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lunes, 15 de enero de 2018

Cárcel de Corte o Palacio de la Sta.Cruz

Antes de la existencia del edificio conocido como Palacio de la Sta.Cruz para Cárcel de Corte se usaron otros edificios en Madrid como instituciones penitenciarias y, también, viviendas particulares que se requisaban para tales fines. La primera cárcel la creó Fernando, el Católico y se la conocía como Cárcel de la Villa. Irán cambiando de edificios, pero todas esas cárceles estaban situadas en el entorno de la Plaza de la Villa. La idea de un nuevo edificio como Cárcel de Corte partió del rey Felipe IV y del Conde Duque de Olivares. Se buscaba en la España de entonces disponer de una cárcel modelo de modernidad  y funcionalidad, donde se tuvieran en cuenta también las modernas teorías sobre la dignidad y derechos de los presos. Para ello se clasificaban los presos según el grado de peligrosidad, también se separaban por sexos. Las celdas disponían de más luz y aire. Se les permitía ejercitar sus músculos, dar paseos, y en ello se pensó con la existencia de los dos grandes patios interiores. También se prestó atención a la vivienda del verdugo. Crearon más bien un auténtico palacio, como comentaban los extranjeros que visitaban Madrid y quedaban admirados de la belleza de esta nueva Cárcel de Corte. Actualmente se considera a Juan Gómez de Mora como creador del proyecto, que fue llevado a cabo entre 1629-1636 por Cristóbal de Aguilera. Otros arquitectos continuarían las obras después, como Villareal o José Olmo. 

Fachada principal de la Cárcel de Corte, que da a 
la Plaza de la Provincia (Foto SIEMA)

Torre lateral de la Cárcel de Corte (Foto SIEMA)

Se seguía el modelo de arquitectura Austria, tan característica de Gómez de Mora. Edificio rectangular con dos patios interiores simétricos, dotado de dos alturas de pisos más buhardilla y sótanos. Al exterior destaca el gran zócalo de granito y los muros lisos de ladrillo, salvo los sillares de granito que decoran las ventanas y la gran fachada principal. Presenta torres chapiteles de pizarra en las esquinas. La simetría, la pureza de líneas geométricas nos recuerdan al estilo herreriano en el que se inspiraba. En 1636 se instalaron en ella los alcaldes de Casa y Corte y, en 1638, desde unas casas cercanas requisadas para usos penitenciarios (las casas de los Rebellón y Salcedo), se trasladaron los presos. En los sótanos abovedados se situaban las celdas de los presos, en la planta baja la parte administrativa de escribanías, etc. La que se podría considerar como la planta noble o primera es donde se disponían los tribunales y los despachos de los alcaldes de corte.

Remates del frontón y torre (Foto SIEMA)

Detalle de la parte central de la fachada
(Foto SIEMA)

Escultura del ángel sobre el frontón (Mirador sobre Madrid)

El cuerpo principal de la fachada presenta dos partes. La parte inferior tiene dos grandes puertas laterales para personas y una más grande, la central, para carruajes. Enmarcadas con columnas gigantes dóricas de fuste liso. Sobre las puertas más pequeñas hay dos inscripciones, la de la izquierda recuerda que se inauguró con Felipe IV. Sobre un gran entablamento con modillones se abren los balcones de la segunda planta. Aquí si presentan frontones triangulares como decoración las ventanas. Encima del balcón flanqueado por columnas aparece el gran escudo con corona de Felipe IV y el frontón con la escultura del ángel . Coronaban también la fachada cuatro esculturas que representaban virtudes y que se cayeron cuando el terremoto de Lisboa de 1755, que se hizo sentir también en la capital.El efecto óptico es impresionante, hace adelantarse y sobresalir la puerta principal de carruajes y el balcón simétrico arriba, creando movimiento barroco dentro de la sobria estructura del conjunto. La figura del ángel dió origen al dicho madrileño "dormir bajo el ángel" para indicar que uno estaba en prisión. 

Calle de Sto Tomás, en uno de los extremos de la Cárcel de Corte, conocida 
antiguamente con el nombre de calle del Verdugo, por que por ella se accedía a la casa del 
verdugo (Foto SIEMA)

Perspectiva de la calle de Sto Tomás (Foto SIEMA)

Edificio ampliado de la Cárcel de Corte (Fachada calle Concepción,
Foto SIEMA)

Enlace de los dos edificios (Foto SIEMA)

Calle del Salvador, por el oratorio del Salvador Mundi (Foto SIEMA)

Entrada de piedra para el nuevo edificio ampliado de la Cárcel de 
Corte, por la calle del Salvador (Foto SIEMA)

Durante el s.XVII se habían realizado algunas ampliaciones pequeñas, entre 1648-62 y entre 1662-70. Pero será el rey Carlos III el que realice la mayor de ellas. En 1765 quedaron en el Palacio de Sta. Cruz sólo las dependencias y las salas de los alcaldes de casa y corte. Carlos III amplió por la parte trasera del propio palacio, adquiriendo los terrenos del antiguo oratorio del Salvador del Mundo para reconvertirlo en cárcel. Obras de reforma que fueron realizadas por Mateo Guell y Bautista Sánchez. Un importante incendio destruyó las cubiertas en 1791, así que encargaron la renovación de la cárcel a Juan de Villanueva en 1792: éste amplió la escalera principal, reforzó bóvedas y contruyó diversas escaleras de servicio. Siguió funcionando como cárcel hasta 1846, año en que se trasladó a la llamada Cárcel del Saladero, que estaba por la Plaza de Sta. Bárbara y había sido construida por Ventura Rodriguez. Aquí tuvo lugar la anécdota tan patriótica del 2 de mayo de 1808, cuando se ofrecieron los presos a luchar voluntariamente contra los franceses. Les dejaron salir firmando un papel en el que se comprometían a volver una vez acabada la revuelta y, así lo hicieron. Incluso tres de ellos pasaron a formar parte de los soldados regulares y se les conmutó la pena. Desde entonces el Palacio de Sta.Cruz ha pasado por diferentes usos unidos a los vaivenes de la política española. Hasta 1885 se encontraban aquí la Audiencia y Juzgados de Madrid. Desde esa fecha pasó a ser sede del Ministerio de Ultramar hasta 1901, con motivo de las pérdidas de Cuba, Puerto Rico y Filipinas en el 98. Es de esa época la denominación de los dos patios y sus bustos como Cristobal Colón y Juan Sebastián Elcano. Desde 1901 pasó a ser la sede del Ministerio de Estado. En los años 30, Jacobo Fitz James Stuart y Falcó , ejerciendo su cargo, mandó cubrir los patios y decorar el edificio con estilo de calidad. Desde 1938 el Ministerio de Estado pasó a llamarse de Asuntos Exteriores, hasta hoy en día, que es como se le conoce. Después de la Guerra Cívil, en los años 40 y 50 se sucedieron diversas obras por parte de Pedro Muguruza y otros arquitectos para ampliarlo y comunicar bien los dos edificios que lo forman.

Escalera principal del Palacio de la Sta.Cruz y los dos 
patios simétricos a los lados (Diario Sur)

Sala de consejos del Ministerio de Asuntos Exteriores (web Ministerio Asuntos Ex)

Ministerio y torre de la iglesia de la Sta. Cruz, la llamada Iglesia de los presos, 
al lado (Foto SIEMA)

No quiero terminar sin mencionar un maravilloso negocio con encanto que hay en el entorno y que hemos podido admirar en todas las visitas culturales realizadas por SIEMA Matritenis (www.siema.es) . Me refiero a la Posada del Peine. Es la posada más antigua de Madrid, fundada por Juan Posada en 1610. Situada en una zona estratégica de Madrid, al lado de la antigua Casa de Postas, que era la principal parada de las diligencias que llegaban a la villa. La familia Posada la regenta hasta 1796, que pasó a manos de los hermanos Espino. Su nombre se debe a la existencia de un peine atado con una cuerda al lavadero de cada una de las habitaciones. Llegaría a tener 150 habitaciones y, debido a las sucesivas ampliaciones, un recorrido laberíntico, con pasadizos. La Posada del Peine original ocupaba la entrada por Postas nº 17, y se fue adaptando a lo irregular de la manzana. Todavía hoy en día se puede ver la entrada para carruajes y caballos en la recepción, con las antiguas vigas de madera. El suelo era de arena. Al fondo a la derecha, la escalera reformada a final del s XVIII, cuando cambiaron de dueño y empezaron a ampliar. Tanto las maderas, como la barandilla de hierro son originales. Juan de Villanueva la revisó, como arquitecto municipal, a principios del s XIX. Gozó de gran fama durante el s XIX y principios del XX. A ella venían a alojarse gente humilde, comerciantes, agricultores, soldadesca, gente de la bohemia. Era de precios muy económicos. En 1863 Juan Antonio Sánchez mejoró las estructuras y la amplió a tres pisos. De 1892 es el templete con el reloj. Sus balcones con los símbolos de los caduceos y mercurio nos recuerdan la importancia comercial de esta zona junto a la Plaza Mayor. Sale en muchas obras literarias del s XIX, como en Fortunata y Jacinta. También Cela la mencionó en su discurso de ingreso a la Real Academia de la Lengua, en 1957, que versaba sobre la obra literaria del pintor Gutierrez Solana y la describía como "histórica, destartalada y entrañable". Gutierrez Solana se alojó en ella cuando escribía su obra "Madrid: escenas y costumbres". En los años 70 la posada cerró sus puertas y entró en un periodo de gran abandono. Menos mal que se ha inaugurado en el 2006 como el Petit Hotel Posada del Peine, www.petitpalaceposadadelpeine.com, no ya con 150 pequeñas habitaciones, sino con 60 y dotadas de todo tipo de lujos. Sin dudarlo, un lugar con mucho encanto por esta zona. Desde aquí agradecer a los dueños del hotel y al personal de dirección el trato tan agradable que siempre han tenido con nosotros. No dejéis de seguirnos en facebook Proyecto Siema y en twitter @siemamadencanto 

Maribel Piqueras

Entrada principal a la Posada, como antaño (Foto SIEMA)

Vista general de la Posada del Peine, convertida en hotel 
en el 2006 (Foto SIEMA)

Calle Postas y los balcones con los caduceos (Foto SIEMA)

Espacio antiguo para carros y animales, hoy recepción del
hotel Posada del Peine (Foto SIEMA)

Vigas de madera originales y escalera en la 
Posada del Peine (Foto SIEMA)

Posada del Peine. Escalera de fines del s XVIII (Foto SIEMA)

Posada del Peine en 1932 (Archivo HUM Historia Urbana de Madrid)

Interior del hall con decoración tradicional castellana 
(Historia Urbana de Madrid)

Templete con reloj de 1892 (Web Petit Palais Posada del Peine)

Esquina ampliada de la Posada del Peine (Foto SIEMA)

Calle la Sal, cerca de la Posada del Peine, con escenas según diseños de 
Mingote, que representan a personajes de Fortunata y Jacinta, Las Bringas o zarzuelas.
Todos ellos relacionados con la Posada del Peine y la calle la Sal (Foto SIEMA)

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