Hoy me gustaría detenerme en una exposición que considero muy original, creativa y con un gran fondo de investigación detrás. Me refiero a la muestra que ha organizado la Fundación Mapfre en su sala de Recoletos, "Prerrafaelismo: itinerarios femeninos". La exposición, comisariada por Pamela Gerris Nunn, nos presenta 130 obras realizadas en diferentes materiales (acuarelas, óleos, grabados, fotografías, tejidos, esmaltes, dibujos). Son préstamos procedentes de 65 colecciones, de la talla del Birmimgham museum & art gallery, British museum, Colección Pérez Simón, Smithsoniam Design museum, De Morgan Foundation, D,Orsay, The Royal Collection de Londres, Yale Center of British art y otros muchos museos y fondos también de colecciones privadas. El movimiento prerrafaelista surgió en 1848 en Inglaterra, con la creación de la Cofradía de Hermanos Prerrafaelistas, de la que formaban parte Dante Gabriel Rosetti, John Millais y E. Burne. Aunque se disolvió a los cinco años sus ideas se mantuvieron en el tiempo gracias a las mujeres que lo llevaron a la práctica. La presencia de la mujer se hace notar en el ámbito artístico con fuerza. Muchas eran hijas o mujeres de pintores. No tienen una formación académica, pero sí muy buena técnica y una ilusión enorme por dar otra visión del mundo que les rodea. Trabajan con una visión renovada de los temas, una mayor autenticidad y esfuerzo, haciendo valer cada vez más lo femenino también en esa sociedad victoriana. El conocido como "Retrato de una artista" inaugura la exposición y sintetiza lo que veremos: afirmación de la mujer, dibujo minucioso y delicado, importancia del color, de la espiritualidad, la naturaleza, la importancia de la artesanía, el mobiliario y decoración. La exposición se ha organizado por temas de la siguiente manera:
1. UN ARTE DE LA VIDA COTIDIANA
Tal como le gustaba a John Ruskin, el ideólogo de este movimiento con sus escritos: "la función del artista en el mundo consiste en ser una criatura que ve y siente". Estas mujeres de clase media reflejan en sus obras la realidad cotidiana que ven, normalmente en el ámbito doméstico o desde sus ventanas. Reflejando la verdad de la sociedad del momento, como la obra de Anna Blunden titulada "La canción de la camisa" (1854) donde representa a una costurera con gran finura y actitud espiritual, al mismo tiempo, por la ventana se ven las fábricas de la Inglaterra industrial de entonces. Otras artistas como Alice Boyd, Joanna Boyce, Jerónima Blackburn o Mary Ellen Edwards también están representadas en este apartado.
"La canción de la camisa" de Anna Blunden, 1854. Yale Center for Bristish Art (SIEMA Matritensis)
"Vistas del Támesis desde Cheyne Walk", de Alice Boyd, oleo de 1875, en una colección particular ( SIEMA Matritensis)
"Retrato de una artista" de Margaretta Flolliot, obra con la que se inicia la exposición (SIEMA Matritensis)
2. REALIDADES IMAGINADAS
Estas artistas son mujeres cultas, de gran sensibilidad y romanticismo. Se inspiran en textos literarios, en la historia, la religión o la tradición como antiguas baladas inglesas. Muestra de ello son las obras de Elisabeth Siddal que, además, fue modelo para Ofelia., como la leyenda artúrica de la dama de Shalott, condenada a hacer eternamente un tapiz. Pequeña obra realizada con pluma, tinta y lápiz. O la reinterpretación de la Virgen que pintó Eleanor Vere basándose en modelos alemanes medievales. Esta obra fue adquirida por la reina Victoria, pero luego no le gustó y la rechazó. Otras artistas como Anne Mary Howitt o Jessie King tienden a una especial espiritualidad. En el caso de la primera inspirada en tradiciones religiosas y folclóricas, mientras que la segunda se inspira en un mundo de hadas, donde la naturaleza es también importante. Suelen trabajar estas mujeres con lo que tenían más a mano, por eso los formatos son pequeños y utilizan mucho la técnica del dibujo o la acuarela, más que el óleo.

"La dama de Shalott", de Elisabeth Siddal, 1853, The Mass Gallery of London (SIEMA Matritensis) "La Virgen María", de Eleanor Vere Boyle, 1860 (SIEMA Matritensis)
"Las voces de mar", 1900, Jessie King en el Victoria&Albert Museum (SIEMA Matritensis)3. BELLEZA Y VERDAD EN LA NATURALEZA
No nos encontraremos paisajes emocionales, o idealizados como los de sus colegas románticos. Sino una pintura de naturaleza con todo detalle, ya que creían que ese paisaje inglés estaba amenazado por el desarrollo industrial, por el ferrocarril que atravesaba los campos o el crecimiento de los pueblos y buscaban dejar testimonio de como era esa naturaleza en verdad. Aunque usen óleo, los formatos son de cuadros pequeños. Obras como los crisantemos de Anna Alma-Tadema, que parecen un tratado de botánica. También el intimista jardín de la artista, de Rosa Brett, o el impactante paisaje de Anna Bluden.
Crisantemos de Alma-Tadema, en la Cadbury Research Library de la Universidad de Birmimghan (SIEMA Matritensis)
"El jardín de la artista", 1860, Rosa Brett, con ese impactante fondo blanco. Colección particular. (SIEMA Matritensis)
"El gótico de Dios", 1858, de Anne Blunden. Colección Benjamín Kracaver (SIEMA Matritensis)
4. UN MUNDO EN UN GRANO DE ARENA
Esa expresión la toman de los versos de un poema de William Blake. Se trata de descubrir lo extraordinario en lo más insignificante. Hay en esa época un gran avance de la ciencia, se descubren nuevas especies. Incluso el propio Ruskin consideraba que disciplinas científicas como la geología, la botánica o la meteorología eran importantes para el artista. El grabador en madera y ornitólogo, Thomas Bewick, publicó entonces la Historia general de los cuadrúpedos, una historia de aves británicas y fábulas de Esopo. También tenían la idea de que así se respetaba la creación divina. Rosa Brett, Jemima Black-Burn o Emily Hunt realizan una meticulosa representación de los animales cercanos de su entorno doméstico.
"
Bunny", 1873, de Rosa Brett. Colección particular (SIEMA Matritensis)
"Cría de ostrero", de Jemima Black-Burn, 1860. British Museum (SIEMA Matritensis)
"La celosa Jessie", Emily Hunt, 1861. The Mass Gallery of London (SIEMA Matritensis)
5. PERSONAJES DE LA REALIDAD Y DE LA FICCIÓN
Nos encontramos ahora una temática de retratos, autorretratos o personajes del mundo literario o mitológico. También las llamadas "fancy pictures", que son escenas de género a base de imágenes idealizadas de la vida cotidiana. Emma Sandys destaca por su dibujo minucioso, calidad de los objetos, colorido y símbolos de las plantas y frutos que trabaja. Nos recuerda la influencia del prerrafaelista Rosetti en la estética poética y decorativa. Mary Severn se retrata insistiendo en su material de pintora. Hay un pequeño apartado para la fotógrafa Julia Margaret Cameron.
"Ensoñación", de Emma Sandys, 1873. Óleo de la colección Pérz-Simon (SIEMA Matritensis)
"Olive", de Emma Sandys, 1868. En el marco aparece una F porque se presentó como si fuera su hermano, Frederick (SIEMA Matritensis)
"autorretrato" de Mary Severn, 1862, óleo de la National Portrait Gallery (SIEMA)
"Alethea", de Julia Margaret Cameron, 1872. Es copia al carbón a partir de un negativo. En el
Victoria & Albert museum de Londres (SIEMA Matritensis)
6. INOCENCIA DECORATIVA
Consideran que las mujeres están más capacitadas para captar la inocencia, la belleza, la maternidad. A veces con una visión idealizada. Destacan Emma Sandys o Kate Greenway.
"Dulces sueños", de Emma Sandys, de 1876, con un marco artesanal realizado a propósito para este cuadro (SIEMA Matritensis)
"Señoritas", de Kate Greenway, 1879. National museum of Liverpool (SIEMA Matritensis)7. LO UTIL Y LO BELLO
Se transforman habilidades tradicionales relacionadas con el ámbito doméstico femenino, como el bordado o la pintura sobre porcelana, en actividades profesionales. Surge el Art and Crafts, que representa el credo prerrafaelista en las artes aplicadas, siendo Morris su figura clave. Su hija May cogería su legado y prolongaría el éxito de la Compañía Morris hasta bien entrado el s XX. May Morris o Dessie Burden son figuras destacadas. Otras mujeres ascendieron a través de escuelas de artes afines como la de Birmingham. Aquí resaltarían Fanny Bunn, May Hart, Mary Newill. Las maderas, telas, papeles, bordados, cerámica, todo es importante. Increible la obra de Anna Alma-Tadema donde representa con todo detalle un salón. Autores como Oscar Wilde promovieron durante el último tercio del s XIX el concepto de la "casa bella".
"El salón. Towshend house", de Anna Alma-Tadema, 1885. Royal Academy of Art (SIEMA Matritensis)
Esmalte "La casa de la vida", de Phoebe Traquair (SIEMA Matitensis)8. MEDIEVALISMO
Los artistas prerrafaelistas admiraban el arte medieval anterior a Rafael y al clasicismo renacentista. Se inspiran en el romanticismo medieval, el ideal caballeresco, el heroismo, la corte del rey Arturo y los caballeros de la mesa redonda, las vidas de santos, las obras de Dante como la Divina Comedia. Las formas medievales, el neogoticismo lo vemos no sólo en los cuadros, sino en las iluminaciones de libros, decoraciones, telas, tallas de los muebles de madera, etc. El esmalte anterior o las obras de Eleanor Fortescue-Brickdale nos dan muestra de esta tendencia.
"El pálido semblante del amor verdadero", de Eleanor Fortescue-Brickdale, 1899. Museo D´Orsay ( SIEMA Matritensis)
"Acaso mi amada no es oro puro", de Eleanor Fortescue-Brickdale, colección particular (SIEMA Matritensis)
9. ESPERANZAS Y SUEÑOS
Si en los comienzos estas mujeres artistas estuvieron muy marginadas en la sociedad victoriana, que las consideraba meras aficionadas, al llegar a las últimas décadas la impresión sobre ellas es otra. Son artistas muy formadas, que han viajado por el mundo, que han hecho estudios al natural. Toda esa formación de la tercera oleada de mujeres prerrafaelistas coincide con la importancia que se le está dando ya a la cuestión femenina y su mayor poder en la organización de la vida social, política y cultural. Expondran sus obras en galerías como la Grosvenor Gallery o la New Gallery. Marianne Stokes realizó un tapiz en lana y seda sobre algodón, con figuras a tamaño natural, titulado "Honrad a la mujer", ya en 1912, con letras en alemán. Mary Spartali Stilman, de origen italiano, en su obra " La infancia de Santa Cecilia", representa a su hija como esa joven santa y también sale la pintora, con un paisaje toscano de fondo.
Tapiz de May Morris y Mary Newill. (SIEMA Matritensis)
Detalle del nido de la obra anterior, donde se percibe el diseño de Morris y el bordado de Newill (SIEMA Matritensis)
"Colgaduras de cama" , de 1917, de Morris y Newill. Cranbrook Art Museum, Michigan (SIEMA Matritensis)
"Terrenal Earthbound", de Evelyn de Morgan, 1897. The Morgan Foundation. (SIEMA Matritensis)
"La Virgen y el hombre rico", de Francesca Alexander, 1882, Sheffield Museum (SIEMA Matritensis)
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