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jueves, 6 de julio de 2023

Castillo de la Coracera en San Martín de Valdeiglesias

 El castillo de la Coracera, en San Martín de Valdeiglesias, se remonta al s XV y todavía conserva la mayor parte de la arquitectura de esa centuria. Lo mandó construir Álvaro de Luna, Condestable de Castilla bajo el reinado de Juan II. En 1434 consiguió de los monjes del cercano Monasterio Cisterciense de Santa María, que ya vimos su importancia en otra entrada http://madridconencanto-siema.blogspot.com/2023/03/monasterio-de-santa-maria-la-real-de.html , que le vendieran el señorío de San Martín de Valdeiglesias. El propio rey autorizó también esa compra. Por tanto, localizó la colina más alta desde donde dominaba el valle del Alberche y mirando también hacia la sierra, en dirección a Ávila, situó la fortaleza símbolo de su dominio en la zona. Atravesando un foso y puente levadizo, te adentrabas en el castillo que constaba de varias líneas defensivas. 

                    Dibujo donde se aprecia el exterior del castillo, con el foso, defensas, muros,
                             torres, patio de armas y torre del homenaje (SIEMA Matritensis)

Foso y puente levadizo que era la tercera línea defensiva para poder entrar en el castillo. 
Se ven las torres defensivas de la entrada y la torre del homenaje (SIEMA Matritensis)

Detalles de las torres defensivas de la entrada, que permitían un acceso lateral al
interior del castillo, por seguridad (SIEMA Matritensis)

Otra de las puertas de entrada sobre el foso desde el exterior (SIEMA Matritensis)


Una vez que pasas al interior del castillo por un punto lateral del mismo encontramos la liza, o paseo intermedio entre ambos muros defensivos. También se perciben las troneras o huecos abocinados abiertos en el muro que permitían disparar los cañones de defensa desde el interior del castillo. Como se puede apreciar en el dibujo y fotografías, el muro exterior es más bajo y estrecho que el muro del patio de armas, aunque también presenta troneras y adarve. El castillo tiene tres cubos, o torres defensivas circulares en las esquinas del patio de armas central. Se cubrían con cadalsos o estructuras de madera para proteger el nivel más alto y permitir a los soldados colocarse allí y vigilar. A la torre de homenaje
se accedía desde el patio de armas, por seguridad, y estaba muy vigilada. Mucho más alta, robusta que las demás y, de base amplia cuadrada, con pequeñas torres circulares defensivas adosadas en las esquinas. En la parte de abajo se situaban las bodegas, almacenes, cuerpo de guardia. Más arriba, el salón y los dormitorios. 

Vista desde el muro exterior de la torre del homenaje y torre defensiva a la 
derecha  (SIEMA Matritensis)

Entrada a la torre del homenaje a los piés, desde el patio de armas (SIEMA Matritensis)

Sala sobre las bodegas de la torre del homenaje (SIEMA Matritensis)

Fuertes muros en la torre del homenaje (SIEMA Matritensis)

Interior del salón de la torre del homenaje, con los característicos bancos 
de piedra adosados a los muros junto a la luz de las ventanas. 
Se aprecia el grosor de 3ms de los mismos (SIEMA Matritensis)

Huecos para fuegos en el comedor del salón en la torre del homenaje (SIEMA Matritensis)

Dibujo de la recreación del salón de recepciones y comedor en la torre del homenaje
(SIEMA Matritensis)

Interior de la torre del homenaje en la actualidad (SIEMA Matritensis)


Junto al gran patio de armas vemos la capilla y las dependencias para el capellán de la misma. Esta última es una amplia estancia de dos alturas, que utilizan como sala para ver un interesante video sobre la figura de Álvaro de Luna y el castillo. La decoración en piedra que encontramos es típica del s XV. Entre el alfiz de la entrada vemos arcos mixtilíneos y el escudo. La pequeña capilla está toda ella cubierta por bóveda de crucería gótica isabelina. 


Vista del patio de armas (SIEMA Matritensis)

Capilla y casa del capellán, con entrada directa al patio de armas (SIEMA Matritensis)

Detalles de los relieves con arcos mixtilíneos y escudos sobre la casa del capellán
(SIEMA Matritensis)

Holograma de Álvaro de Luna sobre los muros de la casa del capellán (SIEMA Matritensis)

Capilla, cubierta con bóvedas de crucería góticas (SIEMA Matritensis)

Desde lo alto de la torre del homenaje se pueden disfrutar de unas maravillosas vistas de San Martín, por uno de los lados y, justo de frente a la salida de la puerta, los cerros que contienen mucha historia. A la derecha de los montes, a 11km de San Martín, se localiza El Tiemblo (Ávila) y, a la izquierda, el monasterio de Guisando. Los orígenes del monasterio se remontan a la fundación en 1375 de una comunidad bajo la orden de San Jerónimo, formada primeramente por cuatro monjes italianos que se instalaron en una cueva en esos cerros. Una dama de la corte, Juana Fernández, les donó propiedades en dicha zona para construir un monasterio. Se incendió y fue reconstruido en tiempos del rey Felipe II y posteriormente. Reyes y personajes ilustres gustaban de recogerse en el mismo, especialmente en los s XV y XVI. El tratado de Guisando sucedió tras la muerte de Alfonso, hermano de Isabel, con el que ella se había unido en 1465 en una revuelta nobiliaria contra su hermanastro Enrique. Acordaron en Guisando que Enrique continuaría siendo rey, pero Isabel sería nombrada heredera a la corona de Castilla, dejando a un lado a Juana la Beltraneja. Al casarse Isabel con un consorte no acordado, empezó una guerra por el trono castellano, acusando Enrique a Isabel de no cumplir lo acordado en Guisando.

Vistas desde la torre del homenaje hacia San Martín, al fondo 
la iglesia de la Asunción (SIEMA Matritensis)

Vista de la torre del homenaje desde el adarve o camino de ronda (SIEMA Matritensis)

Otra vista desde la torre del homenaje: cerro de Guisando  (1310 ms)

El castillo de la Coracera ha pasado por diferentes usos y propietarios. Durante la Guerra de la Independencia fue ocupado por las tropas napoleónicas, en la Guerra Civil alojó a la legión Condor. Después lo usaron varios propietarios privados, con caballos y uso agrícola también. Hasta que en el 2003 se creó una Fundación por parte del Fernando Cornejo y el Ayuntamiento de San Martín. Hoy en día tiene un uso turístico y cultural. Está muy bien explicada su historia con paneles. Sólo mejoraría las tablas de madera que hay en la terraza de la torre del homenaje, requieren bastante mantenimiento que no se está haciendo. Para más información mirar la web www.castillodelacoracera.com. Pero San Martín presenta también otros lugares de interés, como sus capillas, iglesia de la Asunción, bodegas o alguna antigua hacienda. Algo de todo eso comentaré aquí por si fuera de interés en vuestra visita. Muy interesante la pequeña construcción rectangular del s XV, conocida como Ermita del Ecce Homo, con cornisa de ladrillo y cubiertas de teja árabe, que presenta unas ventanas medievales de doble arcada gótica del s XV, así como las bolas en la cornisa, un adorno típico de tiempos de los RRCC. Hasta el s XVII se uso con la advocación de ermita de Judas Tadeo. Ahora aloja imágenes procesionales de semana santa y se suele abrir el domingo de ramos. 

                                Lateral de la Ermita del Ecce Homo, s XV ( SIEMA Matritensis)


Y como no olvidar el buen vino, con denominación de origen de Madrid, de esta localidad. Visitar y probar el vino de las bodegas las Moradas, o comer en una antigua hacienda, así como las bodegas de Álvaro de Luna, creadas en 1960 y orgullosas de hacer un vino como se hacía en el siglo de oro en su cooperativa. En la antigua hacienda la Coracera, hoy restaurante 7 capillas, se está y se come de maravilla. Sobre una antigua hacienda del s XIX, han sabido mantener el edificio original de dos alturas: techo de vigas antiguas de madera, portalón de granito, cornisa de ladrillo y techumbre de teja árabe, antigua bodega en la parte inferior, etc. Un buen itinerario para estos días de relax. Como siempre recordar nuestra actividad cultural, que sólo publicitamos las visitas guiadas que no son de empresa ni grupos privados, sino aquellas que os podéis apuntar libremente y comenzaremos ya a fines de septiembre en agenda www.siema.es; twitter o instagram @siemamadencanto o facebook Siema Matritensis. 

Maribel Piqueras

Buen vino de la zona, las Moradas (SIEMA Matritensis)

Antigua Hacienda la Coracera (SIEMA Matritensis)

Hacienda la Coracera, prensa antigua (SIEMA Matritensis)


Tinajas antiguas en lo que fue la bodega de la hacienda (SIEMA Matritensis)

Antigua techumbre de vigas de madera de la hacienda (SIEMA Matritensis)

Bodega cooperativa de Álvaro de Luna (SIEMA Matritensis)

Bodegas Álvaro de Luna (SIEMA Matritensis)




















lunes, 30 de enero de 2023

Palacio Laredo en Alcalá de Henares

 Hoy nos vamos a centrar en uno de los hotelitos de fines del s XIX, construidos en lo que entonces eran las afueras de Alcalá de Henares. Con el tiempo, el crecimiento de la ciudad lo engulló y, aunque en su momento estaba lejos del centro histórico, hoy se ubica pegado a la estación de tren. Me refiero al palacio Laredo. Su dueño, Manuel Laredo, que le da el nombre, era un hombre muy culto y polifacético (político, restaurador, empresario, pintor, coleccionista). Llegó a ser alcalde de Alcalá entre los años 1891-93. Encargó este edificio singular al arquitecto Juan José de Urquijo, aunque el propio dueño llegó a diseñar mucha de la decoración del mismo. 

                               Vista del Palacio Laredo, por el lado sur, por Hauser y Menet, 1892, en la
                          época en que era alcalde de Alcalá su dueño, Manuel Laredo.

Resultó todo un capricho arquitectónico, de estilo ecléctico, donde incluso llegó a utilizar restos de otros edificios. El exterior nos recuerda mucho al mudéjar, con una decoración minuciosa de ladrillo espectacular. Presenta una alta torre a modo de minarete, que está rematada por cerámica. También otro torreón de base cuadrada, que nos recuerda al gótico mudéjar y que presenta cuatro garitas circulares en cada esquina. Balcones de celosías de madera y estucos con decoración árabe, pórtico de entrada sobre columnas nazaríes y decoración de mocárabes y estucos árabes. También encontramos un jardín de corte romántico al exterior.

                           Palacio Laredo viniendo desde el centro histórico (SIEMA Matritensis)

Torreón con reloj, que recuerda a un minarete. Obsérvese los juegos de la 
decoración de ladrillo (SIEMA Matritensis)

Muros y torreón cuadrangular central (SIEMA Matritensis)

Detalle de la decoración de los balcones laterales (SIEMA Matritensis)

Arco gótico con decoración árabe en ladrillo, estuco y cerámica 
(SIEMA Matritensis)

Detalles de la minuciosa decoración en otro muro lateral (SIEMA Matritensis)

Pórtico de entrada con la decoración en mocárabes y 
la imagen de Cisneros (SIEMA Matritensis)

Vista general de la entrada al Palacio Laredo (SIEMA Matritensis)

Lateral con los detalles de la verja y la torre cuadrangular
(SIEMA Matritensis)

Si con las vistas y decoración exterior ya hemos quedado impactados, no te quiero decir nada de la exagerada decoración interior que veremos ahora y en la que Manuel Laredo se inspiró en la Alhambra. El llamado Salón de Reyes, cubierto por una bóveda del s XIV, se llama así porque están representados al fresco todos los reyes medievales de Castilla (fueron realizados por el propio Manuel Laredo). La Sala del Alfarje está inspirada totalmente en la Alhambra.

Detalle de la sala Alfarje (Salta conmigo)

Sala de Reyes (Alcalá Turismo)

Este palacio ha ido cambiando de manos desde la muerte de su dueño hasta que, en 1973, fue donado al Ayuntamiento de Alcalá . Después de la rehabilitación y adaptación a otros usos, lo cedió a la propia Universidad de Alcalá de Henares. Sirve de sede al Instituto de Estudios Complutenses y al Museo Cisneriano. Entre las joyas que exhibe en sus colecciones están ediciones originales de la Biblia Políglota de Cisneros,  la Biblia Regia (conocida también como Biblia de Amberes, que fue mandada editar por Felipe II) o una escultura de Gil de Siloé representando a Isabel la Católica. Este capricho arquitectónico puede visitarse por la mañana hasta las 13.30 y por la tarde, de 16.30-18.30h, con cita previa y en días que no coincidan con actos institucionales. Otra maravilla más del patrimonio alcalaíno. 

Maribel Piqueras

Cártel que indica el último uso que se le ha dado al Palacio Laredo
(SIEMA Matritensis)







lunes, 25 de mayo de 2020

Botica, casas de oficios y Casa de la Compaña en El Escorial

La historia del conjunto del Monasterio del Escorial, que vimos ya en la siguiente entrada http://madridconencanto-siema.blogspot.com/2020/05/monasterio-del-escorial.html, quedaría incompleta sin referirnos a otros de los edificios imprescindibles que completaban las funciones del monasterio en tiempos de Felipe II. La Botica resultaba un elemento esencial para un lugar de residencia real. Esos alambiques, productos químicos y plantas medicinales, salvarían la vida del rey y del príncipe heredero, aparte de atender a la familia real o a los monjes que lo necesitaran. Aquí trabajaban los mejores profesionales de la época y con los instrumentos más avanzados. Todo muy bien organizado y distribuido por las salas, en estantes y recipientes. Todavía se pueden ver en el Museo Arqueológico Nacional los recipientes de cerámica de Talavera procedentes de la Botica escurialense. La Botica es un edificio de planta cuadrada, organizado en dos pisos más techumbre de pizarra. Las líneas arquitectónicas siguen el estilo clásico del Monasterio. En el patio interior se divisa una galería con arcos clásicos de medio punto sobre pilares toscanos en la parte inferior. Sobre ellos el piso superior de altos ventanales separados por pilastras toscanas. Mientras que el exterior se mantiene íntegro, el interior está totalmente reformado y no abierto a visitas. La Botica se une a la parte de hospital y galería de convalecientes, con la huerta del fraile, situadas en el lado S del Monasterio. La traza es de Juan de Herrera, aunque la llevó a cabo Francisco de Mora. De 1585, un año después de inaugurado el Monasterio, es el paso elevado para comunicar con la Casa de Compaña. La Botica se empezó a utilizar en 1587. Es decir, tres años después de que se dieran por terminadas las obras del Monasterio.

Patio central del edificio usado como Botica (SIEMA Matritensis)

Galerías laterales del patio de la Botica, cubiertas por bóvedas de 
crucería (SIEMA Matritensis)

Botes originales utilizados para plantas medicinales de la Botica
(SIEMA Matritensis)

Galería de convalecientes o corredor del sol, junto a la Botica
(SIEMA Matritensis)

Pasadizo que une el Monasterio con la Casa de la Compaña (SIEMA Matritensis)

Un pasadizo elevado de dos alturas más techumbre de pizarra abuhardillada nos conduce, desde la Botica, hacia la Casa de la Compaña. El arco central, más elevado, permitía el paso de carruajes, lo mismo que hoy el de coches. Los tres laterales de los lados se usaban para las personas a pié. Esta Casa de la Compaña no figuraba en el trazado de Juan de Herrera, sino que la diseñó Francisco de Mora y se inauguraría mucho después que el monasterio, ya que es de 1592. Se trataba de tener ahí algunos servicios para los que no había espacio en el monasterio o, que por higiene, convenía tenerlos alejados. Es decir, servicios de hospedería para visitantes o monjes, talleres, corrales, granjas, establos, almacenes. El Padre Siguenza, cronista del Escorial, la describe muy bien. Consistía en un gran edificio, ya que constaba de 9 patios de diferentes medidas. Al patio principal daban las habitaciones de los hospedados y de los frailes que se encargaban de los talleres o cuidado de animales. A ese patio habría que añadir el patio dedicado a los trabajos de herrería, otros dos patios para usos de matadero y carnicería, dos para leña y maderas, dos para las aves de corral y uno para los cerdos. 

Fachada de la Casa de la Compaña que da al Monasterio (SIEMA Matritensis)

Durante el siglo XVIII ampliaron la parte para hospedería en el lado E, que se ve en la imagen superior, y en el lado S, al otro lado del pasadizo, usaron estancias como hospital de pobres y colegio. En 1744 la Casa de la Compaña sufrió un gran incendio. En esta Casa de la Compaña se aloja desde 1892 la Universidad que lleva el nombre de la regente MªCristina. Renovado el espacio por el arquitecto de palacio, Repullés, que trasladó también aquí la Fuente del Águila desde el reservado de la Casa de Campo. Mis amigos de Investigart tienen una artículo muy bueno en su blog, del que he tomado las siguientes imágenes. 

Bonita imagen del patio grande en la Casa de la Compaña (Investigart)

Patio grande de la Casa de la Compaña con la copia de la fuente del Águila que se puede
ver la original en la Galería de las Colecciones Reales (SIEMA Matritensis)

Esquina del patio grande de la Casa de la Compaña, donde se aprecian mejor las galerías laterales
(SIEMA Matritensis)



Fachada de la Casa de la Compaña con entrada solemne a la Universidad 
MªCristina (Investigart)

El traslado de la corte al Escorial suponía también el traslado de numerosos oficios para hacer efectiva una buena estancia. Juan de Herrera diseñó dos casas de oficios simétricas al otro lado de la lonja. Su planta se adaptaba al desnivel del terreno y, en torno a un patio rectangular se edificaban dos alturas mas techumbre de pizarra con buhardillas y sótano. La entrada se hacía por la calle de arriba, no por la lonja, que se llamó después calle de Floridablanca. Todo sigue la unidad de estilo herreriano que tiene el Escorial. En el centro del patio se instaló una fuente baja de granito. Las fachadas que dan al patio y son las principales, presentan en su parte baja una galería de arcos clásicos y, en la parte superior, el muro con ventanas. La máxima sobriedad y ausencia de adornos escultóricos sigue la tónica herreriana que comentábamos. Actualmente tienen usos oficiales, casa de cultura e, incluso hay una capilla dentro de una de ellas. 

La lonja del Monasterio y, al lado derecho, diferentes casas de oficios.
(SIEMA Matritensis)

Fachadas de las casas de oficios primera y segunda (SIEMA Matritensis)

Patio interior de la casa de oficios 1ª (SIEMA Matritensis)

Patio de la casa de oficios  2ª, reformada para entrada a la iglesia o capilla de 
Nra Sra de Gracia (SIEMA Matritensis)

La Casa de oficios 3ª , también conocida como Casa del Ministro de Estado, pertenece a la época de Carlos III y la diseñó Juan de Villanueva para alojar al Conde de Floridablanca y su séquito. Por eso el cambio de nombre de la calle hasta hoy. Se construyó entre 1785-98 en dimensiones más grandes que las anteriores, como requería el protocolo Borbón. Después, Sabatini, añadiría un pasadizo elevado como unión entre esta casa tercera de oficios con la segunda casa de oficios.

El Escorial es pues uno de los destinos preferidos de los madrileños después del confinamiento. Así sabréis un poco más de su historia. Como siempre, podéis seguirnos también en Twitter @siemamadencanto ; Facebook Siema Matritensis y, más reciente, Instagram @siemamadencanto,  comentarios en el blog, o lo que la mayoría preferís: info@siema.es o durante las visitas que en breve empezaremos. 

Maribel Piqueras

Entrada principal del edificio neoclásico, construido por Juan de Villanueva, y conocido 
como Casa del Ministro o Tercera Casa de Oficios (SIEMA Matritensis)

Fuerte desnivel existente entre la calle Floridablanca y la Lonja. A él se adaptaron las 
diferentes casas de oficios desde el primer momento SIEMA Matritensis)

Casa del Ministro vista desde la lonja. Se percibe la diferencia de altura y dimensiones con
respecto a las otras casas de oficios (SIEMA Matritensis)

Casa de oficios 2ª, unida a la 3ª o Casa del Ministro por el arco de unión entre ambas
que diseñó Sabatini (SIEMA Matritensis)