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lunes, 16 de septiembre de 2019

Puente de Toledo

Hoy me gustaría invitaros a conocer uno de mis puentes preferidos de Madrid: el Puente de Toledo. Por su magnificencia, su armonía, su elegancia y su decoración, merece que le dedique unas líneas. Desde el s XV la población de Madrid construyó sencillos puentes para poder atravesar el río Manzanares en ese punto. Como no eran lo suficientemente estables el rey Felipe IV encargó a Gómez de Mora un proyecto que fué realizado por José de Villarreal y destruído por una crecida del río. Volvieron a reconstruirlo en 1677 y sucesivamente, como en 1682 (en este último intervinieron otros arquitectos, como José del Olmo o Ardemáns). La ciudad requería de uno lo suficientemente ancho y estable, que solucionara el paso en ese punto. Así que el Marqués de Vadillo, alcalde de Madrid, le encargó el puente que hoy conocemos al arquitecto Pedro de Ribera. Como se señala en este plano, conservado en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, la obra se inició en 1718 y se concluyó en 1722. Aunque realmente todos los trabajos complementarios sobre el mismo se alargarían hasta 1732.

Dibujo de Hermenegildo Victor Ugarte sobre el puente de Toledo, con explicaciones
adicionales, en el museo de la RABASF, sección arquitectura (Foto SIEMA Matritensis)

Vista general del puente a su paso sobre el río Manzanares
(SIEMA Matritensis)

Pedro de Ribera estaba muy atareado en esas fechas, construyendo grandes proyectos urbanísticos  para el ayuntamiento de Madrid que la darían mucha fama, como el Paseo de Virgen del Puerto con su ermita. El puente destaca por su belleza y robustez: construido todo él en piedra, utilizando sillares regulares y piedra caliza para los adornos. Consta de 9 arcos de medio punto que se sostienen sobre sólidos muros, como si torres de muralla se tratara. En alguna vista lateral nos recuerda a la muralla de Ávila. Además los arcos presentan también gárgolas, que es otro guiño a las fortalezas o construcciones medievales. Esos contrafuertes centrales con exterior circular se rematan con balconcitos en su parte superior. En la parte central, la que pasa sobre el propio río, hay fuertes tajamares hacia el exterior para que pudieran resistir la fuerza del agua.

Uno de los arcos rematado por una gárgola en su parte superior
(SIEMA Matritensis)

Parece la muralla de Ávila (SIEMA Matritensis)

Otra vista lateral de esas torres, ahora en un día menos
nublado (SIEMA Matritensis)

Ribera también diseñó el descenso en dos amplias rampas por los laterales para comunicar con la ciudad. Así como decoración escultórica en el petril, muros de las rampas y en la parte central del puente: con dos baldaquinos donde están representados San Isidro, patrón de Madrid, y su mujer, Sta. María de la Cabeza. José Villabride y Ron esculpió en piedra caliza esas esculturas que se colocarían más tarde. Debido a su deterioro, el ayuntamiento trasladó las originales a un museo, el de San Isidro o los Orígenes de Madrid, donde se exponen en el patio. Las que vemos hoy en el puente son copia de esas primeras. También en los extremos diseñó Ribera cuatro fuentes, de las que hoy se conservan dos.

Balcón central con los baldaquinos barrocos y copia de las esculturas
originales (SIEMA Matritensis)

Comienzo de las rampas del puente con su decoración original
(SIEMA Matritensis)

Remate barroco al inicio de la rampa del Puente de
Toledo (SIEMA Matritensis)

Una de las fuentes originales de Ribera en pleno funcionamiento
(Foto Pituca, para SIEMA Matritensis)

Esculturas originales que se encontraban en el interior de los baldaquinos del puente de Toledo 
y hoy se encuentran expuestas en el patio del Museo de San Isidro (SIEMA Matritensis)

A principios del s. XX se pueden encontrar fotos antiguas donde se aprecian las huertas que rodeaban al puente de Toledo. También en la prensa de la época aparece un terrible accidente que sucedió en 1952, cuando uno de los tranvías que lo atravesaba se quedó sin frenos y se precipitó unos 8 ms desde el petril, con el resultado de 15 muertos. Esta vía sufría mucho tráfico y es entonces cuando se piensa en aligerarlo de circulación. También se declaró monumento artístico en 1956. Con la obra de Madrid Río del 2007 se disfruta más del Puente de Toledo, totalmente peatonal, con un ancho de 9.5 ms, que comunica la Glorieta de Pirámides con la de Marqués de Vadillo al Oeste de la ciudad. 

Antes de terminar con otras bonitas fotos, comentar que estamos encantados de que utilicéis tanto el texto como las fotos de este blog, pero os pedimos que siempre indiquéis la procedencia. En octubre empezaremos las visitas culturales libres, es decir abiertas a la inscripción individual, de SIEMA Matritensis. Aunque la mayoría de las que hacemos son para empresas o grupos privados (y éstas no se publican), siempre metemos dos o tres libres, que son las que publicamos en las redes. Podéis seguirnos en agenda de la web www.siema.es , Twitter @siemamadencanto, Facebook Siema Matritensis o Instagram reciente: siemamadencanto. Para cualquier duda o información podéis contactar a través de comentarios en el blog o por el correo info@siema.es .

Maribel Piqueras
Foto antigua, de principios s XX, donde aparecen las huertas alrededor del 
puente de Toledo (Caminando por Madrid)

Camino de tierra para pasear por Madrid río junto a los laterales del puente
(SIEMA Matritensis)

Otra vista del puente (SIEMA Matritensis)

La autora con uno de los grupos que ha hecho este recorrido
(SIEMA Matritensis)

lunes, 12 de agosto de 2019

Último tramo de la Gran Vía: de Callao a Plaza de España

Hoy haremos un poco más visible este último tramo de la Gran Vía, que es el más desconocido. En 1928 ya se había llegado a la Plaza de Callao en el avance de las obras de edificación de esta arteria de Madrid. Ya comentamos hace poco sobre el edificio de la Adriática, una de cuyas fachadas da a la Plaza de Callao. En las fotografías antiguas se percibe cómo el tramo que va hacía la Plaza de España estaba sin construir en 1929. Pero en la propia Plaza de Callao, se mantuvieron algunos de los edificios antiguos existentes hacía la parte más histórica de Madrid: como el palacete utilizado por la librería La Central o el edificio de viviendas del Marqués de Cubas. Frente a este último, el innovador Cine Callao, donde el arquitecto Gutierrez Soto combinó el estilo racionalista con el art decó (1927).

Plaza del Callao en 1929 (Momentos del Pasado)

Vista lateral del Cine Callao (Foto SIEMA Matritensis)

El Palacio de la Prensa, en el nº 46 de la Gran Vía, y el Edificio Carrión marcan los límites a partir de los cuales se inicia el descenso, hacía la Plaza de España de este último tramo de la Gran Vía. El llamado Palacio de la Prensa (Pedro Muguruza, 1928) fue el primer edificio de ladrillo visto edificado en la Gran Vía y el más alto después del edificio Metrópolis y antes de que se terminara el de Telefónica. La asociación de la prensa estableció en él su sede. Además ampliaba ofreciendo otra serie de servicios, como cine, restaurantes, teatro y oficinas de alquiler. Muguruza recurrió al contraste del rojo del ladrillo con la piedra blanca, la alternancia de muros lisos y arcos con elementos clásicos. El edificio Carrión y el cine Capitol los diseñó el arquitecto Luís Martínez Feduchi y se edificaron entre 1931-33. Es más conocido por su promotor, Carrión. Constituían un diseño a la última con buenos materiales. Estaba inspirado en la Mosse House de Berlín. El conjunto estaba formado por un bar, hotel, cine y terrazas. Por su altura se utilizó también como observatorio durante la Guerra Cívil. En su torre se colocó el primer anuncio luminoso de Madrid.

Vista general del último tramo, donde se puede ver a la derecha parte del 
Palacio de la Prensa (SIEMA Matritensis)

Palacio de la Prensa con su torre, donde alterna esas galerías con columnas y, arriba, el remate de arcos que recuerda al plateresco (SIEMA Matritensis)

Palacio de la Prensa: detalle del lateral (SIEMA Matritensis)

Placa conmemorativa en la entrada al edificio Carrión (SIEMA Matritensis)

Este último tramo en que ahora nos adentramos después del Palacio de la Prensa fue el más lento en trazar y edificar. Se tuvo que diseñar una calle enteramente nueva, que rompía callejuelas Austrias y también destruyó monumentos como el Mercado de los Monstenses o las iglesias del Sagrado Corazón y San Francisco. Además, pilló la Guerra Civil y la posguerra, con lo cual, añadió más lentitud a las obras. A lo que se sumó el utilizar materiales más baratos y pobres para construir. También supuso un cambio de estilo, abandonando la elegancia, barroquismo o cuidado de los detalles escultóricos de los dos primeros tramos, para ir hacia un estilo más sobrio y racionalista. No podemos olvidar tampoco que en este último tramo se buscan otros usos más lúdicos (cines, teatros, cafés), junto a hoteles y sedes de bancos o aseguradoras. En el nº 43, el arquitecto Gutierrez Soto, el mismo del Cine Callao o del Bar Chicote, realizó el Hotel y cine Rex (1943). Con muros de ladrillo y hornacinas con jarrones y medallones en la parte superior, además de un bonito juego de terrazas de hierro.
Remates de Gran Vía 43, por Gutierrez Soto (SIEMA Matritensis)

Choca el edificio junto al Palacio de la Prensa, en los números pares, realizado a base de cubos, en el 2006, por Rafael de Hoz. Un poco más adelante, en el nº 50, el Hotel Lauria, edificado en 1929, lo que se nota en su decoración exterior y remates, aunque se nos muestra más simplificado con respecto al original, ya que han quitado las esculturas de la parte superior y muchos de los remates. A su lado un edificio de 1931, en Gran Vía 52, que eran unas viviendas para Fernando María Vidales, con un toque art decó y algo neo-egipcio en sus pirámides de la fachada. El maravilloso Cine Rialto , de Gran Vía 54, se mantiene hoy en día ofreciendo grandes espectáculos. De 1930, llama la atención el interior decorado con todo tipo de lujo, con vidrieras de la casa Maumejan, inspirado en la decoración de los cines Paramount y Roxy de Nueva York. Al exterior las curiosas torres clásicas cubiertas de piñas orientalistas. En su construcción intervinieron varios arquitectos (José Aragón Pradera, José Mª Mendoza Ussía e Ignacio Aldama).

Cubos para oficinas por Rafael de Hoz (SIEMA Matritensis)

Contraste entre los dos edificios ( SIEMA Matritensis)

Detalle de la parte superior de este edificio de los años 30 (SIEMA Matritensis)

Viviendas de Gran Vía 52 (SIEMA Matritensis)

Edificio de los cines Rialto, de 1930 ( SIEMA Matritensis)

Hacía el final de la acera de los pares llama la atención el Banco Hispano de Edificación, en Gran Vía 60, edificio de Órtiz de Villajos de 1930, al que Victorio Macho añadió la escultura que lo remata, caracterizada por un hombre,de estilo clásico, que sostiene una casa.  En el 68 el edificio de la Unión y el Fénix, de José María Díaz Plaja, construido en 1948. Sobre su cúpula añadieron en 1955 la escultura del remate. También Díaz Plaja diseñó el vecino Hotel Astoria en 1945. 

Vista general del Banco Hispano de Edificación (SIEMA Matritensis)

Detalle de la escultura de Macho (SIEMA Matritensis)

Cúpula de la Unión y el Fénix (SIEMA Matritensis)

Por esta acera de los pares se llegaría hasta el Edificio España, recientemente habilitado como Hotel España Río y que tiene una terraza con pasarela transparente que da vértigo. En los impares terminaríamos con el edificio del Banco Vitalicio, en Gran Vía 73, ahora en obras, lo que me ha impedido sacarle fotografías, excepto a la pequeña fachada que da a la calle Leganitos. Este bonito edificio se hizo por encargo de Alfonso Peña Boeuf, que fue el primer ministro de obras públicas tras la Guerra Civil. Lo diseñó el arquitecto Fernando de Escondrillas, buscando un estilo solemne y elegante con la decoración de estuco de la fachada. En la misma acera de los impares, y antes de llegar al Vitalicio, encontramos el negocio con encanto que he localizado en este tramo: se trata de la Tienda de Salvador Bachiller, con terraza interior. Para más información es Gran Vía 65 (gastrobaressb.com). Está dotada de una terraza invernadero en su parte baja, que la hace de lo más agradable para descansar después de un recorrido. Cuando realizamos este tramo con las visitas de SIEMA Matritensis, siempre nos tomamos algo fresquito, como relax, en sus espacios decorados con plantas y mobiliario de terraza muy alegre y elegante. Sus zumos naturales son de lo mejor! Me despido con las siguientes fotografías para que os hagáis una idea:

Maribel Piqueras 
Edificio España renovado (SIEMA Matritensis)

Detalle de un lateral del Banco Vitalicio por la calle Leganitos
(SIEMA Matritensis)

Fachada de la tienda de Salvador Bachiller, ideal para complementos y tomar algo 
en su invernadero (SIEMA Matritensis)

Detalle de este jardín interior de Salvador Bachiller (SIEMA Matritensis)

Jardín invernadero de Bachiller (SIEMA Matritensis)


martes, 30 de julio de 2019

La Fuente de Cibeles como símbolo de Madrid

La Fuente de la Cibeles es un auténtico símbolo de Madrid, para algunos incluso más que el oso y el madroño. Pero es más moderna en el tiempo que el famoso escudo de la capital. Se la debemos a la reforma ilustrada del antiguo Prado de los Jerónimos, cuyas gestiones inició el Conde de Aranda en 1766. El proyecto definitivo fue el realizado por el ingeniero Hermosilla, para acondicionar los terrenos (nivelándolos, organizando las conducciones de agua, etc) y el arquitecto académico Ventura Rodríguez. Ventura Rodriguez, una vez fallecido Sacchetti, pasó a tener el mismo sueldo y funciones que su antecesor: ahora desempeñaba el cargo de Arquitecto Mayor de Obras y Fontanero Mayor del Ayuntamiento de Madrid. De este arquitecto son los diseños de las fuentes importantes del Paseo del Prado. 
Planta del nuevo Paseo del Prado y sus inmediaciones, por Ventura Rodriguez, 1767 (RABASF)

Proyecto Fuente de Cibeles por Ventura Rodriguez, 1777, en 
Museo de Historia de Madrid (Foto SIEMA Matritensis)

Acondicionar esa planta de hipódromo con terminaciones semicirculares llevó mucho tiempo. Así que, aunque los proyectos de las fuentes sean de 1777 no se terminarían hasta 1782. En ese año ya estaba colocada cerca del Palacio de Buena Vista y miraba en dirección  a su compañero Neptuno, situado en el extremo de la planta de forma de hipódromo (la situación de las dos fuentes son los puntos verdes que aparecen en el primer plano de arriba). Como buen profesor de la Real Academia de Bellas Artes y buen pedagogo, Ventura Rodríguez dejaba escrito, junto al dibujo, todo tipo de explicaciones. Los escultores que la realizaron fueron Francisco Gutierrez (diosa y carro) y Robert Mitchel (leones). Es el más grande conjunto escultórico para este Paseo del Prado y está realizado en mármol y piedra blanca. Vemos en el dibujo original a la Diosa Cibeles sobre el carro tirado por dos leones y situado sobre una especie de montículo. La Diosa Cibeles representa a la Agricultura y la fertilidad. Lo que muchos madrileños no saben es que los dos leones son figuras mitológicas también: simbolizan a Hipómenes y Atalanta, la gran cazadora del grupo de Diana. Hipómenes se enamoró de ella y conseguido su correspondencia gracias a la intervención de Afrodita. Pero los amantes infringieron las reglas uniéndose en el templo de la diosa Cibeles. Consiguieron así que Zeus se enfureciera y los convirtiera en leones para llevar eternamente el carro de Cibeles sin poder mirarse entre ellos nunca. Por eso cada león mira hacia el lado opuesto. 

"Vista de la fuente de Cibeles y el palacio de Buena Vista", de José Mª Avrial, en 
el Museo de Historia de Madrid (SIEMA Matritensis)

"Retrato de Roberto Mitchel" por Jean Ranc, Museo de la RABASF
(SIEMA Matritensis)

Aunque la fuente ya estaba colocada en su sitio en 1782 no empezaría a funcionar hasta una década después. Justo tras instalar Juan de Villanueva en 1791 dos surtidores a los lados, con figuras que representaban a un oso y a un dragón. De los caños del oso llenaban sus barriles los aguadores y el otro surtidor era para uso público. Siguieron los cambios sobre la Cibeles. En 1862 se quitaron esos surtidores laterales (que hoy podemos contemplar en el Museo de San Isidro). Poco después, en 1895, el Ayuntamiento cambió la disposición de la fuente, situándola en el centro de la plaza y mirando hacia Madrid, no hacia Neptuno. Se añadieron entonces los dos niños o amorcillos en la parte trasera. Uno, el de Miguel Ángel Tries vierte agua en un ánfora y el realizado por Antonio Parera sostiene una caracola.

Especie de dragón surtidor de agua que estuvo colocado en el lateral de la 
Cibeles y hoy se encuentra en el Museo de S.Isidro o de los orígenes de Madrid
(Foto SIEMA Matritensis)

Leones asomando entre las aguas y, al fondo, el Palacio de Cibeles
(SIEMA Matritensis)

A qué no sabíais que al principio estaba permitido a las dos aficiones de equipos madrileños de futbol utilizar esta fuente para sus festejos. Pero, para evitar enfrentamientos, desde 1991, sólo se autoriza a los seguidores del Real Madrid. Es tan importante esta fuente que incluso se han hecho réplicas en otras ciudades como Oaxaca o Pekín. Sólo me queda poder acercarme y disfrutar cerca de ella, lo cual es difícil al estar en medio de una plaza con mucho tráfico. Espero que desde este blog la disfrutéis un poco más. Como siempre podéis seguirnos en twitter @siemamadencanto, facebook Siema Matritensis , Instagram ( uenta recién creada siemamadencanto) y cualquier duda comentar aquí o info@siema.es. Recordar que hasta después del verano no hacemos visitas guiadas salvo los grupos privados que lo han solicitado. 

Maribel Piqueras
La Cibeles un poquito más cerca (SIEMA Matritensis)

"Retrato de Ventura Rodriguez", por Zacarias González Velázquez. El arquitecto sostiene los 
planos del peristilo que proyectó para el Paseo del Prado y, que no se llegó a ejecutar. Museo de RABASF (Foto SIEMA Matritensis)

sábado, 20 de julio de 2019

Gran Vía: La Adriática y Casa Matesanz

Seguimos enamorados de la Gran Vía y hoy queremos descubriros la Casa Matesanz y el edificio de la Adriática. Casa Matesanz se localiza en el nº 27 y es uno de los edificios más desconocidos diseñados por el gran Antonio Palacios. Pasado lo que era la Red de San Luís y el metro Gran Vía que dejamos en el post anterior, iniciamos un tramo de construcciones donde lo lúdico y lo comercial va a primar. El edificio asoma como un barco en la Gran Vía, con fachadas también a las calles Tres Cruces y Salud. Se lo encargaron a Antonio Palacios en 1919 y quedó inaugurado en 1923. Tiene la importancia de ser el primer edificio construido en Madrid al estilo de los modernos centros comerciales de principios s XX. Pensado para establecer tiendas, oficinas y despachos. Sigue un esquema de distribución similar a otro edificio de Palacios, como es el de Mayor 4.

Casa Matesanz, donde se aprecia el arranque de los pisos superiores, con esos miradores de hierro y cristal separados por pilastras gigantes, bajo la galería de arcos (Foto SIEMA Matritensis)

Solemne entrada principal, con líneas arquitrabadas entre grandes columnas típicas de Palacios, con remate con hueco rectangular y escudos. La obra modernista de la forja es una maravilla 
(SIEMA Matritensis)

Si al exterior llama la atención la alternancia de huecos, con su característico ritmo entre arcos rebajados, las modernas volutas donde arranca el piso superior, las cristaleras, las torres decorativas o la elegante cornisa que remata con pequeñas ventanas. No es menos llamativo lo que descubrimos en el interior del mismo. Nos encontramos una sencilla planta en torno a un patio central cubierto realizado en estructura metálica. Los curiosos ascensores son exentos y aparecen sobre el hueco del patio. En los laterales tienen adornos modernistas realizados en bronce. Muy llamativa la escalera, al fondo, inscrita en un espacio circular y que lleva decoración de cerámica entre tramo y tramo de escalón. 
Escalera inscrita en un espacio circular y que se nos despliega en curva como si se 
tratara de un vestido (SIEMA Matritensis)

En esta se ve mejor la inserción de la escalera 
(SIEMA Matritensis)

Detalle de la decoración en cerámica modernista de la escalera
(SIEMA Matritensis)

Ascensor de la Casa Matesanz, que va exento (SIEMA Matritensis)

Si en esa Casa Matesanz vemos a Palacios en estado puro con sus inspiraciones vanguardistas y modernistas, en el edificio de  la Adriática los estilos que inspiraron a Sainz de los Terreros son otros: el mundo barroco, renacentista y los edificios de Nueva York en los zócalos y partes bajas. Este Edificio de Seguros Adriática, se localiza ya junto a la Plaza de Callao, a donde da una de las fachadas, en Gran Vía 39. Diseñada por Sainz de los Terreros, es algo posterior a Matesanz, puesto que es de 1928. Al nivel de la calle nos llama la atención la sobriedad de sus zócalos de granito y mármol que recuerdan a los edificios de Nueva York de los años 20.

Solemne entrada al edificio de la Adriática, con líneas rectas, gran puerta de hierro y, sobre ella el león alado. Todo muy neoyorkino (SIEMA Matritensis)

Fachada que da a Callao (SIEMA Matritensis)

Templete con columnas en la parte superior y el reloj sujeto por esculturas que representan
la noche y el día (SIEMA Matritensis)

Después, recorriendo los diferentes pisos, notamos la inspiración renacentista en las balaustradas de piedra, en las esculturas, en el templete circular de esquina, a cuyos pies se sitúa un reloj entre las esculturas del día y de la noche, tomadas de las que Miguel Ángel había realizado para los Médicis (obra del escultor Ángel García Díaz). La mayoría de las notas decorativas son clásicas, pero hay ciertos elementos barrocos en algunos frontones de los balcones de la planta principal.  En el hall destacan las vidrieras de la casa Maumejan y el ascensor original. En las plantas principales todavía hay elementos decorativos originales de lujo. Como siempre, os animamos a recorrer la Gran Vía dirigiendo los ojos al cielo (con cuidado de no tropezar), porque los remates de los edificios son espectacularmente bellos. Recordamos también que, durante los meses de verano, SIEMA Matritensis sólo realiza visitas culturales de los grupos privados que lo soliciten. Pero los programas libres, esos que aparecen en agenda cada mes en la web www.siema.es o, sobre todo, en los mails que mandamos a nuestra base de datos volverán más  tarde. Podéis seguirnos  en facebook SIEMA  Matritensis o twiter @siemamadencanto. También comentar que podéis utilizar cualquier fotografía y texto del blog, pero siempre indicando su procedencia.

Hoy, como negocio interesante en Madrid os enlazo a https://www.tablondeanuncios.com/segunda-mano/madrid/, donde podéis encontrar todo lo que busquéis de empleo, ocio, servicios, etc en Madrid.  Con las siguientes imágenes del interior de la Adriática me despido.

Maribel Piqueras
Hall original de la Adriática, con sus curvaturas, ascensor. Con los suelos, zócalos y pilares de mármol, rejería modernista, etc (SIEMA Matritensis)

Placa que indica la inauguración y el arquitecto (SIEMA Matritensis)

Detalle de la vidriera de la casa Maumejan (SIEMA Matritensis)