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lunes, 3 de agosto de 2020

Casas de la Marquesa de Eguarás, de los Duques de Sueca y edificio de viviendas en San Marcos 43

Siempre me han llamado la atención las casas señoriales que te encuentras cuando enseñas el barrio de Chueca o la calle Barquillo. Elegantes edificios de finales s XIX, algunos con uso de viviendas particulares desde el principio y otros pertenecientes a familias nobles. Hoy me detendré en tres de ellos. El de la Marquesa de Eguarás y el de los Duques de Sueca, ambos en la calle Barquillo, y el de la calle San Marcos 43. El magnífico edificio de la calle Barquillo 22 fueron las viviendas para la Marquesa de Egarás, construídas en 1899 por Jesús Carrasco Muñoz Encina. Hacen esquina, ya que el solar era muy alargado y ocupaba también una fachada a lo largo de la calle Prim. En la parte de abajo situaban locales comerciales y, la vivienda noble se extendía en la segunda planta. El arquitecto manejó a la perfección los adornos mudéjares, sobre todo en la decoración de la esquina achaflanada. Combinó también con nuevas técnicas de hierro y cristal en los miradores y un elaborado trabajo de estucos y falsa piedra para remates de ventanas y balcones. En el hall de la vivienda destaca el trabajo modernistas del taller de Zuloaga, en los azulejos de cerámica con tonos azules y la iluminación. También el ascensor es el original. 

El edificio de la Marquesa de Eguarás se adentra como un barco en la calle
Barquillo (SIEMA Matritensis)

Detalle de las elegantes molduras de las ventanas y balcones (SIEMA Matritensis)

Lateral de la calle Prim, con su esquina mirador (SIEMA Matritensis)

Decoración modernista del portal de Barquillo 22 realizado por los talleres Zuloaga, en azulejos florales, igual que los capiteles de las pilastras (SIEMA Matritensis)

Detalle greca de los suelos del portal (SIEMA Matritensis)

Ascensor con detalles modernistas (SIEMA Matritensis)

En la vivienda noble se mantienen los suelos originales del parquet, las molduras de las paredes y la vidriera de la casa maumejean que da a uno de los patios interiores, justo en el recibidor. Ahora la ocupa la Fundación Fusara, a quien agradecemos el permitirnos acceder a ella. 

Vista general de la vidriera en el vestíbulo de la planta noble (SIEMA Matritensis)

Detalle con los medallones renacentistas (SIEMA Matritensis)

El escudo de los dueños de la vivienda (SIEMA Matritensis)

Firma de la casa Maumejean en una esquina (SIEMA Matritensis)

Parquet original (SIEMA Matritensis)

El edificio para el Duque de Sueca y Alcudia , Adolfo Rúspoli y Godoy, es de 1904. El hijo mayor de Carlota Rúspoli (hija de la famosa Condesa de Chinchón y de Godoy)) se lo había encargado a José Urioste y Velada. Urioste había realizado el pabellón español en la exposición de París de 1900, utilizando el estilo plateresco que luego le van a requerir en otros palacetes de Madrid. Planteó en una planta cuadrada dos viviendas independientes, pero unidas a un patio rectangular. La parte de atrás da a los jardines del Palacio de Buena Vista. Palacio que, curiosamente, cedió el Ayuntamiento a Godoy y éste lo decoró con elegantes frescos y muebles de lujosa marquetería de madera, pero nunca lo llegaría a usar. Así que a los jardines del palacio de su abuelo daban las viviendas. Destacan sus elegantes miradores en las esquinas con minuciosa decoración neoplateresca y se percibe la estructura de dos edificios de fachada rectangular, con el medio estrecho donde iría el patio detrás. Medallones, grutescos, relieves renacentistas abundan en la fachada recién restaurada que brilla con todo su esplendor.

Casa palacio de los Duques de Sueca (rutas pangea)

Por último, hacemos un alto en el edificio de viviendas de la cercana calle San Marcos 43, también recientemente restaurado con gran profesionalidad y acierto. Lo realizó el arquitecto Luís Aladrín Mendivil para Andrés Covarrubias a fines del s XIX . Sobre el patio de carruajes se eleva con ménsulas de piedra una fachada mirador donde se alterna la piedra y el hierro, con una decoración ecléctica decimonónica. De efecto muy colorista por la alternancia de paños de ladrillo de diferente color, con piedra blanca, barandillas de hierro con elaborado trabajo de forja modernista y frisos de pinturas.

Fachada principal y entrada de carruajes de San Marcos 43 (SIEMA Matritensis)

Detalle de los balcones con alternancia de materiales: hierro, ladrillo, piedra, frisos de estuco
pintados (SIEMA Matritensis)

Profusa decoración en el acceso de carruajes con columnas, capiteles floridos,
ménsulas, casetones, flores, frontones, etc (SIEMA Matritensis)

Techo con cuidada decoración en yeso (SIEMA Matritensis)

Entrada a la vivienda, con las iniciales del nombre y apellidos del propietario, A y C (Andrés Covarrubias). Decoración floral, espirales y palmetas, alternan con las columnas y ménsulas
(SIEMA Matritensis)

Para terminar recomiendo acercarse a G 69, local de decoración y diseño que ocupa los bajos de Barquillo 11 y que se inauguró en enero del 2020. Geraldine y Cyril, el matrimonio Boudarel, apostaron alto para exponer en los 350 ms del local una selección de mobiliario, con piezas únicas, de diseño, atendiendo a que sean productos que respeten la naturaleza. Además, son un encanto de personas, que te saben aconsejar bien. Pero no solo mobiliario, sino iluminación, vajillas (me encantan las de cerámica portuguesa), fragancias francesas, velas (las originales piramidales de Esther&Erik o las de Cicerie de Gascone de ceras naturales), cuadros, espejos y muchas cosas más. La reforma del local ha mantenido suelos originales del s XIX, así como las finas columnas de hierro o vigas antiguas. De verdad merece la pena. Con sus imágenes me despido.

Maribel Piqueras

Vista general de G69 con las columnas de hierro del s XIX (SIEMA Matritensis)

Capiteles y vigas antiguas (SIEMA Matritensis)

Vajillas únicas (SIEMA Matritensis)

Cerámica portuguesa (SIEMA Matritensis)

Mobiliario de diseño y cuadros (SIEMA Matritensis)

Velas francesas de cera natural (SIEMA Matritensis)

Vigas antiguas. Aquí se respeta lo natural (SIEMA Matritensis)

martes, 26 de noviembre de 2013

Iglesia de San Sebastián y Palacio Tepa

En este recorrido de Madrid con encanto nos vamos a centrar hoy en la pequeña, pero muy sustanciosa, calle de San Sebastián. Es una calle que arranca en Atocha y desemboca en la Plaza del Ángel, en el Barrio de las Letras. El primer monumento que llama nuestra atención es el gran edificio de la Iglesia de San Sebastián. Esta iglesia es monumento nacional, no por las obras de arte atesoradas, sino por su impresionante archivo, ya que fue la parroquia de este Barrio de las Letras, por tanto la iglesia donde acudían todos esos escritores, compositores de teatro y artistas. Unas placas en la entrada recuerdan los famosos que se bautizaron aquí, los matrimonios celebrados(por ejemplo, Claudio Coello, José de Churriguera, Larra, Federico Madrazo, Zorrilla, Modesto la Fuente, Fortuny, Canalejas, Menéndez Pidal, Buero Vallejo, entre otros) y los funerales de literatos como Cervantes o Lope.

Matrimonios en la placa de la entrada (SIEMA Matritensis)

Funerales (SIEMA Matritensis)

Desde el s.XVI hasta la Guerra Civil fue la iglesia de moda, la preferida por los artistas, su parroquia, como queda reflejado en tantos documentos del archivo. El nombre se debe a una antigua ermita que existía en esta calle de Atocha y que estaba dedicada a San Sebastián. Durante el s.XVI la calle de Atocha consistía en una amplía avenida, apenas sin edificaciones, pero con grandes extensiones de huertas y arbolados que aprovechaban los conventos y hospitales que se construyeron por la zona. Además, era el camino utilizado para ir desde el centro de la ciudad hasta el venerado Santuario de Nra Señora de Atocha. Aquí se fundó una primitiva iglesia de San Sebastián en 1541, siendo demolida en 1550. Antonio Sillero será el encargado de construir otra nueva, cuyos trabajos duraron entre 1554-1578. A finales del s.XVI se realizaron algunas ampliaciones y,e n 1612, Lucas Hernández construiría la gran torre campanario que todavía se ve en las fotografías de antes de la reforma del s.XX

                              
En esta imagen se puede ver la iglesia de aspecto barroco, con sus cúpulas y gran torre y, enfrente, el Palacio de Tepa, con su rectangular fachada y sus dos pequeños patios. Pero durante la Guerra Civil sufrió mucho, en le verano del 36 unos grupos radicales y anticlericales la saquearon y quemaron su interior. Por si esto fuera poco, la aviación franquista soltó una bomba (en la curiosa fecha del 20 de Noviembre del 36 ) que la terminó de destrozar. Sólo quedó en pié la cabecera, la capilla de Belén o los arquitectos, la torre campanario y la fachada de Atocha, que es por donde se entra habitualmente: de aspecto muy sobrio, con un arco clásico de medio punto.. Desde el exterior se aprecia la diferencia entre la parte antigua original y la nueva de la reforma de los años 50, que es como una compacta mole donde se contraponen diversos volúmenes.

Imagen antigua de San Sebastián, con un primer plano del cementerio, la cúpula que cubría el crucero y la torre campanario ( foto de Urbanity). Hoy por ese mismo lado de la calle San Sebastián se tiene esta otra imagen:
Imagen de SIEMA Matritensis

Es la nueva entrada que se colocó para su inauguración en 1959. A la derecha se mantiene el arranque en ladrillo de la torre barroca, donde colocaron luego una espadaña con campana. Imita una fachada-retablo de las que hacían Churriguera o Ribera con una escultura en hornacina representado a San Sebastián. Según nos adentramos en su interior, percibimos que la parte situada a la derecha es la más antigua. La joya arquitectónica de la iglesia es la Capilla de Belén o de los Arquitectos. La antigua cofradía de Belén era a la que pertenecían los arquitectos. La anterior Capilla de Belén de 1693 fue remodelada por Ventura Rodriguez entre 1766-68 y se conserva muy bien. Maravillosas líneas, movimiento y estucos barrocos aprendidos por Ventura de la mano de Sachetti en las obras del Palacio Real de Madrid, ya que Ventura Rodriguez conocía al dedillo las obras de Bernini y Borromini sin haber pisado nunca Italia. 

                                 Decoración de la cúpula de la capilla de los arquitectos (SIEMA Matritensis) 


Imágenes de los pilares y el frente de la Capilla de los Arquitectos (SIEMA Matritensis)
En estas dos imágenes se aprecia el interior de la Capilla de Belén o de los Arquitectos, que siempre está protegida por una reja y cristal. En ella la planta de cruz latina se cubre con cúpula con linterna sobre pechinas. También con un gran tambor donde se abren grandes ventanas. Las naves las recorren esos pilares de capitel compuesto y una gran cornisa clásica con líneas que se quiebran. Todas las bóvedas se cubren con casetones de flores y numerosos estucos, con guirnaldas, frutos o ángeles. Al fondo hay un mural moderno de José Vaquero, representando "La huída a Egipto". Aquí están las tumbas de Ventura Rodriguez (que se enterró primero en la Iglesia de San Marcos y luego lo trasladaron aquí) y de Juan de Villanueva.
Capilla del Sagrado Corazón o del Sagrario (SIEMA Matritenis)

Esta Capilla del Sagrado Corazón también responde a una estructura de Sillero del s.XVI, aunque con añadidos en el s.XVII y s XVIII. La preside una talla de Sagrado Corazón moderno y un original sagrario diseñado por el arquitecto Francisco Íñiguez Almech. De sus paredes cuelgan lienzos del s.XVII, como la "Immaculada" de Mateo Cerezo, un "San Jerónimo penitente" de Pereda, o una "Adoración de la Eucaristía" (también del s.XVII). Justo en frente de la Capilla de los Arquitectos se encuentra la bonita Capilla de Nra Sra de la Misericordia, como se puede ver en la imagen siguiente: 

                            Imagen de Nra Señora de la Misericordia (SIEMA Matritensis)

Esta capilla está presidida por un retablo y una escultura moderna (ya que la original la destrozaron en la Guerra Civil ), pero que conservan las vestimentas originales. Alrededor de la imagen cuelgan dos bonitos lienzos de Lucas Giordan, uno representa "La Presentación en el templo" y otro "La circuncisión de Jesús":
Presentación en el templo, Lucas Giordan (SIEMA Matritensis)

Circuncisión, Lucas Giordano (SIEMA Matritensis)

Dejamos esas capillas antiguas y nos metemos en la parte nueva, construida en los años 40 y 50, siguiendo el proyecto de Francisco Íñiguez Almech. La nueva iglesia tiene enormes proporciones y planta centralizada, con forma ochavada. A los pies sitúa el coro y órgano. El altar mayor hace juego con los cuatro pequeños altares que se sitúan en los grandes pilares. Todo el majestuoso altar mayor y sagrario es obra de los Talleres Granda:
Vista del altar mayor (SIEMA Matritensis)

Arriba una vitrina con el Espíritu Santo, después el original Calvario, con la Virgen y San Juan sedentes, adaptándose a la forma del arco. En la hornacina la escultura de San Sebastián, copia de la que Berruguete había realizado para el convento de San Benito en Valladolid. La verdad es que no entiendo la vinculación de San Sebastián con el mundo de los artistas, quizás la razón hay que buscarla en que es considerado como el "Apolo cristiano" y, así como Apolo representa la belleza y las artes, pues también San Sebastián. Querría contaros ahora algunas notas biográficas sobre este santo. Nació en el año 256 en Narbona (Francia), pero se educó en Milán. Era muy guapo y de buena constitución física, además de inteligente y bondadoso. En seguida adquirió un cargo importante en el ejército romano como Tribuno de la primera cohorte de la guardia pretoriana, aunque nunca participaba en los sacrificios paganos. Comenzó a animar a sus amigos militares a hacerse cristianos como él y buscar al Dios verdadero, así que le denunciaron y fue condenado a morir a saetazos. Ese sería su primer intento de martirio y la imagen iconográfica que tenemos de él: joven, imberbe, de bello cuerpo, atado a un árbol, en posición de escorzo, desnudo y cubierto de flechas. Los soldados le dieron por muerto y le abandonaron, curándole Sta. Irene(noble y esposa de Cástulo) y otras santas mujeres. San Sebastián siguió con su labor de apostolado y le volvieron a detener para matarle a latigazos romanos en el 288. Fue enterrado en la Vía Apia, en la catacumba de su mismo nombre. En esta parte nueva de la iglesia cuelgan muchas obras sobre el martirio de San Sebastián, como los lienzos de Lucas Giordan (" Preparación del martirio de San Sebastián" y "Martirio de San Sebastián").

" Preparación del martirio de San Sebastián" (SIEMA Matritensis)

Cúpula con modernos evangelistas en las pechinas del escultor Cruz Collado(SIEMA Matritensis)

La gran cúpula de la iglesia nos recuerda a las de nervios estrellados árabes, pero aquí se abre un óculo en el punto donde se cruzan. Proporciona mucha luz. En las pechinas esculturas de los evangelistas, realizadas por Cruz Collado. Artista muy premiado, que realizó las esculturas de San Sebastián de la fachada, así como los evangelistas de las pechinas. Encima de cada una de ellas, su símbolo en estuco rodeado de alas. 

Retablo de la pasión y los siete dolores de María (SIEMA Matritensis)

Hay cuatro pequeños retablos, junto al altar mayor estarían este, con un crucificado moderno y una Soledad, escultura del s.XIX de las de vestir, y otro de un San José (copia del de Adan en San Ginés). Hacía los pies, el de la madre Maravillas de Jesús, que se bautizó en esta iglesia y el de la Cofradía de la Novena, en el que me detendré más:

Placa que recuerda la congregación de la Virgen de la Novena, cuya capilla como tal no existe
en la actualidad, pero si un retablo y recuerdo (SIEMA Matritensis)


Lienzo con de la Virgen de la Novena, llamado así por la curación de la madre de una actriz tras una novena al lienzo original, cuando estuvo colocado en la calle de Santa María (SIEMA Matritensis)

Estas dos imágenes pertenecen a la Congregación de la Virgen de la Novena: un bonito Nacimiento en un bello marco y con columnas donde aparecen un santo y un obispo portando sendas máscaras. Es la patrona de los actores españoles y esta congregación se fundó ya en el s.XVII. Además, en la iglesia de San Sebastián también tuvieron su sede las cofradías de la Soledad y de la Pasión, encargadas de las representaciones en los corrales de comedias y antiguos teatros. 

Otras obras que se pueden contemplar aquí son el cuadro del "Ángel de la Guarda" (1890), un bello Nacimiento y un San Fernando. Así como el bonito crucifijo de márfil que hay en la sacristía. Respecto al ángel de la guarda hay que recordar la vecina plaza del Ángel, que debe su nombre a un lienzo que representaba al ángel de la guarda y que procedía de la derruida Iglesia de San Felipe Neri. Una vecina lo tuvo en su casa muchos años.
Angel de la Guarda, 1890 (SIEMA Matritensis)


Crucifijo de marfil en la sacristía (SIEMA Matritensis)

Vista del coro alto y los retablos a los pies de la iglesia (SIEMA Matritensis)

A la calle de San Sebastián daba el antiguo cementerio de la iglesia, donde estuvieron enterrados famosos escritores, como Lope de Vega, según recuerda también esta placa en el interior de la iglesia
Recuerdo de la tumba de Lope de Vega (SIEMA Matritensis)

Por eso se le conocía como "el cementerio de los cómicos". Cerrado el camposanto y trasladados los cuerpos a la iglesia, en su lugar se creó en 1889 la actual floristería del Jardín del Ángel. La familia Martín la regentó y hoy la lleva Pilar Vigara. Es un local de mucho encanto, que conserva sus antiguas puertas de finas columnas de hierro y cristal, con techumbre de madera, una original fuente. Además, la belleza de sus plantas y flores enmarcadas con bisutería, pañuelos, cuadros y bellas leyendas escritas. Aquí os añado algunas imágenes que sacamos de su interior:


Imágenes de la floristeria (SIEMA Matritensis)

Dejo para el final de la entrada la otra joya de esta calle, el Palacio Tepa. Donde hoy se levanta el esplendoroso Palacio Tepa, existió en el s.XVII una casa-palacio construida en este solar por Francisco González Heredia. En los bajos de esa casona se encontraba la Fonda de San Sebastián, lugar de reunión de escritores e ilustrados famosos como Moratín o Jovellanos. Estos terrenos fueron adquiridos por el Conde de Tepa, Francisco Leandro de Viana, que estaba casado con la Marquesa de Prado Alegre. Era un hombre rico, culto e ilustrado, con gran preocupación por las ciencias y las artes. Llegó a tener una de las mejores bibliotecas de la época. El Conde de Tepa adquirió fama desempeñando varios puestos en las provincias de Ultramar, como fiscal de la Audiencia de Manila y, posteriormente, Oidor de la Audiencia del Virreinato de México. A su regreso a la Península también ocupó el cargo de Primer Ministro del Consejo y Cámara de Indias. Ya en 1792 encargó al arquitecto y académico, Jorge Durán (seguidor de las ideas de Juan de Villanueva), la construcción de su nuevo palacio. Las obras se iniciaron en 1797 y se terminaron en 1808. También se sabe que Juan de Villanueva, que era entonces el arquitecto mayor de la Villa colaboró en el diseño de la fachada, que tanto nos recuerda al de la cercana Academia de la Historia, también realizado por Villanueva (con el nombre de antiguo Rezado):

Entrada principal neoclásica (SIEMA Matritensis)

El palacio presenta tres fachadas, que dan a la calle Atocha y Plaza del Ángel las más estrechas, y esta más larga a la calle de San Sebastián, donde se sitúa la entrada principal. Consta de planta rectangular con dos pequeños patios en su interior. La planta baja presenta esas grandes puertas, que hoy están cerradas con cristales, pero que originariamente eran soportales abiertos para locales comerciales u otros usos. Toda ella está recorrida por un zócalo de granito y luego muros de ladrillo con las puertas enmarcadas por piedra. La entrada principal se destaca con esos sillares de granito y modillones sujetando una gran balconada. El resto de la fachada presenta muros de ladrillo y solo piedra en el enmarque de los balcones de lo que era la planta noble. Arriba pequeñas ventanas nos limitan con la gran cornisa y cubiertas. Hoy en día es el Hotel NH Palacio Tepa, de cinco estrellas, con un ambiente íntimo, acogedor y de lujo. Dispone salas para eventos y reuniones de trabajo y anexo está el restaurante Estado Puro de esta cadena hotelera. Se inauguró en el 2010, después de un trabajo de restauración enorme llevado a cabo por los arquitectos Javier Feduchi Benlliure y Wermer Durel. Este equipo de arquitectos supo mantener el patrimonio decimonónico que encontraron, no solo en la fachada, sino en los patios y galerías superiores, como vemos en estas tres fotos cedidas por NH:




Gracias a la amabilidad de Juan José González, el guest relation manager, disponemos de más información sobre el palacio y de estas preciosas imágenes que hubiera sido imposible sacar por nosotros mismos. Corresponden al hall situado en el antiguo patio. Podemos contemplar una reforma realizada en el último tercio del s.XIX en el patio rectangular, donde se situaron esas finas columnas de hierro pintado con capiteles geométricos. Esas mismas columnas se continúan en las elaboradas galerías acristaladas de los pisos superiores.

Aquí tenemos el otro patio con columnas, que hoy es la zona de buffet para desayunos.
Restos arqueológicos del viaje del agua y de la fonda de San Sebastián 
(SIEMA Matritensis)

Al realizar las obras para construir el hotel se encontraron unos restos arqueológicos muy importantes que ahora se exponen de manera muy didáctica, bajo ese suelo de cristal y acompañados de paneles explicativos. Los restos que aparecen junto a la puerta corresponden a la antigua Fonda de San Sebastián, con unas escaleras de bajada, un pilón, una antigua bodega y cubiertas abovedadas de ladrillo:
Bóveda de ladrillo que cubría los sótanos de la fonda (SIEMA Matritensis)

Escalera y pilón de agua en la fonda (SIEMA Matritensis)

Después, la mayoría de los restos encontrados corresponden al "Viaje de agua de la Castellana"que surtía de agua a las casas de en frente de la parroquia en los siglos XVII y XVIII. Esas conducciones se empezaron a hacer en 1613 y llevaban agua a esta zona del Barrio de las Letras. Existían por tanto numerosas fuentes públicas y privadas. Sabemos que este palacio Tepa disponía de una fuente privada en su interior. Nada más añadir mi enhorabuena a la restauración del palacio como hotel y animar a los lectores a acceder al mismo para conocerlo por dentro, tanto el hotel y los servicios que ofrece, como los restos descubiertos y el restaurante. 

Maribel Piqueras