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miércoles, 16 de octubre de 2013

Exposición Velázquez y la familia de Felipe IV

Hoy me gustaría hablar de Velázquez y su relación con Felipe IV, un "Austria Menor" que, sin embargo resultó un gran monarca para la ciudad de Madrid y el desarrollo de las artes. Felicito al Museo del Prado por esta nueva visión que se nos da con la reciente exposición sobre Velázquez y la familia de Felipe IV. Son pocas obras, treinta, con las que recorremos los últimos diez años de su vida y la influencia de su legado en otros dos pintores que le sucedieron en palacio, como su yerno Juan Bautista Martínez de Mazo y el pintor Juan Carreño de Miranda. Descubriremos muchos cuadros que están fuera de nuestras fronteras y que son una auténtica maravilla. Para Velázquez el rey Felipe IV no solo fue su mecenas, sino un gran amigo. Ambos van a convivir en el Alcázar de los Austrias casi el mismo tiempo. Nuestro artista llega a Madrid un par de años después de que empiece a reinar Felipe IV y morirá cinco años antes que el rey. Desde el año de 1623 hasta 1660 están juntos ambos. El rey y el pintor son bastante diferentes de carácter: Felipe es muy activo, pasional, hablador, inquieto. Velázquez, pintor de pocas palabras, le transmite paz y orden. El rey es su principal, casi único cliente. El artista desbancó rápidamente a otros pintores de cámara y se hizo con el favor real, ascendiendo puestos cortesanos y logrando muchos privilegios. Seguiremos brevemente la distribución por salas:

1. DE ROMA A MADRID
Velázquez ya había estado en Italia anteriormente, recorriendo muchas de las ciudades importante, en una especie de  viaje de formación o estudio. Pero la exposición arranca con el segundo viaje a Italia. El pintor ya llevaba tiempo deseando volver a ir, le encantaba la libertad que gozaba allí y el esplendor de su arte. Ahora va con el encargo de comprar esculturas, bronces, pinturas y traerse fresquistas para palacio. Para mayor comodidad realiza el viaje con un cortejo oficial. Sale en octubre de 1648 de Madrid para embarcar en Málaga (enero de 1649). Irá con el Duque de Maqueda y Nájera, que iba a Trento a recoger a la archiduquesa Mariana de Austria, prometida del rey Felipe IV y tan representada en estas salas. Pasará por Génova, Milan, Venecia ( sabemos que aquí está en abril de 1649 y que adquirió obras del Veronés y Tintoretto), Boloña, Módena, Parma, Roma y Nápoles (en esta última ciudad hizo efectivos unos cobros por orden real y se encontró con Ribera, que ya estaba muy enfermo)

"Retrato del Papa Inocencio" (Velázquez, 1650. Londres, Wellington collection)

Impresionantes todos los retratos que realizó viviendo en Roma. Hay una frescura, una luminosidad, un oleo tan ligero. Además los rostros son muy expresivos y comunicativos. Muy diferentes estos retratos de la corte papal a los de expresión fría y distante de la corte en Madrid. Los Austrias expresaban así su majestad a través de las artes y era la norma de retrato cortesano establecida por Tiziano. No se nos olvide que en este periodo de estancia en Roma Velázquez pintó las dos vistas de Villa Médicis, donde la primacía está en el juego de luces, adelantándose dos siglos al impresionismo.

"Felipe IV" (Velázquez, 1656. Londres, National Gallery)
En este retrato del rey se centra en la psicología del rostro, con un rey envejecido y melancólico por no tener todavía un heredero. Velázquez no tiene interés en los detalles del traje, solo aparecen esbozados en dorado los símbolos de la realeza, como el toisón de oro.

2. LAS DOS PRIMAS
La reina Mariana de Austria y la infanta MªTeresa eran primas y más o menos de la misma edad. La primera era hija de una hermana  del rey, por tanto sobrina y con una diferencia muy grande de edad con el rey Felipe. En esta segunda mitad del s.XVII Velázquez sabe reflejarnos el cambio en la vestimenta femenina, ya ahora hay más suntuosidad en los trajes, alfombras, cortinas y adornos de pelo, como las maripositas sin acabar que adornan los cabellos de la bella Mª Teresa, Velázquez participó en 1660y organizó, como aposentador mayor de palacio, la ceremonia de entrega de la princesa MªTeresa a su prometido, el futuro Luis XIV, en la frontera con los Pirineos y falleció en Madrid a los pocos meses de regresar de allí.

"La Infanta MªTeresa" (Velázquez, 1653. N. York. Metropolitan Museum of Arts)

"Mariana de Austria" (Velázquez, 1653-56. Dallas Meadown Museum)

3. LA INFANTA MARGARITA
Esta infanta, famosa por protagonizar la escena de "Las Meninas", es la más retratada por Velázquez en estos años. Podemos ver su evolución desde que tenía 3 añitos hasta que marcha a Viena a casarse con el emperador. La infanta había nacido en julio de 1651 y desde muy pequeña se nos muestra como una niña espontánea, simpática y muy bonita. El rey dirá de ella en 1653 "va estando ya famosa bufona". Al año siguiente Velázquez pintó este retrato para enviarlo a la corte de Viena. En ella la niña lleva un traje color salmón bordado en plata, con cuello y puños de encaje negro. Aparece un jarrón con margaritas y otras flores lleno de simbología.
"La infanta Margarita" (Velázquez, 1654. Viena. Kunsthistorisches Museum)
"El príncipe Felipe Próspero" (Velázquez, 1659. Viena,Kunsthistoriches Museum)
Son dos modelos de retratos infantiles, con la diferencia que el segundo no es un tipo de retrato de heredero, sino hecho por gusto, por eso aparece el perrito en la silla y el niño cargado de amuletos para la salud. Este Felipe es el segundo hijo de Mariana de Austria y Felipe IV. Como era varón se le apodó "próspero" porque pensaban que traería la prosperidad y la salvación al reino. Murió muy pronto. En el cuadro llama la atención la excesiva blancura de la mano derecha, casi igual que el mandilito.
"La Infanta Margarita"( Velázquez y Bautista de Mazo, 1663. Museo del Prado)

4 LAS MENINAS
En esta sala hay copias de las Meninas. Se ven estudios de composición con los diferentes personajes del cuadro y como influyen en otros retratos más complejos de tipo cortesano

5.MAZO Y CARREÑO: CONTINUIDAD Y RENOVACIÓN
A la muerte de Velázquez se suceden tres pintores de cámara: Juan Bautista Martínez de Mazo hasta 1667, Sebastián Herrera Barnuevo (1667-71) y Juan Carreño de Miranda. El primero es yerno de Velázquez, casado con su hija Francisca y de la que tuvo 4 hijos, que aparecen retratados a la izquierda en el lienzo titulado "La familia del pintor". Este pintor terminaría muchos cuadros de Velázquez que quedaron inacabados tras su muerte. En sus cuadros se centra mucho en la visión de conjunto, la complejidad de la composición, pero no es tan expresivo en los retratos como lo será Carreño de Miranda.
"La familia del pintor"(J.Bautista Martínez de Mazo, 1665. Viena. Kunsthistoisches Nuseum)
"Carlos II" (Carreño de Miranda, 1671. Oviedo. Museo de Bellas Artes)
"La reina Mariana de Austria"( Carreño de Miranda, 1671. Museo del Prado)
Estos dos retratos de Carreño formaban pareja. El pintor refleja la situación política del momento. La reina es regente y va con el tocado de viuda. está en la mesa de gobierno con papeles. Carlos II todavía no tiene edad para reinar, pero es que aparece de pié, con traje de gala en el salón de los espejos con las mesas sobre los leones de bronce que había traído Velázquez de Italia. A pesar del traje y la postura, no pueden ocultar al espectador el aspecto contrahecho de este príncipe, con las piernas cortas y finas, y la espalda curvada.

6. UNA HISTORIA CIRCULAR
Ya que existen lazos que unen a los tres pintores y que mantienen cierta homogeneidad a la hora de retratar a la realeza española. Aunque ahora el fondo tiene más importancia, así como la complejidad de la composición, donde suelen aparecer varias escenas en el mismo cuadro, se sigue manteniendo una enorme sobriedad y distancia en las formas del retratado
" La reina Mariana de Austria" (taller de Velázquez, 1652. Museo de Louvre)
"Dª Margarita de Austria " (Juan Bautista Martinez de Mazo, 1665-66. Museo del Prado)
El cuadro de Velázquez de arriba es un retrato cortesano impresionante de la reina de cuerpo entero, con el traje de época repleto de bordados de plata y encajes, con los toques últimos que daba el pintor, donde sugiere más que poner materia en el pincel. Pose soberbia austria, distante, con la mano derecha apoyada en el respaldo de la silla y el reloj al fondo como símbolo de cumplimiento de sus deberes de gobierno.En el de Bautista Martinez de Mazo están mucho más sintetizados los toques de color y las formas. Representa a la infanta Margarita de luto, tras la muerte de su padre en 1665 y apunto de salir a casarse con Leopoldo en 1666. Al fondo una escena que recuerda a las Meninas, donde se ve a Carlos niño y a la enana Maribarbola. Esta princesa murió en Viena muy pronto, en 1673, y está enterrada en la cripta de los Capuchinos.
Así no me queda más que animar a visitar la exposición y cualquier cosa que desees me puedes comentar. Recuerdo que también estamos en facebook (Proyecto Siema). Hasta pronto




2 comentarios:

  1. Muy interesante tu blog, acabo de descubrirlo, mis felicitaciones. Desde Argentina te saludo.

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  2. Me alegro de que te guste, te aporte algo y tenerte como seguidor. Un saludo:
    Maribel

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