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viernes, 30 de julio de 2021

Dante en Madrid

 Estamos de suerte, también Madrid se suma a las celebraciones del 7º Centenario de la muerte de Dante con una exposición en la Biblioteca Nacional, comisariada por el estudioso italiano Michele Curnis. Dentro de una pequeña en la primera planta, el museógrafo Enrique Bonet, ha organizado un espacio circular donde mostrar los 10 manuscritos sobre la Divina Comedia que tiene la Biblioteca, así como ilustraciones de la misma, pertenecientes a la colección del dibujante y pintor Valentín Carderera. Un pequeño homenaje que merece la pena visitar. 

                                   Cartel de la exposición inaugurada este mes en la Biblioteca Nacional
                                                                     (SIEMA Matritensis)

Bibioteca Nacional, hall de la primera planta por donde se accede 
a la exposición (SIEMA Matritensis)

La fecha exacta del nacimiento de Dante no se sabe con certeza. Fue en la ciudad de Florencia, entre mitad de mayo y mitad de junio de 1265. Pertenecía a una familia de comerciantes y todavía se puede visitar la casa de su infancia en el barrio antiguo medieval florentino. Dante Alighieri formaba parte del gremio de los médicos de la ciudad y, desde joven y hasta su muerte, participó de una intensa vida politica. Como soldado güelfo intervino en el sitio de Poggio di Santa Cecilia contra los aretinos (1285) y también en la batalla de Campaldino contra los gibelinos (1289). Entre 1295 y 96 fue miembro del Consejo del Capitán del Pueblo (representando la autoridad popular) y en el 96 cesó de ese cargo para para pasar a formar parte del Consejo de los ciento. En el palacio del Bargello Giotto lo retrató en sus muros. Al llegar el Papa Bonifacio VIII las luchas internas entre los diversos grupos güelfos, negros y blancos o moderados, al que pertenecía Dante, se incrementaron. Los negros estaban encabezados por los Donati y los blancos por los Cerchi (sobre todo banqueros y comerciantes). Todos estos hombres ilustres de la Florencia de su época son retratados en la Divina Comedia. Cuando Corso Donati, jefe del bando de los "negros", entra en Florencia llevó a cabo una gran represión, desterrando a 600 florentinos, entre ellos a Dante, quien desde 1302 residirá por otras ciudades. Sabemos que en 1303 residía en Forli como consejero de Scarpetta Ordelafi, comandante "blanco". Después pasará por Bolognia, Lucca. Dentro de estos itinerarios ya había empezado a escribir el Infierno de la Divina Comedia. En 1315 se le condenó a muerte si retornaba a Florencia por rechazar las condiciones deshonrosas de la amnistía que le ofrecieron. Se mantuvo en el N de Italia y desde 1319 sabemos que estaba al servicio del señor de Rávena, Guido da Polenta. Dante realizó un viaje hacia Venecia como embajador de Polenta y allí contrajo la malaria que le llevó a la muerte en la noche del 13 al 14 de septiembre de 1321. Es a través de la literatura o de testimonios de contemporáneos como conocemos toda esta actividad. Me parecía interesante completar con datos de su biografía los manuscritos que se exponen en la Biblioteca Nacional.

Retrato de Dante, por Andrea del Castagno (Gallería degli Uffizzi)

Patio del Bargello, donde estaba el cuartel del capitano del Pópolo en 1253
(SIEMA Matritensis)

Detalle de Dante representado en el Paraiso, junto a obispos y frente al rey Salomón.
Frescos de la capilla del Bargello en Florencia por Giotto (SIEMA Matritensis)


Entrada principal de la casa de los Alighieri, donde nació Dante 
(SIEMA Matritensis)

Entrada de la iglesia de Sta.Margarita de Antioquia, donde se casó Dante con Gema Donati
y donde se encuentran las sepulturas de la familia Portinari (a la que pertenece su amada Beatriz). A mitad del s XIV pasó al patronato de la familia Cerchi (SIEMA Matritensis)

Palacio de la Signoría, donde se tomaban las grandes decisiones políticas para la 
ciudad de Florencia, también las que afectaron a Dante (SIEMA Matritensis)

Una vez que os he ambientado en su ciudad de origen y su compromiso político, ambas cosas muy importantes para la Divina Comedia, conviene también mencionar  la coherencia moral de Dante a lo largo de su vida y obra, así como sus conocimientos de filosofía y teología (más cercano a la aristotélica-tomista). Por otra parte, en la Divina Comedia, sintetiza toda la historia universal conocida, la cultura clásica y la cultura de su época. Dante es el poeta del amor.  No sólo vemos el triunfo del amor en la Divina Comedia, sino que esa mujer amada, pura, celestial como consideraba a Beatriz, ya la había trabajado antes en su obra "La Vida nueva" con poemas influenciados por el estilo directo de los trovadores. Esta Beatriz era vecina suya, hija de Folco Portinari, a quien había visto por primera vez en 1274, a los 9 años. Con 18 años tuvo lugar otro encuentro que dió lugar a esta colección de poemas que os acabo de mencionar. Está confirmado que Beatriz falleció joven, de parto, antes de que Dante se casara. Lo curioso es que de los cuatro hijos que tuvo Dante en su matrimonio, sólo se sobreviviera Antonia, quien ingresó en un convento tomando el nombre de Beatriz.

Vista de la sala expositiva en la BNE (SIEMA Matritensis)

Otro detalle de la sala (SIEMA Matritensis)

Ahora nos centraremos en los manuscritos y material expuesto. La Divina Comedia está organizada en tres libros o cantos: Infierno (escrito hacia 1312), Purgatorio ( hacia 1315) y el último el del Paraíso (1316-1321). En total son 14.233 versos endecasílabos en terza rima y, cada una de las partes tiene 33 cantos. Cuenta Dante su viaje a los reinos de ultratumba, acompañado por el poeta Virgilio, que lo rescata cuando a los 35 años Dante se encontraba perdido en la selva oscura. Pero la Virgen, Sta.Lucía y Beatriz envían a Virgilio a rescatarlo. Ambos descienden al infierno juntos, recorriendo sus nueve círculos. La idea del círculo es muy importante en la Divina Comedia, y por eso el museógrafo Bonet, lo ha organizado todo en círculos. Después van subiendo a través de la montaña del Purgatorio, acercándose a la Luz y la corte celestial, donde están Beatriz y la Virgen y donde el propio poeta puede gozar momentáneamente de la visión divina. Ya Dante dijo que el sentido de esta obra no era único, sino que se prestaba a muchos niveles de lectura: literario, alegórico, moral y anagógico. Por eso animó a la redacción de comentarios a sus páginas y también a las lecturas públicas de la obra. Así que uno de esos maestros que a fines del s XIV realizaron acertados comentarios a la Divina Comedia fue Benvenuto de Ímola.  Siguiendo el modelo de Bocaccio dictó en Bolonia (sobre 1375) algunas lecturas públicas y redactó un comentario completo en latín, del que la BNE conserva tres copias, dos de ellas traducidas al castellano.

                         Códice que se terminó de copiar en 1411 y donde se recogen los comentarios 
                 latinos de Benvenuto de Imola a los cantos finales del Purgatorio. Perteneció a la colección                   del Duque de Uceda, Juan Francisco Pacheco Tellez Girón, hasta que pasó a comienzos del                                           s XVIII a la Real Biblioteca (SIEMA Matritensis)

Manuscrito en papel que representa el testimonio más antiguo de traducción de Dante a la lengua española. Junto al texto original hay una versión en castellano atribuída a Enrique de Villena por encargo del Marqués de Santillana. Luego pasó a los Duques de Osuna hasta 1884, que formó parte de los fondos de la BNE.

Manuscrito en pergamino realizado en Italia en s XIV, que ilustra el viaje de Dante y Virgilio en los cantos XIV y XV del Infierno. A la izquierda Virgilio explica a Dante el origen de los ríos infernales que brotan de una estatua gigante en una cueva en la isla de Creta. A la derecha el castigo a los sodomitas, obligados a andar sobre arena ardiente bajo lluvia de fuego (SIEMA Matritensis)

Imágenes de otro manuscrito antiguo, donde aparece la ilustración de Dante y Beatriz señalando 
al cielo de la luna (SIEMA Matritensis)

En la parte inferior del manuscrito anterior aparece Dante y, a su lado, 
Beatriz habla con Sto.Tomás de Aquino (SIEMA Matritensis)

Esta bonita ilustración muestra a Dante, acompañado del poeta Estacio y Batriz en la cima de 
la montaña del Purgatorio. Arriba la corte celestial, con ángeles que rodéan a la Virgen con Jesús 
en sus brazos. Pergamino del último cuarto del s XIV realizado en la zona florentina (SIEMA Matritensis)

Como muy bien nos recuerdan en la exposición, todos los testimonios manuscritos de la Divina Comedia son copias de modelos perdidos originales. Esta ausencia de textos originales autógrafos hace que los investigadores estudien la relación entre los textos más antiguos para ver los códices más fiables. En el caso de la Divina Comedia se han cotejado casi 850 manuscritos, entre antiguos, recientes o fragmentos. Este primer italiano usado por Dante, que no el latín, provocó que Petrarca le acusara de querer agradar al pueblo más que a los sabios. Boccaccio, sin embargo, logró rehabilitar la biografía de Dante y fué el que añadió el adjetivo Divina a la Comedia. Del hijo de Dante, Pietro, conserva la BNE unos comentarios.

Comentario en papel de la Divina Comedia, realizado por Pietro Alighieri,
hijo de Dante (SIEMA Matritensis)

Muy interesantes también los siete grabados que pertenecían al pintor Valentín Cardedera y que formaban parte de la primera edición completamente ilustrada , 1487, realizada por el tipógrafo Bonino Bonini y publicada en Brescia. Muestran una unidad, aunque sean escenas que tienen lugar en distintos tiempos. El que ilustraba el Canto III del Infierno muestra a Virgilio traquilizando a Dante mientras cruzan las puertas del infierno. En el fondo un grupo de almas que persiguen una insignia son avistadas por los poetas, mientras tanto el diablo Caronte se acerca en su barca. En el grabado que ilustra el Canto XXX del Infierno vemos mezclados personajes mitológicos e históricos de todas las épocas: en la parte superior Dante y Virgio observan dos espíritus conocidos condenados (el florentino Gianni Sticchi y la heroína de la mitología griega Mirra), mordiendo a un alma. En la parte inferior Dante y Virgilio se acercan a hidrópico mastro Adamo. A su lado está Sinon (engañó a los troyanos)  y la esposa de Putifar (que acusó a José). Todos traidores.

Grabado de la edición de Bonini del canto III del Infierno (SIEMA Matritensis)

Grabado para ilustrar el canto XXX del Infierno

Para terminar comentar la ilustración del canto XXI del Purgatorio, donde Dante y Virgilio recorren la montaña del Purgatorio, toda ella rodeada de llamas, con la idea de fuego purificador. En la del canto XXIV Dante y Virgilio recorren la montaña acompañados por el alma de su amigo poeta Forese Donati, de la familia de la mujer de Dante. Abajo un pontífice, Martín V, muy goloso. Por eso en el centro el manzano, con los frutos deseados por las almas. Con estos flashes y la ayuda de esta exposición os animo a localizar una versión en español ilustrada y comentada de la Divina Comedia y ¡ adelante con ella en este verano!

Maribel Piqueras

Canto XXI del Purgatorio (SIEMA Matritensis)

Canto XXIV (SIEMA Matritensis)

















jueves, 31 de octubre de 2019

Iglesia de San Pascual en el Paseo de Recoletos

En el Paseo de Recoletos, antes de la fama que le dieron los palacetes de la segunda mitad del s. XIX, existieron varios conventos construidos durante el s. XVII en esta amplia zona E de Madrid. La historia de uno de ellos es la que queremos difundir hoy. La verdad es que,cuando te mueves por este paseo, lo que más llama la atención son sus elegantes edificios (muchos convertidos en sedes de bancos o diversas fundaciones), además de la Biblioteca Nacional, algún café chic o el bulevar central. Pero escondido entre tanta magnificencia se levanta la humilde fachada de este convento de clarisas. No es fácil mostrároslo ya que no dan facilidades para hacer fotos, incluso por temas laborales. La razón se debe a que es un centro de adoración eucarística. 

Fachada de la Iglesia de San Pascual (SIEMA Matritensis)

Esta Iglesia y convento de San Pascual fue una fundación, en 1683, por D Juan Tomás Enriquez de Cabrera, almirante de Castilla, Duque de Medina de Rioseco y miembro del Consejo de Estado del último rey Austria, Carlos II. Originariamente se trajo a un pequeño grupo de monjas franciscanas provenientes de un pueblo de Guadalajara. El convento llevó la advocación de la Inmaculada Concepción. Más tarde se añadió el de San Pascual. El Duque dotó a esta fundación barroca de obras de arte de gran calidad. Pero con la desamortización de 1836 las monjas tuvieron que abandonar el lugar y se trasladaron al Monasterio de las Descalzas Reales hasta 1852, en que vuelven a su casa del Paseo de Recoletos. El entonces Duque de Medina de Rioseco, Mariano Tellez, que también ostentaba el título de  XII Duque de Osuna insistió por medios legales hasta obtener la recuperación de esa iglesia. Pero el gozo apenas les duró una década, ya que debido a las obras en el Paseo de Recoletos se tuvo que demoler el barroco edificio en 1861. Por tanto, la arquitectura que visitamos hoy en día responde al siglo XIX. Fue el propio arquitecto que trabajaba para los Duques de Osuna, Juan José Urquijo y Gómez, quien diseñó en 1866 la nueva construcción. La fachada es muy sobria, como casi todos los edificios conventuales de la orden franciscana durante el sXIX. Se extiende horizontalmente y se divide en tres partes. La central, con el arco y puerta de entrada, sobre el que se añade un dintel y, a los lados, dos pilares adosados con moderno diseño de  capitel compuesto. Encima la hornacina con la Inmaculada, flanqueada por dos escudos (el de la orden franciscana a la izquierda y el de la casa ducal que lo fundó a la derecha). Una ventana ilumina a los pies de la nave. Termina con remate triangular y cruz. Las dos extensiones laterales con ventanas altas presentan forma de arcos y llevan molduras alrededor.

Detalle de la parte principal de la fachada (SIEMA Matritensis)

Hornacina con la Inmaculada flaqueada por los escudos (SIEMA Matritensis)

En el interior se sigue el diseño de la arquitectura religiosa madrileña barroca: planta de cruz latina, de una sola nave y presbiterio en alto con terminación plana. A los lados una serie de arcos abren pequeñas capillas. El crucero es corto en extensión pero profundo. Una cúpula sobre pechinas y con linterna cubre ese crucero y da la poca luz que vemos en el interior de la iglesia. Los mismos pilares con capitel compuesto de la fachada, son los que recorren la nave interior. 

Vista general del interior (SIEMA Matritensis)

Vista del retablo y altar mayor con iluminación 
(Inspiriroks)

El estilo ecléctico de final del s XIX lo percibimos en cada uno de los detalles decorativos. El retablo mayor se inspira en el Neoclasicismo, está tallado en madera imitando mármol. Dividido en tres cuerpos: el de abajo con el Sagrario  y, a los lados, modernas esculturas del Sagrado Corazón de Jesús y de María (ambas del taller de Olot). En la parte central, San Pascual Bailón en la gloria adorando la Eucaristía, con unas curiosas ovejas talladas a sus piés. A los lados, esculturas de San Francisco y Sta. Clara. Arriba la Inmaculada Concepción. Como remates una gran cruz que parece se choca con el techo y los mismos escudos que aparecían en la fachada. El hecho de las ovejas junto a San Pascual Bailón se debe a que este santo aragonés, cuando era niño ejercía de pastor de ovejas y se ponía muy contento, bailando, cada vez que oía las campanas de la iglesia cuando indicaban que se celebraba la Eucaristía. Otro famoso convento de San Pascual Bailón en la Comunidad de Madrid es el que mandó hacer Carlos III en Aranjuez y del que he sacado estas imágenes de su altar mayor, donde aparece una parecida iconografía de este santo pintada por Mengs.

Cuadro de Mengs sobre San Pascual Bailón
(SIEMA Matritensis)

Retablo de San Pascual Bailón del convento de Aranjuez (SIEMA Matritensis)

Son impresionantes las cubiertas abovedadas con sus frescos, realizados a principios del s XX, representando escenas relacionadas con san Francisco y Sta. Clara. La cúpula central representa hechos de la vida de Sta. Clara y, en las pechinas, los evangelistas. A los lados del crucero encontramos los retablos más bonitos: el de la Inmaculada con un lienzo en la parte de arriba de San Antonio de Padua. Al otro lado del crucero el de la Virgen del Carmen.

Cubiertas y frescos de la iglesia (luzycolor.2000. Proyecto iluminación)

Detalle de la cubierta del altar a la izquierda del crucero
(SIEMA Matritensis)

Altar de la Virgen del Carmen, en la parte derecha del crucero
(SIEMA Matritensis)

Las capillas a los pies de la iglesia representan a Cristo Crucificado, San Antonio de Padua y, a la derecha, la de la Virgen del Pilar. Toda la decoración interior de madera se restauró tras la Guerra Civil, que es la otra etapa crítica para las monjas. El convento fue ocupado por las Brigadas Internacionales y las monjas se tuvieron que refugiar en un piso en Madrid. Todas, menos dos de las monjas que prefirieron buscar refugio en un piso de unos familiares por la zona de Ventas. Alguien las delató y las asesinaron pegándolas unos tiros en plena calle. Posteriormente, en los años 80 se realizó otra restauración. Como bien dice una placa situada a la izquierda del altar mayor, el Papa León XIII, a instancias de la reina regente MªCristina, se ha dignado a conceder el jubileo perpétuo de 40 horas para esta Iglesia de San Pascual (firmado el 23 de enero de 1889, es decir, apenas 4 después de crearse la diócesis de Madrid). Esas 40 horas recuerdan las 40 horas que transcurrió Jesús desde que murió en la cruz hasta que resucito. Por tanto, en esta Iglesia se mantiene la Adoración Eucarística en silencio, todo a oscuras menos la Custodia y, para facilitar la oración, no están permitidas visitas, ni fotos, ni dada que pueda molestar. Del convento no hemos dicho nada, es de estricta clausura y se extiende por los laterales y parte trasera de la iglesia. Estas clarisas siempre han tenido mucha fama en el barrio. Su iglesia era frecuentada por la alta aristocracia que residía en la zona a fines del s XIX y principios del XX. Actualmente existe la costumbre de llevar huevos a estas Clarisas antes de la celebración de una boda, para pedir que no llueva ese día. No se si nuestros actuales reyes siguieron esa costumbre, porque en su boda llovió a cántaros. 

Maribel Piqueras
Retablo de San Antonio de Padua
(SIEMA Matritensis)