En el verano del 2023 se abrió este nuevo espacio expositivo en Madrid, con entrada al fondo de la plaza de la Armería, junto a la catedral de la Almudena. Se nos muestra un recorrido a través de la historia de España, mediante obras guardadas en los sitios reales, algunas estaban en los depósitos de Patrimonio Nacional, y otras que han sido sacadas expresamente de esos palacios y monasterios para exponerlas en estas nuevas salas. La Galería de las Colecciones Reales es un proyecto del que podríamos remontarnos a la II República, cuando tras decidir tirar las Caballerizas de Sabatini por parte del Gobierno, se dieron cuenta que necesitaban un espacio donde alojar todos esos carruajes históricos que se guardaban en ellas. Así, el 6 de mayo de 1936 se decretó la creación de un Museo para armas, tapices y carruajes, que no pudo llegar a ser efectivo a causa del estallido de la Guerra Civil. Hubo varios intentos de creación de ese museo durante la época franquista, hasta que en 1998 se retomó de nuevo el proyecto. Convocándose un concurso que se adjudicó en el 2002 al equipo de arquitectos Mansilla y Tuñón, quienes ya habían desarrollado con éxito otros espacios museísticos en España. En el 2006 se empezó la ejecución de las obras, llegando en el 2021 al primer acceso desde la explanada. Una obra que contó con muchísimas dificultades, no sólo dadas por lo difícil del terreno (cimentación sobre arena, lleno de restos arqueológicos), sino también problemas presupuestarios y administrativos, así como por las enormes dimensiones de la obra, falleciendo incluso uno de los arquitectos, Mansilla, en esos años.
Restos de muralla árabe del s IX (SIEMA Matritensis)
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martes, 10 de octubre de 2023
Claves para la visita a la Galería de las Colecciones Reales. Austrias.
Como nos hemos dado cuenta que la gente se pierde en la historia y que es demasiado museo para verlo en poco tiempo durante las visitas, creo conveniente hacer esta entrada, hoy sobre la planta -1, dedicada a la dinastía Austria y, más adelante escribiré otra sobre el coleccionismo y gusto estético en la época de los Borbones. Por cierto, en esta planta -1 se muestran los restos de muralla islámica encontrados, acompañados de un pequeño video sobre los orígenes de Madrid.
El itinerario comienza con el final de la dinastía de los Trastámara. Aunque al principio vemos una corona del Tesoro visigótico de Guarrazar que se conservaba en Palacio Real (lo cual nos remonta a la monarquía visigoda). Nos introducimos en la figura de la reina Isabel la Católica, como iniciadora del coleccionismo real. Le gustaban los retratos y obras devocionales religiosas, así como las joyas. Gustaba más del estilo flamenco, mucho más realista que el italiano. Una reina envejecida aparece en el retrato que nos muestra Juan de Flandes, en el que no hay símbolos reales, más que en el león rampante de la camisa. Es de una gran majestuosidad, donde el contraste de la luz que proporcionan los blancos de la cofia, velo y camisa, con el resto es maravilloso. La reina lo regaló a los monjes de la cartuja de Miraflores, donde estaban enterrados sus propios padres. Éstos se lo regalaron al primer Borbón, quien llevó el retrato a palacio real, donde Franco se lo llevó a su despacho del Pardo. También se exponen 15 tablas del políptico de la reina Isabel la Católica, realizadas por Juan de Flandes, y que la reina siempre llevaba consigo.
Aparición de Cristo a María Magdalena, del Políptico de la reina
Isabel la Católica ( Patrimonio Nacional)
Muy interesantes también los antiguos tapices flamencos del s XV. Uno de los más antiguos, "El Nacimiento de Jesús" (1492) fue un regalo a los RRCC del antiguo rabino, Abraham Seneor, ya convertido al cristianismo como Hernán Nuñez Coronel. Se lo regaló a sus padrinos, Isabel y Fernando , en la villa de Alcalá de Henares. Inspirado en los retablos flamencos, incluso con bordes de arquitectura gótica. O también los conocidos como del "maestro de los paños de oro" o Pierre de Eguien, comprados por Juana de Castilla en Toledo en 1502. Compró seis piezas que colgaban de sus estancias en el palacio de Tordesillas y donde las localizó su hijo, quien mandó que saliera la serie completa para regalárselos a su esposa, Isabel de Portugal con motivo de su boda en 1526.
nacimiento de Cristo ( Patrimonio Nacional )
Con Carlos I de España y V de Alemania se inicia la dinastía Austria. Se le puede considerar como un caballero medieval, siempre al frente de su ejército, buscando la unificación de un gran imperio bajo el Catolicismo en su persona. Sus gustos coleccionistas estaban enfocados en manifestar la majestad de su persona y del reino a través de las artes. Para ello contrató a Tiziano como retratista. O encargó la serie de tapices sobre la conquista de Túnez. También vemos elaboradas armaduras por talleres milaneses o alemanes. Muy interesante el arnés que usó en la batalla de Mülhberg, realizado por Desiderio Helmschid en acero y bronce dorado en 1544. También podemos contemplar su silla de manos en la zona de exposiciones temporales, imprescindible cuando se trasladaba a pesar de la fuerte gota que sufría. Muy interesante también la armadura que ya mayor le regaló su hijo Felipe II (del taller milanés de los Negroli, y donde se aprecia que estaba ya muy hinchado y bajito). Su mujer apreciaba más la riqueza de los materiales en que estaban realizados los objetos artísticos que el estilo en sí .
creador de la orden del vellocino de oro en 1430. Pertenecía a la colección de Isabel de Farnesio y lo podemos contemplar en la planta -2 (SIEMA Matritensis)
Felipe II tenía un concepto de las artes muy diferente de su padre. Ya se le puede considerar como un príncipe renacentista amante de coleccionar libros, mapas, pinturas, escultura, mecanismos tecnológicos y desarrollar unos jardines con fuentes renacentistas maravillosas en los diferentes sitios reales, como Aranjuez o el reservado de la Casa de Campo. Podemos ver la Fuente del Águila, que algunos vimos hace tiempo en la universidad del Escorial, pero que se mantuvo luego en depósito. La encargó Felipe II como homenaje a su padre, de ahí el nombre por el águila bicéfala que la coronaba. También águilas y toisón de oro aparecen tallados en la parte inferior. Realizada en el s XVI en mármol, estuvo en los jardines del reservado de la Casa de Campo en su origen.
En la sala dedicada a Felipe II se pueden contemplar manuscritos, como un original de Santa Teresa de Jesús, proveniente de la Biblioteca del Escorial, relojes como el "candil" (de los primeros de uso nocturno con iluminación), tapices con temática renacentista o tapices inspirados en pinturas del Bosco sobre cartones de Peter Brueghel el viejo, así como la Adoración del nombre de Jesús del Greco. Todas esas obras provenientes en depósito del Monasterio del Escorial.
Felipe III intervino en los sitios reales, como el palacio del Pardo, donde mandó cerrar las galerías Norte y Sur tras las obras encargadas a Francisco de Mora a consecuencia de un incendio. También adquirió retratos, pintura religiosa o histórica para los diferentes monasterios y sitios reales, como la Encarnación, de donde proceden el retrato del rey realizado por Bartolomé González, magnífico seguidor de Pantoja de la Cruz o el cuadro titulado "Intercambio de princesas", de Pablo Van Meulen. En el se muestra la ceremonia que tuvo lugar en 1615 en el Bidasoa, donde se intercambiaron la princesa Ana (hermana de Felipe IV y que casaría con Luis XIII) con la princesa Isabel de Borbón (que sería mujer de Felipe IV) para sellar la paz con Francia. Para el monasterio de las Descalzas encargó el retrato de su primera hija, Ana de Austria. Espectacular retrato infantil de Pantoja de la Cruz. Un papel fundamental tuvieron estos monarcas en cuanto al patronato real de los monasterios. Un apartado que se explica muy bien en la Galería. De uno de esos monasterios, el de monjas agustinas de Santa Isabel, procede el original juego litúrgico realizado en plata, bronce y coral con la técnica de Trapani,
y llena de amuletos (SIEMA Matritensis)
(SIEMA Matritensis)
Crucificado de Bernini (Patrimonio Nacional)
Felipe IV fue un "Austria menor" que engrandeció Madrid y el patrimonio de los diferentes sitios reales. Mandó construir el palacio y jardines del Buen Retiro. El propio rey tenía una personalidad muy apasionada y era muy sensible al arte y la literatura. A él le debemos numerosas adquisiciones para las colecciones reales, tanto encargadas a artistas españoles o extranjeros, como conseguidas en subastas por Europa. Piezas destacadas de la sala dedicada a este monarca serían: "Salomé con la cabeza del Bautista", de Caravaggio (procedente del inventario del virrey de Nápoles. Lució en el Escorial y en el Palacio Real); el Cristo de bronce de Bernini realizado para el panteón del Escorial, y que lució después en la capilla del colegio, para pasar al museo de la celda prioral baja; o el gran caballo blanco de Velázquez, parecido al que el pintor realizó para el Conde Duque de Olivares y que apareció en las obras inventariadas de su propio estudio. También italianas son el Tabernáculo realizado por el orfebre sienés, Doménico Montini, en 1619, como encargo para la iglesia Annuziata de Nápoles. El virrey de esta ciudad se lo regaló a Felipe IV añadiendo su escudo. Es un maravilloso trabajo de plata, bronce y piedras duras de los talleres florentinos. Estuvo en la capilla del Alcázar, salvándose de las llamas. Igualmente impactante el altar que uso para su capilla privada el propio rey, realizado según diseño de Pietro de Cortona y que representa al Papa León Magno frenando a Atila a las puertas de Roma. Éste fue un regalo del cardenal Barberini al rey Felipe IV.
trabajo de piedras duras (SIEMA Matritensis)
realizó en el Vaticano (SIEMA Matritensis)
La historia de España en la época Austria termina con el último rey de esta dinastía, Carlos II. También se mostró interesado en adquirir obras para los sitios reales y reformó algunas iglesias y conventos. Destaca la carroza negra, de la reina regente Mariana de Austria, que sigue los modelos franceses de la época de Luis XIV, con buen sistema de amortiguadores y de giro, así como dotada ya de cristales. Parece ébano, pero es nogal tintado, con una talla muy minuciosa. Vemos también el retrato de un Carlos II adolescente en el salón de los espejos del antigua Alcázar de los Austrias (realizado por Carreño de Miranda en 1675). Impresionante la escultura del "Arcángel san Miguel venciendo al demonio", de la Roldana, por todo lo que representa esta mujer y su forma de esculpir y que fue nombrada escultora de cámara por el rey Carlos II. La finura, divinidad y dulzura de la talla del arcángel contrasta con la carnalidad y detalles que lleva el demonio. Terminaríamos el recorrido con lo que queda del retablo para la iglesia del hospital de Montserrat, situado en la plazuela de Antón Martín hasta 1903. Esculpido por Churriguera con columnas salomónicas decoradas con vides, siguiendo las trazas arquitectónicas de Francisco Herrera el Mozo (impresionantes columnas salomónicas de 5,65 ms de altura). Como veis, un contenido que merece la pena disfrutarlo con tiempo.
Maribel Piqueras
(SIEMA Matritensis)
(SIEMA Matritensis)
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domingo, 21 de junio de 2015
Plaza del Cascorro y Eloy González
En un lugar tan emblemático como la llamada Plaza del Cascorro podíamos decir que comenzaría el Rastro madrileño, ese peculiar mercado de los domingos. Cuando hacemos recorridos por Lavapiés con Siema Matritensis (www.siema.es) solemos empezar en la estatua a Eloy Gonzalo situada en el centro de la misma plaza. Muchos madrileños piensan que Cascorro es el nombre de un señor, pero no es así. Cascorro es una villa de Cuba, situada a 60 Km de La Habana, en la famosa provincia de Camaguey.
En el asedio a la villa de Cascorro en 1897 logró ser un héroe nacional Eloy Gonzalo. Eloy tuvo una infancia mísera y triste, que empezó cuando su madre le abandonó de bebé. En su juventud buscó un futuro ingresando en el cuerpo de carabineros, incluso estuvo prometido a una bella mujer. Pero ella le dejó y le fue infiel con uno de los oficiales. Eloy los descubrió y amenazó a susodicho oficial, lo que le costó una pena de doce años de prisión por insubordinación. Las revueltas en Cuba fueron su vía de escape, ya que al necesitar personal militar allí hicieron la vista gorda sobre su pena y le permitieron ingresar en el regimiento de Infantería Mª Cristina nº 63. Enviado de misión en Cuba en 1896 logró defender heroicamente el puesto de Cascorro. En esta localidad 170 españoles resistían el asedio de 3000 cubanos que les acorralaban.
"Azulejo de la Plaza de Cascorro y curiosos reflejos del otro lado de la plaza en el bar"
(Foto SIEMA)
"Estatua de Eloy Gonzalo" (Foto SIEMA)
La escultura en bronce representa a Eloy con los elementos característicos utilizados para lograr su hazaña. En el puesto sabían que la única manera de salir de ahí, aunque con muchas probabilidades de que no resultara eficaz, era hacer saltar el polvorín de armas y fortaleza de los rebeldes. Eloy se ofreció voluntario para realizar esa gesta. Se armó con un bidón de gasolina, una antorcha, su fusil y una soga atada. Lo de la cuerda era por si moría que los suyos pudieran tirar de la soga y recuperar el cuerpo. Se internó en la noche y sus compañeros vieron como saltó por los aires la fortaleza, pero en la humareda, a lo lejos, apareció andando tan pancho Eloy Gonzalo. Al regresar a España, en el último año de la regente Mª Cristina, madre de Alfonso XII, es decir en 1901, su propio hijo inauguraría el famoso monumento. Situado en el centro de la plaza sobre un pedestal de piedra con pilares en las esquinas y la placa que indica el nombre y el año de colocación de la misma.
Para la regente recordar estos hechos suponía una gran alegría cuando España estaba inmersa en la depresión y decepción de la crisis provocada, tan solo unos años antes, con la pérdida de Cuba, Filipinas y Puerto Rico en 1898, A esa tristeza se había añadido el asesinato de Cánovas del Castillo, gran artífice de la restauración monárquica y un enorme apoyo para Mª Cristina. Hoy en día están mejorando las relaciones con Cuba, por eso quería recordar en este blog este trocito de Cuba en Madrid. También existe un gran monumento dedicado a Cuba en el parque del Retiro, pero realizado mucho después. Ese monumento a Cuba se empezó en 1931, con la República, pero su construcción se alargaría en el tiempo, ya que no se acabaría hasta 1952. En él intervinieron artistas de la talla de Benlliure, por ejemplo, quien esculpió muchos de los bronces.
"Monumento a Cuba en el Retiro" (Foto SIEMA)
En lo alto del conjunto aparece una alegoría de la isla de Cuba, en forma de mujer, destacando también los bronces con la nao y los animales tropicales, como galápagos o iguanas.
"Detalles del monumento a Cuba en el Retiro, con los fantásticos bronces de animales de los que salen chorros de agua" (Foto SIEMA)
Volviendo a la Plaza del Cascorro recomendaría desayunar en la China Mandarina con sus ricas tartas de chocolate, manzana o limón. También puede pararse a tomar un brunch rico y sencillo mientras trabaja en una de sus amplías mesas. Este local lleva un año abierto con éxito en esta plaza tan castiza y, a pesar de su nombre, no es uno de los negocios regentados por chinos que abundan el Lavapies. Está decorado por Estudio Plantea en maderas de tonos suaves y oscuros, grises o azules, pero a los que sus amplias cristaleras a la plaza iluminan enormemente. Las columnas decimonónicas altas y centrales del bar le dan mucho encanto.
"Interior de la China mandarina" (Fotos SIEMA)
"China Mandarina" (Foto SIEMA)
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