La Plaza de Ramales que conocemos hoy responde a un diseño decimonónico a raíz de los derrumbes ordenados por José Bonaparte en esta zona cercana al Palacio Real. En este punto se ubicaba la antigua plazuela de San Juan, en torno a la iglesia del mismo nombre, que aparecía ya en el fuero de 1202 como una de las diez iglesias más antiguas de Madrid. La estructura medieval de la misma, con la torre mudéjar, se fue modificando con los siglos. Hubo reformas en el Renacimiento y, sobre todo, se hicieron muchos cambios durante el s. XVII, al que corresponde la mayor parte de los restos decorativos que conocemos. Esta antigua iglesia de San Juan estuvo muy vinculada a la corte, por eso la frecuentaban para diversas ceremonias religiosas el personal que trabajaba en Palacio Real. Sabemos, con certeza, que el arquitecto turinés Filippo Iuvara, artífice de la primera maqueta del Palacio Real nuevo, y fallecido en la Granja en 1736, fue enterrado en esta iglesia de San Juan. También se dijo que Velázquez encontró sepultura aquí el 6 de agosto de 1660. Al realizar unas obras para el aparcamiento subterráneo en 1999 se excavó con minuciosidad en los restos de la iglesia buscando el cuerpo de Velázquez, pero sin ningún resultado. Luego se encontró un escrito de Juan de Fuensalida, donde expresaba que pagó el traslado de Velázquez a San Plácido. Pero lo cierto es que, aún hoy, no se ha encontrado la sepultura de este genial pintor. Un monolito con la cruz de hierro de Santiago en lo alto nos recuerda la figura de Velázquez. La leyenda a sus pies menciona que "aunque aquí se enterró a D.Diego, su fama no fue enterrada con él". De la iglesia de San Juan quedan dos importantes obras de arte recogidas en la cercana Iglesia de Santiago, que también lleva la advocación de San Juan Bautista. Me refiero a la escultura de San Juanito de Roldán y al lienzo del Bautismo de Cristo de Carreño de Miranda, ambos del s. XVII.
Plazuelas de San Juan y de Santiago en el plano de Texeira (SIEMA Matritensis)lunes, 28 de diciembre de 2020
La Plaza de Ramales
viernes, 18 de septiembre de 2020
Antigua Casa de Cerámica Talavera en c/Isabel la Católica
Hoy quiero rendir homenaje a un negocio centenario de nuestro querido Madrid. Es todo un auténtico museo de arte, centrado en diferentes variedades de cerámica española, con casas de más de 300 años de existencia. Un verdadero patrimonio artístico que tenemos escondido en la capital. La Antigua Casa de Cerámica Talavera lleva más de 100 años instalada en la calle Isabel, la Católica nº 2 (llamada antes de 1855 calle de la Inquisición). El negocio comenzó en 1904 y son ya cuatro generaciones, amantes del arte ceramista, las que han pasado por aquí. El dueño actual, José Senespleda, nos atiende estupendamente. Hay que decir que no sólo conoce su oficio, los materiales y diseños que vende, así como la historia de la cerámica, sino que ama lo que hace y se nota. Llama la atención la fachada horizontal repleta de cerámica, donde vemos el rótulo de Talavera. Enmarcan un San Leopoldo varios recuadros con escenas del Quijote. A los pies la placa de negocio centenario instalada por el Ayuntamiento. La puerta original de madera es ahora una puerta artística de hierro, pero todo el interior del local conserva el sabor de antaño. Los suelos de loza y cerámica de principios de siglo, los muebles sevillanos de la misma época, la cartelería de 1929 que cuelga de la techumbre. La artesanía, el colorido y la luminosidad de la cerámica nos invaden nada más entrar.
Fachada de la tienda de cerámica Talavera (SIEMA Matritensis)

































































