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viernes, 16 de mayo de 2014

Capilla de San Isidro en la parroquia de San Andrés

La parroquia de San Andrés es una de las más antiguas de Madrid. Ya aparece en el fuero de la villa de principios del s XIII y estaba situada dentro de la muralla medieval que corría cerca del antiguo arroyo de San Pedro. Hoy en día es una zona de gran vida y encanto entre los madrileños y foráneos. La figura de San Isidro resulta clave en el desarrollo futuro que tuvo esta parroquia y sus aledaños, por eso, esta es nuestra pequeña aportación a la fiesta del patrón de Madrid que celebramos ayer.San Isidro murió en 1172, con casi 90 años, en unas casas que eran para la servidumbre de Ivan de Vargas, justo al lado de San Andrés y que actualmente forman parte del Museo de San Isidro o de los Orígenes de Madrid. Trabajó, por tanto, para una de los primeros linajes nobles madrileños que surgieron tras la toma de Madrid a los árabes por Alfonso VI, los Vargas, propietarios de grandes terrenos agrícolas en el entorno del Manzanares. 
"Parroquia de San Andrés en el plano de Texeira" (foto de artedemadrid)
En el plano de Texeira se observa la parroquia de San Andrés, antes de las grandes reformas del Barroco. Tenía planta rectangular y estaba orientada al E. Aunque no se aprecia en el plano, seguramente en su origen también tendría una torre alta de ladrillo, de apariencia muy sencilla, como el resto de parroquias medievales. Texeira nos indica la planta rectangular al de la cúpula octogonal de la Capilla del Obispo. Junto a sus muros, el pasadizo volado que conducía al palacete de los Laso y que ,aún hoy, una placa nos lo indica.
Cuando murió San Isidro, feligrés muy devoto de esta parroquia de San Andrés, fue enterrado en el cementerio de la misma. Ya en vida tenía fama de muy trabajador, piadoso y preocupado por los más necesitados de la sociedad. Hasta 1212 no se descubrió su cuerpo incorrupto y, desde esa temprana fecha, es patrono de la Villa de Madrid. Como dato curioso, no solo tenemos los madrileños del s XXI un patrono que es un humilde campesino, sino que además, estaba casado con Sta María de la Cabeza y tenía un hijo, San Illán. No todas las ciudades pueden decir lo mismo, ya que normalmente los patronos suelen ser santos que no formaron familias. Su cuerpo permaneció en la parroquia de San Andrés para veneración de los madrileños, excepto unos años en que estuvo guardado dentro del panteón de los Vargas o Capilla del Obispo (entre 1518-1544). Desde mitad del sXVI se cegaron las puertas que comunicaban la Capilla del Obispo con la vecina parroquía de san Andrés .La tumba con los restos de San Isidro estuvo en esta parroquia hasta que el rey Carlos III dió orden de trasladarla a la Colegiata de San Isidro, en la calle Toledo, para la cual Ventura Rodriguez diseñó el retablo neoclásico del altar mayor, donde se sitúa el monumento funerario hasta hoy en día. Hay que decir que el actual es una fiel reconstrucción del original. Cuento todas estas idas y venidas del cuerpo del santo ya que es un tema que se pregunta mucho en las visitas. En fín, tenía San Isidro tanta importancia en la villa que, cuando fue canonizado, en 1622, el entonces rey Felipe IV decidió que se merecía una capilla en condiciones dentro de San Andrés. Va avanzando el tiempo y no se hizo nada hasta el año de 1642 en que se convocó un concurso para la realización de esta capilla de San Isidro. Pedro de la Torre presentó el proyecto ganador y,en 1643, se puso con toda solemnidad la primera piedra. Para el diseño de esta nueva capilla, que se hizo de manera perpendicular a la parroquia existente, tuvo que cambiarse la dirección de la misma, que desde la época medieval tenía la cabecera al Este. La imagen de abajo nos puede aclarar un poco más los cambios a través del tiempo en la orientación de la parroquia.
"Evolución de la planta de San Andrés" (frikipiedras)
Las obras de la capilla se desarrollaron con lentitud, hasta que en 1657 se encarga de la labor constructora Villarreal, que había sido ayudante de Gómez de Mora y en 1660 otro de su mismo círculo, Juan de Lobera, quien realizó el tabernáculo-baldaquino para contener la urna del santo. En 1669 se puede decir que los trabajos ya estaban concluidos.
"Vista exterior de la capilla de San Isidro"
En estas imágenes tomadas recientemente se percibe un gran cubo, es decir, la Capilla dedicada a S.Isidro casi es más grande que la propia parroquia de San Andrés. Su pérfil se veía por todo el Madrid del s. XVII donde las casas no pasaban de tres alturas. Después del gran zócalo de granito, los muros de ladrillo rojo se enmarcan en las esquinas por dos pilastras gigantes de orden compuesto, realizadas en granito, lo mismo que el gran entablamento y balaustrada de la cornisa. Rematada por esos pináculos triangulares y bolas tan típicas de los Austrias. Encima la cúpula y linterna, con un elevado tambor octogonal y las esculturas de los apóstoles alrededor de ella. Es una arquitectura majestuosamente barroca para ensalzar al patrono de Madrid. Como anécdota decir que en la fachada que da a la propia Plaza de los carros todavía se conserva un azulejo de la Visita General de la Regalía de Aposento, que se realizó en 1749, con el fin de recaudar más impuestos y que enumeraba las casas y manzanas de la ciudad.

"detalle de la fachada-retablo usada como entrada de peregrinos"
"Fachada retablo que era la salida de peregrinos"
A uno y otro lado de la capilla existen dos fachadas-retablo realizadas por Pedro de la Torre, que era un arquitecto y también escultor barroco. Realza estas portadas y deja la puerta enmarcada como si fueran retablos, con columnas a los lados, entablamentos que se parten, frontones semicirculares con mucho movimiento. Todas ellas con guirnaldas de frutos y flores, que reflejan la fertilidad y abundancia de frutos, tanto de santidad, como por el trabajo de campesino del santo. La que se utilizaba para entrada de peregrinos, situada ahora dentro de la verja de la iglesia, lleva arriba a S. Andrés, titular de la parroquia y abajo está representado "el milagro del pozo". Una vez dentro, el colorido y la luz de la decoración interior de la cúpula nos deslumbran. Es de todos conocido como a Felipe IV le gustaba enormemente el trabajo de los fresquistas y estuquistas italianos, además de los broncistas y pintores de aquel país. Encargó a Velázquez traerse pintores al fresco y un buen número de obras de arte. Siguiendo esa moda italiana, toda la cúpula está decorada con alegres escenas de putti, guirnaldas, flores, etc...que reflejaban la glorificación de San Isidro, cuyo tabernáculo estaba justo debajo  del centro de la cúpula. Sólo el zócalo es de mármol, lo demás son estucos imitando mármoles y bronces. He comprobado que, aún en los días muy nublados, la luz que presenta la Capilla en este punto siempre nos acompaña, como en la imagen, difícil de apreciar toda su belleza porque deslumbraba

El interior del resto de la parroquia de S. Andrés también seguía el gusto barroco, como la capilla, con un bonito retablo de Alonso Cano y esculturas de Pereira. Unos días antes de estallar la Guerra Civil, en 1936, unos radicales anticlericales prendieron fuego a todo el interior, y menos mal que los estucos y el aspecto exterior se pudo salvar, pero el resto de patrimonio artístico se perdió para siempre. Una imagen del interior, pintada por Leon Auguste Asselineau en 1842 y publicada en La Ilustración de la España artística y monumental  nos da idea de lo brillante y decorado que estaba el interior de San Andrés. Siento que se vea tan mal, pero el original se puede visitar en el Museo de los Orígenes
Como iba diciendo, todo lo que aparece ahora en la parroquia es fruto de la restauración de los años 90. La manera de realizar los estucos no es del todo perfecta. Si que resulta bonito el techo plano de casetones, así como un pequeño belén napolitano del s XVIII, realizado en marfil y escondido, al fondo a la derecha, dentro de una vitrina
Aunque todo sea muy moderno, se puede ver una placa que recuerda donde estuvo enterrado S.Isidro, la puerta que comunicaba con la Capilla del Obispo, las rejas que dan a la parte de comunidad y la puerta de entrada a San Andrés por la llamada Costanilla de San Andrés. Son las fotografías que muestro a continuación:




"Techumbre moderna plana de S. Andrés"
Justo al lado de San Andrés no quería dejar de comentar un restaurante con encanto, De Aquí a Lima. Se trata del restaurante peruano de siempre situado en este entorno de la Plaza de la Paja, que antes se llamaba "La Gorda" en honor a su maja cocinera. Este año se conoce con este otro nombre, aunque su decoración interior no ha cambiado. A pesar de su sencillez podemos disfrutar de la exquisita cocina peruana, la mejor de toda Suramérica.  También durante este año han aumentado la carta, donde podemos encontrar algunos alimentos con ese toque de mezcla española que denota su nombre, de aquí a Lima, como las croquetas ( españolas de apariencia, pero rellenas de pollo anticucho ). No dejen de visitar este puesto con encanto y echen un ojo a este trocito de carta con sus propuestas


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