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lunes, 28 de marzo de 2022

Cuesta de Moyano

 Esta cuesta nos lleva desde el Pº del Prado hasta la calle Alfonso XII, que va bordeando el parque del Retiro. Hoy en día es peatonal, pero no siempre fue así, ya que desde los inicios supuso una vía de comunicación entre la zona de Atocha y la del Retiro en su parte superior. Es famosa por sus casetas de libros antiguos, raros o de ocasión. El arquitecto municipal encargado de organizar en ese punto esa pequeña feria del libro permanente fue Luis Bellido. En 1919 se abrió la cuesta como tal a los coches (dejando de ser ese pequeño camino entre árboles y barro que se aprecia en la primera fotografía antigua). Unos años después, entre 1924-25, Bellido realizó el proyecto para situar las casetas de libros en el lado que bordeaba la valla del Real Jardín Botánico. Las casetas tardarían un par de años más en instalarse. Todas ellas construidas en madera, dotadas del mismo espacio interior y con el rótulo del librero y un número de caseta. Como curiosidad comentar que Ramón Gómez de la Serna la llamaba "la cuesta del boquerón", porque decía que un libro costaba tanto como una tapa de boquerones de entonces.

                                                         Cuesta de Moyano en 1905 

Cuesta de Moyano hacia 1927 ( Ed La Librería)

Se la conoce con el nombre de Cuesta de Moyano por el ministro Claudio Moyano, cuya estatua se alza al comienzo de la cuesta. Claudio Moyano fue el artífice, en 1857, de la ley de Instrucción Pública. Supuso una importante reforma del sistema educativo en España, que buscaba acabar con el analfabetismo y dar enseñanza gratuita pública. Con lo que cambian ese tipo de leyes para la educación, ésta ha sido la que más duración ha tenido en nuestro país. Moyano falleció en 1890 y, al poco tiempo de su muerte, el escultor Agustín Querol realizó una estatua homenaje a este ministro patrocinada por la universidad complutense. La estatua es de 1900. Querol esculpió en bronce a Claudio Moyano, con el estilo realista y expresivo que le caracteriza, llevando en una mano la ley de Instrucción pública. También realizó los relieves de bronce del pedestal, donde aparece escenas de Claudio Moyano con la reina Isabel II.

Vista general de la escultura homenaje a Claudio Moyano al comienzo de la cuesta
(SIEMA Matritensis)

Detalle de la expresiva escultura de Claudio Moyano, realizada por Agustín Querol
(SIEMA Matritensis)

Detalle de uno de los relieves del pedestal, donde Claudio Moyano le da a firmar a Isabel II la creación de la Academia de Ciencias Morales y Políticas (SIEMA Matritensis)

Otro de los relieves en la base donde se lee que se hizo por los servicios prestados al profesorado español y el año, 1900 (SIEMA Matritensis)


En el otro extremo de la cuesta, junto a la calle Alfonso XII, encontramos otra escultura de bronce, en este caso de un literato. Se trata de la de Pío Baroja, realizada en 1980 por Federico Coullant-Valera y que se colocó primero más arriba, en el parque del Retiro, para trasladarla a este punto en el 2007, cuando la cuesta de Moyano se hizo peatonal. Pío Baroja fue un reconocido escritor de la generación del 98. Su formación médica hace que transmita en sus obras esa profundidad antropológica, bastante pesimista por cierto. El éxito se lo dió su trilogía titulada "La lucha por la vida".

Escultura homenaje a Pío Baroja, de Federico Coullant-Valera 
(SIEMA Matritensis)

Detalle de Pío Baroja, vistiendo la ropa de la época y su boina vasca característica
(SIEMA Matritensis)

El paseo entre las diferentes casetas es muy agradable. Ya que a un lado se ve el nuevo muro de ladrillo, hierro y piedra del Botánico y, al otro, la espectacular verja del que fuera Palacio de Fomento, con la antigua chimenea y parte de atrás del edificio. Para saber más de la historia de este ministerio de Agricultura recomiendo echar un ojo a esta entrada http://madridconencanto-siema.blogspot.com/2012/05/palacio-de-fomento-ministerio-de.html .

Cuerpo de guardia y antiguo Palacio de Fomento, junto a la cuesta de Moyano
(SIEMA Matritensis)

Detalle de la antigua chimenea del palacio de Fomento (hoy Ministerio de Agricultura), que se aprecia claramente desde la Cuesta de Moyano.

Las casetas mantienen hoy en día el aire original de antes de la guerra civil, el mismo tamaño, la misma decoración de madera y rótulos. Unas tienen los libros más ordenados y catalogados, en otras parece que accedes a un desván desordenado, pero todas ellas tienen mucho encanto. Suelen colocar unas mesas exteriores, muy cómodas para buscar los libros. Encuentras de todo: novelas, libros de historia o arte, libros especializados (cocina, psicología, filosofía, etc), literatura infantil, revistas y hasta cds y posters. El precio, sino son libros actuales, es realmente económico. La buena literatura no tiene edad, así que os recomiendo pasaros por ahí a cualquier hora, ya que también abren entre semana. Se visita con más tranquilidad entre semana, aunque también es verdad que abren menos puestos que durante el fin de semana. De verdad merece la pena apoyar su labor y comprar libros allí. Como siempre, recordaros que podéis seguir nuestra actividad cultural y las visitas guiadas que organizamos para conocer el patrimonio de Madrid en la agenda de www.siema.es, twitter o instagram @siemamadencanto y facebook Siema Matritensis. Recordar que sólo publicamos las visitas libres, no las de grupos privados o empresa.  Con estas imágenes de los libreros de la cuesta os deseo un feliz inicio de semana:

Maribel Piqueras

Primera caseta de la cuesta, con sus maderas y decoración característica. Hoy pertenece al ayuntamiento de Madrid  y se utiliza para proporcionar información turística (SIEMA Matritensis)

Todas ellas tienen su número de localización en la parte superior (SIEMA Matritensis)

Puedes encontrar la famosa colección de Celia (SIEMA Matritensis)

Mostrador en la calle con los libros bien organizados (SIEMA Matritensis9

Mesa donde se expone literatura infantil (SIEMA Matritensis)

También podemos encontrar cartelería de cine (SIEMA Matritensis)

Libros a 1€ (SIEMA Matritensis)

Exposición en el interior de una de las casetas (SIEMA Matritensis)

Con esta caseta me traslado a otra época (SIEMA Matritensis)
















martes, 12 de marzo de 2019

Edificio Metrópolis y edificio de viviendas en Gran Vía km 0

Hoy inicio una serie de entradas sobre algunos edificios emblemáticos de la Gran Vía. Empezando por dos construcciones que estarían en el km 0, con entrada ambas por la calle Alcalá, pero que sus edificios se extienden en los primeros tramos de la Gran Vía. Recordamos que la Gran Vía debe su existencia a la incomunicación que había entre diversas zonas desarrolladas por el ensanche Castro (como, por ejemplo, el barrio de Arguelles y Salamanca). Ya que había que atravesar esta zona central de caserío antiguo y callejuelas estrechas que no estaban preparadas para ese tráfico moderno. Así que una vez construídos la gran mayoría de edificaciones en las zonas del plan del Ensanche se aprobó, en 1895, la ley llamada "saneamiento, reforma y ensanche interior de las grandes poblaciones". En 1901 se aprobaron los proyectos de los arquitectos Francisco Andrés Octavio y José López de Salaberry. En abril de 1910 se iniciaron las obras de la Gran Vía, bajo el mandato del alcalde, Conde de Peñalver. El propio rey Alfonso XIII tomó una pica para derribar la casa del cura anexa a la iglesia barroca de San José y empezar así las obras que se alargarían décadas en el tiempo. Imaginar la cantidad de caserío de los siglos XVII, XVIII y XIX que fue derribado, el acondicionamiento de las tuberías, iluminación o pavimento que hubo que realizar. Pero esta magna obra poco a poco fue dando sus frutos. Donde estaba la casa del cura se iniciaban los números pares de la Gran Vía. El edificio que ocupa esa esquina era un edificio para viviendas (1912-13) y locales comerciales en los bajos. Aparece con la dirección de c/Alcalá nº 41, pero se desarrolla en ese primer tramo de la Gran Vía. En la pared cuelga una placa donde alude al arquitecto que realizó el proyecto: Joaquín María Fernández y Meléndez Valdés. Aunque posteriormente, el arquitecto J Moya le dió ese toque barroco a la ornamentación como homenaje a Pedro de Ribera y a la iglesia de San José. Incluso se elevó la parte superior de la  fachada de la iglesia de San José para que quedara a la altura del nuevo edificio, llegándose a quitar los alerones y escudos barrocos.

Imagen antigua con el inicio de las obras en abril de 1910. Aparece Alfonso XIII
con la pica de manera simbólica.

Isleta de la Gran Vía donde se sitúa la maqueta de la misma, realizada en 
el 2010 con motivo del centenario (Foto SIEMA Matritensis)

Detalle de la misma maqueta, realizada en acero y bronce y con letras
braile, donde constan los tres tramos (Foto SIEMA Matritensis)

Edificio de viviendas de J. M Fernández y J Moya, con los toques barrocos en el chaflán del
centro, las ventanas del piso principal y la balaustrada posterior (Foto SIEMA Matritensis)

Iglesia de San José, donde ya se aprecia el frontispicio elevado que añadieron con 
las obras de la Gran Vía (Foto SIEMA Matritensis)

En el km 0, pero ya en el lado de los número impares, nos encontramos con el edificio más emblemático de toda la Gran Vía, me refiero a Metrópolis. El Edificio Metrópolis fue el primero que se construyó en la Gran Vía madrileña. Las obras empezaron en 1907 y se inauguró en enero de 1911. Para poder construirlo tuvieron que tirar hasta cinco edificios en esa manzana, como la casa del ataud que hacía esquina y se ve en todas las fotos antiguas. En esos momentos tenía la característica de ser el edificio más alto de Madrid y se mantuvo así hasta que se construyó el Palacio de la Prensa. El toque bell epoque y modernista que contemplamos en él se lo debemos a los arquitectos franceses que hicieron el proyecto, Julen y Raymond Fèvrier. Lo ejecutaría y terminaría el español Luís Esteve Fernández Caballero, quien decidió añadirle el último piso y terraza. Como el primer propietario era la empresa de seguros La Unión y el Fenix, se colocó en su gran cúpula el Ave Fenix, hasta que en el año 1972 pasó a la aseguradora Metrópolis y cambiaron todos los nombres situados en los balcones de rejería y en la fachada, pero también la escultura. Encargaron al escultor Federico Coullant-Valera la escultura de la Victoria alada, que es la que hoy luce (en verdad lleva ahí desde 1975). La fachada más decorada es la que daba a la calle Alcalá, la principal en 1911. Ahí se sitúa la entrada principal al edificio y oficinas. En principio la compañía se quedaba con la entreplanta y planta baja más los sótanos y pensaba el resto como viviendas de lujo.

Fotografía del año 1912, con el edificio Metrópolis ya construído

Obras de inicio de la Gran Vía en 1911, el edificio de viviendas junto a la iglesia
de San José todavía no estaba hecho

Puerta monumental del entrada al edificio Metrópolis, con los elaborados trabajos modernistas en 
hierro y bronce. Da a la calle Alcalá (Foto SIEMA Matritensis)

Torre adelantada de la fachada de la calle Alcalá, con el ave fenix esculpido antes
de la cornisa final. El piso de arriba con ventanas pequeñas y terraza metálica es un añadido
al proyecto original (Foto SIEMA Matritensis)

Vista general de la fachada principal que da a la calle Alcalá
(Foto SIEMA Matritensis)

El exterior está todo él muy ornamentado, uniendo arquitectura y escultura, especialmente en la torre y la fachada principal a Alcalá. En el piso noble alternan balaustradas de piedra clásicas con otras de rejería modernista muy elaboradas, en cuyo centro aparece el anagrama de Metrópolis. Máscaras de león, hojarascas, guirnaldas, flores, volutas, entablamentos, columnas o frontones de diversas formas crean una decoración muy dinámica en falsa piedra. El edificio consta de seis plantas y dos sótanos. La elegancia y clasicismo exterior con toques modernistas también se corresponde en el interior con la decoración pensada por Estany: vidrieras de la casa Maumejan, maderas nobles en los muebles, estucos elaborados en los techos, hierro forjado y escaleras curvas muy modernistas.  El interior de la cúpula es completamente hueco y la azotea no se utiliza, pese al sitio privilegiado que tiene. 

Escalera con formas curvas y forja modernista
(Foto Algargos, arte e historia)

Vista general de Metrópolis, que parece un barco avanzando. Se ve el lateral que da
a la calle Caballero de Gracia, mucho más sencillo y sin entrada monumental
(Foto SIEMA Matritensis)

La gran torre de esquina es espectacular. Sobre su base circular se levanta como un gran zócalo con sillares de piedra y, encima, el piso principal, recorrido por parejas de columnas clásicas rematadas por trozos de entablamentos. En medio,  los balcones con balaustrada de piedra en la parte inferior e hierro los de la superior. Sobre los entablamentos cuatros esculturas que representan las cuatro estaciones, realizadas por escultores franceses, como Saint Marceaux y L. Lambert. El nombre de Metrópolis resalta en negro bajo el grupo escultórico esculpido por Benlliure en 1911, titulado " Familia, protección contra el fuego y ayuda al mundo laboral. La gran cúpula de pizarra que lo remata lleva un auténtico trabajo de fina orfebrería, esculpiendo flores, guirnaldas, lazos, escudos, llamas y todo eso recubierto en pan de oro de 24 kilates. La última limpieza de este edificio fue en el 2016. Además aprovecharon para instalar modernos focos que lo iluminen en toda su extensión, lo cual agradecemos enormemente. Yo todavía no sé si me gusta más de día o de noche iluminado. Como siempre, agradeceros que nos sigáis en twitter @siemamadencanto, facebook Siema Matritensis o la agenda en web www.siema.es. Nos iremos de nuevo a recorrer la Gran Vía con el que lo desee el viernes 22 de marzo 2019 y el sábado 23.

Maribel Piqueras

Detalle de la cúpula en el cielo de Madrid, con la Victoria
alada ( Foto SIEMA Matritensis)

Torre de Metrópolis (Foto SIEMA Matritensis)