viernes, 11 de enero de 2013

LA BASÍLICA DE SAN MIGUEL



Cuando paseas por el viejo Madrid de los Austrias sorprende encontrarte con este ejemplo de Barroco, al gusto italiano, que es la Basílica de San Miguel en Madrid . La razón de ello se debe a Giacomo Bonavia, arquitecto italiano al que le encargó la reina Isabel de Farnesio la construcción de una iglesia y palacio arzobispal   para su hijo, el cardenal-infante D. Luís. También es muy curiosa la historia de este infante D. Luís, que sigue siendo hoy en día un gran desconocido. Ya lo mencionaremos  a lo largo de sucesivos blogs. El Infante D. Luís de Borbón, era hijo de Felipe V y su segunda mujer, Isabel de Farnesio. Nació en 1727 y, como ya no quedaban territorios que pudiese heredar en España ni Italia, su madre decidió pedirle títulos eclesiásticos, entonces se solicitó a Roma la concesión del arzobispado de Toledo. D. Luis era un niño muy pequeño cuando falleció el cardenal de Toledo, D. Diego Astorga y Céspedes, en 1734,  así que la autorización de Roma tardaría 4 años en llegar. Pero, finalmente, el 17 de marzo de 1738, se le impuso el capelo cardenalicio en una solemne ceremonia celebrada en el Palacio de El Pardo.  No hay que entender estas cosas con nuestra mentalidad del s XXI, sino acercarse a la sociedad del Antiguo Régimen, donde la Iglesia tenía también muchos señoríos eclesiásticos y poder temporal. Hoy en día en los obispos y sacerdotes prima la vocación espiritual y personal ante todo, pero en aquella época se colaban estos casos. En fin, como el Infante Don Luís era bastante coherente e íntegro terminó renunciando en 1754 porque veía claramente que no tenía esa vocación como él mismo explica "el único motivo que tuve, en otros días, para renunciar al gobierno de las mitras, fue la íntima convicción en que estaba de que no tenía vocación para el estado eclesiástico, y antes bien, de sentirme con inclinaciones incompatibles a los deberes de aquel estado". Renunció por ética cuando contaba 27 años. Nunca fue ordenado sacerdote, ya que el título que tenía era cardenal-diácono. Para saber más del Infante D. Luis y todo el patrimonio relacionado con  él que podemos ver en Madrid recomiendo el libro "El Rey Perdido, D. Luis de Borbón, figura clave de Madrid y Boadilla" (Maribel Piqueras, editorial Opera Prima, 2016).De todos estos avatares ha quedado el magnífico templo.

"El Infante-Cardenal D. Luis Antonio de Borbón"(Antonio González Ruiz, 1742. Meadows Museum. Dallas.)

En la imagen superior, del pintor González Ruíz, contemplamos a un infante ya adolescente, que acaba de tomar posesión también del arzobispado de Sevilla. Sigue el estilo pomposo de Van Loo, en el que vemos su figura con el traje de cardenal, sobre una tarima de mármol, junto a una consola con elementos característicos. El mismo pintor González Ruíz le describiría a D. Luís tras su renuncia, en 1754, ya sin atributos cardenalicios. 

"El Infante D. Luis de Borbón" (Antonio González Ruíz, 1754. Colección Sueca)

Bonavia era de Piacenza, uno de los ducados italianos de los Farnesio. La reina Isabel le llamó para trabajar en España y encargarse de la decoración de sus palacios. Llegó a Madrid en 1731 y gustaron mucho sus ornamentaciones para los decorados de los teatros del Buen Retiro y de los Caños de Peral, asignándole también tareas de decoración para otros sitios reales. Con la construcción de la Basílica de San Miguel revoluciona la estática arquitectura madrileña de los Austrias. Maneja hábilmente el poco espacio que tenía, correspondiente al antiguo cementerio de la parroquia de los Santos Justo y Pastor, una de las desaparecidas parroquias medievales de la zona. Plantea una alta fachada vertical, con campanarios de bulbosas cubiertas. La fachada convexa permite una visión lateral desde la estrecha calle y crea sensación de perspectiva donde no la hay. Estamos ante una arquitectura diferente, realizada por un buen escenógrafo, muy original -en comparación a los edificios de estilo Austria de alrededor- y conviene saber el por qué de este tipo de edificio. Esta fachada está realizada en piedra berroqueña, con entrepaños de ladrillo alternos. Presenta una gran puerta de entrada enmarcada por orejones y un dintel, sobre el que se coloca el gran medallón con la escena del martirio de los santos niños Justo y Pastor, advocación de la iglesia desde la época medieval hasta el s.XIX. Al exterior destacan las imágenes representando la Fe y la Esperanza (con el ancla),arriba, y la Caridad (niños alrededor) y la Fortaleza abajo. Están realizados por escultores extranjeros que trabajan también en las obras del Palacio Real, como Nicolo Carisana o Robert Mitchel. Al propio Bonavía, que estaba a tope de encargos, le ayudaba en los trabajos de la Basílica Virgilio Ravaglio


Perspectiva lateral de la fachada ( www.bsmiguel.es)

Imponente fachada convexa de la Basílica
(Foto SIEMA Matritensis)

Remates de la Basílica, con el escudo central del Infante D.Luís, bajo un frontón semicircular y dos ángeles sosteniendo la cruz. A los lados, las torres campanario bulbosas y esquinadas (SIEMA Matritensis)


Detalle de la escena del martirio de los santos Justo y Pastor en el medallón central, 
de Carisana (www.bsmiguel.es)

Detalle de La Caridad . de Robert Mitchel, s XVIII
(Ramón Guerra de la Vega)

La primera piedra del edificio se colocó en 1739 y, en 1745 estaba terminada. El interior es de planta de cruz latina, de una sola nave, de gran altura, con muchas capillas (altas, abiertas y poco profundas). El crucero apenas se insinúa. La mayor parte de la iglesia está hecha en estuco imitando mármoles y bronces dorados. Destaca la originalidad de las cubiertas, basadas en arcos entralazados árabes y en un complicado despiece de arcos en todas las direcciones, como el realizado por Guarino Guarini en San Felipe Neri, de Turin, en s.XVII. Se aprecia en las pilastras que configuran arcos laterales convexos y otras que configuran arcos cóncavos. Todo en ella es movimiento, dinamismo, luz, alegría. Hay que pensar que el cardenal-infante era un niño cuando se construyó y que, además, está dedicada a otros niños: los santos Justo y Pastor, hermanos de 7 y 9 años decapitados en Alcalá de Henares, por orden del procurador romano, al no querer abjurar de su fe cristiana en el año 304, durante las persecuciones de Diocleciano. Entonces toda la iconografía nos lleva a la gloria celestial en los frescos, en la cantidad de ángeles que recorren los muros y altares, especialmente en la cornisa, bóvedas, remates de retablos. La exultación, la alegría y todo tipo de ángeles nos acompañan en el interior.

Bóveda central elíptica, también se aprecia muy bien el juego de arcos. (Foto SIEMA Matritensis)

Vista general del altar mayor , con los frescos de Antonio y luís González Velázquez, representando el martirio de  los niños Justo y Pastor(Foto SIEMA Matritensis)

Detalle de la cabecera con los balcones que comunican con las diferentes dependencias y estaban pensados para el arzobispo y autoridades ( Foto SIEMA Matritensis)

Las bóvedas están pintadas al fresco en el s.XVIII por los hermanos González Velázquez (La del Presbiterio representa a los santos niños ante el procurador romano). Estos niños fueron martirizados en Alcalá de Henares y ,en el lugar donde tuvo lugar el martirio, se construyó la Magistral de Alcalá de Henares, donde se conserva una urna de plata con los cuerpos de los niños Justo y Pastor. La primera boveda, junto al coro, está pintada por Bartolomé Rusca en 1745, donde representa el escudo del infante en grisalla y la gloria. Y en las pechinas santas mujeres del Antiguo Testamento como Ruth o Judith. Las otras se acabaron de pintar más tarde, en 1753, por los hermanos González Velázquez. En la del crucero pintan la gloria de los santos niños y, en las pechinas los evangelistas. En medallones realizados en grisalla aparecen santas mujeres como símbolo de virtudes (Sta Bárbara, por ejemplo, representa la fortaleza o sta. Inés la inocencia). 

Fresco más antiguo de Bartolomé Rusca, con la gloria y el escudo del infante. En las pechinas
aparecen mujeres fuertes del Antiguo Testamento. En las bóvedas la figura de la mujer es muy importante. Quizás la reina Isabel de Farnesio insistió en que se trataran estos temas (SIEMA Matritensis)

Pura curva: bóveda del crucero, de los hermanos González Velázquez, ángeles y cruce 
de arcos (SIEMA Matritensis)

 También en los retablos de esa época trabajó Ventura Rodrigez, que era el preferido por el Infante D. Luís. Hay otras imágenes del s.XVIII, como el Cristo de la Fe (Salvador Carmona) que forma parte, junto a la Soledad, de la Hermandad de los Estudiantes, la primera procesión que sale en Madrid en Semana Santa, el propio Domingo de Ramos. El santo Niño Jesús de la Gracia, en una capilla pequeñita situada a la izquierda de la entrada principal, merece un alto. Se trata de un Niño Jesús de pié revestido de autor anónimo enmarcado dentro de una hornacina en madera barroca policromada con dorados del s.XVIII.

Capilla con el Crucificado de Salvador Carmona (s.XVIII) que sacan en procesión.
(SIEMA Matritensis)

Candelabros barrocos de siete brazos, s XVII, en las hornacinas laterales
de la capilla del Cristo de la Fe y el Perdón (SIEMA Matritensis)

Detalle del impresionante crucificado, en madera policromada. A pesar de los borbotones de sangre en la llaga del corazón, el rostro se nos aparece dulce y sereno (www.bsmiguel.es)

Alternancia simétrica de retablos con remates rectangulares terminados en frontón triangular
y remates en óculos (SIEMA Matritensis)

María Inmaculada, madre de la Iglesia, vestida con otro traje diferente al que vemos en 
las procesiones, ahora con verde de la esperanza (SIEMA Matritensis)

Los retablos de las capillas laterales, son de corte Neoclásico, pero las vidrieras son modernas, realizadas por los talleres Granda en los años 60, lo mismo que el precioso sagrario exento de bronce, plata y mámol. El frontal del altar de mármol representa el relieve "La exaltación de la Santa Cruz" (Lorenzo Frechilla, 1968). Una barandilla de metal dorado separa esta parte de la nave central. La causa de que sea basílica pontificia se debe a que, en 1885, fue derribado el Hospital de San Pedro y San Pablo, más conocido como "hospital de los italianos" porque atendía a personas de esta nacionalidad. Estaba situado en la Carrera de San Jerónimo y también vinculado con la santa sede. Así que, en compensación, llegaron a un acuerdo para que esta iglesia, tan cercana a la nunciatura, pasara a depender del Vaticano desde 1892. Por deseo del Papa León XIII, se puso bajo la advocación de San Miguel. De esa época, finales del s.XIX es el lienzo de Alejandro Ferrant sobre "San Miguel" que preside el ábside y que está fechado en 1897. La advocación a los santos Niños quedó relegada a la iglesia de Maravillas desde esa fecha. Hasta el 2016, que se ha llevado la de los Santos Niños Justo y Pastor a la iglesia de san Ildefonso.

Sagrario y altar mayor( bsmiguel.es)



Óculo con Dios Padre y ángeles de Felipe Hermoso del ábside (Foto SIEMA Matritensis)

Lienzo de San Miguel de Alejandro Ferrant  (bsmiguel.es)

En 1930 se consagró como Basílica Pontificia y en 1959 se encomendó a la Prelatura del Opus Dei, que le tenía mucho cariño al lugar, puesto que su fundador, San José María, celebró por primera vez la misa en la ciudad de Madrid en este mismo lugar, en 1927,de ahí la moderna estatua de 1995, en madera de nogal, de San José María en una de las capillas laterales. En unas hornacinas, dentro de esa misma capilla, descansan las cenizas de unos militares que colaboraron con Felipe V, los Charnú, de la casa de Orleans, padre e hijo. 

Urna con las cenizas de los duques de Charnu, del sXVIII (SIEMA Matritensis)

Santa Ana, junto a San Joaquín, los abuelos del Niño Jesús, esculturas del 
sXVIII situadas en hornacinas en una de las capillas de la derecha (SIEMA Matritensis)

El óculo pintado en el presbiterio está en perfecta simetría con el del órgano, a los pies. Son formas muy usadas en el Barroco cortesano por Procaccini y Bonavia. En el presbiterio encontramos ángeles enmarcando el cuadro, así como medallones en relieve de Jesús y María. Esas esculturas y el resto de ángeles de los retablos pertenecen al importante escultor Felipe Hermoso. A la izquierda del presbiterio hay un púlpito del s.XVIII. Como vemos, estos escultores se formaron todos en las obras del Palacio Real de Madrid, con el italiano Olivieri, y desarrollarán su labor en muchas iglesias del Madrid del s. XVIII. La Basílica fue lugar de enterramientos, no solo en la iglesia medieval primitiva, donde se enterraron miembros de la familia Cisneros, que residían cerca, o el padre de Quevedo, por ejemplo. Sino, en la nueva cripta también. Estuvo enterrado el músico Luigi Boccherini, tan querido por el infante D. Luís, hasta que en 1927 Mussolini dió orden de trasladarlo a Lucca. 

Vidriera moderna de la casa Granda en el interior de un retablo neoclásico de una de las capillas (bsmiguel.es)


Capilla de san José (foto SIEMA Matritensis)

Órgano (www.bsmiguel.es)

Detalle del órgano del s XVIII, con los tubos llamados "trompetas españolas" y el óculo lleno de 
tubos arriba (SIEMA Matritensis)

A los piés de la iglesia podemos observar la barandilla tallada del coro bajo y la caja del órgano, que va adosada a la pared de la iglesia y toda ella es barroca. No así el órgano, que es alemán, y se inauguró en 1975. La caja está completamente integrada con la arquitectura de la iglesia, la línea de cornisa sigue por el órgano. Se puede decir que el ritmo arquitectónico también es una melodía musical. Arte y música unidos. La Basílica mantiene las dependencias originales al interior, como la  gran sacristía, la sala capitular, el vestíbulo y otras salas, que van por detrás del altar mayor. Os mencionaré brévemente algunos de sus secretos interiores, como el zócalo original de cerámica de Talavera o las obras de arte del s. XVIII que se conservan. De la Sacristía destacan sus cerámicas, su lavamanos de mármol y el Crucificado y Dolorosa, ambos del s . XVIII. De la Sala Capitular  los sillones antiguos, algunos relicarios del s. XVIII y el cuadro del XVIII también, pero copia de uno de Murillo, que representa a Sto. Tomás de Villanueva. En el Vestíbulo, de donde parte la escalera hacia la cripta actual, destaca el San Pascual Bailón de Salvador Carmona. Pero la joya del interior es la escultura de Santa Librada, de Salvador Carmona también. Una bellísima talla en madera policromada muy suave, donde aparece la santa muy guapa, crucificada con vestimenta femenina y en una cruz para llevar en procesión por las calles de Madrid. Es una iconografía muy rara de esta santa, que habitualmente se la  suele representar algo fea o con barba en la cara, ya que pidió a Dios ser un ser repulsivo para no tener que casarse por obligación debido a una orden de su padre. A la derecha del altar mayor está la llamada capilla de las reliquias, donde vemos el sagrario original de la iglesia, un lignum crucis en cruz de plata tras una cortina y otras reliquias.

Dolorosa de la Sacristía (SIEMA Matritensis)

Vista general de la Sala Capitular (SIEMA Matritensis)

Relicarios antiguos junto a otros más modernos (SIEMA Matritensis)

Santo Tomás de Villanueva, copia del s.XVIII del de Murillo
(SIEMA Matritensis)

San Pascual Bailón, de Salvador Carmona (SIEMA Matritensis)

Santa Librada (SIEMA Matritensis)


Capilla de las reliquias, vista general (SIEMA Matritensis)

Al salir de la Basílica, después de observar el herraje original de la puerta, vemos, a la izquierda, el llamado "callejón del panecillo", donde el cardenal solía repartir panecillos a los pobres que se congregaban en este punto. Un portalón, de molduras barrocas, comunica con el palacio realizado para el arzobispo de Toledo, como residencia en Madrid, al mismo tiempo que se hacían las obras de la Basílica. Madrid dependía entonces del arzobispado de Toledo, ya que como diócesis es de final del s. XIX. Ese palacio se sigue usando utilizando hoy en día.

Herraje con ornamentación barroca del s XVIII (SIEMA Matritensis)

En la Basílica de San Miguel tienen un espectacular programa, el Camino de la Belleza, que podéis consultar en su web (bsmiguel.es). Dentro del mismo se enmarcan las veladas nocturnas a puerta cerrada que incluyen visitas guiadas por todos sus secretos y breve concierto del órgano. Todos los viernes. Empezaron el primer viernes de julio y están teniendo mucho éxito. Por supuesto que se sigue la normativa de seguridad covid. Como siempre os recuerdo que podéis seguirnos en twitter @siemamadencanto, instagram con el mismo nombre o facebook Siema Matritensis. Si necesitáis usar textos o fotos del blog, no tenéis más que pedirlo o indicar siempre su procedencia. 

Vista nocturna de la Basílica de San Miguel (SIEMA Matritensis)

Programa Noches de la Basílica, al finalizar el concierto del órgano (SIEMA Matritensis)

Un negocio con encanto ubicado muy cerca de aquí, en los bajos de dependencias del antiguo convento de las Carboneras, en la c/ Cordón 1, se llama El Jardín del  Convento. Se trata de una tienda decorada con un toque especial, donde se pueden adquirir dulces de los conventos y monasterios de toda España. Esos productos tan ricos que uno puede consumirlos a lo largo de todo el año, no solo durante las fechas navideñas. Y que falta nos hacía en Madrid, ya que en la capital solo existen dos conventos que vendan dulces y no siempre tienen o el horario para comprarlos no se ajusta al del consumidor actual. En esta sí, ya que está abierta de 11-15h y de 17.30-21h. Además, los dueños son entrañables y atienden siempre de maravilla. Al fondo de la tienda disponen también de una "tienda ecológica" para los amantes de estos productos. En fín, se puede completar las pastas o dulces de las monjas, turrones, bombones, mermeladas  o gelatinas con infusiones, patés, legumbres, huevos, humus y yogures. Os aconsejo visitarla. Incluso el marco histórico elegido para este negocio que lleva ya cuatro años  y medio no podía ser mejor. Hasta pronto.

Maribel Piqueras
Jardin del convento, mostrador de recepción (Madridtravel)

Interior Jardín del Convento ( yelp)


lunes, 17 de diciembre de 2012

CASA DE ALBA Y PALACIO DE LIRIA

Con este blog pretendo adentrarnos en profundidad en el legado de la Casa de Alba y conocer la sede de la fundación situada en el maravilloso Palacio de Liria en Madrid. Empezando por los orígenes de este linaje habría que remontarse a la importante comunidad mozárabe que había en Toledo en la época medieval. A la cabeza de esta parentela estaba Esteban Illán, cuyos descendientes jugarán un papel clave en la administración castellana. Uno de ellos, García Álvarez de Toledo, adoptó el nombre de esta ciudad como apellido con que se conocerá esta familia desde 1326. Tendrán figuras claves para la política castellana del s.XV. El rey Juan II de Castilla les otorgó en 1429 la villa de Alba de Tormes. El segundo conde de Alba fue García Álvarez de Toledo, I Duque de Alba desde 1472 y aparece representado en esta tabla hispano-flamenca de finales del sXV, titulada "La Anunciación con el primer duque de Alba". En ella aparece al fondo la ciudad de Alba y encima del duque el escudo de los Álvarez de Toledo.

LA CASA DE ALBA EN LOS S.XVI Y XVII

La Casa de Alba siempre va a estar muy vinculada a la monarquía española. Por ejemplo, el II Duque de Alba, Fadrique, era primo hermano de Fernando, el Católico, y debido al apoyo que le prestó en la política navarra Fernando le concedió el título de Duque de Huescar, que lleva hoy también el primogénito. El III Duque de Alba, Fernando Álvarez de Toledo, conocido como el "Gran Duque de Alba" desempeñó cargos como general de los ejércitos imperiales de Carlos V y de los tercios de Felipe II, Virrey de Nápoles y gobernador de los Países Bajos. Sus sucesores jugarán un papel importante en la política española, especialmente en el s.XVIII los Berwick, en el sXIX y el XX con el padre de la Duquesa actual, como veremos más adelante. Es una pena que la leyenda negra creada con Felipe II perjudicara la labor de mecenas y gran humanista como fue el III Duque de Alba, educado por Boscan y Garcilaso e íntimo de Tiziano y otros artistas. Él fue el que inició las colecciones de arte con pintura italiana y flamenca:

En esta obra de Tiziano de 1570 "Retrato del Gran Duque de Alba" se nos presenta el tipo de retrato cortesano que inició Tiziano y será tan utilizado durante los s.XVI y XVII no sólo en España, sino en el resto de cortes europeas. Un Duque de Alba ya mayor y cansado de su labor como gobernador en los Países Bajos, se nos presenta de frente en un retrato de 3/4, algo ladeado, muy sobrio y, a la vez, majestuoso, con la armadura de parada toda ella articulada y labrada con bronce dorado. Lleva bastón de mando, la banda roja. De fondo neutro y con esas calidades y luz dorada de Tiziano. En el legado de los Alba encontramos otras muchas obras de Tiziano, como "La Última Cena" (1570) o varias copias que realizó Rubens en su viaje a Madrid durante 1628 . Gracias a estas obras de Rubens conocemos cuadros de Tiziano cuyo original se perdió después, seguramente por el incendio del Alcazar de los Austrias


Por esta copia de Rubens "El Emperador Carlos V y la Emperatriz Isabel" (1628) conocemos esta curiosa obra de Tiziano, pintada por encargo del Emperador cuando ya había fallecido Isabel. Tiziano pues se basó en medallones y otros retratos de la Emperatriz anteriores para mostrárnosla con toda elegancia vestida con la moda y joyas renacentistas y su peculiar recogido. Es un retrato del matrimonio juntos, pero sin comunicación o expresividad, para asi manifestar mejor la majestad de los Austrias. Normalmente los retratos de parejas reales se hacían en cuadros independientes y luego se situaban en la pared enfrentados uno al lado de otro, pero este no, debido al gran amor que se tenían los Emperadores. Sólo estuvieron 13 años casados, ya que ella falleció pronto, pero la Emperatriz lo pasaba fatal cada vez que su marido se iba de Castilla para resolver los asuntos del Imperio. Ella actuaba entonces como gobernadora de Castilla y por las cartas que se conservan en Simancas, sabemos lo mucho  que se querían y la insistencia de ella en que el Emperador se preocupase más por los asuntos de Castilla.
Del s.XVII español los Alba conservan obras de Murillo, el Greco, Ribera o Zurbarán, entre otros . Algunas que se pueden contemplar estos días en la exposición del Palacio de Cibeles son:

"Santo Domingo" (Zurbarán, 1635)

"Paisaje con fortín" (José de Ribera, 1639). Curioso lienzo de Ribera, más conocido por su pintura barroca religiosa. Con este tipo de cuadros se reafirma la variedad de temas que tocaba Ribera.

"Cristo en la cruz" (el Greco, 1680)
Siguiendo un orden cronológico sobre las aportaciones de los diferentes duques de Alba, no hay que olvidarnos del X Duque de Alba, Francisco Álvarez de Toledo y Silva ( Duque entre1711-1739) y casado con Catalina de Haro. Por ella llegaron a la Casa de Alba obras pertenecientes a las colecciones de su abuelo, Luis de Haro (valido de Felipe IV) y de su padre ( que fue virrey de Nápoles) como "Artemisa" (Gerard Seghers, 1612) o el busto de" Dª María de Zuñiga"

LA CASA DE ALBA EN EL S.XVIII
Los Estuardo y la Casa de Alba
El I Duque de Berwick, Jacobo Fitz-James Stuart, era un hijo bastardo del rey Jacobo II Estuardo y Arabella Churchill. Su padre le concedió el Ducado inglés de Berwick. Tuvo una labor destacada en la guerra de Sucesión a favor de Felipe V, por lo cual Luis XIV le concedió el título de duque de Fitz-James y Felipe V le otorgaría el toisón de oro y el ducado de Liria. Estuvo poco tiempo en España, ya que Luis XIV le nombró mariscal del ejército francés. Pero lo suficiente para iniciar un palacete para el mando mayor del ejército en el mismo sitio donde hoy se sitúa el Palacio de Liria, junto al cuartel del Conde Duque
"Felipe V imponiendo el toísón de oro al Duque de Berwick"(Ingres, 1818)
El II Duque de Berwick se casó con Catalina Ventura Colón de Portugal, uniendo así a los Berwick con los descendientes del almirante Colón. Por eso los Alba conservarán documentos colombinos autógrafos, como un plano de la Española pintado por el propio Colón, el rol de los marineros que fueron en el primer viaje, así como objetos y mobiliario de Indias. El III Duque de Berwick, Jacobo Fitz-James Stuart y Colón se casó con María Teresa de Silva y Álvarez de Toledo, hermana del XII Duque de Alba. A él le debemos que se entronque con los Alba por primera vez y  la construcción del palacio de Liria en Madrid.
Ventura Rodriguez inicia las obras en 1770, pero no se terminaría hasta 1783. Este arquitecto, formado en Palacio Real bajo Sacchetti, sigue el estilo neoclásico inspirándose en los anteriores palacios de la Granja y en el Palacio Real de Madrid. Por eso en la fachada predominan las líneas horizontales y la sobriedad clásica. Consta de tres cuerpos: granito más oscuro abajo, la planta noble (donde si se rematan las ventanas con frontones triangulares o semicirculares en la parte central), columnas colosales o pilares de orden dórico. Gran cornisa y frontón que remata en forma rectangular donde aparecen los símbolos militares y escudos de los Berwick. Todo el interior del edificio es del s.XX como veremos más adelante.
La XIII Duquesa de Alba
Los padres de esta duquesa y ella misma dejaron importantes lienzos de Mengs, Goya, Antonio Joly y otros artistas del s.XVIII. Así mismo apoyaron la fábrica de cerámica de Alcora promocionada por el Conde de Aranda
"Autorretrato" (Mengs, 1770)
Antonio Rafael Mengs llegó a España por Carlos III. Trabajó en la corte de los padres de MªAmalia de Sajonia, mujer de Carlos III y cuando vino a Madrid introdujo el neoclasicismo en los frescos de Palacio Real (donde sustituyó a Tiépolo) y como retratista real y de la aristocracía madrileña. Por eso aquí insiste en presentarse junto a su carpeta de dibujos y el carboncillo.
"Retrato del XII Duque de Alba" (Mengs, 1760). Con su hermana se casó el Duque de Berwick y su hija es la famosa Cayetana de Goya que aparece en el siguiente retrato titulado "La Duquesa de Alba en blanco" (Goya ,1795). Se nos muestra de cuerpo entero, vestida de modo muy refinado, con gasas, sedas, bordados de oro, contrastando el blanco y la luz del cuadro con los toques rojos del fajín, lazos y joyas. En su mano izquierda puleras y brazaletes con las iniciales de su marido y las suyas. La mano derecha se dirije a la tierra, que es la arena de San Lucar de Barrameda. Esta XIII Duquesa de Alba era una gran mecenas de las artes, apoyó siempre a Goya y le ayudó con la serie de Los Caprichos. Estaba enfrentada a la reina MªLuisa de Parma. Muere en 1802 sin dejar hijos y, a partir de esa fecha aparece en la Casa de Alba el apellido Fitz-James en primer lugar en vez del Álvarez de Toledo, ya que heredará otro familiar, sobrino del padre.

LA CASA DE ALBA EN EL S.XIX

El XIV Duque de Alba y VII Duque de Berwick, Carlos Miguel Stuart y Silva, estará al frente del Ducado de Alba desde 1794-1835. Casado con una aristócrata siciliana enriqueció el palacio con numerosos fondos de pintura italiana ( Perugino, Fra Angelico, Furini, Guardi, Carlo Maratta, Guido Reni o Guercino), española del s.XVII, flamenca (David Teniers, Rembrandt) o alemana. Así como restos arqueológicos encontrados en Italia. Realizó el "grand tour" en 1814. También promocionó a pintores españoles que residían en Roma. Una pequeña muestra de su actividad son las siguientes obras:

"Busto del XIV Duque de Alba" (Bartollini, 1820)
"Virgen de la Granada" (Fra Angelico, 1426). Esta tabla es espectacular. En ella Fra Angelico nos presenta una Virgen en el trono con el Niño jugando con los granos de la granada. Los colores son de los más caros y mejor calidad: azul lapislázuli, oro. Trabaja con dibujo de miniaturista en los trajes de los ángeles y el manto dorado de atrás. Tiene toda ella una expresión y gracia especial. La Duquesa nunca la dejaba salir de Liria y ahora ha hecho una excepción para la exposición en palacio de Cibeles. 
El XV Duque de Alba estaba casado con la hermana de la Emperatriz MªEugenia de Montijo, MªFrancisca de Sales Portocarrero( Más abajo retratada por Franz Xaver Winterhalter en 1853). No va a ser el Duque, sino las dos hermanas las que sigan enriqueciendo Liria, donde hay una gran sala dedicada a la Emperatriz Eugenia de Montijo con obras que ella se trajo a Liria una vez que falleció el Emperador Napoleón III. Como la mesa de trabajo de Napoleón III, tapices gobelinos, lienzos de pintores contemporáneos, mobilario francés y jarrones de porcelana sevrés. La Emperatriz murió en el Palacio de Liria en 1920, con 93 años de edad



LA CASA DE ALBA EN EL S.XX

El XVII Duque de Alba, Jacobo Fitz-James Stuart y Falcó, representó a la Casa de Alba desde 1878-1953. Es el padre de la actual duquesa. Acrecentó las colecciones con pintura italiana e inglesa del s.XVIII, además de más cuadros de Rubens, Tiziano o el Veronés. Tuvo un papel muy destacado en la vida cultural y política del reinado de Alfonso XIII y, también, con Franco, de quien fue su representante en Londres desde 1937-1945. La mala suerte hizo que la aviación de Franco, por error, bombardeara su palacio en 1936, destrozando todo el interior. Menos mal que la mayor parte del legado estaba embalado y lejos de ahí. Ese incendio hizo que encargara al arquitecto inglés Edwin Lutyens la reconstrucción. Siguiendo los planos del mismo no se terminó hasta 1956, cuando ya había fallecido el Duque. Queda la disposición de las salas del palacio y el estilo inglés de la escalera principal. Se organizó el espacio en tres partes básicas: fachada principal, espina dorsal de comunicaciones y fachada posterior. En la planta baja se disponen las oficinas de la Fundación Casa de Alba, la gran biblioteca con más de 30.000 libros, sala de juntas, archivo. En la parte posterior las cocinas, bodegas, mayordomía, almacén de alfombras y tapices y guardamuebles. esta planta presenta unos gruesos muros laterales porque está enterrada a los lados para aprovechar la pendiente del terreno y permitir así el acceso directo al jardín desde los balcones de la planta noble. Es en esta planta donde se sitúan, tanto las estancias íntimas de dormitorios, comedor y salas, como el salón de baile y las diferentes salas museos( ver plano superior)
Bajo la imagen de la escalera principal esta de la "Sala Italiana" para que se vea como se expone el legado dentro de una sala. Esta tapizada con sedas, muebles de diferentes épocas, gran cantidad de porcelanas, cajitas, fotografías, objetos de plata y luego los cuadros muy juntos unos con otros. Siento que el color sea malo, pero se aprecia el sitio donde está colocada habitualmente la tabla de Fra Angélico.

"Retrato del XVII Duque de Alba" (Zuloaga, 1918). Realizado con motivo de su compromiso y representado como titular de la Casa de Alba con el fondo del Palacio de Liria
"Retrato ecuestre de Mªdel Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y Silva" (Zuloaga, 1930). La actual duquesa está retratada cuando tenía 4 años montada en su pony preferido. Ella es la XVIII Duquesa de Alba, título que solo ha estado representado por tres mujeres a lo largo de su historia. Más conocida como Cayetana nació en 1926 en el propio Palacio de Liria, aunque tuvo una infancia algo inféliz, sin apenas ver a su madre, viviendo los bombardeos de Londres durante la II Guerra Mundial y sometida a la estricta educación por su padre. Desde 1953 ostenta el título de Duquesa de Alba y otros cuatro ducados más. Es, así mismo ,18 veces marquesa, 20 condesa y 19 veces grande de España. A diferencia de sus antepasados, que no solían tener apenas descendientes, ella tiene seis hijos de su primer matrimonio en 1947 con Luís Martínez de Irujo. Pero no gusta de vivir en el Palacio de Liria, sino en el de Dueñas en Sevilla. Sí ha sabido continuar la importante labor de mecenazgo de la Casa de Alba con su peculiar personalidad. A ella se deben las adquisiciones de pintura impresionista o contemporánea (Chagall por ejemplo), casi todas adquiridas en Londrés
"Mujer con sombrero de cerezas" (Renoir, 1873)
La Casa de Alba es, después de la realeza, la que más patrimonio histórico-artístico atesora en España. No solo importante por sus colecciones de arte (pintura, dibujos, grabados, escultura), vajillas, porcelanas, joyas, miniaturas, mobiliario y objetos de decoración. Sino por sus palacios y edificios extendidos por toda la geografía, excepto por Cataluña, ya que el duque de Berwick arrasó en la Guerra de Sucesión con esa zona que era partidaria del archiduque Carlos: palacios de Liria, Monterrey en Salamanca, Dueñas, Arbaizenea en San Sebastián; diversas fincas como SÁufabaguera" en Ibiza, las Cañas en Marbella; Castillos con Alba de Tormes o Coca, San Leonardo en Soria, Palacio de Piedrahita; terrenos agrícolas, sobre todo en Castilla-La Mancha, Extremadura y Andalucía. Así que, querido lector, anímate a contemplar fuera del Palacio de Liria, parte de sus fondos en el Palacio de Cibeles.