miércoles, 4 de febrero de 2026

Fundación Menéndez Pidal: el Olivar de Chamartín y la casa de Menéndez Pidal

 Chamartín de la Rosa era un pueblo situado al N de Madrid, más allá del Hipódromo, que se anexionó a la capital en 1948. Zona de mucho campo, ovejas, olivares. A la parte SO del olivar se le conocía como "olivar del balcón" ya que estaba en lo alto de una colina desde donde se podían obtener unas vistas maravillosas de Madrid. Por lo menos hasta que empezó el gran desarrollo urbanístico de los años 60. Las primeras referencias históricas de ese olivar son de 1808, cuando el ejército de Napoleón acampó aquí. Incluso el propio Napoleón se alojó en la finca campestre del Duque de Pastrana, el 2 de diciembre de 1808. En los Episodios Nacionales  Galdós menciona a Napoleón en Chamartín. Como recuerdos queda el metro Duque de Pastrana y, en la antigua finca, se sitúan colegios. El antiguo olivar era enorme, ya que llegaba hasta la actual residencia de estudiantes.

Como esta zona de Chamartín tenía mucho campo y aire puro, se construyeron en ella algunos hospitales y asilos, como este Hospital de Maudes, junto a la ronda (Fotografía antigua)

ENTRE 1917-1936

En 1917,José Castillejo, secretario de la Junta de Ampliación de Estudios (JAE) lo compró. Castillejo promovía toda la labor previa que había hecho Giner de los Ríos, impulsó los trabajos de la Institución Libre de Enseñanza, la investigación en España, los nuevos métodos pedagógicos. Vendió parte de las parcelas a amigos y colegas intelectuales, creando en el olivar como una colonia científica y cultural. Castillejo se quedó con el mayor número de hectáreas. Ignacio Bolívar (que era el Director del Museo Nacional de Ciencias Naturales) se construyó dos casas, Dámaso Alonso una, Menéndez Pidal también adquirió una finca en el olivar. Y así otros muchos colegas suyos.

Ramón Menéndez Pidal nació en La Coruña en 1869, pero era de familia asturiana que estaba allí debido al nuevo destino del trabajo de su padre, magistrado. A los 11 años  se quedó huérfano de padre y su madre le animó a estudiar Derecho. Pero era una carrera que no le gustaba nada y, al año, se matriculó en Filosofía y Letras. Esta carrera sí le apasionaba y destacó pronto. En 1895 ganó un concurso de investigación sobre el Cantar del Mío Cid que había sido convocado por la Real Academia de la Lengua. Publicando también su primer libro en 1896, "La Leyenda de los Infantes de Lara". Conoció por esos años a María Goyri, en una conferencia celebrada en el Ateneo de Madrid. Se casaron en 1900 y de viaje de novios se hicieron la ruta del destierro del Cid, iniciando también la investigación del archivo del romancero. Tuvieron tres hijos: Jimena, la mayor, se casaría con el científico Miguel Catalán; Ramón, que fallecería con sólo cuatro años en su casa del Paular; Gonzalo, el pequeño, un gran amante del cine. Su mujer, María Goyri, había nacido en Madrid, pero era de familia vasca. Una mujer muy adelantada a su época. Realizó estudios de la carrera de Comercio, también se formó en la liberal Asociación de Enseñanza para la Mujer en la calle San Mateo y fomentaba la práctica deportiva, así como la realización de muchas excursiones. Consiguió ser doctora en Filosofía y Letras en 1895. Por medio de ella, Ramón Menéndez Pidal, trataría a los pedagogos de la Institución Libre de Enseñanza.

             Orla de los compañeros de doctorado de María Goyri en la Universidad Central de Madrid
(SIEMA Matritensis)

                           Detalle de la orla: María era la única mujer (SIEMA Matritensis)

Cuando Menéndez Pidal se construye su casa, ya goza de un reconocido prestigio en el mundo intelectual de las Letras. Fundador del Centro de Estudios Históricos en 1910, dependiente de la Junta de Ampliación de Estudios, la Revista de Filología Española en 1914. Realizó la Historia de España, la Historia de la Lengua Española, la España del Cid. Doctor Honoris Causa por las universidades de Toulousse, Oxford (1923), la Sorbonne (1924) y también obtuvo la legión de honor de Francia; Director de la Real Academia de la Lengua en 1926. Obteniendo otros muchos premios a lo largo de su dilatada vida. Le preocupaba mucho la investigación, tanto de documentos, como las tradiciones orales, así como archivos sonoros o cinematográficos (por ejemplo, el archivo de la palabra, con la colaboración de la Columbia University). Creó centros de investigación y grupos de trabajo también en el extranjero (Buenos Aires, Puerto Rico, México, EEUU). 

               Placa antigua que muestra cuando se llamaba la calle Cuesta del Zarzal (SIEMA Matritensis)

             Vista general de la casa de Ramón Menéndez Pidal en el olivar (SIEMA Matritensis)

Menéndez Pidal construye su casa entre 1923-1925. Aquí vivió y trabajó desde 1925 hasta su muerte en 1968, con 99 años. Diseñó la casa su sobrino, Luís Menéndez Pidal (quien también trabajaría en las reformas de santuarios como Covadonga o Guadalupe, así como castillos medievales). Se inspiró en el estilo regionalista, con toques asturianos, de donde era originaria la familia. También la doto de muchos ventanales para que entrara la luz y se viera el paisaje de alrededor. La familia diseñó parte del mobiliario, como sillas-escritorio, aparadores, muebles archiveros o lámparas. Más adelante, en esta entrada del blog, os haré un breve recorrido por dicha vivienda.

GUERRA CIVIL

Durante la guerra civil él se va a la casa de San Rafael, luego a Cuba y a Francia. Pero su mujer, María, y su hija Jimena regresarían a la vivienda antes que él. Juan López Suarez consiguió que ondeará la bandera de la universidad de Oxford, selló su biblioteca y salvó sus archivos, llevando muchos de ellos a ser protegidos en Ginebra, junto a las obras que también se llevaron del Museo del Prado. Durante los bombardeos de Madrid, como estas casas del olivar eran más resistentes, los porteros de su vivienda acogieron a vecinos más humildes del cercano barrio de las 40 fanegas.

PERIODO ENTRE 1936-1968

A la vuelta fueron apartados de la investigación en medios oficiales y de los cargos que tenían, también desmantelaron el CEH y la Junta de Ampliación de Estudios. Es muy fuerte leer la Carta de denuncia de Enrique Suñer contra Menéndez Pidal y su mujer, especialmente como acusa a ella de su mala influencia en el investigador. La presentó Suñer cuando era el Presidente de la Comisión de Cultura y Enseñanza del Gobierno de Burgos, en junio de 1937. Pero Menéndez Pidal no se rindió, sino que siguió trabajando desde su casa en muchos proyectos, junto a algunos miembros del CEH o de la Junta. También a la casa de Dámaso Alonso acudieron los que quedaban de la generación del 27 y otros (Aleixandre, Dionisio Ridruejo o Carlos Bousoño). El Olivar siguió siendo un centro de cultura e intelectualidad. Gonzalo Menéndez Pidal se construyó un ala para él junto a la vivienda de sus padres y modernizó los medios audiovisuales (reuniendo colecciones de fotografías y películas sobre la historia de España y América).

Vista de la casa rodeada de olivos centenarios y vegetación que él y María recogían de sus excursiones
                                           (SIEMA Matritensis)

Charlton Heston con Menéndez Pidal en la biblioteca de esta casa
(SIEMA Matritensis)

Muy importante también es recordar la relación del Olivar de Chamartín y de esta casa con el mundo del cine. El productor Samuel Bronston compró en 1959 los estudios de Chamartín, en la Avda de Burgos. Desde aquí rodaron pelis épicas, como  "Rey de Reyes" "La caída del imperio romano", "55 días en Pekin" o "El Cid". Por el Olivar paseaban actores y actrices de Hollywood, como Jean Fontaine, Frank Sinatra, Ava Gadner, Lara Turner, Grant o Charlton Heston. Este último era asesorado por Menéndez Pidal para la película del Cid, se reunieron en su biblioteca y Heston le regaló la réplica de la espada Tizona, con la que jugarían los nietos de Menéndez Pidal. Desde 1946 mejoró la situación y Menéndez Pidal regresaría  a la dirección de la Real Academia de la Lengua. Su yerno Miguel Catalán también destacó en el campo científico con la NASA, incluso uno de los cráteres de la luna lleva su nombre. La Universidad de Madrid, dirigida por Lain Entralgo creó el Seminario Menéndez Pidal. En 1964 Menéndez Pidal realizó un viaje a Israel para conocer la comunidad hispano parlante y su vínculo con los sefardíes.

EL FUTURO TRAS LA MUERTE DE MENÉNDEZ PIDAL: 1969-1985

Tras morir Menéndez Pidal había sido nombrada heredera su hija Jimena, quien no pudo mantener la casa y la puso en venta en 1970. Pero no así el contenido, los archivos, que sí que velarán por él, continuando los proyectos de investigación junto a su nieto filólogo, Diego Catalán, quien creó la Fundación Menéndez Pidal en 1983, quedando inaugurada oficialmente el 11 de noviembre de 1985 por la reina Sofía, Javier Solana y Pedro Laín Entralgo de la Real Academia de la Lengua. Mientras que la casa y la finca pertenecen a la Fundación Ramón Areces.

                   Placa de la Fundación Menéndez Pidal en la entrada (SIEMA Matritensis)

                          Placa puesta por la Fundación Ramón Areces (SIEMA Matritensis)

El Olivar de Chamartín, que incluye esta casa, queda tras la tapia entre las calles Padre Damián, Henri Dunant, Menéndez Pidal y Alberto Alcocer. Tras la muerte de Ramón Menéndez Pidal se le puso su nombre a la anterior calle de la Cuesta del Zarzal. Su Fundación está en el número 5 de la calle Menéndez Pidal. Hoy la extensión del olivar es muy pequeña. Por la calle Alberto Alcócer una placa recuerda en los nuevos edificios que allí se encontraba la casa de Dámaso Alonso. Hoy quedan dos casas originales de esas de principios del s XX: la de Castillejo, una gran parcela con 20000 m2, que abren en verano para conciertos o cenas; y la finca de Menéndez Pidal, de 3500 m2.

 La Fundación Olivar de Castillejo, contigua a la de Menéndez Pidal (SIEMA Matritensis)

Vista del olivar con la valla de la Fundación Castillejo (SIEMA Matritensis)

Casas que dan a Alberto Alcocer en el límite de la finca (SIEMA Matritensis)

Placa recordando la casa donde vivió Dámaso Alonso (SIEMA Matritensis)

RECORRIDO EN LA ACTUALIDAD POR LA VIVIENDA DE MENÉNDEZ PIDAL

En la parte baja de la vivienda, que apenas se enseña, encontramos un hall distribuidor con los retratos de Ramón Menéndez Pidal y su mujer, María, pintados por su sobrino Luis. También una escalera de madera que nos conduce a la parte superior de la casa. Junto a ella unos libros a la venta que ofrece la tienda de la Fundación Menéndez Pidal. Hay también muchos despachos, salas, el baño, la terraza con pórtico columnado que da al jardín en su parte de atrás, el cuarto del Romancero (el importante archivo que tuvo que viajar a Ginebra para estar protegido durante la guerra civil).Se unió después la ampliación de Gonzalo, a la que se entraba por otra escalera desde el exterior. En esta ampliación se encuentra la sala María Goyri, donde se instaló un pequeño auditorio con pantalla. En las habitaciones de la casa hay un sistema de "glorias" para poder calentarse en invierno.

Retrato de Menéndez Pidal en el hall de la vivienda (SIEMA Matritensis)

Retrato de María Goyri (SIEMA Matritensis)

Grandes ventanales que iluminan la parte baja de la casa (SIEMA Matritensis)

Pórtico columnado en forma de L situado en la parte baja de la casa, en su parte
trasera, con vistas al jardín (SIEMA Matritensis)

Menéndez Pidal, ya mayor, con sus libros en mismo pórtico (Getty, por Gianni Ferrani)


Escalera de madera de subida a la parte superior desde el hall (SIEMA Matritensis)

Muestra de libros puestos a la venta, a cual más interesante (SIEMA Matritensis)

Silla escritorio diseñada por la propia María Goyri, en la sala que lleva su nombre y sirve de auditorio
(SIEMA Matritensis)

Forja art decó de principios s XX en la ventana sobre un zócalo de granito 
(SIEMA Matritensis)


Del piso primero destacamos sus despachos y la biblioteca, cuyo recorrido tan bien explicado por Pía, es una auténtica maravilla. La Biblioteca de Autores Clásicos conserva el mobiliario castellano original, así como las lámparas. Tiene, por ejemplo, la primera edición de Campos de Castilla de Machado y otras muchas obras antiguas. También es muy curiosa la foto del matrimonio de excursión, muy bien vestidos ambos. En esas excursiones unían el deporte, la charla y la investigación científica por el campo.
Un lateral de la biblioteca, de forma rectangular y que es el espacio más grande de la vivienda
                                                 (SIEMA Matritensis)

Detalle de un estante en esa biblioteca (SIEMA Matritensis)

Curiosa foto del matrimonio de excursión (SIEMA Matritensis)

El despacho de María Goyri es más pequeño que el de Ramón. En él podemos ver su mesa de trabajo, su tesis, sus gafas con las fundas, la orla de su doctorado y alguna vitrina . La luz le viene de la ventana situada frente a la mesa.

Vista del despacho de María Goyri con su mesa de trabajo (SIEMA Matritensis)

El despacho de Menéndez Pidal, aunque es amplio, parece más pequeño de lo que es debido a la gran cantidad de estanterías con libros y archivadores que tiene. También está muy iluminado de forma natural con una terraza y una ventana (esta última le permite la entrada de luz por la izquierda para trabajar con luz natural). Como era muy friolero colocó una "gloria" bajo los pies donde se sentaba a trabajar. Impresiona todo su archivo y catálogo hecho a mano, la lámpara, el teléfono intercomunicador con el resto de la vivienda, las fotos de su relación con Mann y Heston para el Cid y una foto donde está siendo visitado por D. Juan, el padre del rey Juan Carlos. También se conserva el amplio despacho de su hija Jimena

Vista de su mesa de trabajo con su mueble archivador al fondo (SIEMA Matritensis)

La "gloria" a los pies, bajo su mesa de trabajo (SIEMA Matritensis)

Despacho (SIEMA Matritensis)

Teléfono intercomunicador (SIEMA Matritensis)

Libros en varias lenguas (SIEMA Matritensis)

Fotografía de D. Juan con Menéndez Pidal (SIEMA Matritensis)

Vistas desde la terraza (SIEMA Matritensis)


Anthony Mann, director del Cid, con Menéndez Pidal (SIEMA Matritensis)

Descansillo en la parte superior de la escalera (SIEMA Matritensis)

La naturaleza era muy importante dentro de las ideas pedagógicas de la institución libre de enseñanza. Había que hacer deporte, "cuerpo sano y mente sana" como ideal; tomar el sol era bueno para los huesos y el humor, recibir luz natural, tener un jardín alrededor de la vivienda hacía que trabajaras mejor. Menéndez Pidal puso un muro en torno a su jardín de olivos centenarios (cuyo aceite se llevaba a hacer a Toledo, y a Jaen en la actualidad), también hay pinos, mimosas, madroños, higueras, romeros, jaras y otras plantas que cogía de la sierra y plantaba luego en su jardín. El muro tiene en su interior decoración con azulejos de la escuela de cerámica de Madrid, que dirigía Francisco Alcántara. Representan escenas regionales con sus fiestas, procesiones o trajes típicos. Ese muro es posterior a la vivienda, lo mismo que la decoración de azulejos, pero sólo unos años después. En el extremo SO, alejado de la puerta de entrada de la finca, encontramos el baño de sol. Se trata de una construcción que consta de una habitación cubierta, pero abierta al jardín y a un patio en cuyo centro hay un gran olivo, también disponían de una ducha. Ahí tomaban el sol y hacían sus tablas de gimnasia.

Murales con escenas agrícolas de los campos de castilla (SIEMA Matritensis)

Otro mural de cerámica con la escena de una procesión religiosa (SIEMA Matritensis)

Mural basado en los cartones de Goya, que representa un obrero herido en la construcción
(SIEMA Matritensis)

Firma de la Escuela de cerámica de Madrid, 1929, en la parte inferior de la
decoración del muro con azulejos (SIEMA Matritensis)


Olivo centenario (SIEMA Matritensis)

Mimosas y pinos (SIEMA Matritensis)

Otra vista del jardín (SIEMA Matritensis)


Madroño más antiguo de Madrid (SIEMA Matritensis)

Vista exterior del Baño de Sol, junto al muro del jardín (SIEMA Matritensis)

Baño de sol desde el patio de dentro (SIEMA Matritensis)

Otro olivo centenario en el centro del Baño de Sol (SIEMA Matritensis)


Fuente entre la vegetación a la entrada de la casa (SIEMA Matritensis)

Arco de acceso a la vivienda (SIEMA Matritensis)

Nada más añadir mi agradecimiento a la Fundación Ramón Menéndez Pidal por conservar su legado, mostrarnos su casa y explicar con tanta amabilidad el recorrido a Pía. Seguiremos visitándola, porque es un auténtico placer. Os dejo los datos de su web https://fundacionramonmenendezpidal.org/ También resulta muy interesante la lectura de "Historia del Olivar de Chamartín", por David Castillejo y Diego Catalán (del 2005). Para seguir conociendo nuestra actividad cultural y visitas guiadas por el patrimonio de Madrid podéis seguirnos en Twitter e Instagram @siemamadencanto o Facebook Siema Matritensis o agenda de siema.es. Si quisierais estar en nuestro listado escribirnos a info@siema.es 

Maribel Piqueras








jueves, 22 de enero de 2026

Casa Batlló

 A pesar de ser un blog sobre los monumentos de Madrid, alguna vez me gusta escaparme, como ahora, para rendir un pequeño homenaje a Gaudí en el centenario de su muerte. Esta Casa Batlló y la Sagrada Familia me parecen sus obras magistrales. Dentro de la zona del Ensanche de Barcelona, la preferida por la burguesía catalana para hacer sus viviendas, ya se levantó en 1877 un edificio residencial, en el Pº de Gracia, el industrial Joseph Batlló y Casanovas. Se dedicaba a la industria textil (sobre todo sedas y muselinas). Una cosa que me fascina es que cuando Gaudí coge el edificio, lo transforma completamente sin derruirlo. Mantiene la planta rectangular, el pequeño patio, los cuatro huecos rectangulares de las ventanas de la fachada, el remate escalonado. Todos ellos eran elementos de la vivienda anterior. En el proyecto del arquitecto vemos un esbozo general, pero ningún plano más concreto. Se deja llevar por su sentido práctico, por sus investigaciones, por su amor a la luz, al color, a la naturaleza, a Cataluña. Es un edificio que denota toda la fantasía y vanguardismo de Gaudí. Todo en ella nos muestra líneas ondulantes, suaves, sin ángulos rectos. Presenta un sótano, los bajos- que tenían un uso comercial- y cinco alturas. La fachada está llena de balconcillos curvos de piedra y cubierta con discos cerámicos de colores (que cambian según les de la luz del día). La casa original que tuvo que rehacer Gaudí presentaba un tejado de forma escalonada. Nuestro artista lo aprovechó y diseñó la ondulante espina dorsal de un dragón, su cabeza y remate con la cruz típica gaudiana. También supo integrar en los muros de la fachada los huecos de las ventanas originales y las antiguas barandillas de hierro fundido.

          Fachada de Casa Batlló con la luz del final de la tarde. Se ven claramente los remates con la columna dorsal (mediante el uso de cerámicas de forma cilíndrica y redonda). También apreciamos la torrecilla con al cruz gaudiana y las ventanas ya transformadas (SIEMA Matritensis)

Detalle de los miradores del piso principal. Con las formas ondulantes que parecen piedras erosionadas por el mar, así como las columnillas-huesos de separación de las cristaleras
(SIEMA Matritensis)

Detalle de los discos de cerámica y trecandís utilizados en la decoración de la fachada
(SIEMA Matritensis)

En el interior encontramos que también desaparecen los ángulos y líneas rectas y todo parece fluir como el agua. Los colores son también los del mar, en las formas redondeadas de las vidrieras y cristales. Incluso talla las maderas con formas ondulantes, espuma de olas, etc. Se preocupa por la globalidad del edificio, algo muy característico de Gaudí. No sólo la decoración y piezas menores como puedan ser la chimenea del salón o lámparas. Sino que desarrolla una máxima atención por espacios que no se ven, pero que él sabe que Dios sí que los ve, y trabaja con esmero porque es una obra que ofrece al Creador del universo. Por ejemplo, como maneja los espacios, colores y luces en el minúsculo patio interior es de verdadera admiración. Tiene en cuenta que apenas llegaba luz a la parte inferior del patio, así que decide agrandar el tamaño de las ventanas desde la parte superior hasta la inferior, siendo mucho más grandes las de abajo para captar más luz. También aclara el color de los azulejos azules que cubren las paredes de ese patio interior. Arriba son mucho más oscuros que abajo, siendo cada vez más blanquecinos.
Mirador desde dentro del piso principal (SIEMA Matritensis)

Ritmo ondulante de los interiores: en las maderas, columnas, cristales redondos, cubiertas
(SIEMA Matritensis)

Detalles de los marcos de las puertas y su parte superior que recuerdan a las olas del mar
(SIEMA Matritensis)

Detalle de una de las ventanas del patio (SIEMA Matritensis)

Vista general hacia arriba del patio interior (SIEMA Matritensis)

Detalle de los azulejos, de color más blanquecino, en la parte inferior del patio
(SIEMA Matritensis)

También cuida mucho la decoración de las torres de ventilación del tejado, con azulejos cerámicos. Los hijos de Batlló se hicieron cargo de esta vivienda familiar hasta 1954. Pasó luego por una época de distintos propietarios, hasta 1990 que la cogió la familia Bernat. Hoy en día es una atracción turística en Barcelona. Doy desde aquí las gracias a mi hijo, Nacho Nistal, también artista, que es el que me ha dejado usar la mayoría de las fotos. 

Maribel Piqueras


martes, 13 de enero de 2026

Palacio de los Duques de Fernán Nuñez

En la calle Santa Isabel llama la atención un palacio del s XVIII junto al que fue colegio y monasterio de Santa Isabel. Habría que remontarse a la parcelación de los terrenos pertenecientes al monasterio de Santa Isabel en 1618. Parte de esos terrenos fueron usados para construir viviendas de la aristocracia, como las que se construyó a mitad del s XVIII ahí D. Blas Jover y Alcázar, caballero de la orden de Santiago, fiscal de cámara y consejero de Fernando VI. Tras varios traspasos adquiere esa propiedad , en 1769, José María de la Cueva y Velasco, XIII Duque de Alburquerque y IV Marqués de Mina. Éste encargó a Antonio López Aguado, arquitecto formado en el neoclasicismo de Juan de Villanueva, unas reformas para obtener una residencia palaciega en condiciones. Con el fallecimiento del Duque y la llegada de la guerra de Independencia se usó como cuartel, hospital y, de nuevo viviendas.

Detalle de la extensión del monasterio de Santa Isabel en Texeira, donde ya aparecen viviendas construidas en parte de lo que habían sido sus terrenos (SIEMA Matritensis)

Con la llegada al poder de Fernando VII, en 1815, adquirió esa residencia Felipe María Osorio de la Cueva, VI Conde de Cervellón. Unos años después se casó con Francisca María Gutiérrez de los Ríos, II Duquesa de Fernán Núñez. El título de Duque de Fernán Núñez lo había otorgado en 1817 el rey Fernando VII a Carlos Gutiérrez de los Ríos por las labores prestadas a la corona. En 1847 encargaron al arquitecto Martín López Aguado la reforma para obtener una gran residencia palaciega y, además, lo ampliaron con más edificios adyacentes que compraron. Pero su gran época de esplendor llegará tras el matrimonio de la III Duquesa de Fernán Núñez, Pilar Osorio y Gutiérrez de los Ríos con Manuel Falcó de Adda (en 1852). Ellos decorarán el palacio con los mejores artistas y al finalizar la ornamentación interior, en 1875, encargaron al fotógrafo Laurent unas fotografías que publicó en su catálogo "Nouveau guide de touriste en Espagne e Portugal. Itinerarie artistique". Organizaron recepciones, comidas de gala, fiestas de disfraces, bailes a los que acudirán la aristocracia madrileña y también los reyes y príncipes, como Isabel II, los Duques de Montpessier, o Alfonso XII por ejemplo. Este III Duque de Fernán Núñez fue el que financió el Paseo de Coches del Retiro, cegando la ría y talando muchos árboles, para que los coches de la aristocracia pasaran libremente por esa zona. El 22 de octubre de 1874 en el propio parque del Retiro organizó un buffet con música para celebrarlo. Por eso el paseo lleva todavía hoy su nombre.

Carlos Gutiérrez de los Ríos, VII Conde de Fernán Núñez, retratado por Goya, que se convertirá en Duque por Fernando VII  (wikipedia)

Fachada del palacio de Fernán Núñez, que se extiende en horizontal a lo largo de la calle Santa Isabel
                                                               (SIEMA Matritensis)

                                           Puerta principal de entrada (SIEMA Matritensis)

Falsa puerta de entrada a palacio por la calle de Santa Isabel, realizada sólo para dar mayor simetría, ya que las puertas de entrada estaban muy lateralizadas hacia la derecha de la fachada 
(SIEMA Matritensis)

Vista lateral del palacio, que muestra la ampliación que si hizo hacia la calle Cosme y Damián
(SIEMA Matritensis)

Actual puerta de Madrid, donde se iniciaba el paseo de coches del Retiro, financiado por el III Duque de Fernán Núñez (SIEMA Matritensis)

Al exterior se extiende en horizontal por la calle Santa Isabel, cogiendo también la perpendicular de San Cosme y San Damián. Presenta tres alturas con aire neoclásico. Dos enormes puertas de manera sirven para la entrada de carruajes en el gran zaguán. Enmarcadas en molduras de granito. Este piso bajo, el de mayor altura, presenta también un zócalo de granito y grandes ventanales. Sillares decoran sus muros. En el piso principal se suceden balcones con molduras neoclásicas, separados por pilastras con capitel compuesto que recorren el piso principal y el último piso, donde se alojaba la servidumbre y otros servicios. Una gran cornisa con molduras de estuco remata el edificio. En el exterior es donde se aprecia más el estilo neoclásico, con ritmos simétricos y sobriedad de Antonio López Aguado. Aunque las pilastras que recorren la fachada y la eliminación de las primitivas buhardillas en el tejado son añadidos posteriores. Mientras que en el interior encontramos muchos elementos románticos.

                              Zaguán para carruajes con columnas y zócalos de estuco imitando mármol y techo
                                   de artesonado de madera (SIEMA Matritensis)

                    Baile de trajes en palacio en 1863, durante su época de esplendor (Fundación RENFE) 

                             Baile en palacio, al que asistieron también los reyes, Alfonso XII y Mª Cristina, que aparecen sentados en la parte inferior derecha (SIEMA Matritensis)

Uno de los últimos bailes en palacio al que acudirían los reyes, en este caso Victoria Eugenia de Battemberg -que aparece en un primer plano-y Alfonso XIII, al poco tiempo de su boda, tras la ampliación de Valentín Roca realizada en el palacio (SIEMA Matritensis)

Siguiendo la evolución histórica del palacio, se encargó en 1905 la ampliación al arquitecto Valentín Roca Carbonell, utilizando espacios que daban a la calle Cosme y Damián. También se adaptó el jardín a los nuevos gustos por una empresa francesa. Durante la guerra civil la familia Fernán Núñez se trasladó a residir a París. El V Duque, Manuel Falcó y Álvarez de Toledo, participó y murió en los combates de la capital. El palacio fue incautado, aunque se protegió para que no se destrozara y algunas de sus obras más importantes fueron trasladadas a San Francisco por la Junta de Tesoros Artísticos. Al terminar la guerra la familia solicita la devolución de las obras, pero el palacio pasará a otras manos, ya que la V Duquesa de Fernán Núñez, ya viuda, vendió el palacio a la entonces llamada Compañía de Ferrocarriles del O de España en 1941. El gobierno español aprobó entonces la nacionalización de la red ferroviaria de ancho ibérico y unificó la red nacional de ferrocarril (creando la RENFE), así que hasta años 80 del s XX este palacio se utilizó como sede del Consejo de Administración de RENFE, que tenía la estación de Atocha muy cercana. El arquitecto Manuel Cabanyes trabajó adaptando las salas del antiguo palacio al nuevo uso de oficinas y en la planta baja se situó el primer museo ferroviario hasta que al cerrar la estación de Delicias se trasladó el museo a esa otra zona. En 1985 RENFE y FEVE crean la Fundación de Ferrocarriles españoles y situaron en este palacio su sede social. Más tarde, en el 2005, RENFE se dividió en ADIF y RENFE-operadora. Las dos entidades comparten la propiedad del palacio, donde continua la sede de la Fundación de Ferrocarriles Españoles.

Imagen de las juventudes socialistas en el interior del salón de baile durante la guerra civil
(SIEMA Matritensis)

La última gran reforma fue en el 2002, cuando RENFE se encargo de rehabilitar las dos fachadas exteriores, las cubiertas de los patios rosa y de luces, el jardín, el porche del garaje y las antiguas viviendas de servicio. También se han aprovechado sus estancias para celebrar eventos, desfiles de moda o rodar películas (como la de "Dónde vas Alfonso XII", "Sangre de Mayo" o "La Regenta" y otras muchas), así como anuncios. Aunque está muy reformado se mantienen algunas salas importantes del piso noble que nos hablan hoy en día de su historia palaciega, como el salón de baile o el comedor de gala. El palacio presenta tres plantas más un sótano. En la planta baja encontramos el gran zaguán donde entraban los carruajes y la zona de recibir, también los jardines interiores -muy reformados-, como la estufa o invernadero llamado Galería de Otelo y el despacho del duque (que hoy no existe), así como otras habitaciones particulares para resguardarse del calor en verano. Pero hoy el recorrido por esa planta baja está muy cambiado. Destacando la Sala Oval, llamada así por la mesa ovalada. Desde esta sala se accedía directamente al jardín y a la antigua galería Otelo. La IV Duquesa de Fernán Núñez hizo cambios en esta sala (donde originalmente se exponían tapices y era conocida como Sala de Tapices), pero ella, ya mayor, trasladó su dormitorio a esta planta baja y subieron los tapices arriba. Luego RENFE la remodeló. El jardín es parecido al que había y destaca su gran magnolio de más de 100 años. De la Galería Otelo no queda apenas nada, los cristales y la estructura se rompieron en la guerra civil y no compensaba restaurarla. Aún así, de esa galería quedan las "glorias" y algo de mosaico del antiguo cenador (se pueden ver dentro del Salón de actos de la planta baja)

Galería de Otelo, donde se aprecia ese invernadero construido en hierro y cristal, llamada así por la estatua que representaba a Otello en ella (fotografía de Laurent, 1875 y publicada en su catálogo del 79)

Otra vista de la galería de Otelo, según Laurent (SIEMA Matritensis)


Despacho del Duque (fotografía de Laurent)

Foto antigua del jardín con su muro del fondo con la fuente, los recortes románticos de Boj, tomada por Aurelio Pérez Rojas para IPCE ( SIEMA Matritensis)

Vista actual del jardín con el magnolio plantado hace 100 años (esmadrid)


Detalle de la fuente al fondo del jardín (espacio Mice)

Sala oval, donde se reune el consejo, con la salida directa al jardín (RENFE)

Salón de tapices cuando estuvo en la planta baja y así fue fotografiado por Laurent
(SIEMA Matritensis)

Patio rosa de la planta baja, con el ascensor original en primer plano a la izquierda y la loggia de hierro y cristal en la parte superior derecha (Time Out)


En la planta noble aparecen los espacios más representativos, que daban a los grandes balcones de la fachada principal . A esta planta noble accedemos por la escalera principal. De esta escalera se conserva el hueco para el gran espejo donde se retocaban los invitados, aunque el espejo actual no es el original. Si es original la barandilla, que se colocó en la reforma de Valentín Roca, con la decoración en forma de lira debido a los gustos musicales de la Duquesa. En la sala de recepción de visitas se inicia el recorrido por lo más representativo de esta planta noble. Esta sala está toda ella decorada con estucos que imitan mármoles.  El Comedor de Gala fue adquirido por los III Duques de Fernán Núñez en la exposición de París de 1867 y destaca su boisserie de madera de nogal con incrustaciones de diorita verde, el mueble trinchero con la talla del faisán, su chimenea de mármol de carrara y pinturas o los tapices franceses de Aubusson. La lámpara no es la original, pero sí los apliques laterales, con las iniciales de F y N talladas en el cristal. El comedor infantil o de diario está realizado en madera de roble, conserva los apliques originales y las copias de tapices con escenas infantiles que se encargaron. Desde él sale una pequeña puerta de acceso a las cocinas, que se situaban en la planta baja.

No hay planos originales, esta foto la tome de una imagen del plano de la planta noble que muestran 
en la exposición del zaguán . Se aprecia la gran profundidad interior que tiene el palacio y como sus estancias se desarrollan junto a las fachadas(SIEMA Matritensis)

Comedor de gala (Time out)

Comedor de diario, también llamado comedor infantil (Time out)

El Salón de Retratos era antes el dormitorio ducal, destacan sus puertas talladas en madera.  El Salón de Baile conserva toda la decoración original menos las tapicerías, que se cambiaron por lo deterioradas que estaban. Destacan los espejos de marcos dorados, las paredes enteladas en seda, los estucos de los techos imitando maderas con mucho dorado y estilo rococó, las pinturas, incluso algunas que están pintadas sobre cristales, el palco de los músicos, las lámparas de Baccarat. Aquí tuvieron lugar los bailes de disfraces tan característicos del palacio. Se elegía un tema, como el de la época de los Reyes Católicos que aparece en el de 1863. Se preparaba con tiempo y avisaban a los invitados, de lo más selecto de la aristocracia y los reyes. No sólo servía para hacer bailes, sino negocios, tratos o casamientos en las salas contiguas. 

Salón de baile con el suelo de madera original -que hoy en día está cubierto por alfombras- (RENFE)

Palco de los músicos en el Salón de Baile, con los escudos de la casa ducal (Correveydile)

Salón de baile, pintura sobre cristal (espacio mice)

La Sala Isabelina era la preferida de Isabel II (cubierta con tapicerías de sedas  y con pinturas de Palmarolli en las sobrepuertas representando a puttis en diversas actitudes. En ella vemos el canapé preferido de la reina). El Salón rojo era el salón de retratos de los Duques o de Goyas. Hoy vemos el reloj del tren real y piezas originales del coche de Isabel II o tren real. Mediante la escalera de nogal se comunican unas áreas de la mansión más privadas, por ejemplo, el gabinete de la duquesa con el dormitorio ducal o el gabinete del duque. La barandilla la diseñó el marqués de Cubas con diseños heráldicos, como los emblemas de los Fernán Nuñez, los de Cervellón o el toisón de oro que le concedió el rey Amadeo de Saboya al Duque de Fernán Núñez. 

Sala Isabelina, junto al Salón del Baile (Time out)

El antiguo Salón de música, hoy salón amarillo, presentaba un gran piano de cola. Su decoración está a base de adornos de estuco, destacando la chimenea de pórfido con el frente de bronce dorado donde están las iniciales de los Duques.  El Salón rosa, era el salón de juegos o verde, con la mesa de billar. Ahora podemos contemplar el reloj más antiguo de la Fundación RENFE. El Gabinete de la Duquesa lo transformó la IV Duquesa en salón Carlos IV, con retratos de Goya o la lámpara de Murano. Luego RENFE colocó copias basadas en los cartones de Goya. Todas esas salas son las que más cambios y adaptaciones representan para el uso actual del palacio, pero no por ello dejan de impresionarnos. Hay que pensar que la III Duquesa de Fernán Nuñez contrató a los mejores artistas para su palacio (arquitectos como Martín López Aguado o el marqués de Cubas, estuquistas franceses e italianos, broncistas -mucho trabajaron el bronce dorado al mercurio-, relojeros, escultores, ebanistas, marmolistas, tapiceros, doradores, pintores, fotógrafos, etc). Todo ello se puede apreciar gracias a las visitas que organiza la Fundación RENFE. Espero que os haya gustado esta entrada para iniciar el 2026 madrileño.

Maribel Piqueras 
Vista de la Sala Amarilla, asomando al fondo la Sala Rosa (Time out)