viernes, 24 de noviembre de 2017

Universidad de Alcalá y Cisneros

En este V Centenario de la muerte del Cardenal Cisneros queremos rendir un sentido homenaje a uno de sus logros más queridos, me refiero a la Universidad de Alcalá. Cisneros había meditado muchas veces la necesidad urgente de mejorar la formación del clero, aplicando las ideas del humanismo renacentista y de la ciencia a los estudios biblícos, teológicos, de gramática, etc. Era consciente de lo necesaria que era, tanto la reforma moral del clero, como la académica. Y pensar que estamos hablando en una época anterior a la reforma de Lutero. Así que puso manos a la obra teniendo muy claros los objetivos a conseguir, y también los medios. Cisneros ya conocía Alcalá y se había formado en su juventud en el Estudio General que el cardenal Carrillo había establecido en el antiguo convento franciscano de San Diego (Actualmente no existe, sino que estuvo ubicado en el Centro Cisneros de ahora, junto a la universidad). Él se había formado luego en Teología y Derecho en la Universidad de Salamanca, perfeccionando luego sus conocimientos sobre la administración de la Iglesia en Roma.En 1471 le nombraron arcipreste de Uceda, pero enfrentamientos con el cardenal Carrillo lo llevarían a la cárcel, hasta que el cardenal Mendoza le liberó y le nombró para regir la iglesia de Siguenza en 1480. A los pocos años decidió hacerse franciscano. El convento lo abandonaría al ser nombrado confesor de la reina Isabel, la Católica, en 1492. Cuando fallece el arzobispo de Toledo, cardenal Mendoza, será nombrado Cisneros para ese cargo, en 1495. No le gustaba nada y tardó 2 años en tomar posesión del mismo. En 1499 recibió la autorización para fundar la Universidad Complutense en Alcalá, por medio de la bula del Papa español, Alejandro VI (13-Ab-1499).
Convento de las Clarisas y estatua del cardenal Carrillo, del 
escultor Santiago de Santiago, 1987 (Foto SIEMA)

Casulla del cardenal Cisneros, de terciopelo rojo e hilos de seda de colores, 
oro y plata, e iconografía franciscana. Museo Lázaro Galdiano (Foto SIEMA)

Este centro abrió las puertas a los primeros alumnos en 1508, pero de tiempos de su fundador sólo se conservan el paraninfo y la capilla universitaria. La edificó Pedro Gumiel, con materiales poco duraderos: yeso, ladrillo y madera. Cuando, en 1513, la visitaba el rey Fernando, el Católico, no daba crédito a los materiales tan pobres de que estaba hecha. Ante sus reiteradas protestas Cisneros contestó que "otros harán en mármol lo que yo hice en barro". En las Constituciones de la Universidad (aprobadas en 1510) se percibe una gran profesionalidad y un ir por delante de los tiempos: cuidadosa selección del profesorado, que tenía que tener prestigio internacional; bien pagados y, cuando se jubilasen, seguirían percibiendo un sueldo digno, muchos de ellos pasarían a la Magistral; los catedráticos no eran vitalicios (como sucedía, por ejemplo, en Salamanca), sino nombrados por cuatro años. Se organizaba la vida de los estudiantes, la autonomía universitaria, la cárcel, el hospital y los estudios. Se daba preferencia a las Artes Liberales-Latín, Filosofía, Lógica-, la Teología, la Biblia y las lenguas antiguas. Más tarde también entrarían Medicina y Derecho.

Cuerpo principal de la fachada y la lonja 
(Foto SIEMA)

Detalle de la ventana de la Biblioteca y escudo de Carlos V
(Foto SIEMA)

Detalle de una de las ventanas de la fachada 
(Foto SIEMA)

La fachada de ladrillo de la época de Cisneros se destruyó en tiempos del Emperador Carlos V. La actual fue construida entre 1537 y 1553, por Rodrigo Gil de Hontañón en piedra. De estilo Renacentista con influencias platerescas. Y rematada por su aparejador Pedro de Cotera. Trabajaron en ella todo un equipo de escultores, arquitectos, aparejadores, herreros del primer tercio del s. XVI, los mejores de Castilla. Los propios maestros de la catedral de Toledo, Francisco Villalpando y Ruiz Díaz del Corral forjaron las impresionantes rejas de las ventanas. El Colegio Mayor de San Ildefonso y la universidad estaban integrados. El colegio servía de sede al rectorado y era el eje de la universidad. Los otros colegios menores que pensó Cisneros, de los cuales sólo se fundarían seis en tiempos del cardenal, estaban localizados en los alrededores del Colegio Mayor de S. Ildefonso. Era una universidad pensada para estudiantes pobres, pero que fueran brillantes en su formación. 

La fachada desarrolla todo un programa iconográfico simbólico: representa el triunfo del esfuerzo, el estudio y la sabiduría. Por medio de él se llega al poder terrenal y, finalmente, a la santidad. Está ordenada en tres cuerpos horizontales y tres calles verticales:
a) En el primero de ellos se abre la gran puerta de acceso y cuatro ventanales donde se representan los cuatro padres de la iglesia universal en medallones muy naturales, ya que se salen del marco arquitectónico circular (San Gregorio, San Jerónimo, San Ambrosio y San Agustín).
b)En el segundo cuerpo los huecos de las ventanas presentan una decoración más elaborada. A ambos lados del ventanal central están representados unos alabarderos de Carlos V como custodes de la Biblioteca del Colegio (obra de Claudio de Arciénaga). Hans Sevilla esculpió los monumentales atlantes que custodian las columnas. Tallaron también medallones que representan a S. Pedro y San Pablo y, en el medallón central, San Ildefonso, patrono de la universidad. Escudos del fundador y un gran cordón franciscano recorren la fachada.
c) En el cuerpo superior, el salmantino Juan Guerra talló el gran escudo del armas de Carlos V y las columnas de Hércules y cruces de San Andrés. Entre las columnas las figuras de Perseo con la cabeza de Medusa y Andrómena, esculpidas por Nicolás de Ribero. Remata el frontón con la figura de Dios Padre bendiciendo, la cruz con el anagrama "XPS", de la Santísima Trinidad. Y figuras entre guirnaldas como alegorías del día y la noche.

Patio Tomás de Villanueva (Foto SIEMA)

Detalle de las galerías con arcos clásicos entre pilares y 
columnas (Foto SIEMA)

Patio Tomás de Villanueva, donde se perciben la diferencia de altura
en los arcos de los pisos y el relieve del alumno Tomás de Villanueva
(Foto SIEMA)

Patio Tomás de Villanueva con el escudo de Cisneros y la fuente en medio, 
que lleva los cisnes del apellido del mismo (Foto SIEMA)

Pasemos con esas imágenes a entrar en los tres grandes patios. El primero de ellos está dedicado al primer alumno de la universidad en ser elevado a los altares, Tomás de Villanueva. De piedra granítica y de estilo herreriano, con tres cuerpos sujetados por columnas y arcos rebajados que decrecen en altura según se sube. Trazado por Gómez de Mora en 1614, lo terminaría de construir Sopeña en 1662. Está rematado por una balaustrada con una letra en la base de cada uno de los pináculos ("in luteam olim celebra marmoream"), que hace referencia a la famosa frase de Cisneros al rey Fernando: otros harán en mármol lo que yo hice en barro. Las cuatro grandes cartelas representan los escudos de la universidad y su fundador, además de  Sto. Tomás de Villanueva. 

Vista de la entrada del patio de los Filósofos, con la 
cafetería (Dream Alcalá)

Puerta de la Gloria en el patio de los Filósofos
(Foto SIEMA)

Cartela que recuerda donde estuvo la cárcel universitaria
(Foto SIEMA)

A continuación viene el moderno Patio de los Filósofos, que apenas conserva nada original y está muy restaurado. Presentaba pórticos de pilares de piedra con zapatas de madera a ambos lados. Aquí se alojaban los estudiantes de Filosofía. Se abre a la derecha del mismo la "puerta de la Gloria", un arco por donde salían los estudiantes aprobados y se comunicaba con la plaza del mercado y la ciudad. También en esa salida estaba la cárcel universitaria, ya que tenían su propia jurisdicción. Por ejemplo, Lope de Vega o Quevedo, pasaron más tiempo en la cárcel que en las aulas. Justo al otro lado de la puerta de la Gloria estaba la "puerta de los burros", por donde salían en burro los estudiantes suspensos.

Fachada del Colegio Trilingue a la calle Colegios.
Actualmente Hosteria del Estudiante (Foto SIEMA)

Desde este Patio de los Filósofos se accede al Paraninfo. Lo construyó Pedro Gumiel entre 1516-1520 en un estilo único, conocido como "estilo Cisneros". Consistía en mezclar elementos decorativos mudéjares, góticos y renacentistas. En este espacio rectangular se imponían los grados y tenían lugar las solemnes ceremonias académicas. Frente a la puerta, se situaba la mesa presidencial. A la derecha, por medio de unas escaleras de madera, se subía al estrado, con tres puestos: en el centro para el estudiante y en los laterales para dos profesores, el "ángel" (ayudaba al estudiante) y el "demonio"( con preguntas para comprometerle, incluso pellizcos). En sus orígenes tendría colores más vivos y, además, todo el zócalo y bancada de azulejos mudéjares que se ha perdido. Encontramos una maravillosa techumbre de madera mudéjar, con lacerías y decoración geométrica y floral. En el segundo piso, una serie de arcos para el público, decoradas sus paredes con yeserías góticas y platerescas, como las pilastras con grutescos. El suelo está restaurado según la cerámica mudéjar. Este lugar se entrega el Premio Cervantes, el más importante de las letras hispanoamericanas, el 23 de Abril de cada año. En la entrada al paraninfo se pueden observar placas con el busto de los premiados y el año del mismo.

Vista general del Paraninfo (Foto SIEMA)

Artesonado mudéjar, de intenso color: azul añil, 
rojo, dorado (Foto SIEMA)

Mesa presidencial (SIEMA. Esperanza)

Estrado (SIEMA. Esperanza)

Vista general (Foto SIEMA)

Suelo actual restaurado (SIEMA. Esperanza)

Premio Cervantes (SIEMA. Esperanza)

Placas con todos los nombres de los galardonados con el 
Premio Cervantes a la entrada del Paraninfo (Foto SIEMA)

El último patio formaría parte del llamado Colegio Trilingue o de San Jerónimo, por eso las conchas en la fuente del centro. Es de estilo renacentista, por tanto posterior al paraninfo, ya que fue construído bajo la dirección de Pedro Cotera, entre 1564-1570. En el piso inferior encontramos columnas con arcos rebajados y, en el superior, pilastras enmarcando ventanas abiertas o cegadas alternativamente. En su origen se impartían en este colegio los estudios de hebreo, latín y griego. Fundamental, pues, para la Biblia Políglota, terminada en esta universidad dos meses antes de que falleciera Cisneros. El cardenal contrató para esta tarea a los mejores profesores de hebreo (la mayoría judíos conversos), latín y griego. Los seis tomos de esta Biblia única y tan erudita no lograrían la aprobación del Papa hasta 1520. El colegio Trilingue hoy en día forma parte de la llamada Hostería del Estudiante, desde 1929.
Fachada de la Capilla de San Ildefonso
(Foto SIEMA)

Detalle de la puerta de entrada a la Capilla, con el relieve de la 
Imposición de la Casulla a San Ildefonso (Foto SIEMA)

El exterior de la Capilla de San Ildefonso, lugar de oración y enterramiento de profesores de este Colegio Mayor de San Ildefonso, no es el de ladrillo original, sino de 1599. Presenta una fachada de sillares de piedra, con espadaña de dos huecos para campanas (pensadas para las que se fundieron en bronce con los cañones utilizados en la batalla de Orán de 1509). La puerta con columnas jónicas y arco clásico de acceso y, encima, el relieve con la iconografía del santo patrono. Pero el interior guarda todo el ambiente original de 1510 ideado por Pedro Gumiel. Es una planta de una sola nave, dividida en dos tramos mediante un arco. En el primer tramo la decoración espectacular de yeserías platerescas y góticas, con la cubierta de lacerías mudéjares. Se perciben los nichos en los laterales de la pared para las tumbas. Destaca la urna con los restos del Doctor Vallés, el famoso médico de Felipe II, que fue de los primeros en estudiar Medicina en esta universidad.

Fachadas de la Capilla y de la Universidad (Foto SIEMA)

Vista general de la Capilla desde el 
altar mayor (Foto SIEMA)

Techo del primer tramo en la Capilla
de San Ildefonso (Foto SIEMA)

Placa y urna del Dr. Vallés (Foto SIEMA)

Detalle tumba del Dr. Vallés (Foto SIEMA)

El segundo tramo de la Capilla está organizado en torno al monumento funerario de Cisneros. Sigue el modelo de mausoleo renacentista instaurado en la España de los Reyes Católicos por  el italiano Doménico Fancelli. En este caso fue labrado por un discípulo de Fancelli, Bartolomé Ordoñez, en mármol de Carrara y esculpido de abajo hacia arriba. En las esquinas sobresalen los cuatro padres de la iglesia universal, los mismos que están representados en la fachada de la universidad: S. Jerónimo, San Gregorio, San Ambrosio y San Agustín. En los lados medallones con los padres de la iglesia española (San Ildefonso, bajo la cabeza de Cisneros, y luego San Leandro, S Isidoro o San Eugenio). También elementos de la estatuaria renacentista, como grifos, animales fantásticos, guirnaldas, putis, etc....En los laterales las figuras femeninas que representan las artes liberales. Cisneros aparece tumbado, con el hábito y sandalias franciscanas bajo la ropa de cardenal. Con báculo, anillos y tocado cardenalicio. Dos almohadas simbolizan las dos regencias de las que se tuvo que hacer cargo. Esta tumba, lo mismo que el retablo original gótico y demás tumbas y esculturas fueron dañadas en la guerra de la Independencia y Guerra Civil. Por eso están rotas las figuras o la nariz y no existe el retablo, sino uno renacentista de Ambrosio de Bengoechea. Parte de la reja original que rodeaba al sepulcro se conserva en el Museo Arqueológico de Madrid. En esta capilla, junto a Cisneros, recibieron sepultura el gramático Antonio de Nebrija, el médico Francisco Vallés, los arquitectos Pedro Gumiel y José Sopeña y otros insignes profesores de la universidad.

Detalle de la tumba de Cisneros (Foto SIEMA)

Vista general del monumento funerario de Cisneros
(Foto SIEMA)

Reja de la tumba de Cisneros, con su escudo, en 
el Museo Arqueológico de Madrid (Foto SIEMA)

La universidad cisneriana es mucho más que lo poco mencionado en este blog. Así que seguiremos haciendo algunas entradas dedicadas a los colegios cisnerianos, la Magistral, etc...Cualquier duda no dejéis de contárnosla. Mencionar también que se pueden utilizar los textos y fotos de este blog siempre que quede indicada, de manera clara, su procedencia. Si tenéis interés en visitarla con SIEMA Matritensis contactar con info@siema.es. También la propia universidad organiza visitas guiadas. Mi agradecimiento al servicio de Visitas Guiadas de la misma  http://visitas.uah.es, a Ana Velasco y a David, por las facilidades y la amabilidad que siempre tienen con SIEMA Matritensis. También recordar que podéis seguirnos en Facebook  donde estamos como Proyecto Siema o en Twitter @siemamadencanto. Para terminar indicaros un negocio con encanto junto a este importante monumento. Se trata del Restaurante Casino www.casinoalcala.es, completamente remodelado, con una oferta gastronómica variada y de alto nivel, en unos elegantes y luminosos salones.

Maribel Piqueras 

Restaurante Casino (Foto SIEMA)

miércoles, 25 de octubre de 2017

Palacio de Buenavista

En el mismo punto donde se construyó el actual Palacio de Buenavista estuvieron unas edificaciones ocupadas por personajes importantes de la corte de Felipe II y Felipe III. Cuando este último rey vende la posesión la ocuparán diversos propietarios: el duque de Francavilla, el marqués de la Ensenada e, incluso, la propia reina Isabel de Farnesio se alojó aquí cuando se mudó desde Segovia al llegar su hijo Carlos III a Madrid. Pero el diseño del palacio actual es del s XVIII y se lo debemos al proyecto realizado por el arquitecto Pedro Arnal , en 1777, para el XII Duque de Alba, Fernando de Silva y Álvarez de Toledo. Luego lo heredaría la XIII Duquesa de Alba, Cayetana, que falleció, en julio de 1802, sin haber dejado descendencia. En ese momento pasó a manos del Ayuntamiento de la capital, que se lo regaló a Manuel Godoy. Godoy llegó a invertir mucho dinero en su decoración interior, pero al final, debido a las circunstancias políticas de la Guerra de Independencia, no lo habitaría.
D. Fernando de Silva y Álvarez de Toledo, 
primer dueño del palacio actual. Aparece retratado por Mengs y 
vestido de militar ( Colección Duques de Alba. Palacio Liria)

Cayetana de Alba, retratada por Goya en 1795
(Colección Duques de Alba. Palacio de Liria)

Palacio de Buenavista antes de las obras que añadieron un 
último piso (Foto histórica)

Esta última fotografía refleja muy bien las características exteriores del palacio y fachada principal realizadas por Arnal. Edificio neoclásico de tres cuerpos horizontales. La planta baja organiza 7 ventanas a cada lado de la puerta principal, sostenidas por enrejado sobre molduras de piedra. La puerta principal está flanqueada por dos nichos para esculturas y dos pilastras con capitel de volutas para sujetar el balcón principal. En la planta noble, cuatro pilastras acanaladas y capitel compuesto justo debajo del frontón. A los lados unos balcones alargados y en la última planta, las ventanas disminuyen de tamaño. Todo este muro es de ladrillo rojo. Originalmente el tejado y chimeneas rodeaban al frontón, que sobresalía algo. Molduras neoclásicas rectas de piedra enmarcan ventanas y balcones. La fachada actual, sin embargo, aparece desproporcionada, porque aumentaron una planta por necesidades de espacio para los diferentes usos y este hecho llevó a engullir el frontón en ella. Se puede apreciar claramente en las fotografías actuales.

Palacio de Buenavista desde arriba (Blog viajay verás)

El palacio está en una posición privilegiada, en una pequeña colina junto a un importante cruce de caminos: Paseo del Prado, Alcalá y Recoletos. Un diseño de jardín en terrazas nos lleva hasta la entrada del mismo y le ocultan (dándole mayor seguridad) del exterior. Desde el Palacio de Cibeles se pueden obtener unas vistas de todo el conjunto. Vinculado con el ejército desde 1816. Con diferentes usos. Primero como Museo Militar y Parque de Artillería e Ingenieros. En 1847 pasó a ser Ministerio de Guerra. Así que, además de los nobles y reyes que lo habitaron en otras épocas, ahora pasarían por sus despachos generales. Espartero o Prim, por ejemplo, que falleció en uno de los sofás del mismo que todavía se conserva. Luego fue Ministerio del Ejército en 1939 y Ministerio de Defensa entre 1977-81. Actualmente es la sede del Estado Mayor del Ejército. La decoración y mobiliario se ha ido adaptando a las épocas, mayormente pertenece a los siglos  XIX y XX. Nos sigue impactando la historia que se ha vivido entre sus muros y la elegancia palaciega de sus interiores: tapices y alfombras de la Real Fábrica de Tapices, Lámparas de araña de la Granja, porcelana francesa, muebles estilo Luis XV y Luis XVI (aunque realizados en el s. XIX), lienzos de importantes artistas del sXIX. Un breve recorrido del mismo podría ser el siguiente:
1. Escalera principal: Presenta un solo tiro y cuatro columnas gigantes de orden toscano realizadas en granito. Destaca la balaustrada de jaspe gris. Por medio de ella se accede al vestíbulo del piso noble. 
Escalera de honor en mármol (Foto SIEMA)

2. Despacho del Jefe del Estado Mayor del Ejército: con muebles actuales de despacho. A destacar los frescos del techo y la lámpara de cristal de araña de principios del s XX. El retrato del primer rey Borbón de España nos contempla ("Felipe V", de Van Loo)junto a otro de Felipe VI.
3.Salón Prim: su uso original era como Salón de Música. Ahora es un homenaje al General Prim, que sufrió un atentado en 1870 en la calle del Turco y cuyas primeras curas se le hicieron en un sofá aquí mismo. Por eso el retrato de gran tamaño del mismo general que preside la sala.
Placa que recuerda el punto exacto donde Prim sufrió el atentado
esquina con la calle de Alcalá (Foto SIEMA)

4. Salón Goya: de sus paredes cuelgan tapices de la Real Fábrica de Tapices realizados sobre cartones de Goya. El mobiliario es neoclásico, destacando la gran lámpara de araña de cristal y bronce. En esta sala se celebraban consejos de ministros, por ejemplo, el último que tuvo lugar con Alfonso XIII antes de proclamarse la República. O con Manuel Azaña durante la II República, que también fue Ministro de Guerra
Una de las preciosas lámparas de araña y bronce dorado
que hay en el palacio (Foto SIEMA)
5. Sala batallas: el nombre se debe a las escenas de batallas que reflejan la Guerra de los Treinta años, que cuelgan de sus paredes. Los espejos son venecianos y el mobiliario imita el estilo Luis XV.. En el techo decoración de veneras y distintivos de cada una de las órdenes militares. 
6. Comedor de Gala: Sala alargada donde contemplamos un techo de estilo renacentista con calados. El tápiz pertenece a la serie de D. Quijote y fue realizado en el sXVIII por la Real Fábrica de Tapices siguiendo cartones del pintor italiano Procaccini. También encontramos el lienzo de la caza del oso, del pintor holandés Snyders. Abundan las porcelanas, de Meyssen y Sevres.
7. Sala de Audiencias: actualmente tienen lugar aquí las distintas audiencias. En el techo magníficas pinturas con escenas pompeyanas. La mesa es el escritorio desde el cual presidía sus sesiones del rey Felipe V. Un gran reloj de bronce muestra soldados españoles del sXIX. El palacio tiene una colección de 90 relojes, todos en hora. 

Detalle de la decoración de techos y paredes de la Sala de Audiencias: 
estilo pompeyano en techos y sobrepuertas (Foto SIEMA)

Sofá de seda y madera dorada (Foto SIEMA)

8. Salón de los pasos perdidos: presenta un techo abovedado con casetones. A destacar el retrato de Luis I Borbón (Jean Ranc). Este rey era hijo de Felipe V y su primera mujer, MªLuisa Gabriela de Saboya, pero sólo reinó unos meses tras la abdicación de su padre, porque murió enseguida. Sus padres pusieron el mismo nombre al hijo varón más pequeño nacido de su segunda mujer, Isabel de Farnesio, en homenaje a su hermanastro fallecido. Me refiero al infante D. Luis de Borbón, el de Boadilla, hermano también de Carlos III. 

Reloj de la colección del Palacio Buenavista (Foto SIEMA)

Espejos venecianos (Foto SIEMA)

9. Salón Teniers: Tapices del s XVIII según cartones de Teniers. También contemplamos el tápiz de la caza del jabalí ( según el primer cartón que realizaría Goya para la Real Fábrica de Tapices)
10. Sala de los Ayudantes: presenta una decoración más sencilla, donde destaca el retrato de Fernando VI por Van Loo.
11. Sala de los embajadores: en el techo una falsa bóveda con casetones fingidos. Destacan las esculturas ecuestres realizadas por Benlliure y los variados retratos: de Goya o Vicente López y, ya posterior, el romántico de Federico de Madrazo que representa a la reina Isabel II con la princesa de Asturias. 
Retrato de Isabel II con la princesa de Asturias, de 
Federico Madrazo (Foto SIEMA)

12. Salón Quijote: el techo presenta muy rica decoración de estilo pompeyano, los tapices que adornan las paredes siguen cartones de Procaccini. Seguimos viendo la magnífica colección de relojes. Como anécdota diremos que este Palacio de Buenavista, además de los numerosos tapices y frescos del techo, es el primer edificio oficial de Madrid en el que se instaló luz eléctrica.

Uno de los muchos tapices que adornan sus paredes
(Foto SIEMA)

Un soldado griego guardando la entrada
(Foto SIEMA)

Escultura de Hernán Cortés junto a la puerta
principal (Foto SIEMA)

En el jardín encontramos esculturas realizadas por el coronel Antonio Colmeiro. El edificio que fue el antiguo Banco del Río de la Plata (realizado por Antonio Palacios) bordea los jardines y Palacio de Buenavista por el márgen de la izquierda. Los últimos viernes de mes el público desde la calle Alcalá puede ver la ceremonia de cambio de guardia. La realiza el "Regimiento inmemorial del Rey", que está considerado como la unidad armada más antigua del mundo y viste uniforme del sXVIII. La guardia saliente lleva un uniforme más "actual", es decir, de la infantería de 1908. Las dos guardias se reunen a toque en el patio de la asamblea, que da a la calle Alcalá. La guardia saliente espera con el arma al hombro y la entrante desfila con la música. Delante va la Escuadra de Gastadores, la Banda de Guerra y la unidad de Música del Regimiento Inmemorial. Un espectáculo muy colorido y lleno de tradiciones. Bastante más desconocido que el cambio de guardia de palacio real. Yo con esta entrada, en primer lugar, quiero rendir mi más sincero homenaje al general Faura, fallecido en septiembre. Gracias al cual conocí por primera vez los interiores del palacio, por razones de amistad con su hija. Su gran humanidad, sencillez y amabilidad, se pudieron percibir en ese encuentro de hace años. Agradecer también algunas de las fotografias realizadas por Pituca para SIEMA. Hasta pronto:

Maribel Piqueras
Verja de hierro de la puerta monumental de entrada
(Foto artedemadrid)

Honores de cambio de guardia en el patio de la asamblea, 
celebrados el 24 de febrero 2017 (Foto SIEMA)

domingo, 15 de octubre de 2017

Iglesia y convento de las carmelitas descalzas en Alba de Tormes

Hoy nos vamos a ir fuera del entorno de Madrid para difundir un poquito más el maravilloso convento e iglesia de las carmelitas descalzas, situado en Alba de Tormes. Este centro de espiritualidad rebosa historia teresiana, arte e historia española también. Un auténtico monumento de nuestro patrimonio que conviene conocer. Mas aún este año, cuando la fiesta de Sta. Teresa cae en domingo y entonces se proclama año jubilar teresiano. En su página web www.carmelitasalba.org se pueden encontrar más detalles en profundidad del mismo. Este convento se había fundado el 25 de enero de 1571, utilizando las rentas del contador del Duque de Alba, Francisco Velázquez y su mujer. Él era converso, como muchos de los que ayudaban a Sta. Teresa, y no habían podido tener niños en su matrimonio. Estaba deseoso de dejar sus bienes a una fundación pía. La coincidencia hizo que la propia hermana de la santa, Juana, casada con Juan de Ovalle, viviese en la villa de Alba, en casas situadas justo en frente de la del contador, y actuaron como mediadores en este proceso de nueva fundación. A Sta. Teresa le gustaba supervisar día a día la evolución de la construcción de sus sencillos conventos, también le ayudó en este caso S. Juan de la Cruz. Un siglo después se levantaría el de frailes carmelitas en frente, dedicado a San Juan de la Cruz. Podríamos decir que esta plaza de Alba es totalmente carmelita.

Torreón del castillo de los Alba, en Alba de Tormes, 
con la autora (Foto SIEMA)

Sta. Teresa mantuvo a lo largo de su vida una gran amistad con la Casa de Alba, especialmente con la Duquesa María Enriquez de Alba, esposa del Gran Duque D. Fernando. Por eso, a pesar de que se encontraba mal y muy cansada, mientras la santa iba camino de su Ávila natal, no dudó en atender la llamada de la Duquesa para pasarse por Alba  tras el nacimiento de su nieto. Llegó la santa el 20 de septiembre de 1582, al atardecer, y tuvo que acostarse enseguida. Bendecía a Dios por haber caído mala entre las hermanas carmelitas y comentaba"me siento tan quebrantada que a mi parecer no tengo hueso sano". Paso dos semanas llena de dolores y agotada, hasta que falleció la noche del 4 de octubre. Con el cambio introducido por el Calendario Gregoriano, ese día pasó a ser 15 de octubre, fecha que se sigue celebrando desde entonces. La importancia de Sta. Teresa en la espiritualidad católica y en la historia ha hecho que desde el mismo momento de su muerte se la dieran honores de santa, que en 1614 se la proclamara beata, en 1622 santa y en ,1970, doctora de la iglesia. Todo ello indica el por qué de la majestuosa iglesia que acompaña al sencillo convento carmelita de Alba de Tormés.

El Gran Duque de Alba, Fernando 
(Tiziano, colección Casa de Alba)

Muros exteriores de la iglesia (Foto SIEMA)

Desde el exterior se puede seguir la evolución de la construcción de la fundación carmelita. A la izquierda se sitúa el convento. De sencilla construcción, con su característico zaguán. Una sencilla portada de arco de medio punto y escudos de los fundadores. Ahí se localizaban las casas de los Velázquez. Si miramos hacia la derecha, vemos que está la nave de la iglesia primitiva (a más altura que el edificio conventual), con dos ventanas, y la actual puerta monumental a la iglesia. También se percibe en la fachada exterior una puerta cegada. Luego vemos, más elevada y separada por una pilastra de sillería, la antigua capilla mayor, que incluye una ventana similar a las otras. Finalmente el crucero y el cimborrio.

Portada principal de entrada a la iglesia
(Foto SIEMA)

La portada principal, que conduce a una entrada lateral a la iglesia, presenta un gran arco clásico de medio punto, que tiene en las enjutas medallones de S. Pedro y S. Pablo. Lo flanquéan dos columnas estriadas, colocadas sobre plintos decorados. En la parte superior el relieve de la Anunciación entre escudos. Lo cierra el tímpano con Dios Padre y la cruz. La fecha de fundación que aparece en la inscripción está equivocada, no es 1570, sino 71. La iglesia presenta dos fases de construcción: la más antigua, entre 1571-1582, que llega hasta el púlpito e incluye la nave y la antigua capilla mayor; después, entre 1670-1680, se amplió desde la cabecera. Así que sacristía, crucero, cúpula y presbiterio son de un barroco tardío y muy recargado.

Planta de la iglesia, donde se aprecian las diferentes etapas
de construcción ( web carmelitas de Alba)

La primitiva iglesia renacentista se levantó sobre la propia casa de los fundadores y el encargado de la construcción fue Pedro de Barajas: muy alargada, de una sola nave con armadura de madera y una capilla mayor (de planta cuadrada, cubierta por bóveda de crucería nervada según trazas de Rodrigo Gil de Hontañón). Originariamente se cerraba con un testero plano. El altar mayor se situaba en alto (por eso todavía está marcado el comulgatorio en alto, a la altura del lado del Evangelio). A la izda se situaba el coro de las monjas y, delante de las gradas, el sepulcro exento de los fundadores protegido con reja. 

Techumbre de entramado de madera en la nave
de la iglesia primitiva (Foto SIEMA)

Techumbre nervada, estilo isabelino, según trazas de 
Gil de Hontañón, con la que se cubría la antigua capilla
mayor (Foto SIEMA)

Con la reforma barroca de 1670 desapareció el testero  y se copiaron escenas del Juicio Final de la capilla sixtina. En la única nave que existía se abrieron los huecos sepulcrales de los Ovalle (hermana, cuñado y sobrino de Sta. Teresa), frente a la entrada y bajo el coro del órgano. Y el espectacular de los Galarza, en el lado de la Epístola. Ambos de fines del s XVI, este último es obra de Juan Montejo. Los Galarza son los herederos del patronato de la iglesia. Curiosa posición de la mujer, vestida con elegantes ropas nobiliarias, que se sitúa ocupando el arco de la pared. Esa ampliación se llamó "obra real", debido a las limosnas de Felipe IV y su segunda mujer, Mariana de Austria.  De esa segunda reforma son las pinturas barrocas de las pechinas en la cúpula, realizadas por Francisco Rizzi en 1674.

Sepulcro mural de Francisco Velázquez y Teresa Laiz
(Foto web carmelitas)

Sepulcro de los Galarza (Foto SIEMA)

Franciso Rizzi, cuadro hexagonal con marcos de estuco dorado
en las pechinas de la cúpula (Foto web carmelita)

La iglesia se pensó en principio para servir de panteón al matrimonio fundador, pero la muerte de la santa en este convento causó un cambio de uso y de trazas arquitectónicas. Primero Sta. Teresa fue enterrada en el antiguo coro bajo, en una caja. Después, en 1600, Juan de Montejo y Alonso Rodriguez contrataron un nuevo sepulcro que se incluía en una fachada clasicista y supuso la colocación del cuerpo en un arca en el coro alto. Después de la beatificación organizaron la zona del coro en tres pisos: uno rehundido como capilla devocional, otro de coro conventual del que se ve el comulgatorio en alto y, por último, el coro en alto con la urna de piedra blanca alabastrada en donde se depositó el cuerpo de la santa. Así que, en 1627, se tuvo que trasladar al lado de la epístola el monumento de los fundadores. De nuevo más cambios. En 1677 se trasladó la urna de piedra al nuevo retablo de la capilla mayor barroca y allí fué sustituido por el actual de mármol.

Fachada clásica con la urna de piedra de 1600
(Foto web carmelita)

Vista del altar mayor actual (Foto SIEMA)

Sepulcro de la santa en el retablo del altar mayor
(Foto SIEMA)

Detalle del sepulcro desde el interior, en el museo
(Foto web carmelita)

En el retablo actual de madera dorada contemplamos, a la izquierda, la predela con la "Adoración de los magos", sobre ella San José con el Niño y S. Juanillo y, por último, el profeta Elías vestido de carmelita. En la calle de la derecha del retablo está representada la "Adoración de los pastores" en la predela. Sobre ella San Andrés y, encima, el profeta Eliseo. En la parte central el sepulcro de la santa, sobre el mismo dos ángeles de mármol. El ático del retablo mayor está presidido por una imagen de Sta. Teresa. En el cuerpo bajo había dos puertas, una destinada a exponer el relicario del brazo y, la otra, el del corazón de la santa. Pero se cambiaron a la zona del lado de la epístola.

Digno de mención es el Museo carmelitiano Teresa de Jesús que hay en este convento. Recorriendo las cinco estancias en que está dividido (antecamarín bajo, camarín bajo, escalera del Duque, antecamarín  alto y camarín alto), con decoración barroca en pinturas y mobiliario, podemos contemplar obras de arte relacionadas con la historia del convento: cristo de márfil, esculturas de Vírgenes medievales y renacentistas,  cuadros devocionales, cálices, etc.... También libros y manuscritos, la celda donde murió Sta. Teresa, trajes relacionados con la canonización, y muchos objetos relativos a la vida de la santa. Imposible realizar aquí un breve resumen de todo lo que contiene. Os animo a hacer una escapada a Alba de Tormes y visitarlo.

Maribel Piqueras
Cartel en el exterior invitándote a recorrer
el Museo (Foto SIEMA)

Celda donde murió Sta. Teresa, convertida en capilla
(Foto SIEMA)

Llaves con las que se abría el sepulcro 
de la santa (Foto SIEMA)

Vestimenta que el Duque de Alba se puso para 
la canonización de Sta. Teresa (Foto SIEMA)


lunes, 9 de octubre de 2017

Librería Pérez Galdós

La pequeña entrada de hoy está pensada para todos los amantes de Madrid. A veces tenemos dificultades en encontrar libros antiguos sobre Madrid, libros ya descatalogados o agotados. Pero tenemos la solución y queremos que conozcáis la historia de esta antigua Librería Pérez Galdós. En la misma calle de Hortaleza donde el escritor Benito Pérez Galdós había abierto una editorial, con el nombre "Obras de Pérez Galdós", encontramos una antigua librería que perteneció a los herederos de Pérez Galdós. Benito Pérez Galdós, después de tener problemas económicos con su primer editor, decidió separase y fundar una casa editorial, para publicar sus obras, dirigida por él mismo. Estaba situada en los bajos de la calle Hortaleza 132 y continuó abierta ahí mismo hasta 1904, año en que cambiaría de editor.

Editorial de Benito Pérez Galdós en la calle Hortaleza
132 (Foto Franzen)

Nuestro gran escritor falleció el 4 de enero de 1920 en su casa de la calle Hilarión Eslava, pero la pasión por los libros la siguieron teniendo sus herederos. En 1942, su hija y yerno montaron una librería en la misma calle Hortaleza nº 5, ya muy cercano a Gran Vía. Conserva todavía ese sabor de antaño con los rótulos de madera originales, así como las estanterías y mostrador. Los actuales propietarios se la compraron hace 30 años al nieto de Benito Pérez Galdós, de nombre Benito Pérez- Verde. Justo cuando pensaba jubilarse y dejar el negocio. Es una librería familiar donde Nieves, una de las propietarias, me atendió estupendamente. Desde el exterior ya nos llama la atención, pues sobresale su pérfíl desde el lateral  y contrastan las maderas oscuras y rótulos antiguos con la modernidad de los edificios de al lado. Una imagen del escritor, Benito Pérez Galdós, nos recibe a la derecha de la puerta principal

Escaparate exterior (Foto SIEMA)

Esquina de la librería
(Foto SIEMA)

Nada más entrar huele a años de historia, de saber acumulado, de libros únicos. Un estrecho pasillo separa el mostrador antiguo (ya que también era papelería y vendían al público desde ese punto, situado a la izquierda del local) del resto de la librería. Estanterías de madera sirven de soporte a los innumerables libros que ofrecen. Mantienen todo el mobiliario original. Presenta 5 km de estanterías, teniendo en cuenta también el almacén interior de la misma. Su web www.perezgaldos.com proporciona más información. Hoy en día encontramos todo el sabor antiguo, la historia, el patrimonio original, unido a las modernas tecnologías para localizar las obras que nos interesen. Además forman parte de la red de libros especializados de Madrid. Para mí todo un monumento y por eso lo he incluido en este blog.

Mostrador de atención al público de la parte antigua 
papelería (Foto SIEMA)

Muebles estanterías originales
(Foto SIEMA)

Interior de la librería (Foto SIEMA)

Hoy como negocio con encanto os proponemos el situado junto a la Librería Pérez Galdós, en la calle Hortaleza n 3. Se trata de la pastelería Celicioso  www.celicioso.com . Aquí llevan 5 años elaborando riquísimas tartas, cupcakes, cookies, galletas, pasteles, roscones, salados y tartas personalizadas. Con la peculiaridad de que sus productos no contienen gluten. Muchos de ellos tampoco llevan lactosa ni azúcares. La pastelería dispone de una amplía oferta y una cafetería muy acogedora en el interior. Con esta dulce recomendación  me despido por hoy.

Maribel Piqueras 

Pastelería Celicioso, escaparate (Foto SIEMA)

Celicioso, detalle del mostrador (Foto SIEMA)

Interior de la cafetería (Foto SIEMA)