lunes, 22 de junio de 2020

Iglesia de Montserrat en Madrid

La iglesia de Santa María la Real de Montserrat tiene su origen en las revueltas de 1640 en Cataluña contra Felipe IV. A los monjes benedictinos castellanos que fueron expulsados entonces de Montserrat el rey les proporcionó unos terrenos en la calle ancha de San Bernardo, muy próximos a la cerca de Felipe IV. Con el último rey Austria el arquitecto de palacio, Sebastián Herrera Barnuevo, realizó un proyecto que quedó inacabado. Si se hubiera realizado completo tendríamos ante nosotros una de las iglesias más grandes de Madrid, ya que el proyecto original de 1671 constaba de dos torres, una gran cúpula con tambor y linterna, amplio crucero y girola. Pero con Herrera Barnuevo sólo quedó proyectada la fachada y un ligero esbozo de la nave central y capillas laterales. Con los Borbones se continuaron las obras, alargándose en el tiempo y encargándose de ellas Pedro de Ribera (entre 1716-1740), es decir, casi un siglo después del origen de las revueltas en Cataluña.

Vista general de la Iglesia de Montserrat (SIEMA Matritensis)

En el exterior se perciben los restos que quedan del clasicismo de Herrera Barnuevo: los tres grandes cuerpos con entrecuerpos estrechos entre ellos, la influencia de la iglesia Gesú y la sobriedad de líneas que muestra la ventana del coro. Todo ello contrasta con el dinamismo de los añadidos posteriores por Ribera: molduras decorativas en el resto de puertas y ventanas o la propia torre (de terminaciones bulbosas y que queda unida a la fachada por el alerón). Sólo se terminó una de las torres que se ve a lo largo de la calle de San Bernardo.

Torre de Ribera con su característica decoración de estípites, baquetones, flores, frutas, 
conchas o cabezas de ángeles (SIEMA Matritensis)

Portada principal con las molduras barrocas de Ribera (SIEMA Matritensis)

Tanto la iglesia como el convento sufrieron numerosas vicisitudes hasta nuestros días, propias de la historia de Madrid. Muy cercana a la de Maravillas y los sucesos del dos de mayo en Madrid. En 1836 les afectó la desamortización de Mendizábal, por la que se suprimió el convento, partes del cual se convertirían en cárcel de mujeres (más conocida como "La Galera"). Especialmente la zona que da a la calle Quiñones, aunque Victoria Kent trasladaría esa cárcel de mujeres a Ventas. Desde 1923 funcionaba el culto como priorato dependiente de la Abadía de Sto. Domingo de Silos. En la entrada a la residencia tienen incluso un pequeño puesto donde venden productos de Silos (libros, rosarios, mieles, cantos gregorianos, etc..). En 1936 el frente popular asesinó a monjes y uso la iglesia como salón de baile. En 1939 regresaron los monjes, terminando de ocupar todas las estancias en 1953. También hay una residencia para personas mayores, la Fundación Nuestra Señora de Montserrat.

Parte del conjunto de Montserrat, que da a la calle Quiñones, y fue ocupado por la cárcel de 
mujeres, conocida como "la galera" (SIEMA Matritensis)

Entrada a la residencia, en c/San Bernardo 79 (SIEMA Matritensis)

Armario donde se exponen productos de Silos para la venta
(SIEMA Matritensis)


La nave central se divide por medio de pilastras colosales de capitel compuesto, arcos de medio punto  en cuyas bases vemos pilastras dóricas y balcones tribuna con sus rejas. Ribera decidió dar amplitud a las capillas laterales y las transformó en naves también cubiertas por bóvedas. También diseñó la preciosa tribuna a los pies o cantoría para niños.

  Vista general de la Iglesia (SIEMA Matritensis)

Transformación en naves laterales de donde parten las capillas
(SIEMA Matritensis)

Detalle de la cornisa que recorre toda la iglesia, capiteles compuestos de las pilastras colosales y ventanas tribunas (SIEMA Matritensis)

 Cantoría (SIEMA Matritensis)

Detalle del arranque del coro bajo en la parte de la cantoría infantil (SIEMA Matritensis)

Coro bajo sobre el arco rebajado de la cantoría infantil, a los pies de 
la nave central (SIEMA Matritensis)

Escudo real con el toisón de oro, pintado al fresco sobre el coro alto a los 
pies de la iglesia (SIEMA Matritensis)

Recorriendo el interior se percibe como quedó inacabada, por eso esa planta rectangular que termina en recto, sin acabarse la cabecera. Además, sufrió mucho durante la guerra de independencia y la guerra civil (hay mártires benedictinos de este convento ya canonizados). Entramos bajo el nartex sotacoro que es muy amplio. Después encontramos diversas capillas interesantes:
  • La de San José con el Niño (elegante talla de Roberto Font, de 1929)
  • San Antonio de Padua
  • Capilla de Sta. Teresa de Jesús
  • Capilla del Santísimo Sacramento, con un sagrario realizado en plata y que está inspirado en la torre de Ribera
  • Altar Mayor, con la talla de Nra Señora de Montserrat de Pereira (s XVII) y esculturas del s XVIII que representan a los fundadores de la orden benedictina. La sillería de nogal también es del s XVII y procede de la iglesia palentina de San Salvador del Moral.

Imagen de San José con el Niño (SIEMA Matritensis)

Talla de santa Teresa, de José Barbero, de 1989. (SIEMA Matritensis)

Lienzo de San Benito en el momento de su tránsito, de Luís San Martín, pintado 
en 1942 y  localizado también en la Capilla de Santa Teresa (SIEMA Matritensis)

Detalle del sagrario de plata en la Capilla del Sagrario (SIEMA Matritensis)

Vista general del altar mayor, con las esculturas laterales de San Benito y Sta.Escolástica
(SIEMA Matritensis)

Bonito detalle del rostro de la Virgen, que es tan pequeño que no se aprecia. Esta foto está 
sacada de una imagen que proporcionan los benedictinos (SIEMA Matritensis)

Tras el altar mayor recorremos las modernas capillas del lado izquierdo:
  • Capilla de Santo Domingo de Silos, monasterio del que dependen. En ella las esculturas que representan la aparición del titular a la beata Juana de Aza, inspirándole que el hijo que esperaba será el futuro santo Domingo de Guzmán, fundador de los dominicos.
  • Capilla con el lienzo moderno de San José , de Luis San Martín (1942)
  • Capilla del Cristo de Burgos, con la piel de cuero, pelo natural y huevos de avestruz a sus pies. Aquí se mostraban impresionados los que lo conocían en la novela de Miau de Galdós. Con esta terminamos el recorrido. Ya sabéis que podéis seguirnos en la web www.siema.es, donde sólo publicamos las visitas libres o con posibilidad individual, no las privadas o de empresa. También en twitter e instagram @siemamadencanto y facebook Siemamatritensis. o el correo info@siema.es o los comentarios en el propio blog.
Maribel Piqueras

Esculturas de la Capilla de Santo Domingo (SIEMA Matritensis)

Lienzo de la gloria de San José, de 1942. En la parte superior izquierda la Virgen con Jesús. Debajo el Vaticano e instrumentos de la construcción repartidos (SIEMA Matritensis)

Capilla del Cristo de Burgos (SIEMA Matritensis)


jueves, 4 de junio de 2020

Iglesia de Nra Señora de Maravillas y Plaza del Dos de Mayo

La famosa Plaza del Dos de Mayo en Madrid tiene mucha historia. El arco conmemorativo es el único vestigio que queda de lo que fue el majestuoso palacio de los Duques de Monteleón. Este palacio fue construido en 1690 para servir de residencia a los marqueses del Valle o Duques de Monteleón y Terranova (eran descendientes de Hernán Cortés, quien ostentó el título de primer Marqués del Valle). Sus inquilinos ocuparon importantes puestos en relación a la corona española, por ejemplo, la Duquesa de Monteleón fue camarera mayor de la reina MªLuisa de Orleans, primera mujer de Carlos II. También pasaron temporadas en el mismo la reina Isabel de Farnesio y el infante D.Luís, siendo ya viuda de Felipe V. Pero esas portadas de piedra barrocas esculpidas por Churriguera, lo mismo que sus muros de ladrillo y cubiertas de teja sufrieron varios incendios, lo que decidió a Godoy, en 1807,  a cambiar el uso de esos edificios, reformarlos para que sirvieran como Parque, Museo y Armería del Cuerpo de Artillería. Conviene tener en cuenta que más de la mitad del solar estaba sin ocupar y en el resto sirvieron para viviendas de oficiales y suboficiales, oficinas auxiliares, almacenes, museo, armería, taller y zona de cuerpos de guardia. Además, sabemos que contaba con una gran huerta y, delante de la fachada principal, un cuidado jardín que daba al arco de entrada al recinto palaciego. 

Imagen antigua del cuartel de Monteleón destruido, con el arco de entrada al 
mismo todavía en pie (Fotografía histórica)

Cuando el 2 de Mayo estalló la revuelta en el Palacio Real, pronto se extendió por todo Madrid. Desde la calle de San Bernardo llegaron a este parque de artillería el capitán Daoiz, el teniente Arango y, más tarde, se les sumaría el capitán Velarde. Velarde estaba destinado en la Junta Superior de Artillería Económica, con sede en la esquina con la iglesia de Montserrat, desde allí partió al cercano Cuartel de Voluntarios de Estado para reclutar hombres y dirigirse al Parque de Monteleón. Consiguieron hacer frente a los soldados y oficiales franceses que estaban al cargo de Monteleón y decidieron repartir armas entre el pueblo. El primer batallón francés del cuarto regimiento fue derrotado por completo, consiguiendo hacer prisionero al conde de Montholon (que fue el que acompañaría a Napoleón en el destierro de Santa Elena y le ayudó como testamentario). Más tarde, Murat dió orden de aniquilar a los insurrectos. Ordenó al general Lagrange que se pusiera a la cabeza de la brigada Lefranc con 2000 hombres, frente a los 150 que defendían el Parque de Monteleón. El desigual combate duró sólo tres horas, entre las 10 y las 13h. Las monjas del cercano convento de Maravillas atendieron a muertos y heridos de ambos lados, como recuerda hoy una placa. No sólo murieron los del parque, sino vecinos y todo el que pasaba por allí. En este punto fallecieron Clara del Rey y Manuela Malasaña, que dió nombre al barrio. También los franceses fusilaron contra el muro del convento a bastantes hombres. Es muy difícil calcular, siendo tiempos de guerra, las cifras exactas. Incluso yo misma he investigado en las actas de defunción de los libros parroquiales, encontrando que están arrancadas las de estas jornadas. 

Muerte de Daoiz, por Alenza en 1835.Museo del Romanticismo
(SIEMA Matritensis)

La puerta de entrada al Parque de Monteleón, bajo el arco, es lo que aparece a la derecha de la pintura anterior, aunque corté la imagen original. En 1869 el ayuntamiento de Madrid derribó los restos del parque y también el convento de Maravillas con la idea de abrir la plaza. Desde entonces sólo quedó el arco como algo conmemorativo y la iglesia de Nra Señora de Maravillas. El grupo escultórico de Daoiz y Velarde, que es el monumento que preside la Plaza del Dos de Mayo, se lo debemos a una iniciativa de Fernando VII y se hizo con fondos aportados por el cuerpo de artillería. Lo realizó el escultor Solá desde Roma, utilizando mármol de Carrara (1822) y llegó a Madrid en 1831. Este conjunto escultórico pasó por varios puntos de Madrid hasta situarse finalmente aquí. Por ejemplo, conocemos que estuvo en el Museo del Prado, en el parterre del Retiro, en la calle Carranza (aquí desde 1869-79, justo cuando se hacían obras en la plaza) y en la Plaza de Moncloa. Desde este último punto se trasladó hasta el centro de la Plaza del Dos de Mayo en 1932. Situadas sobre un pedestal, ocupando el centro del arco de entrada y protegidas por una verja. Han perdido los dos héroes las armas que empuñaban en la escultura original.

Vista general de la Plaza, con el arco de Monteleón y el monumento
(SIEMA Matritensis)

Detalle de lo que fue el arco y puerta de entrada al Parque de artillería 
de Monteleón (SIEMA Matritensis)

Emotivas esculturas de Daoiz y Velarde, cogidos de la mano
(SIEMA Matritensis)

Placa que se colocó en los muros de la iglesia al celebrar el centenario
de los sucesos del 2 de mayo, encargada por el CBA (SIEMA Matritensis)

Centrándonos ahora en la Iglesia de Maravillas tenemos que decir que sus orígenes recaen en un beaterio creado en 1613 en la calle Fuencarral. En 1624 se trasladaron a esta zona situada en el N de Madrid, próxima a la cerca de Felipe IV. Se alojaron junto a una pequeña ermita de San Antonio, que utilizaban como capilla. En 1627 Dª Ana María Carpió regaló a la comunidad una pequeña imagen de la Virgen que su marido, el escultor Francisco Albornoz, había restaurado. Desde 1630 la comunidad decidió profesar la orden del Carmelo como carmelitas calzadas. Añadieron a la imagen de la Virgen un Niño Jesús encontrado entre las flores del huerto llamadas "maravillas". Con ese nombre se conoció a este barrio hasta que se cambió después por el de Malasaña. 

Fachada principal de la iglesia, cuya puerta se remata con 
el escudo real (SIEMA Matritensis)

Nra Señora de Maravillas (Somos Malasaña)

La imagen de la Virgen tenía fama de ser muy milagrosa, hasta el mismo rey Felipe IV se curó por intercesión de la misma. Este hecho le movió a encargar una iglesia y convento nuevo a Juan Gómez de Mora , realizando las trazas del retablo mayor Pedro de la Torre. Las obras duraron entre 1628 y 1646, año en que fue inaugurada por la familia real, pasando a formar parte de las fundaciones de patrimonio real. La fachada principal sigue el esquema de la arquitectura religiosa carmelitiana del s. XVII, al que se añaden toques de la iglesia Gesú de Roma: cuerpo vertical dividido en dos plantas, rematado por frontón vertical y cruz. El frontón se une por dos alerones barrocos a los estrechos cuerpos laterales. Un gran arco de granito sobre pilastras toscanas nos abre la puerta principal. En en lateral derecho de la misma todavía se conserva un curioso pórtico alargado, constituido por cinco arcos clásicos de granito. Hoy en día es un caso único en Madrid, aunque en el Madrid medieval o renacentista pudiera haber habido más casos. Reinando Carlos III encargó su reforma al arquitecto Miguel Fernandez, quien respetó la organización de los espacios interiores, pero no la decoración. 

Vistq general de la Iglesia desde la calle Palma, donde se ve el contraste entre las líneas verticales de la fachada y la horizontalidad del pórtico lateral con su arquería de granito (SIEMA Matritensis)

Detalle de un arco de ese pórtico, con la simétrica ventana-balcón en la parte superior y el alerón de madera en la cornisa (SIEMA Matritensis)

Juego de cubiertas en la iglesia, donde no hay huecos con luz, por eso el interior 
es tan oscuro (SIEMA Matritensis)

Entrada a la iglesia desde el pórtico lateral (SIEMA Matritensis)

Detalle de la puerta que comunica pórtico con el interior, s XVIII
(SIEMA Matritensis)



Parte trasera de la iglesia. Al fondo, en el lado opuesto al pórtico, estaba la zona conventual que hoy no existe y se comunicaba por el interior de la iglesia, desde la parte izquierda del altar, por medio del coro bajo de las monjas (SIEMA Matritensis)

En planta se sigue la arquitectura religiosa del barroco madrileño: de cruz latina, con una sola nave, cabecera plana y presbiterio en alto; con capillas laterales abiertas por medio de arco de medio punto, crucero corto cubierto por una cúpula sin tambor. Miguel Fernández sustituyó el primitivo retablo mayor barroco realizado por De la Torre, por el actual neoclásico a base de mármoles de colores, de impresionante calidad y variedad de gamas. En su lateral las esculturas neoclásicas que esculpió Francisco Gutierrez, en yeso blanco vidriado, y que representan a San Elías y Sta. Teresa (iconografía muy importante para las carmelitas). Sobre el altar mayor luce el bonito sagrario, en cuya puerta está pintada Nra Señora de Belén. Tiene forma de templo circular con columnas pareadas de mármol negro, que sostienen una cúpula de color mármol ocre con una cruz encima. Encima un icono del Santo rostro (Ucrania, 2017). Presidiendo todo el altar mayor, la imagen de Nra Señora de las Maravillas, de talla muy pequeña para apreciar su gran belleza. En la pared se puede ver el escudo real de Fernando VI. 

Detalle del altar mayor con el retablo de mármol, la Virgen, el sagrario , el icono y 
las esculturas de San Elías y Sta.Teresa (SIEMA Matritensis)

El expresivo San Elías, de Francisco Gutierrez, s XVIII (SIEMA Matritensis)

Exquisita Virgen de Belén pintada en el Sagrario ( SIEMA Matritensis)

Detalle para ver la calidad y variedad de mármoles del retablo del s XVIII. En ese 
punto estaban los bustos de los santos Justo y Pastor (SIEMA Matritensis)

Línea de cornisa y cubiertas abovedadas con los lunetos (SIEMA Matritensis)

Cubierta sin tambor, lo que hace el interior algo oscuro (SIEMA Matritensis)

Muchas de las obras de arte barrocas que poseían las monjas se encuentran hoy en el nuevo convento carmelita de Maravillas (c/Príncipe de Vergara), en la catedral de la Almudena o desaparecieron durante la Guerra Civil. Como obras maestras que aún permanecen en la iglesia destacaré las siguientes:
- Cristo de la Buena Muerte. Es un Cristo de madera de estilo gótico s XV, que proviene de la desaparecida parroquia de San Miguel. Lo podemos contemplar en la segunda capilla a la izquierda, entrando por la puerta principal. Hoy el marco decorativo es mucho más sencillo.

Cristo de la Buena Muerte (SIEMA Matritensis, antes de 2016)

Detalle del Cristo gótico en la actualidad (SIEMA Matritensis)

- Cristo barroco del Perdón en la primera capilla a la derecha. 
- Cuadros en los laterales del presbiterio, que representan a Santa Catalina y San Elías (de Antonio Frías Escalante, s XVII)
- De la parte izquierda del crucero cuelgan San Diego de Alcalá y San Francisco, copias de Zurbarán. También vemos el Cristo de la luz.
- En el acceso a la sacristía vemos una Inmaculada (anónimo, escuela madrileña del s. XVII) y el colorista Niño de la Pasión de Pereda.

Santa Catalina, de Antonio Frias Escalante, s XVII (SIEMA Matritensis)

Inmaculada  y Niño de la Pasión (SIEMA Matritensis)

Puerta de granito original de entrada a la sacristía desde el crucero
(SIEMA Matritensis)

San Diego de Alcalá, copia de Zurbarán (SIEMA Matritensis)

Las monjas del convento de Maravillas no pararon de atender a heridos y moribundos en los sucesos del 2 de Mayo, tanto españoles como franceses, arriesgando su propia vida esas valientes mujeres. Otro dato curioso de esta iglesia es que fue el lugar de encuentros entre Emilia Pardo Bazán y Benito Pérez Galdos, tal como reconocen ambos, que se conocieron en 1887 en el Ateneo y mantuvieron una relación hasta 1890. En el 2016, el arzobispo de Madrid, D. Carlos Osoro, trasladó la advocación de los Santos Justo y Pastor, que existía en esta iglesia desde 1890 (cuando se dedicó la basílica de San Miguel a este santo y a labores de la nunciatura), a la iglesia de San Ildefonso. Desde entonces entregó la labor de la iglesia de Maravillas a la Comunidad de San Egidio. San Egidio es un movimiento de laicos, fundado en Roma en 1968, que se dedica a la oración, difusión del Evangelio y solidaridad con los más necesitados. Siguiendo un espíritu ecuménico y de diálogo respetuoso. Su labor social tras la pandemia ha crecido enormemente. Agradezco a la comunidad de Sant´Egidio su amabilidad y el permiso para renovar las fotografías del interior. Como veis, la iglesia de Maravillas está unida a una historia de héroes, incluso hoy mismo. Seguimos en Facebook Siema Matritensis, Twitter@siemamadencanto o Instagram con el mismo nombre. 

Maribel Piqueras 

Calle la Palma decorada por banderines, restos de las
fiestas del dos de mayo, que este año no tuvieron lugar
(SIEMA Matritensis)

lunes, 25 de mayo de 2020

Botica, casas de oficios y Casa de la Compaña en El Escorial

La historia del conjunto del Monasterio del Escorial, que vimos ya en la siguiente entrada http://madridconencanto-siema.blogspot.com/2020/05/monasterio-del-escorial.html, quedaría incompleta sin referirnos a otros de los edificios imprescindibles que completaban las funciones del monasterio en tiempos de Felipe II. La Botica resultaba un elemento esencial para un lugar de residencia real. Esos alambiques, productos químicos y plantas medicinales, salvarían la vida del rey y del príncipe heredero, aparte de atender a la familia real o a los monjes que lo necesitaran. Aquí trabajaban los mejores profesionales de la época y con los instrumentos más avanzados. Todo muy bien organizado y distribuido por las salas, en estantes y recipientes. Todavía se pueden ver en el Museo Arqueológico Nacional los recipientes de cerámica de Talavera procedentes de la Botica escurialense. La Botica es un edificio de planta cuadrada, organizado en dos pisos más techumbre de pizarra. Las líneas arquitectónicas siguen el estilo clásico del Monasterio. En el patio interior se divisa una galería con arcos clásicos de medio punto sobre pilares toscanos en la parte inferior. Sobre ellos el piso superior de altos ventanales separados por pilastras toscanas. Mientras que el exterior se mantiene íntegro, el interior está totalmente reformado y no abierto a visitas. La Botica se une a la parte de hospital y galería de convalecientes, con la huerta del fraile, situadas en el lado S del Monasterio. La traza es de Juan de Herrera, aunque la llevó a cabo Francisco de Mora. De 1585, un año después de inaugurado el Monasterio, es el paso elevado para comunicar con la Casa de Compaña. La Botica se empezó a utilizar en 1587. Es decir, tres años después de que se dieran por terminadas las obras del Monasterio.

Patio central del edificio usado como Botica (SIEMA Matritensis)

Galerías laterales del patio de la Botica, cubiertas por bóvedas de 
crucería (SIEMA Matritensis)

Botes originales utilizados para plantas medicinales de la Botica
(SIEMA Matritensis)

Galería de convalecientes o corredor del sol, junto a la Botica
(SIEMA Matritensis)

Pasadizo que une el Monasterio con la Casa de la Compaña (SIEMA Matritensis)

Un pasadizo elevado de dos alturas más techumbre de pizarra abuhardillada nos conduce, desde la Botica, hacia la Casa de la Compaña. El arco central, más elevado, permitía el paso de carruajes, lo mismo que hoy el de coches. Los tres laterales de los lados se usaban para las personas a pié. Esta Casa de la Compaña no figuraba en el trazado de Juan de Herrera, sino que la diseñó Francisco de Mora y se inauguraría mucho después que el monasterio, ya que es de 1592. Se trataba de tener ahí algunos servicios para los que no había espacio en el monasterio o, que por higiene, convenía tenerlos alejados. Es decir, servicios de hospedería para visitantes o monjes, talleres, corrales, granjas, establos, almacenes. El Padre Siguenza, cronista del Escorial, la describe muy bien. Consistía en un gran edificio, ya que constaba de 9 patios de diferentes medidas. Al patio principal daban las habitaciones de los hospedados y de los frailes que se encargaban de los talleres o cuidado de animales. A ese patio habría que añadir el patio dedicado a los trabajos de herrería, otros dos patios para usos de matadero y carnicería, dos para leña y maderas, dos para las aves de corral y uno para los cerdos. 

Fachada de la Casa de la Compaña que da al Monasterio (SIEMA Matritensis)

Durante el siglo XVIII ampliaron la parte para hospedería en el lado E, que se ve en la imagen superior, y en el lado S, al otro lado del pasadizo, usaron estancias como hospital de pobres y colegio. En 1744 la Casa de la Compaña sufrió un gran incendio. En esta Casa de la Compaña se aloja desde 1892 la Universidad que lleva el nombre de la regente MªCristina. Renovado el espacio por el arquitecto de palacio, Repullés, que trasladó también aquí la Fuente del Águila desde el reservado de la Casa de Campo. Mis amigos de Investigart tienen una artículo muy bueno en su blog, del que he tomado las siguientes imágenes. 

Bonita imagen del patio grande en la Casa de la Compaña (Investigart)

Patio grande de la Casa de la Compaña con la copia de la fuente del Águila que se puede
ver la original en la Galería de las Colecciones Reales (SIEMA Matritensis)

Esquina del patio grande de la Casa de la Compaña, donde se aprecian mejor las galerías laterales
(SIEMA Matritensis)



Fachada de la Casa de la Compaña con entrada solemne a la Universidad 
MªCristina (Investigart)

El traslado de la corte al Escorial suponía también el traslado de numerosos oficios para hacer efectiva una buena estancia. Juan de Herrera diseñó dos casas de oficios simétricas al otro lado de la lonja. Su planta se adaptaba al desnivel del terreno y, en torno a un patio rectangular se edificaban dos alturas mas techumbre de pizarra con buhardillas y sótano. La entrada se hacía por la calle de arriba, no por la lonja, que se llamó después calle de Floridablanca. Todo sigue la unidad de estilo herreriano que tiene el Escorial. En el centro del patio se instaló una fuente baja de granito. Las fachadas que dan al patio y son las principales, presentan en su parte baja una galería de arcos clásicos y, en la parte superior, el muro con ventanas. La máxima sobriedad y ausencia de adornos escultóricos sigue la tónica herreriana que comentábamos. Actualmente tienen usos oficiales, casa de cultura e, incluso hay una capilla dentro de una de ellas. 

La lonja del Monasterio y, al lado derecho, diferentes casas de oficios.
(SIEMA Matritensis)

Fachadas de las casas de oficios primera y segunda (SIEMA Matritensis)

Patio interior de la casa de oficios 1ª (SIEMA Matritensis)

Patio de la casa de oficios  2ª, reformada para entrada a la iglesia o capilla de 
Nra Sra de Gracia (SIEMA Matritensis)

La Casa de oficios 3ª , también conocida como Casa del Ministro de Estado, pertenece a la época de Carlos III y la diseñó Juan de Villanueva para alojar al Conde de Floridablanca y su séquito. Por eso el cambio de nombre de la calle hasta hoy. Se construyó entre 1785-98 en dimensiones más grandes que las anteriores, como requería el protocolo Borbón. Después, Sabatini, añadiría un pasadizo elevado como unión entre esta casa tercera de oficios con la segunda casa de oficios.

El Escorial es pues uno de los destinos preferidos de los madrileños después del confinamiento. Así sabréis un poco más de su historia. Como siempre, podéis seguirnos también en Twitter @siemamadencanto ; Facebook Siema Matritensis y, más reciente, Instagram @siemamadencanto,  comentarios en el blog, o lo que la mayoría preferís: info@siema.es o durante las visitas que en breve empezaremos. 

Maribel Piqueras

Entrada principal del edificio neoclásico, construido por Juan de Villanueva, y conocido 
como Casa del Ministro o Tercera Casa de Oficios (SIEMA Matritensis)

Fuerte desnivel existente entre la calle Floridablanca y la Lonja. A él se adaptaron las 
diferentes casas de oficios desde el primer momento SIEMA Matritensis)

Casa del Ministro vista desde la lonja. Se percibe la diferencia de altura y dimensiones con
respecto a las otras casas de oficios (SIEMA Matritensis)

Casa de oficios 2ª, unida a la 3ª o Casa del Ministro por el arco de unión entre ambas
que diseñó Sabatini (SIEMA Matritensis)