miércoles, 8 de enero de 2025

Colmenar de Oreja y su original patrimonio: Sta. María la Mayor, Museo Ulpiano Checa, bodegas y mucho más.

 Me asombró descubrir esta Navidad el desconocido patrimonio de Colmenar de Oreja. Comienzo esta entrada con un poco de historia del lugar, que nos lo muestra ya importante con los carpetanos y la famosa batalla del Tajo posterior (220 a C), comentada por Tito Livio. Julio Cesar repartió esas fértiles tierras entre los mandos de las legiones. Empezó a ser conocida como Apis Aurelia y destacándose por la cantidad de colmenas de miel que tenía y la extracción de piedra caliza. De ahí deriva la castellanización del nombre como Colmenar de Oreja. Los árabes construyeron luego la fortaleza Aurelia, que fue tomada por Alfonso VII en 1139. De 1139 a 1171 el castillo de Oreja y su término fue jurisdicción de realengo. El rey Alfonso VIII concedió posteriormente a la orden de Santiago la jurisdicción de esa zona. Quedaron claramente diferenciados el barrio cristiano del arrabal, separados por un barranco y río. Durante el s XV fue residencia de la corte de Enrique IV de Castilla y su hermanastra Isabel, la Católica. Incluso en 1468 hubo acuerdos de paz entre ellos en las llamadas "Vistas de Colmenar de Oreja". El Emperador Carlos V terminó con el señorío de la orden militar de Santiago y le cedió la villa al I Duque de Maqueda, D. Diego de Cárdenas y Enríquez, como Primer Señor de Colmenar de Oreja. Felipe IV transformó en 1625 el señorío en condado, con el VII Conde de Fuensalida. Los Austrias ampliaron la iglesia, hicieron reformas en el condado y crearon varias fundaciones religiosas. También tuvo un gran desarrollo económico, relacionado con la extracción de la piedra caliza, los textiles, la fabricación de esparto, la miel, el vino y agricultura. Todo ello hizo que en 1903 el recién inaugurado "ferrocarril del Tajuña", explotado por una compañía holandesa, pasara por aquí. En 1922 el rey Alfonso XIII le otorgó el título de ciudad.

                    "La huerta o el tren de Colmenar", obra de Ulpiano Checa (SIEMA Matritensis)

Una curiosidad de Colmenar de Oreja es que su plaza mayor se levante sobre el antiguo barranco y río que dividía la ciudad en dos partes. En 1629 el rey Felipe IV autoriza a la villa la construcción del puente de Zacatín para salvar el barranco y unir el centro con los arrabales. Se empezó la construcción más tarde, en 1635. Y Carlos II amplió dicho puente. En las imágenes se aprecian los diferentes tramos del mismo. Se finalizó ya reinando Carlos IV (1794), como queda escrito a la salida del puente. Sobre ese puente se fue rellenando el vado del barranco para hacer una plaza plana. La parte más antigua de la misma eran el llamado Pósito y el Ayuntamiento. Vicente Miranda realizó un proyecto en 1862 para igualar el resto de la plaza, inspirándose en el estilo de plaza castellana que siempre tuvo, con pilares de piedra caliza de Colmenar y balcones corridos de madera. Las partes más antiguas son las que encontramos sujetas por columnas de piedra caliza en lugar de pilares. 

 Vista interior del Puente de Zacatín, donde se aprecian los diferentes tramos ampliados y sus 
diferentes cubiertas, como vigas de madera, bóvedas de ladrillo, etc (SIEMA Matritensis)

Puente de Zacatín en la entrada reforzada que da al barranco (SIEMA Matritensis)

Fuente del barranco de Zacatín y bonito jardín acondicionado por el Ayuntamiento 
(SIEMA Matritensis)

Ayuntamiento de Colmenar de Oreja, comenzado a construirse en el s XVII, ha pasado 
por varias reformas (SIEMA Matritensis)

Caserío de estilo castellano en la Plaza Mayor de Colmenar de Oreja 
( SIEMA Matritensis)


Su espectacular Iglesia de Santa María, la Mayor, no deja de admirarnos. La construcción de la misma se la debemos a la orden de Santiago en el s XIII. Ya comentamos como el rey Alfonso VIII donó a la orden militar de Santiago la fortaleza de Oreja y sus términos y aldeas en 1171. A ellos les perteneció hasta que el Emperador Carlos V la cedió al Duque de Maqueda en 1540. La orden de Santiago, en esta margen derecha del barranco, creó una iglesia fortaleza conocida como Nuestra Señora del Sagrario y el Palacio del Comendador. Todavía se aprecian esos muros medievales desde el exterior. Se empleó sillería irregular de piedra caliza para el exterior, con numerosos contrafuertes. Consta de tres portadas exteriores, todas ellas de principios del s XVII: la principal de pórtico jónico con pináculos, arco renacentista incipiente y casetones; la fachada del mediodía con arco renacentista sobre columnas toscanas y escultura de San Bernardino de Siena en la hornacina superior; la fachada norte con estilo dórico romano rematada con bolas escurialenses ( todas estas portadas son de 1614, 1615 y 1612).

Vista general exterior de la iglesia de Santa María la Mayor (SIEMA Matritensis)

Fachada del medio día entre contrafuertes y la torre chapitel (SIEMA Matritensis)

Puerta renacentista con columnas toscanas y hornacina de San Bernardino de Siena. Con incipiente alerón barroco de 1615 (SIEMA Matritensis)

Portada de estilo dórico romano con bolas escurialenses (SIEMA Matritensis)


En interior de esta amplia iglesia presenta tres naves, con presbiterio en alto rectangular y cabecera plana. La nave central está separada por esos soportes góticos de cuerpo cilíndrico al que se adosaban tres medias columnas, y que la hacen muy esbelto el espacio. Esa iglesia jacobea presentaba planta rectangular de tres naves y cabecera plana, lo que todavía se aprecia. El presbiterio es lo primero que se terminó, con esa cubierta característica de bóvedas de terceletes, después el crucero con dobles terceletes. Juan de Herrera elevaría el presbiterio para colocar debajo la sacristía. A ambos lados del crucero se levantaron dos capillas en el s XVII: la de D. Pedro León, obispo Fossano, natural de Colmenar de Oreja. Justo frente a ella la de Nuestra Señora del Amparo, diseñada por Fray Lorenzo de San Nicolás (el mismo que proyectó el convento de San Plácido en Madrid y que escribió tratados de arquitectura). En esta última se ve el Cristo del Perdón, que sustituye al retablo quemado en 1936 de Churriguera.. En 1886 un incendió destruyó la torre y las cubiertas de las naves, siendo la torre reconstruida por Miguel Durán en 1932. Aloja 8 campanas cuyo toque pudimos escuchar maravillosamente bien recientemente.

Vista general del interior de la iglesia con sus soportes góticos y sus cubiertas de terceletes de 1515
(SIEMA Matritensis)

Cubiertas de bóvedas con dobles terceletes en el crucero (SIEMA Matritensis)

Cubiertas barrocas con tambor y linterna para la capilla de Nuestra Señora del Amparo o del Perdón,
diseñadas por Fray  Lorenzo de San Nicolás en el s XVII (SIEMA Matritensis)


En cuanto a las obras de arte del altar mayor, como su retablo original de madera policromada de principios del s XVII (en el que intervinieron el hijo del Greco y el escultor Alonso Vallejo), fueron quemadas como consecuencia de la Guerra Civil, en 1936. El retablo mayor actual lo esculpió Francisco Gálvez en 1957. Realizado en madera policromada con dorado, consta de tres cuerpos. Lo remata un Calvario y las esculturas de San Pedro y San Pablo. En la parte superior aparecen unas pinturas que completarían el retablo original y que fueron descubierta tras la restauración del 2006. En el centro del mismo la imagen titular de la Iglesia, la Virgen con el Niño, Santa María la Mayor y escenas sobre la Virgen. A la derecha del mismo, la Asunción arriba y la Anunciación abajo. A la izquierda, la huida a Egipto y el matrimonio con San José. En las paredes laterales del presbiterio podemos contemplar obras del pintor Ulpiano Checa, realizadas a final del s XIX, como la "Presentación de la Virgen María en el templo" o "La Anunciación". 

Pintura de Ulpiano Checa en el muro lateral del presbiterio. De gran maestría: las columnas parecen sobre salir con sus mármoles realistas, el fondo de la ciudad y los gestos de los personajes como San Joaquín y Sta Ana, la Virgen o el Sumo sacerdote son maravillosos (SIEMA Matritensis)

Justo en la pared de en frente está pintada la Anunciación. Este es su boceto, que se 
muestra en el museo Ulpiano Checa (SIEMA Matritensis)

Los retablos barrocos originales de los laterales también fueron quemados en 1936. Los actuales son del siglo XX y representan, en el lado del Evangelio, a San José, San Antonio de Padua y la Inmaculada. En el lado de la Epístola la Soledad, el Carmen, Sta. Teresa y Jesús Nazareno. 

Retablo de San José con el relieve de la huida a Egipto en su parte superior (SIEMA Matritensis)

Una fuente homenaje a los cosecheros, realizada en 1918, se sitúa junto a la iglesia, camino de la Plaza Mayor. Hay más patrimonio religioso en Colmenar de Oreja, como el Convento de la Encarnación, trazado también por Fray Lorenzo de San Nicolás, las ermitas de San Roque y la de San Juan o el Cristo del Humilladero.  Respecto al primero, el Convento de Agustinas recoletas de la Encarnación, nos lleva al mundo del barroco de los Austrias, por su trazado, por sus cubiertas con la bóveda decorada con lienzos de temática agustiniana, por la gran cúpula con linterna, recubierta de pizarra al exterior. El cuerpo a la izquierda de la iglesia fue casa-palacio del Conde de Colmenar, por eso el escudo del Conde de Fuensalida sobre la puerta con los dos lobos. A la derecha la zona conventual, con la sala capitular, sala de labor, refectorio, claustro, celdas, etc. La parte central se accede a la iglesia por una escalinata de piedra. Una gran portada clásica, con dos columnas dóricas, entablamento y frontón triangular partido, sirve de puerta de acceso al nartex. En el segundo cuerpo los relieves de la Encarnación y escudos, con la ventana al coro alto a los pies de la iglesia. Remate de juego de curvas en ese dinámico frontón barroco.

Fuente de 1918, sufragada por la sociedad de cosecheros (SIEMA Matritensis)

Convento de Agustinas recoletas de la Encarnación, vista general (SIEMA Matritensis)

Fachada principal de la iglesia conventual (SIEMA Matritensis)

Acceso a las dependencias de la izquierda, que fue casa-palacio del Conde de Colmenar, de 
ahí su escudo específico (SIEMA Matritensis)

Acceso a la zona conventual (SIEMA Matritensis)

Iglesia de las Agustinas recoletas con su cúpula barroca sobre pechinas al interior
(SIEMA Matritensis)

Tramo central de la bóveda de cañón con escenas de la vida de San Agustín. Convento de Agustinas Recoletas ( foto de Carmen para SIEMA Matritensis)


Además de la piedra, del que existe un Museo de la Piedra, en el Paseo del Cristo, Colmenar ha cuidado mucho las labores agrícolas. El nombre le viene de las colmenas de miel de la época romana, pero incluso hoy en día ves por sus campos extensiones de olivos, vides y otros cultivos. Da gusto encontrar al lado de Madrid gente que trabaje los productos del campo y que lo cuiden tanto. Por ejemplo, encontramos numerosas bodegas en Colmenar: Peral, Jesús Díaz e Hijos, Pedro García, Solera o Figueroa, que fue una de las que probamos nosotros y que ha ganado en el 2004 el premio al mejor vino blanco de la Comunidad de Madrid. Jesús Díaz e Hijos tiene más de un siglo de historia. Bodega que se sitúa en lo que fue un antiguo convento franciscano. Con unas cuevas de 7 a 12 ms de profundidad donde conservar el vino y que siempre se mantienen a una temperatura de 12 grados. Son únicas y merece la pena conocerlas. Es la tercera generación que produce vino de manera artesanal. Amplió instalaciones en naves que fueron horno de tinajas. Estas vegas del Tajo y el Tajuña producen vino desde hace siglos. En 1700 se crearon fábricas de tinajas para contener esos vinos. Hoy está muy cuidada su producción. En las cepas de Figueroa encuentras tempranillo y también Cabernet o Merlot. Jesús Díaz es esencialmente tempranillo, destacando su espumoso.

Vendimiador de Colmenar fotografiado desde la casa de los padres de Ulpiano Checa
en 1897. Museo Ulpiano Checa (SIEMA Matritensis)

Fabricación de tinajas en Colmenar de Oreja. Foto tomada en la exposición 
"Madrid también se bebe" (SIEMA Matritensis)

Tinaja de vino en los jardines de D. Constantino Hurtado, frente al museo
de Ulpiano Checa (SIEMA Matritensis)

                       Bodegas Jesús Díaz (cuevas con botellas y se percibe también el agujero por donde 
                                          rampas con maderas para bajar al almacén en la cueva. SIEMA Matritensis)

Cuevas de Jesús Díaz con toneles con barricas de roble (SIEMA Matritensis)

                                     Botellas de Jesús Díaz en las cuevas (SIEMA Matritensis)

                                    Bodegas Jesús Díaz, almacenamiento de vino en tinajas, en el lugar que 
        anteriormente estuvo una fábrica de tinajas de las muchas que hubo en Colmenar 
                                                            (SIEMA Matritensis)


Cartel al exterior de las Bodegas Jesús Díaz (SIEMA Matritensis)

Bodegas del Peral (SIEMA Matritensis)

Bodegas del Peral , acceso (SIEMA Matritensis)

Tienda de las Bodegas Figueroa (SIEMA Matritensis)

Detalle del interior de la tienda de Bodegas Figueroa (SIEMA Matritensis)

El M.U.C.H , Museo Ulpiano Checa, se abrió en 1960 en la que fue Casa de los siete patios. Una muestra monográfica para conocer la vida y obra de este artista local, de fama internacional. Nació en Colmenar de Oreja en 1860. José Ballester le llevó en 1873 a la capital, se alojó en su casa y financió sus estudios. Se formó en la Real Academia de San Fernando y, en 1880, participó en la fundación del Círculo de Bellas Artes. En 1884 fue becado en Roma (el Museo del Prado tiene dos obras suyas de esos años: "La ninfa Egeria dictando a Numa las leyes de Roma" y "la invasión de los bárbaros"). Luego viajo a París, donde conocería a su mujer y residiría en Francia definitivamente. En este país falleció en 1916. Las exposiciones en los salones parisinos le dieron su fama internacional y viajo también a Suramérica y al N de África. Conocía perfectamente el mundo clásico  y tenía una gran formación literaria. También participaba de las innovaciones del momento: impresionistas, luministas, expresionistas, realistas. A lo largo de seis salas que nos dividen su obra por la temática de los países que muestra, recorremos las tres plantas del museo. 

Fachada del Museo de Ulpiano Checa con su busto de bronce (SIEMA Matritensis)

Retrato de D. José Ballester, de 1879. Era el dueño del Café de la Concepción en la Cava Baja y 
fue su gran mecenas y el que le llevó a Madrid al ver su valía (SIEMA Matritensis)

Una aguadora y, al fondo, la torre de la iglesia antes del incendio de 1886
(SIEMA Matritensis)

Busto de Ulpiano Checa realizado como regalo de boda con Matilde en 1890 por 
el escultor ruso Bernstam. Estuvo colocado muchos años en su tumba en el cementerio de Colmenar
(SIEMA Matritensis)


"Niña romana", Ulpiano Checa, 1896 (SIEMA Matritensis)

"Alineación para la carrera", Ulpiano Checa, 1903 (SIEMA Matritensis)

Checa trabajó también otras artes plásticas, como la escultura, los carteles o el diseño de decorados teatrales. Como el diseño del vestuario y decorados de la adaptación teatral de Quo Vadis de Sienkiewitz que, bajo la dirección de Moreau, se estrenó en el Teatro Port Sant-Martín de París, en 1901. Era un dibujante minucioso, que recreaba todos los detalles arquitectónicos, vestuario y decoración de los ambientes que trataba en sus obras. Así como manejaba muy bien el uso de la luz, la perspectiva, el movimiento, las expresiones en los rostros y cuerpos. Sus pinturas romanas inspiraron a los directores de Hollywood para los decorados de Ben-Hur, Quo Vadis o los Últimos días de Pompeya.
Retrató a personajes ilustres como al general Mitre, presidente de la República de Argentina. Se dedicó también a la formación de la mujer, creando un taller para señoritas.

"Ursus", Ulpiano Checa, 1901. Carboncillo para el diseño del vestuario y escenografía 
de la obra teatral Quo Vadis (SIEMA Matritensis)


Ulpiano Checa junto al retrato de Rómulo Piñeiro, París, 1902 (SIEMA Matritensis)

Taller de Ulpiano Checa para señoritas ( SIEMA Matritensis)

No quería terminar esta primera entrada del 2025 sin mencionar el Teatro Dieguez, situado a las afueras y que fue hospital de la caridad desde hasta el s XIX, en que se reformó para convertirlo en teatro. Colmenar de Oreja es una ciudad donde se come muy bien. Nosotros probamos la Cantina J. Mingo, con sus patatas chulas, sus anchoas, cochinillo, entrecot, cordero y también bacalado. Todos los platos y el sitio muy recomendables. Desde Colmenar de Oreja os deseamos un Feliz 2025.

Maribel Piqueras 

Vista del Teatro Dieguez, que fue antiguo hospital (SIEMA Matritensis)

Fachada principal del Teatro Dieguez, con su aire neoclásico (SIEMA Matritensis)

Fachada de la Cantina de J. Mingo (SIEMA Matritensis)

Acogedor interior de la Cantina J. Mingo (SIEMA Matritensis)



























martes, 3 de diciembre de 2024

Madrid también se bebe

 Me ha encantado la exposición "Madrid también se bebe" en la Biblioteca Regional de la Comunidad de Madrid que, curiosamente, se sitúa en lo que fué la Fábrica de cervezas el Águila. Nos sumerge,  de manera muy didáctica, a través de la historia del vino y su desarrollo e importancia en nuestra comunidad de Madrid. Todavía tenéis tiempo, hasta el 26 de enero, para poder visitarla. Se inicia con una clara cronología sobre los orígenes históricos del cultivo del vino, que empieza durante el Neolítico oriental (6000-4000 a. C). En esa época se han encontrado en Georgia, tumbas con presencia de vino fermentado. Hacia el 4.100 a. C se inicia la viticultura en el valle del Jordán, el monte Ararat , Egipto y áreas sirio-palestinas. La bodega más antigua corresponde a esa época y fue descubierta en Irán. Hacia el 3000 a.C en la isla de Creta, que servía como puente entre Egipto y la cultura griega. De ahí pasará, en el 1000 a. C a las colonias griegas del Mediterráneo y a los fenicios. Ambos lo introducen en España. Del 400 a C aparecen en necrópolis griegas de la Península Ibérica las piezas más antiguas de cerámica para contener vino. Y, en el s I encontramos los restos líquidos de vino más antiguos del mundo en la necrópolis romana de Carmona (Sevilla ).

Cartel de la Exposición Madrid también se bebe (SIEMA Matritensis)

Horarios de la Exposición (SIEMA Matritensis)

Parte sobre la cronología de los orígenes del vino (SIEMA Matritensis)

Estudios y tratados sobre el cultivo de la vid ya existen desde la época clásica. Pero es entre los siglos XI y XII cuando encontramos más. Por ejemplo, en el mundo árabe, el sevillano Al Awan escribió en el s XII el llamado Libro de Agricultura, donde menciona todo el saber y técnicas de su tiempo, insistiendo en las fuentes. Menciona a más de 120 autores, la mayoría de obras desaparecidas por guerras o incendios de bibliotecas, que gracias a Al Awan sabemos que existieron. Su obra apareció impresa y traducida en la Biblioteca del Escorial (con fecha de 1802). En el capítulo IX habla de la corta y limpia de árboles y en el X del modo de extender los sarmientos. Encontramos una reproducción maravillosa del Beato de Liébana: códice de Fernando I y Dª Sancha (del original que conserva la Biblioteca Nacional). En él, dentro del manuscrito del presbítero Facundo titulado "In Apocalipsin" (1047), en el folio 209 aparecen representadas la siega y la vendimia  en el centro y, abajo, el prensado de la uva en un lagar de madera.

Representación de la vendimia en el Beato de Liébana (SIEMA Matritensis)

Siguiendo en la época medieval vemos el famoso Fuero de Madrid, promulgado en el 1202. En este ordenamiento jurídico de Alfonso VIII para regir la villa, con una preciosa letra gótica, aparecen las primeras normas escritas sobre viñas, viñedos y vendimias en Madrid. Por ejem la LXI sobre "El carnicero y vinatero", la LXIII sobre "Quien comprare una cuba", la LXVIII "De la demanda de viña o de casa", la XCI sobre "Quien cortare una viña" o la XCII sobre "Quien arrancare de cuajo una vid" . A los monjes cistercienses del monasterio de Santa María de Valdeiglesias, del que hablamos ya en otra entrada del blog https://madridconencanto-siema.blogspot.com/2023/03/monasterio-de-santa-maria-la-real-de.html , se les atribuyen los orígenes de grandes extensiones de viñedos en el Madrid del s XII, en el valle del Alberche. Ellos utilizaron ya largas maceraciones para extraer el color y taninos de los hollejos, el uso de barricas llenas para evitar la oxidación y una temperatura adecuada en las bodegas situadas en la parte inferior del monasterio. Desde el s. XV, en la época del rey castellano Juan II, las fuentes madrileñas mencionan muchos conflictos entre propietarios de ganado y de vides.

Durante la época renacentista aumenta la documentación al respecto, como un documento de los RRCC pidiendo al Concejo de la Villa proteger los viñedos hasta pasado San Martín. También hubo una provisión del Consejo de Madrid prohibiendo que en lo sucesivo se echara agua en vino que se vende (1528. Archivo de la Villa. AVM Seccion 2-247.7 (II). Cisneros encargó a Gabriel Alonso de Herrera su obra "Agricultura" (publicada en 1513). Como vemos picaresca hubo siempre en las tabernas. Desde que Madrid se establece como capital de España, en 1561, hasta el año 1587 tenemos muchas noticias sobre la existencia de viñedos en Madrid, Getafe, Villaverde, Carabanchel, Pozuelo, Vicálvaro o Barajas. Trabajando las variedades de uva mollar, alvillo, jaen, tinta aragonés o garnacha, y tinta castellana o tempranillo.

Prohibición de aguar el vino (SIEMA Matritensis)

En tiempos de la Ilustración, con el rey Carlos III, se investigó mucho en las fincas de Aranjuez. También se hizo la obra José Antonio Varcárcel "Agricultura General y Gobierno de la Casa de Campo", que tardó mucho en publicarse. Nos cuenta mucho sobre la vid y el vino y habla ya de más de 120 variedades existentes en España. Muy interesante la zona de Colmenar de Oreja, donde se especializaron en la fabricación de tinajas para el vino y el comercio de las mismas. Se acompaña de abundante material fotográfico. El vino lo llevamos los españoles a América. Desde el principio se mandaban sarmientos y plantas vivas en macetas o vinos dulces y generosos, que eran los que mejor aguantaban la larga travesía. Primero en el Sur y luego en Norteamérica. Fray Junípero Serra introdujo en el s XVIII los viñedos en las misiones franciscanas de California. 

Transporte de la gran tinaja fabricada en Colmenar de Oreja (SIEMA Matritensis)

Salida de una tinaja de los hornos de fabricación en Colmenar de Oreja
(SIEMA Matritensis)

Uno de los mayores enemigos de las viñas es la plaga de filoxera. La filoxera se introdujo en Europa en 1863, a través de  Francia y de allí se propagó al resto. Pero tardó más de 45 años en llegar a Madrid, y en España se propagó de manera más lenta,  así que pudimos exportar en ese tiempo vino a Francia. Es una plaga originaria de América. Cuando llegó a España produjo el tener que arrancar millones de hectáreas de viñas y se perdió material vegetal autóctono, lo que provocó que se desarrollara la ciencia de la Ampelografía. Es una ciencia que estudia las cepas y la diferenciación de las distintas variedades. El herbario del Real Jardín Botánico es el más antiguo del mundo sobre las variedades de vid cultivadas. Mariano Paz Graells fue uno de sus  grandes investigadores. Este médico, naturalista y académico de ciencias organizó una estufa en el jardín botánico de Madrid también, del que saqué algunas fotos. Por otro lado, justo en Madrid se encuentra la colección de variedades de vid más importante de España y un banco de germoplasma para identificar y guardar esas variedades.
 
Mariano Paz Graells, "La philoxera, vol II, 1881" (SIEMA Matritensis)

Vista exterior de la estufa de Graells en el Real Jardín Botánico (SIEMA Matritensis)

Interior de la Estufa de Graells en el Botánico (SIEMA Matritensis)



Lámina de Ampelografía de P. Viala y V. Vermorel sobre la variedad de uva garnacha . Biblioteca 
Central del Ministerio de Agricultura(SIEMA Matritensis)

Simón de Rojas Clemente y Rubio aplicó el método científico en la descripción de las vides en su obra "Ensayo sobre las variedades de vid común que vegetan en Andalucía" ((1807) con 186 pliegos de variedades de vid cultivadas y es considerado el herbario científico sobre vides más antiguo del mundo. Se guarda en el R.Jardín Botánico de Madrid. Entre 1901-10 se publicó la obra "Ampelographie", del frances Pierre Viala. Durante el s XIX se creó un ministerio que trata ya específicamente los temas agrícolas, en 1832. Con la revolución gloriosa, en 1869, se estableció la Escuela Central de Agricultura en las fincas de la Florida y la Moncloa en Madrid, después de haberla trasladado desde la casa de campo la Flamenca en Aranjuez. Los dibujos y carteles explicativos ayudan mucho a seguir toda esta historia del vino en la la Comunidad de Madrid. La fecha de 1914 es muy importante, puesto que se constituyó la Estación Ampelográfica Central de Madrid en Pinto con García de los Salmones como director. Desarrolló una gran labor de investigación con numerosas publicaciones. Se creó como organismo rector para la reconstrucción postfiloxérica en España Es el origen de la gran colección de variedades de vid. Desde 1940 la gestiona el Instituto Nacional de Investigaciones Agrónomas. En 1950, la colección de vides se trasladó desde Pinto a la finca El Encín (Alcalá de Henares). Desde 1997 el IMDRA gestiona desde ese organismo toda la actividad vitivinícola relacionada con la extinta Estación Ampelográfica Central. Es muy interesante el libro que se expone al respecto titulado " Colección de variedades de vid del Encin. Un recorrido por la historia de la Ampelografía" (Edit por IMDRA. Comunidad de Madrid , 2003).

Partes de la uva con su consiguiente explicación (SIEMA Matritensis)

Publicación sobre la colección de variedades de vid de "El Encín" (SIEMA Matritensis)

La escuela de la vid surge en 1956 como escuela de capacitación enológica del entonces sindicato nacional de la vid. Se obtenía la titulación de capataz bodeguero del Ministerio de Agricultura. Siguen especializándose los estudios sobre el vino a lo largo del s XX. En 1970 tenemos el título de técnico especialista en viticultura y enología. España es el primer país del mundo en superficie cultivada de viñedos, con 1.3 millón de Ha, pero ocupamos el tercer lugar en cuanto a producción de vino, detrás de Francia e Italia. El 48% de esa superficie corresponde a viñedos con derecho a denominación de origen.

Una vez hecho el repaso histórico se pasaría a ver la denominación de origen, los distintos terrenos de uso vitivinícola en nuestra Comunidad de Madrid y las diferentes bodegas que existen en ella. El mayor número de bodegas se concentran en la zona SE (Arganda), con 28 bodegas que integran D.O. Aquí la variedad más cultivada es tempranillo y albal. También por la zona del Alberche (San Martín de Valdeiglesias), con 18 bodegas en un número menor de municipios. Aquí se da más la variedad de garnacha y albillo. Sin olvidar algunos por la zona de Navalcarnero y  el Molar. Ya en 1933 se estableció el sistema de denominación de origen de España. Pero durante la guerra civil se sufrieron pérdidas y abandono en los viñedos. En 1990 se crea la denominación de origen de vinos de Madrid. A fecha del 2023 sabemos que, de las 950.000 hectáreas de viñedo en España, 19000 de ellas pertenecen a los viñedos de la comunidad de Madrid. Tenemos más de 200 marcas y exportamos el 30% de la producción a países como EEUU o China. En resumen, una exposición que nos abre los ojos sobre la importancia del vino en Madrid y lo cuidadas que están nuestras bodegas, situadas además en terrenos naturales de gran preciosidad. 

Maribel Piqueras

Distintas áreas vitivinícolas de la comunidad de Madrid. La mayoría por los valles 
de la zona sur (SIEMA Matritensis)

Muestra de marcas de denominación de origen de Madrid (SIEMA Matritensis)

Las Moradas y Tierra Calma de la zona de San Martín de Valdeiglesias (SIEMA Matritensis)

Cenicientos y la bodega ecológica Luis Saavedra (SIEMA Matritensis)



Castillo de Salvanés en otra zona vitivinícola (SIEMA Matritensis)

Brindando con Castillo de Salvanés el día de la inauguración (SIEMA Matritensis)


Vinos de Arganda y Chinchón (SIEMA Matritensis)









jueves, 21 de noviembre de 2024

Palacio de Cañete

 En el número 69 de la calle Mayor encontramos un edificio inmenso, de estilo Austria, que tiene una larga historia tras de sí. Me refiero al Palacio del Marqués de Cañete. Al marqués que hace referencia el nombre era el segundo marido de la marquesa de Cañete, D. Juan Antonio Suarez de Mendoza y Torres de Portugal. Un personaje muy aficionado a todo lo esotérico. Una noche de 1654 estaba discutiendo con el conocido clérigo de Madrid, Antonio Armada, que le intentaba convencer de los riesgos que tenían esas prácticas de magia y esoterismo, puesto que también podían invocarse a espíritus malignos. A las pocas horas, uno de sus sirvientes lo encontró muerto con la espada clavada en el corazón. Como dicho clérigo fue la última persona en verlo con vida y, además, estaban discutiendo, la justicia decidió arrestar a Antonio Armada. Cuando el clérigo iba a ser ajusticiado en la plaza mayor, el 14 de agosto de 1654, ya con la argolla puesta en la garganta, se produjo un curioso intento de boicot por parte de la iglesia (un obispo, acompañado de 20 clérigos, subieron a ese tablado y liberaron a Antonio Armada para llevarlo protegido junto al obispo). Pero al día siguiente, precisamente se celebraba la fiesta de la Asunción, alcaldes de corte y muchos hombres armados fueron a buscar a Antonio Armada para que cumpliera la sentencia. El 22 de agosto le condujeron finalmente al cadalso para aplicarle la pena de muerte por garrote vil. Después, procedieron a cortarle la mano (cosa que les costó mucho y sólo lo consiguieron después de muchos intentos) con la idea de colgar la mano en la puerta del palacio de Cañete, para que así el pueblo de Madrid supiera lo que pasaba y les sirviera en sus conductas.

       Palacio del Marqués de Cañete. Vista general a la c/Mayor (SIEMA Matritensis)

Puerta principal del palacio del Marqués de Cañete, donde quedó colgada la mano del ajusticiado (SIEMA Matritensis)

Capilla de los Barrionuevo, en San Ginés (Blog han ganado los malos)

Siguiendo con ese interesante hecho, hay que comentar que los sucesos extraños que ya aparecieron en vida del marqués, se acentuaron ahora: ruidos extraños, apariciones, velas que se apagan, muebles que se trasladaban. El 29 de agosto, el alma de Antonio Armada se había aparecido al padre Eusebio, jesuita, para asegurarle que estuviese tranquilo y le comunicaba que ya estaba en el cielo gozando. El 9 de septiembre de 1654, uno de los criados del marqués, en su lecho de muerte, confesó el crimen. Lo mató porque no aguantaba las formas del marqués, especialmente lo duro que trataba a la marquesa y a su propia mujer. Todos estos sucesos que conmocionaron el Madrid de Felipe IV los escribió el cronista Jerónimo Barrionuevo. Desde entonces dejaron de aparecer fantasmas en el palacio, que había quedado como un edificio maldito. La viuda no aguantaba más en el mismo y decidió venderlo. Así que lo compró el Duque de Nájera, que da nombre a una de las calles laterales que rodean al palacio. Después pasó la propiedad al Marqués de Camarasa, quien la reformó en 1817. Sufrió otras remodelaciones a fines del s XIX, pero siempre se mantuvo el estilo original del siglo XVII. Es un palacio de dos torres esquinadas, torres de base cuadrada y cubiertas por chapiteles de pizarra. La fachada principal da a la calle Mayor, con gran zócalo de granito, donde asoman las ventanas del sótano. Todo el palacio está edificado con muros de ladrillo, En la planta baja vemos grandes ventanales rodeados por sencillas molduras de granito. Una línea de granito separa las dos plantas. La primera planta o principal, presenta balcones con molduras de granito más decorativas. La puerta principal denota ese clasicismo herreriano de la arquitectura madrileña del s XVII (puerta de madera rodeada por molduras rectas de granito y dos pilastras dóricas, con remate clásico de triglifos y metopas). Los muros del palacio se van adaptando al desnivel del terreno que encontramos en las calles laterales. Ya que descendemos por ahí hacia lo que era el barranco de San Pedro. Las torres están retranqueadas.

Torre retranqueada vista desde la esquina de Mayor, con Duque de Nájera (SIEMA Matritensis)

Calle del Duque de Nájera, quien también habitó ese palacio tras el marqués de Cañete 
(SIEMA Matritensis)

Profundidad de los muros del palacio del marqués del Cañete, a la derecha, descendiendo hacia 
la parte de atrás. Junto a él, los muros de la casa de la Villa (SIEMA Matritensis)


Este palacio del Marqués de Cañete sigue la costumbre de disponer de jardín en su parte trasera. Bajando la calle Duque de Nájera vemos la tapia de ladrillo que rodea ese recogido jardín. Sigue el trazado de cruz, con una fuente baja de piedra en el centro y recortes de boj, así como plantación de grandes árboles en la parte más cercana a los muros del palacio. Una verja separa ese jardín íntimo de la calle Sacramento. Nos encontramos con la figura de la reina bíblica Esther, mandada poner ahí por el Centro Sefarad-Israel. Desde 1985 pasó el edificio a ser propiedad del Ayuntamiento de Madrid. Se acondicionó otra vez el edificio y se decidió alquilar los espacios a otros organismos, ya que es muy grande. Desde el 2010 parte del edificio acoge el Centro Sefarad-Israel. Más recientemente se instaló en la planta primera del palacio la Casa de Asia. En la segunda planta encontramos la Fundación Japón. En el mismo edificio se encuentra la sede del Club Madrid. Y también otras estancias siguen siendo oficinas municipales (de la Agencia Tributaria municipal o de Informática). Yo creo que merece la pena conocerlo y retrotraernos a ese Madrid de los Austrias, con el convencimiento de que los fantasmas ya se han ido del lugar.

Maribel Piqueras

Muros de ladrillo rematados por tejas, que rodean el jardín (SIEMA Matritensis)

Jardín del palacio de Cañete (SIEMA Matritensis)

Otra vista de la fachada principal del palacio de Cañete (SIEMA Matritensis)