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viernes, 17 de octubre de 2014

Palacete de los Marqueses de Borghetto (Delegación del Gobierno en Madrid)

Gracias a la semana de la Arquitectura en Madrid hemos podido disfrutar de los secretos escondidos en este Palacete de Borghetto y no quería que pasara mucho tiempo sin mostrárselos a los seguidores de Madrid con encanto. Este elegante edificio se sitúa en la calle Miguel Ángel nº 25, donde está la entrada principal y la de carruajes, haciendo esquina con la calle García de Paredes. El arquitecto Ignacio Aldama Elorz lo construyó entre 1913-1919, para que sirviera como "hotel" (así se llamaban entonces) o residencia de la familia de Felipe Morenés y García-Alesson, Nombrado I Marqués de Borghetto por el rey Alfonso XIII en agradecimiento a los servicios prestados a la Monarquía. En sus salones se celebraron importantes fiestas y eventos sociales, como la propia boda de la hija de los marqueses en la capilla del palacio (el 28 de octubre de 1928) y su celebración posterior también en los salones interiores del palacio y en sus jardines. Durante la Guerra Civil el palacio quedó abandonado hasta que se hizo cargo de él la embajada japonesa, cuya ocupación duró desde los años 40 hasta 1953. Después lo adquirió la Diputación provincial hasta 1986, año en que pasa a ser la sede de la Delegación del Gobierno en Madrid

Fachada a la calle García de Paredes del Palacete Borghetto (Foto de SIEMA)
Vista general del palacete (Wikipedia)
El arquitecto Aldama proyectó un palacete afrancesado, de planta rectangular organizada en torno a un patio central cubierto, edificando tres alturas y un jardín interior. Curiosamente la fachada más bella no es la que da a la calle Miguel Ángel, donde se sitúa la entrada principal, sino la de García de Paredes. En este punto el arquitecto adelantó la parte central de la fachada, situando un gran arco en la parte de abajo. Arriba podemos observar una terraza con balaustrada, enmarcada por medio de parejas de columnas clásicas y un gran entablamento clásico con remate de escudo. Esa balconada corresponde a las puertas del antiguo Salón de Baile. Todo ello siguiendo las modas para los palacios burgueses de fines del sXIX  o principios del XX en Madrid, donde se da un gran eclecticismo arquitectónico y decorativo. En este caso se prefirió la influencia francesa. Así pues los encadenados de piedra, la decoración de guirnaldas en los dinteles de las ventanas, y la gran mansarda de pizarra para cubrir el palacio con sus ventanas abuhardilladas.

Detalle del cuerpo retranqueado con la mansarda (Foto SIEMA)

Si seguimos la entrada de carruajes, a la izquierda suben las escaleras hacia el interior del palacio, al fondo el jardín y la ampliación de los años 80 y, justo en la pared de la derecha, frente a la puerta de entrada, vemos un gran escudo de la Diputación Provincial. Curioso por ser una mezcla de diversos símbolos de Madrid, el germen de la posterior Comunidad de Madrid. Distinguimos el oso y el madroño, una parrilla de San Lorenzo de El Escorial, el castillo para Alcalá de Henares y un acueducto para Navalcarnero. Un gran salón central distribuye las salas de la parte de abajo. De sus paredes cuelgan pinturas procedentes del Museo Reina Sofía y, algunas también del Museo del Prado, todas ellas firmadas. Pertenecen a artistas de finales del s.XIX o principios del s.XX, como Francisco Javier Amerigo, Ricardo Canals, Francisco Casariego, o Moreno Galván).
Salón de Eventos (Foto eldistrito.es)

El llamado Salón de Eventos tiene salida directa al jardín. Este salón consta de una planta rectangular y columnas de mármol verde con base de bronce dorado para separar espacios, además, todos los marcos de las grandes puertas y las esquinas están decorados con ese mármol en tonos verdes. Los zócalos también son de mármol y conserva el artesonado original en el techo. Después pasamos a lo que fue el Comedor, hoy Sala de Tapices o de Reuniones y que a veces se utiliza como gabinete de crisis en la actualidad. Este Comedor presenta un gran zócalo alto de mármoles variados veteados (en grises, marrones y blancos), columnas en las ventanas y todas las paredes con tapices de la R.Fábrica de Tapices que son copia de los de Goya. Destacan las finas pinturas sobre las puertas.

Comedor o sala de tapices (Foto Madridiario)

Salida al Jardín interior del palacete (Foto SIEMA)
Detalle de la decoración escultórica de la balconada en la fachada interior al jardín (Foto SIEMA)

Desde el Salón de Eventos de la parte de abajo se accede al jardín por una pequeña terraza y escalera en curva. La fachada sigue las mismas características del estilo afrancesado del edificio: adornos de guirnaldas y frutas sobre las puertas en arco clásico que conducen al jardín, encadenados de piedra y mansardas. También en esta planta baja se sitúa la llamada Sala Rosa, por el color rosa de sus paredes, muebles y tapicerías, todo uniformado. Es la sala donde recibir visitas más en privado de la Delegada. No resulta cargante porque presenta pocos muebles y nada de decoración en las paredes. El mobiliario sólo consta de una vitrina y un aparador con fotografías y demás adornos. Aparte del conjunto de sillones, sofas y mesa baja de cristal. Es una sala alargada con mucho encanto y luminosidad, ya que sus ventanas dan al jardín interior.

Sala Rosa (Foto abc.es)

Despacho de la Delegada (Foto abc.es)

Detalle puertas orientales del despacho (Foto abc.es)
En esta planta baja encontramos el Despacho de la Delegada. Es una sala alargada que presenta en su decoración muchos restos de decoración oriental,  que nos recuerdan la ocupación del palacio como embajada japonesa. Como, por ejemplo, el artesonado de arriba con relieves de pavos reales y fondo rojo, las puertas lacadas con escenas orientales, las sedas de las paredes, etc..Al fondo la puerta se abre al Salón de Tapices.
"Ampliación del palacio en los 80" (Foto de SIEMA)

El Palacio de Borghetto necesitaba más espacio por el uso como Delegación del Gobierno, así que en 1987 se realizaron reformas con el fin de acondicionar más oficinas y ampliar. Dicha rehabilitación la llevaron a cabo Andrés Perea Ortega y Ramón Valls Navascúes. Como se aprecia en la imagen superior, de la unión del palacio con la parte nueva, intentaron respetar el clasicismo y materiales del palacio. Incluso lo añadido posteriormente se edificó con la misma altura que el palacio y la misma longitud de las ventanas, para conseguir una mayor armonía.

Volviendo al interior del mismo, subimos por las sencillas escaleras, con barandilla de hierro y bronce, hasta el piso superior.  En el hall distribuidor de la primera planta encontramos unas orlas con caligrafía antigua en las que se hace relación de las personalidades que han ocupado el edificio desde que se ha utilizado como sede oficial: gobernadores civiles, delegados de gobierno, subgobernadores, subsecretarios y secretarios generales con sus correspondientes fechas de nombramiento y cese. Este espacio cuadrado era antaño un patio lucernario. Desde este punto se entra al antiguo Salón de Baile que hoy aparece muy renovado ya que en los años 50 se hizo una reforma para acondicionarlo como Salón de plenos de la Diputación Provincial. Los mármoles color granate y el estrado es de esa época. Aunque la estructura alargada, las columnas y los huecos para espejos en las paredes corresponden a la época de los Marqueses de Borghetto. Aquí está la elegante balconada con columnas que da a la calle García de Paredes.

En esta primera planta también está lo que era la Capilla del palacio, con sus puertas de entrada de madera con una vitrina con iniciales, sus bóvedas y altar. Hoy está desacralizada y se usa como sala de reuniones. Pero todavía se pueden contemplar en los laterales las elaboradas puertas de madera, con vidrieras de cristal emplomado y decoración con elementos cristianos referentes a la Eucaristía. Distribuidos a lo largo de las diferentes estancias encontramos una maravillosa colección de relojes ingleses y franceses, relojes galos de sobremesa, de mármol negro de Bruselas e ingleses de marquetería. Con una imagen de uno de esos relojes en la planta baja quiero terminar la entrada, agradeciendo a los organizadores de la Semana de la Arquitectura el poder disfrutar de un sitio así y conocer más Madrid. Aunque estuviese prohibido realizar fotos del interior y resultara un poco rápida la visita. Si no es por ellos no la conoceríamos. Gracias,

Maribel Piqueras

Muestra de la importante colección de relojes (Foto abc.es)



miércoles, 8 de octubre de 2014

Jardines de Cecilio Rodriguez en el Parque del Retiro

Hoy quiero animar al lector a sumergirse en uno de los jardines con encanto de la ciudad de Madrid. Son los Jardines de Cecilio Rodriguez situados en el Parque del Retiro, junto a la valla de Menéndez Pelayo, hacia la mitad del recorrido. Durante el s.XVII esta zona del E del Retiro estaba constituída por arbolado sin más, no se había realizado ningún diseño urbanístico sobre ella, como se aprecia en el plano antiguo de Texeira. Pero ya en el plano del Retiro realizado tras la I República, se ven todas las reformas emprendidas en esa área desde Fernando VII en adelante, como la Casa de Fieras y los jardines adyacentes.

"Plano de Texeira"
"Plano del Retiro de 1875"
Nada más empezar el Otoño realizamos nuestro recorrido por este jardín, aunque por las fotos parezca primavera. Esto se debe a lo bien cuidado que está el parque y al buen tiempo que tenemos en Madrid. Cecilio Rodriguez representa una de las figuras más importantes durante el s.XX para el diseño paisajista de Madrid. Comentaremos un poco algo de su biografía. Nuestro personaje nació en Valladolid en 1865 y murió en Madrid en 1953. Entró en el Ayuntamiento de aprendiz con tan sólo 8 años y, en seguida, fue ascendiendo por méritos propios. Algunos de sus primeros trabajos los realizó en el Pº de Recoletos dentro de la sección de viveros, también estuvo ayudando en la Quinta de la Fuente del Berro. En 1914, o sea que estamos de centenario, fue nombrado Jardinero Mayor del Retiro. Decidió poner en marcha una rosaleda de planta elíptica y hacer cambios para adaptar y modernizar la Casa de Fieras (1921). En este punto modernizó las jaulas y foso, el lago de los patos, la entrada con los azulejos de cerámica, así como amplió el jardín destinado a la propia Casa de Fieras

"Entrada a la Casa de Fieras" (Foto SIEMA)
"Monumento a Cecilio Rodriguez" (Blog elRetirroyyo)
Le nombraron Director de Parques y Jardines, pero el gobierno de la República lo destituyó. Después de la Guerra Civil se incorpora a su puesto. A pesar de que, en 1935, con 70 años, se había planteado la jubilación, pero el Ayuntamiento de Madrid más adelante lo mantendrá en activo y realizó en 1940-41 estos jardines que llevan su mismo nombre. El Ayuntamiento de Madrid colocó en 1949, en medio de estos jardines, su busto en piedra con una base donde están los datos del homenajeado. Fue tal el éxito que tuvieron que le concedieron en 1945 la Gran Cruz del Mérito Agrícola como reconocimiento a su labor. También trabajó en esos años en el Parque del Oeste. 

Recomiendo acceder a ellos por la entrada principal, nada más pasar el recorrido de la Casa de Fieras. Llama la atención una gran puerta de piedra acompañada de elegante verja de hierro. Al traspasarla te encuentras con un jardín y decoración de ensueño: columnas, esculturas, setos de boj podados con formas geométricas curiosas, grandes pinos piñoneros y una variedad de árboles interesantes, estanques, flores. El pavimento está constituido por losetas ajedrezadas, que le quitan monotonía. Lo primero que uno ve es la llamada Fuente de las Gaviotas. Esto es en verdad un regalo de la embajada noruega en 1962. Las siete gaviotas eran originariamente de hierro y trabajadas por el escultor malagueño Jaime Fernández Pimentel pero, como se oxidaban al exterior, el mismo escultor las sustituyó por otras iguales pero de acero inoxidable en 1999. Las piedras de la base provienen de La Pedriza madrileña.
"Fuente de las gaviotas" y arbustos redondos (Foto SIEMA)
"Vista general del Paseo central, con el pabellón al fondo"(Foto SIEMA)
Cuando fuimos nos encontramos que la Marina estaba celebrando un homenaje a la bandera. En la imagen se aprecia la calidad, disposición en rombos y colores de las losetas. Es el Paseo central, el eje de los jardines que, después de la Fuente de las Gaviotas, discurre con fuentes alargadas en el centro y bojs con recortes geométricos, así como flores primaverales. En los laterales siempre hay muchos rincones elegantes y escondidos, como el de la imagen siguiente, con la central Fuente de la bellota, porque está esculpida una en la parte de arriba. Es de granito y piedra caliza y está situada en el centro de una  pequeña plaza circular, rodeada de bancadas de piedra y espesa vegetación.
"Plaza de la Fuente de la bellota", al fondo la vegetación formada por cannas de fuertes tallos, grandes hojas y flores naranjas (Foto SIEMA)
"Estanque en cascada que rodea la Fuente de la Bellota" (Blog el retiroyyo)
La plaza de la Fuente de la bellota presenta a los lados dos estanques que van formando pequeñas cascadas entre la vegetación de cannas y con nenúfares en su parte más ancha. La forma nos recuerda mucho al jardín árabe o al mismo Generalife.

Seguimos avanzando en dirección hacia el pabellón y vemos las avenidas de pérgolas, que también se recogen en algunos puntos creando un pequeño rincón para reposar con bancos de piedra, enredaderas, etc. Las columnas que hay a lo largo de todo el recorrido son de corte clásico y de 1930.
"Pequeño rincón a base de pérgolas sobre una plataforma"(Foto SIEMA)
En la parte de abajo, al fondo, hay un estanque rústico, hecho a base de ladrillo rojo, con dos bóvedas circulares, grutas y fuentes. Choca un poco con el ambiente general refinado de los jardines. En sus estanques siempre hay patos, así como pavos reales en las proximidades.
"Estanque rústico" (Blog elretiroyyo )
"Pavos reales en el jardín" (Foto SIEMA)
También percibimos en la parte lateral de los jardines una serie de construcciones de ladrillo o pequeños pabellones. Algunos muy sencillos y otros más elaborados. El Ayuntamiento los utiliza para impartir cursos de jardinería a jóvenes o desempleados o, también, para que los jardineros reposen y guarden sus utensilios.
"Pabellones para jardineros" (Blog elretiroyyo)
"Otro de los pabellones" (Blog elretiroyyo)
Por último añadir que durante muchos años solo se abrían estos jardines entre semana, pero ahora también los podemos visitar en fin de semana. El horario de invierno es de 10-18h. El moderno pabellón del fondo, que se usaba antes sólo para actividades de corte institucional, está disponible para ser alquilado. El Ayuntamiento de Madrid quiere rentabilizar su uso, así como el de los jardines, para hacer cualquier tipo de evento por parte de empresas o gente particular. Los precios y condiciones están en la web, pero creo que el alquiler es a partir de 3000 €. En fin, un jardín muy bonito y completo, que merece la pena ver. Como siempre recordar que las fotos y textos del blog se pueden usar libremente por las personas interesadas en ello, pero indicando en todo momento su procedencia. Hasta pronto.
Maribel Piqueras

"Pabellón acristalado para eventos"(Blog el retiroyyo)


martes, 9 de septiembre de 2014

El Palacio de Linares

Este palacio que hace esquina justo al comienzo del Paseo de Recoletos nos ofrece una majestuosa imagen, sólo superada por el posterior edificio del Palacio de Correos y Comunicaciones ( hoy Palacio de Cibeles). Pero por muchos años la imagen que se veía en esta plaza era la mole del Palacio de Linares. Siguió la moda de residencias palaciegas para banqueros que se instalaron en esta zona durante  la segunda mitad del s.XIX. Dentro de sus muros atesora grandes riquezas artísticas y, también, innumerables leyendas que han dejado una huella trágica o de terror hasta nuestros días. El financiero José Murga compró a la Hacienda Pública tres grandes parcelas, que ocupaban lo que anteriormente había sido parte del Pósito Real, para edificar su vivienda. Más tarde conseguiría el título de I Marqués de Linares por parte de Amadeo de Saboya y en esa ciudad andaluza está enterrado. Cuenta la leyenda que se casó, sin ser consciente de ello, con la hija de la amante de su padre. El padre de José Murga, que vivía en Londres, no revelaría la verdad hasta poco antes de su muerte, en 1857. Entonces se dice que el Papa León XIII les aplicó una bula especial en 1858, llamada "Casti Convivere", para que aún casados convivieran como hermanos viviendo la castidad, dadas las circunstancias en que se había celebrado su matrimonio. Lo cierto es que no tuvieron hijos, dividieron en dos las estancias del palacio, quedando la planta baja para el marqués y la noble para la marquesa, y siempre las desgracias han rodeado a esta familia y su entorno como veremos a lo largo de esta entrada. 
"El I Marqués de Linares, José Murga, y su mujer Raimunda Osorio"(wikipedia)

Se creó una leyenda sobre los dueños diciendo que tuvieron una hija en secreto, Raimunda, a quien asesinaron para evitar el escándalo y esta es una de los muchos fantasmas que dicen había por la casa cuando se hicieron obras en los años 80 e, incluso se gravaron cacofonías que resultaron ser falsas. La verdad es que los hechos parecen desmentir esas leyendas. Nombraron heredera a una ahijada suya, Raimunda Avecilla, hija del administrador de las obras del palacio. Se casó con el Conde de Villapadierna, quien se termina suicidando añadiendo más leyenda negra a esta genealogía. Raimunda Avecilla murió en 1901 y su hijo José heredó el Palacio, la otra hija llamada María fue asesinada por las milicias en Madrid durante la Guerra Cívil. Pero José, y con razón, consideraba tétrico el palacio y lo vendió a la Compañía Transmediterránea. Fué pasando de mano en mano, por las Cajas de ahorro, por Emiliano Revilla y por un consorcio institucional que puso en marcha la Casa deAmérica. Hoy el Palacio de Linares forma parte de esta institución que realizó grandes obras para su restauración entre 1988-1992. Se hizo coincidir la inauguración con 1992, centenario del Descubrimiento de América y es hoy un punto de encuentro entre España y América, con numerosos debates, presentaciones, conferencias, ciclos de cine y actividades.

"Palacio de Linares"(Ramón Gerra de la Vega en Palacios de Madrid)

Tanto en el proyecto arquitectónico como en la decoración intervienen muchos artistas diferentes. Sus líneas generales se las debemos a Carlos Colubi, quien comenzaría las obras en 1872. Sigue modelos arquitectónicos franceses y ésto se aprecia muy bien en la espectacular fachada, cuya parte central es convexa para adaptarse a la disposición creada por el Salón de Baile. El retranqueo con la verja le da cierta privacidad. No tiene puerta central, sino dos laterales que se corresponden con la entrada y salida de carrruajes. La decoración escultórica sobre las puertas del balcón central son relieves alusivos a la música y ,siguiendo un eje simétrico, las tres ventanas del segundo piso  se corresponderían a los lunetos de las sala por donde entraría la luz en las bóvedas, aunque al final están cegadas en su interior y cubiertas con pinturas de Francisco Padilla. Está organizado en cuatro pisos: sótano, que abre las ventanas a ras de suelo, planta baja, planta noble y segunda. Se remata el conjunto con una balaustrada enorme así como el gran escudo de los Marqueses de Linares.

"Detalle rostros femeninos en las ménsulas que soportan la balconada del Salón de Baile" (Ramón Guerra de la Vega en Palacios de Madrid) 
Mientras que para el exterior se empleó una piedra fácil de trabajar, pero también muy propensa a desgastarse por los efectos de la erosión y la polución, en las obras del jardín se emplearán otros materiales. Todos los elementos decorativos de la fachada los modeló Jerónimo Suñol entre 1878 y 1879. ¡Menos mal que no derribaron la fachada por el mal estado que tenía en 1971, cuando la Academia de Bellas Artes llegó a autorizar la demolición! Manuel Anibal Álvarez trabajó en las obras del interior del Jardín, como la Casa de Muñecas o el Pabellón de Caballerizas, utilizando otro tipo de materiales, con la alternancia de muros de ladrillo rojo y encadenados de piedra afrancesados, dándoles más colorido a esas paredes. En este jardín interior se sitúa la terraza del restaurante 100 Llaves que recomiendo no dejar de ir en estos días que todavía quedan de buen tiempo. Dispone de dos recintos, la terraza jardín junto a la escalera monumental de bajada al mismo, rodeada de plantas, y la terraza superior junto al Pabellón de Caballerizas, que se usa más como coctelería. Buena cocina gracias al trabajo e inspiración del chef López Bedma, con platos muy originales, copas y excelente servicio. El nombre del restaurante hace mención a las muchas llaves que fueron necesarias para mantener cerrado este palacio durante casi todo el s.XX.
"Fachada del Palacio que da al jardín, mucho más sobria y con juego de volúmenes e piedra y ladrillo" (foto de SIEMA)
"Escalera en mármol de bajada al jardín, con la elegancia de Aníbal Álvarez"(Foto de SIEMA)
"La Casa de Muñecas", también de Anibal Álvarez, edificada como lugar de juegos para Raimunda Avecilla en el interior del jardín, con ladrillo y madera y todo pequeñas habitaciones. (Foto de SIEMA)
"Vista de la terraza 100 llaves" (Foto de SIEMA)

El conjunto palaciego consta de tres partes: palacio, casa de muñecas y pabellón de caballerizas, todo ello rodeado por una alta verja de hierro. Durante el s.XX se hicieron excavaciones en el jardín para poner en comunicación el pabellón de caballerizas con el palacio. Debajo del pabellón se encuentra la sala de exposiciones y el auditorio. En lo que fue el palacio se mantiene las partes más espectaculares para visitas turísticas, así como para celebración de algunos eventos. También se sitúan ahí las oficinas de la Casa de América y el restaurante (en los bajos).  Presenta una curiosa planta en ángulo, con un vestíbulo oval donde la escalera actúa como eje de la circulación en cada una de las plantas del palacio. Adolphe Ombrecht dirigió las obras de decoración interior del palacio entre 1880-1888. Los marqueses se mudaron a vivir aquí en 1884, todavía sin terminar la minuciosa y rica decoración, cuyas obras no se finalizarían hasta 1900. El marqués no tenía prisa,  ni tampoco le importó invertir grandes cantidades en la decoración del palacio, contratando a los mejores artistas del momento, como los más famosos pintores españoles de fines del s. XIX (Casto Plasencia, Francisco Pradilla, Alejandro Ferrant, Manuel Dominguez), broncistas, decoradores parisinos, marmolistas italianos, sedas y paneles traídos de China.

"Planta con las distintas dependencias del conjunto palaciego de Linares"

RECORRIDO INTERIOR

En la Planta Sótano, con las ventanas situadas a ras del suelo, se encontraban las cocinas, dependencias para todo el servicio y las oficinas para los empleados. Las 100 llaves ocupa estas dependencias. En la Planta Baja nada más entrar nos impresiona el zaguán ovalado, con ese suelo de maderas muy duras procedentes de América. A primera vista parecen piedras, las eligieron por la dureza para soportar el peso de carruajes. Luego viene la gran escalera imperial con una decoración que recuerda al Teatro de la Ópera de París, ya que las figuras de bronce del decorador Cruchet vinieron de la capital francesa. Es de mármol de Carrara, y la decoración escultórica corresponde al español Suñol, pero los decoradores que la montaron en 1882 venían de Francia e Italia.Las pinturas son de Manuel Dominguez y recuerdan al simbolismo, realizando 12 musas para las pechinas, como Talia, Caliope, Urania, Clío, Euterpe, etc...En la bóveda trabajó las estaciones. En los muros de la escalera, también usando imágenes femeninas, representan la Industria, la Ciencia, la Agricultura o las Bellas Artes.
"Arranque de la escalera imperial, con las figuras de bronce parisinas" (Guerra de la Vega en Palacios de Madrid)
"Escalera del Palacio, donde se aprecian las pinturas del muro oval y los elementos heráldicos del marquesado" (Guerra de la Vega en Palacios de Madrid)

También en esta planta podemos ver el despacho, la biblioteca (muy modificada actualmente con ordenadores, etc..Aquí colgaban los retratos de los marqueses que pintó Francisco Padilla en 1888 y Manuel Dominguez la decoró con imágenes relacionadas con el mundo cultural y literario), el fumoir, sala de billar, salón de música, comedor de diario(donde Sebastián Gessa pintó una balaustrada fingida con decoración de vegetación tropical y aves exóticas), office, baño y boudoir( Alejandro Ferrant lo decoró para Raimunda con el tema de la "Alegoría de la Poesía", utilizando para ello imágenes de la guerra de Troya y de los Viajes de Ulises)  y dormitorio del marqués ( con impresionantes mosaicos)

Recorriendo la Planta Noble encontramos el salón de baile con sus respectivas antesalas. Está situado justo encima del zaguán y sus balcones dan a la fachada principal. De exagerada decoración. Las pinturas en el techo fueron realizadas en Roma por Francisco Padilla en 1886 y representan "Las travesuras del amor". Las parejas de cariátides que sujetan el anillo de la bóveda son de estuco dorado y vinieron de París. Las lámparas de bronce se pensaron inicialmente para la iluminación de gas. Con la idea de ocultar los cuatro lunetos que servían de palcos en el proyecto original se pintaron escenas como "Niñas en el palco", "Mujeres con abanicos" "Mirando entre tapices" y "El trovador". Este último se podía retirar desde la galería alta para que ahí se colocaran los músicos. Por la otra cara Alejandro Ferrant pintó "El baño pompeyano". Merecen la pena las antesalas del salón de baile. Por ejemplo, en la primera trabajó el decorador francés Cruchet y colocó figuras de bronce de tamaño natural adornando la chimenea y un artesonado neogótico dorado en el techo para enmarcar el lienzo de la "Ninfa columpiándose" de Francisco Pradilla. También Pradilla pintó el techo de la segunda antesala con las "Ninfas y Cupido". Estos desnudos femeninos sensuales que provienen del simbolismo le encantaban al marqués y estaban muy de moda a fines del s.XIX.
"Baño pompeyano situado en la galería sur del piso segundo y, como se aprecia en la imagen, desmontable" (Guerra de la Vega en Palacios de Madrid)
"Vista general del Salón de Baile" (Foto Guerra de la Vega)

La otra gran sala de esta planta noble es el comedor de gala que mira al jardín y está decorado con pinturas de Alejandro Ferrant en 1888 con el tema del "Festín de los dioses" en el techo. Sobre las puertas escenas de Bacanal imitando bajorrelieves. Encima de la chimenea un bodegón y,sobre los muros, tapicerías francesas.El salón principal con las pinturas de Casto Plasencia que representan a "Psique conducida al Olimpo", el Boudoir estilo Luis XV de la marquesa  y dormitorio de invitados, salón de retratos. La capilla y sacristía. Desde la capilla se aprecia al fondo la puerta del salón del baile y el hueco de la escalera. En ella Alejandro Ferrant y Francisco Amérigo realizaron las grandes figuras de estilo bizantino que representan a 10 apóstoles. En los lunetos trabajan temas relacionados con los nombres de los marqueses, como el "Sueño de José" o "San Raimundo recibiendo a Alfonso VII". Es de un eclecticismo propio del s.XIX. Para el zócalo se utilizaron mosaicos realizados por artesanos italianos afincados en París. El suelo es de mármoles con diseños geométricos. Los mosaicos aparecen en muchas de las habitaciones de este palacio. En el salón chino se cubren las paredes con paneles de sedas pintadas y bordadas con paisajes exóticos. También se trajeron las puertas de maderas lacadas desde China. Los sofás y sillones presentan cabezas de dragones en su decoración para estar ambientados lo más posible con este mundo oriental tan de moda en la época de construcción del palacio. Este salón chino no tiene acceso desde el pasillo, ya que pertenecía a la privacidad del marqués, donde se relajaba con sus amigos íntimos.
"Capilla del Palacio"(Guerra de la Vega)
"Salón chino"( Guerra de la Vega)

La segunda planta es la última. Alberga las galerías pompeyanas, los invernaderos (que están a ambos lados de la escalera principal y comunican las galerías norte y sur), un comedor, pequeñas habitaciones para el servicio, el coro de la capilla, así como un dormitorio, baño y boudoir para invitados. En el propio palacio organizan visitas guiadas de 40min después de proyectarte un pequeño video introductorio. Nos parece poco tiempo para explicar la historia, leyendas y lo que supone este edificio en la evolución de Madrid, así como en el arte. La verdad es que se queda corta la explicación de tantos detalles como contienen sus dependencias. Tampoco explican el exterior( fachada o casa de muñecas, etc,  ni los jardines). Por ello, para saber más, os animo a acudir con SIEMA a los recorridos por estos palacios del Paseo de Recoletos que haremos durante el mes de octubre. Más información en www.siema. es o facebook Proyecto Siema. 

Maribel Piqueras



jueves, 24 de julio de 2014

Casa de las 7 chimeneas en la Plaza del Rey de Madrid

Esta Casa de las 7 chimeneas es una de las más enigmáticas construcciones de Madrid y ha dado lugar a numerosas leyendas. Encontramos muchos aspectos curiosos alrededor de la misma, como el no tener escudo de propietario (puede que éste desapareciera con las sucesivas reformas) o el estar situada tan lejos del centro de la villa en la época de su edificación. También llama la atención el número exagerado de chimeneas para el tamaño de la casa y la especie de maleficio que se cierne sobre todos sus habitantes. Las primeras noticias sobre esta casa tienen relación con un montero de Carlos V que, parece ser, la mandó construir para una hija suya, Elena, que algunos dicen fué amante de Felipe de joven. Felipe II organizó su boda con un capitán del ejército, llamado Zapata, que moriría pronto durante las campañas de Flandes. La joven viuda quedaría muy sola y desconsolada, dejando de comer y descuidando su aspecto. Elena falleció, aunque su cuerpo nunca salió de la casa para ser enterrado, ni se celebraron funerales por ella. Los sirvientes comenzaron a correr el rumor de que había sido asesinada, la justicia decidió interrogar al padre, que se declaró inocente (aunque al poco tiempo se ahorcó en una viga de la casa). Ahí empiezan las historias trágicas protagonizadas por sus inquilinos, aunque haya mucho de leyenda y poco de historia verdaderamente documentada. Con el correr de los años, algunos campesinos que regresaban a sus casas al anochecer, pues recordemos que esta casa estaba situada muy en las afueras del Madrid de entonces, dijeron haber visto una figura espectral femenina de cabellos largos, ataviada con un vestido blanco de seda y una antorcha. Se la distinguía golpeándose el pecho y dirigiendo su mano hacia donde estaba ubicado el Alcázar de los Austrias. Esta especie de fantasma fue visto por numerosos testigos.
"Dibujo de la Casa de las 7 chimeneas con la reforma del sXVIII" (de Masquemagia)

Sobre esa primera casa el arquitecto Antonio Sillero realizó una construcción entre 1574-77 para Juan Ledesma, que era secretario de Antonio Pérez. Sillero estaba familiarizado con el estilo de Juan de Herrera que tanto gustaba a Felipe II y realizó importantes obras en Madrid como, por ejemplo, la Casa de la Panadería . La casa tenía una estructura rectangular y tres alturas con sótanos. El zócalo era de granito y los muros de ladrillo y mampostería. Para los muros utilizó restos de silex extraídos de la muralla medieval. Las ventanas del primer piso eran más pequeñas y tenían alrededor decoración realizada con el mismo ladrillo. Las del segundo piso, llevaban rejas y decoración también de ladrillo, pero más elaborada. El último piso lo constituían balconcillos en volandas decorados con bonita reja de hierro y decoración geométrica de ladrillo en los bordes. Estaba cubierta por teja. Toda esta estructura y exterior se ha mantenido hasta hoy.
"Vista de la Casa de las 7 chimeneas" (SIEMA)
"Detalle con reutilización de materiales de la antigua muralla" (SIEMA)

La casa la adquirió en 1583 el comerciante genovés Baltasar Cataneo que encargaría la construcción de las 7 chimeneas que la han hecho famosa. En 1590 vuelve a pasar a otros propietarios, como Baltasar de Rivera, luego a la familia de los Colmenares y los condes de Polentinos, a quienes perteneció la casa hasta el s.XIX. Durante los s XVI, XVII y XVIII la villa de Madrid la usó como residencia oficial o para embajadores. En el s.XVII está documentado que se alojaron ahí tanto el Duque de Buckinnghan como el príncipe Carlos, futuro Carlos I de GB. Estos ilustres invitados habían llegado a la corte de Madrid para cerrar un trato de matrimonio de la hermana de Felipe IV, María, con el príncipe Carlos y que al final no llegó a realizarse. Incluso Velázquez pintó un retrato al príncipe Carlos en esa ocasión. El escritor Pérez Reverte en su novela "Capitán Alatriste" se hace eco de este hecho histórico. Carlos I de GB, siguiendo con el maleficio de la casa, terminó sus días ejecutado en GB por revolucionarios. De su muerte se aprovecharía, entre otros, el rey Felipe IV, adquiriendo grandes obras de arte en las subasta pública de las colecciones del rey inglés.
"Sir George Villiers (Duque de Buckinnghan)  como Venus y Adonis" (Van Dyck)
"Carlos I de GB" (Van Dyck, 1636-40)

Durante el s.XVIII se amplió la casa con esa forma de L que ahora divisamos desde el exterior. Se cerro con muros y se hizo una entrada monumental lateral en estilo clásico.En esa centuria habita la casa el Marqués de Esquilache, ministro del rey Carlos III. En 1766 este político emprendió una serie de reformas para mejorar la vida en la capital del reino, como alumbrado, obras de saneamiento o conducción de aguas. Pero los madrileños no le reconocerán nunca esos méritos, sino que pasó a la historia por la revuelta popular que se organizó cuando quiso recortar los sombreros de ala ancha y las capas buscando una mayor seguridad en las calles y evitar que hombres embozados cometieran delitos ocultando su identidad y también armas entre tanto ropaje. Se tomó como una medida extranjera contra la tradición madrileña y hubo hordas de ciudadanos que entraron en la casa de las 7 chimeneas y la saquearon, obligando a dimitir al ministro con lo que se conoce como el Motín de Esquilache.
"Retrato del Marqués de Esquilache" (Giuseppe Bonito, sXVIII)
En el s XIX el Banco de Castilla compró la casa y la reformó por completo. Sigue sin tener propietario particular desde Elena, sino siempre vinculada al Estado, la Banca o algún organismo oficial. Durante las obras llevadas a cabo por el Banco se levantó el suelo del sótano para instalación de tuberías. ¡ Cuál sería la sorpresa de los obreros al encontrarse un esqueleto de mujer joven junto a monedas de oro del sXVI ! (suponemos que pertenecía a esa infeliz Elena, la cual nunca llegó a salir de la casa). También fué la sede del Banco de Urquijo en los años 80 y algunos todavía tenemos presentes el vil asesinato de los Marqueses de Urquijo, que permanece aún hoy sin resolver y rodeado de misterio, y  que no hace más que afirmar el destino trágico de los inquilinos o propietarios de dicha vivienda. Actualemente es la bonita sede del Ministerio de Cultura
"Fachada de la Casa de las 7 chimeneas y torre lateral de la ampliación con entrada principal"(SIEMA)
"Vista desde el otro lado de la torre"(SIEMA)

Al lado del cuerpo rectangular inicial con las 7 chimeneas y la gran cornisa de ladrillo, donde destaca la sobriedad Austria, hoy en día vemos colocadas unas columnas clásicas a modo de ornamentación. Destaca el gran torreón de la ampliación, con su galería clásica en la ladrillo en la parte superior, la balconada con decoración renacentista en piedra y el gran arco de entrada, de corte clásico, de medio punto con sillares almohadillados.
"Cartela de la Plaza del Rey en una esquina de la misma" (SIEMA)
La Casa de las 7 chimeneas domina la bonita y reformada Plaza del Rey. Con ese nombre se conoce a esta Plaza, pero  no antes de 1800, que se llamaba "Plaza del Almirante". En 1808 quisieron rendir honores al nuevo rey, Fernando VII y cambiaron al odiado almirante Godoy por el futuro rey. Es a partir de entonces cuando se la conoce con ese nombre. Por tanto, el azulejo con el rostro de Felipe II no sería el adecuado históricamente, ya que el nombre viene por Fernando VII. Las fachadas de los edificios que dan a la misma han sido remodeladas. Mantienen los zócalos de granito, pero el ladrillo de los muros se ha recubierto de estuco y pintado, lo mismo que las molduras de estuco de ventanales y balcones, lo que le proporciona mucha elegancia. Es una plaza pequeña, pero llena de encanto. Situada a un paso de las bulliciosas calles Barquillo y Alcalá. En el centro presenta una moderna fuente y, en uno de sus lados, la escultura en bronce sobre pedestal, del Teniente Ruíz. Héroe de la libertad, muerto en el asalto al cuartel de Monteleón (Plaza actual del 2 de Mayo) durante la guerra de la Independencia.

"Centro de la Plaza del Rey con la fuente" (SIEMA)
"Escultura del Teniente Ruíz" (SIEMA)
Recomiendo hacer un alto en el camino en el Sifón, situado en la esquina de la plaza. Una bodega con encanto, cuyo interior recuerda a las tiendas de ultramarinos de los años 60. Además de cervezas caseras y estupendos vinos, nos proporcionan bebidas con ese toque del característico sifón de toda la vida. Se puede comer y tapear a buen precio. Tiene estupendas conservas, tablas de quesos madrileños, minikebas y productos gourmets. Nosotros ya hemos tenido nuestro momento de descanso con las visitas de SIEMA ahí. Si quieres tener más información sobre esos programas con posibilidad de inscripción individual echa un ojo a nuestra web www.siema.es después del verano. También puedes seguirnos en facebook como Proyecto Siema. Ahora me despido con unas imágenes de El Sifón.

Maribel Piqueras