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domingo, 15 de octubre de 2017

Iglesia y convento de las carmelitas descalzas en Alba de Tormes

Hoy nos vamos a ir fuera del entorno de Madrid para difundir un poquito más el maravilloso convento e iglesia de las carmelitas descalzas, situado en Alba de Tormes. Este centro de espiritualidad rebosa historia teresiana, arte e historia española también. Un auténtico monumento de nuestro patrimonio que conviene conocer. Mas aún este año, cuando la fiesta de Sta. Teresa cae en domingo y entonces se proclama año jubilar teresiano. En su página web www.carmelitasalba.org se pueden encontrar más detalles en profundidad del mismo. Este convento se había fundado el 25 de enero de 1571, utilizando las rentas del contador del Duque de Alba, Francisco Velázquez y su mujer. Él era converso, como muchos de los que ayudaban a Sta. Teresa, y no habían podido tener niños en su matrimonio. Estaba deseoso de dejar sus bienes a una fundación pía. La coincidencia hizo que la propia hermana de la santa, Juana, casada con Juan de Ovalle, viviese en la villa de Alba, en casas situadas justo en frente de la del contador, y actuaron como mediadores en este proceso de nueva fundación. A Sta. Teresa le gustaba supervisar día a día la evolución de la construcción de sus sencillos conventos, también le ayudó en este caso S. Juan de la Cruz. Un siglo después se levantaría el de frailes carmelitas en frente, dedicado a San Juan de la Cruz. Podríamos decir que esta plaza de Alba es totalmente carmelita.

Torreón del castillo de los Alba, en Alba de Tormes, 
con la autora (Foto SIEMA)

Sta. Teresa mantuvo a lo largo de su vida una gran amistad con la Casa de Alba, especialmente con la Duquesa María Enriquez de Alba, esposa del Gran Duque D. Fernando. Por eso, a pesar de que se encontraba mal y muy cansada, mientras la santa iba camino de su Ávila natal, no dudó en atender la llamada de la Duquesa para pasarse por Alba  tras el nacimiento de su nieto. Llegó la santa el 20 de septiembre de 1582, al atardecer, y tuvo que acostarse enseguida. Bendecía a Dios por haber caído mala entre las hermanas carmelitas y comentaba"me siento tan quebrantada que a mi parecer no tengo hueso sano". Paso dos semanas llena de dolores y agotada, hasta que falleció la noche del 4 de octubre. Con el cambio introducido por el Calendario Gregoriano, ese día pasó a ser 15 de octubre, fecha que se sigue celebrando desde entonces. La importancia de Sta. Teresa en la espiritualidad católica y en la historia ha hecho que desde el mismo momento de su muerte se la dieran honores de santa, que en 1614 se la proclamara beata, en 1622 santa y en ,1970, doctora de la iglesia. Todo ello indica el por qué de la majestuosa iglesia que acompaña al sencillo convento carmelita de Alba de Tormés.

El Gran Duque de Alba, Fernando 
(Tiziano, colección Casa de Alba)

Muros exteriores de la iglesia (Foto SIEMA)

Desde el exterior se puede seguir la evolución de la construcción de la fundación carmelita. A la izquierda se sitúa el convento. De sencilla construcción, con su característico zaguán. Una sencilla portada de arco de medio punto y escudos de los fundadores. Ahí se localizaban las casas de los Velázquez. Si miramos hacia la derecha, vemos que está la nave de la iglesia primitiva (a más altura que el edificio conventual), con dos ventanas, y la actual puerta monumental a la iglesia. También se percibe en la fachada exterior una puerta cegada. Luego vemos, más elevada y separada por una pilastra de sillería, la antigua capilla mayor, que incluye una ventana similar a las otras. Finalmente el crucero y el cimborrio.

Portada principal de entrada a la iglesia
(Foto SIEMA)

La portada principal, que conduce a una entrada lateral a la iglesia, presenta un gran arco clásico de medio punto, que tiene en las enjutas medallones de S. Pedro y S. Pablo. Lo flanquéan dos columnas estriadas, colocadas sobre plintos decorados. En la parte superior el relieve de la Anunciación entre escudos. Lo cierra el tímpano con Dios Padre y la cruz. La fecha de fundación que aparece en la inscripción está equivocada, no es 1570, sino 71. La iglesia presenta dos fases de construcción: la más antigua, entre 1571-1582, que llega hasta el púlpito e incluye la nave y la antigua capilla mayor; después, entre 1670-1680, se amplió desde la cabecera. Así que sacristía, crucero, cúpula y presbiterio son de un barroco tardío y muy recargado.

Planta de la iglesia, donde se aprecian las diferentes etapas
de construcción ( web carmelitas de Alba)

La primitiva iglesia renacentista se levantó sobre la propia casa de los fundadores y el encargado de la construcción fue Pedro de Barajas: muy alargada, de una sola nave con armadura de madera y una capilla mayor (de planta cuadrada, cubierta por bóveda de crucería nervada según trazas de Rodrigo Gil de Hontañón). Originariamente se cerraba con un testero plano. El altar mayor se situaba en alto (por eso todavía está marcado el comulgatorio en alto, a la altura del lado del Evangelio). A la izda se situaba el coro de las monjas y, delante de las gradas, el sepulcro exento de los fundadores protegido con reja. 

Techumbre de entramado de madera en la nave
de la iglesia primitiva (Foto SIEMA)

Techumbre nervada, estilo isabelino, según trazas de 
Gil de Hontañón, con la que se cubría la antigua capilla
mayor (Foto SIEMA)

Con la reforma barroca de 1670 desapareció el testero  y se copiaron escenas del Juicio Final de la capilla sixtina. En la única nave que existía se abrieron los huecos sepulcrales de los Ovalle (hermana, cuñado y sobrino de Sta. Teresa), frente a la entrada y bajo el coro del órgano. Y el espectacular de los Galarza, en el lado de la Epístola. Ambos de fines del s XVI, este último es obra de Juan Montejo. Los Galarza son los herederos del patronato de la iglesia. Curiosa posición de la mujer, vestida con elegantes ropas nobiliarias, que se sitúa ocupando el arco de la pared. Esa ampliación se llamó "obra real", debido a las limosnas de Felipe IV y su segunda mujer, Mariana de Austria.  De esa segunda reforma son las pinturas barrocas de las pechinas en la cúpula, realizadas por Francisco Rizzi en 1674.

Sepulcro mural de Francisco Velázquez y Teresa Laiz
(Foto web carmelitas)

Sepulcro de los Galarza (Foto SIEMA)

Franciso Rizzi, cuadro hexagonal con marcos de estuco dorado
en las pechinas de la cúpula (Foto web carmelita)

La iglesia se pensó en principio para servir de panteón al matrimonio fundador, pero la muerte de la santa en este convento causó un cambio de uso y de trazas arquitectónicas. Primero Sta. Teresa fue enterrada en el antiguo coro bajo, en una caja. Después, en 1600, Juan de Montejo y Alonso Rodriguez contrataron un nuevo sepulcro que se incluía en una fachada clasicista y supuso la colocación del cuerpo en un arca en el coro alto. Después de la beatificación organizaron la zona del coro en tres pisos: uno rehundido como capilla devocional, otro de coro conventual del que se ve el comulgatorio en alto y, por último, el coro en alto con la urna de piedra blanca alabastrada en donde se depositó el cuerpo de la santa. Así que, en 1627, se tuvo que trasladar al lado de la epístola el monumento de los fundadores. De nuevo más cambios. En 1677 se trasladó la urna de piedra al nuevo retablo de la capilla mayor barroca y allí fué sustituido por el actual de mármol.

Fachada clásica con la urna de piedra de 1600
(Foto web carmelita)

Vista del altar mayor actual (Foto SIEMA)

Sepulcro de la santa en el retablo del altar mayor
(Foto SIEMA)

Detalle del sepulcro desde el interior, en el museo
(Foto web carmelita)

En el retablo actual de madera dorada contemplamos, a la izquierda, la predela con la "Adoración de los magos", sobre ella San José con el Niño y S. Juanillo y, por último, el profeta Elías vestido de carmelita. En la calle de la derecha del retablo está representada la "Adoración de los pastores" en la predela. Sobre ella San Andrés y, encima, el profeta Eliseo. En la parte central el sepulcro de la santa, sobre el mismo dos ángeles de mármol. El ático del retablo mayor está presidido por una imagen de Sta. Teresa. En el cuerpo bajo había dos puertas, una destinada a exponer el relicario del brazo y, la otra, el del corazón de la santa. Pero se cambiaron a la zona del lado de la epístola.

Digno de mención es el Museo carmelitiano Teresa de Jesús que hay en este convento. Recorriendo las cinco estancias en que está dividido (antecamarín bajo, camarín bajo, escalera del Duque, antecamarín  alto y camarín alto), con decoración barroca en pinturas y mobiliario, podemos contemplar obras de arte relacionadas con la historia del convento: cristo de márfil, esculturas de Vírgenes medievales y renacentistas,  cuadros devocionales, cálices, etc.... También libros y manuscritos, la celda donde murió Sta. Teresa, trajes relacionados con la canonización, y muchos objetos relativos a la vida de la santa. Imposible realizar aquí un breve resumen de todo lo que contiene. Os animo a hacer una escapada a Alba de Tormes y visitarlo.

Maribel Piqueras
Cartel en el exterior invitándote a recorrer
el Museo (Foto SIEMA)

Celda donde murió Sta. Teresa, convertida en capilla
(Foto SIEMA)

Llaves con las que se abría el sepulcro 
de la santa (Foto SIEMA)

Vestimenta que el Duque de Alba se puso para 
la canonización de Sta. Teresa (Foto SIEMA)


lunes, 9 de octubre de 2017

Librería Pérez Galdós

La pequeña entrada de hoy está pensada para todos los amantes de Madrid. A veces tenemos dificultades en encontrar libros antiguos sobre Madrid, libros ya descatalogados o agotados. Pero tenemos la solución y queremos que conozcáis la historia de esta antigua Librería Pérez Galdós. En la misma calle de Hortaleza donde el escritor Benito Pérez Galdós había abierto una editorial, con el nombre "Obras de Pérez Galdós", encontramos una antigua librería que perteneció a los herederos de Pérez Galdós. Benito Pérez Galdós, después de tener problemas económicos con su primer editor, decidió separase y fundar una casa editorial, para publicar sus obras, dirigida por él mismo. Estaba situada en los bajos de la calle Hortaleza 132 y continuó abierta ahí mismo hasta 1904, año en que cambiaría de editor.

Editorial de Benito Pérez Galdós en la calle Hortaleza
132 (Foto Franzen)

Nuestro gran escritor falleció el 4 de enero de 1920 en su casa de la calle Hilarión Eslava, pero la pasión por los libros la siguieron teniendo sus herederos. En 1942, su hija y yerno montaron una librería en la misma calle Hortaleza nº 5, ya muy cercano a Gran Vía. Conserva todavía ese sabor de antaño con los rótulos de madera originales, así como las estanterías y mostrador. Los actuales propietarios se la compraron hace 30 años al nieto de Benito Pérez Galdós, de nombre Benito Pérez- Verde. Justo cuando pensaba jubilarse y dejar el negocio. Es una librería familiar donde Nieves, una de las propietarias, me atendió estupendamente. Desde el exterior ya nos llama la atención, pues sobresale su pérfíl desde el lateral  y contrastan las maderas oscuras y rótulos antiguos con la modernidad de los edificios de al lado. Una imagen del escritor, Benito Pérez Galdós, nos recibe a la derecha de la puerta principal

Escaparate exterior (Foto SIEMA)

Esquina de la librería
(Foto SIEMA)

Nada más entrar huele a años de historia, de saber acumulado, de libros únicos. Un estrecho pasillo separa el mostrador antiguo (ya que también era papelería y vendían al público desde ese punto, situado a la izquierda del local) del resto de la librería. Estanterías de madera sirven de soporte a los innumerables libros que ofrecen. Mantienen todo el mobiliario original. Presenta 5 km de estanterías, teniendo en cuenta también el almacén interior de la misma. Su web www.perezgaldos.com proporciona más información. Hoy en día encontramos todo el sabor antiguo, la historia, el patrimonio original, unido a las modernas tecnologías para localizar las obras que nos interesen. Además forman parte de la red de libros especializados de Madrid. Para mí todo un monumento y por eso lo he incluido en este blog.

Mostrador de atención al público de la parte antigua 
papelería (Foto SIEMA)

Muebles estanterías originales
(Foto SIEMA)

Interior de la librería (Foto SIEMA)

Hoy como negocio con encanto os proponemos el situado junto a la Librería Pérez Galdós, en la calle Hortaleza n 3. Se trata de la pastelería Celicioso  www.celicioso.com . Aquí llevan 5 años elaborando riquísimas tartas, cupcakes, cookies, galletas, pasteles, roscones, salados y tartas personalizadas. Con la peculiaridad de que sus productos no contienen gluten. Muchos de ellos tampoco llevan lactosa ni azúcares. La pastelería dispone de una amplía oferta y una cafetería muy acogedora en el interior. Con esta dulce recomendación  me despido por hoy.

Maribel Piqueras 

Pastelería Celicioso, escaparate (Foto SIEMA)

Celicioso, detalle del mostrador (Foto SIEMA)

Interior de la cafetería (Foto SIEMA)

lunes, 25 de septiembre de 2017

Sede del COAM (Escuelas Pías de San Antón)

La actual sede del COAM (Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid) se asienta sobre lo que fué el importante colegio de las Escuelas Pías de San Antón. En breve nos adentraremos en su historia y evolución hasta lo que vemos actualmente en las visitas guiadas que SIEMA Matritensis organiza por la zona. Durante el s. XVIII esta calle alargada que se situaba en las afueras de Madrid, hacia lo que era la puerta de Sta. Bárbara, se situaron importantes conventos, hospitales de grandes extensiones, huertas y fábricas. El Hospital de Leprosos tenía aquí su sede. A él pertenecía la Iglesia de San Antón, cuyo diseño se lo debemos a Pedro de Ribera. Ambos edificios estaban gestionados por la orden de San Antonio Abad o Antoninos. Al suprimir esa orden el papa (en 1787) dichas construcciones quedaron en cierto grado de abandono hasta que, en 1794, el rey Carlos IV las cedió a la orden de San José de Calasanz o Escolapios.

Escudo real y estatua de San Antón en la fachada 
de dicha iglesia ( Foto de Ana Rosa para SIEMA)

Recordamos que los padres escolapios llegaron a Madrid en 1729, fundando el primer colegio unos años después en la zona de Lavapies, las famosas Escuelas Pías de San Fernando. Estas fueron destruídas en la Guerra Civil y hoy en día tienen un uso educativo y cultural. Seis padres escolapios procedentes de las Escuelas Pías de San Fernando llegaron a esta zona de Sta. Brígida y San Mateo. Gracias a una donación consiguieron comprar una casas en esta última calle y abrir unas escuelas ahí en 1755. Pero el espacio se les quedaba pequeño para la labor que deseaban hacer, así que cuando Carlos IV les autorizó a usar los edificios que fueron antes de los Antoninos se les abrió el horizonte. Las obras para acondicionar esos terrenos y construcciones se alargaron mucho en el tiempo.  El encargado de la reforma fué Francisco Rivas, que le dió ese toque neoclásico al conjunto de las Escuelas Pías de San Antón. Complicándose todo por la interrupción con la Guerra de la Independencia y la incautación de los bienes de los escolapios que había realizado José Bonaparte. En fin, que hasta el s XIX no se pudieron terminar, en 1832. Destacaba el conjunto por su iglesia (de interior barroco), los grandes patios del colegio, los amplios pasillos y aulas. Así como el ático desde el que se tenían unas vistas preciosas de la zona de Chueca y Malasaña. Alumnos conocidos que estudiaron en estas Escuelas Pías de San Antón son Larra, Bretón de los Herreros, Ventura de la Vega, el pintor Rosales, Eduardo Dato, Gutierrez Mellado, Ramón Gómez de la Serna o Jardiel Poncela. Para hacernos una idea de cómo eran las aulas en 1850 podéis observar una clase de dibujo en la www.pintorrosales.com. 

Fachada de las Escuelas Pías y San Antón que da a la 
calle Hortaleza (SIEMA)

"Última comunión de S. José de Calasanz", Copia de Goya, 1819,
en la iglesia de San Antón (SIEMA)

El edificio presenta tres alturas más la terraza. Construido en estilo neoclásico sobre un gran zócalo de granito. Los adornos de los grandes ventanales son también molduras rectas de granito. La puerta principal de entrada al colegio es también la entrada al COAM hoy en día. Una puerta alta y amplia, bordeada con granito. Encima de ella una balconada con frontón y molduras de granito. En la esquina del edificio, haciendo chaflán con la c/ Sta. Brígida, todavía podemos contemplar la bonita Fuente de Ventura Rodriguez ( Fuente de los Galápagos en 1772). Desde principios del sXX presiden la fuente dos delfines enfrentados, no galápagos como en la original. 

Fuente de los Delfines, antes galápagos, 
de Ventura Rodriguez (SIEMA)

Detalle de la Fuente (SIEMA)

Ventanas y balcones del piso principal de las 
Escuelas Pías de S Antón (SIEMA)

Puerta de entrada a las Escuelas Pías y, actualmente, al 
COAM (SIEMA)

El colegio funcionó hasta 1989, año en que se puso en venta, adquiriéndolo unos años después el Ayuntamiento de Madrid. Durante 1995 sufrió un incendió que lo terminó de destruir. Estuvo cerrado muchos años. Entonces se sacó a concurso y ganó el proyecto del arquitecto Gonzalo Maure. Las obras para convertirlo en sede del COAM duraron desde 2008-2012. La reforma innovadora de Maure organizó los diferentes espacios en torno a un jardín abierto en el centro del conjunto, que tiene la función integradora del mismo. Líneas rectas, cúbica, minimalistas conforman las estructuras. Madera, granito, cristal hacen que los espacios sean luminosos, comunicativos, abiertos. En los pisos superiores del edificio principal se encuentran la sede del Colegio de Arquitectos, la Fundación Arquitectura y el instituto Arquitectura. Abajo las salas de exposiciones. En otro módulo la biblioteca,un restaurante. Muchos espacios se alquilan para eventos. Separado del edificio principal un módulo de usos municipales donde, por ejemplo, se ubica un centro deportivo con piscina y otras dependencias. Se puede entrar por la calle Hortaleza y salir por la calle Farmacia, pasando por el jardín abierto: primero muy sencillo, con tramos circulares o rectangulares de piedra y cesped geométrico, así como rumor de fuente de agua. Después, asciendes a un verdadero bosque de diferentes plantas, donde se ubica el restaurante Bosco y su terraza. Maure consiguió crear un espacio interior de comunicación entre los diferentes edificios realmente muy agradable. Sólo en las fachadas exteriores se mantiene el estilo neoclásico de final s XVIII.


Patio de las Escuelas Pías antes de la rehabilitación
(Construible)

Maqueta del conjunto arquitectónico de las Escuelas Pías-COAM
(Somosmalasaña.com)

Primer sección del jardin en el patio interior
(SIEMA)

Subida a la parte de atrás del COAM por el otro tipo 
de jardín (SIEMA)

Edificio del COAM que bordea la iglesia de San Antón y da a la calle
Farmacia, en los bajos el restaurante Bosco (SIEMA)

Interior del restaurante Bosco con las vistas al 
jardín (SIEMA)

Terraza de restaurante Bosco (SIEMA)

Centro deportivo (Madrid.es)

Justo al lado del COAM nos gustaría que descubrierais el negocio con encanto que os proponemos hoy. El Bocado de Carole. Este pequeño local, una cafetería donde se respira Francia por doquier, está decorado con mucho encanto parisino. Su dueña, Carole Lecor, nos deleita con pequeños placeres pensados para saborear en compañía. Cokies, tartas, creps, mousses, pero también tablas de quesos, quiches, galettes o croque monsier. Recomiendo una parada en el camino para tomar café, te o copas. Está en Hernán Cortés n º 19. Esta es su web www.elbocadodecarole.com. Os pongo algunas imágenes sacadas por SIEMA.

Maribel Piqueras







martes, 19 de septiembre de 2017

Iglesia de San Antón

La Iglesia de San Antón es una de las más populares de Madrid. Se encuentra situada en la calle Hortaleza nº 63 y es también uno de los monumentos más antiguos de la zona de Chueca, aparte de contener muchas notas originales y curiosas, que iremos descubriendo a lo largo de esta entrada. Nuestro arquitecto tan querido y castizo, Pedro de Ribera, proyectó la iglesia en 1735 en el estilo barroco que le caracteriza. Dicho estilo todavía se percibe en la planta y en el interior: cruz latina con presbiterio en alto y cabecera plana. Los brazos de la cruz se diseñaron muy cortos, lo que hace que el crucero apenas esté esbozado y que, sin embargo, sea muy ancho. Dando así sensación de planta algo centralizada. Está dedicada a San Antón abad. Esta orden de San Antón Abad, también llamada de los Antoninos, tenía esta capilla y un hospital de leprosos. Estos edificios se abandonaron tras suprimir esa orden el Papa Pío VI en 1787. En Mayo de 1793 se cedieron a los Escolapios.

Gran fachada de las Escuelas Pías con San Antón al
fondo (Foto SIEMA)

Parte central de la fachada con la entrada 
principal a la iglesia (Foto SIEMA)

Los Escolapios se habían establecido en Madrid en 1729, fundando su primer colegio en la capital unos años después en la zona de Lavapies. Vease http://madridconencanto-siema.blogspot.com.es/2015/07/edificio-escuelas-pias-en-lavapies.html. Ese colegio se conocía como las Escuelas Pías de San Fernando. A mediados del s XVIII, seis religiosos provenientes de ese colegio de Lavapiés fundaron otro colegio en esta zona, en unas casas cedidas en la calle San Mateo y abrieron aquí el Colegio Calasancio o Escolapio en 1755. Como comentamos anteriormente, cuando los Antoninos se fueron, cogieron ellos sus propiedades. Es en 1794 cuando el rey Carlos IV entrega el templo a los Escolapios. Por tanto la iglesia de San Antón, pasó a ser de los Escolapios. Ellos decidieron, de acuerdo con el estilo propio de final del s XVIII, cambiar toda la decoración barroca de la fachada y del altar mayor, dándole el aspecto neoclásico que presenta en la actualidad.

La San Antón neoclásica con la curiosa torre del reloj
(Foto SIEMA)

Torre del reloj, a la derecha de la entrada 
principal (Foto SIEMA)

"si quis est parvulus veniat ad me" . Inscripción original en una de las 
puertas de entrada a San Antón ( " el que se haga pequeño venga a mi", en la que Jesús hace una 
alabanza de la humildad y de ser como niños para llegar así al Cielo). Foto SIEMA

Desde el 2015 esta iglesia está a cargo de Mensajeros de la Paz y el padre Ángel. Es una iglesia abierta las 24 horas del día y dedicada totalmente a los más necesitados de Madrid. A todas las personas que lo necesiten, les proporcionan ayuda religiosa, social, psicológica, de comida, ropero, o lo que sea. Los cepillos son abiertos, con el siguiente lema "deja lo que puedas y coge lo que necesitas". Os invito a seguirme en este recorrido interior, de derecha a izquierda y descubrir por qué fascina tanto:
  • Capilla de Adoración Perpétua, un poco retranqueada, donde hay una pequeña custodia (siempre acompañada por turnos) y un Sagrado Corazón, de estilo moderno, que estaba situado en la escalera del colegio de los Escolapios y se salvó del incendio del 95. 
Sagrado Corazón (Foto SIEMA)

Custodia (Foto SIEMA)
  • Capilla de la Inmaculada con una talla de la Inmaculada del s XVIII y otra de san Antonio de Padua.
Capilla de la Inmaculada (Foto SIEMA)
  • Capilla de San José de Calasanz: con la copia de la "Última Comunión de San José de Calasanz" que realizó Goya en 1819 para el templo y cuyo original se conserva en el Museo del Prado. Junto a ella unas reliquias muy veneradas, las de San Antón, advocación que lleva la iglesia. Todos los 17 de Enero se festejan las "vueltas de San Antón" y tiene lugar la famosa bendición de animales en esta iglesia, llenándose todas las calles adyacentes de animales de todo tipo: de granja, mascotas, incluso el escuadrón de caballo de la policía y las unidades caninas no quieren desaprovechar las bendiciones.  También tenemos aquí la urna de cristal que contiene las reliquias de San Valentín, el patrón de los enamorados, alrededor de la cual hay innumerables mensajes de parejas. Era un regalo del Papa al rey Carlos IV, pero había permanecido oculta hasta 1984.
Urna con las reliquias de San Valentín (Foto SIEMA)

Cuadro central de la Capilla de San José de Calasanz y mensajes 
en la verja (Foto SIEMA)

  • Altar Mayor, de inicios del s XIX, neoclásico, con dos columnas clásicas adelantadas y otras dos hacia atrás. Encima del Sagrario, una hornacina cobija la escultura de San Antón (s. XVIII). Alrededor pantallas y mensajes modernos del Papa Francisco y otros santos. Esculturas del Sagrado Corazón de Jesús y de María se sitúan en los extremos.
Cubiertas del altar mayor (Foto SIEMA)

Altar mayor, con San Antón, el Sagrario y los mensajes
(Foto SIEMA)
  • Capilla de San José, justo frente a la de San José de Calasanz. La escultura viene del convento de los Agonizantes de san Camilo, en la calle Alcalá (s. XVII).
Retablo de San José y la Virgen del Carmen (Foto SIEMA)

  • Capilla del Cristo de los Niños. La talla del Cristo es del s. XVII. Junto a ella el impactante Belén de Aylán, el niño turco refugiado fallecido en el mar. Todo está a disposición del que lo necesite: se ofrece café caliente, bocadillos, agua bendita en máquina, servicios.
Capilla del Cristo de los Niños (sXVII)

Confesionarios (Foto SIEMA)

Belén de Aylan (Foto SIEMA)

Un santo libanés desconocido para los españoles
(Foto SIEMA)

Balcones neoclásicos en la esquina del altar mayor
(Foto SIEMA)

Cubiertas de San Antón (Foto SIEMA)

Máquina de agua bendita 
(Foto SIEMA)

Preparando bocadillos (Foto SIEMA)

Ayudas para cafés (San Antón)

Balcón del coro (Foto SIEMA)

Desde luego esta iglesia tiene un ambiente adaptado a las necesidades modernas que conviene conocer. Nosotros lo haremos, al igual que otros monumentos y sitios de interés, en la novedosa visita por Chueca del viernes 22 o del sábado 23 de septiembre del 2017. Ambas a las 11h, donde descubriremos la esencia de este barrio: desde la historia de sus orígenes, pasando por los monumentos más antiguos (Góngoras, San Antón, Escolapios), corralas, negocios centenarios junto a otros de bohemia chic, así como talleres de artistas y el Mercado de San Antón. Ya sabéis que podéis contactar a través de la web www.siema.es o de info@siema.es. Y hoy el sitio con encanto situado junto al monumento que acabamos de describir es el Taller de Pin Vega, uno de nuestros artistas preferidos.

Pin Vega en su taller (Foto SIEMA)

En su web www.pinvega.com  podéis conocer algo más sobre su persona y su arte. Este artista nació en Madrid en 1968. Actualmente vive y trabaja en la calle Hernán Cortés. Su taller dispone de corrala, patio con plantas e, incluso, pecera. Dentro dispone de todo el espacio necesario para utilizar sus materiales y ambientarse con música mientras trabaja obras que son como pictoesculturas. Cada obra se hace a sí misma, en ella la materia fluye misteriosa y los pigmentos, arenas, líquidos, tierras y minerales que utiliza son, la mayoría, naturales. Busca la esencia de la materia en sentido estricto. En sus obras las líneas son trazadas con pureza y presentan numerosos huecos o agujeros misteriosos, donde el espectador no puede entrar. La creación supera al artista, al hombre, que aparece como figura pequeñita asomándose en la obra. ¡ Os animo a conocerlo!

Maribel Piqueras

Geometría Sagrada, de Pin Vega (Foto SIEMA)

Detalle con una figura humana minúscula de un montañero
dentro (Foto SIEMA)

Vista general del taller (Foto SIEMA)

Craquelado que cuelga con sedal
(Foto SIEMA)

Corrala en c/Hernán Cortés 18 (Foto SIEMA)

Pecera en el patio (Foto SIEMA)