Mostrando entradas con la etiqueta Arte en Madrid. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Arte en Madrid. Mostrar todas las entradas

jueves, 13 de agosto de 2020

Monasterio de Santa María del Paular

 Hemos aprovechado hace unos días para visitar el Monasterio de Santa María del Paular. Entre sus muros se palpa la historia de España y un inmenso patrimonio artístico que cuidan los benedictinos y Patrimonio Nacional. Para sus orígenes tenemos que remontarnos a la fecha del 29 de agosto de 1390, cuando Juan I de Castilla donó a la orden cartuja sus residencias y capilla de Santa María del Poblar. Terrenos usados como cazaderos por la corona de Castilla desde tiempos de Alfonso XI y situados en el valle del Lozoya, con vistas a la sierra. El testamento de este rey Trastámara benefició a D.Lope Martínez, monje de la cartuja de Scala Dei y que era natural de Segovia. Se fundó así la primera cartuja de Castilla y la sexta dentro de España. En aquel entonces estos terrenos pertenecían a Segovia y así seguirá siendo hasta que, en 1834, pasen administrativamente a depender de Madrid. Por orden de Enrique III de Castilla se empezó a construir una nueva iglesia, en 1406, en la que trabajó el arquitecto Gil Fernández y también vemos artesanos moriscos segovianos que dejarían huella en ella, como en la decoración del púlpito del refectorio. Reinando los Reyes Católicos se le dió una gran impulso a las obras de la iglesia, bajo la dirección de Juan Guas. Su estilo de transición entre el gótico y el plateresco nos recuerda mucho al desarrollado en el monasterio de San Juan de los Reyes de Toledo. De esta época quedan las rejas, el retablo plateresco y el atrio de la iglesia con sus bóvedas.

Arco plateresco de entrada a la iglesia, realizado por Juan Guas. Uniendo la labor de arquitectura y escultura, con esa minuciosa talla de relieve. En el tímpano una Piedad policromada (SIEMA Matritensis)

Antiguas bóvedas de crucería del s. XV, también en la entrada a la iglesia (SIEMA Matritensis)

La iglesia es de una sola nave, con presbiterio en alto, cabecera plana y toda ella abovedada. Aunque ha perdido parte de su decoración original debido a la guerra de Independencia, desamortización y guerra civil, todavía es de admirar y se nos queda la boca abierta nada más entrar y contemplar, por ejemplo, su reja de Francisco de Salamanca. Realizada a mitad del s XV, muestra un medallón con la imagen de San Juan Bautista, a quien estaba también dedicada la iglesia, por ser la advocación de los reyes trastámaras Juan I y Juan II. También, en el lado izquierdo, aparece los escudos trastámaras.


Reja de final del gótico, con fino trabajo en hierro y remates con escudos, coronas y espirales. Se ve al fondo el retablo plateresco y las cubiertas de las bóvedas de época más tardía (SIEMA Matritensis)

Medallón con el busto de San Juan Bautista (SIEMA Matritensis)

Escudo de los Trastámara en la reja (SIEMA Matritensis)

El retablo mayor, de autor anónimo, sigue un estilo hispano-flamenco y está esculpido en alabastro por los seguidores de la escuela de Juan Guas. Dividido en dos partes: la parte inferior está dedicada a la Virgen, cuya imagen se nos muestra en el centro rodeada de ángeles. Encima, pequeñas escenas en formato rectangular nos reflejan la vida de María, desde su nacimiento, pasando por su matrimonio con San José, la adoración de los magos. Como en el gótico, puestas sin orden cronológico. La talla es minuciosa y aparecen multitud de detalles y ambientación en cada una de las escenas. Las cuatro calles de la parte superior reflejan la vida de Jesús (presentación en el templo, su bautizo, flagelación, muerte y, terminan, con escenas de Cristo glorioso y resucitado). Está rematado por un Calvario, también realizado en alabastro policromado. En las esquinas de arriba, San Juan Bautista y San Bruno. La fina tracería gótica enmarca todas las escenas. La sillería del coro, tallada en madera de nogal por Bartolomé Fernández (s.XVI) se ha recuperado recientemente para el Paular, pues con la desamortización de 1835 se había trasladado a la Basílica de San Francisco, el Grande. Pero, desde el 2003, luce de nuevo aquí. Con su friso de dragones alados, conchas, centauros de corte renacentista y sus numerosos santos y profetas.

Vista general de esta obra maestra del retablo del Paular (wikipedia)

El conjunto del Monasterio del Paular presenta añadidos de diversas épocas. Su sobrio exterior de estilo herreriano puede ocultarnos el plateresco y barroco que observamos luego en algunas estancias de su interior. En el siglo XVI trabajó en el monasterio Rodrigo Gil de Hontañón, que era natural de la propia Rascafría y había ejercido como maestro en las catedrales cercanas de Segovia, Salamanca, así como en palacios o edificios civiles de esas provincias y en la fachada de la universidad de Alcalá de Henares. Dejó su huella en la portada del patio del Ave María. El Renacimiento supuso una época de esplendor para los cartujos en Europa. Desde el Paular se apoyó y ayudó a financiar otros conjuntos cartujos, como el famoso de Granada. Ya que el Monasterio del Paular contaba con ingresos que le proporcionaban las inmensas cabañas de ovejas merinas de la zona y otros campos (con los beneficios de la pesca y de las maderas de sus bosques), así como dos batanes, uno usado para fabricar papel. Desde el exterior se observa el muro rectangular con contrafuertes que cubre la iglesia de planta basilical de una sola nave y la capilla del sagrario con su forma octogonal.

Vista general del Paular, con sus sobrios muros de piedra y alternancia de cubiertas de teja o chapiteles de pizarra (SIEMA Matritensis)

Del interior destaca el refectorio, con su púlpito de decoración mudéjar para el monje que realiza las lecturas mientras comen. Estancia rectangular, con sillería y mesas en los laterales y cubiertas de bóvedas de crucería góticas. El púlpito está casi en la esquina donde aparecen un lienzo de la Santa Cena (copia que realizó Eugenio de Orozco del original pintado por Tiziano para el refectorio del Escorial)y un relieve del Calvario que se adaptan perfectamente al marco arquitectónico. La sala capitular contiene un retablo barroco de Churriguera, en madera dorada, con seis columnas gigantes salomónicas. En la hornacina central está la Inmaculada y, arriba el Calvario. En los laterales de la parte de abajo aparecen dos santos cartujos. Las bóvedas ojivales son del siglo XV. En la capilla de los apostóles nos llaman la atención unos azulejos de Talavera del s. XVIII. La Biblioteca  está abovedada y pintada con unos frescos inspirados en la biblioteca del Escorial. Un crucificado de Juan de Juni (s. XVI) preside la Sacristía.  En el Claustro el prior Juan de Baez encargó a Vicente Carducho 56 cuadros para cubrir los huecos entre arcos. En esas pinturas, realizadas con maestría por este pintor napolitano, se narra la vida del fundador de la orden cartuja, San Bruno de Colonia, así como los hechos más sobresalientes de la historia de los cartujos. 

Vista general del refectorio, con el lienzo y calvario en uno de sus lados. Los gruesos muros de piedra sujetan bóvedas de crucería (unpaísenmiblog)

Entrada al claustro donde se muestran exposiciones temporales y los cuadros de 
Vicente Carducho. La realizó, en estilo plateresco, Juan Guas, en la época de los 
Reyes Católicos, combinando arcos polilobulados y mixtilíneos (SIEMA Matritensis)

Durante el s. XVIII se añadió la capilla octogonal del Sagrario y el Transparente. Comenzó a construirse en 1718, dentro de un estilo rococó por Francisco Hurtado Izquierdo, que había trabajado en las catedrales de Córdoba y Granada, realizando también el sagrario de la famosa cartuja de Granada. Todo en ella es movimiento, luz y color. Dispuso de dos recintos separados por una especie de cancel calado. En uno se coloca el tabernáculo, dentro de una estructura hexagonal,  realizado en mármoles y jaspes de diferentes colores, pero donde destacan los tonos rojizos. Sus muros laterales, al igual que la cartuja de Granada, se cubren de decoración a base de yeserías. Un auténtico de transparente de luz y color. Albergaba una custodia barroca de plata que los franceses robaron durante la guerra de Independencia. Después, la capilla anexa octogonal contiene esculturas barrocas y de principios de siglo XVIII, como Sta. Inés, Sta. Catalina o San Bruno, esculpidas por Pedro Duque Cornejo, la primera, y otras por el sobrino de la Roldana o el escultor Pedro Alonso de los Ríos. Pequeños altares en los laterales para celebrar misa en recogimiento y privacidad cada uno de los monjes cartujos.

Vista exterior de la capilla octogonal del Sagrario o transparente (SIEMA Matritensis)

Transparente de la cartuja del Paular, con la cancela que lo separa de la capilla 
(Glosario ilustrado del arte arquitectónico)

No pudo librarse el Paular del devenir de la historia y sus odios contra el patrimonio religioso. La guerra de la independencia saqueó sus pertenencias. Con la desamortización se produjo la secularización del monasterio y la dispersión por España de su patrimonio. Las pinturas de la serie cartujana entraron a formar parte del Museo de la Trinidad en 1836. Al rezar el estado dicho museo, en 1872, sus obras se integraron en el Museo del Prado, pero como no disponía de sitio suficiente para albergar tantos fondos, se distribuyeron por las diferentes provincias de España, de manera aleatoria y sin atender a temas o series. Pasaron por la catedral de Córdoba, la escuela de Bellas Artes de la Coruña, palacios arzobispales de Valladolid o Jaca, universidad de Sevilla o monasterios de Miraflores y Poblet. En el 2001 el Museo del Prado comenzó a reunificar los lienzos para restaurarlos y, así, en el 2011 se inició el proceso de reintegración de las obras que forman el claustro cartujano. Pero no así del resto. Todo este proceso está muy bien explicado por Patrimonio Nacional en la exposición dentro del monasterio donde he podido tomar estas notas.

Dispersión por España de las obras (SIEMA Matritensis)

Como he comentado, en 1835 se interrumpió la vida monástica. En el año de 1844 el estado vendió a Rafael Sánchez Merino la propiedad, con la condición de que mantuviera en buenas condiciones dicho patrimonio. Ante el incumplimiento de lo acordado, el estado la recupera en 1864. En 1876 es declarado el conjunto del monasterio del Paular como monumento histórico. la Institución Libre de Enseñanz, con Giner de los Ríos, le dará importancia y organizará excursiones en el sitio. Desde 1911-1953, la dirección de Bellas Artes organizó una beca para pintores paisajistas y residían allí mismo. Rascafría se convirtió en lugar de veraneo de familias importantes de Madrid e intelectuales de la talla de Menéndez Pidal o Ibañez Marín. La familia Muguruza, a instancias del Marqués de Comillas, ayudó a la restauración . Franco propuso a los cartujos regresar al Paular , pero éstos lo rechazaron. Desde 1954 hasta nuestros días, es un monasterio perteneciente a los benedictinos. Pertenece también a Patrimonio Nacional, al ser una fundación integrada en los sitios reales. La iglesia celebra eucaristías abiertas al público y los benedictinos tienen una pequeña hospedería dentro del propio monasterio, donde participar de lo mismo que hace la comunidad monástica. Para más información: monasteriodeelpaular.es ( Telf 918691958) o info@monasteriodeelpaular.com. No quería terminar sin recomendar dos sitios para tomar algo en vuestra visita al Paular. Por un lado, el restaurante Hotel rural Marcos, muy cercano al monasterio, con precios asequibles y una terraza enorme donde estar muy a gusto. Además, con aparcamiento amplio. O el restaurante los Claveles con vistas al parque natural Peñalara, también con amplios espacios y terraza y comida local de calidad. Espero que disfrutéis del verano y podáis acercaros a conocer el lugar. Ya sabéis que podéis seguirnos en twitter o instagram @siemamadencanto; facebook Siema Matritensis o www.siema.es (en la web sólo información muy general). Así como conectar por esas redes, el mismo blog o info@siema.es 

Maribel Piqueras 

Hotel rural Marcos (forkweb)

Entrada a los claveles en invierno (Los claveles restaurante)

Los Claveles, terraza (Los claveles restaurante)

martes, 19 de septiembre de 2017

Iglesia de San Antón

La Iglesia de San Antón es una de las más populares de Madrid. Se encuentra situada en la calle Hortaleza nº 63 y es también uno de los monumentos más antiguos de la zona de Chueca, aparte de contener muchas notas originales y curiosas, que iremos descubriendo a lo largo de esta entrada. Nuestro arquitecto tan querido y castizo, Pedro de Ribera, proyectó la iglesia en 1735 en el estilo barroco que le caracteriza. Dicho estilo todavía se percibe en la planta y en el interior: cruz latina con presbiterio en alto y cabecera plana. Los brazos de la cruz se diseñaron muy cortos, lo que hace que el crucero apenas esté esbozado y que, sin embargo, sea muy ancho. Dando así sensación de planta algo centralizada. Está dedicada a San Antón abad. Esta orden de San Antón Abad, también llamada de los Antoninos, tenía esta capilla y un hospital de leprosos. Estos edificios se abandonaron tras suprimir esa orden el Papa Pío VI en 1787. En Mayo de 1793 se cedieron a los Escolapios.

Gran fachada de las Escuelas Pías con San Antón al
fondo (Foto SIEMA)

Parte central de la fachada con la entrada 
principal a la iglesia (Foto SIEMA)

Los Escolapios se habían establecido en Madrid en 1729, fundando su primer colegio en la capital unos años después en la zona de Lavapies. Vease http://madridconencanto-siema.blogspot.com.es/2015/07/edificio-escuelas-pias-en-lavapies.html. Ese colegio se conocía como las Escuelas Pías de San Fernando. A mediados del s XVIII, seis religiosos provenientes de ese colegio de Lavapiés fundaron otro colegio en esta zona, en unas casas cedidas en la calle San Mateo y abrieron aquí el Colegio Calasancio o Escolapio en 1755. Como comentamos anteriormente, cuando los Antoninos se fueron, cogieron ellos sus propiedades. Es en 1794 cuando el rey Carlos IV entrega el templo a los Escolapios. Por tanto la iglesia de San Antón, pasó a ser de los Escolapios. Ellos decidieron, de acuerdo con el estilo propio de final del s XVIII, cambiar toda la decoración barroca de la fachada y del altar mayor, dándole el aspecto neoclásico que presenta en la actualidad.

La San Antón neoclásica con la curiosa torre del reloj
(Foto SIEMA)

Torre del reloj, a la derecha de la entrada 
principal (Foto SIEMA)

"si quis est parvulus veniat ad me" . Inscripción original en una de las 
puertas de entrada a San Antón ( " el que se haga pequeño venga a mi", en la que Jesús hace una 
alabanza de la humildad y de ser como niños para llegar así al Cielo). Foto SIEMA

Desde el 2015 esta iglesia está a cargo de Mensajeros de la Paz y el padre Ángel. Es una iglesia abierta las 24 horas del día y dedicada totalmente a los más necesitados de Madrid. A todas las personas que lo necesiten, les proporcionan ayuda religiosa, social, psicológica, de comida, ropero, o lo que sea. Los cepillos son abiertos, con el siguiente lema "deja lo que puedas y coge lo que necesitas". Os invito a seguirme en este recorrido interior, de derecha a izquierda y descubrir por qué fascina tanto:
  • Capilla de Adoración Perpétua, un poco retranqueada, donde hay una pequeña custodia (siempre acompañada por turnos) y un Sagrado Corazón, de estilo moderno, que estaba situado en la escalera del colegio de los Escolapios y se salvó del incendio del 95. 
Sagrado Corazón (Foto SIEMA)

Custodia (Foto SIEMA)
  • Capilla de la Inmaculada con una talla de la Inmaculada del s XVIII y otra de san Antonio de Padua.
Capilla de la Inmaculada (Foto SIEMA)
  • Capilla de San José de Calasanz: con la copia de la "Última Comunión de San José de Calasanz" que realizó Goya en 1819 para el templo y cuyo original se conserva en el Museo del Prado. Junto a ella unas reliquias muy veneradas, las de San Antón, advocación que lleva la iglesia. Todos los 17 de Enero se festejan las "vueltas de San Antón" y tiene lugar la famosa bendición de animales en esta iglesia, llenándose todas las calles adyacentes de animales de todo tipo: de granja, mascotas, incluso el escuadrón de caballo de la policía y las unidades caninas no quieren desaprovechar las bendiciones.  También tenemos aquí la urna de cristal que contiene las reliquias de San Valentín, el patrón de los enamorados, alrededor de la cual hay innumerables mensajes de parejas. Era un regalo del Papa al rey Carlos IV, pero había permanecido oculta hasta 1984.
Urna con las reliquias de San Valentín (Foto SIEMA)

Cuadro central de la Capilla de San José de Calasanz y mensajes 
en la verja (Foto SIEMA)

  • Altar Mayor, de inicios del s XIX, neoclásico, con dos columnas clásicas adelantadas y otras dos hacia atrás. Encima del Sagrario, una hornacina cobija la escultura de San Antón (s. XVIII). Alrededor pantallas y mensajes modernos del Papa Francisco y otros santos. Esculturas del Sagrado Corazón de Jesús y de María se sitúan en los extremos.
Cubiertas del altar mayor (Foto SIEMA)

Altar mayor, con San Antón, el Sagrario y los mensajes
(Foto SIEMA)
  • Capilla de San José, justo frente a la de San José de Calasanz. La escultura viene del convento de los Agonizantes de san Camilo, en la calle Alcalá (s. XVII).
Retablo de San José y la Virgen del Carmen (Foto SIEMA)

  • Capilla del Cristo de los Niños. La talla del Cristo es del s. XVII. Junto a ella el impactante Belén de Aylán, el niño turco refugiado fallecido en el mar. Todo está a disposición del que lo necesite: se ofrece café caliente, bocadillos, agua bendita en máquina, servicios.
Capilla del Cristo de los Niños (sXVII)

Confesionarios (Foto SIEMA)

Belén de Aylan (Foto SIEMA)

Un santo libanés desconocido para los españoles
(Foto SIEMA)

Balcones neoclásicos en la esquina del altar mayor
(Foto SIEMA)

Cubiertas de San Antón (Foto SIEMA)

Máquina de agua bendita 
(Foto SIEMA)

Preparando bocadillos (Foto SIEMA)

Ayudas para cafés (San Antón)

Balcón del coro (Foto SIEMA)

Desde luego esta iglesia tiene un ambiente adaptado a las necesidades modernas que conviene conocer. Nosotros lo solemos hacer, al igual que otros monumentos y sitios de interés, en nuestras visitas por Chueca, donde descubrimos la esencia de este barrio: desde la historia de sus orígenes, pasando por los monumentos más antiguos (Góngoras, San Antón, Escolapios), corralas, negocios centenarios junto a otros de bohemia chic, así como talleres de artistas y el Mercado de San Antón. Ya sabéis que podéis contactar a través de la web www.siema.es o de info@siema.es. Esas visitas con posibilidad de inscripción individual también se publican en Facebook Siema Matritensis o Twitter @siemamadencanto.  Junto al monumento que acabamos de describir estaba el Taller de Pin Vega, uno de nuestros artistas preferidos.

Pin Vega en su antiguo taller (Foto SIEMA)

En su web www.pinvega.com  podéis conocer algo más sobre su persona y su arte. Este artista nació en Madrid en 1968. Actualmente vive y trabaja en El Escorial, abandonando el maravilloso taller de esta zona,  con corrala, patio con plantas e, incluso, pecera. Dentro dispone de todo el espacio necesario para utilizar sus materiales y ambientarse con música mientras trabaja obras que son como pictoesculturas. Cada obra se hace a sí misma, en ella la materia fluye misteriosa y los pigmentos, arenas, líquidos, tierras y minerales que utiliza son, la mayoría, naturales. Busca la esencia de la materia en sentido estricto. En sus obras las líneas son trazadas con pureza y presentan numerosos huecos o agujeros misteriosos, donde el espectador no puede entrar. La creación supera al artista, al hombre, que aparece como figura pequeñita asomándose en la obra. ¡ Os animo a conocerlo!

Maribel Piqueras

Geometría Sagrada, de Pin Vega (Foto SIEMA)

Detalle con una figura humana minúscula de un montañero
dentro (Foto SIEMA)

Vista general del taller (Foto SIEMA)

Craquelado que cuelga con sedal
(Foto SIEMA)

Corrala en c/Hernán Cortés 18 (Foto SIEMA)

Pecera en el patio (Foto SIEMA)

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Sta. Teresa en Madrid

Desde Madrid con Encanto queremos rendir un pequeño homenaje a Santa Teresa de Jesús, en el año en que celebramos el V Centenario de su nacimiento. Para ello nos adentraremos en su paso por la corte de Madrid y en algunos objetos artísticos relacionados con su advocación presentes en la capital. Para terminar visitando la Iglesia de Santa Teresa y San José y los locales gourmet Santa Teresa. Teresa de Ahumada y Cepeda nació el 28 de marzo de 1515 en Ávila. Era hija de la segunda esposa de Alonso Sánchez de Cepeda, Beatriz de Ahumada, y formaba parte de una gran familia numerosa de clase media avulense. Su padre había ayudado al rey Fernando, el Católico, en la guerra de Navarra de 1512. Bien equipado ya como caballero decidió no dedicarse a las armas, ni tampoco al comercio como sus antepasados, sino que prefirió administrar sus fincas. Poseían una gran biblioteca en su casa familiar y su hija ya sabía leer y escribir con sólo 7 añitos, otra muestra de su inteligencia y curiosidad a tan corta edad. Sobre la casa natal de Sta. Teresa en Ávila y los restos de su preciado huerto se construyó una iglesia y convento, el de Sta. Teresa, donde a la izquierda del altar mayor, se puede acceder a una capilla construída sobre el dormitorio donde nació la santa.
"Recreación del cuarto donde nació la santa en la Iglesia de Sta. Teresa de Ávila"
(Foto SIEMA)

Teresa se convirtió pronto en una guapa y rebelde joven, de buena conversación y agradable trato, dotada de gran curiosidad por las cosas del mundo. Su primer contacto con el mundo de la corte lo tuvo en 1531, año en que deslumbró en Ávila la llegada de la Emperatriz Isabel y su séquito, acompañando a un pequeño príncipe Felipe (que contaba por aquel entonces con sólo 4 años). Allí tendría lugar la ceremonia de cambiar las ropas infantiles del príncipe por un calzón de gentilhombre, recibiendo así el trajecito de caballero. A Teresa se le iban los ojos tras esas fiestas, esos bailes, esos galanes....pero su padre consideró más oportuno hacerla ingresar en un convento para que estudiase y madurase. Así que no pudo disfrutar de los caballeros venidos de la corte, sino que se alojó en el Convento de Agustinas de Nra Sra de Gracia, a las afueras de la muralla.
"Entrada principal al Convento de Nra Sra de Gracia"
(Foto SIEMA)
Con el tiempo sabemos que el tipo de vida de los nobles y la sociedad de la corte de Madrid no eran del agrado de la santa. Evitaba relacionarse con ellos. Los breves encuentros que tuvo con la nobleza los realizó motivada por la obediencia a sus superiores (como cuando la mandaron salir de la Encarnación para ayudar a la viuda Dª Luisa de la Cerda, en Toledo) o por estricta necesidad de la reforma del Carmelo (por ejemplo, la construcción de convento para monjes carmelitas en Pastrana, de la rama masculina, o las cartas al rey Felipe para frenar a la Inquisición y visitadores contra el Carmelo reformado).Percibimos en Sta. Teresa un claro rechazo al estilo aristocrático y a su lenguaje, hecho que se manifiesta en su vida y en sus numerosos escritos. En las Constituciones de la orden carmelita descalza se prescindía de cualquier referencia a "impedimentos de raza". El Capítulo X de sus Fundaciones es como una sátira contra los principios seguidos por la grandeza de España, los matrimonios desiguales, etc. Realmente considera "esclavos" a los nobles. Como así lo manifiesta tras su interesante convivencia con DªLuisa de la Cerda en la mansión de esta conocida noble toledana en 1562. Comentaba que "el ceremonial no les deja vivir" o "Ello es una sujección, que una de las mentiras que dice el mundo es llamar señores a las personas semejantes, que no me parece sino son esclavos de mil cosas". En esa casa conocería a su sobrina, Ana de la Cerda, la famosa princesa de Éboli, que se jactaba delante de Teresa de conseguir siempre todo lo que se proponía.

"Retrato de Leonor Mascarenhas" 
(Foto Cuaderno Sofonisba)
La llegada de Sta. Teresa a la corte de Madrid se la debemos a los buenos contactos con Leonor Mascarenhas. Esta culta dama portuguesa llegó a Madrid acompañando a la Emperatriz Isabel y, desde 1527,era el aya del príncipe Felipe y, después también lo sería de sus hermanas Juana y María. El rey Felipe le estuvo siempre tan agradecido que también la nombraría aya de su hijo Carlos. Mujer muy piadosa y con recursos, a quien debemos la fundación de conventos e iglesias en Madrid y Alcalá de Henares. Por ejemplo el que fundó al poco tiempo de que Felipe II estableciera la corte en Madrid. Nos referimos al Convento de Nra Sra de los Ángeles, en la llamada entonces calle de los Ángeles, muy cerca del Alcázar de los Austrias y del Monasterio de Sto. Domingo el Real y las Descalzas. Lo fundó en 1564 con franciscanas traídas del convento de Sta. María de Jesús de Ávila. Aquí se alojaría Sta. Teresa de Jesús en sus visitas a Madrid. En este convento moriría Leonor en 1584. Era patronato real y, tras su muerte, lo legó al rey y sus descendientes. De estilo austria, muy sobrio y sencillo. La iglesia, que era la parte más cuidada, se terminó en 1586 y presentaba en la fachada una imagen de la Virgen con el Niño Jesús en brazos y coronada por dos ángeles. Sabemos que el altar mayor constaba de interesantes columnas corintias y óleos realizados por Francisco Ricci, que representaban escenas de la Santísima Trinidad, Sta. Lucía o San Lucas. Por desgracia fue demolido en 1838 y hoy en día se ha sustituído por edificio de viviendas, aunque se mantiene el nombre de la calle en recuerdo del convento de Nra Sra de los Ángeles.
"Calle llamada Costanilla de los Ángeles, muy cerca de las Descalzas Reales"
(Foto SIEMA)

"Convento de Nra Sra de los Ángeles en el plano de Texeira, como XLI"

Bajo el patronato de Leonor de Mascarehnas se había fundado en 1563 el convento de Carmelitas Descalzas de la Encarnación en Alcalá de Henares. Allí pasó Sta. Teresa tres meses durante 1567, pero sin ejercer como priora. Camino de Pastrana, desde Toledo, pasó por Madrid y se alojó durante 15 días en el convento de Nra Sra de los Ángeles en 1568. Ella misma cuenta en el libro de su vida como " Fuímonos a posar, mis compañeras y yo, a un monasterio de franciscanas; con una señora que le hizo y estaba en él, llamada Dª Leonor Mascareñas, aya que fué del Rey, más sierva de Nra Señora, adonde yo había posado otras veces, por algunas ocasiones que se había ofrecido a pasar por allí, y siempre me hacía mucha merced" ( creo que se refiere a la anterior ocasión, cuando fue a fundar en Malagón porque se lo había pedido Dª Luisa de la Cerda). En este convento y, a instancias de Dª Leonor, tuvo el famoso encuentro con dos frailes ermitaños, de alta alcurnia, que estaban buscando fundación...uno de ellos había trabajado como pintor en el taller de Sánchez Coello, Giovanni Narducci, y el otro era Mariano de Azara, gran matemático que trabajaba como ingeniero para Felipe II. A éstos Sta. Teresa les convenció para hacerse carmelitas descalzos y trasladarse a Pastrana, donde Ruy Gómez de Silva les donaría una casa para dedicarla a convento. 

"Fachada del convento de las Descalzas Reales"
(Foto SIEMA)

En el Monasterio de las Descalzas no se alojó, como mencionan algunos libros, sino que acudió allí para visitar a DªJuana de Austria, hermana de Felipe II, y comentar con ella diversos asuntos de espiritualidad y buen gobierno de los conventos. Sta. Teresa era una persona de lo más normal, a pesar de sus éxtasis, que gustaba de hablar claro y sencillo, a la vez que tomar decisiones de manera práctica. Esta manera de ser impresionaba a las monjas de las Descalzas Reales. Allí Juana de la Cruz, hermana de San Francisco de Borja, dejo escrito sobre la santa lo siguiente: "Bendito sea Dios, que nos ha dejado ver a una santa a quien podemos imitar, que come, duerme y habla como nosotras, y habla sin ceremonias"

Desde Madrid saldría Sta. Teresa para Pastrana, a instancias de la princesa de Éboli, para fundar el 28 de junio de 1568 un convento de Carmelitas Descalzas, que no le daría nada más que disgustos por todas las intromisiones de la Ana de la Cerda, que quería controlarlo todo, meter a las novicias que ella quisiera y cambiar a su antojo el reglamento del Carmelo. Incluso, al fallecer su marido, Ruy Gómez de Silva, llegó llena de joyas, damas y dote para decir que ingresaba ahí como monja. Sta. Teresa se opuso y se la enfrentó y la Éboli reaccionó denunciándola ante la Inquisición en 1574. Al final la cosa terminó bien, porque la denuncia no prosperó y Sta. Teresa trasladaría a las monjas carmelitas de Pastrana a otro convento. Sta. Teresa lo tenía claro, sus monjas serían pobres y vivirían de su trabajo: tejiendo o cocinando. Ella misma no paraba de tejer y bordar. Ingresarían sin dote en los conventos y daría igual si una monja procedía de la nobleza o no. En verdad la mayor parte de la ayuda que recibió la santa procedía de gente sencilla o de clase media, como comerciantes o banqueros.Que, por otra parte, estaba constituida por mayoría de judíos conversos, como lo habían sido los antepasados de la santa.

Obras de arte interesantes que nos encontramos en Madrid serían las siguientes:

  • "Aparición de la Virgen con el Niño a Sta. Teresa", de Francisco Camilo. Obra barroca de 1660 que se encuentra en la Iglesia parroquial de San José. Expresa la ternura del Niño acariciando a la santa y la Virgen ofreciéndole flores. Obra de personajes monumentales y gran colorido, donde toda la escena se desarrolla en el plano celestial, rodeados de ángeles y nubes.

"Aparición de la Virgen y el Niño a Sta.Teresa", F Camilo, 1660.
Iglesia de San José (Foto SIEMA)
  • En el convento de carmelitas descalzas de la calle Ponzano encontramos una escultura de Nicoli Fumo que representa la transverberación de Sta.Teresa o el momento que narra en el libro de su vida en que un querubín la atraviesa con flechas de amor encendido el corazón. También aquí guardan una copia de la segunda redacción de Camino de Perfección con anotaciones a mano de la santa.

"Transverberación de Sta.Teresa", de N. Fumo 1725 (Foto SIEMA)

"Copia segunda redacción de Camino de Perfección" (Foto SIEMA)

  • En el Museo del Prado guardan el boceto en terracota de Bernini del "Extasis de Sta. Teresa" y unos lienzos, que hacen pareja, de Alonso Cano. Uno representa la Aparición de Cristo Crucificado y nos refleja a la santa escribiendo arrobada mientras contempla la Pasión del Señor. La santa escribe en una mesa elegante recubierta de tapete rojo, hecho que no se daba en la realidad, ya que escribía sentada en banquetas sobre el poyete de la ventana o en mesas muy pobres. En estas dos obras todavía encontramos mucho tenebrismo en las luces y la división en dos del cuadro (mundo celestial arriba y terrenal abajo).El otro representa la Aparición de Cristo Salvador, tal como lo cuenta Teresa en su Morada VII, capítulo II, que "se le representó el Señor, acabando de comulgar, con forma de gran esplendor y hermosura y majestad, como después de resucitado, y le dijo que ya era tiempo de que sus cosas tomase por suyas y El tendría cuidado de los suyos"
"Boceto en terracota del Éxtasis de Sta.Teresa", Bernini (Museo del Prado)

"Aparición de Cristo crucificado a Sta. Teresa", de Alonso Cano, 1629
(Museo del Prado)
"Aparición del Cristo salvador a Sta. Teresa", de Alonso Cano, 1629
(Museo del Prado)

  • En el Museo Lázaro Galdiano nos llama la atención un gran lienzo que ocupa toda una pared en las salas de la parte de abajo. Se trata de la "Comunión de Sta. Teresa" y es el cuadro de más tamaño que tiene la Fundación Lázaro Galdiano. El dueño lo adquirió pensando que era una obra de Claudio Coello. Haciendo estudios de dicha obra en tiempos recientes se descubrió que el autor era Juan Martín Cabezalero, un pintor barroco de una generación algo más joven de Velázquez y que murió muy joven. En el cuadro se percibe la formación italiana del mismo en la composición, luces y colorido; pero la perfección de las calidades nos remite a Flandes. La santa aparece de rodillas y se ensalza el momento de la Comunión por situarla en ese escenario de pomposidad clásica. Arriba el plano celestial, con la aparición de santos que la acompañan( San Pedro de Alcántara, S. Antonio de Padua y San Francisco de Asís..)
"Comunión de Sta. Teresa", M. Cabezalero, s XVII
(Foto carmelitaalba.org)

  • En el entorno de Plaza de España descubrimos una gran cúpula que se ve desde parte de Madrid y se corresponde a la Iglesia de Santa Teresa y San José. Es un monumento de principios del s. XX, cuya primera piedra se colocó el día del cumpleaños de la santa, 28 de marzo, de 1916. Pero se tardó en construir y hasta 1923 no se empezaron las obras, quedando inaugurada en 1928. Se financió por suscripción popular en la época del rey Alfonso XIII. Tiene el aspecto exterior de castillo medieval, porque trataba de inspirarse en la obra de las Moradas o Castillo Interior de la santa. Es la primera iglesia madrileña construida en hormigón armado. El arquitecto Jesús Carrasco diseñó en el proyecto original una gran cruz en la fachada que sería coronada por una escultura colosal de Sta. Teresa, pero al final no se hizo. La fachada de la iglesia presenta un cuerpo principal en vertical situado entre dos torres. En la parte inferior hay tres arcos de entrada, que siguen el estilo mixtilíneo muy simplificado a grandes líneas. En el segundo cuerpo una Virgen del Carmen moderna de talla algo gótica y los ventanales del coro. A la derecha de la iglesia está el edificio conventual donde aparecen decoraciones diferentes para las ventanas en cada uno de los pisos, que simulan arcos rebajados, arcos conopiales y también decoración medieval de hojarasca y animales.
"Cúpula neobizantina en azulejos" (Foto Common wikimedia)

"Fachada de la Iglesia de Santa Teresa y San José. A la izda, entre dos torres, la iglesia. a la dcha el convento de 4 alturas. Todo el edificio está rematado en almenas y presenta una decoración ecléctica medievalista" (Foto SIEMA)
"Entrada principal a la Iglesia" (Foto SIEMA)

Detalle de decoración, con lagarto maligno, en uno de los arcos
(Foto SIEMA)

La impresionante cúpula está a 35 ms del suelo y presenta una azulejería polícroma en franjas azules, amarillas, naranjas o rojas. La realizó el ceramista Daniel Zuloaga. De su gran tambor se abren 16 ventanas ojivales. El interior consta de tres naves, la diferencia de altura entre la central y las dos laterales permite abrir vidrieras y tribunas. De las pilastras de la nave central arrancan ménsulas con cabezas de ángeles que dan lugar a la bóveda de cañón de dicha nave. Un gran retablo, obra de Félix Granda, cubre el altar mayor. En el hueco inferior hay una escultura de San Juan de la Cruz y en la parte central, sobre gran peana, una de Sta. Teresa de Jesús. Lo remata un Calvario. El retablo es de madera y está decorado con motivos eucarísticos y del Carmelo. La parte inferior situada justo detrás del altar está rematada toda ella de mármol. El frontal de la mesa de altar representa a los 12 apóstoles. En los muros laterales del crucero colocaron dos grandes murales enmarcados en granito con la Apoteosis de Sta Teresa y la Apoteosis mística del Carmelo.

"Panorámica del interior de la iglesia" (Foto SIEMA)

"Retablo del altar mayor" (Foto SIEMA)

" Mesa de altar" (Foto SIEMA)

"Apoteosis mística del Carmelo. Mural de Francisco Gutierrez
(Foto SIEMA)

"Apoteosis mística de Sta. Teresa"
(Foto SIEMA)

Terminando el recorrido interior de esta iglesia que lleva la advocación de la santa no debemos olvidar las dos capillas situadas a los pies de la iglesia, la de la Virgen de Lourdes con la talla de la Inmaculada de los talleres de Olot. Y la capilla del crucificado, cuya talla también pertenece a los talleres de Olot, pero la Virgen y San Juan son obra del escultor Jenaro Lázaro Gumiel; también presenta interesantes vidrieras. A lo largo de la iglesia hay imágenes devocionales de la Virgen del Carmen, de S. José, de Sta. Teresa y algún cuadro copia del Museo del Prado. También la monja pintora, Isabel Guerra, ha donado "el Almendro floreció", cuadro realista realizado dentro de un patio carmelita en el 2008. Un interesante y sencilla capilla de diario, situada a la derecha, decorada con una bonita vidriera que representa la aparición de la Virgen del Carmen a San Elías y otras vidrieras laterales más modernas con temas teresianos.

"Coro alto" (Foto SIEMA)

"Vistas de las cubiertas de la nave central y de la cúpula" 
(Foto SIEMA)

"Capilla del crucificado" (Foto SIEMA)

Cuadro "el Almendro floreció", de Isabel Guerra "
(Foto SIEMA)

"Capilla de diario" (Foto SIEMA)

No podemos terminar esta entrada sobre Sta. Teresa en Madrid sin animaros a conocer Santa Teresa Gourmet. Se trata de un negocio con verdadero encanto que, habiendo nacido en Ávila, en 1860, en el restaurante Flor de Castilla, ampliaría más adelante con local en la propia plaza de Sta. Teresa de Ávila. Desde el 2006 tenemos una franquicia en Madrid, situada en la zona de Aravaca, cuya encargada, Sol, nos atendió estupendamente. Cuando se abrió tenían una oferta de dulces espectaculares y unos pocos productos gourmet. Ahora, como se puede apreciar en el enlace que dejo a nuestros lectores http://www.santateresagourmet.com/aravaca, este centro gastronómico Sta. Teresa de la calle Osa Mayor número 92 presenta una gama completa de productos, así como menús y catering. Son muy interesantes los menus Sta. Teresa a base de verduras de la huerta o albóndigas y morcillo. Así como sus famosas "murallitas" y las pastas de membrillo. Me despido con estas imágenes del estupendo local.

Maribel 


" Exteriores de Sta. Teresa en la calle Osa Mayor de Aravaca"
(Foto SIEMA)

"La encargada, Sol, frente a los productos tradicionales"
(Foto SIEMA)

"Luminoso y moderno interior" 
(Foto SIEMA)

"Latas de sus famosas pastas"
(Foto SIEMA)