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miércoles, 25 de junio de 2025

Monasterio de San Pedro de Alcántara en Arenas

 En Arenas de San Pedro también existe otro monumento relacionado con la vida del infante D Luis de Borbón, se trata del Santuario de San Pedro de Alcántara. Situado en un paraje paradisiaco de bosques, a 3 km de Arenas de San Pedro, siguiendo el curso del río Avellaneda. Ahí se localizaba el último convento fundado por el asceta y santo extremeño, San Pedro de Alcántara, junto a una antigua ermita que existía en ese punto dedicada a San Andrés del Monte. Junto al antiguo monasterio y sencilla iglesia conventual se construyó la nueva Capilla Real. Este anexo fue encargado por el rey Carlos III al arquitecto Ventura Rodríguez. La construcción de la misma se empezó en 1757, aunque no se terminó de decorar hasta 1776. 

            Vista general de la iglesia conventual con el pórtico con dos columnas clásicas, a la izquierda
                      y su unión con la capilla real de piedra a la derecha (SIEMA Matritensis)

Iglesia conventual renovada, de una sola nave y construida con granito y ladrillo
(SIEMA Matritensis)

Detalle del retablo dedicado a San Pedro de Alcántara en la iglesia conventual
(SIEMA Matritensis)

San Pedro de Alcántara falleció en la enfermería de este convento de Arenas el 18 de octubre de 1562. En 1616 se le construyó un sencillo monumento funerario. Era un santo muy querido por el rey Carlos III, quien decidió renovar el sitio, construyendo una nueva capilla real funeraria para enterramiento del santo. Anexa al lado derecho de la antigua iglesia conventual. Diseñada en estilo neoclásico por Ventura Rodriguez. Desde el exterior percibimos la planta centralizada con muros de sillería de granito, gran cornisa clásica también de granito y cubiertas de teja. Y es desde el exterior donde se aprecia más esa pureza de líneas neoclásicas.

Exterior de la capilla real, cubierta con cúpula y linterna
(SIEMA Matritensis)

Decoración neoclásica en granito al exterior, con el remate del frontón triangular y
el mágnífico escudo real (SIEMA Matritensis)

Detalle del escudo real Borbón de Carlos III (SIEMA  Matritensis)

Maqueta del santuario, donde se aprecia muy bien el enlace de la parte antigua con la capilla real 
(SIEMA Matritensis)


Luego hay un gran contraste con el interior, donde la planta centralizada octogonal, los mármoles de colores y bronces, la lujosa decoración, los espacios dinámicos y juegos de volúmenes, nos remiten al barroco cortesano que tanto gustaba a Ventura Rodríguez. En este caso con más toques neoclásicos que los aplicados en la capilla del palacio del Infante D Luis de Borbón en Boadilla. Para saber más recomendamos esta otra entrada http://madridconencanto-siema.blogspot.com/2013/06/el-palacio-del-infante-d-luis-en.html . Es un espectáculo de color y movimiento. Mármoles en diferentes colores: tonos marrones, arena, burdeos, grises, con sus vetas. También los bronces dorados en capiteles y otros adornos. Dividen el espacio lateral pilastras gigantes pareadas. La pareja de pilastras del fondo, deja en su interior dos puertas, para acceder a zonas de enterramientos, por ejemplo la puerta de la izquierda. Aquí se depositó el cuerpo del infante D. Luís de Borbón, en contra de lo establecido en su testamento, donde pidió ser enterrado en la capilla de Boadilla. En aquella capilla si descansan sus hijas. El resto de pilastras, más separadas, contiene en su interior capillas para alojar unos lienzos pintados por Bayeú. Combinan la estructura arquitrabada con el remate de arco de medio punto en la parte de arriba. Ambas capillas contienen tumbas - en este caso de mártires que pidieron a Roma- . La cúpula está llena de decoración elaborada en estuco, típica de Ventura, como casetones con flores diferentes, guirnaldas o angelitos. Así como muchos óculos de luz en la linterna y en la base de la cúpula.


Vista general del interior de la capilla real , donde se percibe su forma centralizada ovalada
                                                                  (SIEMA Matritensis)

Decoración de la cúpula de la capilla real (SIEMA Matritensis)

Contraste de mármoles de colores (burdeos, grises, color arena) y los capiteles de orden compuesto en bronce dorado. También se aprecia el entablamento clásico en la parte superior de las columnas
(SIEMA Matritensis)

Accediendo por la iglesia antigua queda de frente el espectacular retablo mayor de la capilla real. En mármol la escena de la glorificación de San Pedro, asociándola al Ave Fenix, símbolo de la mitología clásica, pero que aquí alude a la Resurrección. En su centro la tumba de pórfido y bronces que contiene el cuerpo de San Pedro de Alcántara. El retablo fue esculpido por otro gran artista de Carlos III, Francisco Gutiérrez, con todo tipo de detalles y simbología. A él debemos las esculturas de la Fe y la Caridad en los laterales. Pero son copias esculpidas en alabastro.

Retablo mayor de la capilla real, que incluye la tumba de San Pedro de Alcántara
(SIEMA Matritensis)

Escena de la glorificación de San Pedro de Alcántara, donde se aprecian hasta 
las arrugas en el rostro del santo (SIEMA Matritensis)

Detalle de la escultura de la Fe, en alabastro (SIEMA Matritensis)

Las capillas laterales muestran lienzos de santos franciscanos, como San Pascual Bailón, enmarcados en bronces y mármoles. También impresionan los ángeles de bronce lucernarios, con el corazón de Jesús, símbolo franciscano.

San Pascual Bailón adorando la Eucaristía (SIEMA Matritensis)

La otra capilla de Bayeu, creo que representa a San Pedro Bautista
(SIEMA Matritensis)

Ángeles de bronce dorado de Francisco Gutiérrez (SIEMA Matritensis)

Recorrer las estancias de este santuario es trasladarnos a otra época. En la Sacristía impresiona su gran cajonera de madera del s XVIII, también vemos un retrato del Padre Eleta, confesor influyente del rey Carlos III. El museo nos retrae a la figura de San Pedro de Alcántara, con esculturas y pinturas que lo representan, así como objetos personales  y una reproducción de su pequeñísima y austera celda, donde dormía sentado sobre piedra y apoyado su rostro en una madera.

Sala a la izquierda del altar mayor donde estuvo enterrado el infante D Luis de Borbón
(SIEMA Matritensis)

Elementos de granito que soportaban tumbas (SIEMA Matritensis)

Puertas originales de la capilla real , más del estilo de las que se colocaron con Carlos III en el palacio real de Madrid y en  la iglesia de San Francisco (SIEMA Matritensis)

Sacristía con la cajonera original del s XVIII y el curioso Crucificado azteca de maíz del s XVI
(SIEMA Matritensis)

Sala de museo dedicada a objetos relacionados con San Pedro de Alcántara
(SIEMA Matritensis)


Reconstrucción a escala natural de la celda de San Pedro en el Palancar
(SIEMA Matritensis)

Retrato de Joaquín Eleta, de Manuel Torrijos, fechado en 1777, época en que se acaba la decoración de la capilla real anexa al convento (SIEMA Matritensis)

En los claustros se exponen lienzos con escenas de la vida de San Pedro de Alcántara (fechados en los siglos XVII y XVIII), un Vía crucis de cerámica de Talavera la maqueta de la iglesia de la Asunción de Arenas. Todas las estancias del convento son de una gran sencillez y austeridad, como corresponde a la orden franciscana. Lo que rompe con ello es el lujo de la capilla real. También interesante el museo franciscano de arte sacro - con esculturas de Pedro de Mena o Salvador Carmona, pinturas de Murillo o Goya, objetos litúrgicos, marfiles. No olvidar tampoco la Biblioteca y Archivo. Recomiendo ir con tiempo, no sólo para recorrer y admirar todas las estancias del santuario, sino la naturaleza donde se asienta y que se pueden hacer rutas de senderismo. Este Santuario de San Pedro de Alcántara en Arenas es monumento histórico-artístico nacional desde 1972. Agradezco de nuevo al Ayuntamiento de Arenas, y también al de Boadilla del Monte, el haberme facilitado la visita de estos monumentos con motivo de un reciente hermanamiento entre ambas localidades gracias a su historia común. Espero que lo disfrute también el lector y con estas imágenes del claustro me despido.

Maribel Piqueras

Patio del claustro de convento (SIEMA Matritensis)

Vista general del claustro de los monjes en las galerías interiores (SIEMA Matritensis)

Maqueta de la iglesia de la Asunción (SIEMA Matritensis)







martes, 18 de junio de 2024

El palacio de los Borbones en el Escorial

 Dentro del conjunto del Monasterio del Escorial la mitad del lado N y la mitad del lado E se dedicaba a residencia real. Será el rey Carlos III quien se dió cuenta, al retirarse al monasterio del Escorial tras la muerte de su madre, que ese sitio real no estaba acondicionado para alojar al rey Borbón con sus hijos y todo su séquito. Así que dió orden de hacer una nueva población que comenzó a formarse tras 1767. Encargó el proyecto al arquitecto Juan Esteban, a quien ayudaría y sucedería después en el cargo Juan de Villanueva. Para saber más https://madridconencanto-siema.blogspot.com/2024/06/el-escorial-de-los-borbones.html. Decidió transformar las cámaras que se usaron como residencia de los infantes y corte Austria del lado N en un auténtico palacio al gusto borbón.

Carlos III cazador, Goya, 1788 (Museo del Prado)

Hoy en día se ha reducido mucho el recorrido que se permite a las visitas, pero yo tuve la suerte de conocerlo completo, incluido los dormitorios de Carlos IV y Mª Luisa de Parma y las salas de maderas nobles (a las cuales nos obligaron a pisar utilizando unas pantuflas especiales). Era mi época de recién doctorarme en los reales sitios y comenzar a guiar grupos Para empezar, el recorrido actual empieza por el final, no por la escalera de granito de Juan de Villanueva. Nos enlazan desde la sala de Batallas. Notamos un contraste que impresiona, después de haber estado por el sobrio palacio Austria. Más de 300 tapices cuelgan de sus paredes, realizados en la Real Fábrica de Tapices e inspirados en cartones de Tenier, José del Castillo, Bayeu o Goya. Mobiliario neoclásico o fernandino, relojes de bronce dorado, jarrones de Sevres, frescos y lámparas de la Granja. Una maravilla que todavía se sigue utilizando en los actos oficiales de la corona en este real sitio.

Tapices inspirados en cartones de Teniers (SIEMA Matritensis)

En la llamada Sala del Rey cuelgan unos de los tapices más impactantes y conocidos. Esta sala pasó por diferentes usos. Fue antedormitorio tercero, con Carlos IV se uso como pieza para damas y con la reina Isabel II formaba parte de las habitaciones usadas por Francisco de Asís. Podemos contemplar tapices de Goya ("riña en la venta nueva", "novilladas", "niños inflando la vejiga" o "niños con el carnero", estos dos últimos de pequeño tamaño sobre las sobrepuertas. También el "toro enamorado" de Bayeu, o "el jardín del Retiro hacia las tapias del caballo de bronce" de José del Castillo).

Vista de la Sala del Rey con mobiliario neoclásico. Se aprecian también los zócalos de madera blanca

(SIEMA Matritensis)

El Salón Pompeyano tanto los tapices como el techo siguen la inspiración en temas clásicos pompeyanos, con magníficos tejidos en grisalla simulando relieves de escultura. En las esquinas vemos bancos fernandinos en forma de L. Durante el reinado de Carlos IV lo seguían usando las damas de la reina y, con Isabel II, fue dormitorio del aya de las hijas.

                   Detalle de los magníficos tapices del Salón Pompeyano (SIEMA Matritensis)

Bancos fernandinos del Salón Pompeyano (SIEMA Matritensis)

El que fue antedormitorio primero presenta en las paredes tapices inspirados en la escuela de Rubens, en la serie de Telémaco (del libro de Fenelón, preceptor que fue de Felipe V). Se tejieron en Bruselas en 1729. Con Carlos IV se utilizó como pieza del Consejo, y luego fueron habitaciones para hijos de los reyes durante el s XIX. También destaca el  oratorio la reina, con el lienzo de "San Joaquín, Santa Ana y la Virgen", de Lucas Jordán. 
Sala de la reina con los tapices de la serie de Telémaco (SIEMA Matritensis)

El antiguo Salón de Embajadores es una de las piezas más largas y vistosas. Cubiertos los techos con pinturas de Vicente López. De sus paredes cuelgan de Bayeu el juego de la vaquilla y el choricero.

Vista general del antiguo salón de embajadores, con numerosos tapices de Bayeu, lámparas de la Granja, jarrones de Sevres, alfombra de la Real Fábrica (SIEMA Matritensis)

El Choricero de Bayeu (SIEMA Matritensis)

Detalle del Juego de la vaquilla, de Bayeu (SIEMA Matritensis)

Pinturas del techo del salón de embajadores por Vicente López (SIEMA Matritensis)

En la antesala de Embajadores encontramos tapices sobre cartones de Goya. Luego el antecomedor con tapices de Teniers y Wouwerman, además de una preciosa làmpara de cristal y bronce de la Granja. Para el Comedor de Gala adaptaron en sus paredes tres tapices formando como un solo frente unido (donde se ve de Bayeu la merienda en la venta del cerezo o el paseo de las Delicias).
Vista general del Comedor de Gala (SIEMA Matritensis)

Lámpara de cristal y bronce del antecomedor (SIEMA Matritensis)

Desde ese punto se sale y descendemos por la cómoda escalera de Juan de Villanueva, con peldaños más pequeños que los que estábamos acostumbrados a subir en el palacio Austria. La escalera de paso desde el patio de coches la encargó Carlos IV a Juan de Villanueva en 1793. Este palacio de los Borbones consta de 18 dependencias, de las cuales se visitan muy pocas, los cuartos más representativos que dan al patio de coches. Las habitaciones más privadas no se visitan. De esas os pongo ahora algunas imágenes para que os hagáis una idea. Y me despido. Aunque seguiré con el blog en julio, ya las visitas guiadas de SIEMA Matritensis para grupos libres, con inscripción individual se han acabado hasta final de septiembre. Sólo hacemos de empresas o grupos privados que lo soliciten a fines de junio y en julio. 

Maribel Piqueras
Escalera de entrada al palacio de los Borbones, que consta de un arco clásico de medio punto y dos arquitrabes en los laterales, pero abierta con arcos también (SIEMA Matritensis)

Despacho de Carlos IV, dentro de las estancias de maderas nobles (Patrimonio Nacional)

Retrete en la sala maderas nobles (Patrimonio Nacional)

Antiguo dormitorio de MªLuisa de Parma, con cambiador de infantes a la derecha 
(Patrimonio Nacional)



















jueves, 2 de marzo de 2017

Real Fábrica de Tapices

Una de las reales fábricas que se asientan en Madrid y de la que tenemos que estar muy orgullosos como madrileños es la Real Fábrica de Tapices. Intentaré adentraros en su apasionante historia hasta nuestros días. En la capital existía ya una Casa de Tapicería de Su Majestad desde finales del s XVI. Las Cortes de 1596 aceptaron que el maestro tapicero, Pedro Gutierrez, instalara unos telares junto al Colegio de Sta. Isabel, en esos terrenos pertenecientes a la Corona y, así, aprovechaba para enseñar a las niñas de Sta. Isabel. Ahí fabricaban tapices españoles y es el ambiente de esos telares de Sta. Isabel el que Velázquez nos transmitió en el cuadro de "Las hilanderas". Esta fábrica de Sta. Isabel mantuvo los telares de alto lizo (urdimbre tendida verticalmente) hasta que se reunificó con los de bajo lizo en 1744.

Las Hilanderas de Velázquez (Museo del Prado)

Conjunto del Monasterio de Sta. Isabel, con el colegio al fondo
(Foto SIEMA)

Escudo y puerta de entrada al Colegio de Sta. Isabel
(foto SIEMA)

Tanto la monarquía española, como las grandes casas nobiliarias, preferían importar tapices de producción flamenca, de mucha mayor calidad. Pero, tras la Guerra de Sucesión y la firma del Tratado de Utrech, perderíamos los Paises Bajos y toda relación con sus fábricas de tapices. Al no poder recurrir la monarquía los centros de producción flamencos se decidió poner en funcionamiento una manufactura real propia, semejante a las que existían en Flandes o Francia y, no como la de Sta. Isabel. Entonces, Felipe V mandó venir desde Amberes a una familia entera de tejedores, los Van Der Gotten. Jacobo Van Der Gotten, el viejo, organizó en Madrid, en 1721, la Real Fábrica de Tapices de Sta. Bárbara. Se llamaba así porque estaba situada junto a la Puerta de Sta. Bárbara, cerca de la actual  Plaza de Sta. Bárbara y la calle Sagasta. Jacobo padre murió pronto y le sucedieron sus hijos, y así se iba sucediendo ese apellido en la dirección de la real fábrica. Al extinguirse los Van Der Gotten, entró la familia de los Stuyck en 1786 hasta hoy sigue habiendo herederos con ese apellido.

Antigua Fábrica de Tapices de Sta. Bárbara
(grabado s XIX)

En la Real Fábrica, al principio, siguieron copiando modelos flamencos, a cargo de pintores italianos o franceses: procaccini, House, Anglois, Giaquinto. Con Fernando VI la R. Fábrica de Tapices ya tenía mucha fama. En ella se tejieron muchas piezas de oro y seda para el nuevo Palacio Real de Madrid, a la vez que se podían reparar las piezas distribuidas por los reales sitios. Carlos III colocó a Mengs como Director Artístico y durante su reinado la Real Fábrica evolucionó hacia una mejor tecnología y una temática más innovadora con Bayeu y jóvenes artistas como José del Castillo, Goya, Ginés de Aguirre o Maella. Se abandonaron las escenas flamencas de género o bodegones, para realizar temas más castizos: verbenas, paseos por las renovadas zonas de Madrid, oficios artesanos, escenas de caza en nuestros bosques. Tapices que pasaron a decorar los palacios de invierno de la monarquía, como El Pardo, El Escorial o el propio Madrid.
Tapices de la R. Fábrica que decoran el Comedor de gala
del Palacio de los Borbones en El Escorial ( Patrimonio Nacional)

"El cacharrero" Cartón para tapiz de Goya
(wikiart)

Durante el s XIX la antigua fábrica de Sta. Bárbara (esa de dimensiones pequeñas y las dos torres del grabado antiguo) pasó por muchas vicisitudes. El crecimiento urbano del Ensanche madrileño, a raíz de la aprobación del Plan Castro y, sobre todo, tras la época de prosperidad de la restauración monárquica, hizo que se tuviera que trasladar a las afueras, a la zona conocida como " la huerta o el olivar de Atocha", zona no residencial  donde se disponía de mayor espacio y abastecimientos de agua. Se derribó la fábrica antigua para hacer esas nuevas calles y edificaciones del Ensanche, como el Barrio de Almagro, por ejemplo. El arquitecto mayor de palacio, José Segundo de Lema, dirigió la construcción del nuevo edificio entre 1884-1889 en la actual calle Fuenterrabia nº 2. Se fué ampliando con más depósitos, talleres, almacenes, oficinas de la administración, viviendas, etc....En realidad ocupa toda la manzana y tiene cuatro frentes: Fuenterrabia, Julián Gayarre, Vandergoten y Andrés Torrejón. Desde 1996 es Fundación Privada, declarada en el 2006 Bien de Interés Cultural. 

R. Fábrica de Tapices. Puerta de entrada actual.
(Foto SIEMA)

Escalera de entrada por el jardín a la R. Fábrica
(Foto SIEMA)

Nave principal que da a la calle Fuenterrabia
(Foto SIEMA)

Fachada principal
(Foto SIEMA)

Detalle de muros y ventanas
(Foto SIEMA)

El edificio consta de una gran nave alargada y dos, más pequeñas, laterales. En la parte de la derecha, entrando por la puerta principal, se sitúan los talleres, almacenes de lanas y demás material, talleres de restauración, etc,,El ala de la izquierda se usa para eventos de la empresa El Puchero de Plata. El estilo de la edificación recuerda al neomudejar, tan de moda a fines del s.XIX: muros de mampostería horizontales, entre paredes de ladrillos. La separación de las plantas y la decoración de la parte alta de esas grandes ventanas de edificio industrial se realiza por medio de motivos geométricos con ladrillos. Un gran zócalo de granito y dinteles de granito enmarcan la puerta principal, donde se puede leer la inscripción de Real Fábrica de Tapices. Esta puerta es la entrada actual, aunque originalmente la entrada se hacía por medio de unas escaleras en el jardín.

Vista lateral con los muros bajos que separan el jardín
(Foto SIEMA)

Jardín y entrada original de los empleados, que hoy queda en 
la parte de atrás (Foto SIEMA)

Chimenea original de la R. Fábrica de 
Tapices (Foto SIEMA)

Muros con sujecciones de hierro (Foto SIEMA)

Vista del jardín de la fábrica(Foto SIEMA)

Desde el exterior se puede ver el frondoso jardín y sus recortes de boj y diferentes especies de árboles. Antiguamente se situaban aquí los lavaderos y secaderos, pero hoy en día se lava en modernas piscinas y tienen también secaderos al interior con nueva tecnología. Incluso observamos una de las pocas chimeneas del s XIX que se ven por Madrid. Cuando entras a la fábrica te recibe una alfombra azul con las iniciales de la R. Fábrica de Tapices de Sta. Bárbara. Subiendo las escaleras y, bajo una preciosa lámpara de cristal de la Granja encontramos un pequeño vestívulo que también hace las veces de recepción de las visitas. En ese pasillo se muestran tapices importantes de colecciones antiguas y se explica como en el tapiz hay un tema central y un borde u "orillo" donde va la cenefa y la firma: B B, por ejemplo, es Bruselas Brabante, el del "Martirio de San Esteban". Se ven en vitrinas instrumentos antiguos y, al lado de un oleo de Goya se ve su correspondiente carton para tápiz. Es muy interesante conocer cómo se pasa de óleo al tapiz. Como se van dando en franjas los colores, para hacer mejor el cambio de tonos con las lanas o sedas, etc..

Símbolo en la alfombra de la entrada
(Foto SIEMA)

Entrada a la fábrica con parte del grupo de Siema
(Foto SIEMA)

Ruecas e instrumentos para hacer madejas, junto a tapices
(Real Fábrica de Tapices)
Trabajando en los telares (Foto ABC)

Talleres de restauración (Foto RTVE)

¡ Qué maravilla la visita realizada por sus interiores! ¡ Cómo se siguen usando los telares del s XVIII de madera! Explican de manera muy clara cómo es la labor de tejer un tápiz, las diferencias entre nudo español ( en el que se coje primero una fila y luego otra y es mucho más lento y más caro) a la del nudo turco, donde se cogen las dos filas de hilo a la vez y se tarda menos. Hace tiempo hubo talleres en la R. Fábrica para formar alumnos. Muchos de ellos están ahora trabajando en los telares: trabajo artesanal, minucioso, donde te dejas la espalda y la vista, pero que da un resultado exquisito. Viven de encargos, de Patrimonio Nacional y de instituciones, como el Gobierno de Sajonia, para la decoración de uno de los palacios que destruyeron en Dresde los bombardeos aliados de la segunda guerra mundial.Da gusto ver los diferentes materiales de seda, lanas, hilos de oro y plata,  linos o algodón para urdimbres. También es importante recorrer la sala de restauración y la sala para hacer reposteros. Con la técnica del tápiz se cubren paredes o suelos. 

Detalle del almacén de lanas de la parte superior (Foto El País)

En la Fundación actual forman parte la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento, pero las subvenciones no son suficientes para mantener este trabajo y este edificio de nuestro patrimonio. Desde aquí hago un llamamiento en su favor, y animo a realizar visitas a la Real Fábrica. Está muy revalorizada internacionalmente, pero nosotros, los españoles, no nos damos cuenta del valor de la historia, el patrimonio y nuestra cultura. No podemos permitirnos que se arruine una institución de este tipo. Para facilitar las cosas, alquilan parte del edificio a la empresa de eventos El Puchero de Plata, que es la que organiza bodas, convenciones, presentaciones, etc...en el ala izquierda. Utilizando preciosas salas de altos techos donde se exponen tapices y otras salas de diferente tamaño para comedores o reuniones (con atractivos nombres como Sala Goya, Sala Bayeu, Sala Mengs). Así como el jardín. Os dejo unas fotos de su página web para ilustraros. Creo que resulta muy bien todo lo que hacen.

Maribel Piqueras

Evento en una amplia sala de la R. Fábrica ( Puchero de Plata)

Furgoneta del Puchero de Plata aparcada en el lugar
(Foto SIEMA)