensis)

Acogedor interior de la Cantina J. Mingo (SIEMA Matritensis)



























martes, 16 de julio de 2024

Monasterio de Santa María de la Cruz en Cubas de la Sagra

 Hoy me gustaría detenerme en un bonito patrimonio religioso de la Comunidad de Madrid, que es bastante desconocido, a pesar de su importancia histórica y religiosa. Me refiero al Monasterio de Santa María de la Cruz y Santa Juana, llevado hoy en día por la orden clarisa y dependiente del obispado de Getafe. Pertenece a Cubas de la Sagra. Con el nombre de la Sagra se conoce a una región natural al N de la provincia de Toledo y que tiene parte también en Madrid. En el Km 29 de la carretera de Madrid a Toledo, a mano derecha se encuentra  Casarrubuelos y, nada más pasarlo en dirección a Cubas, encontramos un cartel que nos habla del Convento. Pasamos un camino que conduce a una finca hípica, al campo y al monasterio.

 Vista del monasterio, tras la última reforma, que apenas deja ver el estilo mudéjar castellano original
                                      (SIEMA Matritensis)

Los orígenes de este monasterio se deben a las apariciones de la Virgen, desde el 3 de marzo de 1449, en que tuvo lugar la primera, hasta 9 en total. Además de 72 milagros certificados en actas. De manera muy resumida contaré que la primera aparición tuvo lugar junto a la fuente conocida como fuente Cecilia entonces, a la pastorcita Inés Martínez Sánchez, de tan solo 12 años y que se encargaba de cuidar cerdos. 
Virgen: ¿Qué faces aquí niña?
Inés: Guardo estos puercos
Virgen: ¿Por qué ayunas los días de Santa María en viernes?
Inés: porque me lo mandaron mis padres
Virgen: Faces bien, pero poco tienes que ayunar este año. Ayúnalo después, en los días que cae Santa María, que quien ayuna gana 8000 años de perdón. E te mando que digas a todas las gentes que se confiesen e aderecen sus ánimas, que sepan que ha de venir gran pestilencia del dolor de costado y de piedras roñas envueltas en sangre, de lo cual morirá mucha gente.
Inés: ¿E de esta pestilencia moriré yo e mi madre e mi padre?
Virgen: eso será cómo Dios quisiere.
...............................
Inés no se atrevió a decir nada y la Virgen se le volvió a aparecer al día siguiente en el arroyo de Torrejón. Y otra tercera aparición tuvo lugar a medio día del viernes 7 de marzo. Una cuarta aparición tuvo lugar en el paisaje de la Ciroleda, en la mañana del 9 de marzo. En ese punto se levantaría un primer beaterío en 1464 y luego el monasterio. Esa mañana le dijo quién era:
Virgen: no hayas miedo
Inés: Señora, ¿ quien sois?
Virgen: Yo soy la Virgen Santa María.
En ese momento la Virgen dejo en la mano de Inés una señal para que la creyeran (le colocó los dedos junto en una mano formando una cruz y no se podían separar)
...........................................
El 9 de marzo  se organizó una procesión junto a la pastorcita. Se aparece la Virgen otra vez y le da una cruz de palo que clava en un terreno donde dice que se debe construir una iglesia con la advocación de Santa María y manda a la niña ir al monasterio de Guadalupe con la señal en su mano. Cuando regresaron de Guadalupe, el 19 de marzo se le volvió a aparecer la Virgen por última vez. Después de esta aparición se volvería a aparecer más adelante a Santa Juana . 

Aparición de la Virgen con la advocación de Santa María de la Cruz a la niña Inés, escultura en una explanada a la derecha del santuario ( SIEMA Matritensis )

Vemos que en todas las apariciones marianas la Virgen pide lo mismo: conversión y penitencia, además de la construcción de un santuario. El arzobispado de Toledo ya estaba el 7 de abril de 1449 construyendo la primera capilla, que terminaría el 9 de marzo de 1450 (en recuerdo del día en que la propia Virgen pidió un santuario ahí). Se conocía esta primera construcción como ermita o casa de la Virgen. Junto a ella se instala un beaterío de la orden tercera de San Francisco. E Inés será la primera abadesa. Pero Inés tuvo unas historia personal muy convulsa y pasó por diferentes crisis que le hicieron abandonar el beaterío. La época de mayor esplendor del lugar vino con Sor Juana . Sor Juana nació en 1481 a 14 km de Cubas. Con sólo 15 años, tras haberle preparado sus padres un matrimonio de conveniencia, se vistió de hombre y huyó a dicho monasterio, tomando hábito de novicia el 3 de mayo de 1496. Otro 3 de mayo de 1508 recibió en su cuerpo los estigmas de la Pasión, como San Francisco. También el 3 de mayo de 1509 fué elegida abadesa de ese primer beaterío. Tenía 28 años. Realizó una reforma espiritual del mismo, que pasó a pertenecer a la orden regular de clarisas. Siempre fueron en 3 de mayo (día que se venera la Cruz, como la advocación mariana del monasterio) cuando se dieron en su vida los sucesos más importantes.  Entre 1515 y 1543 se construyo un nuevo monasterio e iglesia conventual siguiendo el estilo mudéjar toledano. Cuando falleció Juana, el 3 de mayo de 1534, el monasterio y la devoción a la Virgen allí estaba muy consolidada. No es santa, aunque popularmente se le llama Santa Juana. El el año 2015 el Papa Francisco la reconoció como Venerable. Actualmente se venera su antigua tumba y la actual dentro de la iglesia. 

                   Tumba de Santa Juana , situada dentro de la iglesia ( SIEMA Matritensis)

Santa Juana tuvo mucha fama de santidad en vida, y también fama de buena consejera y predicadora. Tal es así que el cardenal Cisneros la tomó bajo su protección y la nombró párroco (ésto sólo había sucedido con la abadesa de las Huelgas ). El Emperador Carlos V acudió cuatro veces al convento a buscar consejo. El Gran Capitán también. Una de las veces Sta.Juana le predijo su muerte y le dijo que iba a dar la última batalla, como así fué. Carlos V consiguió muchas rentas para el monasterio, siendo el segundo convento más importante de Castilla, con 68 monjas. Sta. Juana escribió un libro llamado "El Cohorte", que llevó Felipe II consigo al Escorial. Cuando falleció Santa Juana se hizo cargo de los gastos del monasterio, la benefactora Teresa de Cárdenas, señora de Cubas, quien al quedarse viuda decidió ingresar en el monasterio. A ella se debe la ampliación de la iglesia de entonces, el nuevo presbiterio, el retablo de mármol y madera financiado por D. Juan de Austria. Su cuerpo descansa hoy en la cripta.
        Tumba de Teresa de Cárdenas, Señora de Cubas, en la cripta (SIEMA Matritensis)

Durante el s XVII se siguieron produciendo reformas en el mismo, como la de 1666, que buscó enriquecer la capilla mayor y el camarín de la Virgen. Se contrató al escultor Pedro Alonso de los Ríos para hacer 8 esculturas de ángeles y de tres santos franciscanos, como San Francisco, San Antonio de Padua y San Diego de Alcalá.  Pero el convento pasó por siglos que casi acaban con el mismo. Por ejemplo, los franceses lo destrozaron y saquearon completamente. Se llevaron incluso mármoles y vigas, así como la urna de plata que contenía los restos de Santa Juana. La desamortización también les afectó. Durante la Guerra Civil  8 de las monjas escondidas en casas de particulares fueron violadas y martirizadas en Paracuellos, los tanques republicanos dispararon contra los muros del convento. Después los nacionales también usarían los muros del monasterio como campo de prácticas de artillería. Durante la guerra los restos de Santa Juana habían sido ocultados para preservarlos de ser destruídos. Una vez terminada la guerra, Regiones Devastadas se hizo cargo de la reconstrucción del monasterio de Santa María de la Cruz y Santa Juana, encargándole el proyecto al arquitecto Daniel Zabala Aguilar en 1942. Las obras duraron hasta 1948. Se organizaron las dependencias del monasterio en torno a un claustro central cuadrangular, conservando algunas columnas del antiguo claustro. Todo de una sola planta. Por la fachada oeste se accedía al monasterio, locutorios, cantina, escuela y vivienda de sacerdotes. Hoy está reformada y parte se usa como cuartos y comedor para convivencias, la tienda de objetos religiosos y las famosas rosquillas. Además de las dependencias de las clarisas. También se ha conservado la antigua huerta con pocilgas y gallineros. Encontramos una espadaña de ladrillo sobre muro de mampostería, rematada con cruz y debajo vemos dos huecos cuadrados con celosías. Encima dos arcos de medio punto de los que cuelgan las campanas. También podemos contemplar la escultura de Santa Juana por el V Centenario de su nacimiento.

                           Espadaña y escultura moderna de Santa Juana (SIEMA Matritensis)

Imagen antigua del monasterio, que conserva todavía su aire renacentista (SIEMA Matritensis)

Fuente de agua milagrosa (SIEMA Matritensis)

Por la fachada S se ve la iglesia actual, edificada donde estaba el coro anteriormente. Se consagró en 1994. Presenta una sola nave, sin crucero, con tres tramos separados por arcos fajones y bóveda de cañón. Con cúpula octogonal con linterna. Recuerda al estilo herreriano . El retablo mayor presenta tres calles separadas por pilastras adosadas. En el centro la Virgen en un camarín al que se puede acceder por la puerta situada a la derecha. También vemos pinturas como la "manifestación de la Trinidad a San Francisco" o la "Aparición a Inés" a la izquierda. En el lado derecho las de "Santa Juana predicando" o "Aparición de la Virgen a Santa Juana". En el ático Santa Juana rodeada de ángeles y arcángeles.  El coro alto se sitúa a los piés de la iglesia y, abajo, cerca del mismo, la antigua tumba de Santa Juana, llena de papelitos con favores que concede a la gente. En los laterales, la tumba actual de Santa Juana y un altarcito con la reliquia del beato Jacinto Hoyuelos (hospitalario martirizado en Ciempozuelos en 1936)
                
                             Vista de la iglesia actual desde el pasillo central ( SIEMA Matritensis)

      En el pasillo de la iglesia vemos una cruz de madera situada sobre el pto de la cripta en que la                                  Virgen clavó la cruz el 9 de marzo de 1449 (SIEMA Matritensis)

En la cripta se encuentra lo que para mí es la joya del convento. En el 2002 hallaron el original del antiguo templo del s XV, con el punto exacto donde la Virgen había clavado la cruz y donde se construyó el primer altar del santuario. Con muros de mampostería toledana y cubierta plana. También localizaron los restos de fray Pedro de Santiago, confesor de Santa Juana, la tumba de alabastro de Teresa de Cárdenas, así como  un antiguo túnel por el que las religiosas accedían a la misma. En ella se respira un ambiente especial, de paz, como un cachito de cielo. Muchos lugareños comentan que este lugar es un Lourdes que tenemos nosotros aquí en la comunidad de Madrid, con agua milagrosa que no falta. Con esta entrada e imágenes de la cripta me despido hasta septiembre de este blog. Qué tengáis unas maravillosas vacaciones y que os de curiosidad de conocer este santuario también.

Maribel Piqueras
                                          Vista del altar en la cripta (SIEMA Matritensis)

Vista lateral con restos del antiguo altar y, donde está la cruz es el punto exacto donde la Virgen clavó la madera para indicar donde quería el santuario (SIEMA Matritensis)

Tumba de fray Pedro de Santiago (SIEMA Matritensis)

Réplica de la Virgen de Guadalupe extremeña a la que se había dirigido Inés (SIEMA Matritensis)

                            Placa que vemos antes de entrar en la cripta (SIEMA Matritensis)