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lunes, 27 de julio de 2015

El jardín de la Casa Sorolla

A los lectores de Madrid con Encanto quiero ofrecerles la oportunidad de conocer uno de los jardines más originales y románticos de Madrid, los jardines de la Casa del pintor Sorolla. Su existencia complementa lo que es la historia del propio Museo y sus colecciones. Los jardines forman parte de la mansión que Joaquín Sorolla se hizo construir hacia 1910, habitándola a finales de 1911. El pintor ya vivía en otra casa de la misma zona, en la calle Miguel Ángel, que también tenía un pequeño jardín. Después de años de mucho trabajo y, sobre todo, a raíz del éxito cosechado por las exposiciones individuales celebradas en la Hispanic Society de Nueva York y Boston, así como sus buenos contactos con mecenas en los EEUU, como Huntington, Ryan o el pintor Sargent, Sorolla consiguió la suficiente fama y medios económicos para hacerse una casa y jardines a su gusto. Eligió una de las mejores zonas del Madrid de principios del siglo XX, una zona residencial junto a la Castellana y sin tanto tráfico como ahora. Tampoco estaban construidos los grandes edificios de al lado de la vivienda. Encargó la edificación a uno de los mejores arquitectos de la época, Repulles, quien había realizado a finales del sXIX muchos trabajos para los sitios reales y también para los edificios públicos más emblemáticos de Madrid. Aunque era el propio Sorolla quien intervenía directamente en el diseño de la casa y los jardines.

"El jardín de su casa de la calle Miguel Ángel" J.Sorolla, 1906 (Foto SIEMA)

"Entrada al Museo Sorolla por la calle Martínez Campos" (Foto SIEMA)

"Primer jardín y entrada principal a la vivienda familiar" (Foto SIEMA)

El Primer Jardín es el que encontramos nada más atravesar la puerta de acceso de ladrillo rojo. Como el resto de jardines que rodean la vivienda,  éste también fue diseñado directamente por J. Sorolla y es de inspiración andaluza. Es el más antiguo de todos, de 1911. Se inspira en el Jardín del Laberinto de los Reales Alcázares de Sevilla, sobre todo la parte inferior de la fachada, con el pórtico de arcos clásicos sujetos por columnas, y la fuente central. Sorolla situó árboles de su tierra valenciana, como el naranjo, muchos rosales, otras plantas florales y boj recortado. También completó la decoración con numerosa cerámica, un banco y escudo de armas antiguo adosado a la pared de la izquierda, así como una gran Madonna de cerámica, perteneciente a la escuela del florentino Andrea della Robia. Imágenes de este primer jardín serían las siguientes:
"Banco corrido de cerámica con escudo y árboles junto al muro de la izquierda de entrada a los jardines" 
(Foto SIEMA)
"Vista exterior de la fachada con la casa de tres pisos de Sorolla, donde combina el estilo andaluz y renacentista de los Reales Alcázares de Sevilla" (Foto SIEMA)

"Un rincón de los jardines de su casa" (Foto SIEMA)

"Fuente y naranjo del primer jardín" (Foto SIEMA)

En sus cuadros Sorolla trabajó con profusión y delicadeza cada rincón de estos jardines. Tenemos un famoso lienzo de este primer jardín donde aparece mucho más lucido, colorista y repleto de flores.

"Vista del primer Jardín" por Joaquín Sorolla ( Exposición Jardines de Luz, 2013)

El Segundo Jardín es algo más tardío, ya que se realizó entre 1915 y 1916. Nos recuerda mucho al Generalife, incluso tiene arrayanes traídos de la Alhambra y un pilar nazarí. Encontramos también muchos elementos italianos, como la escultura del togado y las columnas. A lo lados hay bancos para sentarse, pequeñas mesas añadidas posteriormente junto a grupos escultóricos de bronce de pequeño tamaño. Sorolla se relajaba e inspiraba en estos rincones de su casa. Siempre se inspiró en los jardines andaluces. Le seducía su exotismo, su intimidad y recogimiento, pues eran pequeños rincones donde uno se aislaba entre la vegetación, las flores, el murmullo del agua y los juegos de luces. Esa intimidad y romanticismo de los jardines andaluces es la que refleja en sus cuadros y también quiso perpetuar en los de su casa. 
"Vista central del segundo jardín, con la acequia baja, los arrayanes  y las columnas y togado al fondo"
(Foto SIEMA)

"Detalle de la fuente del segundo jardín, en mármol y bronce" (Foto SIEMA)

"Vista lateral del segundo jardín, con las columnas, mesitas y subida al tercer jardín" (Foto SIEMA)

"Arrayán en flor" (Foto SIEMA)

Joaquín Sorolla había recorrido Andalucía buscando inspiración para la Exposición de 1909 en Nueva York. En los jardines de los Reales Alcázares de Sevilla y en los pequeños patios y jardines de la Alhambra huye de lo folklórico y de la representación de la figura humana. Busca el recogimiento, la intimidad, la luz, la poesía, el agua. Utiliza modernos enfoques que le acercan al Simbolismo o Modernismo. Destaca la importancia del agua en las representaciones de jardines. El agua a la que tan acostumbrado estaba en su tierra natal, Valencia: agua en los canales, acequias, fuentes y el famoso mar. Desde la Alhambra escribió a Clotilde en 1910 " La fiesta del agua puede llamarse a ver correr esa profusión en canalillos, tazas y surtidores, es una armónica música. Esa arquitectura es música también (como tú sabes) así que para mí fue un rato delicioso. Pensé mucho en tí". Este texto nos refleja a ese Sorolla romántico y siempre enamorado de su mujer. Esa situación íntima de su alma la transmite también en las vistas de los jardines que realizó.

" Segundo jardín pintado por el propio Sorolla" (Foto SIEMA)

" Rincón de este segundo jardín y subida al tercero pintado por nuestro artista" ( Exposición Jadines de Luz, 1913)

El Tercero de los Jardines exteriores se plantó entre 1912 y 1913, pero se renovó un poco más tarde, en 1917, una vez que se había terminado el segundo de los jardines. El saliente de la rotonda del piso principal, cuya balconada semicircular mira directamente aquí, y las escaleras de subida al estudio, proporcionan una planta muy irregular a este jardín, lo que le impidió darle un aspecto más hispano-árabe. La alberca es sevillana y presenta unas figuras alegóricas en bronce, dos esculturas femeninas diciéndose secretos. Es la Fuente de las Confidencias, de Francisco Marco Díaz Pintado.

"Fuente de las confidencias" (Foto SIEMA)

"Mirador semicircular al tercer jardin" (Foto SIEMA)

"Mirador visto desde el salón, con bustos de Capuz representando a la familia" (Foto SIEMA)

"Vista de la pérgola del tercer jardín y busto de Sorolla" (Foto SIEMA)

"Pérgola italianizante sujeta por columnas. Al fondo el arranque de las escaleras decoradas con cerámica, que son las que conducen al gran estudio del pintor" (Foto SIEMA)

En los últimos años, especialmente desde 1916 en adelante, Sorolla trabajó pintando cada detalle de estos jardines. Un rincón con columnas, una fuente, un rosal, una escultura, un arrayán, un trocito de escalera, cualquier ángulo con sus reflejos de luz y color. Nos ha dejado obras maestras que son pura poesía de luz y colorido, donde se centra en lo más esencial del objeto. 

"Vistas tardías de los jardines de su casa" (Foto SIEMA)

Estando pintado en 1923 bajo la sombra de esta pérgola le vino una hemiplejia de la que no se recuperaría. En su estudio principal se conserva el retrato de la mujer de Pereda que estaba pintando, junto a la silla, caballete, últimos botes de óleo y pinceles. 
"Silla, útiles y último cuadro que estaba pintando Sorolla en 1923" (Foto SIEMA)

También quería mencionar en este blog el patio y jardín interior andaluz, más concretamente de Córdoba, que está situado en la planta baja de la vivienda y que sirve para iluminar tanto el estudio, como el resto de la casa. Es un patio cuadrado organizado en torno a una fuente de azulejería de Triana. Había originariamente dos cipreses y muchas plantas andaluzas. La palmera se añadió después. En los pasillos que rodean a este patio se disponían, en tiempos de Sorolla, unas estanterías de madera para exposición de parte de su inmensa colección de cerámica. Actualmente las estanterías se reformaron y son de pladur. Pero podemos contemplar la cerámica de Puente de la Reina, platos, vajillas, tazas, chocolateras, benditeras y vasijas varias. 
" Patio andaluz de la parte baja" (Foto SIEMA)

" Otra vista del mismo patio andaluz" (Foto SIEMA)

" Platos de cerámica de Puente de la Reina (Toledo)" (Foto SIEMA)

"Platos para colocar tazas de chocolate" (Foto SIEMA)

"Colección de benditeras" (foto SIEMA)

Quisiera hacer de esta entrada un pequeño homenaje a mi amiga Emilia, recientemente fallecida, para la cual el Museo y jardines de la Casa Sorolla era su monumento preferido de Madrid. También me gustaría destacar dos impactantes obras de nuestro artista, que representan esos patios hispano-árabes en los que se inspiró para los jardines y fuentes de su propia casa. Las dos obras se encuentran en el Museo Sorolla. Uno es "Reflejos en la fuente" (Reales Alcázares de Sevilla, 1908)  y otro "Patio de Comares. Alhambra, Granada" (1917). En el primero de ellos si exceptuamos un 10% de la parte superior del lienzo, el resto del cuadro son puro reflejos de las arcadas renacentistas de los Reales Alcázares y la fuente de bronce en el centro del estanque. En torno a la fuente y la caída del agua, Sorolla utiliza un óleo mucho más espeso, con pinceladas concéntricas y semicirculares siguiendo el movimiento del agua. El reflejo del edificio es a grandes manchas, transmitiendo serenidad y ausencia de movimiento en la parte de abajo.  En la otra obra, la del Patio de Comares, ya encontramos un Sorolla donde busca más lo esencial, apenas hay detalles en la arquitectura de la Alhambra, también se centra en el reflejo de la parte del estanque, cortando donde le interesa el enfoque, como la técnica fotográfica, y pintando a grandes pinceladas y contraste de colores. Espero que os gusten tanto como a mi. Hasta pronto:

Maribel Piqueras

"Reflejos en la fuente" (J. Sorolla. Museo Sorolla)

" Patio de Comares, la de abajo" (Foto SIEMA)

martes, 18 de noviembre de 2014

Sorolla y Estados Unidos

Con esta entrada pretendo dar unos flashes sobre la importante relación del pintor Joaquín Sorolla y los Estados Unidos, basándonos en la completa muestra que se expone en el Mapfre de Recoletos. Intentaremos reflejarlo de modo riguroso, a la vez que práctico y ameno. Para saber más, en diciembre del 2014 repetiremos con SIEMA (www.siema.es) las visitas a la exposición los días 19 y 21 en un horario bueno para profesionales

1. INTRODUCCIÓN

Joaquín Sorolla nació en Valencia en 1863 y falleció en su casa de Madrid en 1923. Desde muy pronto empieza a ser un pintor cosmopolita, también muy interesado en las nuevas tendencias pictóricas. Estudió en Roma becado por la Diputación Provincial de Valencia entre 1885-90 y en esa ciudad italiana vivió los primeros años de su matrimonio con su adorada Clotilde, con la que se casó en 1888. Ya desde 1880 Sorolla mantenía amistad con el padre de Clotilde, el fotógrafo Antonio García Pérez y nuestro artista admiraba y conocía la técnica fotográfica (cuyos enfoques y encuadres aplicaba en sus obras). También conoció en París a los pintores que trabajaban la temática de realismo social. Antes de exponer en los EEUU en 1909 había expuesto ya en París (1906) y Londres (1908) con gran éxito.

Ahora se pueden contemplar, sin salir de España, obras que se encuentran el la Hispanic Society de Nueva York, en el Museo Metropolitan o la Morgan Library de la misma ciudad. Así como del Art Institute de Chicago, del Museum of Fine Arts de Boston, del Philadelphia Museum of Art, de San Diego, Los Ángeles y en otros museos o colecciones privadas de los Estados Unidos.

"Autorretrato de Sorolla" (1909. Museo Sorolla)

2. PRIMERAS OBRAS EN LOS EEUU

Sorolla ya gozaba de gran fama en Norteamérica mucho antes de la Exposición organizada en 1909 en la Hispanic Society. Sus cuadros llegaron antes que él allí, por los tratantes que los adquirieron en las exposiciones de París, Munich, Berlin o Londres. También había conocido en Europa a pintores norteamericanos con los que entabló amistad, como John Singer Sargent, y que le introdujeron en los círculos sociales importantes de aquel país.En estas primeras obras lo que destaca es la temática de realismo social, igual que en las novelas de los regeneracionistas y de su amigo Blasco Ibáñez, por eso insiste en las notas dramáticas en estas pinturas. Un ejemplo de ello es la obra "Otra Margarita", que representa el primer cuadro importante de Sorolla en los EEUU y que obtuvo la medalla de honor en el World Columbia Exposition de Chicago. Basada en una escena que él mismo presenció en el tren. El traslado de una mujer llamada Margarita, esposada y detenida por haber asfixiado a su hijo. Llama la atención el juego de luces y sombras, la composición en diagonal del banco con la horizontal del vagón y los encuadres.
"Otra Margarita" (1892. Museo de Washington. Univ Saint Louis, Misouri. De Joaquin Sorolla en ediciones Polígrafa)

3. HUNTINGTON COMO MECENAS DE SOROLLA

Archer Milton Huntington  fue el gran mecenas de Sorolla en los EEUU. Era un millonario enamorado de la cultura española, que había fundado en 1904 una especie de centro de estudios hispanos en Nueva York, la Hispanic Society. Hay que pensar que las relaciones entre España y los Estados Unidos no eran muy buenas a finales del sXIX por la crisis con las colonias de ultramar. Huntington buscaba unas buenas relaciones entre ambos países a través de la cultura. Incluso llegó a decir "España se hundió tras la derrota que la inflingimos, pero ha respondido con el rayo del arte". Contempló la obra de Sorolla en la muestra celebrada en Londres durante 1908 y se propuso entonces organizar una retrospectiva en Nueva York. Se inauguró en febrero de 1909 con un éxito inimaginable. Desde Nueva York se llevaría, reduciendo algo el número de obras, hasta Buffalo y Boston. Y dos años después, el mismo Huntington, patrocinaría otras dos exposiciones de Sorolla celebradas en Chicago y Saint Louis en 1911
"Aldeanos leoneses" (1907, Hispanic Society. Foto celempresas.blogspot)
"Retrato de Alfonso XIII" (1910, Hispanic Society)
También en ese mismo año de 1911 Huntington encargó a Sorolla la realización de un friso con personajes ilustres de España para la Biblioteca de la Hispanic Society, que se había construído en 1909. Sorolla aceptó, pero cambiando algo la idea original. En vez de personajes, desarrollaría escenas costumbristas de todas las regiones de España. Para ello Sorolla recorrería todos los caminos de España hasta 1919 pintando al aire libre los diferentes grupos, pero sin la visión negativa que ofrecía Zuloaga, sino escenas llenas de colorido, folclore y luz. El conjunto dedicado a Castilla fue el que se terminó primero y el que ocupaba más. El friso era impresionante, ya que se extendía por 70 ms de largo y con  4 m de altura. Este agotador trabajo repercutiría en la salud de Sorolla. En el año 1918 Huntington vino a visitarle a Madrid. Era tal la fama que tenía nuestro protagonista que, ese mismo año, Sorolla es nombrado vocal del patronato del Museo de Arte Moderno de Madrid y, al año siguiente, profesor de colorido y composición en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando.
"La fiesta del pan" (Friso de la Hispanic Society. Foto Museo del Prado)

4. LOS ENCARGOS DE TOMAS FORTUNE RYAN

Sorolla conoció a Ryan, otro hombre de negocios coleccionista de obras de arte, a través de Huntington en la muestra que se celebró en 1909 en Nueva York. El primer encargo que le hizo Ryan fué la obra de gran formato "Colón saliendo del Puerto de Palos" para la cual Sorolla se recorrió las diferentes ciudades relacionadas con Colón en Andalucía a la vez que pintaba rincones de jardines de la zona. Después, Ryan adquiriría más de 20 obras de la exposición de Chicago de 1911. También le encargó un maravilloso retrato que se expone en esta muestra y que pintaría cuando ambos se encontraron en 1913 en París, junto a Rodin, su amigo común. 

En general, a los coleccionistas norteamericanos les fascinan los temas de costumbres regionales españolas, los jardines con notas exóticas hispano-árabes, Andalucía y los elegantes y luminosos retratos de Sorolla.

"Sorolla retratando a Ryan en París( Foto abc.es)

"Colón saliendo del Puerto de Palos"( 1910, Mariners´Museum Newport Virginia. Foto anabad.es)

"Sala de Embajadores" (1909, Virginia Historical Society. Foto vivancosculturadelvino.es)

5. RETRATOS PINTADOS EN LOS ESTADOS UNIDOS

A Sorolla no le gustaba pintar retratos, salvo si era de los miembros de su familia o retratos al aire libre. Como dato curioso el primer retrato que pintó de alguien que no perteneciera a su familia fue el del "Rey Alfonso XIII en la Granja con uniforme de husares" en 1907. Huntington le convenció para retratar personalidades famosas españolas, sobre todo relacionadas con el mundo del arte o la literatura. También trabajó personajes importantes de la sociedad americana. Incluso estuvo viviendo un tiempo en la Casa Blanca con el presidente Taft y su familia que, además, hablaban español. En este género no pinta con tanta libertad, ya que está sujeto a los gustos de quien realiza el encargo. Algunos insisten mucho en la decoración, como la culta Juliana Arnow Ferguson, coleccionista de antiguedades egipcias, o el rococó retrato pintado en París de Lillian Duke. Otros resaltan solo al personaje, como el sencillo y sensual colorido de Mrs William Gratwick
"Mrs William H. Gratwick"( 1909, Col. particular. Foto vivancoculturadelvino.es)

"Louis Comfort Tiffany"(1911, Hispanic Society. Foto teinteresa.com)
El más espectacular, sin duda, es el del hijo de la saga de joyeros Tiffany, pintado en su casa de Long Island, con el mar de fondo y que aparece pintando un lienzo, todo él elegantemente vestido de blanco y rodeado de una explosión de color a sus espaldas ( violetas, blancos, amarillos, azúles y verdes se abren en forma de arco). Louis Comfort había conocido a Sorolla en la exposición de 1909 y allí le enamoró el retrato del pintor Raimundo de Madrazo en su jardín.
"Raimundo de Madrazo" (1906, Hispanic Society)

6. RETRATOS VENDIDOS EN EEUU

La mayoría de estos retratos adquiridos en los Estados Unidos pertenecen a su mujer o al mundo de la cultura española, como los de Madrazo, Aureliano de Beruete o Blasco Ibañez. En algunos de ellos se ve la influencia velazquiana en el fondo neutro y el porte. Clotilde siempre era su modelo preferido, la vestía de elegantes trajes comprados en París. La pintaba con un encuadre cercano, un punto de vista alto y, para el negro procedía de manera diferente a la hora de aplicar el color. Ya que en "Clotilde de traje negro" primero dibuja con carboncillo las líneas del vestido y sus pliegues y, más adelante, le aplica el color negro.
"Clotilde en traje negro" (1906, Museo Metropolitan de N. York)
"Sorolla retratando a Clotilde" (Foto Sorolla, ed polígrafa)

7. ESCENAS DE PLAYA

Los cuadros de playa como temática independiente aparecen a partir de 1904 en Sorolla. Nuestro artista nos enamora, como también hizo con los norteamericanos, con esas escenas de mar y playa tan directas, donde domina la luz. Muchas son de sus estancias en Javea en 1905 o de otras playas valencianas. ¡ Qué diferentes de las playas del norte de España!. En Biarritz o Zarauz pasa temporadas con su mujer e hijas. Entonces se entretiene más en la elegancia de los atuendos, los golpes de viento y contrastes lumínicos. Siempre suele recurrir a las mismas características:
  • Pintura al aire libre 
  • Suelen ser grandes formatos
  • Encuadres y técnica fotográfica, como enfoques o desenfoques, encuadres oblicuos.
  • Síntesis descriptiva frente al detallismo
  • Punto de vista alto y cercano
  • La luz es fundamental, no como objeto en si mismo como interesaba a los impresionistas, sino como energía que transforma la naturaleza
  • Factura suelta y pinceladas anchas
"Bote blanco" (1905, col particular. Foto planmadrid.es)

"Paseo por el faro"(1906. Museo Fine Arts de Boston)

"Saliendo del baño" (1908, Hispanic Society. Foto rev. Atticus)

8. PAISAJES Y JARDINES

Aureliano de Beruete le animó a trabajar los temas de jardines y paisajes. Durante los años de 1906 realizó visitas a Segovia y Toledo, realizando vistas muy solemnes. En 1908 recorre Andalucía buscando inspiración para las gran exposición de 1909 . También en 1910 y 1911 pintará muchos jardines de los Reales Alcázares de Sevilla o de la Alhambra. Sus vistas de alejan del paisaje tradicional o de lo folclórico, ya que lo que buscan son rincones recogidos, íntimos, con luz y color y sin personas. Modernos enfoques más próximos al modernismo, simbolismo o la poesía. Destaca la importancia de los juegos de agua y reflejos en esos jardines. 

9. APUNTES, MANCHAS Y NOTAS DE COLOR

Aquí podemos contemplar sus apuntes o bocetos para las grandes obras, su modo de trabajar. Algunos marcos en dorado con hendiduras paralelas son los originales. 

10. IMPRESIONES URBANAS

Sorolla siempre está pintando en su cabeza, como también comenta su nieta Blanca. En estas pequeñas salas observamos guaches pequeños con vistas desde su Hotel Savoy sobre Central Park o la Quinta Avenida. Sucesos tan distintos como la nieve en la ciudad, coches, maratones. Los pintaba en los propios cartones de camisas para la lavandería. También en los reversos de los menús dibujaba personajes del restaurante. No conviene dejar de ver la galería fotográfica del final de la exposición. 

Espero que os haya gustado tanto como a mí. Además de seguirnos en el blog, donde se facilitan los comentarios, Podéis acompañarnos en las diferentes visitas programadas o seguirnos en www.siema.es o facebook Proyecto Siema. Hasta pronto.

Maribel Piqueras