Nos alegra mucho saber que lo que hemos guiado durante mucho tiempo va a ser reconocido ahora como "Barrio de la Ciencia". En él está incluida la Residencia de Estudiantes. Habría que remontarse a la Institución Libre de Enseñanza (1876. Giner de los Ríos) como importante proyecto educativo basado en el kraussismo, así como a la Junta de Ampliación de Estudios, organismo estatal creado en 1907 con la idea de promover la investigación en España y una educación basada en los principios de la Institución Libre de Enseñanza. Santiago Ramón y Cajal presidió la JAE hasta su fallecimiento en 1934 y el secretario fue Castillejo. Ambos vivían también por esta misma zona. En 1910 se creó la Residencia de Estudiantes en un hotelito del nº 14 de la calle Fortuny. No era una residencia como las pensiones habituales donde se alojaban los estudiantes cuando venían a Madrid, sino que buscaba animar a crecer intelectualmente a los estudiantes, participando en múltiples disciplinas, dentro de un ambiente sobrio donde tener un aprendizaje integral. Se incluía en su formación todo tipo de conferencias, cine, teatro, música o tertulias. Convivían estrechamente profesores y alumnos. Se inspiraba en las residencias de Oxford por ejemplo. Incluso el propio rey Alfonso XIII la fue a visitar y eso le dió bastante fama, aumentando el número de alumnos.
martes, 5 de mayo de 2026
La Residencia de Estudiantes
Giner de los Ríos, pintado por Sorolla en 1915 (Ars Magazine)
Las necesidades aumentaban, así como el número de residentes, así que el espacio de Fortuny se les quedó pequeño y decidieron mudarse a la colina de los chopos en 1915 . Los tres primeros pabellones que se edificaron fueron obra del arquitecto Antonio Flores Urdapilleta, que se inspiró en la arquitectura mudéjar, usando el ladrillo, tan habitual en los edificios históricos madrileños. Los pabellones gemelos eran dos pabellones iguales que disponían de 24 dormitorios cada uno. En uno de ellos se muestra hoy en día una reconstrucción de época de una de las habitaciones antiguas de la Residencia. El tercer pabellón, apodado "El Trasatlántico" por su forma de barco alargado, tenía como cincuenta habitaciones y en la planta baja y el sótano decidieron colocar los laboratorios. Hoy en día se usa como sala de exposiciones - donde podemos disfrutar en la actualidad una maravillosa sobre Federico García Lorca-. El pabellón central, conocido como "la Casa" fue el último en construirse. En él se ubicaba la dirección, oficinas, sala de conferencias, comedor, cocina y algunos dormitorios. La cafetería y restaurante actuales están en este último.
y saliente cornisa de madera (SIEMA Matritensis)
Parte baja del pórtico lateral en el edificio trasatlántico (SIEMA Matritensis) Vista general del edificio Trasatlántico, con sus dos torreones esquinados y su balcón
corrido de madera en la parte superior (SIEMA Matritensis)
(SIEMA Matritensis)
Ese mismo año que se trasladaron los chicos a esta nueva Residencia de Estudiantes, la Junta de Ampliación de Estudios creó la residencia de señoritas en el edificio que dejaban los chicos y la dirección de la misma se la encargaron a la pedagoga de la Institución Libre de Enseñanza, María de Maeztu. Pero había diferencias motivadas por el ambiente de la época, ya que mientras los residentes masculinos tenían que ser universitarios, las chicas de la residencia podían no tener estudios universitarios, pero siempre ser mayores de 16 años.
de señoritas en la zona (SIEMA Matritensis)
Desde su fundación, la Residencia de Estudiantes tuvo una metodología muy novedosa para la época en España. Daban mucha importancia a la investigación y a la creación artística. También buscaban la unión de ciencias y letras. Todas las habitaciones tenían vistas al exterior, los edificios estaban rodeados de jardín, plantado parte por ellos mismos, también disponían de invernaderos y un pequeño canal. Los poetas plantaron un enorme jardín de chopos. Allí convivían Juan Ramón Jiménez, José Moreno Villa, Emilio Prados, Federico García Lorca, Alberti o Antonio Machado (cuando pasaba por Madrid). A la "casa", como llamaban al pabellón central, también vinieron poetas extranjeros, como Paul Valery, Paul Claudel, Max Jacob o Paul Eluard. La música era otra de las actividades ofrecidas a los residentes. Músicos importantes visitaron las instalaciones en la calle del Pinar y ofrecieron conciertos en el Auditorium. Nombres como los de Falla, Ravel o Stravinski. También Carter (con sus descubrimientos en Egipto), Sanchez Catón, Azorín, Marañón, Pardo Bazán o Ramiro de Maeztu impartieron conferencias a los residentes.
Vista desde los jardines de la cúpula de lo que fue el museo de artes e industrias, hoy museo de Ciencias Naturales (SIEMA Matritensis)
Invernaderos (SIEMA Matritensis)Hemos visto anteriormente la parte más de Letras, pero en la Residencia también cuidaban mucho las becas y el intercambio internacional, para elevar el nivel científico de los estudios universitarios en España. Einstein o Madamme Curie pasaron por aquí. El arquitecto Gropius impartió una conferencia en 1931. Se inspiraban en los colegios ingleses y motivaron la formación de un Comité Hispano-Inglés para ese intercambio de estudiantes y el fomento de las relaciones culturales entre ambos países. La Institución Libre de Enseñanza continuó promoviendo la construcción de otros edificios alrededor de la Residencia de Estudiantes. Durante la Guerra Civil, el que había sido su director desde el principio y su mujer, Alberto Jiménez Frau y Natalia Cossio, se refugiaron en Inglaterra. Por sus instalaciones se situaron la escuela de niños pobres y huérfanos de la guerra, la sede la división de milicias republicanas "la motorizada" o un cuartel de carabineros. En los años cuarenta sus instalaciones pasaron a depender del CSIC. Curiosamente, un antiguo becario de la Junta de Ampliación de Estudios en Alemania, José María Albareda, será la persona elegida para desarrollar este espacio como núcleo cultural de investigación y estudio como CSIC, que se edificó al lado. Desde el 12 de junio de 1986, la Residencia de Estudiantes recuperó su nombre y vuelve a estar activa en los pabellones neomudéjares originales de la calle del Pinar. Con estas últimas imágenes me despido.
Maribel Piqueras
Placa frente al edificio Trasatlántico dedicada a este mundo científico por la sociedad española de Física (SIEMA Matritensis)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)








.jpg)













No hay comentarios:
Publicar un comentario