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jueves, 11 de mayo de 2023

convento Mercedarias de D.Juan de Alarcón

 Hoy me voy a detener en uno de los conventos barrocos más difícil de ver en Malasaña y que, además, aloja el cuerpo incorrupto de la beata Mariana de Jesús, que es copatrona de Madrid. Me refiero al convento de Mercedarias de Don Juan de Alarcón. Situado en la calle Valverde nº 15, pero a la iglesia se entra por la esquina de la calle Puebla. Aunque es una fundación de 1606 debida a una piadosa viuda burgalesa, Dª María de Miranda (señora de Montalvo), popularmente se le conoce con el nombre de su confesor, D. Juan de Alarcón, quien fue el ejecutor de sus últimas voluntades. Este dió posesión a las monjas de dicha fundación el 9 de febrero de 1609, pero las obras de construcción de la iglesia no comenzarían hasta 1643, quedando terminadas por Eugenio Diego Delgado en 1656. Delgado trabajaba con Gómez de Mora y en la iglesia se pueden apreciar las líneas originales arquitectónicas del barroco madrileño, así como otras obras de arte como el retablo mayor. Los últimos estudios demuestran que Delgado estuvo trabajando para la familia de los Cortizos: Luisa de Hierro y su cuñado, Sebastián Cortizo, crearon un patronato para continuar las obras de la iglesia y también tener allí su panteón familiar. Eran una familia de conversos judíos, pero protegidos por el valido Luis de Haro. Tras atravesar por una gran crisis económica, esta familia de los Cortizos vendió el patronato a Laura María Lentini (Duquesa de la Montaña) quien, como estaban mal vistos por la sociedad del momento los conversos judíos, decidió borrar su huella en la decoración de la iglesia y realizó algunos cambios incluso en los escudos de los Cortizo que todavía se mantienen.

                       Vista general del convento de las Mercedarias de D. Juan de Alarcón, 
                                    con la iglesia en primer plano (SIEMA Matritensis)

Entrada de granito barroca al colegio por la calle Valverde. En la parte superior
el escudo de la orden Mercedaria (SIEMA Matritensis)

Fachada y entrada lateral al convento por la calle Valverde. Vemos la Inmaculada en la 
hornacina y los escudos retocados de los Cortizos  en los laterales (SIEMA Matritensis)

Fachada principal de la iglesia por la calle Puebla (SIEMA Matritensis)

Otra entrada principal al convento por la calle Puebla (SIEMA Matritensis)

Al exterior el convento ocupa un gran solar. El conjunto está formado por el convento en sí, el colegio y la iglesia. Las Mercedarias no son monjas de clausura, sino que se dedican a la enseñanza. En el exterior vemos los muros de ladrillo lisos, el granito en zócalos y molduras de las puertas, los alerones de madera y las cubiertas de teja. Siguiendo las líneas de la arquitectura religiosa barroca madrileña, que se inspira en la iglesia de la Encarnación. La fachada de la iglesia tiene una estructura vertical dividida en tres cuerpos: tres arcos de entrada sujetos sobre pilares de granito, siendo mayor el arco central; el cuerpo central con las ventanas que iluminan el coro alto; frontón triangular con cruz para remate. Toda la estructura flaqueada por dos pilastras gigantes toscanas.

                     Interior de las Mercedarias con su importante retablo central (SIEMA Matritensis)

La iglesia presenta en planta una cruz latina. El crucero es muy corto y se cubre con una sencilla cúpula con pechinas decoradas, visible desde el exterior. La nave presenta tres tramos abovedados con lunetos laterales que la iluminan. Todas las molduras decorativas de yeso son muy sencillas. 

                          Bóveda central y cubiertas de la iglesia, de gran sobriedad (SIEMA Matritensis)

Llama la atención y es la joya barroca de la iglesia su retablo mayor. Fue tallado en madera policromada en dorados por los hermanos de la Torre. De un gran arco sostenido por columnas corintias cuelga el gran lienzo del pintor Juan de Toledo, de casi 8 ms de largo, titulado "La Apoteosis de la Inmaculada". Juan de Toledo realizó también los lienzos de la parte inferior, que representan a San Pedro Nolasco y a San Antonio de Padua. La Inmaculada Concepción es la patrona de las Mercedarias, lo mismo que la Virgen de la Merced. Por eso todas las iglesia mercedarias en Madrid tienen a la Inmaculada en su advocación (por ejemplo las Góngoras o la iglesia de la calle Silva). La "Apoteosis de la Inmaculada" nos muestra toda una composición de gloria barroca, organizada en círculos, con numerosos escorzos, movimiento y colorido. En la parte de abajo aparecen símbolos de las letanías del rosario. Después la Inmaculada Concepción rodeada de arcángeles y ángeles que le sostienen la bola a los pies. Hay un tercer círculo con querubines que le arrojan flores y un cuarto círculo donde los bienaventurados contemplan la escena. En la parte superior vemos a la Santísima Trinidad. Ahora os muestro más detalles del mismo.

     "Apoteosis de la Inmaculada Concepción" del pintor y militar Juan de Toledo (SIEMA Matritensis)

Detalle de la parte superior del lienzo (SIEMA Matritensis)

Detalle de la parte inferior del lienzo (SIEMA Matritensis)

Juan de Toledo realizó también el lienzo del "Sueño de San José" para el altar lateral y las pinturas de la parte inferior que muestran a San Pedro Nolasco entregando la regla a la orden y la del milagroso viaje desde Mallorca a Barcelona de fray Raimundo de Peñafort. Igualmente se encargó Juan de Toledo del cuadro sobre la puerta de la sacristía, que no lleva el marco original, y que restauró la Comunidad de Madrid magistralmente.

                                        Retablo del sueño de San José (SIEMA  Matritensis)

San Pedro Nolasco haciendo entrega del reglamento de la orden a las mercedarias 
(SIEMA Matritensis)

Milagroso viaje en barco de Raimundo de Peñafort (SIEMA Matritensis)

San Pedro Nolasco, sobre la puerta de la sacristía (SIEMA Matritensis)

También en el altar mayor conviene destacan el lienzo de Palomino representando la Adoración de los magos, los escudos a los pies del retablo (de los Cortizo retocados), el gran sagrario (desplazado de su posición original) y la mesa de altar  con su preciosa y minuciosa decoración original del s XVIII realizada a base de piedras duras, ágatas y jaspes..

                             Se puede apreciar la decoración barroca de la mesa de altar y, 
                               a la izquierda, abajo, uno de los escudos (SIEMA Matritensis)

Detalle del Sagrario con las pinturas inferiores del retablo detrás (SIEMA Matritensis)

La Adoración de los magos, de Palomino (SIEMA Matritensis)


Respecto al resto de las obras de arte de la iglesia no son de la época original, sino que hubo cambios al traer, en 1837, el cuerpo incorrupto de la beata Mariana de Jesús desde el convento de mercedarios de Santa Bárbara que tirarían. En octubre de 1931 la iglesia fue asaltada por turbas anticlericales y, durante la Guerra Civil saquearon su patrimonio y convirtieron el convento en checa. Las monjas tuvieron que vender también algunas de las obras por causa de la crisis que atravesaban. Por tanto, el resto de los retablos es posterior a la Guerra Civil. Los ensambladores santiagueses hermanos Parcero realizaron los retablos de la Beata y de la Virgen de la Merced, así como el púlpito y confesionarios en estilo barroco o los dos coros.

Retablo de la Virgen de la Merced, con las esculturas laterales de San Pedro Nolasco y Sta. María Cervellón. El pequeño lienzo de Santiago a caballo lo remata (SIEMA Matritensis)

Detalle de la Virgen de la Merced, donada en el s XVIII por la casa 
de Medina Sidonia (SIEMA Matritensis)

Retablo de la beata Mariana de Jesús, suya escultura descansa sobre su arcón sepulcral.
(SIEMA Matritensis)

Confesionario (SIEMA Matritensis)

Púlpito (SIEMA Matritensis)

Detalle del retablo de San Ramón Nonato, con sus símbolos: en su mano derecha, la palma del martirio con tres coronas, por los tres intentos de martirio que sufrió y, en la izquierda, la custodia eucarística
(SIEMA Matritensis)

La Beata Mariana de Jesús es la otra gran protagonista. Maria Ana Navarro Romero nació en Madrid, el 17 de enero de 1565, de familia pudiente que trabajaba para la corte de Felipe II, ya que su padre vivía en la calle Santiago y servía de peletero. Fue bautizada en la iglesia de Santiago, donde una placa y una escultura nos lo recuerda. Ver http://madridconencanto-siema.blogspot.com/2015/10/iglesia-de-santiago-y-san-juan-bautista.html  . Era la mayor de cinco hermanos y su padre se volvió a casar, teniendo también numerosa prole con la segunda esposa. Maria Ana cuidaba de sus hermanos. Recibió presiones para casarse, pero se determinó a al vida religiosa. En 1613 fue recibida como terciaria de la orden de la Merced por fray Felipe Guimerán, maestro general de la orden. Vivió en una pequeña casa vecina al convento de los mercedarios descalzos. Ya en vida tenía mucha fama de santidad y acudían a ella numerosos pobres o madrileños necesitados de sus favores. Eran conocidas sus virtudes, experiencias místicas, su amor a la Eucaristía, sus penitencias y atención a los pobres. Cuando falleció, el 17 de abril de 1624, se inició el proceso de beatificación alentado por la piedad popular de Madrid y el propio rey Felipe IV. Unos años después, en 1627, se abrió su sepultura y se comprobó que su cuerpo estaba incorrupto y desprendía un agradable olor. Sólo el rostro estaba desfigurado por las manipulaciones para obtener la máscara mortuoria que había realizado Vicente Carducho y su taller. Su escultura se colocó en 1636 en la antigua puerta de Alcalá. En 1783 el papa la declaró beata, con lo cual, el Ayuntamiento la proclamó copatrona de Madrid junto a San Isidro. El sepulcro fue regalo de la reina Isabel II y en la iglesia  también se encuentra una escultura de la santa realizada por Juan Pascual de Mena. Todos los 17 de abril se expone su cuerpo para veneración de los madrileños. Pero la iglesia sólo se puede visitar los miércoles, previa petición a las Mercedarias. Una de ellas, Mª Ángeles Curros y Ares, es historiadora y te cuenta todo tipo de detalles sobre la iglesia. Espero que os haya gustado saber un poco más de esta otra copatrona de Madrid y de la iglesia que acoge su cuerpo. Con estas otras interesantes imágenes me despido.

Maribel Piqueras 

Escultura de la Beata Mariana de Jesús adorando la Eucaristía, 
por Juan Pascual de Mena (SIEMA Matritensis)

Estandarte de la Beata con el escudo de las mercedarias, que colocaron
en la iglesia el 17 de abril del 2023 (SIEMA Matritensis)

Veneración del cuerpo de la beata el 17 de abril del 2023 
(SIEMA Matritensis)































lunes, 6 de julio de 2015

Edificio Escuelas Pías en Lavapiés

Continuando por nuestro recorrido del Barrio de Lavapies hoy nos queremos detener en lo que fueron las Escuelas Pías de San Fernando. Este edificio representó el primer colegio de los padres escolapios en Madrid, antes que el famoso de San Antón en la calle Hortaleza (actualmente sede del COAM). Estas Escuelas Pías de San Fernando constituían un gran complejo, ya que integraban en un mismo punto el colegio, convento e iglesia de los padres escolapios. Ocupaban, por tanto, una gran extensión entre las calles Mesón de Paredes ( por donde se accedía a la iglesia ), calle Tribulete ( acceso al colegio) y la actual Plaza de Agustín Lara ( convento )
"Escuelas Pías antes de su destrucción"( Foto histórica)
"Fachada y portón de entrada a la Iglesia" (Foto SIEMA)
"La Plaza del sombrerete, con la cúpula en ruinas, cuando estaban preparando el Festival hindú" (Foto SIEMA)

En 1734, Francisco Ruíz proyectó la planta del colegio y su monumental iglesia, aunque la construcción se retrasaría unos tres años más el comienzo. Ruíz era un seguidor del barroco majestuoso y pensó en una iglesia de planta de cruz latina, con tres naves y una enorme cúpula sobre tambor que presidiera el crucero. La fachada principal y sus torres barrocas y cúpula se situaban frente a la calle Mesón de Paredes. Como se aprecia en la fotografía destacaban las dos torres laterales campanario, de las cuales se conserva algo la del reloj ( donde se inserta el cartel de la calle del Sombrerete). La parte central de la fachada estaba dividida en dos partes, rematada en frontón triangular con cruz como la arquitectura barroca religiosa madrileña. En las ruinas se aprecia la construcción de ladrillo hasta la cornisa, con el portón semicircular adornado por granito y con un nicho barroco en su parte superior. Pilastras, también de granito, recorrían toda la fachada.

"Arranque de una de las torres" (Foto SIEMA)

" Ruinas de las Escuelas Pías" 

Las obras continuaron por muchos años, y hasta 1791 José Álvarez no las acabó. La entrada al colegio se hacía, como hemos mencionado, por la calle Tribulete, hoy sede la UNED. Este colegio e iglesia de los padres escolapios fué atacado e incendiado el 19 de julio de 1936, al igual que otras entidades de carácter religioso de la zona, como la iglesia de san Cayetano. Nada se pudo hacer para salvar su patrimonio artístico. El odio mostrado contra el edificio conlleva que hoy solo podamos contemplar ruinas de la fachada, restos de la iglesia y su espectacular cúpula. En los años 40, en parte del solar se construyó el Mercado de San Fernando, que todavía pervive. En el lugar que ocupaba el colegio se inauguró en los años 50 el cine Lavapies, en cuyos bajos se situó la famosa sala de fiestas llamada Molino Rojo hasta los años 80. En 1979 el cine pasó a usarse como teatro hasta l984. Entonces comenzó un deterioro enorme del edificio que se ha salvado con la espectacular rehabilitación llevada a cabo, entre 2001-2004, por el equipo de Ignacio Linazásoro. Ha mantenido las ruinas de la famosa cúpula con el amplio tambor y sus grandes huecos para ventanales y en lo que fué la iglesia se sitúa ahora la Biblioteca de la UNED con moderno mobiliario. En el gran arco se puede apreciar el escudo de la orden escolapia, pero de las esculturas de antaño no queda ninguna.  Sabemos que había un San Juan Bautista del escultor portugués Pereira, un S. José y la Virgen de Adan y de, Alfonso Bergaz, un San José de Calasanz y el impresionante escudo en piedra de la orden escolapia que aparece más abajo.

"Muro a través del cual se ve el arranque de los arcos de la bóveda de la iglesia" (foto SIEMA)
" Biblioteca en la nave de la iglesia" (Foto SIEMA)
"Detalle de la nave principal con el escudo de los escolapios en la clave del arco" (Foto SIEMA)

El arquitecto ha sabido enlazar con muy buen gusto la parte antigua del convento, con la nave de la iglesia, la cúpula y los diferentes muros de ladrillo con arcadas y la parte nueva del colegio con materiales modernos para la sede de la UNED. Maderas, ladrillo, hormigón y una escalera de separación de los dos ambientes. Por la calle Tribulete accedemos al salón de actos, a los tablones de anuncios, secretaría y librería de la UNED.

"Esquina de la calle Tribulete" (Foto SIEMA)
" Entrada por Tribulete a la UNED" (Foto SIEMA)

"Moderno y amplio interior del hall de la UNED" (foto SIEMA)

"Muro interior de las Escuelas Pías con la escalera de separación de la parte antigua y nueva" 
(Foto SIEMA)

"Interior y barra del GAU Cafe " ( Foto SIEMA)

El negocio con encanto de esta zona se sitúa en la 4ª planta de este edificio de Escuelas Pías. Me refiero al famoso GAU CAFE ( www.gaucafe.com o telf 915282594). A esta terraza se accede por la calle Tribulete. Su existencia desde el 2006 nos permite contemplar una curiosa vista de las mayores corralas de Lavapies y de la cúpula de las Escuelas Pías. En invierno su café acristalado con sencilla decoración en tonos naranjas de estilo orgánico. En primavera y verano la gran terraza exterior nos da el placer de refrescarnos en su moderno ambiente y tapear un menú bastante cosmopolita, que incluye tabulé, hummus, berenjenas y calabacines, ensaladas, carnes y tartas variadas. También se puede disfrutar de una copa tardía

"Terraza del GAU café con el gran tambor al fondo" (Foto SIEMA)

"Arco interior de las Escuelas Pías mientras subimos a pie al GAU Café" (Foto SIEMA)

"Corralas en Mesón de Paredes, frente a las Escuelas Pías, durante la celebración del Mercado hindú" ( Foto SIEMA)
Con este toque multicultural me despido animándoles a que se den una vuelta por este rincón de Lavapies y hagan un alto en la terraza Gau, cuyo nombre viene del himno estudiantil conocido como Gaudeamus Igitur.
Hasta pronto

Maribel Piqueras