Síguenos por correo electrónico

martes, 13 de enero de 2015

San Antonio de los Alemanes

En pleno centro de Madrid, en la calle Corredera Baja de San Pablo, nos encontramos un edificio que no llama nada la atención por fuera ( es muy macizo, cerrado, de ladrillo y bastante sobrio). Pero al entrar en el mismo esa imagen cambia. Estamos en el mundo del Barroco, donde nada es lo que parece, como en "La Vida es Sueño" de nuestro Calderón de la Barca. Al atravesar las puertas interiores estamos ante una estructura muy ligera, elegante, llena de color y luminosidad. Si el perfil exterior nos habla de una torre poligonal completamente plana, dentro descubrimos un espacio totalmente curvo. Si desde fuera da sensación de encontrarnos dentro un espacio cuadrado, vemos que la planta se levantó sobre un grueso muro cuyo interior es elíptico y su exterior rectangular. Bienvenidos a la capilla de San Antonio de los Alemanes.
Fachada de San Antonio (Foto SIEMA)
Fachada con arranque de la torre poligonal (Foto SIEMA)
En este templo, de fundación real, llegaron a intervenir muchos monarcas. La fundación original se la debemos a Felipe III,  quien creó, en 1607, un hospital para enfermos portugueses con una capilla anexa dedicada a San Antonio. Felipe IV también intervino en la edificación. A la segunda mujer de este monarca, Mariana de Austria, ya viuda, le debemos el cambio de nombre en 1689. Por medio de una Real Cédula cambió la denominación anterior a San Antonio de los Alemanes, ya que consideró que Portugal se había perdido definitivamente en 1640 y que ahora los beneficiarios iban a ser "los enfermos y peregrinos alemanes, y con el objeto también de convertir a los que llegasen a esta corte infectos de herejía". La fachada la diseñó también Pedro Sánchez, siguiendo modelos de Juan Gómez de Mora, pero hoy en día sorprenden los anacronismos que vemos debidos a la restauración realizada en 1886 por el arquitecto Ruíz de Salces. Siguiendo la moda decimonónica del gusto por los elementos neogóticos, añadió la arquería ciega al final de los muros laterales, las molduras neogóticas de granito en las ventanas y encima del nicho con la escultura de San Antonio. También elevó el campanario que da a la calle Corredera.
Vista lateral de San Antonio por la calle Corredera (Foto SIEMA)

Planta de San Antonio de los Alemanes . Las edificaciones junto a ella pertenecen a dependencias de la Hermandad del Refugio (Foto Libro de Pedro Guerra sobre Iglesias de Madrid)

Las obras de construcción de la iglesia comenzaron en 1624 y duraron hasta 1631. Se siguieron los planos del arquitecto jesuita Pedro Sánchez, gran conocedor del mundo barroco italiano, tanto de plantas basilicales como elípticas. En esos momentos también estaba trabajando en el Colegio Imperial de los Jesuitas en la calle Toledo, cuya primera piedra de ese nuevo edificio había puesto el rey Felipe IV. Nos asombra la disposición interior. Nos encontramos con un solo cuerpo, donde se da una perfecta unidad entre pintura y arquitectura. La iglesia consta de una sola nave, de planta elíptica, sobre la que descansa una bóveda que nos envuelve totalmente desde el suelo. Lo primero que uno percibe al entrar es la ausencia de los elementos arquitectónicos tradicionales, ya que no hay columnas, ni pilastras y la cúpula carece de tambor o linterna. Se busca la unidad espacial y se prescinde de los elementos que puedan crear un espacio compartimentado. La mirada del visitante puede así centrarse en los frescos que le rodean, para terminar contemplando la exaltación de San Antonio y la Gloria en la cúpula.
Detalle del muro oval: reyes San Fernando y Sta. Edita de GB; lienzo de Lucas Jordan, representando el Calvario y arranque de escenas de San Antonio (Foto SIEMA)
Detalle del muro oval justo en la puerta de entrada, con San Hemerico y el milagro de San Antonio arriba (Foto SIEMA)
El que a esta iglesia se la conozca como la Capilla Sixtina de Madrid lo va a comprobar rápidamente el lector. En la realización de sus frescos intervinieron los mejores fresquistas del momento, formados por aquellos italianos que había traído Velázquez (es decir, Mitelli y Colonna). Sus autores fueron Francisco Rizzi, especialmente dedicado a las arquitecturas fingidas, y Carreño de Miranda, quien se especializó en los retratos y personajes. Después, intervino Lucas Jordán, dando su nota característica: composiciones monumentales, de muchos personajes, escorzos, movimiento y colorido.En ellas prima la expresividad sobre el detalle. Crea de un modo rápido todo un conjunto de sensaciones que animo a descubrir con nosotros en las visitas que realizaremos durante este mes de Enero y Febrero ( ver www.siema.es o Proyecto Siema en facebook). En las representaciones se sigue todo un complejo proyecto iconográfico para el que hay que conocer muy bien la historia. Me refiero a que sino se conoce lo que pasó con la Guerra de los Treinta Años, la primera gran guerra europea, no se entiende el por qué de las nacionalidades ahí representadas. Aparecen reyes de España, Hungría, Francia, Alemania, Bohemia e Inglaterra. Todos ellos se muestran en actitud sedente y comunicativa unos con otros, vestidos con ropas majestuosas. Son seleccionados dentro de la época medieval y se distinguen por su santidad y su lucha contra los enemigos de la fe católica ( ya sean musulmanes o herejes). Todas esas naciones intervinieron en la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), que tuvo lugar en el reinado de Felipe IV y cuyos motivos eran políticos y religiosos a un tiempo. Como consecuencia de esa guerra, Holanda o las provincias unidas del Norte, se independizaron de España y los Habsburgo perdieron hegemonía en Europa en favor de Francia. Pero no hay que olvidar que, mientras a Felipe IV se le considera un "Austria Menor" en relación a lo que fué el imperio con Carlos V y Felipe II, para Madrid es realmente un Austria grande, ya que introdujo la solemnidad barroca en los edificios y decoración, se trajo lo mejor del arte europeo, la capital creció enormemente y tuvo que ampliar la cerca. Igualmente era un gran amante de las letras y con él el mundo del teatro y la literatura llegó a lo que se llamó el siglo de oro de las letras españolas. Por el lado de la izquierda, siguiendo la puerta de entrada hacia el altar, nos encontramos los siguientes reyes: San Esteban de Hungría, San Luís de Francia, San Enrique de Alemania, Santa Cunegunda (esposa del anterior). Por el otro lado, partiendo desde el altar: Santa Edita de GB, San Fernando, San Hermenegildo y San Hemerico de Hungría.
Fresco con el milagro del burrito de San Antonio. Debajo de la ventana, el medallón rodeado de guirnaldas de estucos representa al rey Carlos II (Foto SIEMA)
Además de la belleza técnica, es fundamental tener conocimiento de la iconografía y el sentido de todas las pinturas de la iglesia. La advocación a San Antonio también tiene sus motivos. Este santo portugués se ordenó allí como franciscano y pasó en Lisboa su infancia y juventud. Aunque la mayor parte de su vida y predicación la desarrolló en Italia, que es donde está enterrado. Destacó por el ímpetu de convertir herejes e incrédulos en sus predicaciones, así que se recurre a su imagen con sentido didáctico de cara al pueblo. Era un santo muy milagrero y con mucha fama de santidad ya en vida. Se recurre al modo teatral, ya que son los ángeles los que abren estos tapices que contienen las historias. Se representan los siguientes milagros: El carretero que deniega su ayuda diciendo que lleva un familiar muerto dentro; cuando ríe la broma se encuentra que efectivamente yace sin vida y pedirá ayuda al santo; el burro que se arrodilla ante la Eucaristía; el milagro del niño con el pié cortado al que se lo repone; el milagro de que los peces le escuchen la predicación en Rímini; curación de unos ojos a un ciego; curación de un niño tullido en Sicilia; predicación mandando sobre la tormenta en limoges; milagro de un recién nacido que habla defendiendo la honradez de su madre.
Bóveda (Foto SIEMA)
Es en la bóveda donde queda más patente la intervención de varios autores. "Quadraturas" donde se combinan perfectamente las arquitecturas fingidas (ventanas, colunnas, pilastras, frontones, entablamentos barrocos, diversas molduras) con jarrones, guirnaldas y figuras humanas. Abajo son santos portugueses o que tienen algo que ver con la nación portuguesa. Como San Gonzalo de Amaranto, Sta.Sabina, San Irene de Portugal, Sta Beatriz de Siva, San Fructuoso. Todos ellos simbolizan una iconografía que responde a ciertos temas primordiales en la religiosidad del sXVII( como el martirio, la Virginidad o la devoción a la Virgen Inmaculada). Los protestantes enfrentados a la corona española negaban estas realidades que se afirmaban aquí. Más arriba, la cúpula nos envuelve con colorido, luces, majestuosidad teatral, atmósfera celestial y movimiento en la exaltación de San Antonio. Con hábito franciscano aparece arrodillado en una nube con los brazos abiertos mirando al Niño Jesús y a su madre, coronada como reina rodeada de ángeles. La perfección del círculo representa a Dios Padre, del que parte el rayo de luz ( simbolizando el Espíritu Santo)sobre San Antonio.
Calvario de Lucas Jordán (Foto SIEMA)
San Joaquín y Santa Ana con la Virgen, de Lucas Jordan (Foto SIEMA)
Santa Engracia de Eugenio Caxes (Foto SIEMA)
Sta Isabel de Hungría de Caxes (Foto SIEMA)

Además de los frescos, San Antonio de los Alemanes presenta otras joyas artísticas, como los altares de madera imitando mármoles que contienen lienzos de artistas muy conocidos del s.XVII como Eugenio Caxes y su espectaculares Santa Isabel de Hungría y Santa Engracia o Lucas Jordán ( San Joaquín y Sta Ana, San Carlos Borromeo o su sentido Calvario ). La imagen de la Virgen Dolorosa que está colocada justo delante de este último cuadro es demasiado grande y nos impide la visión del mismo. En el altar barroco encontramos la escultura de madera policromada de San Antonio, realizada por Pereira, como en un gran baldaquino. Este altar no es el original de 1631 con pinturas de Vicente Carducho, aunque la talla si es la de la época. Aquí se concentra una gran riqueza decorativa de madera imitando mármol y bronces, con el sagrario y en el gran escudo de Felipe V flanqueado por el águila y el angel. Al primer Borbón, Felipe V, debemos que otorgara la administración de la iglesia a la Hermandad del Refugio en 1702. Esta Santa Hermandad del Refugio, fundada en 1618, existe todavía hoy y le agradecemos toda la labor desarrollada para los más necesitados tanto con los comedores sociales, como con el colegio. En estos tiempos de crisis sus servicios de modo voluntario son de gran ayuda para la ciudad de Madrid
Altar con el baldaquino de San Antonio y escudo de Felipe V sujetado por un ángel( Foto SIEMA)
Sagrario ( Foto SIEMA)
No conviene olvidarse de los originales ventanales con rejas y celosías situados en los muros laterales. Sobre ellos descansan medallones con los diferentes reyes que intervienen en la construcción de la iglesia: Felipe III, Felipe IV, Carlos II y su esposa Mariana, Felipe V y su primera esposa, MªLuisa Gabriela de Saboya. También son originales los confesionarios en madera verde y dorada del sXVII que hacen juego con la cajonera de la entrada de la sacristía
Confesionario de San Antonio (Foto SIEMA)
Entrada de San Antonio con el medallón de Mariana de Austria arriba, la reina a quien debemos el cambio de nombre (Foto SIEMA)

Hace un año que se abrió al público la cripta de San Antonio de los Alemanes. La escalera de bajada se sitúa a la derecha de la entrada principal. Es un pequeño espacio, muy reformado, de las antiguas bóvedas de ladrillo donde estaba el camposanto de la primitiva iglesia del hospital. Aquí se enterraban nobles y personajes importantes relacionados con San Antonio de los Alemanes. También encontramos los nichos de dos importantes infantas de España, cuyos restos fueron trasladados del convento de Sto Domingo el Real cuando este se destruyó, como Dª Constanza, la hija de Fernando VI y Dª Berenguela, hija de Alfonso VI. Imágenes de la cripta son las que pongo a continuación:
Crucero cubierto de la cripta, muy restaurada ya que las humedades la tenían muy destrozada( Foto SIEMA)
Detrás de estos arcos cegados están los enterramientos del Campo Santo (Foto SIEMA)
Tumbas de infantas reales castellanas que se trasladaron a esta cripta (Foto SIEMA)

En la misma calle de Corredera Baja, en el número 12, se sitúa el negocio con encanto que hemos seleccionado hoy: Maricastaña Bar&Kitchen. Un lugar acogedor para cenar después de ir al Teatro Lara, para un brunch entre semana o un desayuno. La carta es moderna, pero con las comidas tradicionales (como la tarta de zanahoria), tortillas, croquetas o  los tomates verdes fritos. En un buen ambiente, con decoración natural, donde combinan lo vintage y elementos rústicos. Materiales reciclados como maderas, ladrillos o mobiliario tradicional proporcionan una decoración única. El ladrillo visto pintado de blanco crea más luminosidad en el interior. Uno de los socios, Ignacio, nos cuenta que el nombre de Maricastaña pertenece a una antigua heroína de Lugo y, como dos de los socios son gallegos, decidieron poner ese nombre al local...recordando el mar y las castañas de Galicia. Como comentaba antes tiene el toque especial de los materiales cogidos de anteriores derribos: como las barandillas procedentes de antiguos balcones de Madrid, las lámparas del puerto de Montpellier, las puertas antiguas francesas, las contraventanas del baño de la zona de Malasaña.....Todo muy bien reutilizado aquí y que os animo a conocer
Rincón exterior de Maricastaña (Foto SIEMA)
Maricastaña interior junto a la barra (Foto SIEMA)
Maricastaña, parte de arriba (Foto Vogue)
Maricastaña, parte inferior (Foto Minube)

Maribel Piqueras

2 comentarios:

  1. Hola Maribel, quería felicitarte por el magnífico trabajo sobre una de mis iglesias favoritas de Madrid, si no la más, y advertirte de la errata con la planta de la iglesia que muestras, pues se trata de la planta de S. Francisco el Grande, por Sabatini.
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Antonio. Es verdad, inserté la de San Francisco. Pero lo acabo de corregir y meter la planta correcta. Da gusto tener seguidores como tú, que disfruten tanto de Madrid, que tengan interés y formación. Cuando quieras te invito a alguna de las visitas que te gusten. Un cordial saludo:
      Maribel

      Eliminar