lunes, 21 de mayo de 2012

PALACIO DE FOMENTO( Ministerio de Agricultura)

Con esta nueva entrada querría meter al lector en uno de los edificios institucionales más impresionantes de Madrid visitado con SIEMA http://www.siema.es/ dentro del programa "Atocha con otros ojos". Se trata del antiguo Palacio de Fomento (actual Ministerio de Agricultura). El Ministerio de Fomento se creó en la España de 1856. Motivado por el gran desarrollo industrial y comercial que tuvo lugar en la segunda mitad del s.XIX en España: con los avances en las comunicaciones y transportes, en las mecanización de la agricultura o los nuevos descubrimientos y avances de las artes y las ciencias. En un principio se utilizó para ello el antiguo convento de la Trinidad ( el actual Teatro Calderón de la calle Atocha), junto a otros organismos oficiales, como por ejemplo el Banco de España, situados en el abigarrado centro histórico de Madrid. Luego el Gobierno decidió crear un edificio solemne y espacioso donde trasladar el Ministerio de Fomento. Nada mejor que aprovechar los cimientos proyectados en 1881 para las obras de la Escuela Central de Artes y Oficios en un gran solar esquinado frente la nueva Estación de Atocha. Era un solar triangualr inclinado que daba una gran visibilidad al edificio, mayor aún cuando se abrió la calle Claudio Mollano para separarlo del Jardín Botánico como se aprecia en esta antigua postal

El Palacio de Fomento formaba parte de todo un conjunto, siendo el edificio principal. Pero había otros: detrás estaba situada la Sala de Calderas (con la chimenea de 1903 todavía en uso), o las cocheras y la antigua gasolinera a la derecha de la anterior. Así como las escaleras que separan la vivienda palacete del ministro. Todo ello rodeado por una verja muy alta, con la base de piedra y luego la alternancia de columnas estriadas de capitel compuesto y estípites de hierro de fundición con la cabeza de Minerva, que nos trasmiten elegancia y ligereza.

El arquitecto encargado de hacer este edificio fue Ricardo Velázquez Bosco, quien ya había trabajado en la Escuela de Minas y en el Palacio Velázquez del parque del Retiro. En este proyecto repite sus lineas características: solemnidad de la arquitectura clásica renacentista (galerías de arcos de medio punto, medallones en las enjutas, arquitrabes, columnas, frontones, esculturas alegóricas) con las que durante el s XIX español se vuelve la mirada hacia la España imperial. También la tradición española de los muros de ladrillo rojo y la cerámica, junto a las innovaciones arquitectónicas de finales del s.XIX del hierro y cristal .
La fachada denota equilibrio de líneas horizontales y verticales, armonía, colorido y movimiento. En los grandes muros horizontales alterna el ladrillo rojo con estucos color crema. Los dos pisos principales están recorridos por las galerías de arcadas clásicas, con medallones en las enjutas. El último piso son ventanas arquitrabadas con separación de pilastras de piedra crema y con alternancia de franjas con una cerámica muy colorista que imita los grutescos del Renacimiento. Daniel Zuloaga colocó esas cerámicas en 1893.

Fachada principal del Palacio de Fomento
(Foto SIEMA)

Detalle de la verja de hierro con diferentes columnas ( estípite con Minerva de hierro y columnas de orden compuesto en piedra blanca) que recorre todo el 
conjunto y esquina de la izquierda, junto a la mayor extensión de jardín 
interior ( Foto SIEMA)

El Palacio presenta cuatro fachadas, pero solo la principal es la más desarrollada. Destacando el gran pórtico sobresaliente, dividido en tres partes: primero la puerta de madera con relieves de talla neoplateresca está franqueada por dos cariátides, la alegoría de la Industria y el Comercio, a la izquierda ,y las Artes a la derecha. Luego el balcón de la sala de juntas con sus enormes puertas rematadas por frontones y esas columnas pareadas de orden compuesto y, para terminar, el ático con su escudo y las esculturas. Aquí trabajaron numerosos escultores. Por ejemplo, las columnas y el escudo de mármol del pórtico fueron realizadas por Bellver. El conjunto  de pegasos con Minerva y Mercurio y la alegoría de la Gloria en en centro son una réplica de Juan de Ávalos realizados en bronce, huecos y colocados ahí en 1954. Vinieron a sustituir los originales de piedra que talló Agustín Querol y que se habían colocado ahí en 1905 tras mucho esfuerzo y subidos con enormes rampas. Con el tiempo se comprobó que estaban destruyendo las cubiertas y por eso se quitaron y sustituyeron por estos otros. Pero no se tiraron, sino que los pegasos están situados a pié de calle en la calle Áncora y en Legazpi.

Detalle del pórtico de entrada y, sobre él, el balcón del 
despacho principal (Foto SIEMA)

Escultura que representa la Alegoría de la Industria y la Agricultura, 
con espigas de trigo y rueda industrial (Foto SIEMA)

La autora del blog frente al Ministerio
(Foto SIEMA)

Detalle de los bronces huecos de Ávalos que sustituyen a las esculturas de Querol arriba (SIEMA)


Plano y explicación (Foto SIEMA)

La planta es rectangular está organizada con grandes galerías en torno a la escalera y dos patios lucernarios también rectangulares. En la foto se aprecian las torres de las esquinas que remató como mansardas afrancesadas. En 1897 se trasladaron las oficinas ministeriales al edificio, aunque no se hubiese terminado de decorar. Nada más entrar impresiona la amplitud y majestuosidad del hall, con sus columnas gigantes, sus entradas con frontones y la grandiosa escalera, como se puede ver en las fotografías siguientes:

Visiones del hall (Fotos SIEMA)

Una vez pasada esta escalera del hall es cuando viene la maravillosa escalera monumental del Palacio. Por las dimensiones y belleza de esta escalera se entiende que de verdad sea un Palacio. No responde a escalera imperial por el tipo de diseño y los muchos recovecos que tiene. En ella los frentes, las escaleras, y las balaustradas son de mármol pulido italiano. Pero después falló el presupuesto y las realizaron con piedra de Robledo de Chabela. Está envuelta por el orden jónico y también se repiten aquí las estructuras arquitectónicas de la fachada, lo mismo que sucederá en los patios, lo que le proporciona esa gran armonía de líneas.

Escalera monumental (Foto SIEMA)

Frescos y cubiertas de la escalera (Foto SIEMA)

Esta escalera era mucho más luminosa en su origen, pero los ventanales de la escalera se cegaron para poder construir nuevos despachos y eso quitó luz. Los frescos de la bóveda están pintados por Alejandro Ferrant y representa la Alegoría de España rodeada de todos sus atributos de poder (león, bastón de mando, capa, corona, etc..) y detrás el genio de la gloria le presenta laureles y palmas de triunfo. Todo ello rodeado por un haz de luz dorada. Los lunetos los realizó Manuel Dominguez siempre con escenas e iconografía alusiva a las funciones del Ministerio de Fomento cuando se creó.

Biblioteca (Foto SIEMA)

Los Patios de luces se dividen en tres cuerpos  principales: dos con galerías de arcos y el último arquitrabado,siguiendo la misma disposición que en la fachada. Contienen la estructura de hierro y cristal muy elaborada para la época, pensando también en darle un toque decorativo con las escenas vegetales y geométricas. Aquí los muros están tratados de manera más sencilla y pragmática. El interior del edificio está muy cambiado por su uso a lo largo del tiempo. Mantiene sin embargo las escaleras con entrepaños de hierro calado y la Biblioteca de planta eliptica, con sus estantes de madera verde y sus escaleras en caracol con fundición en los dos laterales. 

             Verja original de entrada al palacete del ministro, con la caseta cilíndrica de guardia (SIEMA)


Escudo de la República con su corona de almenas en el remate de 
la casa del Ministro, cuya entrada principal da a Alfonso XII y las habitaciones más 
importantes son con vistas al Parque del Retiro (Foto SIEMA)

Parte de atrás de la casa del Ministro con los jardines
(Foto SIEMA)

Entrada de carruajes y pequeña gasolinera original al fondo
(Foto SIEMA)

Vistas de algunas cerámicas de Daniel Zuloaga entre las ventanas del último piso, 
bajo la cornisa (Foto SIEMA)


Gran chimenea original reparada en el 2016
(Foto SIEMA)

Detalle de la decoración alta en piedra que remata la chimenea de ladrillo (SIEMA)

Junto al Ministerio no quiero dejar de comentar el encanto que tiene un negocio situado en el Pº de la Infanta Isabel 23, se trata de VIAJES FARAON . Como su nombre indica es una agencia de viajes, pero es mucho más que eso: unos verdaderos especialistas en Egipto. Y lo curioso no es que viajen allí, sino que el escaparate es un muestrario de productos originales de la zona que tu puedes adquirir ( pulseras, ropa de algodón, chilabas, cojines, papiros, ojos de la suerte). Hay algunos objetos que se traen por encargo, como las joyas de lapisdázuli por ejemplo). Merece la pena darse una vuelta y acercarse a conocerlo a fondo.

Maribel Piqueras 

miércoles, 2 de mayo de 2012

Notas sobre el 2 de MAYO: Obelisco y Cuadros de Goya

Un día como hoy, 2 de mayo del 2012, no quería dejar de rendir homenaje a los héroes madrileños de ese día sin escribir unas notas sobre dicho evento y algunas manifestaciones en Madrid. La verdad es que esa fecha no surge porque sí, sino que los acontecimientos se fueron encadenando desde hace tiempo. Ya desde la firma del Tratado de Fontainebleau con Francia (1807) notamos un incremento de tensiones en la sociedad española que se percibía desde finales del s.XVIII. A modo de resumen diremos que se daba una gran conflictividad en las clases populares, una oposición aristocrática y de la iglesia contra el gobierno, así como la oposición militar contra Godoy. Esas tensiones desembocaron en los sucesos de Aranjuez que habían provocado la abdicación de Carlos IV en su hijo.

A finales de abril de 1808 el pueblo de Madrid había llegado a soportar hasta el límite y estaba en un grado de tensión tal que la gota de agua estalló cuando en la Plaza del Palacio Real se disponían, a las 8.30h de la mañana del día 2, unos carruajes para recoger a los últimos miembros de la familia real que quedaban en Madrid. Ahí comenzaron los gritos de "¡traición!" y los primeros disparos. También ahí se dieron las primeras víctimas de las miles que despué hubo.
El Obelisco del Dos de Mayo, situado en la Plaza de la Lealtad junto al Paseo del Prado, es uno de los símbolos en Madrid que recuerdan esos hechos. La idea partió de las Cortes liberales en 1822, ese breve período de liberalismo reinando Fernando VII. Se lo encargó a su arquitecto Isidro González Velázquez, con la idea de crear una plaza ovalada donde situar el obelisco, dentro de esa zona tan castigada por la invasión francesa como era el Retiro. En realidad sería el primer plan de reorganización urbanística de la zona. Pero la falta de medios y los acontecimientos políticos retrasaron las obras y no inauguraría hasta el 2 de mayo de 1840.  Tiene 29 ms de altura, pero no se ve bien desde la calle porque está rodeado de una cerca y frondosos árboles. Esta situado justo delante de la fachada principal de la Bolsa de Madrid. Esas figuras que vemos en la base represntan el Valor (realizada por José Tomás), la Constancia (Francisco Elías Vallejo), la Virtud (Sabino Medina) y el Patriotismo ( Pérez del Valle)
Debajo se ve la urna de piedra donde se colocaron los restos de fallecidos en ese día junto a los de los famosos Daoiz y Velarde ( los primeros que se lanzaron a defender el Parque de Artillería y que murieron en lo que hoy se conoce como Plaza del Dos de Mayo). Es que en este Paseo del Prado fueron muchos los fusilados en ese día. En 1985 se reformó el monumento algo y, desde entonces, está dedicado a los caídos en general y presenta la llama encendida para este tipo de monumentos a los héroes caídos.

Quería completar este blog con las obras más conocidas de Goya sobre este tema. El pintor vivía muy cerca del centro, en la calle Desengaño. Aunque estaba sordo, quería mantenerse al tanto de lo que ocurría en Madrid. Esa misma noche del 2 de Mayo salío con su criado a dar vueltas por la ciudad y creo que llegaron hasta la montaña de Príncipe Pío después de los fusilamiento. Goya iba tomando notas y dibujos de los cadáveres que veía y el pobre criado no paraba de vomitar. Así lo reflejó el propio Goya en uno de sus grabados.


En La Carga de los Mamelucos pinta ,a modo romántico y muy expresivo, como los mamelucos o tropa de élite egipcia de Napoleón cargan contra el pueblo de Madrid en el centro de la ciudad. Los madrileños se defienden con lo que tienen: escobas, cuchilos de cocina, tijeras. Es una obra monumental pintada después de la Guerra, en 1814, llena de movimiento, colores, líneas diagonales, escorzos, todo ello para dar sensación de batalla.
Goya durante los años de la guerra sólo grababa las escenas de guerra o dibujos, pero estos cuadros los pinto como ya he dicho mucho más tarde. En los Fusilamientos de la madrugada del 3 de Mayo representa al ejército invasor como un bloque que aplasta, de espaldas a la derecha y sin rostros humanos  que se perciban. La figura central está con los brazos en cruz como Cristo y va vestida de blanco ,que simboliza pureza. A su alrededor gente de todo tipo y condición ( hasta un fraile) son fusilados sin miramiento. El rojo contrata con el amarillo y la luz del farol, pero en general predominan los tonos oscuros. Estos sucesos supusieron un choque emocional muy grande para el pintor, que tenía tan idealizados a los franceses.

lunes, 30 de abril de 2012

Palacio Garay Vitorica

Es una de las casas-palacios más bonitas construídas a principios del s.XX en la zona del ensanche madrileño. Se la debemos al empresario vasco Antonio Garay Vitorica, que compró un gran solar en esquina dentro de la aristocrática calle de Almagro. Como el espacio con que contaba era muy grande pensó en hacerse un palacete, casa del guarda y una serie de viviendas para alquilar. Le encargó el proyecto al arquitecto bilbaíno Manuel María Smith e Ibarra, quien lo realizó entre 1915-1917. a la muerte del empresario este palacio fue pasando por diferentes manos: se vendió y fue sede de la embajada de Bélgica, también ejerció de hospital de sangre. Luego estuvo unos años bastante abandonado y se libró de ser demolido porque lo adquirió el Colegio de Ingenieros de Caminos de Madrid, cuya sede se inauguró en 1979. Se conservan íntegras las fachadas y cubiertas (que pueden admirarse con todo detalle desde el exterior), pero se eliminó del interior toda la decoración que tenía y que estaba inspirada en las casas señoriales del País Vasco, de donde era oriundo el dueño: artesonados de maderas nobles, chimeneas de piedra labrada, carpinterías talladas, etc..)

Entrada para carruajes bajo la marquesina (SIEMA Matritensis)

Fachada principal con la puerta para personas de entrada al palacete
(SIEMA Matritensis)

Detalle del escudo de los Garay-Vitorica (SIEMA Matritensis)


Vista del palacio desde la calle Jenner (SIEMA Matritensis)

La primera foto corresponde a la entrada al palacio en carruaje, por el patio y el jardín. Para ello se construyó esa moderna marquesina de hierro y cristal apoyada en columnas con capiteles de inspiración medieval. En el zaguán, una amplia escalera curva de dos brazos conducía a los invitados al recibidor de la planta noble. En la siguiente imagen vemos el remate semicircular de la puerta principal de entrada al palacio por la calle Almagro y, sobre él, Smith e Ibarra realiza la decoración más espectacular. Siguiendo el estilo ecléctico del s. XIX y, volviendo la mirada al glorioso s. XVI (según la mentalidad que tenía en esa época la aristocracia madrileña). El arquitecto toma como base el Plateresco mediante un gran ventanal con parteluz que sirve de apoyo a dos pequeños arcos de medio punto cobijados bajo el alfiz del arco rebajado; los fustes de las columnas laterales presentan una decoración romboidal y la central es de palmetas. La talla y los motivos recuerdan a los utilizados en la época de los Reyes Católicos. Debajo aparece el gran escudo de los Garay, con los dragones, antorchas y roleas.

En la distribución de la fachada se dan grandes variaciones entre la decoración de los diferentes pisos. Por ejemplo la planta baja actúa como basamento con algunas ventanas circulares, la planta primera es la planta noble del palacio y aquí las balaustradas son de piedra. Mientras que en la segunda planta los balcones y ventanas llevan unas decorativas barandillas de hierro. En el ático las ventanas aparecen unidas entre sí por una franja de piedra blanca, que crea una alternancia muy colorista.

Fachada a la calle Jenner con detalles de sus diferentes volúmenes (SIEMA Matritensis)

En la fachada de la calle Jenner, más luminosa, situó las estancias principales como el gran comedor o el salón de fumar. El tipo de torre chaflán en el ángulo sigue esta característica del ensanche madrileño que no siempre se cumple. Este modelo de torre es propio de la arquitectura vasca. En ella contrasta el blanco pulido de la piedra de Pretil arriba con los muros de arenisca y vemos los típicos aleros sobresalientes de madera oscura del norte de España. La sensación de profundidad de los mismos es más acentuada porque la carpintería oscura del pequeño piso bajo la cubierta se funde con la madera oscura de los canecillos. También se conserva sobre este cuerpo la gran veleta de hierro original. La parte más vistosa es el enlace de la torre chaflán con este cuerpo lateral de la calle Jenner. Destaca la bella terraza enmarcada por un gran arco carpanel, a la que se accedía desde el salón de fumar, donde destacan esos anchos fustes que imitan el estilo isabelino. Arriba retranqueó la última planta. Hay un juego muy original de volúmenes en todo el edificio.

 Escalera curva para subir al palacete y se ve la parte trasera de la casa del guarda (SIEMA Matritensis)

                                 Parte del grupo de una de las visitas y, a la derecha, la entrada a la 
                                               casa del guarda (SIEMA Matritensis)

Muy cerca de aquí está el Instituto Goethe (Calle Zurbano), junto a la embajada alemana. Además de aprender alemán, se puede disfrutar de cara a la primavera de su terraza, con una mezcla de pinchos españoles y algún toque alemán. Es pequeña pero muy coqueta y tranquila. A la hora del café de la mañana se llena rápidamente. 

Maribel Piqueras

lunes, 16 de abril de 2012

EL PALACIO DEL MARQUÉS DE BERMEJILLO

Vista general del Palacio de los Bermejillo (SIEMA Matritensis)

El Palacio del Marqués de Bermejillo es uno de los más bonitos y mejor conservados en interiores y exteriores de los que se sitúan en el antiguo Ensanche madrileño, en este caso Barrio de Almagro en Chamberí. Francisco Javier Bermejillo y su mujer, Julia Schmidtlein y García-Teruel se habían conocido en México, donde vivían sus respectivas familias y en esa ciudad se casaron en 1894. Hicieron un primer encargo -para una residencia en este barrio preferido por la aristocracia de finales del s.XIX-al arquitecto Reynals y después, el famoso Eladio Laredo ajustaría y terminaría el diseño, entre 1913-1916. Los Bermejillo vivirán en él hasta 1932, que se vieron afectados por problemas económicos. Después pasaría por muchas manos. La segunda en ocuparlo también es indiana, María Bauza y Ramón Rodríguez. Ella completó las colecciones artísticas con cerámicas, tapices, esmaltes, vidrios, esculturas y pinturas sobresalientes. Pero con la llegada de la Guerra Civil cedió el palacio a la República Checoslovaca. Después estuvo una sociedad industrial  y, en 1964, la Dirección General de Patrimonio Histórico. Esta institución se encargó de hacer una completa restauración del edificio, recuperando la chimenea de cerámica del s. XIX o habilitando de nuevo el patio que se cegó. Con la llegada de la Constitución de 1978 y la creación de la figura del Defensor del Pueblo se destinará a esta institución el palacio.



Enormes alerones parecidos a los de Balmaseda, de donde eran originarios los Bermejillo. 
También se aprecia la decoración plateresca en las ventanas (SIEMA Matritensis)

Las dos fachadas son muy llamativas, especialmente la que da a la actual calle de Eduardo Dato, que se aprecia mejor en la primera fotografía, ya que esta de aquí arriba es un ángulo tomado desde el jardín interior de la casa. Se sigue un estilo neoplateresco, siguiendo la moda de la nobleza madrileña de volver a la época gloriosa del Imperio español. Tiene claras influencias del Palacio de Monterrey (Salamanca), ejecutado por Gil de Hontañón en 1535: muros lisos, pero ventanas, puertas, balcones y áticos muy decorados, con un relieve de talla pequeña y con motivos renacentistas. Destacan las ventanas miradores, las torres con aleros muy sobresalientes y la "loggia": galería con arcos carpaneles separados por pilares, en las enjutas cabezas de ángeles, gárgolas un poco más arriba y antepechos calados como una crestería.
Patio interior (SIEMA Matritensis)

El grupo de la visita organizada por SIEMA Matritensis en el arranque de la 
escalera principal (SIEMA Matritensis)

El interior, tanto la escalera de la imagen, como el patio que articula los diferentes espacios, siguen el estilo plateresco. Pero los medios empleados son más económicos, puesto que es todo falso: estuco blanco imitando sillares, columnas y capiteles de piedra, arcos. La escalera recuerda a la del Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares. Este patio conduce a la parte principal del palacio, como es la "exedra" del fondo, hoy Despacho del Defensor del Pueblo. Antiguamente se piensa que era el comedor. Conserva el suelo y el artesonado de estilo mudéjar, pero los elementos decorativos se colocaron sin seguir una proporción u orden estilístico, ya que en el s. XIX lo que importaba eran las apariencias y el afán coleccionista. Por eso hay elementos traídos de conventos, como la reja de hierro de la escena del Bautismo de Cristo, o las diferentes puertas de madera policromada con relieves platerescos, el friso de la vida de cristo, las columnas salomónicas de madera, etc...

Detalles de los elementos decorativos del despacho, anterior comedor y salón de baile
(SIEMA Matritensis)

Como veis el Despacho tiene unas maravillosas vistas al jardín interior y está rodeado de una bonita cristalera blindada.
Lámparas de cristal cuelgan del artesonado de madera mudéjar (SIEMA Matritensis)

Vidrieras antiguas (SIEMA Matritensis)

Encima del Despacho se sitúa lo que era el dormitorio del Marqués y una terraza al jardín desde donde se aprecia la sencilla escalera por donde entraban  los invitados y la entrada de carruajes.

Grupo contemplando desde la terraza del dormitorio el jardín (SIEMA Matritensis)

En los pasillos que bordean la escalera hay magníficos zócalos de ceramica, algo que apasionaba a los diferentes propietarios. Como en esta original vista desde arriba de los patios.

Cerámica en el suelo y zócalos del pasillo superior que bordea el patio (SIEMA Matritensis)

El que en esta sede se localizara la Dirección General de Patrimonio Histórico supuso una ventaja para preservar los tesoros del palacio, aunque lo acondicionaran a las necesidades más modernas. Por ejemplo, cerraron las torres, pero con cristalera, así no se aprecia desde fuera y dentro se aprovecha luz y unas vistas de ensueño. También ese hecho permitió recuperar la coqueta biblioteca de madera y la chimenea de cerámica de Triana y de Talavera (esta última no estaba pensada para este sitio)

Viendo la antigua biblioteca de madera (SIEMA Matritensis)

Antigua chimenea de azulejería de Triana y Talavera (SIEMA Matritensis)

Nada más terminar agradeciendo a Pituca algunas fotos que nos ha proporcionado para SIEMA Matritensis y a Francisco Virseda y a la institución del Defensor del Pueblo todas las facilidades dadas, además de sus amables y doctas explicaciones. Cualquier información o imágenes que deseen utilizar del blog, pueden hacerlo dejando clara su procedencia. 

Maribel Piqueras

jueves, 29 de marzo de 2012

JARDIN HISTÓRICO QUINTA DE LOS MOLINOS

La Quinta de los Molinos es un jardín situado entre la calle Alcalá y la calle Juan Ignacio Luca de Tena, junto al metro Suanzes. Ya no es un gran desconocido en este Madrid, además también es uno de los jardines públicos que más horario de apertura tiene (desde 6.30h-22h en primavera y verano).  Las fincas situadas en este camino de Alcalá se pusieron de moda entre la nobleza del sXVIII para desarrollar en ellas quintas con espíritu ilustrado y científico en los cultivos, así como lugares de ocio. Esta propiedad y muchas más alrededor pertenecieron al Conde de Torre Arias. El VI Conde de Torre Arias, D. Alfonso Pérez de Guzman el Bueno, regaló en 1920 esta porción del parque que conocemos al arquitecto D. Cesar Cort Boti y, a cambio, éste le construyó al Conde un palacio en la calle General Martínez Campos. Pero al fallecer el arquitecto, en 1978, este parque quedó un poco abandonado hasta que la familia Cort firmó un convenio con el Ayuntamiento en 1982, por el cual se podía edificar la parte no arbolada del N de la finca y convertir la Quinta de los Molinos en jardín público.

Uno de los molinos que dan nombre a la finca, situados en las partes más 
altas de la misma (Foto SIEMA Matritensis)

La Quinta debe su nombre a dos molinos, como el de la foto superior, que se trajeron de los EEUU por la familia Cort en los años 20. Para esos años significaban una estructura metálica eólica muy moderna con la cual extraer agua de los pozos para regadío de la finca. En toda la finca se notan los orígenes alicantinos de la familia Cort que plantó, utilizando modernas tecnologías, grandes extensiones de almendros, olivos y  pinares que le recordaran a su tierra. Parece que estamos de paseo por una finca junto al Mediterráneo, ya que todo el diseño es muy natural, con sus senderos, cultivos, fuentes bajas y anchas, paredes blancas, etc...La sencillez y pureza de líneas es la nota característica del recorrido. Desde la calle nada indica que tras una estructura sencilla de una sola altura que estemos a la entrada de la finca. Pasando por esos arcos arcos abovedados, pintados de rosa y crema, con entradas diferenciadas para carruajes o peatones se puede iniciar el recorrido por un paseo asfaltado rodeado de plataneras.

Entrada vista desde la calle Alcalá, con el cártel 
indicativo (Foto SIEMA Matritensis)

Pórtico de entrada (Foto SIEMA Matritensis)

Pequeña plaza junto a la entrada
(Foto SIEMA Matritensis)

Avenida de plátanos (Foto SIEMA Matritensis)

Contraste de colores y plantas junto a la avenida central 
de plataneros (Foto SIEMA Matritensis)

Esa avenida es la única asfaltada. Se le echó cemento sobre el bonito empedrado original. En las primeras fuentes nos desviamos hacia una pequeña alberca y gruta hacia la izquierda. Toda la finca está llena de albercas y fuentes bajas, de ladrillo y cal la mayoría. 

Gruta artificial (Foto SIEMA Matritensis)

Alberca al lado de la gruta 
(Foto SIEMA Matritensis)

Después, a través de caminos de tierra nos metemos entre almendros en flor (si estamos en marzo, que es la época más bonita para visitar el parque) y nos vamos aproximando a una vaguada cerca de la zona más urbanizada junto al palacete y estanque ovalado. La finca cultiva también olivos y todo una flora típica del Mediterráneo. En la época de floración de los almendros parece que te encuentras en Japón por la cantidad de flores que se ven y todo bien alineado.

La Quinta de los Molinos contiene diversos campos de almendros
(Foto SIEMA Matritensis)

Los más de 4000 almendros aparecen alineados perfectamente
(Foto SIEMA Matritensis)

Otra de las vistas (Foto SIEMA Matritensis)


Vista de los campos de olivos, rodeados de pinos y cedros
(Foto SIEMA Matritensis)

Más olivos (Foto SIEMA)

Puente bordeado de mimosas en flor (Foto SIEMA Matritensis)

Cesar Cort era un hombre a la última en cuanto a novedades arquitectónicas. Fue profesor de urbanismo en la Escuela de Arquitectura y también Concejal del Ayuntamiento. Este palacete de tres plantas y cinco alturas (en la parte de la torre), construído entre 1925-40, sigue las teorías del racionalismo de la Escuela Vienesa y nos recuerda al palacio Stoclet de Bruselas de Joseph Hoffmann. En el periodo de entreguerras se siguió mucho esta línea arquitectónica, por eso la fachada se nos muestra desnuda y con líneas rectas muy marcadas. La torre es de volúmenes decrecientes y denota cierto clasicismo con los frontones. También Adolf Loos mencionaba que no quería nada de historicismos y que la ornamentación era un crimen. Al aproximarnos al palacete el jardín cambia el diseño para desarrollar más campo de cesped y decoración floral, así como numerosas fuentes y bancadas de piedra para sentarse alrededor de placitas muy decoradas. Es en esta zona cerca del palacete donde se oye el murmullo del agua que corre, tanto en fuentes bajas de reminiscencias hispano-árabes, como en otras más de art-decó de la época, así como el rumor del chorro central del estanque. 

Vista general de la residencia principal o 
palacete Cort (Foto SIEMA Matritensis)

Detalle de la fachada, con esa pureza de líneas y volúmenes
(Foto SIEMA Matritensis)

Interior del palacete, foto añadida en 2025. Patio del cubierto del cubo derecho
del mismo, foto añadida a la entrada en 2025 (SIEMA Matritensis)

Interior del palacete. Parte derecha que mantiene las líneas del racionalismo vienés. En 2025 
se utiliza como cafetería y zona lúdica para niños (SIEMA Matritensis)


Pequeña fuente situada en el lateral izquierdo del
palacete (Foto SIEMA Matritensis)

Fuente con conchas a diferentes niveles
(Foto SIEMA Matritensis)

Estanque y fuentes junto al parterre frente al
palacete (Foto SIEMA Matritensis)


Otras de las numerosas fuentes decorativas (Foto SIEMA Matritensis)
                               Otra de las fuentes art decó con volutas, construida en diversos materiales 
                                                                         (SIEMA Matritensis)

Estanque y fuentes altas frente al parterre
(Foto SIEMA Matritensis)

Una de las múltiples plazas del parque (Foto SIEMA Matritensis)

Estanque grande con el surtidor en medio y embarcadero
al fondo (Foto SIEMA Matritensis)

Antigua pista deportiva de tenis, que luego se 
usó como campo de futbol (Foto SIEMA Matritensis)

Molino junto a la casa de verano
(Foto SIEMA Matritensis)

 Cerca se sitúa la llamada "Casa del Reloj" o casa de verano de la familia, de decoración más española, con galerías de arcos y cubiertas de teja. La torre del reloj es la nota moderna y discordante del estilo rústico mediterráneo de la casa. Junto a ella un molino que funciona y el invernadero.

Vista de la casa de verano o del reloj
(Foto SIEMA Matritensis)

Torre del reloj (Foto SIEMA Matritensis)

Torre y casa del reloj restaurada posteriormente. Imagen de 2025 (SIEMA Matritensis)


Antiguo invernadero (Foto SIEMA Matritenis)

Columna renacentista de granito e invernadero en el 2025
(SIEMA Matritensis)


Fuente y estanque del merendero (Foto SIEMA Matritensis)

Pila del merendero (Foto SIEMA Matritensis)

También el estilo "art decó" que se desarrolló en España desde 1925 hasta 1936 está presente en algunas fuentes. El estanque ovalado con fuente central le da cierto aire romántico, pero siempre inmerso en lineas constructivas muy sobrias. En el lado derecho de la avenida central hay grandes zonas de almendros, olivos, junto a praderas y pinares y eucaliptos. Campos de lirios se colocan el las laderas. Se han plantado más recientemente paseos de lilos. En definitiva, mucho más que campos de almendros en flor, lo cual lo hace más atractivo para ser visitado en cualquier momento de la primavera. Anímense a conocerlo. Justo en frente del parque, un negocio con encanto que lleva un año abierto. Se trata del restaurante  Vicky , donde sus tonos blancos, grandes cristaleras y plantas en las paredes, parecen ser una prolongación de la propia Quinta de los Molinos. Ya sabes que puedes seguirnos en facebook Siema Matritensis o en twitter @siemamadencanto. Y para cualquier duda o ganas de que te organicemos una visita también puedes contactar con info@siema.es. Hasta pronto. 

Maribel Piqueras

Frutales y eucaliptos al fondo (Foto SIEMA Matritensis)

Pinares (Foto SIEMA Matritensis)

Fachada del restaurante Vicky (Foto SIEMA Matritensis)

Comedor interior (Foto SIEMA Matritensis)

Mesas junto a la barra (Foto SIEMA Matritensis)