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lunes, 16 de septiembre de 2019

Puente de Toledo

Hoy me gustaría invitaros a conocer uno de mis puentes preferidos de Madrid: el Puente de Toledo. Por su magnificencia, su armonía, su elegancia y su decoración, merece que le dedique unas líneas. Desde el s XV la población de Madrid construyó sencillos puentes para poder atravesar el río Manzanares en ese punto. Como no eran lo suficientemente estables el rey Felipe IV encargó a Gómez de Mora un proyecto que fué realizado por José de Villarreal y destruído por una crecida del río. Volvieron a reconstruirlo en 1677 y sucesivamente, como en 1682 (en este último intervinieron otros arquitectos, como José del Olmo o Ardemáns). La ciudad requería de uno lo suficientemente ancho y estable, que solucionara el paso en ese punto. Así que el Marqués de Vadillo, alcalde de Madrid, le encargó el puente que hoy conocemos al arquitecto Pedro de Ribera. Como se señala en este plano, conservado en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, la obra se inició en 1718 y se concluyó en 1722. Aunque realmente todos los trabajos complementarios sobre el mismo se alargarían hasta 1732.

Dibujo de Hermenegildo Victor Ugarte sobre el puente de Toledo, con explicaciones
adicionales, en el museo de la RABASF, sección arquitectura (Foto SIEMA Matritensis)

Vista general del puente a su paso sobre el río Manzanares
(SIEMA Matritensis)

Pedro de Ribera estaba muy atareado en esas fechas, construyendo grandes proyectos urbanísticos  para el ayuntamiento de Madrid que la darían mucha fama, como el Paseo de Virgen del Puerto con su ermita. El puente destaca por su belleza y robustez: construido todo él en piedra, utilizando sillares regulares y piedra caliza para los adornos. Consta de 9 arcos de medio punto que se sostienen sobre sólidos muros, como si torres de muralla se tratara. En alguna vista lateral nos recuerda a la muralla de Ávila. Además los arcos presentan también gárgolas, que es otro guiño a las fortalezas o construcciones medievales. Esos contrafuertes centrales con exterior circular se rematan con balconcitos en su parte superior. En la parte central, la que pasa sobre el propio río, hay fuertes tajamares hacia el exterior para que pudieran resistir la fuerza del agua.

Uno de los arcos rematado por una gárgola en su parte superior
(SIEMA Matritensis)

Parece la muralla de Ávila (SIEMA Matritensis)

Otra vista lateral de esas torres, ahora en un día menos
nublado (SIEMA Matritensis)

Ribera también diseñó el descenso en dos amplias rampas por los laterales para comunicar con la ciudad. Así como decoración escultórica en el petril, muros de las rampas y en la parte central del puente: con dos baldaquinos donde están representados San Isidro, patrón de Madrid, y su mujer, Sta. María de la Cabeza. José Villabride y Ron esculpió en piedra caliza esas esculturas que se colocarían más tarde. Debido a su deterioro, el ayuntamiento trasladó las originales a un museo, el de San Isidro o los Orígenes de Madrid, donde se exponen en el patio. Las que vemos hoy en el puente son copia de esas primeras. También en los extremos diseñó Ribera cuatro fuentes, de las que hoy se conservan dos.

Balcón central con los baldaquinos barrocos y copia de las esculturas
originales (SIEMA Matritensis)

Comienzo de las rampas del puente con su decoración original
(SIEMA Matritensis)

Remate barroco al inicio de la rampa del Puente de
Toledo (SIEMA Matritensis)

Una de las fuentes originales de Ribera en pleno funcionamiento
(Foto Pituca, para SIEMA Matritensis)

Esculturas originales que se encontraban en el interior de los baldaquinos del puente de Toledo 
y hoy se encuentran expuestas en el patio del Museo de San Isidro (SIEMA Matritensis)

A principios del s. XX se pueden encontrar fotos antiguas donde se aprecian las huertas que rodeaban al puente de Toledo. También en la prensa de la época aparece un terrible accidente que sucedió en 1952, cuando uno de los tranvías que lo atravesaba se quedó sin frenos y se precipitó unos 8 ms desde el petril, con el resultado de 15 muertos. Esta vía sufría mucho tráfico y es entonces cuando se piensa en aligerarlo de circulación. También se declaró monumento artístico en 1956. Con la obra de Madrid Río del 2007 se disfruta más del Puente de Toledo, totalmente peatonal, con un ancho de 9.5 ms, que comunica la Glorieta de Pirámides con la de Marqués de Vadillo al Oeste de la ciudad. 

Antes de terminar con otras bonitas fotos, comentar que estamos encantados de que utilicéis tanto el texto como las fotos de este blog, pero os pedimos que siempre indiquéis la procedencia. En octubre empezaremos las visitas culturales libres, es decir abiertas a la inscripción individual, de SIEMA Matritensis. Aunque la mayoría de las que hacemos son para empresas o grupos privados (y éstas no se publican), siempre metemos dos o tres libres, que son las que publicamos en las redes. Podéis seguirnos en agenda de la web www.siema.es , Twitter @siemamadencanto, Facebook Siema Matritensis o Instagram reciente: siemamadencanto. Para cualquier duda o información podéis contactar a través de comentarios en el blog o por el correo info@siema.es .

Maribel Piqueras
Foto antigua, de principios s XX, donde aparecen las huertas alrededor del 
puente de Toledo (Caminando por Madrid)

Camino de tierra para pasear por Madrid río junto a los laterales del puente
(SIEMA Matritensis)

Otra vista del puente (SIEMA Matritensis)

La autora con uno de los grupos que ha hecho este recorrido
(SIEMA Matritensis)

jueves, 21 de febrero de 2019

Ermita Virgen del Puerto III Centenario

En el 2018 se celebró el Tercer Centenario de la Ermita, y continúa en la parte alta de la misma la original exposición conmemorativa que pudimos recorrer ayer con SIEMA Matritensis. Así que me he animado a contaros un poco más la historia y curiosidades de esta famosa ermita. La idea partió de Francisco Antonio de Salcedo y Aguirre, más conocido como Marqués de Vadillo. Gozaba de gran prestigio en la corte por los servicios prestados a Felipe V y es considerado como el mejor corregidor de Madrid durante el reinado del primer Borbón.  Encargó a Pedro de Ribera la reforma de la explanada junto al río Manzanares, situada entre el Puente de Segovia y el Reservado de la Casa de Campo, justo en frente del Palacio Real (Alcázar Austria). En un principio pensó en Teodoro Ardemans para la realización de las obras, pero como éste estaba muy liado con obras en los sitios reales, se prefirió al recién nombrado "alarife", Pedro de Ribera, discípulo de Ardemans. Ribera realizó el proyecto de ese Paseo Nuevo, como entonces se llamaba al Paseo de Virgen del Puerto. La reforma era amplia: obras de urbanización e ingeniería, para explanar el terreno, hacer conducciones de agua, etc. Pero también obras de embellecimiento estético, como jardines, pabellones o fuentes. En el marco de esas obras se construyó la famosa Ermita de Virgen del Puerto. No existía el muro que la rodea hoy en día, sino que se veía desde ella una bonita perspectiva de todo Madrid, con el Palacio Real al fondo, rodeada por el camino, el río y jardines. El Marqués de Vadillo era un hombre muy recto y con una gran preocupación social. Decidió que la gran multitud de lavanderas que acudía a la zona tuviera un lugar de recogimiento y descanso donde rezar. Para ello costeó la ermita de su propio dinero, encargando a dos capellanes y un sacristán su custodia. 

Juego de cubiertas en la ermita (Foto SIEMA Matritensis)

Lateral (Foto SIEMA Matritensis)

Ante la fachada principal con el grupo de SIEMA Matritensis
(Foto SIEMA Matritensis)

Constituye una de sus primeras grandes obras en Madrid(construída entre 1718-20) y el Marqués quedó tan satisfecho que luego le nombraría Maestro Mayor de las obras de Madrid, de sus fuentes y de sus viajes de agua a la muerte de Ardemans. Pedro de Ribera se nos muestra como un arquitecto de transición en esta ermita, entre la arquitectura sobria y estática de los Austrias y el nuevo barroco cortesano que está llegando. Pero el estilo de Pedro de Ribera no gustaba en la corte, ni al rey Felipe V, pero si apasionaba a la nobleza de Madrid, así como a las órdenes religiosas. Exteriormente la ermita adquiere la apariencia de un pabellón de parque, por los muros y la caída de las cubiertas. Los muros son de ladrillo y utiliza la piedra en las molduras que adornan puertas y ventanas. Logra gran movimiento es esas cubiertas de teja y pizarra. La fachada principal da al lado del palacio. Para las formas de la ermita el arquitecto se inspiró en la Torre de la Parada del Pardo y en otras ermitas existentes en los jardines del Retiro. 

Torre de la parada (Anónimo madrileño s XVII)

Ermita de San Antonio en el Retiro, dibujo en la exposición
(Foto SIEMA Matritensis)

Pedro de Ribera une la portada con el balcón por medio de baquetones y decoración vegetal, son esas molduras suyas que recuerdan a los tallos de las plantas y que siguen las líneas arquitectónicas. Las dos pequeñas puertas laterales, así como las ventanas elípticas presentan también molduras que las adornan. Como es una ermita dedicada a la Virgen encontramos iconografía mariana (veneras o el escudo del Ave María encima del balcón principal).Destacan en él las líneas curvas y los elementos de la naturaleza, como si fuera el Gaudí de la época (conchas, baquetones como tallos, hojas, guirnaldas, frutas, etc..). En las esquinas las torres, cuyas cubiertas también suelen ser curvas.  Incluso, por la parte trasera del edificio, se perciben dos construcciones curvas de ladrillo que se corresponden a las capillas circulares situadas a ambos lados del presbiterio.

El Marqués de Vadillo, por Miguel Jacinto Melendez. Uno de los pocos retratos que tenemos de nuestro personaje. Museo de Historia de Madrid (Foto SIEMA Matritensis)

Nada más entrar encontramos dos lápidas en las paredes. La de la izquierda nos recuerda la construcción de la ermita y, la de la derecha, es un escudo precioso en piedra del Marqués de Vadillo. En planta dibuja un corredor que comunica la entrada principal con el octógono que configura todo el recinto interior; en el vestíbulo se sitúan escaleras paralelas que establecen comunicación con la tribuna.  La planta es centralizada octogonal y está cubierta con cúpula ochavada con linterna. Desde el exterior nada nos indica el dinamismo y exhuberante decoración que nos vamos a encontrar en el interior. El orden gigante compuesto recorre los muros del interior, como se aprecia en la siguiente imagen. Encima de las grandes pilastras, los modillones pareados llenos de decoración vegetal. Luego una línea de cornisa partida y en movimiento. Encima pequeñas pilastras que soportarán la cubierta. En realidad podemos contemplar el juego de dos líneas de cornisa, una más sencilla anterior al arranque de la cubierta y, otra, un entablamento con quiebros y más decorado, situado más abajo.

Esquina donde se percibe el juego de la decoración de estuco y
quiebros de las cornisas (Foto SIEMA Matritensis)

Coro y tribunas a los piés (Foto SIEMA Matritensis)

Detalle de los elaborados estucos (Foto SIEMA Matritensis)

Vista desde arriba de altar mayor y tribunas (Foto SIEMA Matritensis)

Interior de la cúpula (Foto SIEMA Matritensis)

Presenta un gran altar mayor y dos pequeños retablos laterales. Durante la Guerra Civil la ermita y construcciones aledañas sufrieron mucho: incendios, robo de maderas, etc. Se perdió el original de Ribera, pero el retablo actual es una fiel reconstrucción, ya que se conservaba todo el proyecto de Ribera y se siguió al pie de la letra. Es una maravilla contemplar este retablo de Ribera realizado para dentro de una iglesia. Es de madera policromada con muchísimo dorado. Separando los compartimentos con guirnaldas vegetales; el sagrario es un óculo de luz que abren unos ángeles. Tanto en los retablos como en toda la ermita se ven las cabezas de angelitos tan propias de Pedro de Ribera. Justo encima del sagrario la Virgen entre unos estípites decorados. Es una Virgen sedente en actitud de dar el pecho al Niño Jesús. El Marqués de Vadillo le tenía mucha devoción a esta Virgen de Plasencia, su tierra natal. Además, pidió ser enterrado a los piés del altar, delante de Nra Señora. Todavía hoy se puede ver la lápida funeraria en mármol gris del corregidor madrileño. Gracias al material recogido en la exposición del III Centenario podemos ver el retablo que ocupaba el altar mayor tras la reconstrucción después de la Guerra Civil: este retablo de 1959, sólo rodeaba a la hornacina de la Virgen sin más. Nosotros incluso hemos podido subir detrás, al camarín de la Virgen y ver la decoración y profundidad del de Ribera desde arriba y desde su parte interior.

Retablo de Ribera restaurado en el 2000 (Foto SIEMA Matritensis)

Detalle de la parte del Sagrario (Foto SIEMA Matritensis)

Camarín de la Virgen desde su parte de atrás  (Foto SIEMA Matritensis)

Sala del camarín de la Virgen con sus trajes (Foto SIEMA Matritensis)

Uno de los mantos más antiguos para la Virgen del Puerto, realizado por 
las monjas Salesas, s.XVIII (Foto SIEMA Matritensis)

Foto del altar mayor con el retablo que había en 1951
(Foto SIEMA Matritensis)

Tumba del Marqués de Vadillo frente al altar (Foto SIEMA Matritensis)

Pedro de Ribera aúna en su persona las facetas de arquitecto y escultor, como ya se aprecia en esta obra primeriza. Los retablos laterales no son de él y son  mucho más esquemáticos. Todos los retablos se reconstruyeron en la década de los 40. En 1945 la ermita fue declarada monumento nacional. Hoy en día se ve mucho mejor al destacarse su silueta con las obras de soterramiento de la M 30 y aparecer esta preciosa ermita en medio del paseo de Madrid Rio, justo al lado del Puente de Segovia. Recordar que para sustento de la ermita en esta zona de población pobre y lavanderas, se la dotó de una fuente y, más tarde, se construyeron edificios anexos para alquilar. Todo ello se ve en el magnífico reportaje de la exposición situada en las dependencias altas de la ermita. Al recorrerlas no sólo nos admira la pericia constructiva de Pedro de Ribera y esas curvas marcadas dentro de un exterior totalmente recto, sino el ambiente y forma de vida de las lavanderas,cada una con el sitio marcado por su caja. Además, animo al visitante a pedir cita para visitarla por dentro, con los datos que os dejo sacados de la puerta. Paco, el guía de la ermita es un auténtico libro abierto. O también pueden venir mañana, viernes 22 con nosotros en una visita guiada. Hasta ahora, en todas las visitas que hace SIEMA, tanto de empresa como individuales,  por el entorno de Madrid Rio hemos conseguido verla por dentro. Para cualquier cosa se pueden poner en contacto por medio del blog o en el facebook de SIEMA Matritensis  o Twitter@siemamadencanto y estaremos encantados de recibir sus opiniones. Ya saben que la web es solo información general, ya que los programas se personalizan al máximo. 

Maribel Piqueras
Escalera de caracol para acceder a la parte alta (Foto SIEMA Matritensis)

Retablo lateral de la Virgen (Foto SIEMA Matritensis)

Retablo del Cristo y la Soledad desde arriba (Foto SIEMA Matritensis)

Llaves originales de la ermita, cuya reja del sXVIII todavía conserva
(Foto SIEMA Matritensis)

Daños en la Guerra Civil. Foto de la exposición (SIEMA Matritensis)

Casas que alquilaban junto al muro (Foto SIEMA Matritensis)

Detalle de la ermita enfoscada y casas tomada de la exposición
(Foto SIEMA Matritensis)

Tras la Guerra Cívil ( Foto Pinterest)

Lavaderas con los cajones (Foto de la exposición. SIEMA Matritensis)

Lavaderos en 1910 en la zona. Exposición (Foto SIEMA Matritensis)

Útiles de lavandera (Foto SIEMA Matritensis)

Cartel del centenario (Foto SIEMA)

Información para visitas guiadas (Foto SIEMA Matritensis)


miércoles, 7 de mayo de 2014

El Palacete de la Casa de Campo

El mayor espacio verde abierto al público que tiene la ciudad de Madrid cuenta también con un palacete de siglos de historia. El rey Felipe II compró la finca al otro lado del río Manzanares que, por aquel entonces, pertenecía a la importante familia nobiliaria madrileña de los Vargas. La idea era ampliar los terrenos de la corona junto al Palacio Real para coto de caza. Pero serán sus sucesores, Felipe III y Felipe IV, quienes realmente se preocupen de repoblar y edificar en esa zona del río. 
"El Reservado de la Casa de Campo"(óleo del s.XVII atribuído a Felix Castello)
En esta imagen podemos apreciar el proyecto de Felipe III para edificar y ajardinar el Reservado de la Casa de Campo. Mantiene la idea de palacete y jardín interior renacentista. El edificio, diseñado por Gómez de Mora, constaba de tres cuerpos con las fachadas abiertas al exterior por medio de galerías de arcos y esbeltas columnas. El tejado lleva cubierta a dos aguas y teja. El jardín se organizaba sobre un espacio rectangular al N del edificio. En él, la calle principal acogía los elementos escultóricos más importantes, como la escultura ecuestre de Felipe III, de Juan de Bologna, y que hoy se dispone en el centro de la Plaza Mayor de Madrid (donde está ubicada desde que se trasladó allí durante el reinado de Isabel II). Más hacia el interior del bosque se podía contemplar la llamada Fuente del Águila, que hoy se encuentra en El Escorial. El diseño del jardín era completamente renacentista ya desde la época de Felipe II: geométrico, con parterres cuadrados dispuestos con  simetría. Al fondo, aún hoy se pueden ver los restos, está la Galería de las Grutas. Este tipo de elemento se solía colocar en los jardines del s.XVI. Consiste en una galería alargada dividida en cinco grutas o espacios abovedados. En cada una de las grutas había un elemento diferenciador, por ejemplo, en una un mecanismo que echaba agua cuando entraban los invitados, en otras esculturas o juegos ópticos. La galería lleva fábrica de ladrillo y en el extremo se situaba una escultura de Neptuno dentro de una fuente que se ha perdido.
"Galería de las grutas en proceso de restauración"
El rey Fernando VI decidió ampliar los terrenos para la corona en dirección N y O, es decir, toda la parte boscosa que aparece en la imagen del s XVII. Mandó construir para cerrarlo un muro de ladrillo y mampostería de 16 km de longitud, del cual se conservan muchas partes de su trazado original. Lo convirtió en bosque real para cazaderos hasta los montes del Pardo.

Con Carlos III se produjeron los mayores cambios que condicionaron su diseño actual. Este rey Borbón fue el primer monarca que habitó en el Palacio Real de Madrid desde 1764. Este hecho y la afición del monarca por la caza condiciona el gran afecto que le tenía a la Casa de Campo. Con el espíritu científico de monarca ilustrado decidió ampliar sus usos a agricultura y ganadería, construyendo para ello una granja experimental. Dentro de esta idea la Casa de Campo evoluciona durante su reinado hacía una especie de jardín ilustrado . Para ello encarga a Sabatini obras de ingeniería y "embellecimiento" para este real sitio. A modo de resumen esas actuaciones serían las siguientes:
  1. Conclusión de la cerca del Real Sitio (1768-1770). Completa el tramo O y realiza los cinco pasos de los arroyos, llamados "rejas" y varias de las puertas de acceso.
  2. Reconstrucción en 1773 de la Casa-Palacio. Respeta la planta y estructura, pero sustituye las galerías por alternancia de huecos y macizos en igual proporción. Almohadilla el cuerpo inferior según los modelos del s.XVIII con estuco. También crea una arquería en la entrada que da al jardín con tres arcos sobre dobles columnas. Cambian los remates de puertas, ventanas y cubiertas, adaptándolos al estilo de los palacetes del s XVIII.
  3. Construye 5 puentes con alabardilla de piedra sobre el arroyo Meaques, de los cuales quedan 3 actualmente
Trabajan en dos iglesias por la zona. Pero como en este blog lo que nos interesa más es el palacete, no nos vamos a detener en la obra reformista de Carlos III.
"Entrada por el jardín. Se observan los arcos sobre dobles columnas clásicas de Sabatini. También la roza y los trabajos de restauración permiten contemplar el ladrillo original de los muros. Igualmente podemos apreciar el retranqueo original del cuerpo central"
"Entrada principal desde el puente del Rey"
Gracias a la obra de Madrid Río que soterró la M 30 podemos pasear junto a este palacete y obtener estas fotografías que aparecen publicadas en esta entrada. Por ejemplo, la fachada principal, deja percibir todo el estucado ( que es moderno y no el original ilustrado ), el cerramiento de ventanas completamente sobrio, la techumbre de pizarra. Como única decoración escultórica las molduras que enmarcan la puerta. Realmente es un estucado horroroso que recuerda al cemento y que, junto al toque neoclásico, hizo que se perdiera toda la ligereza y encanto del edificio barroco. Hoy en día está parada toda obra de restauración por falta de medios. Desde aquí lanzo la voz por si alguna empresa particular quisiera invertir en la restauración de este pequeño palacete, cuyo uso como dependencias de la policía municipal y, después, como viveros del ayuntamiento de Madrid lo ha dejado tremendamente deteriorado. Actualmente hay un cartel sobre el cuerpo de la izquierda que dice "Madrid. Área de Gobierno, Medio Ambiente y Servicios de la ciudad. Parques y Jardines". Dan planos y alguna información sobre la Casa de Campo, aunque el puesto informativo por excelencia de la misma está en el Lago de la Casa de Campo
"Entrada al palacete de la Casa de Campo por el puente del Rey actual"( el Puente del Rey, de una anchura de 4,5m es de 1828). Las obras de Madrid Río ampliaron el suelo del puente y quitaron la verja original entre los pilares.
"Plano de la zona con el tunel de Bonaparte marcado"
"Salida del tunel de Bonaparte frente al puente del Rey y cegada en la actualidad"
El proyecto de jardinería de Juan Villanueva, realizado para José Bonaparte fue uno de los últimos trabajos de este arquitecto neoclásico. Al hermano de Napoleón, que residía en el Palacio Real, le encantaba pasar a la Casa de Campo y pasear por aquí, acompañado, según dicen de alguna de sus amantes. Gustaba de los espacios abiertos que al otro lado del Palacio Real no se daban, por eso mandó derruir todas las casas nobles, de oficios y antiguas parroquias situadas frente a aquel Palacio Real. Villanueva creó una vía para unir ambos sitios reales. Partía de la escalinata de la fachada oeste del Palacio Real, el eje continuaba por los jardines del Campo del Moro, pasaba por debajo de la nueva carretera de Castilla en la época de Sabatini (actual Paseo de Virgen del Puerto) por el tunel de Bonaparte que todavía existe y luego pasaba por encima de los lavaderos del río mediante una calzada construída sobre arcos y se llegaba a cruzar el río Manzanares por el Puente del Rey, que era de madera originariamente. Así se terminaba llegando a una plaza semicircular, donde estaba la puerta principal al Reservado de la Casa de Campo, para llegar a la puerta principal del llamado Palacete de los Vargas. También por razones de seguridad residiría aquí algunas veces Bonaparte.
"Fuente del s.XIX, de formas sinuosas, situada en la explanada frente al palacete de los Vargas"
Esta imagen superior representa la entrada y cuerpo de guardia del Reservado de la Casa de Campo. Lo mandó edificar la regente Mª Crsitina en el s.XIX a Enrique Repullés, quien siguió el modelo de algunos de los cuerpos de guardia que protegían el jardín del Campo del Moro( estructura cilíndrica de ladrillo rojo y piedra caliza, pero con remate almenado). Está construído sobre la parte derruída de la galería de las grutas. Bueno, de nuevo hemos topado con la familia Vargas en el origen de este patrimonio de Madrid. Si quieres conocer más sobre este linaje y su entorno, te recomiendo visitar con SIEMA, es decir, con los responsables de este blog, todo el entorno medieval y edificaciones relacionadas con la figura de San Isidro y los Vargas durante este fin de semana. Para más información www.siema.es o en el facebook de Proyecto Siema. No me gustaría terminar sin adentrarnos en dos negocios con encanto que hemos descubierto por la zona: uno es la terraza-café Bonaparte y otro Claire´s. El Cafe Bonaparte, abierto desde mayo del 2012 y que alarga sus horarios nocturnos durante el verano, tiene una situación privilegiada, en el centro de este entorno de Madrid Río, junto al Puente del Rey. 


Llamado así por estar al lado del cerramiento del tunel de Bonaparte, construído por Juan de Villanueva en 1811. Es un remanso de paz y los camareros son muy simpáticos. Su carta, además de las tostas famosas, destaca por las bebidas, copas o cócteles y, como novedad, los "smoothies" o batidos de fruta natural de cara al verano. Presenta también una amplia zona muy cómoda con mobiliario que incluye hasta sofás. El río, las increibles vistas y la fuente alargada de granito baja lo circundan. 
Claire´s es un negocio con encanto que lleva en España desde el 2012. Justo en el centro comercial Príncipe Pío hay un local. Claire´s es una marca norteamericana que nació hace ya medio siglo en  los EEUU. Tiene la sede en Chicago. Su especialidad son los complementos para el pelo, donde hay auténticas maravillas. Pero también trabaja bisuteria, accesorios y cosmética low cost, que es lo mejor de todo, sus precios. Os recomiendo echar un ojo, porque encontraréis de todo. Sobre todo tiene un gran sentido práctico y del gusto.