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jueves, 24 de julio de 2014

Casa de las 7 chimeneas en la Plaza del Rey de Madrid

Esta Casa de las 7 chimeneas es una de las más enigmáticas construcciones de Madrid y ha dado lugar a numerosas leyendas. Encontramos muchos aspectos curiosos alrededor de la misma, como el no tener escudo de propietario (puede que éste desapareciera con las sucesivas reformas) o el estar situada tan lejos del centro de la villa en la época de su edificación. También llama la atención el número exagerado de chimeneas para el tamaño de la casa y la especie de maleficio que se cierne sobre todos sus habitantes. Las primeras noticias sobre esta casa tienen relación con un montero de Carlos V que, parece ser, la mandó construir para una hija suya, Elena, que algunos dicen fué amante de Felipe de joven. Felipe II organizó su boda con un capitán del ejército, llamado Zapata, que moriría pronto durante las campañas de Flandes. La joven viuda quedaría muy sola y desconsolada, dejando de comer y descuidando su aspecto. Elena falleció, aunque su cuerpo nunca salió de la casa para ser enterrado, ni se celebraron funerales por ella. Los sirvientes comenzaron a correr el rumor de que había sido asesinada, la justicia decidió interrogar al padre, que se declaró inocente (aunque al poco tiempo se ahorcó en una viga de la casa). Ahí empiezan las historias trágicas protagonizadas por sus inquilinos, aunque haya mucho de leyenda y poco de historia verdaderamente documentada. Con el correr de los años, algunos campesinos que regresaban a sus casas al anochecer, pues recordemos que esta casa estaba situada muy en las afueras del Madrid de entonces, dijeron haber visto una figura espectral femenina de cabellos largos, ataviada con un vestido blanco de seda y una antorcha. Se la distinguía golpeándose el pecho y dirigiendo su mano hacia donde estaba ubicado el Alcázar de los Austrias. Esta especie de fantasma fue visto por numerosos testigos.
"Dibujo de la Casa de las 7 chimeneas con la reforma del sXVIII" (de Masquemagia)

Sobre esa primera casa el arquitecto Antonio Sillero realizó una construcción entre 1574-77 para Juan Ledesma, que era secretario de Antonio Pérez. Sillero estaba familiarizado con el estilo de Juan de Herrera que tanto gustaba a Felipe II y realizó importantes obras en Madrid como, por ejemplo, la Casa de la Panadería . La casa tenía una estructura rectangular y tres alturas con sótanos. El zócalo era de granito y los muros de ladrillo y mampostería. Para los muros utilizó restos de silex extraídos de la muralla medieval. Las ventanas del primer piso eran más pequeñas y tenían alrededor decoración realizada con el mismo ladrillo. Las del segundo piso, llevaban rejas y decoración también de ladrillo, pero más elaborada. El último piso lo constituían balconcillos en volandas decorados con bonita reja de hierro y decoración geométrica de ladrillo en los bordes. Estaba cubierta por teja. Toda esta estructura y exterior se ha mantenido hasta hoy.
"Vista de la Casa de las 7 chimeneas" (SIEMA)
"Detalle con reutilización de materiales de la antigua muralla" (SIEMA)

La casa la adquirió en 1583 el comerciante genovés Baltasar Cataneo que encargaría la construcción de las 7 chimeneas que la han hecho famosa. En 1590 vuelve a pasar a otros propietarios, como Baltasar de Rivera, luego a la familia de los Colmenares y los condes de Polentinos, a quienes perteneció la casa hasta el s.XIX. Durante los s XVI, XVII y XVIII la villa de Madrid la usó como residencia oficial o para embajadores. En el s.XVII está documentado que se alojaron ahí tanto el Duque de Buckinnghan como el príncipe Carlos, futuro Carlos I de GB. Estos ilustres invitados habían llegado a la corte de Madrid para cerrar un trato de matrimonio de la hermana de Felipe IV, María, con el príncipe Carlos y que al final no llegó a realizarse. Incluso Velázquez pintó un retrato al príncipe Carlos en esa ocasión. El escritor Pérez Reverte en su novela "Capitán Alatriste" se hace eco de este hecho histórico. Carlos I de GB, siguiendo con el maleficio de la casa, terminó sus días ejecutado en GB por revolucionarios. De su muerte se aprovecharía, entre otros, el rey Felipe IV, adquiriendo grandes obras de arte en las subasta pública de las colecciones del rey inglés.
"Sir George Villiers (Duque de Buckinnghan)  como Venus y Adonis" (Van Dyck)
"Carlos I de GB" (Van Dyck, 1636-40)

Durante el s.XVIII se amplió la casa con esa forma de L que ahora divisamos desde el exterior. Se cerro con muros y se hizo una entrada monumental lateral en estilo clásico.En esa centuria habita la casa el Marqués de Esquilache, ministro del rey Carlos III. En 1766 este político emprendió una serie de reformas para mejorar la vida en la capital del reino, como alumbrado, obras de saneamiento o conducción de aguas. Pero los madrileños no le reconocerán nunca esos méritos, sino que pasó a la historia por la revuelta popular que se organizó cuando quiso recortar los sombreros de ala ancha y las capas buscando una mayor seguridad en las calles y evitar que hombres embozados cometieran delitos ocultando su identidad y también armas entre tanto ropaje. Se tomó como una medida extranjera contra la tradición madrileña y hubo hordas de ciudadanos que entraron en la casa de las 7 chimeneas y la saquearon, obligando a dimitir al ministro con lo que se conoce como el Motín de Esquilache.
"Retrato del Marqués de Esquilache" (Giuseppe Bonito, sXVIII)
En el s XIX el Banco de Castilla compró la casa y la reformó por completo. Sigue sin tener propietario particular desde Elena, sino siempre vinculada al Estado, la Banca o algún organismo oficial. Durante las obras llevadas a cabo por el Banco se levantó el suelo del sótano para instalación de tuberías. ¡ Cuál sería la sorpresa de los obreros al encontrarse un esqueleto de mujer joven junto a monedas de oro del sXVI ! (suponemos que pertenecía a esa infeliz Elena, la cual nunca llegó a salir de la casa). También fué la sede del Banco de Urquijo en los años 80 y algunos todavía tenemos presentes el vil asesinato de los Marqueses de Urquijo, que permanece aún hoy sin resolver y rodeado de misterio, y  que no hace más que afirmar el destino trágico de los inquilinos o propietarios de dicha vivienda. Actualemente es la bonita sede del Ministerio de Cultura
"Fachada de la Casa de las 7 chimeneas y torre lateral de la ampliación con entrada principal"(SIEMA)
"Vista desde el otro lado de la torre"(SIEMA)

Al lado del cuerpo rectangular inicial con las 7 chimeneas y la gran cornisa de ladrillo, donde destaca la sobriedad Austria, hoy en día vemos colocadas unas columnas clásicas a modo de ornamentación. Destaca el gran torreón de la ampliación, con su galería clásica en la ladrillo en la parte superior, la balconada con decoración renacentista en piedra y el gran arco de entrada, de corte clásico, de medio punto con sillares almohadillados.
"Cartela de la Plaza del Rey en una esquina de la misma" (SIEMA)
La Casa de las 7 chimeneas domina la bonita y reformada Plaza del Rey. Con ese nombre se conoce a esta Plaza, pero  no antes de 1800, que se llamaba "Plaza del Almirante". En 1808 quisieron rendir honores al nuevo rey, Fernando VII y cambiaron al odiado almirante Godoy por el futuro rey. Es a partir de entonces cuando se la conoce con ese nombre. Por tanto, el azulejo con el rostro de Felipe II no sería el adecuado históricamente, ya que el nombre viene por Fernando VII. Las fachadas de los edificios que dan a la misma han sido remodeladas. Mantienen los zócalos de granito, pero el ladrillo de los muros se ha recubierto de estuco y pintado, lo mismo que las molduras de estuco de ventanales y balcones, lo que le proporciona mucha elegancia. Es una plaza pequeña, pero llena de encanto. Situada a un paso de las bulliciosas calles Barquillo y Alcalá. En el centro presenta una moderna fuente y, en uno de sus lados, la escultura en bronce sobre pedestal, del Teniente Ruíz. Héroe de la libertad, muerto en el asalto al cuartel de Monteleón (Plaza actual del 2 de Mayo) durante la guerra de la Independencia.

"Centro de la Plaza del Rey con la fuente" (SIEMA)
"Escultura del Teniente Ruíz" (SIEMA)
Recomiendo hacer un alto en el camino en el Sifón, situado en la esquina de la plaza. Una bodega con encanto, cuyo interior recuerda a las tiendas de ultramarinos de los años 60. Además de cervezas caseras y estupendos vinos, nos proporcionan bebidas con ese toque del característico sifón de toda la vida. Se puede comer y tapear a buen precio. Tiene estupendas conservas, tablas de quesos madrileños, minikebas y productos gourmets. Nosotros ya hemos tenido nuestro momento de descanso con las visitas de SIEMA ahí. Si quieres tener más información sobre esos programas con posibilidad de inscripción individual echa un ojo a nuestra web www.siema.es después del verano. También puedes seguirnos en facebook como Proyecto Siema. Ahora me despido con unas imágenes de El Sifón.

Maribel Piqueras


lunes, 7 de julio de 2014

Curiosidades de la calle 7 de Julio de Madrid

El otro día descubrí la calle del 7 de Julio en la capital. Fue por casualidad y, en realidad, corresponde más a un callejón de entrada a la Plaza Mayor que a una calle. Cuando uno pasa por este punto lo primero que le viene a la mente son los Sanfermines o, en mi caso, la ilusión que una calle de Madrid lleve la fecha de mi cumpleaños, el 7 de Julio. Como no me pegaba que la calle se llamase así por ninguna de esas dos razones investigué un poco y pregunté al Sr Luís Miguel Aparisi, del Instituto de Estudios Madrileños, que además es una de las personas que más sabe sobre la toponimia de Madrid y la historia de su patrimonio. A lo largo de esta entrada tü también descubrirás la bonita historia de libertad que da nombre a la calle.Te encuentras con ella paseando por la calle Mayor, justo en frente se sitúa el chaflán que divide la calle San Felipe Neri y Bordadores. Desde este punto se ve una preciosa vista lateral de la fachada original de San Ginés.


Los importantes acontecimientos que sucedieron en Madrid en esa fecha de 1822 están enmarcados en los cambios y tensiones generadas por el llamado "Trienio Liberal". De todos es sabido que la figura de Fernando VII muy pronto dejaría de ser "el Deseado", como se le conocía popularmente al principio de su reinado. Este rey, nada más ocupar el trono español después de la Guerra de Independencia, se dedicó a derogar la Constitución de las Cortes de Cádiz, organizó una represión contra los liberales, un gobierno lleno de camarillas y luchas por el poder, incoherencias, diversas crisis económicas, de identidad y de prestigio internacional. Dentro del férreo absolutismo hubo un pronunciamiento en 1820, el de Riego (que estaba al mando de las tropas encargadas de luchar contra la sublevación americana). Consiguió que el Rey volviera a jurar respeto a la Constitución de 1812 y comenzar un período liberal que duraría solo tres años.

"Fernando VII con manto real" (Goya, 1815)

"Jura de la constitución por Fernando VII en 1820"(Autor anónimo)
Fernando VII siempre fue rey muy poco leal y muy poco de fiar, pensando sólo en sus propios intereses y no en el bien común de los españoles. La imagen superior refleja el momento en que el Rey jura la Constitución de Cádiz ante las Cortes del Trienio reunidas en el colegio de Santa María de Aragón en 1820. Unos años más tarde, el 30 de junio de 1822, el Rey cerraba la legislatura de las cortes ordinarias. Ese mismo día se produjeron algunos disturbios delante de Palacio Real: se insultaba a la guardia real, incluso se lanzaron contra ellos algunas piedras. Estos hechos provocaron que muchos guardias salieran de la formación y la emprendieran a cuchilladas y bayonetazos contra los agresores. Pero la cosa no quedó ahí. La noche del 1 al 2 de Julio de 1822 cuatro batallones de la guardia real abandonaron los cuarteles "sin orden para ello, en el mayor silencio y por diferentes puntos de la capital, salieron cuatro batallones de la guardia real" (actas secretas de la Diputación Permanente, 2 de Julio de 1822). La propia Diputación tomó medidas para pacificar la situación. Todos los indicios apuntaban a palacio como el origen de la revuelta, pero tuvieron mucho cuidado de dejar al rey al márgen de todo. Fernando VII no hacía más que dar largas.para no resolver rápidamente la situación. Pero la Diputación estableció una serie de medidas en caso de que el rey no actuase. El 7 de julio estaba profundamente preocupada por el devenir de los acontecimientos. Mientras tanto el rey estuvo custodiado en el Palacio Real  por tropas leales.
"Guardia real en 1830"(Blog miniaturas militares)
El 7 de Julio de 1822 se libró una gran batalla en defensa del orden constitucional en los alrededores de la Plaza Mayor de Madrid, entonces llamada "Plaza de la Constitución". La Milicia Nacional, formada entonces por burgueses liberales y a las órdenes de la Diputación y Ayuntamiento de Madrid, se organizó para defender la capital contra una especie de golpe de estado de carácter absolutista contra los liberales y la constitución de 1812. Hubo una dura batalla,  incluso con cañones o armamento pesado. Consiguieron poner a la fuga a los batallones de la guardia real que habían intentado tomar la Plaza Mayor. Y los sublevados terminaron acuchillados por caballerías reales, se dice que por orden del propio rey. Esta calle del 7 de Julio en 1822 no estaba con el arco cerrado, sino abierta, ya que el proyecto de cerramiento ideado por Juan de Villanueva no se completaría hasta tiempos de Isabel II. Por eso los grabados que se conservan en el Museo de Historia sobre estos acontecimientos muestran esta calle de la Amargura sin arco. 
"Entrada desde la calle 7 de julio a los soportales de la Plaza Mayor"
"Arco con el que cerró en 1854 este callejón. Arriba placa conmemorativa de los héroes del 7 de julio de 1822"
Esos hechos fueron tan importantes que el propio Benito Pérez Galdós les dedicó la 5ª novela de la 2ª serie de los Episodios Nacionales, titulada "El 7 de Julio". Está escrita en 1876 y en ella aparecen algunos de los personajes de novelas anteriores, como Salvador Monsalud o Solita. Algunos fragmentos de la misma serían:" Ya se sabe que la Plaza Mayor tiene dos grandes bocas, por las cuales respira, comunicándose con la calle del mismo nombre. Entre aquellas dos grandes bocas que se llamaban de Boteros y de la Amargura, había y hay un tercer conducto, una especie de intestino negro y oscuro: es el callejón del Infierno. Por una de estas tres bocas o por las tres a un tiempo, tenían los guardias forzosamente que intentar la ocupación de la plaza, de aquel sagrado capitolio de la Milicia Nacional, o alcázar del soberano pueblo armado". Esa calle de la Amargura que refleja Galdós, llamada así seguramente porque era el punto en que se despedían de sus seres queridos los prisioneros que iban a ejecutar en la Plaza Mayor, cambió de nombre a final del sXIX por la del 7 de Julio, nombre con el que se la conoce en la actualidad. 
"Casa de Panadería de la Plaza Mayor. El arco situado a la izquierda de la misma es el final de la calle 7 de julio que desemboca en la propia plaza"
Hoy en día se ha estudiado mucho esta conspiración y se sabe que realmente implicó a muchas personalidades del entorno del rey y al propio monarca. Además de familiares suyos, como sus hermanos Carlos y Francisco de Paula, o ministros como San Martín, que era jefe político de Madrid y Morillo (Capitán General de Madrid). Nos lo cuenta Gil Novales, autor de "El Trienio Liberal". Pero lo que no está tan claro son las motivaciones para organizar dicha revuelta, incluso por parte de ministros que eran liberales moderados. Quizás buscaban tensar más la cuerda para obtener posteriormente más poder.A los liberales el triunfo les duró poco, un año, ya que consiguieron que formaran gobierno los liberales más exaltados, como Evaristo San Miguel, pero no liquidaron la resistencia absolutista. Esta se reforzó aún más llegando, en agosto de 1823, la Santa Alianza con un ejército francés de 132.000 hombres (Los Cien Mil hijos de san Luís) en apoyo del rey Fernando VII.
"Detalle del relieve conmemorativo de los héroes del 7 de julio en la parte superior del arco"(Blog Madrid de los artesanos)
La Milicia Nacional ,autora de aquel triunfo liberal, subsiste aún hoy en forma de Sociedad Filantrópica de Milicianos Nacionales Veteranos y tiene dos misiones fundamentales para preservar la memoria de los heróes que dieron su vida por defender las libertades y el orden constitucional
a)Manteniendo el Cementerio de la Florida o del Tres de Mayo
b)Organizando todos los 7 de julio un acto en esta misma calle donde se recuerde a esos otros héroes milicianos que defendieron la capital contra los absolutistas
La verdad es que la participación popular en la Guerra de la Independencia (1808-1814) hizo que también proliferaran las agrupaciones armadas de burgueses liberales-Milicia Nacional- que lucharon durante toda la centuria contra el Absolutismo. Cuando la situación no lo requería ,porque triunfaban los principios liberales ,se disolvía. En 1876, con la restauración monárquica se disolvió formalmente, quedando un simbólico batallón ceremonial que subsistió hasta la II República. En el día de hoy, 7 de julio del 2014, vuelven a rememorar esos hechos ocurridos en 1822 mediante un homenaje público. Durante el mismo el presidente actual de la Sociedad Filantrópica de Milicianos Nacionales Veteranos, José Luís Sampedro, dedica unas palabras a esos milicianos que en 1822 defendieron la ciudad en este mismo punto. Nos ambienta metiéndonos un poco en la España de 1822 y la situación concreta de Madrid en esa época. También hace un resumen de la historia de la Milicia Nacional y afirma que los valores que entonces se defendieron son los mismos que hay que defender hoy en la sociedad: el respeto por el orden constitucional establecido, la convivencia entre los ciudadanos, la lucha por las libertades democráticas y por nuestra nación española.

"José Luis Sampedro, presidente actual de la Sociedad Filantrópica de Milicianos Nacionales, junto a la policía Municipal de Gala en el acto celebrado el 7 de julio 2014"

"Lateral de la calle del 7 de julio"

Existen dos locales de joyas en la calle 7 de julio, uno es de diseño propio y otro de compraventa. Pero el local con encanto que desde SIEMA hemos seleccionado para esta entrada es Taste Gallery, situado en la Plaza de San Miguel nº 8. No sólo es un bar o restaurante al uso, sino que su dueño, el italiano Lucca, ha sabido transmitir su alegría y buen hacer a través de la cocina y las relaciones humanas. Goza de gran éxito en estos dos años de funcionamiento. La filosofía es mantener la tradición de siempre, pero modernizándola un poco. A la vez que adapta la decoración y las comidas y bebidas a las diferentes estaciones.
"Fachada de la Taste en la Plaza de San Miguel"
"Interior del restaurante"
Como bien dice en su web, quieren dar alegría a la cocina, pero sin abusar de los precios" porque un pepino es un pepino por mucho que lo cortes en bolitas en forma de caviar". Tanto el bar como el restaurante presenta una carta muy variada donde encontrar las tapas más famososas, junto a exquisitos raviolis, risottos, ensaladas, hamburguesas o steaks, tartar de salmón y diversos pescados. Además de los estupendos postres, batidos o cócteles. De todo ello damos fe porque lo hemos probado en más de una ocasión después de alguna visita por la zona.
"Barra interior"

" Secret garden" ( web Taste Gallery)
A destacar los diversos ambientes del local: la barra, el jardín interior en la parte de abajo que es como un remanso de frescura y paz en este jaleoso Madrid, el restaurante, la terraza de la propia plaza. También se puede alquilar para eventos. En fin, no me queda más que añadir que sigáis disfrutando de Madrid tanto como yo

Maribel Piqueras (SIEMA www.siema.es)

P.D. Los textos y fotos de este blog son origininales, en caso contrario solemos indicar los archivos de donde proceden. Si utilizas material de este blog haz lo mismo. 




viernes, 27 de junio de 2014

Palacete y Jardines Marqués Casa Riera

Este tramo de la calle Alcalá tan cercano a la Gran Vía y a la Plaza de Cibeles es el que más cambios ha sufrido a principios del s. XX y lo hacen irreconocible a los que investigan la historia de los edificios de la zona.En el caso del  Palacio del Marqués Casa Riera y el solar que ocupa vemos que ha pasado por grandes cambios ya desde el sXVII, pero queda uno de los maravillosos jardines escondidos de Madrid, un verdadero remanso de paz en esta bulliciosa zona de la capital. Ya en el planos antiguos del s.XVII que reflejaban estos edificios, frente a la Iglesia actual de San José, descubrimos que se alzaba el convento de las Baronesas. En realidad su verdadero nombre era Convento de la Natividad de Nra Señora y de San José, perteneciente a la orden de carmelitas recoletas descalzas, fundado en 1650 por la baronesa Beatriz de Silveira y conocido popularmente por el nombre de "Las Baronesas". La iglesia del mismo convento se iniciaría más tarde, en 1675, así que la baronesa fallecería sin verla terminada. El arquitecto que la llevó a cabo fue Juan Lobera, dentro del estilo barroco religioso madrileño, sobrio al exterior, de fachada rectangular de ladrillo y remate en frontón triangular. En el interior estaba mucho más decorada e, incluso, llego a albergar grandes obras de arte.
"Vista de la calle Alcalá( Antonio Joly)"

"Convento de las Baronesas en la calle Alcalá"
Ocupando el gran solar junto al convento se construyeron varios palacetes, por ejemplo una casa que el Marqués de Auñón edificó para un hijo suyo natural, dramaturgo, llamado Rodrigo de Herrera. Más tarde, en 1757, el Conde de Miranda, compra esa esquina de la calle Alcalá con la actual calle de Marqués de Cubas y construye una casa-palacio de estilo neoclásico. Ese palacete sufre derribos y reformas a principios del sXIX y pasarán por el mismo diferentes inquilinos: la marquesa de Ariza, el francés Ouvrad, la embajada de Rusia, hasta que, ya en época de Fernando VII, lo adquiere el Marqués de Casa Riera.
"Zona ocupada por Palacio Marqués Casa Riera donde trabajó Anibal Alvarez Bouquel"(E.T.S.A.M)
"Plano del General Ibañez de Ibero" (artedemadrid)
¿Quién era este Marqués de Casa Riera que, además, nunca llegó a habitar el palacio al que dió nombre?.Felipe Riera nació en Barcelona el 20-dic-1790 y, por los servicios prestados a Fernando VII, éste le concedió el título de marqués en 1834. Compró la casa que había sido del conde de Miranda(la puso a nombre de su esposa, Raimunda Gibert) y también el gran solar situado a la izquierda de la misma, que era el convento de las Baronesas y que fué demolido en 1836 a causa de la desamortización de Mendizabal. En este último plano se ve la extensión que ocupaba la casa y jardines del Marqués de Casa Riera. La fachada daba a la calle Alcalá y los jardines eran enormes, extendiéndose por la calle Alcalá, actual calle del Marqués de Casa Riera y parte del Círculo de Bellas Artes y, también, recorrían la calle del Turco (hoy Marqués de Cubas). Seguían el diseño de jardín romántico del siglo XIX: combinan boj recortados, con senderos tortuosos, praderas, espirales y decoración floral. El arquitecto Anibal Álvarez Bouquel trabajó en la fachada de este palacio a la vez que hacía el Palacio de Gaviria en 1846. Vemos, pues, como el Marqués eligió para su palacio uno de los más famosos arquitectos del momento, discípulo de Isidro González Velázquez (importante arquitecto romántico muy vinculado a los sitios reales). En esa época Anibal Álvarez era el Tesorero de la Academia de San Fernando y ejercía como profesor de la Escuela de Arquitectura impartiendo la asignatura de "Teorías generales del Arte y la Decoración". Siempre prestaba atención a todo lo ornamental y así quedó reflejado en el palacio, con un lujo de decoración exterior e interior, ya que el Marqués no escatimó en medios para enriquecerlo. Por otro lado, el Marqués de Casa Riera y su mujer se fueron a vivir a París, ciudad donde murieron y nunca llegaron a habitar este palacio. También consta que los muros del jardín son de Anibal Álvarez, quien los terminó en 1847
"Restos de muro original en la calle Marqués de Cubas. Se puede ver parte del jardín y, al fondo, el lateral del Círculo de Bellas Artes"
"Vista lateral del pórtico por el que se accede al jardín y parte del muro, desde la calle Marqués de Cubas, muy cerca del punto donde fue asesinado el General Prim"
El palacio original fue demolido en 1893 y, su sobrino, Alejandro Mora y Riera mandó construir un nuevo palacete al arquitecto Rodriguez Avial, siguiendo la moda francesa: de muros de piedra, ladrillo y techumbre de pizarra con buhardilla afrancesada, como muestra la siguiente fotografía y ese aire afrancesado se ha querido mantener en el pórtico del jardín

Parte del gran jardín de la izquierda lo adquieren para trabajar en el Círculo de Bellas Artes (de Antonio Palacios) en 1917 y el resto lo derriban a fines de los años 20. Después de la Guerra Civil el solar del palacio es ocupado por un edificio que será la Secretaría General del Movimiento hasta 1977 y en cuya fachada de la calle Alcalá destacaban el yugo y flechas de gran tamaño que era su símbolo. El jardín se utilizaba entonces como aparcamiento. Después se pasó al actual edificio de oficinas de la calle Alcalá nº 44, que también se puede acceder por el jardín desde la calle Marqués Casa Riera. El edificio de oficinas refleja una estructura sencilla, elegante y moderna, con piedra, mármoles y metales. En su interior encontramos toques de vegetación y agua, como continuación de los jardines originales, así como una fuente de diseño contemporáneo en el centro del patio
En los bajos que dan a la calle Alcalá se sitúa el centro cultural y librería catalana, llamado Blanquerna, como homenaje a los orígenes catalanes del Marqués que da nombre a la calle y del que nos ocupamos anteriormente.

El pórtico clásico de tres grandes arcadas da al jardín escondido, donde hace unos meses se ha abierto una terraza con mucho encanto para disfrutar de un remanso de paz en este Madrid. Os recomiendo visitarla y cenar ahí en las noches de verano, se llama Club Pale y se entra por la c/ Marqués de Cubas nº 2, aunque también se puede acceder directamente por el jardín. Tenemos la suerte de poder disfrutar de la terraza también en invierno y primavera. Además de la terraza, el restaurante dispone de grandes espacios interiores con varios ambientes para comer, cenar o celebrar cualquier evento. Club Pale ha querido seguir un estilo clásico con espacios amplios, varias barras, sofás de piel o terciopelo. Disponen de un amplio horario para comer y cenar a cualquier hora y la carta es buena y asequible a todos los bolsillos. 
"Rincón de la terraza del Club Pale"
Las paisajistas Carmen Añón y Myriam Silber son las responsables de la rehabilitación del jardín interior en los años 90. Idearon un espacio que recordara a los jardines modernos de principios del s.XX, la época del Cubismo y Surrealismo, con grandes espacios libres, zona de diseño geométrico, recuadres de boj simétricos y recortados, pérgolas con hierro modernistas, rincones ocultos por la vegetación, fuentes bajas. Consiguieron la maravillosa sensación de encontrarte en un pequeño paraíso al acceder a su interior. 

Hay una famosa leyenda que cuenta un hecho sucedido en el jardín y hace referencia al Marqués de Casa Riera. En el siglo XIX, en vida  del Marqués, aparecieron en los jardines dos muertos: un hombre joven que había fallecido  a estoque y una mujer con un vestido blanco a su lado. Parecía un asunto pasional. En ese mismo punto mandó el propietario plantar un ciprés y que mientras no se secase el árbol ordenó el Marqués que el jardín permaneciera cerrado y el palacio que se había hecho construir se mantuviese deshabitado.

No dejéis de visitarlo. Nosotros lo hacemos a menudo. 

martes, 10 de junio de 2014

Ermita de San Antonio de la Florida, panteón y frescos de Goya y mucho más

La ermita de San Antonio de la Florida es desde hace siglos la joya de lo que fué el Real Sitio de la Florida. Haciendo un poco de historia llegaremos hasta la compra de toda la finca por parte de Carlos IV. Ya desde el siglo XVI se la conocía como "huerta de la Florida" a esta parte derecha del Manzanares: un terreno muy fértil, lleno de jardines, huertas y bosques. Incluso un siglo antes establecieron ahí su "granjilla" los Jerónimos, donde estuvieron hasta trasladarse en poco tiempo al Pº del Prado actual. Desde el Marqués de Auñón, los terrenos fueron pasando por diversas manos hasta llegar, en 1613, al Duque de Lerma. Después, venderían la finca a la Marquesa de Castel Rodrigo y ésta la cedería a sus hijas. La primera muere sin descendencia y la finca pasa a la segunda, Juana, casada con un militar y noble italiano que había colaborado con el rey Felipe V y que se llamaba Francisco Pío de Saboya. Este falleció en Madrid en 1723 y a él se debe el nombre de Príncipe Pío que recibe parte de este área. La finca estaba situada en esta colina junto al Manzanares y fuera de la cerca de Felipe IV. En los terrenos, como se aprecia en la imagen, no existía nada, salvo el palacete de los Marqueses de Castel Rodrigo
"Finca de la Florida con el palacio de los Marqueses de Castel Rodrigo" (1780. Copia del original que se encuentra en el palacio de Mombello, Lombardia. Museo de Historia de Madrid)
En el s.XVIII intervienen en esta zona del Manzanares para mejorar las comunicaciones con el Palacio Real. Primero, el Marqués de Vadillo, alcalde de Madrid, había encargado a Pedro de Ribera la urbanización de lo que hoy es el Pº de Virgen del Puerto y, después, el rey Carlos III, insistió en Sabatini para que emprendiera obras importantes en este paseo de la Florida, que era el camino natural hasta el Real Sitio del Pardo. Sabatini, en 1770, realizó la puerta de San Vicente y la reforma de una antigua ermita dedicada a la Virgen de Gracia y con una popular imagen de San Antonio. Así que los antecedentes de la ermita de San Antonio de la Florida están en esta pequeña ermita que ya existía desde 1720. La imagen de San Antonio era muy popular entre las lavanderas que acudían a esta zona y entre las costureras..
"Ermita de S.Antonio de la Florida"
En 1792 el rey Carlos IV compró toda esta gran finca de la Florida, con el fin de ampliar y acondicionar dicho paseo. Derribó la antigua ermita y mandó edificar una nueva, entre 1796-98, a Filippo Fontana. Este exitoso escenógrafo, arquitecto y decorador italiano ya había encandilado al rey con la organización de la decoración del Palacio Real y Plaza de la Armería durante los actos de coronación del Rey en 1789. Planteó una planta en cruz griega, cubierta con cúpula y linterna, con un perfecto juego de volúmenes, como se aprecia en esta foto lateral de la misma. La fachada es de corte neoclásico, a los lados de la puerta principal, rematada por frontón curvo de granito, se sitúan un juego de tres pilastras dóricas en cada uno de los lados. En sentido vertical, después de la ventana para iluminar, remata todo el conjunto un gran frontón triangular. Granito, piedra caliza y ladrillo, son los materiales empleados.

Estamos cerca de la fiesta de San Antonio, que se celebra el 13 de junio, y es una de las más populares entre las mujeres y pueblo de Madrid. Ya desde el siglo XVIII tenía fama los bailes en esta zona, incluso Goya pinta una escena popular que tiene lugar en esta ribera del río. La verbena era una de las más famosas del Madrid de antaño. Lavanderas, costureras y demás madrileñas también acudían el día 13 a echar en la pila 13 alfileres. La costumbre es contar los que se te quedan pegados al levantar la mano y esos serán los amores o novios que tendrás. Todavía hoy hay colas para echar los alfileres y pedir al santo un buen novio.
"Baile a orillas del Manzanares"(Goya, 1777)
Hoy para las visitas a la ermita se entra por un lateral y no tienes la visión en conjunto que se tendría entrando por la fachada principal, con lo cual, en el s.XVIII y XIX lo primero que encontraban era a S.Antonio arriba en el fresco y también en la hornacina del altar mayor. Destaca un aguamanil con la inscripción de la fecha de 1798, que es donde echaban los alfileres en su origen. Luego hay una sala de video muy interesante para adentrarnos en la época y en la técnica del fresco y, por fin, llegamos a la luz, colorido y originalidad de los frescos de Goya. La construcción de la iglesia se acabó en verano de 1798 y, ya el 1 de agosto de ese mismo año nuestro artista está trabajando ahí. Un coche de caballos (alquilado) le traía todos los días, durante siete meses, desde la calle Desengaño donde habitaba. El encargo se lo hizo su gran amigo Jovellanos. Además, por esos mismos años, Goya ya gozaba de mucha fama en la corte, puesto que había retratado a la Duquesa de Alba en San Lucar de Barrameda unos años antes, y también a la familia de la Duquesa de Osuna, a quien ese mismo año entregaría ocho cuadritos con escenas de brujería para decorar su palacete del Capricho

Goya puebla los techos de personajes, colorido y movimiento. Es muy original y se sale continuamente de la estética establecida. Por ejemplo, sitúa en la parte superior, la cúpula, la escena terrenal del milagro, mientras que en las partes inferiores está representada la gloria, cuando lo habitual era lo contrario.


El tema representado tenía que estar relacionado con la vida de San Antonio de Padua. Goya eligió el milagro que se aprecia en la diapositiva superior. Estando este santo en Padua (Italia) tiene una visión que le muestra a su padre acusado falsamente de asesinato y a punto de morir ahorcado. Milagrosamente el santo se traslada a Lisboa, donde vive su familia y resucita al muerto para que este hable y señale al verdadero asesino. La escena tuvo lugar ante una gran multitud y en la ciudad de Lisboa. Goya imagina al santo en alto, sobre una roca, dirigiéndose al muerto, que está desnudo y sujetado por un hombre fuerte. Coloca también una gran multitud de personajes, más de 50 se pueden contar. Pero la escena no se desarrolla en una ciudad como Lisboa, sino al aire libre, como si fuera en los alrededores de esta ermita y con personajes madrileños vestidos a la moda del siglo XVIII: hay viejos, jóvenes, niños jugando en la barandilla. Hay soldados, celestinas, nobles elegantes, guapas majas, mendigos, enfermos y artesanos...en fin, de todo.Aparece un cambio de estilo en el pintor, ya que junto a escenas populares de majas y niños que pueden recordarnos a sus primeras obras, nos va introduciendo una mayor expresividad, brochadas muy rápidas y movidas y esa original composición. Consigue lo que él mismo llama "la magia del ambiente"

"Imágenes de la Guía de la Ermita" (MªJosé Rivas, Patrimonio Nacional)
Goya se anticipa al Expresionismo con la insistencia en mostrarnos la psicología y expresión de cada personaje ( alegría, pena, asombro, susto, ira...). También ese tipo de brochazo rápido y abocetado, que desde abajo se percibe de otra manera nos recuerda al futuro Impresionismo. Muchas de estas imágenes aparecen también en las escenas de los Caprichos, que las estaba trabajando a la vez y que publicará en 1799
"Lamina de uno de los Caprichos"
Debajo de esta escena del milagro del santo nos encontramos una multitud de querubines jugando con los cortinajes y "ángelas" que nos presentan las escena de arriba. Los situados en el ábside son los más clásicos y desarrollados con menos detalle, además ahí el fondo es amarillo, como el fulgor de los rayos de la Santísima Trinidad a quien están adorando. Goya no representa a los ángeles como seres jóvenes más bien masculinos, aunque estos seres espirituales no tienen en realidad sexo, ya que no tienen materia ni cuerpo. Algunos críticos han querido ver en las "ángelas" de Goya la representación de las virtudes, que si que son femeninas. Parecen damas de la corte, con vestiduras de ricas gasas y fajines pesados y coloristas. También con rápidos toques de ocre parece dorado sobre los cortinajes. Sus expresiones y escorzos son fantásticas: algunas de rodillas en reverencia, otras jugando, incluso bailando o hablando entre ellas. Un obus en la Guerra Civil destrozó las ángelas del arco primero, pero se han restaurado muy bien.
"Ángela situada en la parte izda de la ventana del muro derecho. Algunos críticos opinan que es un retrato de la Duquesa de Alba"
Los altares y la lámpara también son originales del s.XVIII. En la hornacina del altar mayor estaba situada una imagen de San Antonio de Padua de Ginés, que trasladaron a principios del s.XX a la parroquia gemela y en la Guerra Civil la quemaron, pero contamos con fotografías para saber cómo era. Los altares son de estuco imitando mármol. De ellos cuelgan lienzos de Jacinto Gómez Pastor. en el de la derecha "la Immaculada con San Carlos Borromeo y San Fernando" (en honor a los nombres del monarca, Carlos IV y del entonces Príncipe de Asturias, Fernando VII). En el de la derecha está "San Luís" ( por la reina MªLuisa de Parma). La lámpara de bronce dorado con las cadenas del toisón es del orfebre de Carlos IV, Urquiza. El trabajo desarrollado aquí con tanta libertad le dió tanto éxito a Goya que en 1799 lo nombran Primer Pintor de Cámara

En 1901 esta ermita se convirtió en parroquia de San Antonio de la Florida, pero como el humo y la asistencia de tanto público perjudicaba los frescos, el arquitecto Juan Moya realizó una ermita gemela para uso de los fieles en los años veinte. Ya antes, en 1905, la ermita había sido declarada monumento nacional. En 1928, coincidiendo con el centenario de la muerte de Goya, el rey Alfonso XIII cedió la ermita a la Academia de Bellas Artes de San Fernando y, desde 1987, la gestiona el Ayuntamiento de Madrid. Esta ermita es también panteón de Goya. Estaba enterrado en el cementerio de Burdeos, junto a su amigo y consuegro Martín Miguel de Goicoechea. Goya casó a su hijo Javier, en 1805, con Gumersinda Goicoechea. Los dos se exiliaron en Burdeos y en el panteón familiar de los Goicoechea en esa ciudad francesa enterraron a Goya en 1828. A finales del s XIX el cónsul español en Burdeos contempló muy deteriorada la tumba y solicitó al gobierno español el traslado de los cuerpos a España...Por motivos burocráticos se atrasaría hasta 1901, año en que Goya es enterrado en la sacramental de San Isidro ( muy cerca de donde había estado "la quinta del sordo", es decir, su casa). Al exhumar los restos para el traslado desde Francia vieron que estaba sin cabeza y eso dió lugar a numerosas leyendas que no vamos a entrar aquí. Lo más seguro, a modo de resumen, es que Goya autorizara, una vez muerto, a que un amigo suyo médico le cortase la cabeza para estudios frenológicos de su cerebro. En 1919 se trasladaron los cuerpos definitivamente aquí y, tanto Goya como su consuegro, están enterrados junto al altar bajo los frescos, en una sencilla tumba de mármol.

"San Antonio de Ginés"
"Entierro de Goya en San Antonio de la Florida, en 1919"
En torno a san Antonio siempre nos gusta organizar visitas desde SIEMA www.siema.es. La próxima, que no está publicada en web, la hacemos con familias este sábado 14 de junio. Si alguien estuviera interesado, no deje de contactar. Es también interesante visitar la ermita gemela, para ver cómo con una misma estructura arquitectónica de base, es completamente diferente y, también, para hacerse una idea de cómo era la hornacina con la escultura de San Antonio, de la cual hay una copia muy oscura y moderna. Y, como no, no querría dejar sin incluir algún negocio con encanto por la zona. Para ello hemos pensado en la Escuela de Cerámica de la Moncloa. La verdad es que merecería una entrada para ella sola en el blog. Está situada justo al otro lado de la pasarela sobre las vías, pegada al Cementerio de los Héroes del Dos de Mayo, dentro del marco maravilloso del Parque del Oeste y la Rosaleda. Ocupa los altos de lo que fuera Real Sitio de la Florida. Continúa la herencia de la Real Fábrica de Porcelana y Loza del Retiro, que se perdió en la Guerra de la Independencia y que con tanto mimo la había creado Carlos III copiando la idea de la que existía en Capodimonte. Será la reina portuguesa Isabel de Braganza, esposa de Fernando VII, y gran amante de la cultura, la que en 1816 decida establecer en la Florida la Real Fábrica de Loza y Porcelana de la Moncloa. A esta reina también le debemos la creación del Museo del Prado. Ejercerán el cargo de directores los mismos que la del Retiro, pero no tuvo mucho éxito y cerraría en 1850. Reinando Alfonso XII vuelven a darle un nuevo impulso con los hermanos Zuloaga, formados en Sèvres, y se reabre en 1874. Aún quedan restos de esas instalaciones, como el horno ( conocido como la Tinaja ), el pabellón Florida y la Chimenea, así como el frente que hay junto al cementerio
"Gran horno de la Tinaja con sus contrafuertes en la base"
"Pabellón Florida y chimenea"
En 1911 se funda la Escuela de Cerámica de Madrid y su primer Director es Francisco Alcántara, artista muy vinculado a la Institución Libre de Enseñanza. Desde 1914-36 desarrollaría un innovador proyecto pedagógico y artístico, que contaría con el apoyo del entonces Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes. Así que ahí convivían la escuela oficial y la municipal. En los años 40 se reconstruyó el conjunto en forma de U. Posee unas magníficas instalaciones, con un encantador jardín en el centro. Actualmente existen aquí dos escuelas que funcionan independientemente, la Escuela de Cerámica de la Moncloa y la Francisco Alcántara de la Comunidad. La calidad de la formación que ofrecen, los medios de que disponen y el trato humano del profesorado es excelente. Además de las asignaturas obligatorias disponen de talleres de libre creación, como Muralismo cerámico, Vidrios cerámicos, Forma y Textura de la escultura , proceso cerámico y Taller de Arte y Naturalez (a cuya profesora, Ana Medinilla, agradecemos el tiempo y explicaciones dedicadas a SIEMA ). Durante los meses de verano ofrecen la posibilidad de hacer algún intensivo para personas ajenas al sector, así que os animo a realizar algún curso con ellos. Algunos fusionan la técnica tradicional con las nuevas tecnologías: fotografía sobre cerámica y usos de cámaras estenopeicas o el de transferencia de imágenes a materiales cerámicos a través de métodos de grabado
"Monumento a Francisco Alcántara" situado en el jardin, es de los años 50 . Muy bonito con el alumno y la vasija de cerámica


Estas dos últimas fotos son cedidas por la Escuela y pertenecen al Taller de Arte y Naturaleza