martes, 11 de septiembre de 2012

LAS GONGORAS, Iglesia y convento

Esta iglesia y convento de las Mercedarias Descalzas de la Purísima Concepción, más conocido por el apelativo de "las Góngoras", tiene el encanto de conservar toda la pureza y ambiente original de finales del s.XVII. Más si tenemos en cuenta el barrio en que se ubica, Chueca, que hoy en día ha llegado a ser un área de auténtica fusión entre la tradición y las vanguardias más absolutas. En sus orígenes fue un beaterio fundado por Dº María de Mendoza en 1626 en la calle de San Oprobio. Allí se mantuvieron las religiosas hasta que se inundó en 1661. Al rey Felipe IV le debemos la advocación que tiene, ya que en 1663, lo dedicó a la Purísima Concepción en agradecimiento al nacimiento de su ansiado heredero el príncipe Carlos, futuro Carlos II. Felipe IV pasó los últimos años de su vida muy melancólico y triste, tal como lo retrata entonces Velázquez, no hacía más que dar vueltas a lo que había hecho mal en su pasado. Además, se le habían muerto anteriormente dos hijos varones. el príncipe Baltasar Carlos, hijo de Isabel de Borbón, y Felipe Próspero, hijo de su segunda mujer Mariana de Austria. Con lo cual, el nacimiento de este varón colmaba sus aspiraciones. Fray Manuel de San Juan Bautista y Villarreal realizó la primera iglesia que quedó inaugurada en 1665. El monarca había encomendado la tarea a dos importantes personajes. Uno era Juan Jiménez de Góngora, ministro del Consejo de Castilla y con un importante cargo en la orden de Alcántara. El otro, fray Juan de Sta. María, vicario general de los Mercedarios calzados. Al primero de ellos le debemos el apelativo de "Las Góngoras" con el que se le conoce, y no por el nombre del poeta Luis de Góngora que lleva la calle, que pienso sea un error del Ayuntamiento de Madrid, que no tuvo en cuenta la historia del convento al decidir el nombre de la calle y poner la cartela.
El edificio ocupa prácticamente toda la manzana, se alza sobre una gran extensión que era conocida entonces como las huertas del Duque de Frías. Se construyó en dos fases, la primera ya comentada, y la segunda corresponde a la remodelación interior realizada por Luis del Olmo en 1669. La fachada es neoclásica y nos oculta el movimiento y colorido del barroco interior. Se debe a los trabajos de restauración realizados en 1775 por el neoclásico Joseph de la Ballina. Por eso los grandes muros sobrios y lisos, así como la fachada neoclásica con frontón. Como únicos adornos destacan los escudos de los mercedarios que aparecen por todas partes, incluso en el muro de la derecha hay pintado uno a gran tamaño. La entrada a la iglesia es lateral y sobre el pavimento del ingreso nos encontramos de nuevo un gran escudo de la orden mercedaria, con la corona, la cruz blanca y las cincos bandas rojas abajo
La iglesia corresponde a la planta de cruz latina, de una sola nave, sin capillas laterales y presbiterio en alto. El crucero se cubre con una gran bóveda sobre pechinas con linterna. Sigue la tipología de iglesias del barroco madrileño del s.XVII. En los laterales de la nave aparecen dos cuadros-retablo. El de la izquierda es de mejor calidad y representa a S. Pedro Mártir junto a Catalina de Siena. Lo pintó Pedro Atanasio Bocanegra después de 1676, cuando ya se encuentra en Madrid trabajando para el rey. El de enfrente representa un fondo de Montserrat con la imagen de Jesús cautivo. En la imagen se puede apreciar la calidad de la talla de estuco que hay en los capiteles de las pilastras cajeadas ( estilo parecido al que hay en las Comendadoras), el entablamento que recorre toda la iglesia y la base de la cúpula con linterna. Las pinturas de las pechinas también son de 1688, realizadas por Andrés Fernández y Baltasar de Castejón. Todo ello proporciona al interior de la iglesia una gran luminosidad, movimiento y elegancia y debemos de agradecérselo a las reformas de el Olmo. El crucero es muy amplio y, en los machones del mismo encontramos cuatro retablitos de estilo rococó del s.XVIII: uno con la representación de San José, otro con la escultura de la Virgen del Carmen, el tercero con San Pedro Nolasco, fundador de los Mercedarios y el cuarto con la Virgen con las cadenas ante Dios Padre y Dios Hijo.. También son de destacar dos grandes tapices colgados en los extremos del crucero: el de la izquierda es un tema mariano y, junto a él , un bonito cuadro de San Nicolás; el de la izquierda repesenta el famoso tema de la redención de cautivos. Justo debajo de este último hay una urna de crsital con un Cristo esculpido en hojas de palma prensada, que suele pesar menos, y que podían sacar en procesión el viernes santo por el claustro.
Podemos apreciar ahora el impresionante retablo barroco, todo ello de madera imitando los colores y texturas del mármol y del bronce. Las cuatro columnas de orden gigante corintias que salen hacia afuera, contrastan con el interior cóncavo, donde se encuentra la Immaculada Concepción de Juan Pascual de Mena en colores pastel. Arriba,el frontón partido con los ángeles adorando y el símbolo del Espiritu Santo que coronan el conjunto manifestando la gloria y poder del Espíritu Santo sobre la Virgen y el sagrario. A los lados dos escudos reales que se adapatan al marco escultórico. Debajo las esculturas de dos santas mercedarias famosas: Santa María de Cervelló y la Beata María de Jesús. Las pinturas murales que cubren la bóveda del presbiterio y los lunetos son muy posteriores, de 1911. También se puede apreciar las rejas talladas que comunican con el convento y que aparecen en toda esta parte de la iglesia.
A un lado de la iglesia está el claustro central del convento, de forma cuadrada y bóvedas de cañón sencillas. La plaza que en su momento se situaba frente al gran convento de las Góngoras se destruó en el s.XIX. Hoy en día, cuando sales, puedes darte un agradable paseo mañanero por este barrio de Chueca, acceder desde la calle Luís de Góngora a la calle Libertad, donde se encuentran restos del entramado bohemio y cultural de esta zona, así como importantes restaurantes. Por ejemplo, en el nº 23 estaba el estudio del pintor Rosales y conserva su señorío decimonónico en la fachada y forja de las blaconadas. Junto a él la famosa "La Panza es lo primero" y, haciendo esquina, el vanguardista restaurante Baazar, de espacios amplios y blancos, con la alta barra central, que nos recuerda a Nueva York.

miércoles, 20 de junio de 2012

Universidad de Alcalá de Henares

Me gustaría que el lector se adentrara en esta joya de la Comunidad de Madrid que es la Universidad de Alcalá de Henares. No fue la primera en fundarse, sino la cuarta universidad de España (tras Palencia, Valladolid y Salamanca), pero enseguida destacó por su novedoso humanismo, la categoría de sus profesores y alumnos, así como por el complejo de colegios universitarios que se crearon en torno a esta universidad.Como antecedente habría que irse a los Estudios Generales creados por el rey Sancho IV en 1293, a instancias del arzobispo de Toledo y que luego se ampliarían con nuevas cátedras en 1459. Más tarde, en 1499, será el Cardenal Cisneros el fundador de la universidad de Alcalá. Lo hizo con la idea de mejorar la formación cultural del clero y de crear un centro de estudios linguísticos. Este núcleo de Humanismo renovador recibió a sus primeros estudiantes en 1508. Tenía tanta prisa Cisneros por comenzar cuanto antes las clases, que construyó un edificio de manera muy rápida y con materiales muy pobres. De la época original cisneriana no quedan nada más que el Paraninfo, la Capilla universitaria de S. Ildefonso y algunos restos de muros en el patio Trilingue. El encargado de realizarla fue Pedro Gumiel, a base de yeso, ladrillo y madera. Cuentan que cuando el rey Fernando el Católico visitó la ciudad en 1513 quedó sorprendido por la pobreza del edificio y Cisneros le explicó que "ya otros harán en piedra lo que yo construyo en barro"
Desde que se creó, la universidad constituía una comunidad autónoma de maestros y profesores, sujetos a unas normas y jurisdicción especial dentro de una lonja que los separaba del resto de la ciudad. Ya que el recinto universitario estaba a las afueras de Alcalá, más allá de la plaza del mercado ( hoy Plaza Cervantes). Fundamentalmente la enseñanza era oral, basada en la lectura y los comentarios de texto. Se empezó con las facultades de Derecho y Teología, para ampliar a Medicina y Artes. Esta última no es como la entendemos nosotros ahora, sino que incluía las llamadas Artes Liberales formadas por el "Trivium" que era como Letras (gramática, retórica y dialéctica) y el "Quadrivium" o Ciencias (aritmética, geometría, música y astronomía), y luego la Filosofía.
La nueva universidad renacentista en piedra se construyó entre 1537 y 1553. La fachada la realizó Rodrigo Gil de Hontañón en el estilo característico del primer Renacimiento español que recuerda al Plateresco, donde dentro de muros lisos aparecen ventanales muy decorados y, la decoración va en aumento según ascendemos en altura en el edificio. En su elegante fachadada trabajaron los mejores maestros canteros, entalladores, escultores y herreros de la zona. Hay que tener en cuenta al estudiarla que el Colegio Mayor de San Ildefonso y la universidad estaban integrados. este colegio servía de sede al rectorado y era el eje de la universidad, por eso el medallón central de S. Ildefonso encima de la ventana principal que está situada sobre la puerta y que da a la Biblioteca. La fachada la remató el aparejador Pedro de la Cotera en 1553. Está dividida en tres cuerpos horizontales:
a) En el primero se abre la puerta de entrada y cuatro ventanales donde se representan cuatro padres de la Iglesia en medallones: S. Agustín, S. Gregorio, S. Jerónimo y S. Ambrosio. Todos ellos tallados de manera muy viva, con movimiento y parecen querer salir del medallón.
b) El segundo cuerpo muestra unos grandes ventanales muy decorados y con unas rejas muy elaboradas (de los maestros Francisco de Villalpando y Ruíz Díaz del  Corral, que son los mismos de la catedral de Toledo y de otras en Castilla). Y aquí hay que pasar a explicar todo el programa iconográfico y la simbología que se sigue en la fachada, cuya parte más importante muestra la fotografía superior. Esta ventana da a la Biblioteca, cuna del saber humano. Está custodiada esta ventana por los alabarderos de Carlos V, diseñados por el escultor Claudio de Arciénaga. Encima de ellos los escudos de Cisneros y, a la derecha, dos monumentales atlantes, esculpidos por Hans Sevilla, sostienen las columnas. Los otros medallones de este segundo piso representan a S. Pedro y a S. Pablo.
c) Sobre esa sabiduría humanista o poder de los hombres está el poder del monarca, representado por el gran escudo del Emperador Carlos V esculpido por el salmantino Juan Guerra, rodeado por las cruces borgoñonas y las columnas de Hercules. Entre las columnas las estatuas de Perseo con la cabeza de la Medusa y Minerva. Para cerrar el programa la figura de Dios Padre bendiciendo,que está por encima del poder terrenal del Emperador. Encima del frontón la cruz con las iniciales de XPS ( en latín serían la Santísima Trinidad: Jesús, el Padre y el Espíritu Santo) . Alrededor de la cruz se deslizan dos figuras masculinas y femeninas, unas ancianas y otras jóvenes, representando la humanidad o el paso del tiempo. A destacar la galería de arcos entre columnas clásicas que remata todo el conjunto.

De los tres grandes patios que tenía el edificio solo se conservan dos: este de Tomás Villanueva y el Trilingue. El Patio de Tomás de Villanueva es el primero que nos encontramos y está dedicado al primer alumno canonizado de esta universidad alcalaina, representado en el rectángulo superior. Está trabajado en piedra granítica, es de estilo herreriano. Aunque lo diseñó Gomez de Mora en 1614, lo terminaría de construir José Sopeña en 1662. Este patio lo remata una balaustada con una letra en la base de cada uno de los pináculos haciendo referencia a la famosa frase ya comentada de Cisneros al rey Fernando el Católico. Presenta tres cuerpos sustentados por galerías de arcos de medio punto entre columnas y rebajados los del piso superior.  Las cuatro grandes cartelas de arriba representan, además de Tomás Villanueva, a Cisneros y los escudos de la Universidad y del cardenal Cisneros. En el centro hay un bello pozo con parejas de cisnes en el brocal, que aluden al apellido del famoso cardenal
A continuación viene el Patio de los Filósofos porque a él daban las aulas de Filosofía. También se le conoce como de los continuos, porque en su tiempo estuvieron ahí alojados los criados de los estudiantes o "continuos". A la izquierda se abría la llamada Puerta de los Burros, por donde salían en burro los estudiantes suspensos, a los que se les sometía a todo tipo de insultos, se les llenaba de escupitajos, por ejemplo,de ahí lo de la "nevada alcalaina", se les manteaba. Aunque podían presentarse hasta tres veces a los exámenes a muchos, después de lo sufrido, no les quedaría gana de hacerlo. A la derecha la puerta que comunicaba con la calle, con el resto de la universidad y con la cárcel, puesto que los estudiantes gozaban de fuero propio.
El último patio es el llamado Patio Trilingue o de San Jerónimo, en honor al Colegio Trilingue donde se impartían los estudios de hebreo, latín y griego. A ellos corresponde el mérito de la realización de la Biblia políglota, terminada dos meses antes de la muerte de Cisneros. Hoy las dependencias que dan a esta patio pertenecen a la Hostería del Estudiante, cuyo edificio ocupa desde 1929. El patio es de 1564 y se cosntruyó bajo la dirección de Pedro de la Cotera. Es renancentista y en el piso inferior encontramos columnas entre arcos rebajados y, en el superior, pilastras que enmarcan ventanas abiertas y cegadas alternativamente. La puerta principal de entrada al Paraninfo parte de este patio y es la más decorada con yeserías cisnerianas, aunque se suele entrar por una lateral del patio anterior.
Por la entrada actual te encontrarías la visión de la foto, por supuesto la sillería no es la original, como si que es el estrado principal, el artesonado del techo y los trabajos de yeserías de las paredes. Todo ello en el llamado "estilo cisneriano", único en el mundo, que combina el gótico, con el mudejar y el renacentista plateresco. Era mucho más colorista en la época original, como están en los entrelazados del techo que, además, admirablemente no van pegados ni con clavos las diferentes piezas, sino encajadas como un puzzle según técnica mudejar.

Los arcos de la parte superior llevan un trabajo minucioso de talla plateresca en yeso. El estrado conserva los colores de ese llamativo estilo Cisneros y sirve para la entrega, todos los 23 de abril , del famoso premio Cervantes, el ma´s prestigioso de lengua castellana. Aquí se otorgaban las graduaciones o se hacían actos de los más solemne.

No puedo terminar este blog sin recomendar un excelentes sitio para tapas en Alcalá. Se trata del RESTAURANTE NINO, situado en la c/ Mayor n 70, muy cerca de la casa Cervantes, del barrio judio y de la Magistral. Ahí , en plena calle mayor paramos en las visitas de SIEMA y os puedo asegurar que, no solo el sitio, su terraza, sino el trato de los camareros y las tapas y raciones servidas merecen una parada. Os recomiendo sus chopitos, tortilla de patatas, lacón, croquetas o cualquier cosa que os ofrezcan. ¡ Y nada caro!

lunes, 21 de mayo de 2012

PALACIO DE FOMENTO( Ministerio de Agricultura)

Con esta nueva entrada querría meter al lector en uno de los edificios institucionales más impresionantes de Madrid visitado con SIEMA http://www.siema.es/ dentro del programa "Atocha con otros ojos". Se trata del antiguo Palacio de Fomento (actual Ministerio de Agricultura). El Ministerio de Fomento se creó en la España de 1856. Motivado por el gran desarrollo industrial y comercial que tuvo lugar en la segunda mitad del s.XIX en España: con los avances en las comunicaciones y transportes, en las mecanización de la agricultura o los nuevos descubrimientos y avances de las artes y las ciencias. En un principio se utilizó para ello el antiguo convento de la Trinidad ( el actual Teatro Calderón de la calle Atocha), junto a otros organismos oficiales, como por ejemplo el Banco de España, situados en el abigarrado centro histórico de Madrid. Luego el Gobierno decidió crear un edificio solemne y espacioso donde trasladar el Ministerio de Fomento. Nada mejor que aprovechar los cimientos proyectados en 1881 para las obras de la Escuela Central de Artes y Oficios en un gran solar esquinado frente la nueva Estación de Atocha. Era un solar triangualr inclinado que daba una gran visibilidad al edificio, mayor aún cuando se abrió la calle Claudio Mollano para separarlo del Jardín Botánico como se aprecia en esta antigua postal

El Palacio de Fomento formaba parte de todo un conjunto, siendo el edificio principal. Pero había otros: detrás estaba situada la Sala de Calderas (con la chimenea de 1903 todavía en uso), o las cocheras y la antigua gasolinera a la derecha de la anterior. Así como las escaleras que separan la vivienda palacete del ministro. Todo ello rodeado por una verja muy alta, con la base de piedra y luego la alternancia de columnas estriadas de capitel compuesto y estípites de hierro de fundición con la cabeza de Minerva, que nos trasmiten elegancia y ligereza.

El arquitecto encargado de hacer este edificio fue Ricardo Velázquez Bosco, quien ya había trabajado en la Escuela de Minas y en el Palacio Velázquez del parque del Retiro. En este proyecto repite sus lineas características: solemnidad de la arquitectura clásica renacentista (galerías de arcos de medio punto, medallones en las enjutas, arquitrabes, columnas, frontones, esculturas alegóricas) con las que durante el s XIX español se vuelve la mirada hacia la España imperial. También la tradición española de los muros de ladrillo rojo y la cerámica, junto a las innovaciones arquitectónicas de finales del s.XIX del hierro y cristal .
La fachada denota equilibrio de líneas horizontales y verticales, armonía, colorido y movimiento. En los grandes muros horizontales alterna el ladrillo rojo con estucos color crema. Los dos pisos principales están recorridos por las galerías de arcadas clásicas, con medallones en las enjutas. El último piso son ventanas arquitrabadas con separación de pilastras de piedra crema y con alternancia de franjas con una cerámica muy colorista que imita los grutescos del Renacimiento. Daniel Zuloaga colocó esas cerámicas en 1893.

Fachada principal del Palacio de Fomento
(Foto SIEMA)

Detalle de la verja de hierro con diferentes columnas ( estípite con Minerva de hierro y columnas de orden compuesto en piedra blanca) que recorre todo el 
conjunto y esquina de la izquierda, junto a la mayor extensión de jardín 
interior ( Foto SIEMA)

El Palacio presenta cuatro fachadas, pero solo la principal es la más desarrollada. Destacando el gran pórtico sobresaliente, dividido en tres partes: primero la puerta de madera con relieves de talla neoplateresca está franqueada por dos cariátides, la alegoría de la Industria y el Comercio, a la izquierda ,y las Artes a la derecha. Luego el balcón de la sala de juntas con sus enormes puertas rematadas por frontones y esas columnas pareadas de orden compuesto y, para terminar, el ático con su escudo y las esculturas. Aquí trabajaron numerosos escultores. Por ejemplo, las columnas y el escudo de mármol del pórtico fueron realizadas por Bellver. El conjunto  de pegasos con Minerva y Mercurio y la alegoría de la Gloria en en centro son una réplica de Juan de Ávalos realizados en bronce, huecos y colocados ahí en 1954. Vinieron a sustituir los originales de piedra que talló Agustín Querol y que se habían colocado ahí en 1905 tras mucho esfuerzo y subidos con enormes rampas. Con el tiempo se comprobó que estaban destruyendo las cubiertas y por eso se quitaron y sustituyeron por estos otros. Pero no se tiraron, sino que los pegasos están situados a pié de calle en la calle Áncora y en Legazpi.

Detalle del pórtico de entrada y, sobre él, el balcón del 
despacho principal (Foto SIEMA)

Escultura que representa la Alegoría de la Industria y la Agricultura, 
con espigas de trigo y rueda industrial (Foto SIEMA)

La autora del blog frente al Ministerio
(Foto SIEMA)

Detalle de los bronces huecos de Ávalos que sustituyen a las esculturas de Querol arriba (SIEMA)


Plano y explicación (Foto SIEMA)

La planta es rectangular está organizada con grandes galerías en torno a la escalera y dos patios lucernarios también rectangulares. En la foto se aprecian las torres de las esquinas que remató como mansardas afrancesadas. En 1897 se trasladaron las oficinas ministeriales al edificio, aunque no se hubiese terminado de decorar. Nada más entrar impresiona la amplitud y majestuosidad del hall, con sus columnas gigantes, sus entradas con frontones y la grandiosa escalera, como se puede ver en las fotografías siguientes:

Visiones del hall (Fotos SIEMA)

Una vez pasada esta escalera del hall es cuando viene la maravillosa escalera monumental del Palacio. Por las dimensiones y belleza de esta escalera se entiende que de verdad sea un Palacio. No responde a escalera imperial por el tipo de diseño y los muchos recovecos que tiene. En ella los frentes, las escaleras, y las balaustradas son de mármol pulido italiano. Pero después falló el presupuesto y las realizaron con piedra de Robledo de Chabela. Está envuelta por el orden jónico y también se repiten aquí las estructuras arquitectónicas de la fachada, lo mismo que sucederá en los patios, lo que le proporciona esa gran armonía de líneas.

Escalera monumental (Foto SIEMA)

Frescos y cubiertas de la escalera (Foto SIEMA)

Esta escalera era mucho más luminosa en su origen, pero los ventanales de la escalera se cegaron para poder construir nuevos despachos y eso quitó luz. Los frescos de la bóveda están pintados por Alejandro Ferrant y representa la Alegoría de España rodeada de todos sus atributos de poder (león, bastón de mando, capa, corona, etc..) y detrás el genio de la gloria le presenta laureles y palmas de triunfo. Todo ello rodeado por un haz de luz dorada. Los lunetos los realizó Manuel Dominguez siempre con escenas e iconografía alusiva a las funciones del Ministerio de Fomento cuando se creó.

Biblioteca (Foto SIEMA)

Los Patios de luces se dividen en tres cuerpos  principales: dos con galerías de arcos y el último arquitrabado,siguiendo la misma disposición que en la fachada. Contienen la estructura de hierro y cristal muy elaborada para la época, pensando también en darle un toque decorativo con las escenas vegetales y geométricas. Aquí los muros están tratados de manera más sencilla y pragmática. El interior del edificio está muy cambiado por su uso a lo largo del tiempo. Mantiene sin embargo las escaleras con entrepaños de hierro calado y la Biblioteca de planta eliptica, con sus estantes de madera verde y sus escaleras en caracol con fundición en los dos laterales. 

             Verja original de entrada al palacete del ministro, con la caseta cilíndrica de guardia (SIEMA)


Escudo de la República con su corona de almenas en el remate de 
la casa del Ministro, cuya entrada principal da a Alfonso XII y las habitaciones más 
importantes son con vistas al Parque del Retiro (Foto SIEMA)

Parte de atrás de la casa del Ministro con los jardines
(Foto SIEMA)

Entrada de carruajes y pequeña gasolinera original al fondo
(Foto SIEMA)

Vistas de algunas cerámicas de Daniel Zuloaga entre las ventanas del último piso, 
bajo la cornisa (Foto SIEMA)


Gran chimenea original reparada en el 2016
(Foto SIEMA)

Detalle de la decoración alta en piedra que remata la chimenea de ladrillo (SIEMA)

Junto al Ministerio no quiero dejar de comentar el encanto que tiene un negocio situado en el Pº de la Infanta Isabel 23, se trata de VIAJES FARAON . Como su nombre indica es una agencia de viajes, pero es mucho más que eso: unos verdaderos especialistas en Egipto. Y lo curioso no es que viajen allí, sino que el escaparate es un muestrario de productos originales de la zona que tu puedes adquirir ( pulseras, ropa de algodón, chilabas, cojines, papiros, ojos de la suerte). Hay algunos objetos que se traen por encargo, como las joyas de lapisdázuli por ejemplo). Merece la pena darse una vuelta y acercarse a conocerlo a fondo.

Maribel Piqueras 

miércoles, 2 de mayo de 2012

Notas sobre el 2 de MAYO: Obelisco y Cuadros de Goya

Un día como hoy, 2 de mayo del 2012, no quería dejar de rendir homenaje a los héroes madrileños de ese día sin escribir unas notas sobre dicho evento y algunas manifestaciones en Madrid. La verdad es que esa fecha no surge porque sí, sino que los acontecimientos se fueron encadenando desde hace tiempo. Ya desde la firma del Tratado de Fontainebleau con Francia (1807) notamos un incremento de tensiones en la sociedad española que se percibía desde finales del s.XVIII. A modo de resumen diremos que se daba una gran conflictividad en las clases populares, una oposición aristocrática y de la iglesia contra el gobierno, así como la oposición militar contra Godoy. Esas tensiones desembocaron en los sucesos de Aranjuez que habían provocado la abdicación de Carlos IV en su hijo.

A finales de abril de 1808 el pueblo de Madrid había llegado a soportar hasta el límite y estaba en un grado de tensión tal que la gota de agua estalló cuando en la Plaza del Palacio Real se disponían, a las 8.30h de la mañana del día 2, unos carruajes para recoger a los últimos miembros de la familia real que quedaban en Madrid. Ahí comenzaron los gritos de "¡traición!" y los primeros disparos. También ahí se dieron las primeras víctimas de las miles que despué hubo.
El Obelisco del Dos de Mayo, situado en la Plaza de la Lealtad junto al Paseo del Prado, es uno de los símbolos en Madrid que recuerdan esos hechos. La idea partió de las Cortes liberales en 1822, ese breve período de liberalismo reinando Fernando VII. Se lo encargó a su arquitecto Isidro González Velázquez, con la idea de crear una plaza ovalada donde situar el obelisco, dentro de esa zona tan castigada por la invasión francesa como era el Retiro. En realidad sería el primer plan de reorganización urbanística de la zona. Pero la falta de medios y los acontecimientos políticos retrasaron las obras y no inauguraría hasta el 2 de mayo de 1840.  Tiene 29 ms de altura, pero no se ve bien desde la calle porque está rodeado de una cerca y frondosos árboles. Esta situado justo delante de la fachada principal de la Bolsa de Madrid. Esas figuras que vemos en la base represntan el Valor (realizada por José Tomás), la Constancia (Francisco Elías Vallejo), la Virtud (Sabino Medina) y el Patriotismo ( Pérez del Valle)
Debajo se ve la urna de piedra donde se colocaron los restos de fallecidos en ese día junto a los de los famosos Daoiz y Velarde ( los primeros que se lanzaron a defender el Parque de Artillería y que murieron en lo que hoy se conoce como Plaza del Dos de Mayo). Es que en este Paseo del Prado fueron muchos los fusilados en ese día. En 1985 se reformó el monumento algo y, desde entonces, está dedicado a los caídos en general y presenta la llama encendida para este tipo de monumentos a los héroes caídos.

Quería completar este blog con las obras más conocidas de Goya sobre este tema. El pintor vivía muy cerca del centro, en la calle Desengaño. Aunque estaba sordo, quería mantenerse al tanto de lo que ocurría en Madrid. Esa misma noche del 2 de Mayo salío con su criado a dar vueltas por la ciudad y creo que llegaron hasta la montaña de Príncipe Pío después de los fusilamiento. Goya iba tomando notas y dibujos de los cadáveres que veía y el pobre criado no paraba de vomitar. Así lo reflejó el propio Goya en uno de sus grabados.


En La Carga de los Mamelucos pinta ,a modo romántico y muy expresivo, como los mamelucos o tropa de élite egipcia de Napoleón cargan contra el pueblo de Madrid en el centro de la ciudad. Los madrileños se defienden con lo que tienen: escobas, cuchilos de cocina, tijeras. Es una obra monumental pintada después de la Guerra, en 1814, llena de movimiento, colores, líneas diagonales, escorzos, todo ello para dar sensación de batalla.
Goya durante los años de la guerra sólo grababa las escenas de guerra o dibujos, pero estos cuadros los pinto como ya he dicho mucho más tarde. En los Fusilamientos de la madrugada del 3 de Mayo representa al ejército invasor como un bloque que aplasta, de espaldas a la derecha y sin rostros humanos  que se perciban. La figura central está con los brazos en cruz como Cristo y va vestida de blanco ,que simboliza pureza. A su alrededor gente de todo tipo y condición ( hasta un fraile) son fusilados sin miramiento. El rojo contrata con el amarillo y la luz del farol, pero en general predominan los tonos oscuros. Estos sucesos supusieron un choque emocional muy grande para el pintor, que tenía tan idealizados a los franceses.

lunes, 30 de abril de 2012

Palacio Garay Vitorica

Es una de las casas-palacios más bonitas construídas a principios del s.XX en la zona del ensanche madrileño. Se la debemos al empresario vasco Antonio Garay Vitorica, que compró un gran solar en esquina dentro de la aristocrática calle de Almagro. Como el espacio con que contaba era muy grande pensó en hacerse un palacete, casa del guarda y una serie de viviendas para alquilar. Le encargó el proyecto al arquitecto bilbaíno Manuel María Smith e Ibarra, quien lo realizó entre 1915-1917. a la muerte del empresario este palacio fue pasando por diferentes manos: se vendió y fue sede de la embajada de Bélgica, también ejerció de hospital de sangre. Luego estuvo unos años bastante abandonado y se libró de ser demolido porque lo adquirió el Colegio de Ingenieros de Caminos de Madrid, cuya sede se inauguró en 1979. Se conservan íntegras las fachadas y cubiertas (que pueden admirarse con todo detalle desde el exterior), pero se eliminó del interior toda la decoración que tenía y que estaba inspirada en las casas señoriales del País Vasco, de donde era oriundo el dueño: artesonados de maderas nobles, chimeneas de piedra labrada, carpinterías talladas, etc..)

Entrada para carruajes bajo la marquesina (SIEMA Matritensis)

Fachada principal con la puerta para personas de entrada al palacete
(SIEMA Matritensis)

Detalle del escudo de los Garay-Vitorica (SIEMA Matritensis)


Vista del palacio desde la calle Jenner (SIEMA Matritensis)

La primera foto corresponde a la entrada al palacio en carruaje, por el patio y el jardín. Para ello se construyó esa moderna marquesina de hierro y cristal apoyada en columnas con capiteles de inspiración medieval. En el zaguán, una amplia escalera curva de dos brazos conducía a los invitados al recibidor de la planta noble. En la siguiente imagen vemos el remate semicircular de la puerta principal de entrada al palacio por la calle Almagro y, sobre él, Smith e Ibarra realiza la decoración más espectacular. Siguiendo el estilo ecléctico del s. XIX y, volviendo la mirada al glorioso s. XVI (según la mentalidad que tenía en esa época la aristocracia madrileña). El arquitecto toma como base el Plateresco mediante un gran ventanal con parteluz que sirve de apoyo a dos pequeños arcos de medio punto cobijados bajo el alfiz del arco rebajado; los fustes de las columnas laterales presentan una decoración romboidal y la central es de palmetas. La talla y los motivos recuerdan a los utilizados en la época de los Reyes Católicos. Debajo aparece el gran escudo de los Garay, con los dragones, antorchas y roleas.

En la distribución de la fachada se dan grandes variaciones entre la decoración de los diferentes pisos. Por ejemplo la planta baja actúa como basamento con algunas ventanas circulares, la planta primera es la planta noble del palacio y aquí las balaustradas son de piedra. Mientras que en la segunda planta los balcones y ventanas llevan unas decorativas barandillas de hierro. En el ático las ventanas aparecen unidas entre sí por una franja de piedra blanca, que crea una alternancia muy colorista.

Fachada a la calle Jenner con detalles de sus diferentes volúmenes (SIEMA Matritensis)

En la fachada de la calle Jenner, más luminosa, situó las estancias principales como el gran comedor o el salón de fumar. El tipo de torre chaflán en el ángulo sigue esta característica del ensanche madrileño que no siempre se cumple. Este modelo de torre es propio de la arquitectura vasca. En ella contrasta el blanco pulido de la piedra de Pretil arriba con los muros de arenisca y vemos los típicos aleros sobresalientes de madera oscura del norte de España. La sensación de profundidad de los mismos es más acentuada porque la carpintería oscura del pequeño piso bajo la cubierta se funde con la madera oscura de los canecillos. También se conserva sobre este cuerpo la gran veleta de hierro original. La parte más vistosa es el enlace de la torre chaflán con este cuerpo lateral de la calle Jenner. Destaca la bella terraza enmarcada por un gran arco carpanel, a la que se accedía desde el salón de fumar, donde destacan esos anchos fustes que imitan el estilo isabelino. Arriba retranqueó la última planta. Hay un juego muy original de volúmenes en todo el edificio.

 Escalera curva para subir al palacete y se ve la parte trasera de la casa del guarda (SIEMA Matritensis)

                                 Parte del grupo de una de las visitas y, a la derecha, la entrada a la 
                                               casa del guarda (SIEMA Matritensis)

Muy cerca de aquí está el Instituto Goethe (Calle Zurbano), junto a la embajada alemana. Además de aprender alemán, se puede disfrutar de cara a la primavera de su terraza, con una mezcla de pinchos españoles y algún toque alemán. Es pequeña pero muy coqueta y tranquila. A la hora del café de la mañana se llena rápidamente. 

Maribel Piqueras

lunes, 16 de abril de 2012

EL PALACIO DEL MARQUÉS DE BERMEJILLO

Vista general del Palacio de los Bermejillo (SIEMA Matritensis)

El Palacio del Marqués de Bermejillo es uno de los más bonitos y mejor conservados en interiores y exteriores de los que se sitúan en el antiguo Ensanche madrileño, en este caso Barrio de Almagro en Chamberí. Francisco Javier Bermejillo y su mujer, Julia Schmidtlein y García-Teruel se habían conocido en México, donde vivían sus respectivas familias y en esa ciudad se casaron en 1894. Hicieron un primer encargo -para una residencia en este barrio preferido por la aristocracia de finales del s.XIX-al arquitecto Reynals y después, el famoso Eladio Laredo ajustaría y terminaría el diseño, entre 1913-1916. Los Bermejillo vivirán en él hasta 1932, que se vieron afectados por problemas económicos. Después pasaría por muchas manos. La segunda en ocuparlo también es indiana, María Bauza y Ramón Rodríguez. Ella completó las colecciones artísticas con cerámicas, tapices, esmaltes, vidrios, esculturas y pinturas sobresalientes. Pero con la llegada de la Guerra Civil cedió el palacio a la República Checoslovaca. Después estuvo una sociedad industrial  y, en 1964, la Dirección General de Patrimonio Histórico. Esta institución se encargó de hacer una completa restauración del edificio, recuperando la chimenea de cerámica del s. XIX o habilitando de nuevo el patio que se cegó. Con la llegada de la Constitución de 1978 y la creación de la figura del Defensor del Pueblo se destinará a esta institución el palacio.



Enormes alerones parecidos a los de Balmaseda, de donde eran originarios los Bermejillo. 
También se aprecia la decoración plateresca en las ventanas (SIEMA Matritensis)

Las dos fachadas son muy llamativas, especialmente la que da a la actual calle de Eduardo Dato, que se aprecia mejor en la primera fotografía, ya que esta de aquí arriba es un ángulo tomado desde el jardín interior de la casa. Se sigue un estilo neoplateresco, siguiendo la moda de la nobleza madrileña de volver a la época gloriosa del Imperio español. Tiene claras influencias del Palacio de Monterrey (Salamanca), ejecutado por Gil de Hontañón en 1535: muros lisos, pero ventanas, puertas, balcones y áticos muy decorados, con un relieve de talla pequeña y con motivos renacentistas. Destacan las ventanas miradores, las torres con aleros muy sobresalientes y la "loggia": galería con arcos carpaneles separados por pilares, en las enjutas cabezas de ángeles, gárgolas un poco más arriba y antepechos calados como una crestería.
Patio interior (SIEMA Matritensis)

El grupo de la visita organizada por SIEMA Matritensis en el arranque de la 
escalera principal (SIEMA Matritensis)

El interior, tanto la escalera de la imagen, como el patio que articula los diferentes espacios, siguen el estilo plateresco. Pero los medios empleados son más económicos, puesto que es todo falso: estuco blanco imitando sillares, columnas y capiteles de piedra, arcos. La escalera recuerda a la del Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares. Este patio conduce a la parte principal del palacio, como es la "exedra" del fondo, hoy Despacho del Defensor del Pueblo. Antiguamente se piensa que era el comedor. Conserva el suelo y el artesonado de estilo mudéjar, pero los elementos decorativos se colocaron sin seguir una proporción u orden estilístico, ya que en el s. XIX lo que importaba eran las apariencias y el afán coleccionista. Por eso hay elementos traídos de conventos, como la reja de hierro de la escena del Bautismo de Cristo, o las diferentes puertas de madera policromada con relieves platerescos, el friso de la vida de cristo, las columnas salomónicas de madera, etc...

Detalles de los elementos decorativos del despacho, anterior comedor y salón de baile
(SIEMA Matritensis)

Como veis el Despacho tiene unas maravillosas vistas al jardín interior y está rodeado de una bonita cristalera blindada.
Lámparas de cristal cuelgan del artesonado de madera mudéjar (SIEMA Matritensis)

Vidrieras antiguas (SIEMA Matritensis)

Encima del Despacho se sitúa lo que era el dormitorio del Marqués y una terraza al jardín desde donde se aprecia la sencilla escalera por donde entraban  los invitados y la entrada de carruajes.

Grupo contemplando desde la terraza del dormitorio el jardín (SIEMA Matritensis)

En los pasillos que bordean la escalera hay magníficos zócalos de ceramica, algo que apasionaba a los diferentes propietarios. Como en esta original vista desde arriba de los patios.

Cerámica en el suelo y zócalos del pasillo superior que bordea el patio (SIEMA Matritensis)

El que en esta sede se localizara la Dirección General de Patrimonio Histórico supuso una ventaja para preservar los tesoros del palacio, aunque lo acondicionaran a las necesidades más modernas. Por ejemplo, cerraron las torres, pero con cristalera, así no se aprecia desde fuera y dentro se aprovecha luz y unas vistas de ensueño. También ese hecho permitió recuperar la coqueta biblioteca de madera y la chimenea de cerámica de Triana y de Talavera (esta última no estaba pensada para este sitio)

Viendo la antigua biblioteca de madera (SIEMA Matritensis)

Antigua chimenea de azulejería de Triana y Talavera (SIEMA Matritensis)

Nada más terminar agradeciendo a Pituca algunas fotos que nos ha proporcionado para SIEMA Matritensis y a Francisco Virseda y a la institución del Defensor del Pueblo todas las facilidades dadas, además de sus amables y doctas explicaciones. Cualquier información o imágenes que deseen utilizar del blog, pueden hacerlo dejando clara su procedencia. 

Maribel Piqueras