domingo, 18 de octubre de 2026

Parque Juan Carlos I y sus curiosidades

El Parque Juan Carlos I se sitúa dentro del gran complejo urbanístico llamado Parque de las Naciones. Este Parque de las Naciones consta de tres áreas: una expositiva con los recintos feriales, otra de apoyo a esos recintos (palacio municipal de congresos, edificios para oficinas y hoteles) y, la última, con los espacios verdes del parque Juan Carlos I -160 hectáreas- más el campo de golf-60 hectáreas-. Se trata de un parque construido sobre el antiguo olivar de la Hinojosa y viejos vertederos. Las obras empezaron en 1989 y fue inaugurado por los reyes el 7 de mayo de 1992. Es un parque lleno de símbolos, de geometría, de nuevas tecnologías y de arte contemporáneo. El parque presenta en planta un aspecto circular, roto en el medio por la ría. También un enorme anillo exterior, que sigue la dirección del sol a través de las cuatro estaciones, cambiando el color del suelo y el tipo de plantas que encontramos en él según la estación que representen. Por ejemplo, en el paseo de primavera se plantaron fresnos, castaños de Indias, prunos o árboles del amor, que todos ellos presentan mucha floración primaveral muy colorida, o el paseo del verano es el que más cursos de agua atraviesa. En el N el paseo de invierno, con coníferas, abedules y acebos. 

Simpático y claro plano del parque que nos dieron en el punto de información
(SIEMA Matritensis)

Pórtico con el que se inicia el paseo central (SIEMA Matritensis)

Después de ir al punto de información a coger un plano, comenzamos el paseo por el pórtico de acceso, cruzas el agua (con la idea simbólica de purificarte) y accedes al paseo central. Hay también otros paseos junto a la ría y algunas plazas, grandes como la central, la de acceso o la de la zona Este y, también, de menor tamaño. Me encantó el olivar de la Hinojosa, donde han colocado mesas de madera para merendar. Olivar que han rodeado de otro tipo de árboles, como pinos, cedros o encinas. La escultura Dedos y la estufa fría se localizan cercanas al olivar. Todas las esculturas suelen ser de gran formato y los escultores representan a todo el orbe mundial, aunque sus trabajos para este parque los hicieron en España y, además, se eligió con esmero el punto para colocar cada una de las esculturas. "Dedos" es del chileno Mario Irarrázabal, está en el paseo central y muestra cinco dedos de una mano saliendo de la tierra buscando libertad.

Olivar de la Hinojosa con aceitunas (SIEMA Matritensis)

 Olivar de la Hinojosa con olivos perfectamente alineados y mesas de madera 
(SIEMA Matritensis)

Escultura Dedos, de Mario Irarrázabal (SIEMA Matritensis)

              Estructura de la estufa fría (SIEMA Matritensis)

Vista de la ría y el puente cerca de la estufa fría (SIEMA Matritensis)

Al N los caminos forman una retícula en planta, mientras que en la parte S del círculo nos encontramos caminos paralelos en planta. En el cuadrante NE de ese anillo, limitando por la ría hacia el N y el olivar al S, nos aparece el Jardín de las Tres Culturas. Todo un símbolo de belleza, paz y esperanza. Como he comentado, desde el propio olivar se accede al Paraíso, que es una plaza circular recorrida por los cuatro ríos. Inspirada en el relato del Génesis sobe el vergel que era el Paraíso, el jardín del Edén, del que fueron expulsados Adam y Eva. Pero justo antes de esa plaza vemos un monolito donde están textos de poetas de diferentes culturas y religiones: fray Luis de León por el cristianismo, Al Maqqari por el Islam y Shalomo Ibn Gabirol del Judaismo. Y el llamado Árbol de la Vida en el centro de la plaza: un árbol escultura con dos pilares de hormigón. Se pasa al Jardín Cristiano o claustro medieval a través de una "puerta campanario" metálica y un templete inspirado en las cántigas de Alfonso X. La vegetación que lo rodea son lavanda, romero, laureles y rosas blancas, plantas que eran habituales en los conventos medievales. Incluso encontramos un órgano de agua en uno de los estanques con 7 tubos transparentes.

Plano de distribución del Jardín de las Tres Culturas (SIEMA Matritensis)

Monolito con frases de los tres poetas sobre el Paraíso (SIEMA Matritensis)

Acceso al Paraíso, entre palmeras, con el árbol de la vida al fondo (SIEMA Matritensis)

Detalle de la Puerta del Paraíso y el árbol de la vida (SIEMA Matritensis)

Uno de los cuatro ríos que cruzan la plaza circular de la perfección del Paraíso. Obsérvese 
el jardín tropical alrededor (SIEMA Matritensis)

Campanario que nos recibe en el claustro medieval (SIEMA Matritensis)

Vista del templete del claustro medieval (SIEMA Matritensis)

Para el Jardín Islámico nos encontramos muros de ladrillo rojo de distintas alturas bordeados por minaretes. En el centro una fuente de mármol enmarcada en la estrella de ocho puntas. La tierra fértil y olorosa está representada por vegetación colorista y perfumada de naranjos, rosas, jazmines, lilos y árboles del amor. En la parte inferior un estanque con agua y rodeado de cerámica. Creo que, entre esos tres jardines, es el más cuidado y elaborado.

Vista general del Jardín Islámico (SIEMA Matritensis)

Detalle del estanque con sus bordes de cerámica árabe (SIEMA Matritensis)

Minarete del jardín árabe (SIEMA Matritensis)

Para el Jardín Judío se han inspirado en el texto bíblico del Cantar de los Cantares y las profecías de Ezequiel (por ejemplo la fuente, sobre la malla de retícula imaginada por Ezequiel donde se levantaría el templo y la fuente que emana agua hasta el mar muerto). Es un jardín cerrado, donde tienen importancia las rocas , las murallas -con piedras traídas de Jerusalem para la ocasión- o la arena del desierto. Las especies plantadas también se inspiran en la Biblia, como granados, almendros, higueras o cipreses. 
Jardín judío con escudo de David en el pavimento que rodea la fuente 
(SIEMA Matritensis)

Vergel de los granados en el jardín judío (SIEMA Matritensis)

Parras y granados en el jardín judío (SIEMA Matritensis)

El agua es un elemento clave en el parque de Juan Carlos I. Las cascadas del estanque al N, la ría navegable en gran parte de su recorrido, el estanque Sur (donde se sitúa la escultura del japonés Toshimitsu Imai " Homenaje a Agustín Rodríguez Sahagún" con forma de rocas cubiertas con pan de oro; el estanque Norte, el canal o el lago con la escultura de Eolos, del belga Paul Van Hoeydoken. Eolos muestra una pareja, un joven y un niño, simbolizando la continuidad generacional, la vida, parecen que flotan en el agua, pero tienen un pequeño soporte. En el uso del agua se han empleado las más modernas tecnologías: hay fuentes electromecánicas que consiguen crear figuras móviles y simetrías, un geisser de 35 metros aprovechando la parte más ancha de la ría, nubes cromáticas, pasarela de lluvia con micro pulverizadores en la pasarela sobre la ría, fuentes cibernéticas que producen música y color.
Escultura Eolos en el lago (SIEMA Matritensis)

Este parque es tan grande que tenemos la oportunidad de coger un trenecito para hacer un recorrido por todo él. Lo mismo que ocurre en el Parque del Oeste, aquí también se aprovecharon espacios de vertederos para crear un jardín. Por tanto surgen colinas y se aprovechan también los montículos de tierras sacados para hacer los cursos de agua. En cuanto al diseño vemos unos más naturales y otros que son pura geometría. Por ejemplo, la pirámide II es como un zigurat, la III simula una pirámide truncada, la IV es de pendiente más sueva y con mucho césped, la V si sitúa en medio del olivar. La escultura "Espacio México" se alza en alto en una de estas colinas. Sus creadores son Andrés Casillas y Margarita García Cornejo. Como un gran anillo de color rojo simboliza las tradiciones mexicanas.

Una de las colinas del parque (SIEMA Matritensis)

La escultura "Espacio México" más en detalle. Con un colorido rojo que contrasta 
con el verde que la rodea (SIEMA Matritensis)

El trenecito (SIEMA Matritensis)

Después de la escultura "Espacio México" preferíamos seguir paseando por la ría, además hay vistas al fondo de la sierra de Madrid. Dejamos cerca la escultura "Sin Título", de Dani Karavan (de Israel), que representa la unión entre dos mundos, uno conocido y otro desconocido. El artista puso también cuatro olivos en medio para unir naturaleza y arquitectura. Pasamos por una plaza con estanques en sus esquinas y, al fondo, vemos la escultura "Viga" del mexicano Jorge Du Bon. Arquitectura en hormigón y acero usados al construir en parque. Pasamos por la "Manolona. Opus 397", de Miguel Berrocal. Representa un cuerpo femenino fuerte y ondulante, lleno de energía. Ese mismo dinamismo se refleja en los recortes de vegetación sobre la que se sitúa. Os animo a pasear y disfrutar de este parque, que está precioso en otoño. Con estas últimas imágenes me despido.

Maribel Piqueras



Plaza junto a la escultura Viga (SIEMA Matritensis)

Pequeños estanque en ese espacio junto a la escultura Viga (SIEMA Matritensis)

Manola de Miguel Berrocal (SIEMA Matritensis)















No hay comentarios:

Publicar un comentario