martes, 18 de junio de 2024

El palacio de los Borbones en el Escorial

 Dentro del conjunto del Monasterio del Escorial la mitad del lado N y la mitad del lado E se dedicaba a residencia real. Será el rey Carlos III quien se dió cuenta, al retirarse al monasterio del Escorial tras la muerte de su madre, que ese sitio real no estaba acondicionado para alojar al rey Borbón con sus hijos y todo su séquito. Así que dió orden de hacer una nueva población que comenzó a formarse tras 1767. Encargó el proyecto al arquitecto Juan Esteban, a quien ayudaría y sucedería después en el cargo Juan de Villanueva. Para saber más https://madridconencanto-siema.blogspot.com/2024/06/el-escorial-de-los-borbones.html. Decidió transformar las cámaras que se usaron como residencia de los infantes y corte Austria del lado N en un auténtico palacio al gusto borbón.

Carlos III cazador, Goya, 1788 (Museo del Prado)

Hoy en día se ha reducido mucho el recorrido que se permite a las visitas, pero yo tuve la suerte de conocerlo completo, incluido los dormitorios de Carlos IV y Mª Luisa de Parma y las salas de maderas nobles (a las cuales nos obligaron a pisar utilizando unas pantuflas especiales). Era mi época de recién doctorarme en los reales sitios y comenzar a guiar grupos Para empezar, el recorrido actual empieza por el final, no por la escalera de granito de Juan de Villanueva. Nos enlazan desde la sala de Batallas. Notamos un contraste que impresiona, después de haber estado por el sobrio palacio Austria. Más de 300 tapices cuelgan de sus paredes, realizados en la Real Fábrica de Tapices e inspirados en cartones de Tenier, José del Castillo, Bayeu o Goya. Mobiliario neoclásico o fernandino, relojes de bronce dorado, jarrones de Sevres, frescos y lámparas de la Granja. Una maravilla que todavía se sigue utilizando en los actos oficiales de la corona en este real sitio.

Tapices inspirados en cartones de Teniers (SIEMA Matritensis)

En la llamada Sala del Rey cuelgan unos de los tapices más impactantes y conocidos. Esta sala pasó por diferentes usos. Fue antedormitorio tercero, con Carlos IV se uso como pieza para damas y con la reina Isabel II formaba parte de las habitaciones usadas por Francisco de Asís. Podemos contemplar tapices de Goya ("riña en la venta nueva", "novilladas", "niños inflando la vejiga" o "niños con el carnero", estos dos últimos de pequeño tamaño sobre las sobrepuertas. También el "toro enamorado" de Bayeu, o "el jardín del Retiro hacia las tapias del caballo de bronce" de José del Castillo).

Vista de la Sala del Rey con mobiliario neoclásico. Se aprecian también los zócalos de madera blanca

(SIEMA Matritensis)

El Salón Pompeyano tanto los tapices como el techo siguen la inspiración en temas clásicos pompeyanos, con magníficos tejidos en grisalla simulando relieves de escultura. En las esquinas vemos bancos fernandinos en forma de L. Durante el reinado de Carlos IV lo seguían usando las damas de la reina y, con Isabel II, fue dormitorio del aya de las hijas.

                   Detalle de los magníficos tapices del Salón Pompeyano (SIEMA Matritensis)

Bancos fernandinos del Salón Pompeyano (SIEMA Matritensis)

El que fue antedormitorio primero presenta en las paredes tapices inspirados en la escuela de Rubens, en la serie de Telémaco (del libro de Fenelón, preceptor que fue de Felipe V). Se tejieron en Bruselas en 1729. Con Carlos IV se utilizó como pieza del Consejo, y luego fueron habitaciones para hijos de los reyes durante el s XIX. También destaca el  oratorio la reina, con el lienzo de "San Joaquín, Santa Ana y la Virgen", de Lucas Jordán. 
Sala de la reina con los tapices de la serie de Telémaco (SIEMA Matritensis)

El antiguo Salón de Embajadores es una de las piezas más largas y vistosas. Cubiertos los techos con pinturas de Vicente López. De sus paredes cuelgan de Bayeu el juego de la vaquilla y el choricero.

Vista general del antiguo salón de embajadores, con numerosos tapices de Bayeu, lámparas de la Granja, jarrones de Sevres, alfombra de la Real Fábrica (SIEMA Matritensis)

El Choricero de Bayeu (SIEMA Matritensis)

Detalle del Juego de la vaquilla, de Bayeu (SIEMA Matritensis)

Pinturas del techo del salón de embajadores por Vicente López (SIEMA Matritensis)

En la antesala de Embajadores encontramos tapices sobre cartones de Goya. Luego el antecomedor con tapices de Teniers y Wouwerman, además de una preciosa làmpara de cristal y bronce de la Granja. Para el Comedor de Gala adaptaron en sus paredes tres tapices formando como un solo frente unido (donde se ve de Bayeu la merienda en la venta del cerezo o el paseo de las Delicias).
Vista general del Comedor de Gala (SIEMA Matritensis)

Lámpara de cristal y bronce del antecomedor (SIEMA Matritensis)

Desde ese punto se sale y descendemos por la cómoda escalera de Juan de Villanueva, con peldaños más pequeños que los que estábamos acostumbrados a subir en el palacio Austria. La escalera de paso desde el patio de coches la encargó Carlos IV a Juan de Villanueva en 1793. Este palacio de los Borbones consta de 18 dependencias, de las cuales se visitan muy pocas, los cuartos más representativos que dan al patio de coches. Las habitaciones más privadas no se visitan. De esas os pongo ahora algunas imágenes para que os hagáis una idea. Y me despido. Aunque seguiré con el blog en julio, ya las visitas guiadas de SIEMA Matritensis para grupos libres, con inscripción individual se han acabado hasta final de septiembre. Sólo hacemos de empresas o grupos privados que lo soliciten a fines de junio y en julio. 

Maribel Piqueras
Escalera de entrada al palacio de los Borbones, que consta de un arco clásico de medio punto y dos arquitrabes en los laterales, pero abierta con arcos también (SIEMA Matritensis)

Despacho de Carlos IV, dentro de las estancias de maderas nobles (Patrimonio Nacional)

Retrete en la sala maderas nobles (Patrimonio Nacional)

Antiguo dormitorio de MªLuisa de Parma, con cambiador de infantes a la derecha 
(Patrimonio Nacional)



















lunes, 3 de junio de 2024

El Escorial de los Borbones

 Hoy me quiero adentrar en el Escorial de los Borbones. En muchas visitas al monasterio  y al resto del sitio real me he dado cuenta que hay cierta confusión y la gente piensa que todo es de la época renacentista. Y no es así. Lo más importante claro que sí. En tiempos de Felipe II se construyó el monasterio, la botica y la casa de la Compaña, así como las casas primera y segunda de oficios. De ellas hablamos ya en estas entradas del blog https://madridconencanto-siema.blogspot.com/2020/05/monasterio-del-escorial.html   y  https://madridconencanto-siema.blogspot.com/2020/05/botica-casas-de-oficios-y-casa-de-la.html . Pero los primeros monarcas borbones no se sentían a gusto en este real sitio, que les parecía demasiado austero. Felipe V y Fernando VI disfrutaban más en la Granja o Aranjuez. Como Felipe II no había autorizado el poblamiento del lugar, fue Carlos III el que dictó órdenes para poblar el sitio y dotarlo de instituciones sanitarias, militares, mercados, etc. Cuando falleció su madre, Isabel de Farnesio, el 10 de julio de 1766 en el palacio de Aranjuez, Carlos III decidió retirarse al Escorial sin pasar por Madrid. Llevando con él toda la estructura de su casa y de su séquito se dió cuenta de lo incómodo del lugar y lo pequeño que le quedaba para alojar a población. Así que en Aranjuez promulgó una real cédula para crear una nueva población en el Escorial (mayo 1767). De estas nuevas labores de urbanismo y edificación se encargó el arquitecto Juan Esteban, ayudándole Juan de Villanueva. Villanueva le sustituyó en 1781 y se encontró con un desarrollo urbanístico ya terminado de manera rápida, no allanando el terreno ni haciéndolo todo lo regular que a él le hubiera gustado.

                              Topografía del real sitio de San Lorenzo del Escorial, por José Merlo, 1785
                                                           (SIEMA Matritensis)


                 Plano donde aparecen las edificaciones del s XVIII en azul (Ayuntamiento Escorial)

Juan Esteban diseñó una calle muy ancha, que salía en perpendicular del NE del Palacio, llamada calle Principal (se ve muy bien en el plano de topografía del real sitio de San Lorenzo del Escorial, encargada por Carlos III a José Merlo en 1785. Ahí situó esteban los edificios de servicios más grandes, como la ballestería del rey, casa de la reina madre o el cuartel de la guardia de corps. Todos esos edificios los llegó a construir Esteban, pero hoy han desaparecido. En esa zona está la estación de autobuses hoy y el hotel Victoria. Cerró la lonja del monasterio con unos grandes edificios realizados en piedra, de estilo clásico como el monasterio  y que terminó Villanueva. Me refiero a la Casa de Infantes (construida entre 1770-1776) o la del Ministro, también conocida como Tercera Casa de Oficios (construida por Juan de Villanueva entre 1785-98) para alojamiento de Floridablanca. Por eso esa primera calle paralela a la lonja se llama Floridablanca. Iban edificando hacia el N, porque hacia el S estaban todos los espacios para huertas, estanque y bosques cazaderos. En esa misma calle de Floridablanca se levantó el Real Coliseo, que funciona todavía como teatro. Fue edificado por Jaime Marquet, entre 1770-74 y reparado más tarde, en 1792, por Villanueva. Funciona todavía como teatro y es un lugar muy coqueto.

                   Casa de Infantes, para alojarles con todo su abundante séquito. Nótese la diferencia de altura con la de la izquierda, que es la Casa de la Compaña del s XVI (SIEMA Matritensis)

Entrada principal a la Casa del Ministro, por la calle de Floridablanca (SIEMA Matritensis)

Casa del Ministro desde la lonja, que presenta muchos más pisos (SIEMA Matritensis)


Arco de Villanueva para unir la Casa del Ministro con la Segunda Casa de Oficios 
(SIEMA Matritensis)

Real Coliseo, fachada principal (SIEMA Matritensis)

Lo más alejado del centro del real sitio era el Hospital de San Carlos, situado en el extremo O. Todavía presta servicios sanitarios. Muy cerca de la casa del Ministro localizamos la que fue Casa del alcalde. Y en un plano más alto, pasado el hospital, también había otros edificios de servicios como el Cuartel de Inválidos, Mercado, o las Casas de las columnas y las Cocheras del Rey, más hacia el E. Las cocheras del Rey es hoy un precioso museo de carruajes. 

Hospital de San Carlos hoy (SIEMA Matritensis)


                                            Vista del Cuartel de Inválidos (SIEMA Matritensis)

                                     Cuartel de Inválidos, entrada  (SIEMA Matritensis)

Casa del alcalde, edificio del s XVIII (SIEMA Matritensis)

Cocheras del rey (SIEMA Matritensis)

No debemos olvidar tampoco las viviendas de nobles o cargos de la corte de Carlos III, que se empezaron a edificar en esta zona. Como las Casa de los Medinaceli, que eran de las más grandes, o las casas de los Alba (ambas quedan reutilizadas como edificios de viviendas). Así como la del cónsul de Francia. Si en tiempos de Carlos III le acompañaban al real sitio en otoño o invierno, durante las temporadas de caza, más adelante, la aristocracia del s XIX y XX, ocupó el Escorial sobre todo durante la temporada estival, para huir de los calores de Madrid.

Casa de los Alba, construida por Manuel Machuca (SIEMA Matritensis)

Casa de los Alba, entrada carruajes (SIEMA Matritensis)

Casa del Marqués de Villareal (SIEMA Matritensis)

Casa de los Medinaceli, construida en 1785 por Juan de Villanueva (SIEMA Matritensis)

Fonda de los Milaneses (arrendada a ellos en 1777)

Así que tanto Carlos III, como Carlos IV si disfrutaron del real sitio del Escorial y usaron las habitaciones de los infantes en el lado N del palacio para reconvertirlas en palacio Borbón más a su gusto: de sus paredes cuelgan 300 tapices realizados sobre cartones de Teniers o Wouwerman , Rubens. Así como los dieciochescos de Goya, Bayeu, José del Castillo, etc. Vemos una maravillosa colección de relojes de bronce del s XIX, lámparas de la Granja, alfombras de la real fábrica, chimeneas originales, mobiliario de maderas finas (salas no visitables de esquina), o muebles estilo imperio o neoclásicos. De esta parte ya hablamos en la entrada sobre las estancias del monasterio. 

Palacio de los Borbones, salón de Embajadores "El choricero" de Bayeu (SIEMA Matritensis)

Sala del Rey con tapices de Goya (SIEMA Matritensis)

También debemos a Carlos III el que mandase construir a Juan de Villanueva las Casitas del Príncipe o la Casita del Infante como lugar de esparcimiento del Príncipe de Asturias y del Infante Gabriel. Ambas fueron decoradas con todo lujo de detalles. También borbones son los panteones de infantes del monasterio. A mí me encanta la tumba de D. Juan de Austria en los mismos. Realizada por Ponzano, la mandó esculpir a un escultor italiano (Giuseppe Galeotti) en mármol de Carrara en el s XIX. Con esas imágenes me despido.

Maribel Piqueras 

D. Juan de Austria, vista general de su tumba (SIEMA Matritensis)

Detalle de la cabeza, donde se aprecia el toisón de oro (SIEMA Matritensis)















miércoles, 8 de mayo de 2024

Santo Niño del Remedio en calle Donados

 Hoy me gustaría detenerme en la historia de esta capilla dedicada al Santo Niño del Remedio de la calle Donados. En lo que fuera el arrabal de San Ginés se fundó, en 1460, uno de los hospitales históricos de Madrid. En una calle pequeña que subía desde Arenal. Lo fundó D. Pedro Fernández de Lorca, que ejercía como secretario de los reyes castellanos Juan II y, después, continuó con Enrique IV también. Donó sus casas y viñas en esta zona para hacer un hospital con la advocación de Santa Catalina. Contaban con  el patrocinio del prior de San Jerónimo el Real. Se inspira en la tipología de hospital con 12 camas para varones que por edad o por situación no pudieran cuidar de sí mismos (como los 12 discípulos de Jesús) más barbero cirujano, despensero, médico y, lo más curioso, el nombre de "donados". Suponemos que eran los que atendían a los enfermos. Estos donados ejercían de sirvientes de órdenes o congregaciones religiosas, pero no hacían profesión como religiosos. Lo que sí llevaban hábitos de donados específicos: mantos y sayas de paño marrón y caperuzas.

                                    Cartela de la calle, donde aparecen los donados de dos en dos, 
                                 con sus específicos paños ( Wikipedia )

Cartelería de la Plaza de Santa Catalina en el lado que ocupaba el hospital 
(SIEMA Matritensis)

El hospital aguantaría hasta la desamortización de 1833, ya que en el listado que hace Mesonero Romanos de Hospitales y casas de beneficencia en Madrid no aparece. Lo que sí hubo en esa calle Donados era un colegio para ciegos y, en el nº 5 de la calle Donados estuvo domiciliada la Junta General de Beneficencia en 1868, antes de trasladarse a los terrenos de la finca de Vista Alegre en 1889. Los restos del hospital y su capilla, en este lado derecho de la calle se demolieron en 1893. En el lugar que ocupó la antigua capilla del hospital se inauguró en 1917 el oratorio del Santo Niño del Remedio. Este oratorio es de estilo neogótico al exterior. Presenta una estrecha fachada realizada en ladrillo rojo, con remates de piedra  y que se divide en dos partes: en la parte inferior encontramos el gran arco ojival de entrada y, sobre él, tres ventanas ojivales acristaladas. En el segundo cuerpo de la fachada u óculo de cristal con remates de piedra blanca y la espadaña de piedra con campana y remate de cruz de forja. 

                              Estrecha fachada del Oratorio del Niño del Remedio (SIEMA Matritensis)

Este Santo Niño del Remedio de la calle Donados nº 6 es una talla de madera policromada del s XVI. Fue localizada y adquirida por 5 pesetas en 1898 por un encuadernador que vivía en la paralela calle de Costanilla de los Ángeles n 4. El rector de la vecina Santa Catalina lo apoyó y este encuadernador, Marazuela, pudo organizar en su propia casa una capilla para el culto de ese niño que pronto adquirió fama de ser muy milagroso. Vestía con trajes de seda, hilos de oro. La propia hija de Marazuela le cosía las vestimentas. Hoy en día ha llegado a tener como 200 trajecitos de vestir, todos donados.

                    Marazuela con su hija en la capilla que tenían en su casa (Nuevo Mundo, 7-02-1900)

En 1917 , al construirse la capilla neogótica, se trasladó la imagen del Niño a la calle Donados. Cada 13 de enero se celebra su fiesta y siempre tuvo mucha fama. La gente llenaba la capilla de fotos, exvotos, placas en agradecimiento a los favores concedidos. Con la guerra civil incendiaron y destrozaron esta capilla, salvándose la talla por obra de una vecina. Después de la guerra se reconstruyó y no había hueco entre tanta placa de piedra por los milagros que hacía. Como se refleja en esta fotografía de principios de los años 50.

                                    Interior del Niño de los Remedios ( Catalá- Roca, 1953)

Santo Niño del Remedio en las estampas antiguas 

Detalle del rostro del Santo Niño del Remedio (archidiócesis de Madrid)

El oratorio que conocemos hoy responde a la restauración de 1994. Después de un pequeño atrio se ve, en el lado de la izquierda, lo único que queda del antiguo hospital: una placa de piedra que habla de su fundación y de la reedificación en 1761. También una de las placas de agradecimiento que se dejaron como recuerdo tras la reforma de 1994.
        
                          Restos de las anteriores construcciones que se pueden ver en la entrada 
                                                       a  la izquierda  (SIEMA Matritensis)

Todo el interior es muy sobrio, una sola nave, con gran zócalo de granito y resto de las paredes en blanco, sin decoración ni placas de favores (que fueron retiradas todas, menos una a la entrada de la capilla de recuerdo). Al fondo el presbiterio en alto, con cabecera plana, altar de piedra y detrás el sagrario y el camarín con el Santo Niño del Remedio. El Santo Niño tiene unos ojos realizados en cristal que le cambiaron en el s XVIII y, recientemente también le han puesto un zapatito de plata en el pié derecho que estaba destrozado por los besos. Espero que os haya gustado. Este mes nos dedicamos a enseñar la historia de los hospitales de Madrid. Si os interesa, este sábado 11 de mayo, realizaremos el primer recorrido por los más antiguos. Mas en info@siema.es ; Twitter e Instagram @siemamadencanto ; facebook Siema Matritensis o agenda en la web www.siema.es . Con estas imágenes del interior me despido:

Maribel  Piqueras

                          Vista general del oratorio del Sto Niño del Remedio (SIEMA Matritensis)

Sobre la ausencia de decoración destacan estas pinturas modernas que imitan el
estilo bizantino en este Nacimiento de Jesús ( SIEMA Matritensis)







miércoles, 10 de abril de 2024

Calle de la Paz: historia, curiosidades y negocios centenarios.

 De la calle de la Paz, en el centro de Madrid, se podría decir que es "pequeña, pero matona". En muy pocos metros concentra negocios centenarios, tiendas muy curiosas, únicas y el teatro Albéniz. ¿Te vienes a recorrerla con nosotros?. Tendrás que saber que con ese mismo nombre se conoce ya desde el s XVII, pues aparece en el plano de Texeira con esa denominación. Se sitúa en la parte de atrás de los edificios oficiales de la comunidad de Madrid y es paralela a Carretas. 

                          Plano de Texeira donde aparece la calle de la Paz ( SIEMA Matritensis)

Cartel de cerámica con el nombre de la calle y el símbolo de la paloma blanca 
con el olivo (SIEMA Matritensis)

El edificio oficial de la Comunidad de Madrid provoca una pequeña bifurcación en la calle. De los números impares me detendré en los más emblemáticos, como la tienda de arte religioso Santarrufina. Este negocio centenario se localiza en el nº 9 de la calle, se fundo en 1887 con otro nombre, Casa Arteaga, por su dueño D. Pablo Arteaga. Éste se asoció con el sacerdote D. Maximiliano. En 1924 fallece Pablo Arteaga y pasa a llamarse Casa Clero. Producían, de modo artesanal, textiles para sacerdotes y para poder celebrar la liturgia (casullas, estolas, manteles, purificadores, etc), pero también objetos de fina orfebrería religiosa y tallas, cálices, sagrarios. Durante la Guerra Civil asesinaron a D. Maximiliano y los comunistas tomaron la sede. Terminada la contienda, los propios empleados decidieron hacerse cargo del negocio de nuevo, uno de ellos, apellidado Santarrufina, le cambió en nombre y levantó el negocio con éxito. En 1972 pasó a manos de la familia Oriol y ahora lo lleva Rafael Molina y su mujer Menchu. Rafael Molina ya conocía bien el trabajo de orfebrería cuando se hizo cargo de Santarrufina. 

Vista general de la magnífica fachada de Santarrufina (SIEMA Matritensis)

Santarrufina, detalles del rótulo con la fecha (SIEMA Matritensis)

Traseras del edificio oficial que crean la bifurcación de la calle (SIEMA Matritensis)

La fachada de madera y sus vitrinas, que se van adaptando al desnivel de la calle, están catalogadas y protegidas por el Ayuntamiento de Madrid. Matías Melchor, decorador de pergaminos y estandartes, pintó esos escaparates. La Cámara de Comercio e Industria de Madrid le otorgó el título de Establecimiento Tradicional Madrileño (1980) y el Ayuntamiento de Madrid la reconoció como empresa centenaria en el 2012. 
Vitrina antigua en la fachada (SIEMA Matritensis)

Vista del interior de Santarrufina. También se aprecian las finas columnas 
decimonónicas que solía haber en los bajos comerciales (SIEMA Matritensis)

Da gusto encontrar un negocio que sea todo un arte en el minucioso trabajo artesano de la escultura (tanto madera, resinas, metales) como los textiles y orfebrería (cruces, sagrarios, cálices, medallas, ostensorios). Desde aquí agradezco la enorme amabilidad y simpatía de la dueña, Isabel Valiente, que me permitió recorrerlo y me proporcionó numerosas explicaciones. Se puede encontrar de todo: imágenes religiosas para iglesias, conventos, sacerdotes, o incluso para procesionar, pero también más asequibles para regalar en comuniones, bautizos, bodas. Belenes, como algunos napolitanos que pude observar. Espectaculares cruces, cálices, sagrarios, esmaltes o cuadros de escenas religiosas. Aparte todo el tema téxtil. Pensar que fué esta casa la que restauró el botafumeiro de Santiago o que realizó las casullas más ligeras para la calurosa JMJ de Panamá. También han restaurado las esculturas de la fachada del cercano Teatro Albéniz. Lo que demuestra la maestría de sus talleres de restauración: el de textiles, el de escultura y orfebrería.

Santarrufina y uno de sus escaparates exteriores (SIEMA Matritensis)

Virgen con el Niño, acompañada de ángeles, en esmaltes y oro (SIEMA Matritensis)

Belén napolitano (SIEMA Matritensis)

Sagrario (SIEMA Matritensis)

Caja registradora antigua (SIEMA Matritensis)


Llegamos al Teatro Albeniz, recientemente renovado como hotel con espectáculos. Ocupa el solar del antiguo edificio neoclásico del s XVIII que era Imprenta Real y luego pasaría por otros usos. La parte más solemne del edificio daba a la calle Carretas, y la parte más sobria a la calle de la Paz. El edificio se derribó en 1927. En la parte más elegante de Carretas hicieron un hotel en 1930, dejando para espacio de espectáculos este lado. En 1942 se proyectó como Teatro cine de la Paz por los arquitectos José Luís Durán  y Enrique López Izquierdo. El escultor Ángel Ferrant realizó las 11 figuras emblemáticas de la fachada, en madera policromada y con un motor que les permitía moverse. Representaban a algunas regiones españolas. 

Primer proyecto de Teatro de 1942 (COAM)

El Teatro Albéniz justo antes de su inauguración en 1945 
(Fotografía Martín Santos Yubero)



El edificio en la actualidad (SIEMA Matritensis)

En 1944 se aprobó el proyecto definitivo, que es el que permanece en la actualidad, del arquitecto Manuel Ambrós Escanellas. Por desgracia, decidió añadir pisos para viviendas en la parte superior, que afearon el proyecto original, perdiendo la armonía inicial. Le dió un aire más clásico al interior, y también al exterior, quitando la policromía de las esculturas. El 31 de marzo de 1945 se inauguró como Teatro Albeniz, pasando a funcionar como cine en 1958, pero luego volvió a sus funciones teatrales desde 1985-2005. En el 2022 se volvió a abrir como hotel y teatro. Las esculturas se nos muestran restauradas, en un solo tono, pero sin el motor, que costaba demasiado la restauración de dicho mecanismo. En el interior destaca el elegante hall de estilo art decó y también en la sala, con sus preciosas lámparas de cristal y los elaborados trabajos de estuco en los muros.

Albéniz y las figuras más de cerca (SIEMA Matritensis)

El País Vasco en la parte de arriba a la derecha (SIEMA Matritensis)

Galicia también en la parte superior (SIEMA Matritensis)

Hall del Teatro Albéniz (SIEMA Matritensis)

Preciosa lámpara de sala del Teatro Albéniz en cristal y bronce (SIEMA Matritensis)

Minuciosa decoración en estuco en los muros de la sala del teatro Albéniz, con mezcla de
art decó y muchos detalles modernistas (SIEMA Matritensis)

Iluminación de la sala del Álbeniz (SIEMA Matritensis)

En esta parte de los números impares, encontramos luego la Librería Bohindra, especializada en temática de filosofías orientales, yoga o meditación. También el pasaje comercial de la Paz, conocido como el de los relojeros o más tiendas de tejidos, como los famosos de Julián López. 


Librería Bohindra (SIEMA Matritensis)

Pasaje de la Paz en el nº 13 (SIEMA Matritensis)

Tejidos Julián López (SIEMA Matritensis)

En los números pares, desde la parte de arriba, vamos descendiendo hacia Sol y me paro primero en el comercio centenario de fabricación de guitarra española José Ramírez. Fundado en 1882 en la calle Concepción Jerónima, donde tenían tienda y taller. Aquí, en el nº 8 de la calle de la Paz,  se trasladó en la segunda mitad del s XX, pero solo la tienda, el taller está en la zona de Tetuán. Puedes encontrar en él diferentes tipos de guitarra clásica y guitarra flamenca y los utensilios que complementa su uso y mantenimiento. Así como discos o métodos de aprendizaje. Han realizado guitarras para Paco de Lucía o Paul McCartney.
Fachada de Guitarras José Ramírez (SIEMA Matritensis)

Vista interior de la tienda con las vigas de madera y la exposición de 
guitarra española (SIEMA Matritensis)

Fotos con imágenes de clientes famosos (SIEMA Matritensis)

Manuel Babiloni (SIEMA Matritensis)



Métodos de aprendizaje (SIEMA Matritensis)

Más exposición de guitarras (SIEMA Matritensis)

Más o menos frente a la librería Bohindra, de la que comentamos anteriormente, encontramos una gran tienda de artículos religiosos y exotéricos de todo tipo.  Eleggua ocupa los bajos de un elegante edificio de principios de siglo XX. En este lado de la calle triunfan los negocios relacionados con el mundo textil y que son los que rodean a la famosa Casa de las Torrijas. Este lugar se fundó en 1842 como taberna. La adquirió en 1907 Luis Montón, quien era propietario de varias bodegas en la localidad de Tomelloso, donde producían los vinos llamados el Viejo, los Viejos y el Anciano Rey. Así que a esta la llamó el As de los vinos y un poco después, en 1909, fundó la taberna El Anciano Rey de los Vinos en la calle Bailén también. Pasó en 1970 a otro dueño, que mantuvo toda la decoración de 1907: la antigua fachada de madera con el escudo grabado con ácido en la entrada, los dos rótulos de Casa de Torrijas y, debajo, el As de los Vinos, el mobiliario interior con la publicidad antigua de Luis Montón, o carteles como el de no escupir en el suelo y los zócalos de azulejos. Se cocinan torrijas tradicionales todo el año, de leche o de vino. En España se solían servir acompañadas de una copa de vino dulce. La Casa de las Torrijas tuvo que cerrar en el 2016, pero ha vuelto a abrir con éxito, sobre todo como taberna.

Elegante edificio de viviendas en cuyos bajos se sitúa Eleguua (SIEMA Matritensis)

Fachada de Eleggua, artículos religiosos y esotéricos (SIEMA Matritensis)

Fachada original de la Casa de las Torrijas (SIEMA Matritensis)

Escudo grabado en cristal en la puerta (SIEMA Matritensis)

Azulejería y cartelería antigua donde se puede leer "por razones de higiene se prohibe
escupir en el suelo" (SIEMA Matritensis)

Antigua mesa de madera con publicidad de Luis Montón en la Casa de las Torrijas
(SIEMA Matritensis)

Parte del interior de la Casa de las Torrijas (SIEMA Matritensis)

Aunque predominan los negocios relacionados con el mundo textil también encontramos en este lado una famosa librería deportiva, Librería Estaban Sanz. Además, aparte de la famosa sastrería Justo Aldava, de la que hablaré al final, podemos encontrar un mini Pontejos, el Desván de las Cortinas, tejidos Rebeca Ruíz o mercerías. Muy completo este sector como, en general, desde hace siglos, tenemos a este lado de la Puerta del Sol y cercanos a la plaza Mayor.

Fachada de la famosa librería y editorial deportiva, Estaban Sanz (SIEMA Matritensis)

El desván de la cortina (SIEMA Matritensis)

Mercería Amira (SIEMA Matritensis)

Tejidos Rebeca Ruíz (SIEMA Matritensis)

El Rincón de Pontejos (SIEMA Matritensis)

La Sastrería Justo Algava se fundó en este local en 1978. En ella encuentras todo tipo de vestidos de luces, donde se fusiona lo clásico con la moda. Sus diseños han participado en importantes pasarelas. También ha realizado vestimentas para las artes escénicas. Incluso tiene un pequeño museo que se puede visitar con cita previa. Sorprende la cantidad de objetos que puedes encontrar, relacionadas con el mundo taurino: moda femenina, sombreros, capas, trajes de luces, bolsos, paraguas, pulseras, collares, etc . Con interesantes visitas de su interior terminamos por hoy. Ya sabéis que podéis seguir nuestra actividad cultural de difusión de patrimonio de Madrid y visitas guiadas al mismo en Twitter e Instagram @siemamadencanto; Facebook Siema Matritensis o en agenda de cada mes en www.siema.es.

Maribel Piqueras
Fachada exterior de Justo Algava, Sastrería de Toreros (SIEMA Matritensis)

El anagrama con la fecha en la fachada (SIEMA Matritensis)


Torerillas y capote (SIEMA Matritensis)

Curioso top femenino de moda torera y otros complementos (SIEMA Matritensis)