Hoy nos vamos a trasladar del Madrid del centro histórico a una de las 36 colonias históricas que todavía podemos disfrutar en nuestro querido Madrid, me refiero a la conocida como Colonia Moscardó, en Usera. Su creador fue Marcelo Usera, militar proveniente de la clase media, empresario agropecuario y propietario de grandes terrenos por Carabanchel. Igualmente desarrolló estudios de abogacía y filosofía y letras. Un hombre pues, muy polifacético. El teniente coronel Marcelo Usera se casó dos veces, sin poder tener hijos con ninguna de sus dos mujeres. En los años 20 del s XX decidió parcelar y vender esos terrenos tan cercanos a Madrid, pero que en esa época pertenecían a Carabanchel. Hay que tener en cuenta que están situados al otro lado del río Manzanares, justo frente a lo que sería Matadero y Madrid Río. Su administrador trazó y diseñó las calles de ese barrio poniendo con naturalidad los nombres de la familia del coronel, por eso se llaman Gabriel Usera, Amparo Usera, Isabelita, Nicolás Usera, Nicolás Sánchez, o nombres de militares y algún botánico o personaje ilustre del s XVIII. Esta colonia Moscardó siguió las directrices del Instituto de Reformas Sociales, creado en 1908, con la idea de promover viviendas sociales para los trabajadores más desfavorecidos que llegaban a Madrid. Hubo varias "leyes de casas baratas" (1911,1924, 1931). Este primer proyecto de colonia promovido por Marcelo Usera data de 1929, aunque no se inició hasta los años 30 y se llamó primeramente "Colonia Salud y Ahorro". Está considerado como el primer proyecto de vivienda pública en Madrid, donde se podía alquilar y no era necesario ser propietario de la vivienda. Se las llamaba "casas ultrabaratas" y tuvieron varias fases de desarrollo a lo largo del tiempo.
Colonia Moscardó. Vista general con los arcos que unen los diferentes
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martes, 27 de abril de 2021
La Colonia Moscardó y Usera
bloques de tres alturas de la primera fase (SIEMA Matritensis)
Estas casas "ultrabaratas" no seguían la idea de hotelitos en las afueras, como el resto de colonias que se hacían en Madrid. Recordar que ya hablamos en el blog de la primera colonia histórica: Madrid Moderno, en la Guindalera (de fines s XIX), mucho antes de que se creara el Instituto de Reformas Sociales. La Guerra Civil supuso la interrupción de los trabajos y, finalmente, se pudo inaugurar en 1943, pero ya con otro nombre, el del general Moscardó. Moscardó era un militar al que admiraba Marcelo Usera, por su valentía al defender el alcázar de Toledo, así que la colonia se quedó con ese nombre, que también da nombre a este barrio del distrito Usera. Eran bloques de tres alturas con pisos muy pequeños (40m2) y donde el espacio estaba racionalizado con un uso práctico de manera muy matemática. En ese pequeño espacio metían 2 o 3 dormitorios, baños y comedor. Al exterior eran muy sobrias, de cemento liso, con sencillas ventanas de madera, y en los portales una decoración de ladrillo. Entremedias de los bloques un pequeño espacio ajardinado y arcos con pequeños torreones para unir los diferentes bloques. Bajo los arcos hay canales para el agua y pérgolas de hierro, menos en el arco central entre los bloques, que no es de medio punto, sino mucho más grande y rebajado. Bajo él se diseñó una calle.
en bloques de tres alturas ( SIEMA Matritensis)
ventanas de madera (SIEMA Matritensis)
Detalle del reloj en uno de los pasos entre viviendas con esas pérgolas metálicas
Antes de pasar a ver las otras fases y estilos de esta desconocida colonia, quería comentaros que su aspecto mejoró mucho a partir de 1982, cuando se unieron el diseñador Alberto Corazón y el profesor de matemáticas jubilado, Juan José Caurcel. Ambos la proporcionaron una aire más moderno y bonito. Alberto Corazón, tristemente fallecido este año del 2021, era un artista polifacético, siempre pendiente de las necesidades de la comunidad que le hacía los encargos. A lo largo de su vida creó muchos logos conocidos de entidades (como el de Paradores Nacionales, Caja Madrid, FEVE, Editorial Anaya y otros muchos). A los pocos años de pintar esta colonia, en 1989, le otorgaron el premio nacional de diseño gráfico. Aquí utilizó colores mates, con mucho gris en sus bases y sencillos diseños geométricos para decorar las fachadas. También colaboró con Caurcel en pintar el marco de 14 relojes de sol que se llegaron a finalizar en sus fachadas, cada uno diferente y orientados al Sur, con una precisión enorme en el aspecto gnomótico.
características. Aquí en rosa y azúl, de forma rectangular y numeración árabe (SIEMA Matritensis)
viviendas y con el suelo preparado para el agua
(SIEMA Matritensis)
números romanos, con el óculo de la torre incluido en la esfera. A destacar
el contraste del rosa y amarillo y el sol del centro. Así como el diseño geométrico que
enmarca la ventana de la parte inferior en rosa (SIEMA Matritensis)
(SIEMA Matritensis)
esa terraza en la planta baja con plantas que es un añadido
posterior (SIEMA Matritensis)
La siguiente fase fueron casitas de una sola planta, con tejado de teja plana, patio posterior, y una ventana a cada lado de la puerta. Estas viviendas unifamiliares, recuerdan más al resto de colonias conocidas de Madrid, especialmente las viviendas militares por Colonia Jardín. Es una fase más cercana hacia la zona del río. Y tienen a los lados los parques y el estadio deportivo. En ese estadio sucedió una anécdota conocida como el "Motín de Moscardó". En 1980, durante un concierto de Lou Reed, se produjeron altercados motivados por el malestar del público. Hubo huelga de transportes en Madrid y el artista empezó con 1.30h de retraso, a las dos canciones alguien le arrojó una botella. Paró el concierto, se fue al camerino y dió orden de recoger instrumentales y todo el equipo. Ahí se armó la marimorena, ya que el público se lanzó al escenario a llevarse de todo: bafles, teclado, instrumentos, mesas (que curiosamente aparecieron más tarde en los bares de la Movida de Malasaña).
(SIEMA Matritensis)
(Memoria de Madrid)
Por último, la última fase consta de bloques muy altos de viviendas, ya hacía la parte más cercana a Madrid. También con zonas traseras ajardinadas y pintadas por Alberto Corazón en amarillos, blancos, colores ocres. En ellas encontramos los relojes más grandes durante nuestra visita (algunos de 7ms). Volvemos a repetir la misma visita cultural, pero esta vez entre semana, el miércoles 12 de mayo, por si alguno se pudiera escapar. Espero haberos descubierto otro Madrid.
Maribel Piqueras
y su persiana incluidas en la esfera. A la izquierda luce el sol pintado y todo enmarcado
en modernas líneas y colores (SIEMA Matritensis)
(SIEMA Matritensis)
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domingo, 11 de noviembre de 2018
El Cementerio Inglés de Madrid
Hoy os voy a hablar del curioso Cementerio británico de Madrid, situado en la c/Comandante Fontanes nº 7, en pleno barrio de Carabanchel bajo. Está gestionado por el Consulado británico y tuve la suerte de hacer recientemente una visita guiada al mismo de la mano del hispanista David Butler.¡Todo un lujo de visita!. Con David ya había coincidido en una tertulia donde tocamos el tema de los británicos en Madrid y de ahí salió la idea de recorrer el cementerio. La verdad es que fue todo un descubrimiento. Este cementerio se fundó en 1854 para albergar las tumbas de los fallecidos protestantes, en una época en que la legislación vigente no permitía enterrarlos en los cementerios habituales. Así se permitía un lugar de sepultura religiosa, más respetuosa que "las caballerizas" donde solían enterrarse a esos militares, soldados o diplomáticos fallecidos. Como el famoso paje de Carlos I que murió durante al visita a Madrid y se tuvo que enterrar en la Casa de las 7 chimeneas donde estaban alojados. Hoy en día no sólo hay protestantes, sino mayoría de judíos y, también, ortodoxos tanto de la iglesia rusa como griega. Además de católicos durante el s. XX. Incluso una mujer musulmana enterrada en los caminos laterales fuera de los muros (por seguir una costumbre de los expertos en estos temas de esos momentos históricos). No se sabe muy bien el censo total, ni tenemos un registro fiable, pero se calcula que debe haber más de 1000 personas enterradas aquí, en 600 tumbas contabilizadas. La mayoría de ricas familias judías del Madrid de principios del s XX están aquí enterradas. La fachada no indica mucho desde el exterior, no le permitieron poner cruces o símbolos religiosos, es simplemente un muro de ladrillo estucado, con remates almenados y decoración de arcos apuntados. En 1869 se establecía la libertad de cultos y se facilitó el desarrollo de este cementerio, pero la legislación indicaba que los enterramientos fuesen sin culto, pompa, ni publicidad. Esta zona de Carabanchel era una zona humilde, llena de bares y negocios artesanos, donde la fachada pasaba desapercibida. Encima del nombre, "British Cemetery" vemos el escudo victoriano inglés correspondiente a la época de la fundación.
Fachada del Cementerio Inglés (Foto SIEMA)
Escudo victoriano realizado por el italiano P S Nicoli
(Foto SIEMA)
Este cementerio ha sufrido bastante abandono e, incluso hoy, podemos ver el estado lamentable de muchas de sus tumbas. Están colocadas de forma aleatoria, sin ningún orden establecido. Todas son tumbas con lápidas de piedra o mármol, sólo encontramos dos grandes panteones: el de la familia Tertsch y el de los Bauer. Gracias a las fundaciones culturales creadas por dos acaudaladas familias británicas: la constructora Sunley y la cervecera Young se ha podido acondicionar y mantener con una reforma que se realizó en el 2014. Se siguen admitiendo donaciones, que es con lo que se mantiene. En el lugar de la vivienda del antiguo portero se ha colocado un muro donde lucen placas con los nombres de los benefactores que dan dinero. Como buenos británicos, se presta mucha atención a la vegetación. Es un vergel de árboles, plantas y flores. Sólo se admiten plantas, nada de ofrecer a los muertos flores de plástico. Son preferibles las plantas a las flores cortadas. Este hecho le encantaría a la familia Bourguignon que está aquí enterrada. De origen holandés, introdujeron en Madrid unos negocios muy avanzados de arte floral que aún hoy tienen mucha fama.
Plano del cementerio británico, que cuelga de los muros
del Hall (Foto SIEMA)
Placa de reconocimiento a la restauración realizada por
las familias Young y Sunley en el 2014 (Foto SIEMA)
Lápida de la familia Bourguignon, junto al muro del fondo
(Foto SIEMA)
Muro con donativos que ocupan el lugar de la caseta del guarda
(Foto SIEMA)
Al traspasar el arco de la entrada principal accedemos a un hall donde, en el muro de la derecha, cuelgan periódicos informativos o noticias y la puerta de acceso a la capilla, así como restos de la tumba del fotógrafo Clifford. Clifford llegó como fotógrafo en 1849, realizó muchos viajes por España, dejando un material gráfico muy importante. Falleció en 1863 con sólo 43 años. En el muro de la izquierda algún grabado antiguo del cementerio, el plano del mismo y una puerta de acceso a oficinas. Todo de enorme sobriedad. Este camposanto tiene unas dimensiones muy reducidas, pero atesora grandes historias de los personajes enterrados en el mismo. En total encontramos 45 nacionalidades diferentes enterradas aquí. Al entrar llama la atención una columna con un pequeño ángel encima: se trata de un regalo de los feligreses de la parroquia rusa en Madrid para conmemorar el lugar donde estaba inhumada la niña rusa enterrada ahí.
Lápida del fotógrafo Clifford (Foto SIEMA)
Capilla (Foto SIEMA)
Ángel colocado donde estuvo la tumba de
la niña rusa (Foto SIEMA)
Tumba de Manuel Garrido y del personal de la familia de
guardeses. Con símbolos católicos (Foto SIEMA)
Vista general de cementerio (Foto SIEMA)
El primer enterramiento del que tenemos noticia es el de Arthur Thorold, joven de tan sólo 19 años, registrado el 10 de febrero de 1854. No tenemos muchos datos de él, pero provenía de rica familia de hidalgos ingleses. La lápida tiene esculpida la espada de excalibur. También está aquí la tumba del primer director del Instituto Británico en Madrid, Walter Starkie, de origen irlandés y nombrado por ser católico. Tumbas de ortodoxos, con su característica cruz, se mezclan con las de judíos. A veces se llevaron algún enterramiento y dejaron restos aquí, como la parte de arriba del monumento funerario de un diplomático representante en México de Gran Bretaña.
Tumba más antigua de Arthur Thorold (Foto SIEMA)
Detalle de la espada de excalibur en esa tumba más antigua
(Foto SIEMA)
Tumba ortodoxa en mármol negro con su cruz caraterística, junto a
una judía (Foto SIEMA)
Curiosa tumba griega en mármol blanco y decoración
clásica simulando el parthenon (Foto SIEMA)
Parte de arriba de la tumba de un diplomático británico, que dejaron al desmontar el monumento y
llevarse su viuda el cuerpo a otro país (Simula urna romana con medallón).
llevarse su viuda el cuerpo a otro país (Simula urna romana con medallón).
Foto SIEMA
El panteón de la familia alemana Tertsch, adosado al muro y con la decoración de la pirámide masónica. La tumba de Arthur Byne, del cual se dan muchos datos confusos: no nació en Gibraltar, sino en Nueva York en 1885. No fue arquitecto, si un gran especulador y coleccionista. Falleció en accidente de tráfico en 1935. Además el apellido es incorrecto. Margaret, la fundadora de la famosa pastelería Embassy. Era el primer salón fino de te que hubo en Madrid, muy cotizado por las señoras de la alta sociedad. Esta madre soltera irlandesa supo codearse con los grandes e, incluso, organizó un centro de espionaje en su local. Encontramos apellidos como Shaw, Osborne, la historiadora Alice Bache Gould y Quincy, fallecida a las puertas del archivo de Simancas y que era especialista en Cristobal Colón. O el piloto e la Royal Air Force H.C. Caldwell.
Pirámide masónica de los Tertsch (Foto SIEMA)
Tumba de Margaret, fundadora de Embassy (Foto SIEMA)
Lápida llena de errores históricos sobre
Byne (Foto SIEMA)
Piloto Caldwell con el símbolo de las
fuerzas aéreas (Foto SIEMA)
Una con el apellido tan usual de Osborne
(Foto SIEMA)
Tumba de John Shaw (Foto SIEMA)
Tumba de la historiadora Alice Bache Gould
(Foto SIEMA)
Familias tan famosas como los Loewe, los joyeros Girod, el pastelero judío de origen francés Lhardy. Este último fundó la saga que empezó con repostería y luego amplió a restaurante en la Carrera de San Jerónimo. A finales del s. XIX era todo un negocio exitoso al que acudía la aristocracia madrileña que le encargaba la organización de sus comidas y cenas. Todavía existe hoy en día. La familia Parish, propietaria del Circo Price. Destaca el gran monumento funerario de la familia de banqueros Bauer, judíos que jugaron un papel muy importante en la economía y cultura madrileña de final del s. XIX. Tenían varias residencias, la principal en un palacio de la calle San Bernardo, con jardín posterior y decoración interior de Arturo Melida. Hoy es la Escuela Superior de Canto de Madrid. El mausoleo de piedra recuerda a una pirámide escalonada de piedra, con decoración masónica y una entrada con rica verja de hierro donde aparece inscrito su apellido.
Tumba de la familia Loewe (Foto SIEMA)
Familia Parish, creadores del circo Price (Foto SIEMA)
Mausoleo de los Bauer (Foto SIEMA)
Entrada principal al mausoleo de los
Bauer (Foto SIEMA)
Como veis, un remanso de paz y silencio oculto en Carabanchel, que empezó como lugar para tumba de protestantes ingleses y se amplió a muchas más confesiones y nacionalidades, aunque la mayoría son judíos que han jugado un papel muy importante en la historia de Madrid. Tiene la suerte de haber sobrevivido a los cambios políticos y pronunciamientos del siglo XIX, a la Guerra Civil y al devenir del s XX. Como siempre, hacemos notar que las fotografías y textos del blog se pueden usar indicando siempre su procedencia. Podéis seguirnos en twitter @siemamadencanto; Facebook Siema Matritensis o www.siema.es . También comentar algo en el blog, aunque muchos lo soléis hacer en las visitas que guiamos o vía mail. Para datos más concretos os animo a contactar con www.britishcemeterymadrid.com. Está gestionado por la Fundación Cementerios Británicos de España. Muchas gracias de nuevo a David Butler.
Maribel Piqueras
Puerta en el muro por donde se accede al pasillo lateral y la tumba
de la musulmana. Pasillo ocupado hoy por viviendas (Foto SIEMA)
Tumba católica con la cruz y la expresión "Pray for his soul"
(Foto SIEMA)
Vista general (Foto SIEMA)
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