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martes, 23 de junio de 2026

Puerta de San Vicente

 Hoy quería contaros un poquito sobre la puerta de San Vicente. Habría que remontarse a 1726, cuando el alcalde de Madrid, el Marqués de Vadillo, mandó reorganizar esos accesos a la Florida y hacer una puerta de ingreso por esa cerca. La realizó Pedro de Ribera y llevaba la estatua de San Vicente en el nicho central, además de los escudos reales y el escudo de la ciudad también. Contaba con tres puertas de acceso, siendo la central algo más grande y muy decoradas en estilo rococó característico de Ribera.

                  D. Francisco Antonio Salcedo y Aguirre, marqués de Vadillo, retratado pocos
                     años antes de fallecer por el pintor Jacinto Meléndez (SIEMA Matritensis)

                                Diseño de la Puerta de San Vicente por Pedro de Ribera

En 1770 derribaron esta primitiva puerta de Ribera, por orden de Carlos III, y colocaron otra puerta de San Vicente en otro punto mucho más cerca del río Manzanares. Con esa puerta de Sabatini de 1775 quedó embellecido esa entrada por el llamado Paseo de la Florida. Constaba de un gran arco central rematado con frontón triangular y elementos decorativos de carácter militar, siendo utilizado ese paso para carruajes. Luego dos puertas rectas en los laterales y otros pequeños portones en los muros. Sabatini pensó en una puerta monumental de sillares de granito y piedra caliza, con rejas de hierro. La completó con una fuente de mascarones en la explanada, o del "Niñote", como la llamaban popularmente los madrileños por la escultura del niño que la remataba. En la imagen muestro esa puerta de Sabatini en 1816. También es la misma puerta la que aparece en la maqueta de León Gil del Museo de Historia de Madrid.

                               Puerta de San Vicente de Sabatini, 1816, temple sobre sarga en el 
                                                Museo de Historia (SIEMA Matritensis)

                           Maqueta de León Gil en el Museo de Historia de Madrid, donde se ve el paseo de
            la Florida bordeando la montaña de Príncipe Pio, con la puerta de San Vicente de Sabatini 
                               ya colocada más abajo junto al río (SIEMA  Matritensis)

En 1891, José López Sallaberry, arquitecto municipal encargado de una nueva reforma en la zona, pidió desmontarla para llevarla a otro lugar, como el Paseo de coches del Retiro. Al desmontarla los canteros vieron que los sillares no estaban en buenas condiciones, ni tampoco se miró mucho a la calidad artística y patrimonio histórico que representaba. En 1995 el Ayuntamiento hizo una réplica de la original, exactamente igual, en granito y piedra caliza, con el arco central y dos puerta laterales decorada con los trofeos militares que había ideado Sabatini.

                   Lavanderas junto al Asilo de Lavanderas y la Puerta de San Vicente (Fotografía antigua)

Asilo de Lavanderas en 1934 (wikipedia)

De este entorno junto a la glorieta de San Vicente también hablamos en otra entrada anterior http://madridconencanto-siema.blogspot.com/2026/05/estacion-principe-pio.html . Justo al otro lado de la Puerta de San Vicente, la reina Mª Victoria, esposa de Amadeo de Saboya fundó, en 1871, el llamado Asilo de Lavanderas que aparece en la imagen superior. Funcionaba como una guardería donde las lavanderas podían dejar a sus hijos (menores de 5 años) mientras trabajaban en la zona. Contaba también con seis camas para atender a las lavanderas que se encontrasen mal o sufrieran algún tipo de accidente. Era de estilo regionalista, como se aprecia en la imagen de esos pabellones. Este Asilo de Lavanderas fue destruído durante la guerra civil española. En 1944 construyeron otro en el Paseo Imperial. Ese funcionaba como casa de caridad. Hoy no existe como tal. Con la evolución de esta glorieta y puerta de San Vicente me despido de este blog por vacaciones. Seguiremos publicando algo por Twitter e Instagram @sieamamadencanto o Facebook Siema Matritensis hasta que volvamos con las visitas guiadas por el patrimonio de Madrid a fines de septiembre. ¡Que tengáis un feliz descanso estival!

Maribel Piqueras





miércoles, 25 de junio de 2025

Monasterio de San Pedro de Alcántara en Arenas

 En Arenas de San Pedro también existe otro monumento relacionado con la vida del infante D Luis de Borbón, se trata del Santuario de San Pedro de Alcántara. Situado en un paraje paradisiaco de bosques, a 3 km de Arenas de San Pedro, siguiendo el curso del río Avellaneda. Ahí se localizaba el último convento fundado por el asceta y santo extremeño, San Pedro de Alcántara, junto a una antigua ermita que existía en ese punto dedicada a San Andrés del Monte. Junto al antiguo monasterio y sencilla iglesia conventual se construyó la nueva Capilla Real. Este anexo fue encargado por el rey Carlos III al arquitecto Ventura Rodríguez. La construcción de la misma se empezó en 1757, aunque no se terminó de decorar hasta 1776. 

            Vista general de la iglesia conventual con el pórtico con dos columnas clásicas, a la izquierda
                      y su unión con la capilla real de piedra a la derecha (SIEMA Matritensis)

Iglesia conventual renovada, de una sola nave y construida con granito y ladrillo
(SIEMA Matritensis)

Detalle del retablo dedicado a San Pedro de Alcántara en la iglesia conventual
(SIEMA Matritensis)

San Pedro de Alcántara falleció en la enfermería de este convento de Arenas el 18 de octubre de 1562. En 1616 se le construyó un sencillo monumento funerario. Era un santo muy querido por el rey Carlos III, quien decidió renovar el sitio, construyendo una nueva capilla real funeraria para enterramiento del santo. Anexa al lado derecho de la antigua iglesia conventual. Diseñada en estilo neoclásico por Ventura Rodriguez. Desde el exterior percibimos la planta centralizada con muros de sillería de granito, gran cornisa clásica también de granito y cubiertas de teja. Y es desde el exterior donde se aprecia más esa pureza de líneas neoclásicas.

Exterior de la capilla real, cubierta con cúpula y linterna
(SIEMA Matritensis)

Decoración neoclásica en granito al exterior, con el remate del frontón triangular y
el mágnífico escudo real (SIEMA Matritensis)

Detalle del escudo real Borbón de Carlos III (SIEMA  Matritensis)

Maqueta del santuario, donde se aprecia muy bien el enlace de la parte antigua con la capilla real 
(SIEMA Matritensis)


Luego hay un gran contraste con el interior, donde la planta centralizada octogonal, los mármoles de colores y bronces, la lujosa decoración, los espacios dinámicos y juegos de volúmenes, nos remiten al barroco cortesano que tanto gustaba a Ventura Rodríguez. En este caso con más toques neoclásicos que los aplicados en la capilla del palacio del Infante D Luis de Borbón en Boadilla. Para saber más recomendamos esta otra entrada http://madridconencanto-siema.blogspot.com/2013/06/el-palacio-del-infante-d-luis-en.html . Es un espectáculo de color y movimiento. Mármoles en diferentes colores: tonos marrones, arena, burdeos, grises, con sus vetas. También los bronces dorados en capiteles y otros adornos. Dividen el espacio lateral pilastras gigantes pareadas. La pareja de pilastras del fondo, deja en su interior dos puertas, para acceder a zonas de enterramientos, por ejemplo la puerta de la izquierda. Aquí se depositó el cuerpo del infante D. Luís de Borbón, en contra de lo establecido en su testamento, donde pidió ser enterrado en la capilla de Boadilla. En aquella capilla si descansan sus hijas. El resto de pilastras, más separadas, contiene en su interior capillas para alojar unos lienzos pintados por Bayeú. Combinan la estructura arquitrabada con el remate de arco de medio punto en la parte de arriba. Ambas capillas contienen tumbas - en este caso de mártires que pidieron a Roma- . La cúpula está llena de decoración elaborada en estuco, típica de Ventura, como casetones con flores diferentes, guirnaldas o angelitos. Así como muchos óculos de luz en la linterna y en la base de la cúpula.


Vista general del interior de la capilla real , donde se percibe su forma centralizada ovalada
                                                                  (SIEMA Matritensis)

Decoración de la cúpula de la capilla real (SIEMA Matritensis)

Contraste de mármoles de colores (burdeos, grises, color arena) y los capiteles de orden compuesto en bronce dorado. También se aprecia el entablamento clásico en la parte superior de las columnas
(SIEMA Matritensis)

Accediendo por la iglesia antigua queda de frente el espectacular retablo mayor de la capilla real. En mármol la escena de la glorificación de San Pedro, asociándola al Ave Fenix, símbolo de la mitología clásica, pero que aquí alude a la Resurrección. En su centro la tumba de pórfido y bronces que contiene el cuerpo de San Pedro de Alcántara. El retablo fue esculpido por otro gran artista de Carlos III, Francisco Gutiérrez, con todo tipo de detalles y simbología. A él debemos las esculturas de la Fe y la Caridad en los laterales. Pero son copias esculpidas en alabastro.

Retablo mayor de la capilla real, que incluye la tumba de San Pedro de Alcántara
(SIEMA Matritensis)

Escena de la glorificación de San Pedro de Alcántara, donde se aprecian hasta 
las arrugas en el rostro del santo (SIEMA Matritensis)

Detalle de la escultura de la Fe, en alabastro (SIEMA Matritensis)

Las capillas laterales muestran lienzos de santos franciscanos, como San Pascual Bailón, enmarcados en bronces y mármoles. También impresionan los ángeles de bronce lucernarios, con el corazón de Jesús, símbolo franciscano.

San Pascual Bailón adorando la Eucaristía (SIEMA Matritensis)

La otra capilla de Bayeu, creo que representa a San Pedro Bautista
(SIEMA Matritensis)

Ángeles de bronce dorado de Francisco Gutiérrez (SIEMA Matritensis)

Recorrer las estancias de este santuario es trasladarnos a otra época. En la Sacristía impresiona su gran cajonera de madera del s XVIII, también vemos un retrato del Padre Eleta, confesor influyente del rey Carlos III. El museo nos retrae a la figura de San Pedro de Alcántara, con esculturas y pinturas que lo representan, así como objetos personales  y una reproducción de su pequeñísima y austera celda, donde dormía sentado sobre piedra y apoyado su rostro en una madera.

Sala a la izquierda del altar mayor donde estuvo enterrado el infante D Luis de Borbón
(SIEMA Matritensis)

Elementos de granito que soportaban tumbas (SIEMA Matritensis)

Puertas originales de la capilla real , más del estilo de las que se colocaron con Carlos III en el palacio real de Madrid y en  la iglesia de San Francisco (SIEMA Matritensis)

Sacristía con la cajonera original del s XVIII y el curioso Crucificado azteca de maíz del s XVI
(SIEMA Matritensis)

Sala de museo dedicada a objetos relacionados con San Pedro de Alcántara
(SIEMA Matritensis)


Reconstrucción a escala natural de la celda de San Pedro en el Palancar
(SIEMA Matritensis)

Retrato de Joaquín Eleta, de Manuel Torrijos, fechado en 1777, época en que se acaba la decoración de la capilla real anexa al convento (SIEMA Matritensis)

En los claustros se exponen lienzos con escenas de la vida de San Pedro de Alcántara (fechados en los siglos XVII y XVIII), un Vía crucis de cerámica de Talavera la maqueta de la iglesia de la Asunción de Arenas. Todas las estancias del convento son de una gran sencillez y austeridad, como corresponde a la orden franciscana. Lo que rompe con ello es el lujo de la capilla real. También interesante el museo franciscano de arte sacro - con esculturas de Pedro de Mena o Salvador Carmona, pinturas de Murillo o Goya, objetos litúrgicos, marfiles. No olvidar tampoco la Biblioteca y Archivo. Recomiendo ir con tiempo, no sólo para recorrer y admirar todas las estancias del santuario, sino la naturaleza donde se asienta y que se pueden hacer rutas de senderismo. Este Santuario de San Pedro de Alcántara en Arenas es monumento histórico-artístico nacional desde 1972. Agradezco de nuevo al Ayuntamiento de Arenas, y también al de Boadilla del Monte, el haberme facilitado la visita de estos monumentos con motivo de un reciente hermanamiento entre ambas localidades gracias a su historia común. Espero que lo disfrute también el lector y con estas imágenes del claustro me despido.

Maribel Piqueras

Patio del claustro de convento (SIEMA Matritensis)

Vista general del claustro de los monjes en las galerías interiores (SIEMA Matritensis)

Maqueta de la iglesia de la Asunción (SIEMA Matritensis)







jueves, 16 de diciembre de 2021

La Plaza de España: del arroyo Leganitos hasta nuestros dias

 La recién estrenada como nueva Plaza de España de Madrid nos ha llamado a bucear un poco en su historia hasta nuestros días. El Prado de Leganitos, formado en torno al arroyo del mismo nombre, sería el origen más remoto de la Plaza de España, en concreto el tramo llamado Puente de Leganitos en el plano de Texeira (1656). Ya Cervantes mencionaba el arroyo Leganitos y sus huertas en su obra "La Gitanilla". A la derecha del mapa se puede apreciar la fuente de Leganitos y las calles que suben en desnivel de Reyes y San Marcos, mientras que a la izquierda se situaría la actual bajada de la cuesta de San Vicente actual. En esa explanada y huertas del s XVII estaría situado el espacio de lo que sería la Plaza de España.

                                    Plano de Texeira, donde se aprecia el puente de Leganitos y, a la izquierda,
                                    sus huertas. Detrás, la montaña de Príncipe Pío ( SIEMA Matritensis)

Durante el s XVIII ya encontramos grandes cambios. En toda esta área del límite N de Madrid se establecieron muchos edificios de carácter militar. Como el convento de San Gil, convertido en cuartel. Fue proyectado por Sabatini para el rey Carlos III. Presenta las características de los edificios de Sabatini: monumentales, sólidos, sobrios. La planta consta de tres patios, el central y más grande tiene la curiosidad de la forma curva de la fachada interior. Es un edificio de tres alturas, con semisótanos y cubiertas de teja abuhardilladas. Este cuartel se hizo famoso por un pronunciamiento militar que hubo durante el reinado de Isabel II y que O´Donell apagó fusilando a los oficiales rebeldes en 1866. Galdós trata este hecho en sus obras y escritos autobiográficos, ya que en la época en que sucedieron los hechos el escritor vivía muy cerca de la actual Gran Vía y comentaba que, desde su casa, se oían los disparos que llegaban desde el cuartel.

                       Cuartel de San Gil en 1831, según la maqueta de León Gil de Palacio en el
                        Museo de Historia de Madrid (foto Pablo Lines, Inventario N 3334)


Plaza de San Marcial, con la fuente y el cuartel de San Gil al fondo 
(Fotografía 1864, Memoria de Madrid)

Durante el s XIX  las dependencias del cuartel de San Gil siguieron dominando la plaza. A fines de ese mismo siglo se decidió trasladar ese cuartel a la zona de Atocha y, en 1903, se dió orden de tirar abajo el edificio, aunque su derribo se realizó tres años después.   En el otro extremo ya existía el magnífico edificio de la Real Compañía Asturiana de Minas, realizado por Manuel Martínez Ángel, entre 1895-1899 y que comentaba en esta otra entrada  http://madridconencanto-siema.blogspot.com/2013/03/edificio-de-la-real-compania-asturiana.html      
     
                                       Real Compañía Asturiana de Minas (SIEMA Matritensis)

Detalle decoración ventanales de la Real Compañía Asturiana de Minas
(SIEMA Matritensis)

Vistas de antes de la reforma de la Plaza de España, desde el tejado de la 
Real Compañía Asturiana de Minas hacia el Palacio Real y Bailén (SIEMA Matritensis)

La idea de hacer una plaza para articular la comunicación del centro de la ciudad, a través de la futura Gran Vía, con la estación Norte y la calle Princesa es ya del siglo XX. De 1910 es el proyecto del arquitecto municipal Jesús Carrasco Muñoz. Planteó un gran espacio dividido en dos franjas iguales, en el centro de cada iría un conjunto escultórico: uno de Carlos III y otro dedicado a Cervantes. Ese espacio iba rodeado también de edificios de estilo ecléctico propio de principios de siglo, con muchos toques modernistas o historicistas también. Carrasco pensaba en un hotel, galerías comerciales en el desnivel hacia Leganitos y otros edificios para instituciones oficiales. De el amplio proyecto de Carrasco no se llegó a construir nada, sólo salió adelante el monumento a Cervantes. Por esas fechas también disponemos en el entorno de la Plaza de España del edificio modernista Casa Gallardo (construida entre 1911-1914)

Vista general de Casa Gallardo (SIEMA Matritensis)


Plaza de España hacia 1920 (Memoria de Madrid, foto Hauser y Menet)

En los años 20 la plaza era un espacio bastante destartalado y con arbolado. Al fondo, a la derecha se sitúan las caballerizas de Sabatini. Éstas cierran la plaza hacia el lado Sur, junto al edificio de la Real Compañía Asturiana de Minas. En cuanto al Monumento a Cervantes, hay que mencionar que se concibió para conmemorar el III Centenario de la muerte de Cervantes, en 1916. El año anterior se convoco un concurso e incluso hubo una exposición en 1915 donde se mostraban hasta 47 maquetas de escayola para ese centenario. El monumento ganador fue el presentado por los arquitectos Rafael Martínez Zapatero y Pedro Muguruza y el escultor Lorenzo Coullaut-Valera. En ese año de 1920 se recaudaron fondos en todos los países de habla hispana para hacer el monumento. Pero hasta 1925 no se pudieron empezar las obras. Quedó inaugurado el 13 de octubre de 1929, aún sin estar terminado del todo. Coronado por la bola del mundo, y mujeres que simbolizan los cinco continentes leyendo el Quijote. Además de las esculturas de Cervantes arriba, y Sancho y Quijote en bronce en la parte inferior. El propio hijo del escultor, Federico Coullaut-Valera, añadiría en los años 50 los grupos de esculturas de Dulcinea, Rinconete y Cortadillo o la Gitanilla.

Vista del parte del monumento a Cervantes (SIEMA Matritensis)

Durante la guerra civil la Plaza de España cambio su aspectos por sacos, cañones, fortines. El monumento se protegió. Ya antes, con la República, las caballerizas de Sabatini en uno de sus lados se derribaron por completo.

                         Protección del monumento, en concreto, Quijote y Sancho, durante la guerra civil 
                                                (GEFREMA)

                              Fortines y habitáculos desde noviembre de 1936 (GEFREMA)

Cañón que puso la URSS en 1937 en dirección a la casa de campo(GEFREMA)

El tercer tramo de la Gran Vía terminaba cerca de la plaza, aunque no buscaba comunicar directamente con esta plaza, sino comunicar la Gran Vía con las calles de Reyes y plaza de Leganitos. En 1943 ya habían llegado las obras a nuestra plaza. En torno a los años 50 se construyeron los dos edificios más altos de Madrid en este entorno. El Edificio España (hoy Hotel Riu), de 26 pisos y con tres terrazas a diferentes alturas, se empezó a construir en 1948 y se inauguró en 1953. La conocida como Torre de Madrid  es posterior , entre 1954-60. Estos enormes edificios cerrarían el lado E y N de la plaza.

Monumento a Cervantes con el edificio España detrás (SIEMA Matritensis)

La plaza de España actual corresponde a un proyecto aprobado en el 2016, de los estudios Guadiana y arquitectos Porras la Casta (dirigido por Lorenzo Fernández Ordoñez y Fernando Porrás). Después de 36 meses de obras, retrasadas por los restos arqueológicos encontrados y por decisiones de Patrimonio Nacional, aún no está terminada del todo. Pero se ha abierto al público un espacio que no se parece mucho al proyecto original presentado como Welcome Mother Nature, donde abundaban los espacios verdes. Sí se han mejorado los enlaces con la calle Ferraz y Bailén como zona de paseo, abierto parques infantiles y más zonas de recreo donde estar sentado. Los arquitectos se han inspirado en el antiguo proyecto de Carrasco, donde había un trazado de jardinería racionalista y minimalista. Las bancadas de granito que rodean los espacios verdes de manera natural están muy bien conseguidas. Tener una explanada para eventos puede considerarse también como algo útil. Pero echamos en falta estanques, agua, más verde, una comunicación mejor con los accesos de las personas que suben desde la cuesta de San Vicente y menos obstáculos y desniveles por todos lados. También consideramos que el entorno del monumento a Cervantes a desmojorado mucho sin el estanque. Estoy totalmente de acuerdo con lo publicado por mi amigo Carlos Osorio  https://caminandopormadrid.com/aciertos-y-errores-de-la-nueva-plaza-de-espana . Termino con estas imágenes recientes de la plaza. 

Maribel Piqueras

Una de las esculturas simétricas de acero que hay en ambos laterales (SIEMA Matritensis)

Conjunto de bronce de Sancho y Quijote a caballo (SIEMA Matritensis)

Moderna fuente en la plaza (Rafael Moyano)

Pasos junto al palacio de Godoy (SIEMA Matritensis)

Paso junto a Palacio Real (SIEMA Matritensis)