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lunes, 10 de octubre de 2016

Convento y hospital de La Latina

Hoy queremos detenernos en el Hospital de La Latina, monumento importante que dió nombre a todo un barrio de Madrid. Para ello habría que recordar primero quién fue la mujer conocida como la Latina, Beatriz Galindo. Beatriz nació en 1465 en Salamanca y murió en 1535 dentro de los muros de este hospital que ella misma había fundado. Aunque desde pequeña había mostrado interés por la vocación religiosa, su padre la obligó a realizar estudios humanísticos. Y con sólo 15 años traducía y hablaba latín y griego perfectamente. Mujer muy adelantada a su época. Con 21 años llegó a la corte y la reina Isabel se fijó en sus dotes para el latín, nombrándola su camarera, además de preceptora para esta lengua a ella misma y a sus hijos. El latín era, en el s.XV, muy importante para las relaciones internacionales, ya que no sólo era el lenguaje oficial en la iglesia, sino que se utilizaba en los documentos diplomáticos y era muy importante para adquirir autoridad en las relaciones internacionales. De ahí la importancia que daba la reina Isabel, la Católica, en conocerlo en profundidad y formar bien a sus hijos en esta materia. Aunque no conservamos obras suyas, sabemos que escribió poesía y comentarios a los clásicos, sobre todo a Aristóteles. Con la reina entabló una gran amistad. Se casó en 1491 con Francisco Ramírez, viudo, que era secretario del rey Fernando, y un gran militar. Con él tuvo dos hijos.

Retrato de Beatriz Galindo que aparece en su monumento
funerario ( Wikipedia)

Tabla de Beatriz Galindo, anónima, entre 1501-1520 (Museo Lázaro Galdiano)

En el testamento del propio Francisco Ramírez aparece ya nombrado el convento para las franciscanas concepcionistas. Incluso el Papa Alejandro (7-10-1500) publicó una bula por la que se concedían privilegios a los ministros e indulgencias a quienes muriesen en él. Pero por problemas económicos y ,también ,de disputas con los privilegios que tenían los franciscanos en este área, tardaría tiempo en construirse. El rey Fernando resolvería el problema escribiendo a unos y a otros, tanto al Papa, como al superior de los franciscanos. A pesar de la inscripción de la fachada, donde se podía leer: "Este hospital es de la Concepción de la Madre de Dios, que fundaron Francisco Ramírez y Beatriz Galindo, su muger, año de 1507", la verdad es que no se empezó a utilizar el convento hasta 1512. Era un gran conjunto, que incluía convento y hospital, utilizándose la iglesia del hospital como capilla del convento. Estaba pensado para 12 personas pobres, hombres y mujeres al principio, aunque luego sería utilizado sólo por hombres. Atendido por 5 beatas mayores de 40 años, un médico, un cirujano, un boticario y un despensero. La botica llegó a tener gran fama. También mantenían aparte una sección para atender a 6 sacerdotes o gente más pudientes. 

Hospital de la Latina 1890
( Foto urbancidades wordpress)

El mozárabe Maese Hazán lo edificó en estilo gótico flamígero, con muchos elementos mudéjares. La fachada se enmarcaba en un alfiz árabe, con festones a los lados de cordones franciscanos. Debajo de la ventana enrejada se esculpió el abrazo de S. Joaquín y Sta. Ana, padres de la Virgen, ante la puerta dorada del templo de Jerusalén. Al mismo nivel que ese grupo escultórico, aparecían las esculturas de un fraile franciscano y de un salvaje. Debajo de ellos los escudos de los fundadores. Esta fachada se puede contemplar hoy día en el jardín frente a la Escuela de Arquitectura en Madrid.  El interior no desmerecía, ya que la influencia de Beatriz Galindo hizo que la iglesia y convento fueran decorados por los mejores artistas que trabajaban en la corte, como el genial Pedro Berruguete, quien realizó para la capilla la "Virgen de la Leche". Los sepulcros de los fundadores, tallados en alabastro por un discípulo de Fancelli, se situaban en el presbiterio de la iglesia. Se tallaron los frentes y laterales en estilo plateresco. Ninguno de los dos incluía el cuerpo de los difuntos, no eran sus tumbas, sino cenotafios funerarios a modo de conmemoración. El cuerpo de Francisco Ramírez se perdió en la guerra de 1501 contra los moriscos. Hoy en día estos monumentos funerarios se pueden contemplar en el cercano Museo de San Isidro. El cuerpo de Beatriz Galindo se trasladó desde su cámara en el hospital de la Latina donde falleció hasta situarlo  bajo el coro de la iglesia de su convento de la Concepción Jerónima. Ahí se descubrió incorrupto en 1891 y se trasladó al convento actual de el Goloso. Por otro lado, la escalera plateresca, de piedra caliza, perteneciente al Hospital de la Latina está hoy en el edificio que la Casa de los Lujanes o Academia de Ciencias Morales y Política, situada en la Plaza de la Villa. 

Tumba de Francisco Ramírez en Museo de San Isidro (SIEMA)

Tumba de la Latina en Museo de San Isidro (SIEMA)

    Copias de los monumentos funerarios de Beatriz Galindo y su marido en el convento de Jerónimas Concepcionistas del Goloso, situadas en la capilla (Conoce Madrid )

Placa de mármol que indica la tumba de la Latina en el Goloso
(Conoce Madrid)



Virgen de la leche, de Pedro Berruguete. Obsérvese el 
techo mudejar (Museo del Prado)

Escalera del convento (Una ventana desde Madrid)

Se estarán preguntando por qué se desperdigó todo este patrimonio. El motivo es la ampliación de la calle Toledo en 1904, lo que llevó al derribo del antiguo hospital y convento de La Latina. En sus orígenes, como se aprecia en el plano de Texeira, ocupaba una enorme extensión, prácticamente toda la manzana, con una fachada a la calle Toledo y otra por la plaza de la Cebada. Pero esta fundación pasó por muchas vicisitudes. Con la Guerra de Sucesión tuvo que cerrar en 1718 por falta de fondos. Durante la Guerra de Independencia fue hospital militar, pero en 1810 José Bonaparte decretó su extinción. En 1899 dejó de admitir enfermos el hospital, mientras que el convento se trasladaría entre las calles Velázquez y Lista y, más tarde al Goloso. El arquitecto Bautista Lázaro construyó entre 1904-1907 un pequeño convento para las monjas franciscanas concepcionistas y casas alrededor. Lo hizo en estilo neomudejar. Del convento se destaca la iglesia, con su estrecha fachada en alto, trabajada en ladrillo y piedra, y rematada por la hornacina con la Virgen. Alfíz árabe, cornisas con decoración geométrica mudejar. El convento presenta dos entradas, una por la capilla y otra en el extremo derecho y se extiende por detrás. Las ventanas enrejadas pertenecen  a la residencia de las monjas. Mientras que en el medio destacan los pisos y fachada de los famosos Caramelos Paco

Hospital Latina en el plano de Texeira

Fachada de la iglesia del convento en la 
actualidad (Foto SIEMA)

Convento Latina actualmente (Foto SIEMA)

En la calle Toledo 55, Francisco Moreno redondo fundó en 1934 un negocio de ultramarinos, siendo un poco después, en 1936 la primera tienda de Madrid dedicada en exclusiva a vender caramelos y bombones. Incluso hoy su escaparate llama la atención por la gran cantidad y variedad de caramelos que tiene. Ampliando negocio a todo tipo de chuches, adornos de fiestas y disfraces. Por supuesto, modernizándose con venta on line, etc...Echen un ojo a su página http://www.caramelospaco.com/default.aspx#. Nos vemos próximamente. Esteremos encantados de contactar con vosotros como hasta ahora y que nos sigan en las visitas o en las redes. Twitter @siemamadencanto,  Facebook Siema Matritensis, Instagram siemamadencanto o en agenda de www.siema.es 

Maribel Piqueras

Fachada de Caramelos Paco, pegada al convento
(Diógenes pop)

Colorido mostrador de Caramelos Paco
(Viaje Diario)





domingo, 29 de noviembre de 2015

Iglesia y Convento de la Encarnación en Boadilla del Monte

Hoy daremos a conocer a los seguidores del blog la Iglesia y convento de la Encarnación, situados en la localidad de Boadilla del Monte. Este gran conjunto arquitectónico, según se puede apreciar con las imágenes a vista de pájaro y también con las más cercanas, se fundó en 1670, finalizando las obras de su construcción en 1674 para albergar una fundación de 21 carmelitas descalzas. Precisamente cuando se conmemoraba el tercer centenario de la fundación, en 1974, las religiosas se trasladaron a otro convento y el suyo terminó siendo restaurado como hotel de lujo. 

Imagen aérea del Convento ( Foto Paramotor)

Fachada de la Iglesia de la Encarnación 
(Foto SIEMA)
El conjunto arquitectónico está situado en un alto de Boadilla y se extiende a lo largo de la actual Plaza de Nra Sra del Rosario. Consta de la casa y dependencias para capellanes, a la izquierda del mismo, la iglesia y el convento (éste con sus dependencias, claustro y patios) a la derecha. La iglesia se restauró en 1999. Vemos como la fachada sigue el modelo barroco carmelita, que fue el preferido para la arquitectura religiosa madrileña durante el s XVII. Este presenta una estructura vertical dividida en tres cuerpos y rematada por frontón triangular con la cruz y espadaña. En el primer cuerpo se coloca la colosal puerta con decoración de granito. El segundo cuerpo introduce el remate de la puerta con el medallón de piedra que representa la escena de la Encarnación del Hijo de Dios en la Virgen y, a ambos lados, los escudos de los fundadores. Financió la fundación DªMaría de Vera, viuda de Juan González de Uzqueta. Ambos eran señores de Boadilla y su marido ejercía el cargo de Consejero Real. En el último cuerpo de la fachada encontramos la ventana que ilumina el coro alto. La figura de este convento, al igual que la cercana iglesia de San Cristobal, eran conocidas por el Infante D. Luis de Borbón al llegar de Boadilla. Ambas construcciones se enmarcan en el entorno del famoso palacio del Infante D. Luis. 

Altar mayor de la Iglesia de la Encarnación
(Foto SIEMA)

Detalle del Retablo de la Virgen del Rosario
(Foto SIEMA)

La planta de la iglesia es de cruz latina, con ancho crucero y presbiterio en alto con cabecera plana. También presenta capillas laterales, de base cuadrada, al llegar al crucero (una dedicada a la Virgen del Pilar y a las almas del Purgatorio, y otra con imágenes devocionales de la Virgen del Carmen y San Sebastián). El retablo mayor está dedicado a la Virgen del Rosario, patrona de Boadilla, con unos lienzos a su lado que representan escenas como la Anunciación o el Nacimiento. La estructura de la iglesia si es la original del s. XVII, pero no podemos decir lo mismo de sus elementos decorativos. Ya que sufrió grandes destrozos, incendios de su patrimonio y asesinato de sus sacerdotes durante la Guerra Civil. Boadilla estaba situada en pleno frente. Por eso esta Virgen del Rosario no es la original, ni tampoco los lienzos que cuelgan de las paredes de la iglesia. Justo encima del retablo apreciamos una copia de Rembrandt que representa el "Ecce Homo". A lo lados una "Inmaculada" de escuela madrileña. En las partes altas del crucero también cuelgan copias del apostolario de Navarrete. Mientras que las figuras que adornan la parte baja del mismo son de autores contemporáneos, como la Virgen en azulejos o las esculturas de San Nicolás y San Cristobal. Esta última es una figura de bronce de diseño muy original. 

San Cristobal (Foto SIEMA)

Lateral derecho del crucero (Foto Ayuntamiento Boadilla)

Nada más entrar dejamos el coro a los pies en alto y vemos unas placas de piedra antiguas, del s.XVI, que pertenecen al sepulcro del licenciado Martín de Rentaría con su escudos con lobos. Justo en frente del mismo, una pintura moderna que rinde homenaje a los sacerdotes de esta iglesia asesinados durante la Guerra Civil. También contemplamos las rejas en alto que comunicaban con las monjas de clausura. Al salir, pegado al lateral de la propia iglesia, nos adentramos en el convento. Todavía se conserva el torno que comunicaba el mismo con el exterior.

Vista de la Plaza del Rosario (Foto SIEMA)

Torno original (Foto SIEMA)


Situación del convento antes de los trabajos de restauración
(Foto Soloboadilla)

Hoy hemos elegido el Antiguo Convento como negocio con encanto. En 1999 comenzaron las obras de restauración del convento carmelita, a quien la fundadora, María de la Vera, había donado gran parte de sus bienes (según se recoge en su testamento de 1687). Los blasones de su fundadora son todavía visibles en los claustros. Las obras las financiaron de modo privado los dueños actuales del Hotel el Antiguo Convento. Encargaron el proyecto de restauración al arquitecto José Ramón Duralde, especialista en restauraciones de patrimonio histórico. Es el  mismo arquitecto encargado de la rehabilitación del Palacio del Infante D. Luís. Después de dos años y medio de obras se pudo inaugurar el Hotel en el 2001. Gracias a su uso actual se ha podido preservar este bonito patrimonio de Boadilla. En el Antiguo Convento vemos una cuidadosa restauración del claustro de dos alturas, con la galería de arcos de medio punto sobre pilares de ladrillo. También podemos disfrutar de las diferentes galerías y salones antiguos, así como los patios o huertas del mismo. La sobriedad de todo el complejo barroco se percibe en sus muros exteriores de ladrillo y sus ventanas abuhardilladas de la parte alta. Es un sitio ideal para recogerse y pasear. También para celebrar grandes eventos o reuniones de trabajo. A ese patrimonio de siglos anteriores se le han sumado todos los avances tecnológicos actuales, tanto en hostelería como jardinería. Para saber más : www.elconvento.net . Nos despedimos con estas bonitas imágenes de su interior. Gracias por seguirnos. Estamos en www.siema.es, Facebook Siema Matritensis , Twitter @siemamadencanto  

Claustro (Foto SIEMA)

Curiosa ménsula dorada como lámpara
(Foto SIEMA)

Patio exterior alargado(Foto SIEMA)

Patio interior más recogido (Foto SIEMA)


miércoles, 27 de mayo de 2015

Convento de las Descalzas Reales

Los orígenes del famoso convento de las Descalzas Reales de Madrid se remontan a la época de Carlos V. Ya que era la casa-palacio de su tesorero, Alonso Gutierrez, y estaba situada en las afueras del Madrid de aquel entonces, en el arrabal de San Martín. A este lugar se trasladó la emperatriz Isabel de Portugal, buscando un sitio más fresco y acogedor que el Alcázar, para dar a luz a la princesa Juana. Dispuso se unas habitaciones que daban a los jardines situados en el ala norte del palacio. La princesa Juana de Austria con los años será la fundadora del convento. Era la hermana de Felipe II. Considerada como mujer piadosa, enérgica, inteligente y gran amante del arte. En política seguía los mandatos de su padre y hermano. Con 17 años se había casado con el heredero de Portugal, el príncipe D. Juan Manuel, quedando viuda al año y medio de la boda, y con un hijo, el futuro rey Sebastián de Portugal. Al poco tiempo volvió a España para ejercer de regente en ausencia de su padre y de su hermano, dejando a su hijo en Portugal, hecho que le apenó enormemente. En cuanto los deberes políticos la dejan, al regreso de Felipe II a España y a la muerte del Emperador, decide traerse de Gandía a un grupo de franciscanas descalzas, encomendadas por Francisco de Borja. En esa primera comunidad que toma posesión del monasterio el 15 de agosto de 1559 estaba sor Juana de la Cruz, hermana de San Francisco de Borja, que fue la primera abadesa de las Descalzas. Al convento se le dió el nombre de Nuestra Señora de la Consolación, pero el pueblo lo llamaba "descalzas reales" por la procedencia de sus novicias y monjas. Todavía se contempla en una vitrina la talla original de la Virgen que trajeron de Gandía, la Virgen de Puig, en madera de boj del s.XV.

" Fachada del convento e iglesia de las Descalzas Reales" (SIEMA)

" Fachada con la puerta al fondo de acceso al zaguán del palacio-convento de las Descalzas. Destaca la portada de piedra de estilo renacentista sobre los muros mudéjares" (SIEMA)

Virgen de Puig traída por las primeras monjas( Foto Patrimonio Nacional )
"Fachada de la iglesia del convento que, aunque fue construída por Bautista de Toledo, sería remodelada totalmente en el s.XVIII por Diego Villanueva" (SIEMA)

Todavía hoy en día se pueden observar algunas partes del primitivo palacio del tesorero: la estructura de las escaleras de entrada, el patio, la "portería reglar" y algunos salones, como el llamado de Reyes. Durante el reinado de Felipe II se llevaron a cabo grandes reformas por sus arquitectos Antonio Sillero y Juan Bautista de Toledo, entre 1559 y 1564. Como la fachada de gran sencillez y elegancia, que muestra trazas del mudejar toledano. Sobresale en ella la puerta adintelada de granito, con columnas, arco de medio punto y el escudo de la fundadora.
"Detalle del muro lateral izquierdo de las Descalzas. Se puede constatar lo deteriorado que está. Da al postigo de San Martín" (SIEMA)

Este convento era el lugar de residencia de las reinas de la dinastía Austria, como si fuera una prolongación del Alcázar. También acogía a los hijos de reyes en ausencia de sus padres, como las princesas Isabel Clara Eugenia y Micaela, las hijas de Felipe II, que también se alojaron aquí de pequeñas y están retratadas en las salas de abajo. Por eso la existencia de una capilla de niñas, como una casita de muñecas, con objetos de plata en miniatura para que las infantitas o niñas se encargaran de ella. Al ser las novicias de sangre real o nobles ingresaban en el convento con dotes de enorme riqueza. Cada una solía tener a su cargo una capilla. Algunas de las residentes ilustres, además de Juana y las hijas de Felipe II que pasaban temporadas de pequeñas, eran la Emperatriz María de Austria (tras enviudar del Emperador Maximiliano residió en el convento, sin profesar como religiosa, hasta su muerte en 1603), y su hija,  la archiduquesa Margarita que si que fue monja. Ambas están enterradas en el coro alto, en tumbas de mármol y bronce realizadas por Crescensi, el mismo que realizó el panteón de reyes de El Escorial en el s.XVII. Muy importante para la decoración del convento fue el mecenazgo de sor Ana Dorotea, hija natural del Emperador Rodolfo. También residieron aquí las hijas naturales del cardenal infante D. Fernando, la de D. Juan José de Austria y la del pintor Ribera. Recalaron entre sus muros la reina Margarita, esposa de Felipe III, Sta. Teresa de Jesús, Sor María de Agreda (monja consejera de Felipe IV) y muchísimas más. La verdad es que hasta el s.XIX el monasterio contaba con una extensión mucho mayor. La planta es laberíntica, debido a que los Austrias aprovechaban todos los elementos y edificios anteriores. No sólo era convento, sino palacio o residencia de reyes, residencia para niñas, iglesia, tahona y casa de misericordia. De la iglesia, donde está enterrada Juana de Austria, hablaremos en otra entrada.

"Capilla para las niñas, mucho más pequeña, con objetos de miniatura, a la derecha de la foto"((Patrimonio Nacional)
"Retrato de la Emperatriz María", a la derecha la corona imperial, podemos ver una copia de esa corona en la sala de Reyes (Patrimonio Nacional)
"Retrato fúnebre de sor Margarita de Austria" con la costumbre de disponer su cuerpo lleno de flores. Está enterrada en el coro alto junto a su madre (Patrimonio Nacional)

La visitas suelen esperar en el gran zaguán que pertenecía al viejo palacio del tesorero, utilizado para la entrada de carruajes. De él salen dos puertas. Una iba al palacio antiguo y otra al convento. Esta última es la llamada "portería reglar" con tallas originales de estilo plateresco. De sus paredes cuelgan lienzos de Bartolomé Román representando a los arcángeles. Al abrirnos el gran portón entramos a formar parte de siglos de historia, de un mundo único de arte y espiritualidad en la época de los Habsburgo. Recorremos el claustro procesional de clausura, que presenta altares en sus cuatro ángulos y grandes cuadros. Lo mandó cerrar el rey Carlos III, realizándolo Sabatini en 1773.
"Entrada por la escalera de honor" (Patrimonio Nacional)

"Subida al claustro alto por la escalera. Al fondo pintura del Calvario" (Patrimonio Nacional)

" Escalera con el balcón real al fondo y arranque de la primera de las capillas" 
(Patrimonio Nacional)
La escalera es la misma que accedía al palacio del tesorero. Conserva la estructura original, con sus balaustradas de mármol con leones, sus arcos rebajados y peldaños. Pero la decoración pictórica es del s. XVII y en ella intervienen numerosos artistas. Podríamos distinguir tres etapas en su realización: la más antigua es la esquina situada abajo a la izquierda, representando a San Juan Bautista y la Aparición de Jesús a María Magdalena. Luego se decoraron los muros laterales, donde intervienen artistas como Dónoso Cortes o Pereda. En ellos destaca un gran Calvario donde los ángeles portan los instrumentos de la Pasión y recogen la sangre de Cristo. También hay una especie de balcón real fingido, donde el rey Felipe IV nos contempla en compañía de su segunda mujer, Mariana de Austria y dos de los primeros hijos habidos con ella: Felipe Próspero, que murió con dos añitos, y Margarita de Austria, la famosa Menina representada por Velázquez. Es en tiempos de este rey cuando se hizo el mayor trabajo de decoración, que se lo debemos al mecenazgo de Sor Ana Dorotea, por eso se colocó su imagen en un medallón en la escalera. Por último, se decoraría la bóveda, con artistas que siguieron la escuela de fresquistas creada por Mitelli y Colonna, al más puro estilo de arquitecturas y esculturas fingidas del Barroco: medallones sostenidos por "putti", balaustradas, columnas o entablamentos. Además del rompimiento de gloria.

Al recorrer los claustros se pueden observar todavía las finas columnas platerescas y arcadas de los mismos, que se corresponden con la época original del palacio del tesorero. Como nos alargaríamos mucho en este blog describiendo cada una de las capillas, todas con sus propias características e individualidad, nos detendremos sólo en algunas de ellas. En el claustro alto se sitúan la del Cristo Yacente, con la imagen de Gaspar Becerra (s. XVI) tallada en madera policromada y que por un privilegio especial puede portar la Sagrada Forma en el costado en una procesión maravillosa que realizan las monjas el viernes santo. También la Capilla de S. José, donde la techumbre es la original y tiene el escudo de Alonso Gutierrez. Después vendrían la del Dulce Nombre de Jesús, la de San Miguel. En este claustro, en uno de sus ángulos estuvo colgado el cuadro de la Anunciación de Fra Angélico, traído al convento por el Duque de Lerma y que hoy podemos ver en el Museo del Prado.
" Capilla del Cristo" (Patrimonio Nacional)

El recorrido ahora nos mete en el Antecoro, a través de una gran puerta de tallas plateresca, y encontramos una gran sala donde se exhiben piezas de orfebrería religiosa, dos pequeñas capillas de la Virgen, una de ellas es la del Puig, ya comentada. También hay un gran cuadro de arcángeles, una  gran cruz de cristal de Bohemia o dos joyeros de Juana de Austria. Pasamos al Coro alto donde destacan una serie de retratos y esculturas, así como las tumbas de la Emperatriz María y su hija Margarita. Salimos y continuamos por las diferentes capillas del claustro alto: la de la Inmaculada, el altarcito de niñas, la de Nra Señora de Guadalupe, que la fundó sor Ana Dorotea en 1653. Esa imagen es de plomo y las gradas del altar y las paredes están decoradas con espejos pintados con escenas de mujeres fuertes de la Biblia. Presenta también una reja de estilo barroco y arriba las águilas de los Habsburgo. Siguen las capillas del Ecce Homo, del Angel de la Guarda y de la Virgen de Monteagudo. 

"Paso del antecoro al coro" (Patrimonio Nacional)
" Otra de las capillas marianas" (Patrimonio Nacional)
El conocido hoy como Salón de Tapices es un amplio espacio que, hasta 1960, se usaba como dormitorio de las monjas, en celdas muy pequeñas y austeras. Hoy cuelgan del techo algunos tapices de la serie que se hizo sobre cartones de Rubens dedicados a la Eucaristía. Los regaló al conventó, en 1627, Isabel Clara Eugenia, la hija de Felipe II que había pasado aquí parte de su infancia y que era gobernadora de los Países Bajos. Pidió un tema que combatiera las ideas de los protestantes tan contrarios a los sacramentos o a la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Podemos encontrar un grupo con prefiguraciones de la Eucaristía, otro con carros triunfales, otro con la Eucaristía instituida y, por último, adoraciones de la Eucaristía. Para protegerlos se conservan a oscuras. También de las paredes cuelgan retratos de Juana de Austria, de sor Margarita y de Isabel Clara Eugenia.

"Detalle del tapiz con la representación del maná" (Patrimonio Nacional)
La llamada Casita de Nazaret no se suele enseñar al público. Es una curiosa capilla en forma de capilla de Nazaret con cubierta a dos aguas de madera. De las mismas dimensiones que la conservada en Loreto (Italia). En el exterior aparecen una serie de santos en grisalla que hacen mención a los de la orden franciscana, ya que se trata este de un convento de clarisas. Destacan también un cuadro de la Anunciación de Carducho.
"Capilla de la Casita de Nazaret" (Patrimonio Nacional)
"Detalle del altar de la Casita de Nazaret" (Patrimonio Nacional)

Entre estos vericuetos y pasadizos del convento hay también otra curiosa capilla, la del Milagro. La mandó construir D. Juan José de Austria como regalo a una hija natural que residía como monja en el convento. Consta de dos partes: una pequeña antecapilla completamente decorada y la Capilla llamada del Milagro. De planta cuadrada, pero se pasa a la forma circular de la bóveda por medio del sistema de trompas. Francisco Rizzi es el autor de los frescos con el tema de la coronación de la Virgen situados en la parte superior y en las pechinas colocó diferentes santos que tenían que ver con la orden clarisa o franciscana, como San Francisco de Asís, San Antonio de Padua o Sta. Clara. La decoración pictórica imita y juega con las perspectivas arquitectónicas. En cuanto a los ventanales de arriba, el de la derecha es auténtico, y en el de la izquierda encontramos la simulación de Carlos II y Juan José de Austria que se asoman a la capilla. 
"Capilla del Milagro" (Patrimonio Nacional)

En la sala capitular, donde se hacían las reuniones para los capítulos de la orden, se ha convertido en un museo de escultura del s XVII ( obras de Mena, Pereira o Gregorio Fernández ). En el siglo XVIII decoraron las paredes con la vida de San Francisco. En la parte de abajo estaría situado el cuarto llamado Candilón, que era el usado para calentarse en invierno y que también contiene una estructura rectangular donde velar a las monjas que fallecían. De sus paredes cuelgan ahora retratos de la realeza, especialmente niños. Como los maravillosos niños Diego y Felipe por Sánchez Coello o los de Isabel Clara Eugenia y su hermana Micaela, del mismo pintor. En el Salón de Reyes todavía se conserva la antigua yesería mudejar del palacio, así como la escalera de caracol que comunica con el coro alto. En realidad en todo el convento hay numerosas puertas y pasadizos que comunican las diferentes estancias. Aquí nos muestran las coronas de las reinas y Emperatriz, copia de las originales. De sus paredes suelen colgar importantes retratos de la familia Austria. Como, por ejemplo, D.Sebastián de Portugal de Morales, el archiduque Alberto de Pourbus, el cardenal Infante D Fernando a caballo donde trabajaría la mano de Rubens. Muchos son copias de otros como Van Dyck.
"Magnífica Dolorosa de Mena en la sala capitular" (Patrimonio Nacional)
"Salón de reyes con el friso mudejar y la escalera de caracol al fondo" (Patrimonio Nacional)

Como percibimos, las Descalzas es como un auténtico museo de vida, sociedad y arte de los Austrias. Todavía quedan dos importantes salas-museo. En una de ella se encuentran las obras de mayor interés por su calidad, casi todas de escuelas flamencas: "San Lucas", atribuido a Van der Weyden, "Adoración de los magos" de Bruegel el Viejo, "La Virgen del papagayo" de Isembrandt ( este cuadro Juana de Austria lo llevaba como altar portátil) o el "Políptico del cordero místico", que es una copia de Mabusse del original pintado por Van Eyck.
" Segunda sala-museo con la obra titulada La moneda del César"( Patrrimonio Nacional)

En la segunda sala-museo encontramos pintura italiana y española, como "La moneda del César", atribuida a Tiziano o "La Natividad", de Lucas Jordan. También españoles como Solis y una "Inmaculada"; un San Francisco de Zurbarán o "La Virgen y el Niño de Morales". Muy cerca de las Descalzas, justo en frente de su puerta en dirección a la calle Arenal, lleva funcionando una chocolatería más de dos años con gran éxito. Como la de San Ginés, también cerca, es de todos conocida, hoy quería desde aquí difundir este otro negocio con encanto. La chocolatería 1902. Un negocio artesanal donde probar todo tipo de churros y porras para un buen desayuno o merienda. Un sitio amplio y luminoso donde hacer un parón en el recorrido cultural

"Escaparate de la chocolatería" (SIEMA)

Espero que os haya gustado tanto como a mí. Un saludo y hasta la próxima:

Maribel Piqueras