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domingo, 13 de noviembre de 2022

Palacio de Aldovea

 El Palacio de Aldovea es uno de los conjuntos palaciegos más desconocidos de la Comunidad de Madrid. Declarado BIC en 1949, creo que su historia, patrimonio artístico y entorno natural que lo rodea, bien merece una entrada en este blog. Su dirección exacta es la Ctra del Castillo nº 10, en el término de Torrejón de Ardoz. Se sabe de la existencia de una antigua fortaleza musulmana en este punto, que el rey Alfonso VII cedió al arzobispado de Toledo en 1163. En la época del Cardenal Cisneros invirtieron en ella para mejorar las condiciones de esa residencia fortificada: elaborados trabajos de ladrillo de estilo mudéjar, arcos carpaneles son ejemplos de esa época. Ya que el Soto de Aldovea proporcionaba caza, leña y hierbas para el ganado. De esa época se conservan algunos documentos que hacen mención a la existencia de una casa fuerte con cubos y muralla. Cisneros organizó en 1511 la traída de leña del soto de Aldovea para abastecer al colegio de San Ildefonso. La recién creada universidad complutense alcalaína necesitaba de esos productos del cercano soto de Aldovea.

                            Tumba de Cisneros en el interior de la Capilla del Colegio de San Ildefonso
                                                                      (SIEMA Matritensis)

Vista de la capilla de San Ildefonso desde la tumba del cardenal Cisneros
(SIEMA Matritensis)

El soto de Aldovea se arrendó varias veces a particulares para su uso como cazadero durante el sXVI. En conjunto contaba con el espacio palaciego: casa rectangular con torres en las esquinas, realizada en piedra y, sobre todo ladrillo visto. Con un gran patio interior, cuyas arcadas de la parte inferior se sujetan en columnas toscanas de piedra, con arcos carpaneles. A ese patio da la escalera principal del palacio que conduce hasta las salas de la planta noble. En ella encontramos la decoración de lozas y cerámica de Talavera, en blanco y azúl, con el diseño de florones utilizados por primera vez por Felipe II en el Escorial (cuatro azulejos independientes forman esos florones al unirlos). También en los sótanos se sitúan las dependencias como bodega o aljibe. A todo esto habría que añadir las dependencias de capilla, caballerizas y otros servicios. 

Vista general del palacio, que recuerda a la arquitectura Austria (SIEMA Matritensis)

Suelo de ladrillo visto con diseño de espiga de pez (SIEMA Matritensis)

Florones Austrias de cerámica de Talavera en el suelo de subida a 
la planta noble  (SIEMA Matritensis)

Patio rectangular sujeto por columnas toscanas de piedra y arcos carpaneles.
En la parte superior balconadas entre muros de ladrillo visto (SIEMA Matritensis)

Antiguas dependencias exteriores de servicios al palacio. Obsérvese las vigas de madera 
en el porche y ventana baja (SIEMA Matritensis)

El cardenal diácono de Toledo, D. Luis de Borbón, hermano de Carlos III encargó al arquitecto italiano Virgilio Ravaglio obras de mejora en el mismo. De esa época es el escudo cardenalicio de D. Luis, con dos angelotes sujetando el capelo cardenalicio y su escudo Borbón abajo, que remata los trabajos en piedra de la entrada principal al palacio. Ravaglio también trabajó en la Basílica de San Miguel, realizada para el infante D. Luis de Borbón, por orden de su madre, la reina Isabel de Farnesio. En esta Basílica también podemos contemplar un enorme escudo de D.Luis de Borbón. Este cardenal, nombrado cuando era niño sin su consentimiento, renunció al cargo de cardenal cuando tenía 27 años. Ostentaba el cargo de cardenal-diácono, seglar, y nunca se ordenó como sacerdote. Por ética y conciencia llevo a cabo tal acción. Su hijo, si sería ordenado sacerdote y fue importante cardenal del Toledo a comienzos s XIX.  Aquí descansaba el cardenal de Toledo cuando visitaba esta zona. En 1802 lo compró Godoy a su propio cuñado. Pero le duró poco, porque enseguida pasaría  a la casa real, a quien perteneció hasta 1869. Los técnicos que trabajaron en el soto y palacio, mandados por Fernando VII e Isabel II mejoraron la explotación agrícola y ganadera: roturaron tierras baldías, pusieron más norias y regadíos. Pero en 1869 adquirió la propiedad José Francisco de Pedrosa y Cárdenas, Marqués de San Carlos de Pedrosa. En 1902, lo compra Rodrigo Figueroa y Torres, Duque de Tovar, cuya casa mantiene hoy en día la propiedad, alquilándola para eventos sociales en numerosas ocasiones. En la Guerra Civil lo utilizó el General Miaja como cuartel, para organizar el frente del Jarama.

Escudo del cardenal D. Luis de Borbón rematando el frontón de la entrada principal. 
Nótese también los óculos ovalados encima, tan propios del s XVIII (SIEMA Matritensis)

Escudo del cardenal infante D.Luis de Borbón en la Basílica de San Miguel
(SIEMA Matritensis)

Cardenal D. Luis de Borbón en 1742 (Antonio González Ruiz)

El mismo infante D. Luis de Borbón, en 1754, cuando ya había renunciado a sus cargos
eclesiásticos (Antonio González Ruiz)


El cardenal  D. Luís de Borbón, hijo del infante D. Luis de Borbón y MªTeressa Vallábriga, 
por tanto, hermano de la Condesa de Chinchón (Goya, 1800)

Imágenes de los diversos propietarios del palacio en el pasillo junto a los 
balcones de la planta noble, que dan al patio interior (SIEMA Matritensis)

Genealogía del Duque de Tovar, que son los actuales propietarios
(SIEMA Matritensis)

La arquitectura y ornamentación está llena de detalles, que van desde finales s XV hasta s XIX. Llama la atención el minucioso trabajo de ladrillo, con sus formas de espiga de pez, en los zócalos de las fachadas exteriores de palacio, la cerámica y forja de las balconadas, los aleros volados de madera, las torres con su cubierta a cuatro aguas, y los trabajos que piedra que las refuerzan y también decoran sus ventanas, las terrazas que salen desde el piso noble a los jardines desde la torre, las portadas de piedra (tanto la principal como las situadas en el centro de las fachadas laterales). Recuerdan a la arquitectura nobiliaria y palaciega Austria, con toques borbónicos en el s XVIII. El río Henares hacía muy fructífero este soto. Nos gustan los jardines que bajan escalonadamente hasta el río, creando huertas y otros usos agrarios. Se ven los cerros al fondo, característicos de esta zona. El jardín más cercano al palacio tiene un diseño más de tipo romántico. Merece conocer el sitio y el entorno. Para seguir nuestra actividad cultural estamos en Twitter e Instagram @siemamadencanto,  Facebook  Siema Matritensis, o la agenda donde publicamos mensualmente las visitas guiadas libres (no las de grupos privados o empresas, que son las habituales), sino las libres a las que se puede inscribir cualquiera en https://www.siema.es/agenda/. Con estas maravillosas últimas imágenes termino el post.

Maribel Piqueras

Balcón corrido de madera y cerámica, con barandilla y ménsulas que sujetan en hierro
(SIEMA Matritensis)

No podía faltar un azulejo de San Isidro justo en la salida desde el patio central
a la zona de jardines y huertas del sur (SIEMA Matritensis)

Vista del torreón de la izquierda, donde se ve la terraza que sale del mismo desde la planta noble, con los pilares y bolas, los remates en frontón triangular en piedra del piso superior del torreón, así como las sobriedad de los balcones y ventanas de esta fachada principal (SIEMA Matritensis)

Ventanas del segundo piso, con remates de granito. Obsérvese el guiño a Cisneros en el cordón 
franciscano del remate, la cornisa de ladrillo y el gran alerón voladizo de madera (SIEMA Matritensis)

Detalle de la parte superior del torreón (SIEMA Matritensis)

Elaborado trabajo de ladrillo en el muro de la fachada, en zócalos y ventanas, 
así como líneas de separación de los pisos (SIEMA Matritensis)

Trabajos de ladrillo, hierro y cerámica de Talavera con diseño en ovas, en los balcones 
del piso noble al patio central (SIEMA Matritensis


Una de las entradas al conjunto palaciego (SIEMA Matritensis)

Jardines que rodean al palacio separados, por muros de ladrillo, de la escalera que baja a huertas 
y resto de soto junto al río Henares (SIEMA Matritensis)

Romántico cenador en el jardín, con vistas a los cerros y huertas del sur 
(SIEMA Matritensis)






















martes, 7 de junio de 2022

El Jardín del Capricho de la Alameda de Osuna y sus secretos

Hoy nos adentraremos en la historia, ambiente y secretos que esconde este jadrín histórico. El nombre de Parque del Capricho con el que lo conocemos hoy es posterior, del romanticismo, ya que la Duquesa de Osuna lo llamaba el jardín de la alameda.  Pero es verdad que el nombre de "capricho", que se le dió popularmente, deja claro el uso que iban a tener esos jardines: servir de escenario de juegos y placeres para ella misma, su familia y amigos. Será la primera que ponga de moda en España el juego a ser campesinos, inventado por la reina Mª Antonieta. Esta reina francesa, que llegó al trono siendo muy niña decidió colocar, junto al lujo de Versalles, una pequeña aldea con casas tipo chozas donde sus damas se disfrazaban y jugaban a ser campesinas, coger huevos, ordeñar vacas, etc...Pero nuestra duquesa quería todavía más y aplicó la ciencia experimental tan propia del cientifismo ilustrado a su jardín, así como fueron un punto de encuentro para sus tertulias musicales o literarias y mucho más. Me gustaría acercar al lector a la figura de esta mujer antes de comenzar el recorrido por la historia de este parque y su descripción. Para ello nada mejor que adentrarnos en el "Retrato de los Duques de Osuna" pintado por Goya en 1788.

                                   Familia de los Duques de Osuna, por Goya (Museo del Prado)

En esta obra, dentro de un esquema piramidal que nos proporciona unidad, aparecen retratados con gran colorido, delicadeza y luminosidad. Usando de un fondo neutro, sencillo, para no distraernos con la decoración de la casa y centrarnos en los personajes. Él es Pedro Tellez de Girón, IX Duque de Osuna y tres años menor que ella, Josefa Alonso Pimentel, Condesa-Duquesa de Benavente. Se casaron en 1774. Aparecen junto a sus hijos: Joaquina, que será más tarde Marquesa de Sta. Cruz y a quien Goya retratará como tal en 1805, Josefa (futura Duquesa de Abrantes, también retratada por Goya en 1816), Francisco de Borja, que es el heredero y aparece cabalgando sobre el bastón de mando de su padre. Por último Pedro de Alcántara, uno de los primeros directores del Museo del Prado, príncipe de Anglona, que se mantendría siempre fiel a la constitución de 1812 y por eso le incautarían todos sus bienes. La Duquesa de Osuna tuvo una larga e intensa vida. Había nacido en 1752 y murió en 1834. Además de poseer innumerables títulos nobiliarios, es el prototipo de mujer liberal ilustrada y afrancesada. Le encantaba la música y solía organizar en su casa conciertos de cámara, también perteneció a una asociación que promovía la ópera en España y encargó a Hayden algunas composiciones. Apasionada del  teatro (Ramón de la Cruz estrenó con ella algunas piezas teatrales, Moratín era un asiduo contertulio). También era una gran amante de la pintura, como queda demostrado en el mecenazgo de Goya, que siempre permaneció fiel a esta familia y a cuyos hijos, como hemos visto, siguió retratando de mayores. Goya decoró el gabinete de la Duquesa en el Capricho. Seguía de cerca las últimas novedades y la economía de su país, fue admitida en la Real Sociedad Económica madrileña y presidía la Junta de Damas (desde este puesto se ocupaba, con gran sentido práctico, de la situación de las mujeres en las cárceles, la higiene, la justicia social y temas educativos). Era una gran lectora y debido a sus influencias consiguió permiso de la Inquisición para leer libros que estaban prohibidos en el Índice, como los de Rousseau o Voltaire. Su gran biblioteca competía en número de volúmenes con la del Escorial. Desarrolló labores políticas y diplomáticas junto a su marido. Lo mismo que la reina Mª Luisa, a la que no soportaba, y la Duquesa de Alba, la de Osuna era de las mujeres más importantes de España en esa época, pero ella no seguía las modas populares o españolas en el vestir, como las otras dos, sino que se hacía traer de Francia las sedas de los vestidos y su peluquero también seguía las tendencias francesas, como se aprecia en el retrato.

Entrada a lo que fue la parte más importante de esta finca de la Alameda, 
perteneciente a la Duquesa de Osuna (SIEMA Matritensis)

Plaza de toros del Capricho (SIEMA Matritensis)


Una vez conocido el personaje, su formación y gustos que va a poner en práctica en el jardín, nos situamos en el propio parque del Capricho. Se localiza en la Alameda de Osuna, al NE de Madrid y consta de una superficie de unas 14 hectáreas. Constituía una de las grandes fincas nobiliarias del siglo XVIII situadas hacia el E de Madrid, lo suficientemente lejos de la corte para estar tranquilos, pero también lo bastante cerca de la corte para llegar pronto si fuese necesario. La primera traza para los jardines la realizó Pablo Boutelou, autor del Jardín del Príncipe en Aranjuez. La continuó Jean Batiste Mulot, quien trabajaría en este jardín entre 1787-1790. El es el gran creador de este jardín, el primer jardín romántico de Madrid. La Duquesa tenía un contrato de exclusividad con estos paisajistas, que habían trabajado en el Petit Trianon de París, pero les pidió un jardín estilo inglés o romántico, en lugar del clasicismo francés, que solo se aprecia en la avenida principal y parterre en dirección al palacete. Pierre Provost continuaría los trabajos hasta 1810. Lo mantuvieron los invasores franceses, pero tuvo la mala fortuna de ser asesinado por bandidos, en presencia de sus hijos, dentro del propio jardín que tanto había cuidado. 

Podemos distinguir tres etapas en la ejecución del Parque. La primera dura hasta 1807, año en que fallece el Duque, y donde está prácticamente todo ya hecho. La segunda etapa iría desde la guerra de la Independencia hasta 1834, año en que muere la Duquesa. Ella tuvo que huir de Madrid en la guerra y estuvo en Cádiz. Aunque el parque lo ocuparon los franceses, estos permitieron a los jardineros el cuidado del mismo. La Duquesa siguió embelleciéndolo después de la guerra y así, en 1815, encargaría a López Aguado la construcción del Gran Casino para bailes. La última etapa en que su familia realizó trabajos en el parque fue su nieto, entre 1834-1844, adelantando la fachada con columnas del palacio y construyendo la exedra a su memoria. Tras la muerte del X Duque de Osuna la evolución del Parque iría de mal en peor. Su hermano Mariano no tenía las aptitudes y gusto artístico del anterior, llegando a convertir el Parque en un auténtico zoológico con camellos, pavos, águilas, faisanes, corzos, gansos y cisnes. Tras la revolución de 1868 entró en fase crítica de la que solo sobrevivieron los árboles y flora más fuerte. En 1896 la familia de Osuna entró en quiebra y se subastaron todos sus bienes. Pasó a pertenecer a los Bauver. Eduardo Bauver fue asesinado allí mismo por milicianos en 1936. Durante la Guerra Cívil fue cuartel general de defensa. Hasta 1943 no lo declararon Jardín Histórico Artístico. En 1974 el Ayuntamiento compró todo el conjunto, declarándolo en 1985 Bien de Interés Cultural. Cuando el Ayuntamiento lo compró, parte de la finca, que era mucho más extensa, pasó a ser suelo urbanizable.

Busto mitológico que representa a Mercurio a la entrada del paseo(SIEMA Matritensis)


Pasado el torno llegamos a una plaza redonda que sería el primer capricho de este parque, dedicado a plaza de toros (los Duques de Osuna tenían su propia ganadería y eran unos apasionados de las fiestas taurinas). Aunque dejaríamos fuera de nuestra visita las dos garitas de entrada a la finca, que quedan fueran del recinto de parque declarado jardín histórico, pero que pienso que deben ser protegidas como patrimonio de ese jardín. Por el paseo vemos a la derecha el segundo capricho, que serían los enfrentados o duelistas, sobre una base de rocalla están estas dos esculturas de bustos enfrentados, separados los 40ms que exigían las normas para hacer duelos. La figura mitológica femenina te saludaba a la entrada y mercurio, el masculino, te despedía a la salida del mismo. Dejamos el invernadero para plantas exóticas a la derecha (el invernadero más antiguo que aún queda en España) y llegamos a la exedra, mandada hacer por su nieto: junto a las columnas existió un busto de la duquesa, alrededor se sitúan las esfinges de plomo fundido del escultor Francisco de Elías y los bustos de los emperadores por toda la plaza. Muy curiosa la alternancia de esfinges egipcias y griegas, con sus distintos significados. Atravesamos el parterre francés con sus fuentes y clasicismo hasta llegar a la fuente central de los delfines. Desde las bonitas verjas de hierro se aprecia el gran laberinto donde jugaban a esconderse guiados desde arriba por sus pajes y damas. Este laberinto de hojas de laurel ha sufrido mucho a lo largo de la historia: en 1948 aterrizó en el mismo un avión de Iberia que tenía problemas, el temporal de Filomena lo destrozó y se ha podado actualmente.

La exedra en la actualidad, con el busto de bronce de la Duquesa y las figuras mitológicas 
colocadas de nuevo (SIEMA Matritensis)

Esfinges griegas y egipcias en la exedra (SIEMA Matritensis)

Foto aérea del laberinto ( Microsiervos.com)

El laberinto en otoño hace unos años (SIEMA Matritensis)

Granados en flor, junto a la verja que recorre el laberinto (SIEMA Matritensis)

El Palacete ya fue levantado por Mulot con sus dos torres en las esquinas, pero la bella columnata se la debemos al hijo de López Aguado, quien la colocaría ahí en 1838. Hoy en día está restaurado por fuera, pero no por dentro (Está planeado hacer un museo de la mujer en la época de la Ilustración). Destaca la maravillosa escalera. En la planta baja se sitúan el zaguán de entrada, el oratorio, cuarto de capellán, sala para criados, sala del turco o de fumar, comedor y cocina a la derecha. El comedor está cubierto de bóvedas rebajadas y tiene suelos con mosaicos fingidos, desde ahí por una escalera se sale al jardín de abajo a la derecha. En el piso principal se distribuyen los cuartos del Duque (despacho, gabinete de paisajes, pieza del reloj) y de la Duquesa (baño, gabinete redondo -donde estaban los cuadros de escenas campestres, de galanteo o brujería pintados por Goya- sala de compañía, dormitorio y antedormitorio), cuartos de invitados.

Fachada principal del Palacete (SIEMA Matritensis)



Gabinete redondo del Capricho 
(Catálogo Museo Municipal Jardines Clásicos Madrileños 1981)

"Aquelarre" de Goya, que decoraba el gabinete de la Duquesa. Original en el Museo
Lázaro Galdiano (SIEMA Matritensis)

A la izquierda podemos ver  el bunker de Miaja, que ya estaba construído en agosto de 1937, con alta tecnología de seguridad (para evitar ondas expansivas de bombas, disponer de agua y oxígeno), abovedado y con pasillos que conducen a pequeñas cámaras a los lados, cuatro a la derecha y tres a la izquierda. Eran despachos con los suelos diferentes, para que en caso de no tener luz, distinguir las estancias. También tiene cuatro salidas exteriores al parque y una galería de escape que va al subsuelo del palacete. La idea era disponer de este bunker cercano al aeropuerto, a 15 metros de profundidad, por seguridad, ya que se sabía que las bombas de Franco llegaban hasta los 12 metros. Aquí, en el parque del Capricho, se localizó la llamada Posición Jaca durante la guerra civil. Restaurado en el 2015. Tiene una gran extensión y se pueden ver los respiraderos al recorrer el parque.

Bunker, escalera de bajada en dos tramos esquinados, para evitar onda expansiva
(SIEMA Matritensis)

                              Bunker y última cámara al fondo del mismo (SIEMA Matritensis)

Gruesas puertas blindadas metálicas del bunker (SIEMA Matritensis)

                       Despacho del bunker con mejor suelo conservado (SIEMA Matritensis)

                         Vista de otra de las cámaras laterales del bunker (SIEMA Matritensis)

Otro de los despachos del bunker, todos con salida al exterior (SIEMA Matritensis)

Desde la plaza octogonal de la columna de Saturno parten caminos que podrían considerarse como la rueda de la vida, que llevarían a la ciencia (abejero), lujo (casino), religión (ermita), armada (fortín). Bueno, es sólo una hipótesis. El abejero es mi construcción preferida del parque: de estructura horizontal con tres espacios abovedados. La bóveda central , pintada con casetones de flores, todas diferentes,  y con la escultura de la Venus realizada por Juan Adam en 1793 en el centro. La escultura que hoy vemos es una copia perfecta de la original, que pertenece a las Koplovich, Destaca la guirnalda de flores que lleva la Venus y que sirven de alimento a las abejas, así como la delicadeza del paño que cubre sus senos y ombligo. En esta estancia investigaban y jugaban a observar el proceso de fabricación de la miel por las abejas. Estas entraban por las puertas metálicas laterales y se veían a través de cristales desde dentro. Salvo el suelo y columnas que son de mármol, el resto son  trampantojos de estuco realizados por Tadey. Junto al abejero campos de flor para las abejas. 

Vista del abejero y alrededores en primavera (SIEMA Matritensis)

Entrada principal al abejero (SIEMA Matritensis)

Detalles de los muros del cuerpo principal del abejero (SIEMA Matritensis)

Escultura de la Venus del interior (SIEMA Matritensis)

Detalle de las veladuras de los paños (SIEMA Matritensis)

Detalle del brazo y las flores (SIEMA Matritensis)

Firma de Juan Adam y fecha en la base de la Venus (SIEMA Matritensis)

Cubierta con casetones de flores diferentes, aunque se aprecia mal en la imagen
(SIEMA Matritensis)

Huecos para entrada de las abejas en el abejero (SIEMA Matritensis)

Trampantojo imitando mármol en la pared del cuerpo principal del abejero
(SIEMA Matritensis)

Vista general de la entrada principal del abejero (SIEMA Matritensis)


En lo alto de la colina, ya se divisa el templo circular clásico del dios Baco, aunque originariamente iba una Venus colocada en su interior. Fué la misma duquesa de Osuna la que decidió, después de la guerra de independencia, cambiarlo por Baco. 

Templo de Baco (SIEMA Matritensis)

Otros caprichos son el fortín para juegos a soldaditos (donde la duquesa de Osuna colocó autómatas)o la zona de columpios. El puente de hierro y el embarcadero de juncos, con pinturas en trampantojo realizadas por Tadey en 1792. Ya que la ría era navegable. El estanque con la isla donde se homenajea al III Duque de Osuna, que había fallecido en 1623 en el castillo de la Alameda (por cierto, material de este castillo se utilizó para el palacete y los muros de cerramiento del parque). Las vistas de este estanque son una verdadera preciosidad que hacen la delicia del visitante, con sus reflejos, su escenografía, sus patos, cisnes y otras aves, como el precioso ganso del Nilo.

Vista del estanque y sus reflejos en primavera (SIEMA Matritensis)

Interior del embarcadero con los trampantojos de Tadey (SIEMA Matritensis)

Isla en el centro del estanque (SIEMA Matritensis)

Ganso del Nilo en el borde del estanque con el empedrado original (SIEMA Matritensis)

Fortín (SIEMA Matritensis)


Los paseos para dar dentro de este jardín son maravillosos, además no son tantas hectáreas que nos cansen. Como estoy actualizando la famosa entrada al mismo que ya escribí en el 2012, podéis encontraros fotos de diferentes años. En 1815 la Duquesa mandó a López Aguado construir un Casino o Salón de Baile. Muy hábilmente cubrió con un cubo de ladrillo el pozo de agua utilizado para dar servicio a la ría navegable y regar los jardines. En el embarcadero del Casino nos recibía un jabalí que copiaba al de bronce del palacio Pitti, repetido también en la plaza de la Paja de la ciudad de Florencia. Por unas escaleras de tramos enfrentados y preciosa verja de hierro, recorreríamos la terraza que bordea el casino, desde donde se ven maravillosas vistas del jardín del Capricho. Al exterior tallaron escenas de las cuatro estaciones. Al interior de esta estructura irregular, octogonal, nos reciben muros cubiertos de espejos, ventanas con cristales tallados a base de diseños florales, suelo de madera (restaurado, que no es el original), y techo con escenas mitológicas al óleo, imitando frescos.

Frondoso camino del Capricho (SIEMA Matritensis)

Primavera de mayo del 2013 en este jardín (SIEMA Matritensis)



Paseo hasta la plaza de Saturno en primavera (SIEMA Matritensis)

Jabalí que cierra el cubo del pozo por uno de los lados. Sobre él,
las escaleras al Casino (SIEMA Matritensis)

Vista exterior de la estructura irregular del Casino en alto (SIEMA Matritensis)

Salón de baile al interior del casino, con espejos en los lados y estucos para decoración 
de zócalos o techos (casetones con flores dentro de rombos). (SIEMA Matritensis)

Cristales tallados en el interior de las ventanas del casino (SIEMA Matritensis)

Escenas al óleo, imitando frescos, en las cubiertas del Casino (SIEMA Matritensis)

Vistas de los planos de flor y arbolado desde la terraza trasera del Casino (SIEMA Matritensis)

Escalera principal de subida al Casino, con vistas a la ría (SIEMA Matritensis)

Muy importante y curiosa la Ermita que mandó construir la Duquesa de Osuna. Mujer con sentimientos religiosos, encargó el cuidado de la ermita a un ermitaño como los de antaño (delgado, cubierto por piel de animal y con largas barbas). Este ermitaño decía misas y rezaba por la familia de la duquesa a diario. Se llamaba fray Arsenio y, cuando falleció, lo enterraron bajo una tumba con forma de pirámide junto a la propia ermita. Los franceses saquearon la tumba. Hoy su cuerpo no se encuentra ahí. De nuevo será el escenógrafo milanés, Ángel María Tadey y Borghini, el encargado de decorarla con los mejores trampantojos. En el interior imita columnas, grietas de antigüedad, huecos en el altar para las vinagreras, techos con profundidad, un lienzo con cruz y un San Antonio de Durero que, incluso lleva la firma del pintor alemán. Encontramos muchos símbolos masónicos que la hacen muy enigmática (columnas, pirámides y otras geometrías o signos astronómicos, así como la cruz). Hay que recordar al lector que la masonería del siglo XVIII no se apartaba de la ortodoxia católica tanto como lo hará después, así que no resulta muy raro. Esta ermita presenta al exterior extrañas formas medievales junto a columnas clásicas.

Vista de la ermita. Bajo el pórtico derecho se encuentra la tumba piramidal 
(SIEMA Matritensis)

Explicando a este grupo se percibe el empedrado original a la entrada
de la misma  (SIEMA Matritensis)

Trampantojos arquitectónicos, con grietas incluídas (SIEMA Matritensis)

Falso hueco para vinagreras en la pared (SIEMA Matritensis)

Altar mayor con la cruz y S. Antonio Abad (SIEMA Matritensis)

Detalle de la firma de Durero a los pies de San Antonio Abad (SIEMA Matritensis)

Trampantojos de las cubiertas de la ermita (SIEMA Matritensis)

En la llamada Casa de la Vieja, donde también había una figura autómata trabajando, nos encontramos con una construcción rural de cuento que, en su parte trasera presenta una auténtica huerta. Aquí también hay técnicas de trampantojo y, como curiosidad, las primeras "rosas de pitimini" amarillas que se plantaron en España. Traídas de China y que plantó la propia Duquesa en el Capricho, antes de que se plantaran en otros lugares, como por ejemplo los sitios reales españoles.


Casa rural o casa de la vieja (SIEMA Matritensis)

Os voy a contar ahora dos de las novedades más recientes del parque. Al igual que en el reservado del Retiro durante Fernando VII o que en el jardín del Príncipe de Aranjuez, aquí también se diseño una montaña artificial o montaña rusa, con sus veredas, rocalla y cascada. Estuvo bastante abandonada y cubierta de vegetación, pero actualmente la están limpiando y acondicionando. ¡Todo un descubrimiento que agradecemos al ayuntamiento de Madrid!. Este jardín sigue muy vivo y, como homenaje a la inteligencia y curiosidad científica de esta duquesa, la dirección de jardines históricos del ayuntamiento de Madrid, ha decidido plantar aquí la fantástica wollemia nobilis. Se trata de una planta extinguida que descubrieron quedaban algunas en Australia y aquí la podemos ver. ¡Ojalá se de bien!. Recordaros que tanto la información como las fotos de este artículo las podéis usar, pero siempre indicando su procedencia. Ya siento que, al copiar mis propios textos de la entrada del 2012 de este blog, para actualizarlo y crear esta nueva, quizás encontréis formatos o colores distintos Seguirnos también las visitas y actividad cultural en redes Twitter o Instagram @siemamadencanto o facebook Siema Matritensis, así como en agenda www.siema.es . Estamos terminando el curso y apenas nos quedan visitas programadas, sino que sobre todo, como siempre, las de grupos privados que las soliciten. Espero disfrutéis de este jardín con tanto encanto.

Maribel Piqueras

Vista general de la montaña rusa (SIEMA Matritensis)

Escaleras y cascada de la montaña rusa (SIEMA Matritensis)

Veredas a la montaña rusa (SIEMA Matritensis)

Montaña rusa, lateral y puente (SIEMA Matritensis)

Wollemia nobilis (SIEMA Matritensis)