jueves, 18 de diciembre de 2025

Parroquia de Nuestra Señora del Rosario en la Granja de San Ildefonso

 Un día del otoño descubrí la parroquia de Nuestra Señora del Rosario en la Granja de San Ildefonso. Curiosamente en ella trabajaron los mismos artistas que trabajaban en el palacio real de la Granja, como Subissati  o Andrea Procaccini. Incluso la misma reina Isabel de Farnesio colaboró en la construcción, donando dos de las capillas laterales y encargando - a través del Marqués de Scotti- mármoles de colores que trajeron desde Génova. Pero este magnífico patrimonio del s XVIII apenas se conoce. Las obras de la iglesia comenzaron un poco después de las de palacio real, en 1738, y fueron financiadas por el obispo de Segovia, Domingo Valentín Guerra, de quien dependía la población de la Granja. Quedaron inauguradas en 1752. Albergaba la importante cofradía del Rosario y cumplía las funciones de iglesia parroquial, que no había en la localidad. Presenta un gran atrio porque ahí se localizaba el cementerio de la Granja hasta su traslado fuera de la población en 1784. Y antes de disponer de este cementerio, los que fallecían en la Granja se enterraban en la iglesia de Valsaín.

                                Fachada de la Iglesia de Nra Señora del Rosario, que da a un gran patio
                                                    (SIEMA Matritensis)

Al exterior presenta una fachada neoclásica, con reminiscencias del barroco italiano, especialmente en los laterales curvos con hornacinas, el balcón central y en los alerones. Recuerda a la fachada de la iglesia del convento de las Concepcionistas de Aranjuez o la de San Antonio de la Florida, ambas de la segunda mitad del s XVIII. Al interior es mucho más barroca, colorista y dinámica. El proyecto arquitectónico es de Sempronio Subissati, que colaboraba con Procaccini en las obras del palacio de la Granja. La planta es basilical de una sola nave con seis capillas laterales (tres a cada lado). La cabecera presenta forma poligonal y, tras ella, se localizaban las salas de juntas para la Hermandad de Nuestra Señora del Rosario y la Sacristía.

                                                   Retablo mayor (SIEMA Matritensis)

Llama la atención el altar mayor, cubierto todo él por un gran retablo unitario, en cuyo centro encontramos el enorme lienzo de Andrea Procaccini, que representa a la Virgen con el Niño. Arriba también aparece San Ildefonso (obispo de Toledo, patrono de la localidad, vestido con traje de paño medieval), Santa Ana, Santa Isabel y San Antonio de Padua. En la parte inferior a esa gloria entre nubes, aparecen representados otros santos que gustaban a la monarquía de los Borbones, como Santa Teresa de Jesús, San Luis de Francia, San Fernando y San Carlos Borromeo. La iglesia es todo un museo de escultura de Salvador Carmona. En los laterales de este altar mayor vemos la Virgen del Pilar y San Francisco Javier (ambas tallas de Salvador Carmona).

Según entramos por la derecha encontramos las siguientes capillas:

  • Capilla de la Inmaculada. Con un lienzo del siglo XVIII, la talla de la Inmaculada y tallas del s XIX que representan a San Fernando, San Pedro y San Pablo.
  • Virgen de la Asunción en el muro, según modelo de la escuela de Carreño de Miranda
  • Capilla de la Virgen de la Soledad. El maravilloso retablo de mármol fue encargado por la reina Isabel de Farnesio. La talla de la Virgen de la Soledad es de Salvador Carmona y es una talla de vestir. También encontramos en esta capilla el sepulcro de D. Manuel de la Roda y Arrieta, fallecido en la Granja en 1782. Ministro de Carlos III y que defendía los privilegios de la corona real frente a la iglesia y los jesuitas.
  • Capilla de la Virgen del Rosario. Cercana al altar mayor, la Virgen es una talla de pequeño tamaño de Salvador Carmona, con una gran dulzura en el rostro. Esculturas de Santa Inés y Santa Rita de Casia completan la capilla

Capilla de la Virgen del Rosario, con las esculturas de Santa Rita y Santa Inés 
(SIEMA Matritensis)

   
Detalle de la Virgen del Rosario de Salvador Carmona (SIEMA Matritensis)

Lienzo de la Inmaculada (SIEMA Matritensis)

Capilla de la Soledad, entre mármoles blancos, granates con vetas y amarillos
(SIEMA Matritensis)


Tumba de mármol de D. Manuel de Roda y Arrieta, donde sujetan un medallón con su retrato
(SIEMA Matritensis)

En el lado de la izquierda nos encontramos las siguientes capillas:
  • Capilla de San Mateo: con una escultura muy fina del evangelista. Además vemos un lienzo del s XVIII donde aparece Jesucristo sacando las almas del Purgatorio. Curioso San Rafael arcángel también en esta capilla.
  • Capilla del Cristo del Perdón, que es la joya de la corona. Salvador Carmona esculpió un modelo iconográfico de un Cristo de rodillas, con los brazos en alto suplicando perdón, sobre la bola del mundo. La sangre de sus rodillas resbala sobre el mundo, donde aparecen escenas de la Biblia, como el pecado original con Adam y Eva, Sara convertida en estatua de sal como castigo divino. Impresiona la dulce manera de trabajar el rostro y la musculatura que tiene Carmona. Destaca la soga al cuello, la llaga del costado y la de las manos, así como el delicado movimiento del paño de pureza. Detrás también está la espalda con una gran llaga y heridas, que no se perciben con la vista de en frente.  Todo el retablo de mármol con su altar y Sagrario están labrados de manera muy elaborada. 
          En esta capilla tuvo lugar el milagro eucarístico de San Antonio María Claret, que queda mencionado en una placa y con su reliquia de recuerdo. El padre Claret acudía mucho a la Granja como confesor de la reina Isabel II.

  • Capilla de San Roque. Aquí encontramos una talla de San Ramón Nonnato y un Sagrado Corazón de Federico Coullant-Valera (1948) y una escultura de Santa María del Cervelló (anónima del s XIX)
                          Retablo de San Mateo, que es el primero a la izquierda, junto al altar mayor
                                                  (SIEMA Matritensis)

                       Retablo del Cristo del Perdón, de Salvador Carmona (SIEMA Matritensis)

Sagrario barroco en mármol de colores con vetas, bajo el retablo del Cristo del Perdón
(SIEMA Matritensis)


                            Reliquia del Padre Claret, en el muro de la capilla del Cristo del Perdón
                                                  (SIEMA Matritensis)

Placa que recuerda las inspiraciones divinas que tuvo el Padre Claret en esta iglesia
(SIEMA Matritensis)

Quería desde aquí agradecer al párroco que amablemente nos permitiera rezar y visitar la iglesia con calma. Además, han hecho una gran labor, ya que en la entrada aclaran los autores y temática de esculturas y pinturas de la iglesia, que es todo un museo de patrimonio artístico, sobre todo del barroco cortesano del s XVIII. 

Maribel Piqueras

Escultura de San José en un lateral de la nave central (SIEMA Matritensis)

Confesionario antiguo de madera (SIEMA Matritensis)




viernes, 5 de diciembre de 2025

Palacio de Villagonzalo

 En un solar triangular el arquitecto Juan Madrazo y Kuntz diseñó un palacio para el Conde de Villagonzalo, en 1862. De planta trapezoidal adaptándose al espacio disponible. Con amplias fachadas que daban a la calle San Mateo y a la calle Hortaleza. Otra fachada a la antigua calle Florida (hoy Mejía Lequerica) y una entrada con pórtico al jardín romántico daba a  la plaza de Santa Bárbara.

                                    Planta del palacio firmada por Ferrera en 1916 (FCOAM)


Fachada con jardín que mira a la plaza de Santa Bárbara, firmado por Juan
de Madrazo (FCOAM)

Junto al palacio de Zabalburu es el otro palacio que sigue la corriente racionalista de fines del s XIX, funcional, unida a reminiscencias medievalistas del arquitecto francés Viollet-le-Duc. El palacio Villagonzalo presenta muros de ladrillo visto, que contrastan con la piedra blanca que remata las ventanas y las líneas de imposta. Consta de tres plantas más sótano. Una gran escalera conduce a la planta baja desde el porche, un pequeño distribuidor con dos baños a cada lado, nos muestra la escalera de mármol que lleva a la planta principal. La fachada que da a la plaza de Sta. Bárbara está muy cambiada respecto a la primitiva de Madrazo, donde no había esa gran terraza de piedra, ni el pórtico, sino una terraza mirador con hierro. El último piso, para el servicio, presenta ventanas cuadradas pequeñas .

                   Palacio Zabalburu, por la zona de Recoletos (SIEMA Matritensis)

                   Palacio de Villagonzalo, pórtico y terraza principal del piso noble (SIEMA Matritensis)

Esquina achaflanada en la parte de atrás, con mirador de hierro con trabajo de 
"encaje" muy elaborado (SIEMA Matritensis)

Aquí residió Mª Luisa Maldonado y Salabert, hija de D. Mariano Maldonado, VII Conde de Villagonzalo, y de Fernanda Salabert. Era el palacio de su padre. Antes de fallecer ella, en 1947, encargaron a Ignacio Aldama otra reforma del palacio en 1932. La idea era adaptarlo a escuela municipal y así estuvo hasta la década de los 70 del s XX. Por tanto, pasó por varios propietarios, ahora pertenece a los Botín, como el de Ustariz de al lado, y lo alquilan para celebración de eventos. Nosotros pudimos conocerlo por dentro en el evento de Navidad de la revista el Mueble. Percibimos que está mucho más cuidada y elaborada la decoración exterior, que la interior.

         Detalles decorativos de una de las puertas de la palacio de Villagonzalo (SIEMA Matritensis)

Vista lateral del pórtico con columnas sobre pilares y balaustrada de piedra en su 
parte superior (SIEMA Matritensis)

En el interior llama la atención el cuidado jardín y pórtico, por el que se accede, a través de una gran escalera de mármol, a la planta baja. Aquí vemos diversas salas de estar con chimeneas y baños, más la escalera principal. Otra escalera parte hacia el sótano y también en la parte de atrás se sitúan las escaleras de servicio. La escalera nobiliaria es espectacular, no solo por el mármol empleado en sus escalones y decoración floral del arranque, sino por la barandilla de hierro y bronce dorado, las paredes con estucos, pilastras y demás decoración. Todo el conjunto rematado por una vidriera rectangular. En la parte superior el salón principal con salida al porche y jardín por medio de una terraza, el comedor, los dormitorios principales, el tocador, etc. El parquet original y las chimeneas son una maravilla, así como los zócalos y la decoración de estucos de los techos. Nada más agradecer a la revista el Mueble el haber podido conocer el interior maravillosamente decorado y amueblado. Espero que os guste:

Maribel Piqueras

                            Escalera nobiliaria que conduce a la primera planta, con preciosa piña con hojas de acanto alrededor. La barandilla es hierro con pasamanos de bronce dorado (SIEMA Matritensis)

Caja de la escalera principal, con decoración de pilastras con alternancia de órdenes y cubierta por vidriera rectangular (SIEMA Matritensis)

Una de las bonitas chimeneas de fines de s XIX en mármol (SIEMA Matritensis)

Estucos con decoración floral en el dormitorio principal (SIEMA Matritensis)

La autora ante la balaustrada del pórtico desde el salón
(Mariate)






 

miércoles, 12 de noviembre de 2025

Jardines del Palacio de la Granja de San Ildefonso

 Hoy me salgo un poco de Madrid para recomendaros los jardines del real sitio de la Granja de San Ildefonso. Maravillosos en primavera o verano con las fuentes funcionando, pero tampoco desmerecen en otoño. Es curioso que,  mientras que los artistas que trabajan en la arquitectura y decoración del real palacio son italianos (protegidos por el marqués de Scotti y la propia Isabel de Farnesio), los que se encargan de la realización de los jardines son franceses. El diseño de estos jardines sigue el geometrismo, simetría y clasicismo de la escuela francesa de Versalles. Pero en este sitio montañoso complicado tuvo que hacerse un gran esfuerzo por el numeroso equipo que trabajó en los jardines: arquitectos, escultores, ingenieros militares, ayudantes de jardinería, fundidores de plomo y bronce, campesinos de la zona o soldados.

                          Plano de los jardines de la Granja, 1725 (Biblioteca Nacional de España)

El palacio se construyó y habitó en poco tiempo, pero los jardines llevaron más años en  poder completarse. Los terrenos de la Granja se habían comprado el 3 de marzo de 1720, mandando el rey a Teodoro Ardemans la construcción de un palacio en ellos. El 1 de abril de 1721 comenzaron las obras. Y el 10 de septiembre de 1723 ya lo habitaban los reyes, teniendo en mente Felipe V dejar el trono en breve. El primer ingeniero militar francés en llegar a la Granja fue Etienne Marchand, quien se encontraba ya trabajando en 1721 en el parterre de los jardines de Aranjuez. Con él trabajaba el arquitecto Carlier. Carlier falleció pronto, en 1725, pero ya había dejado diseñado todo el jardín. En la Granja todo gira en torno al jardín, como un foco de retiro y descanso para los reyes, como los del palacio de Marly de Luis XIV. El palacio está rodeado de paisaje, quedando a un nivel inferior al mismo, pero integrado. Recordemos la planta baja con la galería de los espejos, abierta a la cascada y que reflejaba el verde y el agua mientras los reyes paseaban por esas galerías. También el jardinero Etienne Boutelou  trabaja aquí y su familia se encargará de los sitios reales de la monarquía muchos años. Llamaron a trabajar aquí a los mejores escultores de Versalles, como René Fremín o Jean Thierry. Posteriormente necesitaron más manos de escultores y recurrieron a Jacques Bosseau, Pierre Pitué y Hubert Dumandré. Entre los años de 1728 y 1733 se realizaron la mayoría de los conjuntos escultóricos. En Valsaín se encontraban los talleres para la escultura. La última fuente en terminarse fue la de los "Baños de Diana" (fechada en 1742). El escultor de más prestigio fue Fremin, a quien Felipe V le dió título de nobleza y regresaría a París en 1738. Ya en el interior del palacio había realizado los bustos de Luis I, Luisa Isabel de Orleans, Cristina de Suecia y la escultura de la Fe. También había trabajado en el palacio real de Madrid. Una curiosidad de las esculturas es que hubo opiniones diferentes entre escultores y los fundidores de bronce, así que encontramos muchas que fueron fundidas en plomo o , incluso de mármol, pero que luego llevaban polvo de bronce verde o dorado. Al ser de plomo tuvieron muchos problemas para su mantenimiento.

              Parterre con esculturas, al fondo el patio de la Herradura, orientado al S y que es una       ampliación de Procaccini del palacio primitivo de Ardemans (SIEMA Matritensis)

Patio de Herradura en otoño. Detrás se asoma el palacio y torre Austria de Ardemans
(SIEMA Matritensis)

Parterre de la Fama con los tonos de otoño (SIEMA Matritensis)


Me gusta recorrer los jardines empezando por el parterre de la Fama, que arranca desde el patio de la Herradura, con recortes geométricos de boj de gran simetría y ocho espectaculares jarrones de plomo (la mitad llevan tallados el escudo de los reyes Felipe V e Isabel de Farnesio, y la otra mitad armas o objetos de caza). En él encontramos algunas esculturas como la de Apolo persiguiendo a Dafne (Fremín), para terminar en la Fuente de la Fama. En ella trabajaron varios escultores franceses junto a Fremín, quien se inspiró en Bernini. La fama sobre el caballo dispara un chorro que alcanza los 40ms, de la roca salen los cuatro ríos más grandes de España. Es una alegoría de la fama y gloria de la monarquía con Felipe V.

                                     Fuente de la Fama apagada (SIEMA Matritensis )

Fuente de la Fama en funcionamiento (SIEMA Matritensis)

El chorro que dispara es enorme (SIEMA Matritensis)

La  Fuente de Diana fue la última en colocarse, en 1742. En este maravilloso conjunto intervinieron Fremín, Dumandré, Pitue y Bousseau. En los Baños de Diana se nos muestra el momento en que Acteon toca la flauta escondido y observando el descanso y baño de Diana, rodeada de sus ninfas, tras la cacería. Tiene un marcado carácter arquitectónico. Nos lleva a pensar en la belleza y poder de la reina Isabel de Farnesio que, además, era una gran cazadora. 

Vista general de la Fuente de los Baños de Diana ( Quevedoblogspot,es )

El descanso de Diana rodeada de sus ninfas (SIEMA Matritensis)

Espectacular fondo arquitectónico que remata los Baños de Diana 
(SIEMA Matritensis)


Lateral de la fuente (SIEMA Matritensis)

Detalle de una de las ninfas de la parte inferior (SIEMA Matritensis)

Otra de las ninfas en detalle (SIEMA Matritensis


Giramos a nuestra izquierda y nos encontramos con la Fuente de la Latona o de las ranas, diseñada por Fremin y esculpida por Dumandré y Bousseau.  Fue la penúltima en terminarse, en 1737 y ejerce de uno de los remates de las ocho calles. En ella vemos en la parte superior del centro, la Latona con sus hijos Apolo y Diana, que castiga a los campesinos de Caria que no les dieron agua. Es circular el estanque, lo mismo que el último cuerpo, pero presenta un pedestal de mármol blanco compuestos por dos cuerpos ochavados. 

La Fuente de la Latona o las ranas en otoño (SIEMA Matritensis)

La Latona o las ranas en funcionamiento (SIEMA Matritensis)

                         Detalle de  una de las ranas con el surtidor de agua (SIEMA Matritensis)

                    Detalle del momento en que el campesino se convierte en rana (SIEMA Matritensis)

Preciosos jarrón y farola entre el paisaje otoñal (SIEMA Matritensis)


Llegamos a la plazuela de las ocho calles, que conducen a los ocho dioses de Fremin. Aquí no pasa como en los jardines franceses, que suelen ser planos y simétricos, lo que permite que se vean desde el centro de la plaza las otras fuentes a las que llevan las ocho calles porque el paisaje es muy abrupto en este lugar. En el centro está la figura de Mercurio, que lleva a Psique a casarse con Cupido. Después las ocho fuentes de Minerva, Hércules, Ceres, Neptuno, la Paz, Marte, Cibeles y Saturno. En los laterales se sitúan en simetría las dos fuentes de las tazas y las dos fuentes de los dragones. También cerca la Fuente del canastillo. Es un cestón lleno de frutas y flores sostenido por cuatro cisnes, que presenta un juego de agua muy bonito con haces.

              Escultura central en la plaza de las ocho calles, dedicada a Mercurio (SIEMA Matritensis)

                Perspectiva de la plaza de las ocho calles con una de las calles que parten de ella
                                                   (SIEMA Matritensis)

Fuente de Neptuno, en la plaza de las ocho calles (SIEMA Matritensis)


Ahora subiría en diagonal hasta el estanque que hacía de depósito de agua que surtía los jardines. Más conocido como el Mar. está en la parte superior del terreno, lo más pegado a la montaña hacia el E. 

                                              Vista de la cueva al mar (SIEMA Matritensis)


                                            Cascada de la cueva al mar (SIEMA Matritensis)

Fuente del Canastillo (SIEMA Matritensis)

La Fuente del Canastillo en funcionamiento (SIEMA Matritensis)

Hay dos recorridos que bajan paralelos desde el Mar hasta la palacio. A Andrómeda está dedicada la Fuente de Andrómeda, el parterre y una cascada de Andrómeda junto a la ría. También pasado la fuente de Andrómeda hacia el N se llega a un gran laberinto de boj. La Fuente de Andrómeda desagua en un estanque de media luna que es el punto donde nace la ría. Bajamos después al palacio por un desnivel de 17 ms, que se salva con la llamada "Carrera de Caballos". Ésta es un conjunto de de fuentes situadas en esta vertiente. Las tres fuentes son de Thierry. La Fuente de la Lira, con Apolo y Minerva, ocupa un estanque rectangular; luego viene Neptuno, también en otro estanque rectangular, pero que presenta los bordes redondeados y la del Caracol y la del Abanico en la parte más baja y cercana al parterre del palacio.
                                                     Fuente de Andrómeda (SIEMA Matritensis)


                                 Parte alta de la Fuente de Neptuno (SIEMA Matritensis)

                                 Carrera de caballos en el estanque de Neptuno (SIEMA Matritensis)


Bajando por el otro lado vemos el Cenador. Destaca su forma octogonal, con cupido en la parte superior. En los frontones los escudos de armas de Isabel de Farnesio y Felipe V. Junto a él la Fuente de las Tres Gracias. Llegamos a la Cascada nueva. La cascada baja en 11 tramos, de los cuales las tres primeras de arriba y la última son más grandes y de forma semicircular. En las calles laterales nos encontramos esculturas (como, por ejemplo, la Arquitectura, Minerva, Diana o el Invierno, la Primavera) alternando con jarrones. Junto al palacio Thierry trabajó en el parterre. En el momento de redactar este blog estaban en obras en la zona de cenador y cascada, así que de otoño no hay imágenes cercanas.

Vista del cenador entre el paisaje otoñal (SIEMA MATRITENSIS)


Cenador al fondo y cascada nueva junto al parterre (SIEMA Matritensis)


Entrada principal al cenador de Carlier (SIEMA Matritensis)

Fuente de las Tres gracias (SIEMA Matritensis)

Simpática esfinge en el parterre del palacio (SIEMA Matritensis)

Detalle de un jarrón de plomo junto al parterre del palacio que ha perdido el baño de bronce
(SIEMA Matritensis)

Si atravesamos la explanada frente a la fachada principal de palacio, que está frente a la cascada nueva llegamos hasta una escalera que sirve de mirador para esta parte N  de los jardines. Presenta dos ramales de piedra con una barandilla de hierro. Dividida  por pilastras de granito rematadas por cestos de plomo llenos de frutas y flores. La Fuente de la selva  se localiza en este lado. Consta de un estanque elíptico dividido en cuatro mesetas que forman cascada. Con ella termino, vista desde el jardín del parterre junto a la fachada de palacio. Nada más decir que podéis seguir nuestras actividades culturales en Twitter e Instagram @siemamadencanto; facebook Siema Matritensis (sólo se publica el blog y las visitas libres que no sean de empresa o grupos privados). Para más información: info@siema.es . Como siempre recordad que podéis utilizar tanto texto como imágenes del blog, pero indicando su procedencia.

Maribel Piqueras

Fuente de la selva y jardín N (SIEMA Matritensis)