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miércoles, 6 de diciembre de 2017

La sede del SENADO en Madrid

Con motivo de las jornadas de puertas abiertas del Senado, SIEMA Matritensis pudo visitar el interior del mismo. Como pequeño homenaje a nuestra Constitución os proponemos esta entrada al blog. El edificio del Senado, situado en la Plaza de la Marina Española, ocupa lo que fue la sede del famoso convento de María de Aragón. Este monasterio, creado en el sXVI por una dama de la corte de la reina Ana de Austria, Dº María de Aragón, ocupaba una gran extensión junto al Alcázar de los Austrias, como se aprecia en el plano de Texeira (parte superior, derecha, del trozo que os adjunto). Constaba de una iglesia cubierta por cúpula, residencia conventual, claustros con grandes patios y huertas alrededor. Para la decoración interior trabajó el propio Greco, que diseñó la estructura arquitectónica del retablo mayor, donde insertó un conjunto de lienzos en su etapa final. La obra fue encargada al pintor en 1596, terminándola ya en el s XVII. Muchos de los cuadros que formaban parte del retablo se pueden contemplar hoy en el Museo del Prado, como "La Anunciación", el "Bautismo de Cristo", "La Crucifixión", "Pentecostés"o la "Resurrección". En el convento estuvieron las monjas hasta el s XIX.

Convento de María de Aragón (Publiconsulting)


Reconstrucción hipotética del retablo mayor en la iglesia del 
convento de María de Aragón (Vacioesforma..)


La historia del constitucionalismo español se inició en las Cortes de Cádiz, que establecieron un parlamento unicameral. Al acabar la Guerra de la Independencia, las Cortes se trasladan a Madrid. Se habilitó rápidamente la Iglesia de los padres Agustinos Calzados, del convento antiguo de María de Aragón para que pudieran celebrarse allí mismo las cortes. Cuya primera reunión tuvo lugar el 2 de Mayo de 1814, como recuerda una placa en la pared del antiguo Salón de Plenos. Pero Fernando VII abolió la Constitución y las Cortes, hasta que fueron restablecidas de nuevo durante el trienio liberal. Isidro González Velázquez se encargó, en 1820, de acondicionar la iglesia del convento para usarla como cortes. A la planta elíptica le añadió columnas dóricas adosadas en los laterales. Las antiguas capillas laterales dieron lugar a dos grandes espacios abalconados, en el coro alto de las monjas también situó asientos para los diputados. Todo ello creó un amplio Salón de Plenos de estilo neoclásico. La bóveda del techo se cubrió posteriormente con pinturas de trampantojo. 

Placa que conmemora la reunión de las primeras cortes en este luga
en 1814 (Foto SIEMA)

Vista del Salón de Plenos antiguo, donde se ve, al fondo, la entrada 
a la iglesia y el coro alto de las monjas, todo ello adaptado (Foto SIEMA)

Lateral del Salón de Plenos, con las columnas de Isidro González Velázquez 
y el hueco que ocupaban las anteriores capillas (Foto SIEMA)

Trampantojos del techo del Salón de Plenos
(Foto SIEMA)

La autora en el estrado (Foto SIEMA)

Con motivo del Estatuto Real de 1834 se estableció una cámara alta o estamento de próceres. Este estaba formado por miembros por derecho propio o de nombramiento real, integrada por miembros de la nobleza, la alta jerarquía eclesiástica, representantes de la alta administración o mayores contribuyentes del reino. Tras la Constitución de 1837 empezó a denominarse Senado. Las dos cámaras tenían iguales facultades, excepto en lo referente a la presentación en el Congreso de los Diputados de las leyes sobre constituciones y crédito público. En 1845 se aprobó una nueva Constitución y, coincidiendo con ella y con las labores de reforma del congreso de diputados actual, se encargó el arquitecto Anibal Álvarez Bouquel la reforma del mismo, incluída la gran fachada solemne de estilo clásico romano. Esta fachada fué muy retocada en los años 50 del s XX. Junto a ella se percibe, en la parte más cercana a la calle Bailén, la sobria fachada de ladrillo de Sabatini para el Palacio de los Secretarios de Estado.

Vista lateral de la fachada de Álvarez Bouquel, de gran extensión
horizontal, con lo que era la entrada a la iglesia al fondo (Foto SIEMA)

Fachada del Senado (Foto SIEMA)

Antigua entrada a la iglesia, convertida ahora en entrada monumental al Palacio del Senado,
en concreto al Salón de Plenos. Con portada de corte clásico y frontón semicircular partido, columnas de orden gigante flanqueando la misma (Foto SIEMA)

Parte superior de la misma entrada principal, con el frontón clásico y las 
letras de SENADO (Foto SIEMA)

Jardín anterior y monumento (Foto SIEMA)

Desde la fachada y jardín anterior del Palacio del Senado se
puede apreciar la parte de atrás del Monasterio de la
Encarnación (Foto SIEMA)

En los años 70 del sXIX el arquitecto Emilio Rodriguez Ayuso empezó las obras para la nueva Biblioteca, que se acabaría en 1882. Para ello se basó en las nuevas tecnologías de hierro y cristal, imitando el estilo de moda, que era el neogótico. La Biblioteca ocupó lo que era un antiguo claustro más pequeño y todo el espacio se realizó con mobiliario de hierro, incluso el techo o la escalera de subir a la segunda planta de la misma. Bernardo Asins realizó los trabajos de fundición, era ya un experto y tenemos trabajos suyos en el Palacio Velázquez o el Palacio de Cristal, ambos realizados en la misma época. Durante la República no hubo Senado, sino sólo una sola cámara, las Cortes. Lo mismo sucedió con Franco. Entonces el Consejo Nacional del Movimiento ocupó la sede del Palacio del Senado. Tras la Transición, con la Constitución de 1978 volvió el sistema bicameral y se usó de nuevo esta sede para las labores del Senado.

Detalle de las vitrinas de la Biblioteca (Foto SIEMA)

Vista general de la Biblioteca (Foto SIEMA)

Esquina simétrica a la de la escalera, 
con forma cilíndrica (Foto SIEMA)

Escalera de hierro, como toda la Biblioteca, para 
subir a la segunda planta de la misma (Foto SIEMA)

Techo de la Biblioteca (Foto SIEMA)

Saliendo por una puerta situada al fondo, a la derecha, del estrado en el Salón de Plenos, podemos recorrer unos pasillos alrededor de los patios de claustro, que nos conducen a los siguientes salones o dependencias antiguas. El primero sería el Despacho del Presidente del Senado, con decoración del sXIX, la mesa de madera con elaborado trabajo de ebanistería. En general, todas las tapicerías, sofás, sillas, cortinajes, cuadros, eculturas y lámparas de esta parte más antigua del Palacio del Senado corresponden al s. XIX. 

Reloj de Próceres en el pasillo en torno 
al claustro (Foto SIEMA)

Antiguas galerías del claustro (odesenrolo)

Sala con decoración decimonónica (Madridenfoto)

Salón de Conferencias del Senado en 1904 (Senado)

Rendición de Granada, Padilla, 1882. Situado en un muro lateral, al fondo
a la izquierda, en la Sala de Conferencias (Senado)

Otra dependencia decimonónica, con el retrato de la regente Maria Cristina 
y su hijo Alfonso a la derecha (Madridenfoto)

Sala de Comisiones (Tripadvisor)

El arquitecto Salvador Gayarre realizó la ampliación del Palacio del Senado antiguo. Puso la primera piedra el rey Juan Carlos, en 1887, inaugurándose en 1991. Parte da a la calle Bailén y parte a la calle Reloj. Llama la atención el nuevo Salón de Sesiones, que abandonó la distribución inglesa, de bancos enfrentados, que tenía en antiguo Salón de Sesiones. 

Senado actual (Infolibre)

Detalle de la ampliación desde dentro del Palacio del 
Senado antiguo (Foto SIEMA)

Junto al Senado, en la Plaza de la Marina nº 7 os descubrimos el negocio con encanto de hoy. Se trata de La Mi Venta. Un mesón que, desde 1962, viene ofreciendo a los madrileños y a todo aquel que lo desee, unos buenos caldos, pistos, jamón ibéricos, carnes y tapas variadas. Tienen un horno y parrilla de envidiar. Siempre nos dan una cálida acogida, tanto en la parte de arriba, como en las bóvedas de abajo. Esas bóvedas formaban parte de los pasadizos de servicio abovedados que se construyeron desde el Palacio Real en el s XVIII. Con unas imágenes de La Mi Venta me despido.

Maribel Piqueras

La Mi Venta, bóvedas (Foto SIEMA)

Vista general (Foto SIEMA)

Horno y parrilla (Foto SIEMA)

Salón de abajo (Foto SIEMA)







viernes, 24 de noviembre de 2017

Universidad de Alcalá y Cisneros

En este V Centenario de la muerte del Cardenal Cisneros queremos rendir un sentido homenaje a uno de sus logros más queridos, me refiero a la Universidad de Alcalá. Cisneros había meditado muchas veces la necesidad urgente de mejorar la formación del clero, aplicando las ideas del humanismo renacentista y de la ciencia a los estudios biblícos, teológicos, de gramática, etc. Era consciente de lo necesaria que era, tanto la reforma moral del clero, como la académica. Y pensar que estamos hablando en una época anterior a la reforma de Lutero. Así que puso manos a la obra teniendo muy claros los objetivos a conseguir, y también los medios. Cisneros ya conocía Alcalá y se había formado en su juventud en el Estudio General que el cardenal Carrillo había establecido en el antiguo convento franciscano de San Diego (Actualmente no existe, sino que estuvo ubicado en el Centro Cisneros de ahora, junto a la universidad). Él se había formado luego en Teología y Derecho en la Universidad de Salamanca, perfeccionando luego sus conocimientos sobre la administración de la Iglesia en Roma.En 1471 le nombraron arcipreste de Uceda, pero enfrentamientos con el cardenal Carrillo lo llevarían a la cárcel, hasta que el cardenal Mendoza le liberó y le nombró para regir la iglesia de Siguenza en 1480. A los pocos años decidió hacerse franciscano. El convento lo abandonaría al ser nombrado confesor de la reina Isabel, la Católica, en 1492. Cuando fallece el arzobispo de Toledo, cardenal Mendoza, será nombrado Cisneros para ese cargo, en 1495. No le gustaba nada y tardó 2 años en tomar posesión del mismo. En 1499 recibió la autorización para fundar la Universidad Complutense en Alcalá, por medio de la bula del Papa español, Alejandro VI (13-Ab-1499).
Convento de las Clarisas y estatua del cardenal Carrillo, del 
escultor Santiago de Santiago, 1987 (Foto SIEMA)

Casulla del cardenal Cisneros, de terciopelo rojo e hilos de seda de colores, 
oro y plata, e iconografía franciscana. Museo Lázaro Galdiano (Foto SIEMA)

Este centro abrió las puertas a los primeros alumnos en 1508, pero de tiempos de su fundador sólo se conservan el paraninfo y la capilla universitaria. La edificó Pedro Gumiel, con materiales poco duraderos: yeso, ladrillo y madera. Cuando, en 1513, la visitaba el rey Fernando, el Católico, no daba crédito a los materiales tan pobres de que estaba hecha. Ante sus reiteradas protestas Cisneros contestó que "otros harán en mármol lo que yo hice en barro". En las Constituciones de la Universidad (aprobadas en 1510) se percibe una gran profesionalidad y un ir por delante de los tiempos: cuidadosa selección del profesorado, que tenía que tener prestigio internacional; bien pagados y, cuando se jubilasen, seguirían percibiendo un sueldo digno, muchos de ellos pasarían a la Magistral; los catedráticos no eran vitalicios (como sucedía, por ejemplo, en Salamanca), sino nombrados por cuatro años. Se organizaba la vida de los estudiantes, la autonomía universitaria, la cárcel, el hospital y los estudios. Se daba preferencia a las Artes Liberales-Latín, Filosofía, Lógica-, la Teología, la Biblia y las lenguas antiguas. Más tarde también entrarían Medicina y Derecho.

Cuerpo principal de la fachada y la lonja 
(Foto SIEMA)

Detalle de la ventana de la Biblioteca y escudo de Carlos V
(Foto SIEMA)

Detalle de una de las ventanas de la fachada 
(Foto SIEMA)

La fachada de ladrillo de la época de Cisneros se destruyó en tiempos del Emperador Carlos V. La actual fue construida,entre 1537 y 1553, por Rodrigo Gil de Hontañón en piedra. De estilo Renacentista con influencias platerescas. Y rematada por su aparejador Pedro de Cotera. Trabajaron en ella todo un equipo de escultores, arquitectos, aparejadores, herreros del primer tercio del s.XVI, los mejores de Castilla. Los propios maestros de la catedral de Toledo, Francisco Villalpando y Ruiz Díaz del Corral forjaron las impresionantes rejas de las ventanas. El Colegio Mayor de San Ildefonso y la universidad estaban integrados. El colegio servía de sede al rectorado y era el eje de la universidad. Los otros colegios menores que pensó Cisneros, de los cuales sólo se fundarían seis en tiempos del cardenal, estaban localizados en los alrededores del Colegio Mayor de S.Ildefonso. Era una universidad pensada para estudiantes pobres, pero que fueran brillantes en su formación. 

La fachada desarrolla todo un programa iconográfico simbólico: representa el triunfo del esfuerzo, el estudio y la sabiduría. Por medio de él se llega al poder terrenal y, finalmente, a la santidad. Está ordenada en tres cuerpos horizontales y tres calles verticales:
a) En el primero de ellos se abre la gran puerta de acceso y cuatro ventanales donde se representan los cuatro padres de la iglesia universal en medallones muy naturales, ya que se salen del marco arquitectónico circular (San Gregorio, San Jerónimo, San Ambrosio y San Agustín).
b)En el segundo cuerpo los huecos de las ventanas presentan una decoración más elaborada. A ambos lados del ventanal central están representados unos alabarderos de Carlos V como custodes de la Biblioteca del Colegio (obra de Claudio de Arciénaga). Hans Sevilla esculpió los monumentales atlantes que custodian las columnas. Tallaron también medallones que representan a S. Pedro y San Pablo y, en el medallón central, San Ildefonso, patrono de la universidad. Escudos del fundador y un gran cordón franciscano recorren la fachada.
c) En el cuerpo superior, el salmantino Juan Guerra talló el gran escudo del armas de Carlos V y las columnas de Hércules y cruces de San Andrés. Entre las columnas las figuras de Perseo con la cabeza de Medusa y Andrómena, esculpidas por Nicolás de Ribero. Remata el frontón con la figura de Dios Padre bendiciendo, la cruz con el anagrama "XPS", de la Santísima Trinidad. Y figuras entre guirnaldas como alegorías del día y la noche.

Patio Tomás de Villanueva (Foto SIEMA)

Detalle de las galerías con arcos clásicos entre pilares y 
columnas (Foto SIEMA)

Patio Tomás de Villanueva, donde se perciben la diferencia de altura
en los arcos de los pisos y el relieve del alumno Tomás de Villanueva
(Foto SIEMA)

Patio Tomás de Villanueva con el escudo de Cisneros y la fuente en medio, 
que lleva los cisnes del apellido del mismo (Foto SIEMA)

Pasemos con esas imágenes a entrar en los tres grandes patios. El primero de ellos está dedicado al primer alumno de la universidad en ser elevado a los altares, Tomás de Villanueva. De piedra granítica y de estilo herreriano, con tres cuerpos sujetados por columnas y arcos rebajados que decrecen en altura según se sube. Trazado por Gómez de Mora en 1614, lo terminaría de construir Sopeña en 1662. Está rematado por una balaustrada con una letra en la base de cada uno de los pináculos ("in luteam olim celebra marmoream"), que hace referencia a la famosa frase de Cisneros al rey Fernando: otros harán en mármol lo que yo hice en barro. Las cuatro grandes cartelas representan los escudos de la universidad y su fundador, además de  Sto. Tomás de Villanueva. 

Vista de la entrada del patio de los Filósofos, con la 
cafetería (Dream Alcalá)

Puerta de la Gloria en el patio de los Filósofos
(Foto SIEMA)

Cartela que recuerda donde estuvo la cárcel universitaria
(Foto SIEMA)

A continuación viene el moderno Patio de los Filósofos, que apenas conserva nada original y está muy restaurado. Presentaba pórticos de pilares de piedra con zapatas de madera a ambos lados. Aquí se alojaban los estudiantes de Filosofía. Se abre a la derecha del mismo la "puerta de la Gloria", un arco por donde salían los estudiantes aprobados y se comunicaba con la plaza del mercado y la ciudad. También en esa salida estaba la cárcel universitaria, ya que tenían su propia jurisdicción. Por ejemplo, Lope de Vega o Quevedo, pasaron más tiempo en la cárcel que en las aulas. Justo al otro lado de la puerta de la Gloria estaba la "puerta de los burros", por donde salían en burro los estudiantes suspensos.
Fachada del Colegio Trilingue a la calle Colegios.
Actualmente Hosteria del Estudiante (Foto SIEMA)

Desde este Patio de los Filósofos se accede al Paraninfo. Lo construyó Pedro Gumiel entre 1516-1520 en un estilo único, conocido como "estilo Cisneros". Consistía en mezclar elementos decorativos mudéjares, góticos y renacentistas. En este espacio rectangular se imponían los grados y tenían lugar las solemnes ceremonias académicas. Frente a la puerta, se situaba la mesa presidencial. A la derecha, por medio de unas escaleras de madera, se subía al estrado, con tres puestos: en el centro para el estudiante y en los laterales para dos profesores, el "ángel" (ayudaba al estudiante) y el "demonio"( con preguntas para comprometerle, incluso pellizcos). En sus orígenes tendría colores más vivos y, además, todo el zócalo y bancada de azulejos mudéjares que se ha perdido. Encontramos una maravillosa techumbre de madera mudejar, con lacerías y decoración geométrica y floral. En el segundo piso, una serie de arcos para el público, decoradas sus paredes con yeserías góticas y platerescas, como las pilastras con grutescos. El suelo está restaurado según la cerámica mudejar. Este lugar se entrega el Premio Cervantes, el más importante de las letras hispanoamericanas, el 23 de Abril de cada año. En la entrada al paraninfo se pueden observar placas con el busto de los premiados y el año del mismo.
Vista general del Paraninfo (Foto SIEMA)

Artesonado mudéjar, de intenso color: azul añil, 
rojo, dorado (Foto SIEMA)

Mesa presidencial (SIEMA. Esperanza)

Estrado (SIEMA.Esperanza)

Vista general (Foto SIEMA)

Suelo actual restaurado (SIEMA. Esperanza)

Premio Cervantes (SIEMA.Esperanza)

Placas con todos los nombres de los galardonados con el 
Premio Cervantes a la entrada del Paraninfo (Foto SIEMA)

El último patio formaría parte del llamado Colegio Trilingue o de San Jerónimo, por eso las conchas en la fuente del centro. Es de estilo renacentista, por tanto posterior al paraninfo, ya que fue construído bajo la dirección de Pedro Cotera, entre 1564-1570. En el piso inferior encontramos columnas con arcos rebajados y, en el superior, pilastras enmarcando ventanas abiertas o cegadas alternativamente. En su origen se impartían en este colegio los estudios de hebreo, latín y griego. Fundamental, pues, para la Biblia Políglota, terminada en esta universidad dos meses antes de que falleciera Cisneros. El cardenal contrató para esta tarea a los mejores profesores de hebreo (la mayoría judíos conversos), latín y griego. Los seis tomos de esta Biblia única y tan erudita no lograrían la aprobación del Papa hasta 1520. El colegio Trilingue hoy en día forma parte de la llamada Hostería del Estudiante, desde 1929.
Fachada de la Capilla de San Ildefonso
(Foto SIEMA)

Detalle de la puerta de entrada a la Capilla, con el relieve de la 
Imposición de la Casulla a San Ildefonso (Foto SIEMA)

El exterior de la Capilla de San Ildefonso, lugar de oración y enterramiento de profesores de este Colegio Mayor de San Ildefonso, no es el de ladrillo original, sino de 1599. Presenta una fachada de sillares de piedra, con espadaña de dos huecos para campanas (pensadas para las que se fundieron en bronce con los cañones utilizados en la batalla de Orán de 1509). La puerta con columnas jónicas y arco clásico de acceso y, encima, el relieve con la iconografía del santo patrono. Pero el interior guarda todo el ambiente original de 1510 ideado por Pedro Gumiel. Es una planta de una sola nave, dividida en dos tramos mediante un arco. En el primer tramo la decoración espectacular de yeserías platerescas y góticas, con la cubierta de lacerías mudéjares. Se perciben los nichos en los laterales de la pared para las tumbas. Destaca la urna con los restos del Doctor Vallés, el famoso médico de Felipe II, que fue de los primeros en estudiar Medicina en esta universidad.

Fachadas de la Capilla y de la Universidad (Foto SIEMA)

Vista general de la Capilla desde el 
altar mayor (Foto SIEMA)

Techo del primer tramo en la Capilla
de San Ildefonso (Foto SIEMA)

Placa y urna del Dr. Vallés (Foto SIEMA)

Detalle tumba del Dr. Vallés (Foto SIEMA)

El segundo tramo de la Capilla está organizado en torno al monumento funerario de Cisneros. Sigue el modelo de mausoleo renacentista instaurado en la España de los Reyes Católicos por  el italiano Doménico Fancelli. En este caso fue labrado por un discípulo de Fancelli, Bartolomé Ordoñez, en mármol de Carrara y esculpido de abajo hacia arriba. En las esquinas sobresalen los cuatro padres de la iglesia universal, los mismos que están representados en la fachada de la universidad: S. Jerónimo, San Gregorio, San Ambrosio y San Agustín. En los lados medallones con los padres de la iglesia española (San Ildefonso, bajo la cabeza de Cisneros, y luego San Leandro, S Isidoro o San Eugenio). También elementos de la estatuaria renacentista, como grifos, animales fantásticos, guirnaldas, putis, etc....En los laterales las figuras femeninas que representan las artes liberales. Cisneros aparece tumbado, con el hábito y sandalias franciscanas bajo la ropa de cardenal. Con báculo, anillos y tocado cardenalicio. Dos almohadas simbolizan las dos regencias de las que se tuvo que hacer cargo. Esta tumba, lo mismo que el retablo original gótico y demás tumbas y esculturas fueron dañadas en la guerra de la Independencia y Guerra Civil. Por eso están rotas las figuras o la nariz y no existe el retablo, sino uno renacentista de Ambrosio de Bengoechea. Parte de la reja original que rodeaba al sepulcro se conserva en el Museo Arqueológico de Madrid. En esta capilla, junto a Cisneros, recibieron sepultura el gramático Antonio de Nebrija, el médico Francisco Vallés, los arquitectos Pedro Gumiel y José Sopeña y otros insignes profesores de la universidad.

Detalle de la tumba de Cisneros (Foto SIEMA)

Vista general del monumento funerario de Cisneros
(Foto SIEMA)

Reja de la tumba de Cisneros, con su escudo, en 
el Museo Arqueológico de Madrid (Foto SIEMA)

La universidad cisneriana es mucho más que lo poco mencionado en este blog. Así que seguiremos haciendo algunas entradas dedicadas a los colegios cisnerianos, la Magistral, etc...Cualquier duda no dejéis de contárnosla. Mencionar también que se pueden utilizar los textos y fotos de este blog siempre que quede indicada, de manera clara, su procedencia. Si tenéis interés en visitarla con SIEMA Matritensis contactar con info@siema.es. También la propia universidad organiza visitas guiadas. Mi agradecimiento al servicio de Visitas Guiadas de la misma  http://visitas.uah.es, a Ana Velasco y a David, por las facilidades y la amabilidad que siempre tienen con SIEMA Matritensis. También recordar que podéis seguirnos en Facebook  donde estamos como Proyecto Siema o en Twitter @siemamadencanto. Para terminar indicaros un negocio con encanto junto a este importante monumento. Se trata del Restaurante Casino www.casinoalcala.es, completamente remodelado, con una oferta gastronómica variada y de alto nivel, en unos elegantes y luminosos salones.

Maribel Piqueras 

Restaurante Casino (Foto SIEMA)