jueves, 13 de mayo de 2021

Pretil de Santisteban en el Madrid de los Austrias

 Otro de los callejones escondidos y empinados en el Madrid de los Austrias es el Pretil de Santisteban, que seguramente tendría un muro de contención con pretil y de ahí el nombre. Se llama así porque ahí estaba la zona de residencia de los Condes de Santisteban del Puerto (Jaen). En general, sabemos que en el caserío que rodea la iglesia de San Pedro tuvieron residencias diferentes ramas de la Casa Benavides (como los marqueses de Jabalquinto, los Villareal o los condes de Santisteban). El escudo señorial de la casa que hace esquina pertenece a Francisco Benavides y de la Cueva, VII Conde de Benavides, donde se ubicaba también la casa de postas del conde. Su casa ocupaba un gran solar de esquina en la parte izquierda del pretil. Presenta una magnífica portada barroca de granito de principios s XVII. El resto de la casa es como la sobria arquitectura civil Austria de la zona.

                            Bonito azulejo con el nombre de la calle, que arranca frente a iglesia de 
                                                    San Pedro (SIEMA Matritensis)

Portada señorial del s XVII que da acceso a la casa del VII Conde de 
Santisteban, con el escudo donde aparecen la unión de las casas Benavides y de la 
Cueva (SIEMA Matritensis)

Estos Benavides estaban muy vinculados a la cercana iglesia de San Pedro, donde se bautizaban sus miembros. Se dice que fue la Duquesa de Medinaceli y Santisteban la que donó la talla de Jesús el Pobre a dicha iglesia.

Paso de Jesús el Pobre preparado en el interior de la Iglesia de San Pedro, 
durante la Semana Santa 2021 (SIEMA Matritensis)

Pasada la casa del Conde de Santisteban encontramos edificios más altos, del s XIX y, en el nº 3 del Pretil de Santisteban, la llamada Cuadra de San Isidro, que sólo está abierta al público el 15 de Mayo, y nosotros tuvimos la suerte de visitarla este mismo año 2021. En ese antiguo caserío propiedad de los Vargas se localizaban las cuadras de esta importante familia noble madrileña. En ellas también trabajaría San Isidro. La propiedad de la vivienda fue pasando por diferentes manos relacionadas con los Vargas, hasta D. Diego Zapata Luján Ponce de León, quien falleció en 1704, y fue el que promovió la construcción de una capilla en ese lugar. Cuando en 1856 el arquitecto Antonio Herrera de la Calle realizó el nuevo edificio, decidieron acondicionar la capilla situada en los bajos del mismo y adaptarla al estilo neogótico (tan propio para edificios religiosos del s XIX) por Manuel Castellanos. Está a cargo de la Real y Muy Ilustre Congregación de San Isidro. 

Fachada del edificio de mitad s XIX, donde se localiza la 
Cuadra de San Isidro (SIEMA Matritensis)

Cuadro moderno de cerámica en la portería del nº 3 del Pretil de San Isidro, 
donde está la cuadra del santo (SIEMA Matritensis)

Puerta que, una vez dentro del edificio, da acceso a la cuadra
(SIEMA Matritensis)

La antigua cuadra convertida en capilla tiene un altar con retablo neoclásico con San Isidro y Sta. María de la Cabeza y luego otras obras de arte donadas y procedentes de diferentes épocas históricas. Por ejemplo, San José es del siglo XVI, la Inmaculada del s XVIII o el lienzo de San Isidro y sus milagros pertenece a la época de construcción del edificio. 

Vista del altar y retablo de la capilla en la cuadra de San Isidro 
( SIEMA Matritensis)

Lienzo de Diego Zapata, el promotor de la capilla
(SIEMA Matritensis)

Detalle de las esculturas de San Isidro y Sta. María de la Cabeza
(Blog Historia del Arte)

Escultura de San José, s XVI (SIEMA Matritensis)



Ventanas neogóticas con decoración de hierro (SIEMA Matritensis)

Y para terminar con las cosas tan interesantes que encontramos en este pequeño Pretil de Santisteban mencionaré un edificio industrial que se utiliza hoy como vivienda, pero que siempre llama la atención por el contraste de sus muros de ladrillo. Me refiero a los antiguos Almacenes y Ferretería Hijos de Mendizábal, en el Pretil de Santisteban nº 4, pero que también es un gran solar que hace esquina con la calle Almendro 14 y la propia Costanilla de San Pedro 3.  El edificio fue construído entre 1911-12 por Luis Esteve y Fernández Caballero, adaptando la estructura a la irregularidad del terreno de que disponían. Contemplamos una arquitectura industrial de 3 alturas, con muros lisos de ladrillo rojo, donde se rematan las puertas de entrada y las ventanas del piso principal con un sencillo arco rebajado de ladrillo. Los tres pisos están separados por frisos de ladrillo rojo, algunos con decoración de dientes de sierra. Estas oficinas y almacenes necesitaron una ampliación que fue encomendada al arquitecto Eduardo Torroja, en 1943, quien utilizó hormigón armado. El edificio tiene dos patios interiores y una escalera de hierro industrial que se puede ver desde la entrada principal en la calle Pretil de Santisteban. 

Con este pequeño y curioso pretil me despido:

Maribel Piqueras

Fachada principal de la que fue Ferretería Hijos de Mendizábal por el 
Pretil de los Consejos (SIEMA Matritensis)

Ampliación del almacén y ferretería antigua por la calle El Almendro. Hoy es la entrada de coches al edificio de viviendas actual (SIEMA Matritensis)








 


jueves, 6 de mayo de 2021

Quinta de recreo del Duque de Arco o Quinta del Pardo

 La llamada Quinta del Pardo sigue siendo una gran desconocida hoy en día. El pasado fin de semana tuve la suerte de repetir una visita que no hacía desde final de los 90 y me llevé gratas sorpresas. Esta quinta de recreo está a 3km del Pardo, antes de llegar al palacio. En verdad, nada más pasar el club Somontes ya viene el desvío hacia la puerta de entrada desde Madrid. En plenos bosques del Pardo existía una antigua finca agrícola, llamada Quinta de Valderodrigo, que fue adquirida en 1717 por el Duque de Arco, D. Alonso Manrique de Lara, cuando desempeñaba los cargos de montero de Felipe V y alcaide del Pardo. Al fallecer el Duque, su viuda decidió donarla en propiedad a los reyes Felipe V e Isabel de Farnesio, en 1745, formando parte del real sitio del Pardo. Le encargaron a Francois Carlier la reconstrucción de la quinta. Nunca se ha permitido visitar el interior del palacete, sino nada más que los jardines, cosa que no entiendo, cuando podían seguir el mismo ritmo de visitas que las diferentes casitas del príncipe tanto en el Pardo, Escorial o Aranjuez. Los jardines se extienden por el lateral del palacio, adaptándose a una serie de desniveles. En ellos se combinó el diseño francés (simetrías, parterres) con el  italiano renacentista (grutas, cascadas, división en cuatro partes,  esculturas y fuentes).

                           Puerta de entrada a la Quinta viniendo desde Madrid (SIEMA Matritensis)

Terraza central vista desde arriba, con la fuente ochavada en medio
(SIEMA Matritensis)

Paseo lateral junto al palacio, desde el que se ven los tres jardines desde 
arriba (SIEMA Matritensis)

La Quinta del Duque de Arco consta de cinco partes. Estaba pensada como finca de recreo y con los avances posibles para su uso agrícola también, así que la mayor extensión está ocupada por la vega de frutales, donde hemos podido ver olivos, encinas, almendros, cerezos, naranjos y otros árboles frutales diferentes. Luego estaría el palacio propiamente dicho, que tiene un jardín moderno frente a él y, lo que fue una casa de labor, ahora es un CEP. Después vendrían los jardines artísticos con influencias italianas y francesas. Del palacio hablaremos al final de esta entrada.

Puerta de entrada a la quinta, que nos conduce a través de campos agrícolas 
o "vega de frutales" (SIEMA Matritensis)

Otra vista general desde la parte más baja (SIEMA Matritensis)

Vista del palacio desde el jardín artístico con rosales (SIEMA Matritensis)

En el jardín inferior está la fuente de los cuatro delfines en un extremo y en el otro la preciosa cascada. Con todo un sistema de muros abovedados en ladrillo a ambos lados de la cascada.  Os dejo una imagen del plano, aunque no había manera de hacerla sin reflejos, ya lo siento. Cascada fantástica, que arranca con puttis renacentistas en la parte alta y en el estanque de abajo vemos animales en los lados. Toda ella rodeada de rocalla. 
Vista general de la cascada (SIEMA Matritensis)

Detalla de la concha y puttis renacentistas en la parte superior de la cascada, que es donde comienza la última terraza (SIEMA Matritensis)

Vista lateral, donde se ven las hornacinas con bustos romanos
(SIEMA Matritensis)


Bóvedas originales a los lados de la cascada (SIEMA Matritensis)

Fuente de los cuatro delfines (SIEMA Matritensis)

Plano general de la Quinta del Duque de Arco (SIEMA Matritensis)

Desde la puerta de Madrid, por donde se entra, se iría a la llamada puerta de Fuencarral, en el extremo contrario. Luego, junto al palacio, está la puerta del Pardo. Todas, menos la de Madrid se hayan cerradas. Está lleno de rincones románticos, como el de las esquina de los muros de subida. Numerosos jarrones con máscaras rodean los muros. Aunque la base es de piedra, el jarrón está realizado en plomo, como los de los jardines de la Granja. Juegos de fuentes simétricas, o la de la alcachofa con toda su simbología en medicina. ¡ Qué diferencia verlas funcionando a verlas apagadas como el finde anterior!

Una de las fuentes simétricas de abajo (SIEMA Matritensis)

Un sapo que hacía las delicias de los más pequeños (SIEMA Matritensis)

Detalle de la fuente de la alcachofa (SIEMA Matritensis)

Un bonito rincón en la subida a la terraza central (SIEMA Matritensis)

La fuente ochavada marca el centro de la terraza central, a cuyos lados hay dos secuoyas rojas enormes. Recuadros con boj recortados y llenos de rosales nos conducen hacia la gruta y estanque de la parte superior. El estanque tiene a los lados cabezas de animales y en la parte alta diferentes grutas y nichos preparados para sostener esculturas. Una placa dedicada al rey Juan Carlos I se aprecia también. 

Terraza central con fuente ochavada en medio (SIEMA Matritensis)

Detalle de uno de los jarrones de plomo con el verde característico
 bajo la pintura (SIEMA Matritensis)

Una de las secuoyas rojas de estos jardines (SIEMA Matritensis)


Grutas y estanque de la parte superior (SIEMA Matritensis)

Esquina del estanque con los monstruos marinos (SIEMA Matritensis)

El mismo estanque con los chorros funcionando hace unos años 
(Fernan para SIEMA Matritensis)

El palacio de la Quinta del Duque de Arco consta de una sola altura, como también le pasa a la casita del Príncipe que diseñó Juan de Villanueva mucho después. Además, semisótanos y buhardillas. Recuerda al palacio de la Zarzuela y esa sobria arquitectura madrileña del s XVII. Pero esconde una increible  decoración interior a base de papeles pintados, algunos franceses y otros realizados en los sitios reales españoles. Se colocaron en 1820, ya con el rey Fernando VII. La mayor parte de la pintura, alfombras y lámparas pertenecen a los reinados de Fernando VII e Isabel II. Esa decoración y mobiliario del s XIX se ha ido cambiando y adaptando a los usos del palacio. Ya que curiosamente fue residencia del presidente Manuel Azaña y utilizada por Juan Carlos I para audiencias cuando era todavía príncipe. Los papeles pintados imitan muchas veces cortinajes a la moda, o escenas de paisajes. 

Vista general del palacete (SIEMA Matritensis)

Detalle del escudo sobre la cornisa (SIEMA Matritensis)

Sala encarnada, por el papel rojo con diseños de cortinajes
(Patrimonio Nacional)

Despacho, donde están los papeles con escenas más espectaculares
(Patrimonio Nacional)

Alrededor de esta Quinta del Pardo se pueden hacer largos paseos donde se ve a lo lejos Madrid, las cuatro torres u otras vistas, así como el club de tiro. Son bosques maravillosos llenos de encinas, fresnos, jaras. Como siempre, recordaros que tanto la información como fotografías las podéis utilizar, pero siempre indicando su procedencia. Para seguir nuestra actividad de difusión cultural de patrimonio de Madrid recomiendo la agenda en www.siema.es,  o twitter e instagram @siemamadencanto, así como Facebook Siema Matritensis. Pero como la mayoría de las visitas y conferencias son para grupos privados, os recordamos que ahí sólo publicamos las que se puede asistir libremente con inscripción individual. Si estuvierais interesados también os podemos hacer llegar mes a mes las visitas guiadas al correo que nos proporcionéis. ¡ A disfrutar!

Maribel Piqueras

Vista de las cuatro torres desde el monte del Pardo cercano a la Quinta
(SIEMA Matritensis)

























martes, 27 de abril de 2021

La Colonia Moscardó y Usera

 Hoy nos vamos a trasladar del Madrid del centro histórico a una de las 36 colonias históricas que todavía podemos disfrutar en nuestro querido Madrid, me refiero a la conocida como Colonia Moscardó, en Usera. Su creador fue Marcelo Usera, militar proveniente de la clase media, empresario agropecuario y propietario de grandes terrenos por Carabanchel. Igualmente desarrolló estudios de abogacía y filosofía y letras. Un hombre pues, muy polifacético. El teniente coronel Marcelo Usera se casó dos veces, sin poder tener hijos con ninguna de sus dos mujeres. En los años 20 del s XX decidió parcelar y vender esos terrenos tan cercanos a Madrid, pero que en esa época pertenecían a Carabanchel. Hay que tener en cuenta que están situados al otro lado del río Manzanares, justo frente a lo que sería Matadero y Madrid Río. Su administrador trazó y diseñó las calles de ese barrio poniendo con naturalidad los nombres de la familia del coronel, por eso se llaman Gabriel Usera, Amparo Usera, Isabelita, Nicolás Usera, Nicolás Sánchez, o nombres de militares y algún botánico o personaje ilustre del s XVIII. Esta colonia Moscardó siguió las directrices del Instituto de Reformas Sociales, creado en 1908, con la idea de promover viviendas sociales para los trabajadores más desfavorecidos que llegaban a Madrid. Hubo varias "leyes de casas baratas" (1911,1924, 1931). Este primer proyecto de colonia promovido por Marcelo Usera data de 1929, aunque no se inició hasta los años 30 y se llamó primeramente "Colonia Salud y Ahorro". Está considerado como el primer proyecto de vivienda pública en Madrid, donde se podía alquilar y no era necesario ser propietario de la vivienda. Se las llamaba "casas ultrabaratas" y tuvieron varias fases de desarrollo a lo largo del tiempo. 

                            Colonia Moscardó. Vista general con los arcos que unen los diferentes 
                                bloques de tres alturas de la primera fase (SIEMA Matritensis)

Estas casas "ultrabaratas" no seguían la idea de hotelitos en las afueras, como el resto de colonias que se hacían en Madrid. Recordar que ya hablamos en el blog de la primera colonia histórica: Madrid Moderno, en la Guindalera (de fines s XIX), mucho antes de que se creara el Instituto de Reformas Sociales. La Guerra Civil supuso la interrupción de los trabajos y, finalmente, se pudo inaugurar en 1943, pero ya con otro nombre, el del general Moscardó. Moscardó era un militar al que admiraba Marcelo Usera, por su valentía al defender el alcázar de Toledo, así que la colonia se quedó con ese nombre, que también da nombre a este barrio del distrito Usera. Eran bloques de tres alturas con pisos muy pequeños (40m2) y donde el espacio estaba racionalizado con un uso práctico de manera muy matemática. En ese pequeño espacio metían 2 o 3 dormitorios, baños y comedor. Al exterior eran muy sobrias, de cemento liso, con sencillas ventanas de madera, y en los portales una decoración de ladrillo. Entremedias de los bloques un pequeño espacio ajardinado y arcos con pequeños torreones para unir los diferentes bloques. Bajo los arcos hay canales para el agua y pérgolas de hierro, menos en el arco central entre los bloques, que no es de medio punto, sino mucho más grande y rebajado. Bajo él se diseñó una calle.

                                        Colonia Moscardó, zona de los primeros pisos de 40 m2, 
                                            en bloques de tres   alturas ( SIEMA Matritensis)

                                        Todavía se pueden ver por la colonia algunas de las primitivas
                                                ventanas de madera (SIEMA Matritensis)

Antes de pasar a ver las otras fases y estilos de esta desconocida colonia, quería comentaros que su aspecto mejoró mucho a partir de 1982, cuando se unieron el diseñador Alberto Corazón y el profesor de matemáticas jubilado, Juan José Caurcel. Ambos la proporcionaron una aire más moderno y bonito. Alberto Corazón, tristemente fallecido este año del 2021, era un artista polifacético, siempre pendiente de las necesidades de la comunidad que le hacía los encargos. A lo largo de su vida creó muchos logos conocidos de entidades (como el de Paradores Nacionales, Caja Madrid, FEVE, Editorial Anaya y otros muchos). A los pocos años de pintar esta colonia, en 1989, le otorgaron el premio nacional de diseño gráfico. Aquí utilizó colores mates, con mucho gris en sus bases y sencillos diseños geométricos para decorar las fachadas. También colaboró con Caurcel en pintar el marco de 14 relojes de sol que se llegaron a finalizar en sus fachadas, cada uno diferente y orientados al Sur, con una precisión enorme en el aspecto gnomótico. 

                     Detalle del reloj en uno de los pasos entre viviendas con esas pérgolas metálicas 
características. Aquí en rosa y azúl, de forma rectangular y numeración árabe (SIEMA Matritensis)

Perspectiva de simétrica geometría en esos accesos entre
viviendas y con el suelo preparado para el agua
(SIEMA Matritensis)

Torre con reloj de sol, incluso con los cuartos marcados. Todo en 
números romanos, con el óculo de la torre incluido en la esfera. A destacar
el contraste del rosa y amarillo y el sol del centro. Así como el diseño geométrico que
enmarca la ventana de la parte inferior en rosa (SIEMA Matritensis)

Todos los relojes son diferentes, como este con el marco ondulado
(SIEMA Matritensis)

Puerta de hierro enmarcada con esa línea de ladrillo, bajo marquesina
de metal (SIEMA Matritensis)


Vista lateral con todas las marquesinas organizadas en fila y 
esa terraza en la planta baja con plantas que es un añadido 
posterior (SIEMA Matritensis)

La siguiente fase fueron casitas de una sola planta, con tejado de teja plana, patio posterior, y una ventana a cada lado de la puerta. Estas viviendas unifamiliares, recuerdan más al resto de colonias conocidas de Madrid, especialmente las viviendas militares por Colonia Jardín. Es una fase más cercana hacia la zona del río. Y tienen a los lados los parques y el estadio deportivo. En ese estadio sucedió una anécdota conocida como el "Motín de Moscardó". En 1980, durante un concierto de Lou Reed, se produjeron altercados motivados por el malestar del público. Hubo huelga de transportes en Madrid y el artista empezó con 1.30h de retraso, a las dos canciones alguien le arrojó una botella. Paró el concierto, se fue al camerino y dió orden de recoger instrumentales y todo el equipo. Ahí se armó la marimorena, ya que el público se lanzó al escenario a llevarse de todo: bafles, teclado, instrumentos, mesas (que curiosamente aparecieron más tarde en los bares de la Movida de Malasaña).

                            Viviendas unifamiliares de esta fase, también pintadas por A.Corazón
                                                            (SIEMA Matritensis)

Línea de casitas en la calle General Marván (SIEMA Matritensis)

Proyecto de vivienda en Colonia Moscardó en 1946
(Memoria de Madrid)

Por último, la última fase consta de bloques muy altos de viviendas, ya hacía la parte más cercana a Madrid. También con zonas traseras ajardinadas y pintadas por Alberto Corazón en amarillos, blancos, colores ocres. En ellas encontramos los relojes más grandes durante nuestra visita (algunos de 7ms). Volvemos a repetir la misma visita cultural, pero esta vez entre semana, el miércoles 12 de mayo, por si alguno se pudiera escapar. Espero haberos descubierto otro Madrid.

Maribel Piqueras

Mirar qué curios esté reloj entre líneas de puzzle en ocre, con la ventana 
y su persiana incluidas en la esfera. A la izquierda luce el sol pintado y todo enmarcado 
en modernas líneas y colores (SIEMA Matritensis)

Otro tipo de reloj en el lateral de estos bloques altos 
(SIEMA Matritensis)