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martes, 4 de noviembre de 2014

Palacio y archivo Zabálburu

El Palacio Zabálburu ocupa una gran superficie esquinada entre las calles Marqués de Duero y Salustiano Olózaga. Su dueño, Francisco de Zabálburu y Basabe, hombre de negocios bilbaíno, nació en 1824. Formó parte del primer consejo de administración del Banco de Bilbao, fué diputado y senador.  Disfrutaba ya de un gran palacio en la zona residencial de las afueras de esa ciudad vasca, pero pensó en construirse una casa-palacio en Madrid con la finalidad de albergar su gran archivo y biblioteca. Sus grandes pasiones eran la Historia Antigua, la Paleografía, los libros y la heráldica. En su casa de Bilbao él mismo fué formando su archivo, con fondos propios de la familia y sucesivas adquisiciones. Trabajaba intensamente catalogando esos fondos, ordenándolos en carpetas y separando los libros de los manuscritos originales o cartas.La mitad de los fondos proceden del primitivo archivo de la Casa de Altamira y la otra parte de la colección subastada de Juan Ignacio Miro. Los documentos más antiguos que encontramos son del s.X (como el Códice de Leovigildo o el Cartulario de Pedro Cardeñosa). También hay una interesante correspondencia entre los Reyes Católicos y el Gran Capitán, o entre Carlos V y Felipe II y sus respectivos virreyes en diferentes zonas del imperio español. Para los americanistas es fundamental acudir a estos fondos, por ejemplo, el historiador Kamen lo suele hacer a menudo. También encontramos como dato curioso la última comedia escrita y autógrafa de Lope de Vega o el original de la "Crónica General de España" editada por Menéndez Pidal. Los fondos llegan hasta el s.XIX y hoy en día es un archivo ya cerrado, sin posibilidad de adquirir nuevos fondos. En resumen, cuenta con unos 18000 libros, más centenares de documentos organizados en carpetas. Todavía se conservan los muebles originales de madera de su Biblioteca. Recientemente ha sido digitalizado todo ese material.

Entrada principal del Palacio Zabálburu (Foto SIEMA)
El palacio se construyó entre 1872-78 siguiendo el diseño del arquitecto José Segundo de Lema. Contaba con todo el solar que había ocupado parte del antiguo edificio del Pósito. En lugar de seguir la moda de arquitectura más clásica por la que se decantaron los otros financieros de este barrio, como el Marqués de Salamanca o el de Linares, Zabálburu prefería un estilo más "histórico" o tradicional afín a sus gustos. Es decir, nos recuerda al nacionalismo neogótico de Viollet-le-Duc. Vemos esa tendencia medievalista en las arquerías ciegas de la pared situada a la izquierda del patio principal, en los muros de ladrillo, en los herrajes con puntas de lanza, en las balconadas de piedra o los grandes alerones de madera. Es partícipe de ese eclecticismo propio de finales del s.XIX. Mezcla diversos materiales: ladrillo, madera, hierro y piedra en los zócalos, entrada y remates de balcones y ventanas. Los portones de madera de la entrada, con las marquesinas de hierro, nos recuerdan a un castillo medieval. El conjunto palaciego resulta muy amplio, ya que estaba compuesto por el propio palacio (edificio de la derecha de la foto), un patio y un pabellón para servicio y caballerizas (situado a la izquierda) 

Exterior del palacio, donde se aprecia la galería de madera de corte medieval que comunica los dos edificios, así como la escalera exterior de hierro ( Foto SIEMA)

Frente del palacio que da a la calle Marqués de Duero (Foto SIEMA)
Patio de carruajes (Foto Gran Capitán)

A principios del s XX el conjunto palaciego sufrió una cadena de reformas: en 1900 S.Sainz de Lastra abrió huecos y cerró los patios interiores a la altura del primer piso; en 1911 Luis Landecho construyó el invernadero en el patio posterior, junto al pabellón con salón para fumadores y terraza; en 1919 se terminó añadiendo una planta más en la fachada situada en Marqués de Duero. En las imágenes superiores se aprecia la organización de la fachada, sobre el gran zócalo de piedra, se sitúan los muros de ladrillo, divididos a su vez en tres partes. Los grandes ventanales de la parte de abajo se rematan con una decoración lisa de piedra y las rejas que imitan lanzas. En el centro el gran balcón de tres puertas, con ménsulas de piedra y balaustrada con decoración de arcadas medievales. Las ventanas del piso superior, con pequeños remates de piedra y el gran alerón de madera que sobresale. Al entrar al patio de carruajes la mezcla de estilos nos sobresalta. A la derecha del mismo se sitúa la escalera de piedra con dos tramos, cubierta con marquesina de hierro y cristal. Al principio y final del patio encontramos ese mismo tipo de marquesinas que lo cubren. También se aprecia la galería de madera del fondo.
Chaflán en la esquina, con balconada de remate gótico, que nos recuerda a la arquitectura medieval centro europea ( Foto SIEMA)
Escalera en el interior del palacio (Foto Carlos Rosillo)
Invernadero en el patio posterior (Foto SIEMA)
Muy propio de los palacios y casas del sXIX era disponer de un invernadero acristalado. Estaba de moda, como nos  lo reflejan tantos cuadros de pintores impresionistas y tantos palacios y jardines de la época. Junto a este invernadero de 1911, Landecho construyó un pequeño pabellón achaflanado para fumadores con una terraza y bonita balaustrada encima. La única hija de Zabálburu se casó con el Conde de Heredia Spínola. Durante la Guerra Civil incautaron el palacio a los condes de Heredia Spínola y lo usaron como sede de la Alianza de Intelectuales Antifascistas. Alberti llegó a vivir en el apartamento del ama de llaves, también Teresa León o León Felipe se alojaron en el mismo. Nos queda este testimonio de Langton Hughes "a veces, en las noches frías donde no teníamos nada mejor que hacer, los hombres se vestían con chaquetillas de torero y las mujeres con vestidos de Sevilla de antaño y celebraban, al son de mis discos de jazz, un improvisado baile de disfraces". Ese usar de los ropajes y armaduras del viejo palacio con aire de guasa no gustaba nada a Miguel Delibes, que llegó a enfrentarse con Alberti por dicho motivo. Desde los años 80 se modernizó el archivo y es una fundación privada que solo abre a los investigadores por la mañana. Actualmente parte del edificio alberga la Mutualidad General Judicial

Edificio de viviendas donde se sitúa la casa de Gregorio Marañón (Foto SIEMA)
Ingreso y placa que recuerda que aquí vivió Gregorio Marañón (Foto SIEMA)
Quisiera añadir dos lugares con encanto situados en la calle Salustiano Olózaga junto al palacio de Zabálburu. Uno la casa de Gregorio Marañón, famoso médico humanista de principios del s.XX. Para no desentonar con el edificio adyacente, también presenta cierto aire medieval en la decoración a base de bolas de estuco como en la época de los RRCC, así como unos torreones y sobresalientes alerones de madera . El enrejado de las ventanas y los balcones acristalados son una maravilla. Junto a ella el Hotel One Shot Recoletos. Este es un negocio con encanto que os recomiendo no dejar de visitar. Responde al hotel boutique  que proporciona un trato más personal a sus clientes, con la originalidad de vivir en un edificio histórico, en pleno Recoletos, frente al famoso Palacio del Marqués de Salamanca. Abierto desde abril del 2014, tiene 61 habitaciones y está gustando tanto que siempre está completo.
Fachada de One Shot con sus zócalos de piedra, sus muros de ladrillo y trabajos de forja originales (Foto SIEMA)
Pequeños pasillos interiores (Foto SIEMA)
Entrada con escalera original de la vivienda al fondo (Foto SIEMA)
Patio interior que incluye la bañera original que se encontraba en la casa (Foto SIEMA)
Detalle de la recepción (Foto SIEMA)
Vistas desde la 5ª planta del hotel, es la ampliación del edificio del Marqués de Salamanca (Foto SIEMA)
One Shot hace honor a la fotografía con su nombre. Convocan concursos fotográficos cada vez que inauguran un hotel y los espacios comunes están abiertos a mostrar la obra de los jóvenes creadores, tanto fotografía como escultura. ¡Una bella apuesta por el arte!.Al ser un edificio histórico, el arquitecto tuvo que respetar los marcos de las ventanas, las dimensiones de salas y pasillos, la escalera y barandillas, etc...Es en la decoración, realizada por el equipo de Las Dos Mercedes, donde se pudo tener mayor libertad y se logró el ambiente moderno y agradable de todo el hotel. Presenta una pequeña y recogida cafetería abierta a todo el mundo con cuyas imágenes quisiera acabar este blog. No sin antes agradecer a Cristina y Enrique de Solis toda la información proporcionada. Para saber más www. oneshothotels.com. A SIEMA matritensis podéis seguirla en facebook, Proyecto Siema, o en la web www.siema.es, donde sólo metemos las visitas con posibilidad de inscripción individual en español, no las cerradas con empresas, grupos privados u otros idiomas. 

Maribel Piqueras

Diferentes imágenes de la cafetería con el suelo de baldosas original (Fotos SIEMA)


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