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martes, 30 de julio de 2019

La Fuente de Cibeles como símbolo de Madrid

La Fuente de la Cibeles es un auténtico símbolo de Madrid, para algunos incluso más que el oso y el madroño. Pero es más moderna en el tiempo que el famoso escudo de la capital. Se la debemos a la reforma ilustrada del antiguo Prado de los Jerónimos, cuyas gestiones inició el Conde de Aranda en 1766. El proyecto definitivo fue el realizado por el ingeniero Hermosilla, para acondicionar los terrenos (nivelándolos, organizando las conducciones de agua, etc) y el arquitecto académico Ventura Rodríguez. Ventura Rodriguez, una vez fallecido Sacchetti, pasó a tener el mismo sueldo y funciones que su antecesor: ahora desempeñaba el cargo de Arquitecto Mayor de Obras y Fontanero Mayor del Ayuntamiento de Madrid. De este arquitecto son los diseños de las fuentes importantes del Paseo del Prado. 
Planta del nuevo Paseo del Prado y sus inmediaciones, por Ventura Rodriguez, 1767 (RABASF)

Proyecto Fuente de Cibeles por Ventura Rodriguez, 1777, en 
Museo de Historia de Madrid (Foto SIEMA Matritensis)

Acondicionar esa planta de hipódromo con terminaciones semicirculares llevó mucho tiempo. Así que, aunque los proyectos de las fuentes sean de 1777 no se terminarían hasta 1782. En ese año ya estaba colocada cerca del Palacio de Buena Vista y miraba en dirección  a su compañero Neptuno, situado en el extremo de la planta de forma de hipódromo (la situación de las dos fuentes son los puntos verdes que aparecen en el primer plano de arriba). Como buen profesor de la Real Academia de Bellas Artes y buen pedagogo, Ventura Rodríguez dejaba escrito, junto al dibujo, todo tipo de explicaciones. Los escultores que la realizaron fueron Francisco Gutierrez (diosa y carro) y Robert Mitchel (leones). Es el más grande conjunto escultórico para este Paseo del Prado y está realizado en mármol y piedra blanca. Vemos en el dibujo original a la Diosa Cibeles sobre el carro tirado por dos leones y situado sobre una especie de montículo. La Diosa Cibeles representa a la Agricultura y la fertilidad. Lo que muchos madrileños no saben es que los dos leones son figuras mitológicas también: simbolizan a Hipómenes y Atalanta, la gran cazadora del grupo de Diana. Hipómenes se enamoró de ella y conseguido su correspondencia gracias a la intervención de Afrodita. Pero los amantes infringieron las reglas uniéndose en el templo de la diosa Cibeles. Consiguieron así que Zeus se enfureciera y los convirtiera en leones para llevar eternamente el carro de Cibeles sin poder mirarse entre ellos nunca. Por eso cada león mira hacia el lado opuesto. 

"Vista de la fuente de Cibeles y el palacio de Buena Vista", de José Mª Avrial, en 
el Museo de Historia de Madrid (SIEMA Matritensis)

"Retrato de Roberto Mitchel" por Jean Ranc, Museo de la RABASF
(SIEMA Matritensis)

Aunque la fuente ya estaba colocada en su sitio en 1782 no empezaría a funcionar hasta una década después. Justo tras instalar Juan de Villanueva en 1791 dos surtidores a los lados, con figuras que representaban a un oso y a un dragón. De los caños del oso llenaban sus barriles los aguadores y el otro surtidor era para uso público. Siguieron los cambios sobre la Cibeles. En 1862 se quitaron esos surtidores laterales (que hoy podemos contemplar en el Museo de San Isidro). Poco después, en 1895, el Ayuntamiento cambió la disposición de la fuente, situándola en el centro de la plaza y mirando hacia Madrid, no hacia Neptuno. Se añadieron entonces los dos niños o amorcillos en la parte trasera. Uno, el de Miguel Ángel Tries vierte agua en un ánfora y el realizado por Antonio Parera sostiene una caracola.

Especie de dragón surtidor de agua que estuvo colocado en el lateral de la 
Cibeles y hoy se encuentra en el Museo de S.Isidro o de los orígenes de Madrid
(Foto SIEMA Matritensis)

Leones asomando entre las aguas y, al fondo, el Palacio de Cibeles
(SIEMA Matritensis)

A qué no sabíais que al principio estaba permitido a las dos aficiones de equipos madrileños de futbol utilizar esta fuente para sus festejos. Pero, para evitar enfrentamientos, desde 1991, sólo se autoriza a los seguidores del Real Madrid. Es tan importante esta fuente que incluso se han hecho réplicas en otras ciudades como Oaxaca o Pekín. Sólo me queda poder acercarme y disfrutar cerca de ella, lo cual es difícil al estar en medio de una plaza con mucho tráfico. Espero que desde este blog la disfrutéis un poco más. Como siempre podéis seguirnos en twitter @siemamadencanto, facebook Siema Matritensis , Instagram ( uenta recién creada siemamadencanto) y cualquier duda comentar aquí o info@siema.es. Recordar que hasta después del verano no hacemos visitas guiadas salvo los grupos privados que lo han solicitado. 

Maribel Piqueras
La Cibeles un poquito más cerca (SIEMA Matritensis)

"Retrato de Ventura Rodriguez", por Zacarias González Velázquez. El arquitecto sostiene los 
planos del peristilo que proyectó para el Paseo del Prado y, que no se llegó a ejecutar. Museo de RABASF (Foto SIEMA Matritensis)

sábado, 20 de julio de 2019

Gran Vía: La Adriática y Casa Matesanz

Seguimos enamorados de la Gran Vía y hoy queremos descubriros la Casa Matesanz y el edificio de la Adriática. Casa Matesanz se localiza en el nº 27 y es uno de los edificios más desconocidos diseñados por el gran Antonio Palacios. Pasado lo que era la Red de San Luís y el metro Gran Vía que dejamos en el post anterior, iniciamos un tramo de construcciones donde lo lúdico y lo comercial va a primar. El edificio asoma como un barco en la Gran Vía, con fachadas también a las calles Tres Cruces y Salud. Se lo encargaron a Antonio Palacios en 1919 y quedó inaugurado en 1923. Tiene la importancia de ser el primer edificio construido en Madrid al estilo de los modernos centros comerciales de principios s XX. Pensado para establecer tiendas, oficinas y despachos. Sigue un esquema de distribución similar a otro edificio de Palacios, como es el de Mayor 4.

Casa Matesanz, donde se aprecia el arranque de los pisos superiores, con esos miradores de hierro y cristal separados por pilastras gigantes, bajo la galería de arcos (Foto SIEMA Matritensis)

Solemne entrada principal, con líneas arquitrabadas entre grandes columnas típicas de Palacios, con remate con hueco rectangular y escudos. La obra modernista de la forja es una maravilla 
(SIEMA Matritensis)

Si al exterior llama la atención la alternancia de huecos, con su característico ritmo entre arcos rebajados, las modernas volutas donde arranca el piso superior, las cristaleras, las torres decorativas o la elegante cornisa que remata con pequeñas ventanas. No es menos llamativo lo que descubrimos en el interior del mismo. Nos encontramos una sencilla planta en torno a un patio central cubierto realizado en estructura metálica. Los curiosos ascensores son exentos y aparecen sobre el hueco del patio. En los laterales tienen adornos modernistas realizados en bronce. Muy llamativa la escalera, al fondo, inscrita en un espacio circular y que lleva decoración de cerámica entre tramo y tramo de escalón. 
Escalera inscrita en un espacio circular y que se nos despliega en curva como si se 
tratara de un vestido (SIEMA Matritensis)

En esta se ve mejor la inserción de la escalera 
(SIEMA Matritensis)

Detalle de la decoración en cerámica modernista de la escalera
(SIEMA Matritensis)

Ascensor de la Casa Matesanz, que va exento (SIEMA Matritensis)

Si en esa Casa Matesanz vemos a Palacios en estado puro con sus inspiraciones vanguardistas y modernistas, en el edificio de  la Adriática los estilos que inspiraron a Sainz de los Terreros son otros: el mundo barroco, renacentista y los edificios de Nueva York en los zócalos y partes bajas. Este Edificio de Seguros Adriática, se localiza ya junto a la Plaza de Callao, a donde da una de las fachadas, en Gran Vía 39. Diseñada por Sainz de los Terreros, es algo posterior a Matesanz, puesto que es de 1928. Al nivel de la calle nos llama la atención la sobriedad de sus zócalos de granito y mármol que recuerdan a los edificios de Nueva York de los años 20.

Solemne entrada al edificio de la Adriática, con líneas rectas, gran puerta de hierro y, sobre ella el león alado. Todo muy neoyorkino (SIEMA Matritensis)

Fachada que da a Callao (SIEMA Matritensis)

Templete con columnas en la parte superior y el reloj sujeto por esculturas que representan
la noche y el día (SIEMA Matritensis)

Después, recorriendo los diferentes pisos, notamos la inspiración renacentista en las balaustradas de piedra, en las esculturas, en el templete circular de esquina, a cuyos pies se sitúa un reloj entre las esculturas del día y de la noche, tomadas de las que Miguel Ángel había realizado para los Médicis (obra del escultor Ángel García Díaz). La mayoría de las notas decorativas son clásicas, pero hay ciertos elementos barrocos en algunos frontones de los balcones de la planta principal.  En el hall destacan las vidrieras de la casa Maumejan y el ascensor original. En las plantas principales todavía hay elementos decorativos originales de lujo. Como siempre, os animamos a recorrer la Gran Vía dirigiendo los ojos al cielo (con cuidado de no tropezar), porque los remates de los edificios son espectacularmente bellos. Recordamos también que, durante los meses de verano, SIEMA Matritensis sólo realiza visitas culturales de los grupos privados que lo soliciten. Pero los programas libres, esos que aparecen en agenda cada mes en la web www.siema.es o, sobre todo, en los mails que mandamos a nuestra base de datos volverán más  tarde. Podéis seguirnos  en facebook SIEMA  Matritensis o twiter @siemamadencanto. También comentar que podéis utilizar cualquier fotografía y texto del blog, pero siempre indicando su procedencia.

Hoy, como negocio interesante en Madrid os enlazo a https://www.tablondeanuncios.com/segunda-mano/madrid/, donde podéis encontrar todo lo que busquéis de empleo, ocio, servicios, etc en Madrid.  Con las siguientes imágenes del interior de la Adriática me despido.

Maribel Piqueras
Hall original de la Adriática, con sus curvaturas, ascensor. Con los suelos, zócalos y pilares de mármol, rejería modernista, etc (SIEMA Matritensis)

Placa que indica la inauguración y el arquitecto (SIEMA Matritensis)

Detalle de la vidriera de la casa Maumejan (SIEMA Matritensis)





jueves, 18 de julio de 2019

GRAN VÍA: edificios de los números 21,23 y 24

Continuamos nuestro periplo por la Gran Vía madrileña, observando con más detenimiento, algunos de los edificios más llamativos. Llegando a lo que antiguamente era la Red de San Luís encontramos un edificio realizado en 1915 por el arquitecto López Salaberry, uno de los iniciadores de la Gran Vía madrileña. Por tanto, sigue el estilo con notas más barrocas propio de esos años. Era un edificio de viviendas, en cuyos bajos se localizaba el Café de San Luís. Nos referimos al nº 21, que actualmente es un hotel.
Gran Vía n 21, hoy Hotel Senator (Foto SIEMA Matritensis)

Junto al mismo, Antonio Palacios diseñó el templete de granito, con marquesina de hierro y cristal, que constituía el metro Gran Vía, de la primera línea de metro, inaugurado en 1919 y que se mantuvo en este lugar hasta 1972. Antes de las obras de la Gran Vía, que llegaron a este punto sobre 1917, se extendía por aquí la vía llamada Red de San Luís. En ella confluían la calle Montera, Fuencarral y Hortaleza. Su denominación estaba relacionada con la iglesia de San Luís Obispo y un mercado que se celebraba junto a ella y en el cual se cubrían los puestos con una red. 

Detalle del plano de Texeira que coge esta zona (SIEMA Matritensis)

Fotografía antigua con la antigua estación del metro Gran Vía
(SIEMA Matritensis)

Escudo del metro en la línea homenaje del centenario (SIEMA Matritensis)

El edificio de viviendas del nº 23 es algo posterior, 1918-22, edificado por los arquitectos Vicente Agustín Elguero y José Espelius Andeaga. Por eso las líneas son algo más sobrias que el mencionado anteriormente. En los bajos se situaban locales comerciales, uno de los cuales fue una famosa joyería de lujo, la del valenciano Alexander. De ella todavía se conserva su marquesina de hierro, cristal y espejo que recorre la fachada. También la escalera principal, los suelos y zócalos de mármol, las maderas nobles o los techos con elaborada decoración de estuco. Hoy en día es un Mac Donald, donde da gusto tomarse un café en un sitio tan especial.

Fachadas a la plaza del nº 23 de la Gran Vía, con alternancia de torres miradores y muros retranqueados, así como la torre circular en el ángulo con la Gran Vía (SIEMA Matritensis).

Detalle de la marquesina de la antigua joyería Alexander (SIEMA Matritensis)

Detalle de los frisos de estuco del interior de la joyería (SIEMA Matritensis)

Vista general del interior de Gran Vía nº 23 (SIEMA Matritensis)

El nº 24, en la acera de los pares, era el Círculo de la Unión Mercantil e Industrial, realizado por Luis Saenz de los Terreros, con una gran cúpula de pizarra y la mezcla de decoraciones renacentista y barroca en los detalles de la fachada. A lo que añadió trabajos en hierro de estilo modernista, como la gran puerta de acceso al edificio.

Entrada principal al edificio de Gran Vía nº 24 (SIEMA Matritensis)

Fachada del nº 24, con los remates de aire renacentista en la logia superior. Junto a ello,
el juego de alternancia de frontones, columnas de orden gigante, pilastras, etc..tan típico de la arquitectura de Saenz de los terreros. La torre esquinada con cúpula es espectacular
(SIEMA Matritensis)

Seguiremos con nuestro recorrido por la Gran Vía madrileña.

Maribel Piqueras