Hoy me gustaría detenerme otra vez en algunos de los impresionantes palacetes del Barrio de Almagro. Uno de los más desconocidos es el Palacio Osma , situado en la calle Fortuny nº 43. Lo construyó en 1889 Enrique Fort dentro del estilo neoárabe tan de moda a finales del s.XIX que había triunfado en los pabellones españoles de las exposiciones universales anteriores a esa fecha. Fue mandado edificar por los padres de Guillermo de Osma con motivo de la boda de su hijo, del mismo nombre, con Adelaida Crooke y Guzmán en 1888. Ella era hija de un diplomático de origen irlandés y ostentaba el título de XXIII Condesa de Valencia Don Juan (por eso dan este nombre a la fundación que alberga el palacio). Su marido, Guillermo de Osma, era un hombre muy culto, polifacético y con afanes políticos: había nacido en la Habana en 1853, estudió el bachillerato en la Sorbona y luego se graduó en Oxford para los estudios universitarios (Magister Artium). Desarrolló también una carrera diplomática y participó activamente en política (subsecretario de Ultramar, Ministro de Hacienda en los gobiernos de Maura y presidente del Consejo de Estado). Le apasionaba la cerámica antigua y llegó a
escribir dos obras sobre este tema: "los azulejos sevillanos del s.XII" (1902), "la loza dorada de Manises" (1906). Ese gusto del matrimonio por la cerámica y por el estilo inglés impregna todos los rincones del palacete.
Esta impresionante vista del palacio de Osma, sacada por Pituca desde el interior del palacio de Bermejillo ,nos da una idea de las dimensiones de la primera parte del palacio construida en 1889. A base de torreones en las esquinas, con muros lisos de ladrillo donde alterna decoración mudejar: juegos geométricos de ladrillo, arquerías de arco de herradura sostenidas por finas columnas nazaríes y enmarcadas por alfiz árabe con azulejería. Rematan el edificio grandes alerones de madera con cubierta de teja. Por esa puerta de madera decorada con lacerías árabes y con el pequeño soportal de teja sobre columnas nazaríes de mármol se entra al palacete. Contrasta luego el interior de estilo inglés de esta parte de la edificación, sobre todo la escalera de honor victoriana y algunos de los salones:
Con esta imagen damos paso a habar un poco del Instituto Valencia de Don Juan. Este Instituto se había fundado en 1916, en vida de Guillermo de Osma. Era de acceso muy restringido a investigadores, lo mismo que hoy en día, por eso es tan difícil visitar el interior del palacio Osma. Los vínculos con la cultura anglosajona son muy evidentes en los cinco patronos que formaban parte del comité rector de la institución: Antonio Maura, Asín Palacios, Jacobo Stuart y Falcó(padre de la actual duquesa de Alba), Archer Huntintong de la Hispanic Society y Charles Hercules Read (conservador del British Museum). El presidente actual es el Duque de Huescar. Durante la guerra civil la bandera inglesa hondeaba en el palacio y se salvaron todos los fondos y el edificio. En 1918 falleció la condesa y , en 1922, murió Guillermo de Osma y no decidieron dejar su colección al Estado, sino al patronato por ellos creado. Para que el lector se haga una idea de los fondos que tiene el Instituto Valencia Don Juan resumiré lo siguiente:
- Posee la Biblioteca histórica de la casa ducal de Oñate, con 20 códices de la colección del Conde de Villaumbrasa, más los manuscritos del Marqués de Montealegre ( como el libro de horas de Simón de Brujas, "El Arte de la Pintura" de Francisco Pacheco o el Códice del Toisón de Oro y parte del archivo de Felipe II a sus secretarios)
- En la colección de pintura hay obras de Pantoja de la Cruz (como los retratos de Juana la Loca y Felipe el Hermoso y Felipe II con hábito del Toisón), de Carreño de Miranda (Carlos II) o de Mengs. Dentro de la colección de dibujos destacan el boceto de Navarrete para el cuadro de "Abraham y los tres ángeles" destinados al Monasterio del Escorial o el estudio de Goya para enseñar el lenguaje de los sordos.
- En escultura muchos relieves renacentistas y Vírgenes góticas, así como la colección de marfiles, muchos de ellos árabes.
- Colecciones de esmaltes y cristal, como por ejemplo las cubiertas de un Evangelario del sXIII o jarras del sXIV y también ejemplares de la botica de palacio en cristal de la Granja
- Colección de tejidos, reposteros, tapices y alfombras: es la más impresionante, pues la mayoría son hispano-árabes y muy difíciles de conservar ( de los periodos califal, almohade, almorávide y nazarí ), también antiguas telas cristianas de los s.XV y XVI, sobre todo terciopelos y damascos o de los siglos XVI-XVIII de la Casa Oñate. Además de alfombras del s.XV.
- Muebles de estilo mudejar. Armas y platería, como espadas, puñales, cascos (el de Mohamed II, conquistador de Constantinopla) o platería ( por ejemplo el "Tesoro de la Garrucha")
- En cuanto a la cerámica no tenemos palabras para describir las maravillas que atesora: piezas de la época hispano-árabe, sobre todo de la ciudad califal de Medina Azahara. Azulejos de relieve del sXIII con las armas de los caballeros cristianos que acompañaron a Fernando, el Santo, en la conquista de Sevilla; cerámica de la Alhambra, de Manises, del Buen Retiro
"Códice del Toisón", mandado hacer por Carlos V y que la Emperatriz MªEugenia de Montijo regaló a Dª Adelaida Crooke
"El arte de la pintura" de Francisco Pacheco, maestro de Velázquez en su época sevillana.
Después de esta joya cultural he encontrado un negocio con encanto por la zona en otro de los antiguos palacetes, me refiero al Hotel Santo Mauro. Este Palacio de Santo Mauro fue construido por Juan Bautista Lázaro entre 1889-1902. Edificado en la parcela de Zurbano 36 que adquirieron los duques de Santo Mauro, no sigue los modelos tradicionalistas de finales del s.XIX en la zona y que tanto gustaban a la aristocracia madrileña, sino que es un palacio de estilo francés: ahora no encontramos balcones con medallones, ménsulas, ni frontones, sino unos ventanales de arco rebajado con cristaleras a base de cuadrícula emplomada. Presenta también al exterior altas cubiertas de pizarra de estilo afrancesado y muros de estuco. El nombre de Santo Mauro viene de un principado en Sicilia que otorgó Felipe V en 1705. Mariano Fernández de Henestrosa convierte el principado en título de Duque de Santo Mauro en 1890 en compensación de sus servicios a la corona. Esta casa ducal existe todavía y es la propietaria del palacio, que está alquilado como hotel desde hace 20 años. Ahora lo lleva la cadena AC y es uno de los hoteles de lujo y con un original encanto de la capital
Entrada al Santo Mauro y vista de la marquesina y entrada principal tras el arco de ingreso
El patio principal es curvilíneo. Ahí se accedía en carruajes y para proteger a los duques en los días de lluvia se construyó esa coqueta marquesina de hierro y cristal con notas modernistas. Las caballerizas y las naves para el servicio se dispusieron al fondo de este patio, separadas por un gran arco. Apreciamos el diferente uso en los muros de ladrillo rojo y sus sencillas ventanas y cubiertas.
El hotel conserva todo el diseño original, como la escalera modernista en el hall de la entrada, a la izquierda, o el pequeño patio ovalado desde el que se tiene una bonita perspectiva de los pisos superiores, así como la biblioteca del duque (hoy se usa como comedor) o la antigua sala capilla (se utiliza actualmente como reservado). Es maravilloso contemplar toda la decoración de estucos clásicos franceses con pilastras y demás molduras.
Agradezco a la dirección del hotel el que me permitiese sacar imágenes del edificio para que se pueda captar mejor en estos detalles la perfección en la talla escultórica, dentro de un estilo francés muy clásico y sencillo, donde predominan las líneas geométricas. Quizás la escalera de subida al piso superior sea la nota modernista que contrasta más.
Biblioteca-comedor del hotel
Coqueta y elegante escalera de bajada al jardín interior, donde se coloca en esta época primaveral la terraza
La decoración interior se retocó hace dos años. La obra de restauración se la debemos al decorador de interiores Lorenzo Castillo, que intentó buscar inspiración en un palacio de principios del s.XX, con esa decoración tan ecléctica donde se menclan antiguedades con cuadros contemporáneos. Da gusto pasarse a tomar algo en algunos de sus salones. En SIEMA, www.siema.es o Proyecto Siema en facebook, así lo hicimos para terminar nuestro recorrido por el Barrio de Almagro y los grupos siempre terminaban muy contentos, rematando de esta forma la visita a los palacetes. Ahora ya termino este blog con algunas fotos más de los salones¡ Qué disfrutéis!












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