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martes, 21 de mayo de 2019

Real Academia de Bellas Artes de San Fernando

Me gustaría con esta entrada ensalzar el trabajo de los profesores y buenas colecciones que hay en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid. Situada en la calle Alcalá nº 13. La creación de esta R.Academia responde al modelo Borbón de las que ya habían sido creadas en Francia. Frente a los gremios y diferentes escuelas, ahora es el Estado el que dicta las normas a seguir por las diversas ramas de las Bellas Artes. Durante el reinado de Felipe V se originaron varios proyectos, pero no se llevarían finalmente a cabo. El más importante de los cuales fue la junta preparatoria originada en el camarín de artistas en torno al escultor Oliveri, mientras se trabajaba en el nuevo Palacio Real. Éste si sería un claro antecedente ya en 1744. Pero no será hasta el reinado de Fernando VI cuando se inaugure en la Casa de la Panaderia en 1752. En esta sede permanecería hasta 1773, año en el que Carlos III la trasladó al antiguo Palacio Goyeneche de la calle Alcalá.

Casa de la Panaderia, sede de la R.Academia de Bellas Artes, entre 1752
y 1773 (Foto SIEMA Matritensis)

Fernando VI, por Van Loo. Museo de la RABASF
(Foto SIEMA Matritensis)

El magnífico edificio, de gusto barroco y espacios imponentes, realizado por Churriguera en 1724 para los Goyeneche, se tuvo que adaptar al nuevo estilo neoclásico del momento. Reforma que se le encargó al arquitecto y académico Diego de Villanueva, quien fallecería en 1774. Así que terminaría su proyecto de reforma del edificio Mateo Guell. En un primer momento este edificio albergó también el Gabinete de Historia Natural, junto a las "Tres nobles artes" (arquitectura, escultura y pintura). De ahí la inscripción latina de la fachada: CAROLUS III REX NATURAM ET ARTE SUB UNO TECTO IN PUBLICAM UTILITATEM CONSOCIAVIT (El rey Carlos III unió bajo un mismo techo a la naturaleza y al arte en pública utilidad). La música se incorporó más tarde, en 1873. En este lugar se mantuvo la enseñanza de las disciplinas artísticas hasta mediados del s. XX, en que pasaron los estudios de Bellas Artes a la universidad.

Proyecto de Diego de Villanueva, donde se ve a la izquierda la fachada churrigueresca y, 
a la derecha, su adaptación al gusto neoclásico. Museo RABASF (Foto SIEMA Matritensis)

Bóvedas de crucería sobre dobles pilares que permanecen del Palacio barroco de 
Goyeneche. Además de servir de soporte, genera un juego de cubiertas y luces muy 
dinámico (Foto SIEMA Matritensis)

Descanso en las escaleras de entreplanta
(Foto SIEMA Matritensis)

Proyecto de Diego Villanueva, donde se percibe la profundidad del edificio, sus diversos patios 
y recorrido un poco laberíntico. Museo RABASF (Foto SIEMA Matritensis)

Terraza al final de la escalera al último piso (Foto SIEMA Matritensis)

Arquerías clásicas y escalera de subida a la primera planta
(Foto SIEMA Matritensis)

Fernando Chueca Goitia remodeló el edificio en 1972, creando el gran salón de actos al cubrir uno de los patios. Los relieves y decoración escultórica de ese salón de actos son una maravilla. En él tienen lugar numerosos actos, no sólo académicos, sino conciertos y conferencias abiertas al público general.  La RABASF dispone de un importante museo inaugurado en 1986, con más de 1400 pinturas, 600 esculturas, 1500 dibujos y también una colección de artes decorativas. Ha pasado por un par de reformas más para modernizarlo y adaptarlo a las nuevas corrientes museísticas.

Vista general del salón de actos (Foto SIEMA Matritensis)

Órgano en el salón de actos (Foto SIEMA Matritensis)

Ahora me gustaría introduciros en sus colección permanente, que le convierte en uno de los museos claves de Madrid, aunque no sea tan conocido. En la Planta 1 encontraríamos:
- las Salas 2 y 3 que nos presentan la época histórica de la creación de la Real Academia de Bellas Artes y a sus protagonistas (obras de Ranc, Mengs, Van Loo y Antonio Joli)
- La Sala 6 nos lleva a contemplar obras de Zurbarán o Pedro de Mena. La 8 ocupa el lugar de la antigua capilla, donde se expone un interesante Crucifijo de Pompeo Leoni, procedente del convento de los Mínimos de la Victoria. En la Sala 9 obras de Morales y un "San Jerónimo" del Greco.

Vista general de la sala 6 con los frailes mercedarios de Zurbarán y una Dolorosa
de Mena en primer plano (Foto SIEMA Matritensis)

Capilla con el crucifijo de madera de Pompeo Leoni, 1605
(Foto SIEMA Matritensis)

S. Jerónimo del Greco (Foto SIEMA Matritensis)

- Las Salas 10, 11, 12 y 13 nos muestran más pintura del sXVII, como la "Cabeza del Bautista" de Domenichino, bodegones de Juan de Arellano, la obra maestra del "Sueño del caballero" de Pereda, la "Magdalena" de Murillo o "San Jerónimo" de Ribera.
- Hay una pequeña sala para cuadros de pequeño formato de Goya, que fue miembro de la Academia desde 1780 (por ejemplo su autorretrato de 1815, corrida en el pueblo, casa de locos, entierro de la sardina o el retrato de Juan de Villanueva)

Cabeza de Juan Bautista, de Domenichino (Foto SIEMA Matritensis)

El sueño del caballero, de Pereda (Memoria de arte)

Entierro de la sardina, de Goya, 1793
(Foto SIEMA Matritensis)

Detalle del retrato de Juan de Villanueva realizado por Goya
(Foto SIEMA Matritensis)

- Las Salas 17,18 y 19 nos muestran más pintura barroca, pero no solo de artistas españoles, sino de italianos o flamencos. Destacaríamos el "Éxtasis de S.Francisco" (Murillo), "Susana y los viejos" (Rubens), "La primavera" (único Arcimboldo conservado en España), la "Riva degli Schiavioni a Venezia" (Bassano).
- A lo largo de las Salas 20 y 21 contemplamos trece pinturas de Goya, así como cartas autógrafas suyas y aguafuertes pertenecientes a las series de Tauromaquia o Caprichos. Además es muy interesante un busto del pintor realizado por Benlliure como preparación a la escultura de cuerpo entero en bronce de Goya que se sitúa junto al Museo del Prado.

La Primavera, de Arcimboldo (Foto SIEMA Matritensis)

Susana y los viejos, de Rubens (Foto SIEMA Matritensis)

Detalle de la Riva degli Schiavioni, de Bassano (Foto SIEMA Matritensis)

Vista general de una sala con pintura flamenca del s XVII (Foto SIEMA Matritensis)

Magnífico busto de Goya realizado por Benlliure
(Foto SIEMA Matritensis)

Retrato de Moratín, por Goya (Foto SIEMA Matritensis)

Autorretrato de Goya, 1785 (Foto SIEMA Matritensis)

Antes de subir a la planta segunda descansaríamos en el espacio distribuidor diseñado por Churriguera, donde se expone la escultura original del Ángel caído en bronce (R. Bellever). En la Planta 2 descubriremos la Real Academia y sus aportes al Madrid ilustrado, así como a la Música y al siglo XIX. 
- La Sala 22 muestra obras de Maella y detallistas relieves en cera, provenientes de la corte de Augusto III (padre de MªAmalia, mujer de Carlos III). Interesante sala dedicada a la música: junto a instrumentos podemos ver un retrato de Andrés Segovia, obras decimonónicas de Gallego o el busto anónimo de Carlo Broschi Farinelli.
Ángel caído original de Bellver
(Foto SIEMA Matritensis)

Vista general del distribuidor de la parte alta (Foto SIEMA Matritensis)

Busto anónimo de Farinelli (Foto SIEMA Matritensis)

Coro de niños en Sevilla, de Gallego, 1889 (Foto SIEMA Matritensis)

-La Sala 25 está dedicada a Vicente López y en la sala 28 contemplamos obras de los  Madrazo, como un curioso retrato realizado en 1816 en Roma a Godoy. 
- Las Salas 29 y 30 recorren más el plano arquitectónico. Nos muestran dibujos, planos, maquetas de Diego Villanueva, Juan de Villanueva o Ventura Rodriguez. Ellos contribuyeron a la remodelación del Madrid en el s. XVIII, así como los sitios reales. También formaron a futuros arquitectos en la Real Academia.
Isabel de Braganza, de Vicente López (Foto SIEMA Matritensis)

Amador de los Ríos, por Federico Madrazo (Foto SIEMA Matritensis)

Godoy como príncipe de la Paz, por José de Madrazo, 1816. Curiosa representación de Godoy como mecenas de las artes cuando residía en Roma, en Villa Mattei. Muestra la escultura doble con cabezas de Hércules y Séneca que descubrió y tiene el rostro muy rejuvenecido (Foto SIEMA Matritensis)

Alzado de la iglesia de San Francisco, por Ventura Rodriguez. La remodelación de esta iglesia le 
llevó a disputas con Diego de Villanueva (Foto SIEMA Matritensis)

Retrato de Ventura Rodriguez realizado por Goya
(Foto SIEMA Matritensis)

Plano de Ventura sobre el peristilo del Paseo del Prado, con sus anotaciones explicativas
(Foto SIEMA Matritensis)

Maqueta del primer proyecto para el Museo del Prado
(Foto SIEMA Matritensis)

- Terminamos el recorrido de esta planta con las esculturas de las Salas 31, 32 y 33. Vaciados originales traídos de Roma por Velázquez, urnas funerarias romanas, vaciado de las puertas del Paraiso del Baptisterio de Florencia de Ghiberti, que se había traído Mengs y son espectaculares. Los alumnos las pudieron contemplar estas últimas desde 1779 en la Academia.

Vaciado de la copia de la Ariadna dormida que trajo Velázquez y q está en el
Museo del Prado (Foto SIEMA Matritensis)

Puertas de Ghiberti traídas por Mengs (Foto SIEMA Matritensis)

En la Planta 3 contemplamos obras desde finales del sXIX, las vanguardias del s. XX y salas donde hay obras contemporáneas de los académicos actuales. Por ejemplo cartelería y fotografía, obras de pintura histórica del s. XIX, como Moreno Carbonero. En la Sala 41 obras de Benlliure y Sorolla. Esquivel y Haess en la 52. Picasso o Juan Gris en la 56.

Fotografía del edificio de la Equitativa de 1895, por Mariano Moreno
(Foto SIEMA Matritensis)

Comida de pescadores, Sorolla, 1898 (Foto SIEMA Matritensis)

Con todo lo visto comprobaréis que bien merece más de una visita esta joya de edificio y museo. Más información en www.rabasf.org.

Maribel Piqueras

lunes, 22 de abril de 2019

Imprenta municipal

La Imprenta Municipal está ubicada en un edificio de 1933, situado en la calle Concepción Jerónima nº 15. Uno de los pocos edificios industriales para recordar viejos oficios que quedan en Madrid. Nos parece muy adecuado rendirla un homenaje en este simbólico día 23 de abril, que tanta importancia tiene para el mundo del libro y los escritores.

Fachada de ladrillo visto (Foto Siema Matritensis)

Para los orígenes de la imprenta tendríamos que remontarnos a Guttemberg, que la usó en un primer momento para imprimir Biblias, de las cuales en España quedan sólo dos ejemplares (una de las que está completa se guarda en Burgos). Las primeras letras estaban compuestas de plomo, antimonio y estaño. La caja que guarda esas letras curiosamente presenta la misma distribución desde el sXVII, lo único que varia son algunos tipos por los diferentes idiomas que existen. En esta imprenta municipal me impresionó ver, y todavía en funcionamiento, una imprenta manual de tipos móviles, como la que Juan de la Cuesta utilizó para imprimir el Quijote. Está construida en madera, por medio de cuñas que se desmontan, ya que era un sistema portátil. La tinta se extendía por medio de "balas" de madera y cuero, pero que no permitía la uniformidad que tiene el sistema de hoy en día. Todavía se usa para imprimir ciertos documentos, como diplomas, por ejemplo.

Caja con la distribución de los tipos de plomo (Foto Siema Matritensis)

Imprenta manual de tipos móviles, construida con cuñas y prensa 
desmontable. A la izquierda la frasqueta, que es el pergamino recortado para que la tinta
de sólo en los huecos (Foto Siema Matritensis)

Balas antiguas de madera y cuero para extender la tinta 
(Foto Siema Matritensis)

La Imprenta mecánica aparece durante el s.XIX. Es una maquinaria de hierro, aunque se mantiene el mismo sistema de tímpano con frasqueta, cama y pletina para ejercer presión. Funcionan plano contra plano y todo el conjunto resulta mucho más grande. Aquí ya no necesitan tantos ajustes. Luego aparecerá la Fundidora de tipos, que los expulsa, una vez troquelados, al exterior. Funciona con gas  y casi todas son de fabricación alemana, aunque el modelo que se puede ver el esta imprenta proviene de EEUU. 
Imprenta mecánica (Foto Siema Matritensis)

Fundidora de tipos (Foto Siema Matritensis)

Las Prensas para grandes rotativas se utilizaron mucho para los periódicos. Podían imprimir hasta 1500 pliegos por hora. La tinta estaba formada por aceite y hollín, pero ya ha desaparecido el batidor que batía la tinta anteriormente. Después se usarán también otros modelos, como la prensa plano-cilíndrica o las minervas. Estas últimas se utilizaban para impresiones de pequeño formato (tarjetas, recordatorios por ejemplo). Iban muy rápido y eran muy peligrosas, ya que podían seccionarte un dedo o la mano. La prensa plano-cilíndrica supuso la gran transformación de las prensas de imprimir tradicionales y se empezó a utilizar a principios del s XIX. Frederick Koenig puso en marcha esta nueva estructura, entre 1811-1814, para sustituir el tímpano plano por uno cilíndrico. Todo el proceso ganaba en rapidez. Aparecieron modelos para varios colores, automatizándose la alimentación de papel. Cuando aparece la litografía también esas prensas usaron este sistema de cilindro contra plano. Las actuales prensas offset siguen igualmente este modelo.

Minerva para impresiones de pequeño formato
( Foto Siema Matritensis)

Prensa plano-cilíndrica (Foto Siema Matritensis)

Otro modelo de plano-cilíndrica (Foto Siema Matritensis)

La Linotipia también es un invento muy importante alemán. Al que lo inventó se le conoce como "segundo Guttemberg". Ahora no hay tipos móviles, sino matrices. Sobre ella se vertía el plomo fundido. Trabajar con tanto ruido y respirando el aire impregnado de plomo producía muchas enfermedades en los trabajadores. Los empresarios intentaban paliarlo ofreciendo al trabajador 1.5l de leche al día, aunque muchos preferían dinero a la leche.

Dibujo explicativo, como todos los de esta imprenta, sobre la máquina de linotipia
(Foto Siema Matritensis)

Muy interesante también contemplar un tórculo de madera del s. XVIII, con el mismo sistema que el utilizado por Goya para hacer sus grabados. Se trabajaba con placas de cobre ya preparadas y grabadas. La tinta se quedaba en los huecos cincelados del grabado. Luego se imprimiría sobre el papel, utilizando un cilindro con una mantilla de lana. 

Tórculo del s. XVIII (Foto Siema Matritensis)


En esta Imprenta Municipal también se pueden contemplar prensas para litografías. En este caso se utiliza un sistema de impresión en húmedo, basado en la repulsión entre tinta grasa y la humedad. La piedra se dibuja con lápiz graso y sobre ella se aplica humedad, que sólo permanece en las zonas no dibujadas. Al aplicar la tinta, ésta queda adherida a las zonas dibujadas y se transfiere al papel mediante presión. Hay un juego de rodillos que toman la humedad mediante una mantilla impregnada en agua.

Ejemplo de litografía (Foto Siema Matritensis)

Para terminar, es muy importante el proceso de encuadernación: primero se usa una prensa para quitar el aire que quede entre las hojas; luego se hacen los agujeros para poder pasar los hilos y hacer los cuadernillos. Nos comentaron que la llamada "costura española" es la mejor, al ser la más completa y conseguir coser todo el cuadernillo con cordeles. Por último vendría el proceso de guillotinar el libro y cubrirlo con las tapas decoradas. Para la decoración de las mismas hay varias opciones: pan de oro, troquelados, dibujos conseguidos por medio de hierros calientes con diferentes formas. Hay un lienzo donde aparece el encuadernador madrileño Antonio Palomino decorando los lomos con hierros calientes.

Detalle del cuadro donde aparece Antonio Palomino decorando los lomos
(Foto Siema Matritensis)

Antes de mostraros el negocio con encanto por la zona os recordamos que podéis seguirnos en Twitter@siemamadencanto, Facebook Siema Matritensis o en agenda de www.siema.es, donde publicamos las visitas con posibilidad de inscripción individual, no de empresa o privadas (ya que estas no están abiertas al público y no se publican). En la cercana calle de Mesón de Paredes nº 13 nos encontramos la que se considera la taberna más antigua de Madrid, me refiero a la Taberna de Antonio Sánchez. Fundada en 1786 por personas vinculadas al mundo taurino, todavía sigue en funcionamiento como taberna. Conserva sus antiguas maderas, sus quinques de gas, el sistema elevador de botellas desde la bodega, sus cuevas de la parte baja, sus cuadros de antiguos toreros (como Frascuelo, Lagartijo o Cara Ancha). Además fue lugar de reunión y de tertulias literarias de fines sXIX y principios del s. XX. Hoy mantiene también un menú tradicional de comida castellana.
Os animo a realizar un parón gastronómico e histórico en ella.

Maribel Piqueras
Fachada de la Taberna Antonio Sánchez (Foto Siema Matritensis)


Interior con la iluminación antigua (Foto el País)

Detalle barra e iluminación (Foto Siema Matritensis)

Interior con fotos antiguas de toreros (Foto Siema Matritensis)