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viernes, 3 de febrero de 2012

CASA DE LA VILLA

El haber estado hace poco en un acto oficial en esta Casa de la Villa me permitió recorrer sus estancias con detenimiento y me animó a divulgar los tesoros que esconde en este blog. Es en tiempos de Felipe IV, un "Austria menor" que resultó grande para Madrid, cuando la ciudad se decide a tener una sede en condiciones para el órgano más representativo del gobierno de esta villa y corte. Desde la época medieval el concejo de la villa se había reunido en esta misma plaza, llamada del Salvador, por la iglesia del mismo nombre donde se reunían los del Concejo. Por seguir la tradición decidieron mantener en este mismo sitio la Casa de la Villa. Su construcción sigue el proyecto de Gómez de Mora (1644) aportando sus notas características al urbanismo madrileño del s.XVII. Edificación sobria, con gran zócalo de granito y muros de ladrillo, rematada por torres chapiteles apizarradas en las esquinas y sin apenas decoración en su origen, salvo la ornamentación con frontones triangulares de piedra en los balcones del piso principal.

José de Villarreal realizó, en 1653, las trazas definitivas, donde el patio es el protagonista. Pero no con recorridos circulares en torno al patio, sino tangenciales, para agilizar. Hasta los años noventa del s.XVII no se finalizaron los trabajos en ella para su uso como Casa de la Villa. En tiempos de Carlos II se recargó la decoración con el estilo propio de esa época: las molduras sobre las puertas principales, los escudos y remates de las torres corresponden al trabajo durante ese reinado de José Olmo y Teodoro Ardemans. De esa época son también los frescos de Palomino(1692-96)que cubren el Salón de Sesiones. Ahora mismo lucen en todo su esplendor en este salón que da a la Plaza de la Villa, con los retratos de los sucesivos monarcas que intervinieron en la construcción de esta Casa y sus mujeres. Se acaban de restaurar buscando la frescura y colorido original y quitando todo el mobiliario isabelino. En ellos Palomino sigue bastante el estilo de Giordano. Hasta que el Ayuntamiento de Madrid se trasladó al Palacio de Cibeles actual las sesiones tenían lugar en esta sala decorada como la fotografía de abajo
Otra importante y luminosa sala, que da a la calle Mayor, es el Salón de Recepciones. En una sala de paso, antes de llegar a él, se expone la famosa Custodia de Plata del s.XVI. La bóveda que cubre este salón presenta escudos de Madrid en los laterales y un gran escudo central, donde se aprecia la unión de España y Portugal. Aquí, al igual que el resto de salas del piso superior, se muestran copias de cuadros de Goya, como "La alegoría de Madrid". Goya pintó esta obra, en 1810, originariamente para José Bonaparte, con un retrato de este monarca en forma de medallón y la mujer clásica simbolizando Madrid. Después cubrió el retrato por la inscripción y fué un homenaje a la ciudad y al levantamiento del 2 de Mayo( tal como está en el original del Museo del Prado). En 1789, Juan de Villanueva incorporó la columnata neoclásica que se asoma a la calle Mayor, con lo que lucían más las autoridades asomándose a este balcón para presidir los desfiles o procesiones de esta calle tan importante.

Seguimos avanzando a lo largo de los siglos y se decidió, en el s.XIX, cubrir el patio con una cristalera artística y el suelo con baldosas de cristal(todo ello desapareció, quedándose el mombre de Patio de Cristales).También  se elevó el suelo y cerraron los balcones que daban a la galería. En 1896 estos balcones se convirtieron en puertas rematadas por bustos de personajes históricosdel siglo de oro, como Lope de Vega, Quevedo o  Francisco de Vargas, En la Guerra Civil se destruyó este patio, reconstruyéndose en la década de los cuarenta con esta moderna vidriera con escenas de Madrid (S. Isidro y Sta. María de la Cabeza, la puerta de Alcalá.). Una vez realizada la visita recomiendo conocer cuatro negocios con encanto en la zona. Empezaremos dándole un toque italiano auténtico a esta calle Mayor donde, además, se sitúa el Instituto Italiano de cultura, del cual hablaremos en otro blog. El primero de ellos es Geppetto (Mayor 78, http://www.geppettoitalia.com/ ), la tienda de regalos artesanos de madera que incluso se pueden personalizar.Este negocio lo conocí personalmente en Florencia y me pareció impresionante su manera de trabajar la madera. Giuseppe gestiona con gran amabilidad esta tienda de la calle mayor desde hace tres años y en ella puedes encontrar de todo, además se muestra un video con el trabajo del maestro fabricante originario de Urbino. Bastante más adelante, en la otra acera, completaría esta nota italiana tomando algo propio de la cocina italiana en Grazie Mille. No hay que perderse sus panes especiados, postres, pizzas, capuccinos o cualquier tipo de pasta.Los miércoles sobre las 21h realizan intercambios de lengua italiana u otros idiomas.

Ahora seguimos dando un aire muy cultural al recorrido visitando dos librerías. En Libería A & M JIMENEZ podemos encontrar libros y estampas antiguas de todo tipo pero, sobre todo, de carácter jurídico. Realizan servicio de compra-venta. Existe desde los años treinta y hoy en día la atiende Mario Jiménez. Más especializada en temática de Madrid está La Librería ( Mayor 80), editorial que desde 1986 promueve la ciudad de Madrid con sus libros. Hay de todo, desde monográficos muy profundos hasta publicaciones más divulgativas. Es la mejor para adquirir material que te permita conocer la historia de Madrid en sus diferentes etapas, los artistas madrileños, los barrios y edificios emblemáticos, los jardines, árboles, sierras, calles, etc...Ha ampliado su repertorio con postales, grabados y cuadernos. Imprescindible para sumergirse en este Madrid con encanto.

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