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domingo, 11 de noviembre de 2018

El Cementerio Inglés de Madrid

Hoy os voy a hablar del curioso Cementerio británico de Madrid, situado en la c/Comandante Fontanes nº 7, en pleno barrio de Carabanchel bajo. Está gestionado por el Consulado británico y tuve la suerte de hacer recientemente una visita guiada al mismo de la mano del hispanista David Butler.¡Todo un lujo de visita!. Con David ya había coincidido en una tertulia donde tocamos el tema de los británicos en Madrid y de ahí salió la idea de recorrer el cementerio. La verdad es que fue todo un descubrimiento. Este cementerio se fundó en 1854 para albergar las tumbas de los fallecidos protestantes, en una época en que la legislación vigente no permitía enterrarlos en los cementerios habituales. Así se permitía un lugar de sepultura religiosa, más respetuosa que "las caballerizas" donde solían enterrarse a esos militares, soldados o diplomáticos fallecidos. Como el famoso paje de Carlos I que murió durante al visita a Madrid y se tuvo que enterrar en la Casa de las 7 chimeneas donde estaban alojados. Hoy en día no sólo hay protestantes, sino mayoría de judíos y, también, ortodoxos tanto de la iglesia rusa como griega. Además de católicos durante el s. XX. Incluso una mujer musulmana enterrada en los caminos laterales fuera de los muros (por seguir una costumbre de los expertos en estos temas de esos momentos históricos). No se sabe muy bien el censo total, ni tenemos un registro fiable, pero se calcula que debe haber más de 1000 personas enterradas aquí, en 600 tumbas contabilizadas. La mayoría de ricas familias judías del Madrid de principios del s XX están aquí enterradas. La fachada no indica mucho desde el exterior, no le permitieron poner cruces o símbolos religiosos, es simplemente un muro de ladrillo estucado, con remates almenados y decoración de arcos apuntados. En 1869 se establecía la libertad de cultos y se facilitó el desarrollo de este cementerio, pero la legislación indicaba que los enterramientos fuesen sin culto, pompa, ni publicidad. Esta zona de Carabanchel era una zona humilde, llena de bares y negocios artesanos, donde la fachada pasaba desapercibida. Encima del nombre, "British Cemetery" vemos el  escudo victoriano inglés correspondiente a la época de la fundación. 

Fachada del Cementerio Inglés (Foto SIEMA)

Escudo victoriano realizado por el italiano P S Nicoli
(Foto SIEMA)

Este cementerio ha sufrido bastante abandono e, incluso hoy, podemos ver el estado lamentable de muchas de sus tumbas. Están colocadas de forma aleatoria, sin ningún orden establecido. Todas son tumbas con lápidas de piedra o mármol, sólo encontramos dos grandes panteones: el de la familia Tertsch y el de los Bauer. Gracias a las fundaciones culturales creadas por dos acaudaladas familias británicas: la constructora Sunley y la cervecera Young se ha podido acondicionar y mantener con una reforma que se realizó en el 2014. Se siguen admitiendo donaciones, que es con lo que se mantiene. En el lugar de la vivienda del antiguo portero se ha colocado un muro donde lucen placas con los nombres de los benefactores que dan dinero. Como buenos británicos, se presta mucha atención a la vegetación. Es un vergel de árboles, plantas y flores. Sólo se admiten plantas, nada de ofrecer a los muertos flores de plástico. Son preferibles las plantas a las flores cortadas. Este hecho le encantaría a la familia Bourguignon que está aquí enterrada. De origen holandés, introdujeron en Madrid unos negocios muy avanzados de arte floral que aún hoy tienen mucha fama.

Plano del cementerio británico, que cuelga de los muros
del Hall (Foto SIEMA)

Placa de reconocimiento a la restauración realizada por 
las familias Young y Sunley en el 2014 (Foto SIEMA)

Lápida de la familia Bourguignon, junto al muro del fondo
(Foto SIEMA)

Muro con donativos que ocupan el lugar de la caseta del guarda
(Foto SIEMA)

Al traspasar el arco de la entrada principal accedemos a un hall donde, en el muro de la derecha, cuelgan periódicos informativos o noticias y la puerta de acceso a la capilla, así como restos de la tumba del fotógrafo Clifford. Clifford llegó como fotógrafo en 1849, realizó muchos viajes por España, dejando un material gráfico muy importante. Falleció en 1863 con sólo 43 años. En el muro de la izquierda algún grabado antiguo del cementerio, el plano del mismo y una puerta de acceso a oficinas. Todo de enorme sobriedad. Este camposanto tiene unas dimensiones muy reducidas, pero atesora grandes historias de los personajes enterrados en el mismo. En total encontramos 45 nacionalidades diferentes enterradas aquí. Al entrar llama la atención una columna con un pequeño ángel encima: se trata de un regalo de los feligreses de la parroquia rusa en Madrid para conmemorar el lugar donde estaba inhumada la niña rusa enterrada ahí.

Lápida del fotógrafo Clifford (Foto SIEMA)

Capilla (Foto SIEMA)

Ángel colocado donde estuvo la tumba de 
la niña rusa (Foto SIEMA)

Tumba de Manuel Garrido y del personal de la familia de 
guardeses. Con símbolos católicos (Foto SIEMA)

Vista general de cementerio (Foto SIEMA)

El primer enterramiento del que tenemos noticia es el de Arthur Thorold, joven de tan sólo 19 años, registrado el 10 de febrero de 1854. No tenemos muchos datos de él, pero provenía de rica familia de hidalgos ingleses. La lápida tiene esculpida la espada de excalibur. También está aquí la tumba del primer director del Instituto Británico en Madrid, Walter Starkie, de origen irlandés y nombrado por ser católico. Tumbas de ortodoxos, con su característica cruz, se mezclan con las de judíos. A veces se llevaron algún enterramiento y dejaron restos aquí, como la parte de arriba del monumento funerario de un diplomático representante en México de Gran Bretaña.

Tumba más antigua de Arthur Thorold (Foto SIEMA)

Detalle de la espada de excalibur en esa tumba más antigua
(Foto SIEMA)

Tumba ortodoxa en mármol negro con su cruz caraterística, junto a 
una judía (Foto SIEMA)

Curiosa tumba griega en mármol blanco y decoración 
clásica simulando el parthenon (Foto SIEMA)

Parte de arriba de la tumba de un diplomático británico,  que dejaron al desmontar el monumento y
llevarse su viuda el cuerpo a otro país (Simula urna romana con medallón). 
Foto SIEMA

El panteón de la familia alemana Tertsch, adosado al muro y con la decoración de la pirámide masónica. La tumba de Arthur Byne, del cual se dan muchos datos confusos: no nació en Gibraltar, sino en Nueva York en 1885. No fue arquitecto, si un gran especulador y coleccionista. Falleció en accidente de tráfico en 1935. Además el apellido es incorrecto. Margaret, la fundadora de la famosa pastelería Embassy. Era el primer salón fino de te que hubo en Madrid, muy cotizado por las señoras de la alta sociedad. Esta madre soltera irlandesa supo codearse con los grandes e, incluso, organizó un centro de espionaje en su local. Encontramos apellidos como Shaw, Osborne, la historiadora Alice Bache Gould y Quincy, fallecida a las puertas del archivo de Simancas y que era especialista en Cristobal Colón. O el piloto e la Royal Air Force H.C. Caldwell.

Pirámide masónica de los Tertsch (Foto SIEMA)

Tumba de Margaret, fundadora de Embassy (Foto SIEMA)

Lápida llena de errores históricos sobre 
Byne (Foto SIEMA)

Piloto Caldwell con el símbolo de las 
fuerzas aéreas (Foto SIEMA)

Una con el apellido tan usual de Osborne
(Foto SIEMA)

Tumba de John Shaw (Foto SIEMA)

Tumba de la historiadora Alice Bache Gould
(Foto SIEMA)

Familias tan famosas como los Loewe, los joyeros Girod, el pastelero judío de origen francés Lhardy. Este último fundó la saga que empezó con repostería y luego amplió a restaurante en la Carrera de San Jerónimo. A finales del s. XIX era todo un negocio exitoso al que acudía la aristocracia madrileña que le encargaba la organización de sus comidas y cenas. Todavía existe hoy en día. La familia Parish, propietaria del Circo Price.  Destaca el gran monumento funerario de la familia de banqueros Bauer, judíos que jugaron un papel muy importante en la economía y cultura madrileña de final del s. XIX. Tenían varias residencias, la principal en un palacio de la calle San Bernardo, con jardín posterior y decoración interior de Arturo Melida. Hoy es la Escuela Superior de Canto de Madrid. El mausoleo de piedra recuerda a una pirámide escalonada de piedra, con decoración masónica y una entrada con rica verja de hierro donde aparece inscrito su apellido.

Tumba de la familia Loewe (Foto SIEMA)

Familia Parish, creadores del circo Price (Foto SIEMA)

Mausoleo de los Bauer (Foto SIEMA)

Entrada principal al mausoleo de los 
Bauer (Foto SIEMA)

Como veis, un remanso de paz y silencio oculto en Carabanchel, que empezó como lugar para tumba de protestantes ingleses y se amplió a muchas más confesiones y nacionalidades, aunque la mayoría son judíos que han jugado un papel muy importante en la historia de Madrid. Tiene la suerte de haber sobrevivido a los cambios políticos y pronunciamientos del siglo XIX, a la Guerra Civil y al devenir del s XX. Como siempre, hacemos notar que las fotografías y textos del blog se pueden usar indicando siempre su procedencia. Podéis seguirnos en twitter @siemamadencanto; Facebook Siema Matritensis o www.siema.es . También comentar algo en el blog, aunque muchos lo soléis hacer en las visitas que guiamos o vía mail. Para datos más concretos os animo a contactar con www.britishcemeterymadrid.com. Está gestionado por la Fundación Cementerios Británicos de España. Muchas gracias de nuevo a David Butler.

Maribel Piqueras

Puerta en el muro por donde se accede al pasillo lateral y la tumba
de la musulmana. Pasillo ocupado hoy por viviendas (Foto SIEMA)

Tumba católica con la cruz y la expresión "Pray for his soul"
(Foto SIEMA)

Vista general (Foto SIEMA)

3 comentarios:

  1. Que artículo más interesante!! Muchas gracias por compartirlo.
    Por cierto sabes si es posible visitar este cementerio??

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  2. Hola Carolina. Me alegro de que te guste. Esta es la web del Cementerio Británico de Madrid, donde hay un contacto para la realizar visitas al mismo. También dice los días que está abierto por la mañana http://www.britishcemeterymadrid.com/

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  3. Hola Maribel! Conocia la existencia del Cementerio britanico pero no su historia y su actual historia. Gracias por ilustrarnos... tengo que conocerlo.Un abrazo

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