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martes, 28 de enero de 2014

La casita del Príncipe de El Pardo

Considerando que El Pardo pertenece a Madrid, en concreto al distrito Fuencarral-El Pardo, vamos a tratar en esta nueva entrada de la maravillosa Casita del Príncipe. La mandaron construir Carlos IV y Mª Luisa de Parma cuando todavía eran príncipes. La intención era disponer (en un lugar cercano al Palacio) de una casa campestre de recreo donde estar más cómodos y alejados del rígido protocolo de palacio. Está situada en el ala oeste de palacio, separada del mismo por un jardín y el cuerpo de guardia. Se accede por el llamado Paseo del Pardo. En sus orígenes este edificio estaba rodeado por jardines: delante de la fachada principal se disponía un jardín con formas clásicas y geométricas, del que todavía quedan restos; frente a la parte trasera de la casa existía un jardín dispuesto en bancales. Pero es una pena que al realizar la carretera se rompiera la perspectiva por este lado y se desmontara la fuente original, reconstruyendo la fuente de la imagen, con una base circular de granito y cuatro caños, pero eliminando la graciosa figura central que tenía la fuente original

Presenta muchas similitudes con la Casita del Príncipe de El Escorial ( la de abajo). Ambas fueron diseñadas por el mismo arquitecto, Juan de Villanueva, quien trabajó en la que nos ocupa entre los años 1784-1791. Como dato curioso sabemos que es la única "casita de príncipe" que consta de un solo piso. No se diseñó con cocinas, ni con dormitorios, ya que no estaba pensada para residir en ella, sino para pasar unas horas.Su arquitectura parece ser un avance de lo que haría Villanueva en el Museo del Prado: consta de cinco cuerpos que se disponen a lo largo de un eje longitudinal. El cuerpo central es más grande y sobresale hacia el exterior, lo mismo que los dos extremos. Comunicando estos volúmenes cuadrados hay dos secciones longitudinales. La base de la planta es un rectángulo y la construcción se realiza mediante líneas horizontales y verticales, totalmente neoclásica, con geometría pura. Incluso decidió eliminar la decoración de frontones sobre las ventanas. 
En esta foto que saqué se aprecia más cerca la entrada por la parte posterior de la casa. Después de una pequeña escalinata se accede a través de una monumental puerta con arco de medio punto de granito. Una vez dentro hay un precioso vestíbulo cubierto con cúpula de media naranja decorada con casetones. Los muros son de ladrillo y el granito se emplea en los zócalos, remates de las ventanas y extremos de los cuerpos, así como en el en la cornisa que simula un entablamento y recorre toda la casa. 
Vista desde la carretera junto a la Casita del Príncipe
El cuerpo central por el que se accede tiene un pórtico con dos columnas jónicas sobre las que se asienta el gran entablamento clásico que recorre todo el exterior. Con un escudo real de remate.. El interior está formado por nueve estancias: dos centrales situadas en el cuerpo por el que se accede, dos grandes a la derecha y cinco a la izquierda. Esta Casita del Príncipe estuvo mucho tiempo cerrada debido a sus malas condiciones de conservación. Al ser una construcción de un solo piso no está tan protegida de las humedades por arriba, ni por abajo. Por eso decidieron proteger los lienzos y trasladarlos a otros palacios. Pero cuando recorrimos esta casa recién abierta no era así, sino como las fotos que mostramos. Todo con su decoración original, lo cual parece lo lógico y desde este blog pedimos que retornen otra vez todas las obras originales que se sacaron de aquí (cuadros de Lucas Giordan, de Mengs, de Zacarías González Velázquez, entre otros).

Esta imagen corresponde al vestíbulo principal, llamado "de estucos", que es de lo más impactante que he visto. Toda la decoración es de estucos. Imita un fondo de mármol jaspeado y añade esculturas sobre los marcos de puertas y espejos: putis con guirnaldas, sátiros, ninfas, en los medallones relieves con figuras alegóricas de pérfil muy suave. El autor es el italiano Juan Bautista Ferroni, que había ocupado los puestos d adornista y broncista de cámara para Carlos III (1774) y ,también, para Carlos IV posteriormente( 1789). Sabemos que  incluso colaboró en la decoración de la Sala Gasparini del Palacio Real de Madrid. La perfección de su estilo y modelado le otorgaron el puesto de Director de bronces y piedras duras en la Fábrica del Buen Retiro.

La siguiente sala, la Sala de Terciopelo, al igual que toda la Casita está recubierta por sedas francesas de la época original. Y el pavimento de mármol se colocó en la casa en 1795. En ella el fresco de Salvador Maella de la imagen representa "La protección de la Monarquía a las Bellas Artes". Aquí se dispusieron los cuadros de Lucas Giordan titulados "La Caridad romana" y "La adoración de los Reyes" que actualmente no están. Hoy en día de las paredes no cuelgan los cuadros de la foto que si se podían contemplar al principio.Sí que está el mobiliario, como la consola de estilo Carlos IV  (de madera blanca con adornos dorados y patas talladas en forma de esfinge) y el conjunto de relojes franceses de bronce dorado.
Esta Sala Pompeyana está cubierta por sedas de fondo amarillo-ocre con detalladas imágenes con motivos pompeyanos (esculturas sobre plintos, entablamentos). Esos mismos motivos aparecen en la decoración de las sillas. El techo, también de estilo pompeyano a juego, lo pintó Vicente Gómez.
En la  Sala de Sedas lionesas cuelgan sedas de la fábrica francesa de Camille Pernon con una rica policromía a base de ramas y aves, que se repite en la sillería y mampara de la chimenea. El fresco es de Vicente Gómez. Hoy no están los retratos de Mengs que colgaban de sus paredes, pero si el curioso velador de cristal tallado de la fábrica de la Granja. En el Comedor contemplamos un fresco de Bayeu ("La feliz unión de España y Parma impulsa las ciencias y las artes") y las consolas son parecidas a las de la Sala de Terciopelos, solo que aquí tallaron una cabeza de carnero sobre las patas.
En el pequeño Gabinete de Fábulas se aprecia toda la armonía entre los motivos de la decoración de las sedas de la pared, las sillas, mobiliario y relojes que, en general, también se da en todas y cada una de las habitaciones de la Casita del Príncipe. En esta seda bordada, que se colocó en 1790, vemos que sobre un fondo color crema destacan guirnaldas de flores y hojas que enmarcan dibujos de las fábulas de Esopo  Fedro (zorra y uvas, ovejas y lobo, ranas, etc..). El ebanista José López diseñó estos muebles estilo Carlos IV en madera pintada de blanco y decorada con motivos dorados y ,en el centro, unas guirnaldas policromadas que contienen las iniciales de Carlos y Mª Luisa. El jarrón de Sévres también contiene escenas de caballos pintadas a mano. Por último, en la Sala Amarilla, Vicente López pintó el fresco con motivos en tonos amarillos y ocre para que concordase con el tapizado de las paredes y sillas. De esta sala colgaban los cuatro pasteles que realizó Lorenzo Tiépolo ( "Tipos populares", "Dos majos y una mora", "La vendedora de caza y el ciego", "Nodriza y soldados")
Muy cerca de la Casita del Príncipe hay algunos lugares de interés que no quiero dejar de mencionar en este blog. Uno es la Sala Histórica de la Guardia Real, abierta como museo y que una vez al mes se puede visitar, de forma gratuita, mediante solicitud previa, otro el Convento de las Concepcionistas y, por último, un lugar con mucho encanto y tradición como es La Marquesita
La Marquesita  es una estupenda pastelería-cafetería situada en la llamada Plaza del Caudillo, muy cerca de donde estaba la antigua Casa de Postas donde se alojaba Goya cuando venía a trabajar de retratista de los reyes al Pardo. Este negocio se remonta a 1926, año en que los padres de la actual propietaria, Rosario, regentaban un restaurante. Idearon las famosas "marquesitas" (un dulce de almendras, huevos y azúcar) de las que actualmente se venden muchas imitaciones que no tienen nada que ver. Desde la antigua Marquesita se hacían, por ejemplo, las comidas para el consejo de Ministros que se celebraba los viernes en el Pardo en la época de Franco. Hoy su dueña, Rosario nos ofrece muy ricos pasteles, pastas, bombones franceses, los famosos piononos de Santa Fé, un cholate y café excelentes. El local es pequeño pero hace que te encuentres como en una salita de tu casa. Decora las paredes con imágenes antiguas de su familia y del Pardo y con refranes o frases muy positivas. ¡ Un gusto refugiarse aquí cuando hace frío por la zona!


Este es el exterior del Covento de las Concepcionistas. Diseñado por el arquitecto Isidro González Velázquez, se construyó entre 1803-1810 con la idea de servir para casa de oficios, pero no llegó a usarse para tal. Fue la reina Isabel II la que lo donó a las monjas concepcionistas y la famosa madre Patrocinio (la que está enterrada en el convento del Carmen, en Guadalajara) es la que lo fundó. También esta iglesia ejerció como parroquia con el nombre de María Immaculada Concepción desde 1942 hasta 1966 en que se utilizó la Iglesia del Carmen, de moderno diseño y construida bajo mandato de Franco. Presenta una sencilla fachada en vertical con torre campanario y un curioso balcón con celosía en el muro. Hoy las monjas regentan una pequeña guardería. Su interior es muy sobrio, como se aprecia en la siguiente fotografía, 
Presenta una pequeña capilla de una sola nave, decorada con modernas imágenes y con unos miradores de madera con celosía lacada en blanco que son la nota más curiosa. No tengo más que animaros a dar una vuelta por la zona, ya que merece la pena. Nosotros, por nuestra parte, acabamos de remodelar también la web www.siema.es, para acceder directamente desde ahí al blog y a las visitas con posibilidad de inscripción individual, no las de empresa, que se personalizan con los diferentes organismos y no aparece aquí. En breve aparecerán las de febrero 2014. ¡ Hasta pronto!

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