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lunes, 23 de diciembre de 2013

Casa de Lope de Vega en Madrid

La Casa de Lope de Vega, situada en la calle Cervantes nº 11(curiosamente la calle lleva el nombre de su gran oponente, que también vivió en la misma calle), es una de las viviendas con más duende que hay  en Madrid. Aunque, para mi, tanto encanto tiene la casa como la tienda de pañuelos de seda artesanales de Lola Fonseca que se localiza en el mismo punto. Félix Lope de Vega Carpio nació en 1562 y cuando compró esta vivienda ya era un escritor mayor y de reconocida fama. Vivirá aquí desde 1610 hasta el año de su muerte, 1635. Dentro de esas paredes, en su escritorio, escribió obras como "La dama boba", "el perro del hortelano", "el caballero de Olmedo" o "Fuenteovejuna". Después de una juventud muy movida, llena de acción y pasión, como los héroes que protagonizan sus comedias teatrales, empezó a cosechar grandes éxitos con su arte, que le trajeron la fama a muy temprana edad. En este punto se diferencia también de Cervantes, a quien la fama le llegó bastante tarde. Aunque Lope menciona que había escrito "1500 obras", las que se conservan de atribución segura  a él están en torno a 300. No sólo compuso obras teatrales, sino poemas épicos, mitológicos, obras religiosas y prosa. Habiéndose casado varias veces aquí residió con algunos de sus hijos y con su última mujer, Juana Guardo, con que se había casado en 1598. Al morir Juana, en 1613, ya viviendo aquí, decidió ordenarse sacerdote. El cortejo fúnebre que se organizó desde su casa hasta la Iglesia de San Sebastián fué de los más espectaculares que se organizaron en Madrid, según cuentan las crónicas de la época.
Fachada de La Casa de Lope de Vega
Ahora, antes de describir la vivienda por dentro, vamos a contar un poco la historia del edificio y su posterior restauración. Durante el s.XVIII, más en concreto en 1751, el historiador Álvarez Baena localizó la casa. Mesonero Romanos menciona esa vivienda en su obra "El antiguo Madrid" y dice que ya estaba construida en 1587 cuando se realizó su compra por Lope en 1610. Posteriormente residieron en la vivienda de Lope diferentes familias. Su última dueña, viuda de Cabrejo, estableció la Fundación docente García Cabrejo con el fin de hacer un museo ya en 1929. Después, la Real Academia de la Lengua se hizo con el patronato de esa fundación y en 1935 se declaró Monumento Histórico Artístico. Durante los años 40 del s.XX la restauró el arquitecto Pedro Muguruza  y, en los 60 Chueca Goitia realizó una restauración con la mayor fidelidad posible al edificio original. Para ello utilizaron el inventario del testamento de Lope de 1627 y otros escritos del artista. A lo que sumaron referencias históricas que se encontraron en el Convento de las Trinitarias, donde había profesado su hija Marcela (que incluso llegó a ser abadesa del mismo ), y de este convento se trajeron varios objetos. También hay obras en depósito del Museo del Prado, del Museo Arqueólogico, de la Fundación Valencia Don Juan o García Cabrejo. Todos esos elementos ayudan a crear el ambiente que tendría la casa en el siglo de oro. Como se puede apreciar ya desde el exterior, representa una casa nobiliaria típica del s.XVII: edificio de ladrillo con zócalo de granito, de dos alturas, cubierta de teja y buhardillas austrias. El exterior es muy sobrio. Destaca el dintel de granito con inscripciones latinas que hay sobre la puerta de entrada y que traducido al castellano significa "que propio albergue es mucho, aún siendo poco, y mucho albergue es poco, siendo ajeno". 

La entrada conduce al zaguán con unas escaleras que suben al piso noble y, al fondo un gran huerto. La parte de la derecha del zaguán se condicionó para oficinas y dependencias de museo



Estas fotografías que saqué nos ambientan en el huerto de la casa, donde a nuestro escritor le gustaba relajarse de su trabajo mientras cuidaba los tomates, fresas, uvas o naranjas y contemplaba el cielo azul de Madrid. Se ha hecho una fiel recreación con todos los elementos que el mismo Lope menciona en un poema donde habla de "mi guertecillo". Incluso hoy en día esta parte de la casa es un remanso de paz y nos parece increible en una urbe como Madrid. Lo primero que llama la atención es el pozo bajo un emparrado. Luego vemos un inmenso naranjo que recuerda los años que Lope pasó viviendo en Valencia. Al fondo, la puerta trasera del jardín en madera, el huerto propiamente dicho y una pequeña celda para animales (tipo gallinas o conejos)
Estudio de Lope (blog Una ventana desde Madrid)
Escritorio de Lope (R.A. Lengua)
El Estudio de Lope en la primera planta, es la estancia más grande y luminosa de toda la casa. En la imagen se puede ver la cantidad de ventanales que tiene y los techos con vigas de madera. Presenta todo muebles de la época, como el escritorio, aparadores, sillas, tintero. Aquí solía pasar Lope de Vega muchas horas para componer, pensar o también para reuniones con gente. La Biblioteca Nacional ha dejado aquí un fondo bibliográfico del s.XVII, con tres manuscritos también. Además hay cuadros y objetos traídos de las Trinitarias y del Museo del Prado para completar la decoración. A destacar también la sala llamada Estrado, por el pequeño estrado que preside la estancia, cubierto por alfombras, cojines, etc..que seguía la costumbre árabe de sentarse en el suelo para celebrar tertulias o debates.La decoración de esa habitación se completa con bargueños y espejos.
Estrado (Blog Una ventana desde Madrid)
Después recorremos la alcoba de Lope, muy sencilla, donde murió el escritor. Desde ahí podía escuchar Misa en el Oratorio, que está decorado con un retablo pequeño del s.XVII y varias imágenes religiosas, como la escultura de San Isidro, Vírgenes o Niño Jesús.
En el Comedor hay una gran mesa y sillas de la época, con los utensilios realizados en cerámica de Talavera y cuelgan de sus paredes bodegones de escuela flamenca. La cocina con una gran chimenea y todos los elementos característicos se trasladó a esta planta tras la restauración, ya que estaba situada abajo, pero para la organización del Museo y visitas se prefirió instalarla aquí arriba. 
Dormitorio de las hijas( Una ventana desde Madrid)
El dormitorio de las hijas nos recrea una cama con dosel característica, con mesita, sillas, aguamanos y espejo. Luego pasaríamos a la segunda planta, donde se sitúan solo dos cámaras: el cuarto de huéspedes ( donde, como venía muchas veces el capitán Contreras como invitado, han dejado la espada, su cama y sillas) y el cuarto de la criada.

Os animo a visitarla. La entrada es gratuita y lo explican muy bien, pero hay que reservar con tiempo. Justo delante de la Casa de Lope está la tienda con tanto encanto que os mencione al principio. Se trata de Lola Fonseca (Calle Cervantes, 20). Como hemos podido comprobar con nuestras visitas, tanto Lola como su hijo Claudio, son encantadores y muy amables. A quien esté interesado le atienden con delicadeza y explican con detenimiento el proceso de pintura y estampaciones en seda y terciopelo que realizan a mano en la propia tienda. Llevan en este local cinco años e impacta a todo el que lo visita. Los diseños y colores son maravillosos. Personalizan también su trabajo, como ese fular de la foto con el instrumento musical y las notas de una composición que les pidió un músico. Creo que puede ser un buen regalo de Reyes. Con sus imágenes me despido deseando a todo el que lea este blog una muy Féliz Navidad y entrada de año 2014.





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