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lunes, 28 de enero de 2019

Matadero de Madrid

Como madrileña estoy realmente orgullosa del uso cultural y gastronómico que se le ha dado al Matadero de Madrid. Madrid es una ciudad viva, que sabe conservar y adaptar su gran patrimonio histórico. Este caso que hoy nos ocupa es un ejemplo de no abandonar una arquitectura industrial en desuso. Los primeros mataderos que hubo en Madrid estaban situados cerca de la Casa de la Carnicería en la Plaza Mayor. Ese abastecimiento del Madrid Austria se trasladó luego a la calle Toledo. A principios de s. XX , por razones de higiene, necesidad de un mayor espacio y nuevas tecnologías, el Ayuntamiento decidió llevar el Matadero al terreno de la dehesa de Arganzuela, que recorría el E del  Manzanares. Desde que se ejecutó el ensanche de Madrid se situaron en este área grandes complejos industriales, bien comunicados con estaciones de ferrocarriles. El conjunto de grandes edificios que formaban parte del Matadero de Madrid fue proyectado por el arquitecto municipal, Luis Bellido y González. Los realizó entre 1910 y 1925, empezando a funcionar desde 1924 de manera paulatina. La nave dedicada a aves se construyó más tarde, en 1932. El ingeniero Eugenio Ribera también trabajó en los mismos. El estilo que siguió es el de la arquitectura industrial madrileña de fines de siglo: zócalos de granito, muros de ladrillo (recordándonos en algunos momentos al mudéjar con sus decoraciones geométricas), alternancia de franjas con cerámica y algún motivo decorativo en piedra. Así mismo utilizó mucho material de hierro y cristal. Aunque el desarrollo de la Primera Guerra Mundial le causó retrasos en el envío de hierro. Luis Bellido también proyectó importantes mercados en la zona, como el Mercado central de frutas y verduras, de 1935. En este caso tenemos que lamentar su estado de abandono. 

Maqueta del Matadero (Foto SIEMA Matritensis)

Vista general de la Casa del Reloj (Foto SIEMA Matritensis)

El Matadero presenta dos zonas claramente diferenciadas: el lado S concentra los edificios dedicados propiamente a matadero y, en el N, estaba el llamado Mercado de ganado. Vamos a empezar por esta última parte, que fue la primera en abandonar su uso como matadero e iniciar la reforma para adaptarlo a otros usos.La que marcaba la separación era la llamada Casa del Reloj. Este edificio se utilizaba como pabellón para los servicios generales y se sitúa en el centro del recinto. Consta de dos pisos, más el gran sótano, que en su tiempo sirvió de almacén. Aquí se disponían las oficinas centrales, la dirección y administración. Además de los servicios de contratación. Tenían también una biblioteca y hemeroteca de temática veterinaria. En los años 80 se reformó esta parte y aquí se estableció la Junta de distrito de Arganzuela. Como los espacios son muy grandes también hay un centro de mayores por la entrada lateral. Destaca la esbelta torre con reloj, decorada con ladrillo, franjas de azulejos en tonos azules y verdes y piedra blanca, con el arco de entrada. Los muros laterales alternan mampostería y ladrillo. Destacando las ventanas geminadas con pilares y arcos de ladrillo en su parte superior y los grandes ventanales de la parte inferior. El ático también se remata con pequeñas buhardillas y decoración de piedra blanca con bolas. Es el más colorista y de decoración más elaborada de todo el matadero. Frente a él hay dos fuentes en una plaza y edificios centrales complementarios: como el de servicio de incendios con sus grandes puertas, la policía a la entrada y las cocheras para aparcar.
Detalles de los muros de la Casa del reloj (Foto SIEMA Matritensis)

Por los laterales se percibe la gran profundidad de los edificios. Casa 
del reloj (Foto SIEMA Matritensis)

Entrada al centro de mayores (Foto SIEMA)

Detalle de la torre del reloj (SIEMA Matritensis)

Edificio del servicio de incendios (Foto SIEMA Matritensis)

Fuente en la Plaza de la Casa del Reloj. Al fondo el edificio de 
incendios y las cocheras (Foto SIEMA Matritensis)

Pegados a la zona de la vía pública del Pº de la Chopera estaban los establos y corrales. Estas naves de estabulación, exposición y venta de ganado lanar y porcino se terminaron de construir en 1918. Ahora, los antiguos establos de vacuno son la sede permanente de la CND (Compañía Nacional de Danza) y del Ballet Nacional de España.

Vista general de las naves de establos (SIEMA Matritensis)

Puerta de entrada a una nave de establos (SIEMA Matritensis)

Lo que era la "nave de patatas" para el ganado en esta zona de Mercado de ganado (diseñada en cristal y acero por Bellido en los años veinte), la reformó el arquitecto Guillermo Costa para abrir, en 1992, el Palacio de Cristal o Invernadero de la Arganzuela. Representa uno de los mayores invernaderos tropicales de Europa, con 7.100m2 de superficie y 9000 especies. Tiene planta rectangular, con una gran cruz en el centro distribuyendo las cuatro clases de invernaderos: dos tropicales, un subtropical y uno desértico. Con suelo de cerámica roja, grandes fuentes alargadas  y los cuatro espacios de dos alturas entre medias de la cruz. Los tropicales disponen de rías, fuentes, incluso podemos encontrar tortugas de agua en ellas. En la parte de arriba de todos ellos hay un pasillo con vitrinas expositivas. Al exterior destaca la geometría de hierro y cristal, salvo los adornos con cabeza de vacuno en su parte superior. 

Invernadero: decoración exterior (SIEMA Matritensis)

Puerta principal (SIEMA Matritensis)

Exterior del invernadero desde la zona del río (SIEMA Matritensis)

Interior del hall distribuidor, con los pilares de hierro, las fuentes bajas 
y alargadas (Foto SIEMA)

Cubiertas del invernadero tropical fotografiadas en otro día con más 
luz, donde de ve la gran luminosidad con la que cuentan (SIEMA Matritensis)

Detalle del invernadero tropical (SIEMA Matritensis)

Invernadero tropical: ría y orquideas (SIEMA Matritensis)

Pabellón del desierto (SIEMA Matritensis)

Detalle de la decoración de la zona desértica (SIEMA Matritensis)

Dejamos a un lado la zona de Mercado de ganado y, una vez pasada la plaza de la Casa del Reloj, nos adentramos en la zona de Matadero propiamente dicha. Lo primero que encontramos son las Naves de Deguello: cinco grandes naves paralelas que se utilizaba para deguello de ganado (dos de vacuno, 1 de ternera, 1 lanar y 1 para cerdos). Las dos naves primeras de deguello de vacuno fueron las primeras en restaurarse para uso cultural. En ellas está la Casa del Lector, de la Fundación Sánchez Ruiperez, dedicada a fomentar la investigación sobre la lectura y que también ofrece numerosas actividades relacionadas con la lectura ( taller de escritura, de lectura, conferencias, etc). Las otras tres naves de deguello son las Naves de Matadero 10, 11 y 12 que se usan para actividades teatrales, artísticas. También tienen un gran vestíbulo y cafetería.

Casa del Lector (SIEMA Matritensis)

Nave 10 de Matadero, de deguello de cerdos (todavía mantienen las placas con los nombres) a 
centros teatrales (SIEMA Matritensis)

Sucesión de pasarelas entre las naves de deguello y las naves de oreo, 
colgaderos y frigorífico (SIEMA Matritensis)

Detalle de una de las pasarelas de hormigón y decoración de cerámica
geométrica (SIEMA Matritensis)

Frente a las Naves de Deguello se situaban las Naves de oreo, colgaderos y frigoríficos para la carne. Ambas naves de uno y otro lado se comunicaban mediante pasarelas de hormigón con rieles para transporte de carne. Las naves frigorífico son las que más transformaciones han recibido debido a los diferentes cambios tecnológicos en sistemas de refrigeración. Incluso, aunque las otras secciones se cerraron, se siguió usando de estas cámaras frigoríficas para conservar carne. El auditorio de la Casa del Lector está instalado bajo la nave frigorífico, por eso su curiosa forma curva.

Fachada exterior del auditorio de la Casa del Lector
(SIEMA Matritensis)

Auditorio de la Casa del Lector, que fue nevera de ganado
(Foto Web casa del lector)

Fundación Sánchez Ruiperez y arranque de la pasarela
(SIEMA Matritensis)

La Nave de Triperías es ahora un centro de convenciones y congresos. Junto a ella estaban los laboratorios. Y, en frente, la chimenea y la sala de calderas. Ahora ahí están funcionando la cineteca y la cantina. Muy importante el gran depósito de agua, ya que se necesitaba gran cantidad de agua a presión. Este depósito está junto a la salida de la Plaza de Legazpi. La llamada Plaza de Matadero también es muy interesante, se usa para rodar películas o para terraza y eventos en verano. Junto al río también se sitúan grandes naves en ese estilo característico de ladrillo e hierro, algunas no se usan, pero la mayoría tienen un uso artístico. Impresiona recorrer despacito este espacio, metiéndonos en sus naves, que son eso, naves, de ahí su construcción sobria y funcional. Recordar que en 1996 se dejaron de utilizar estas naves como matadero, quedando inutilizadas hasta 2003. Entonces se decidió su uso cultural, vinculada a la reforma de la cercana Madrid Río. Antes de añadir más imágenes, comentar que, como siempre, podéis estaremos encantados de que nos sigáis en twitter @siemamadencanto , Facebook SIEMA Matritensis o en la agenda de nuestra web donde publicamos las visitas libres (no de empresa como la mayoría que hacemos, sino con posibilidad de inscripción individual)www.siema.es. Los textos y fotos del blog también se pueden usar indicando la procedencia. 

Maribel Piqueras

El edificio de la actual cantina  con la chimenea industrial
(SIEMA Matritensis)

Interior de la Cantina (SIEMA Matritensis)

Antiguas máquinas en la cantina (SIEMA Matritensis)

Patio de la cantina y arranque de la chimenea (SIEMA Matritensis)

Naves que dan al río, como el centro de residencias artísticas
(SIEMA Matritensis)

Depósito de agua (SIEMA Matritensis)

Naves de matadero para ganado lanar vistas desde Madrid Río
(SIEMA Matritensis)

Antiguo laboratorio (SIEMA Matritensis)

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