lunes, 22 de marzo de 2021

Calle del Nuncio

 La calle del Nuncio se inicia en Puerta Cerrada y llega hasta la iglesia de San Pedro el Viejo. Era una de las calles más importantes del Madrid medieval, que conserva la curvatura irregular de su urbanismo primitivo y todo el encanto del Madrid antiguo. Hoy en día, con sus fachadas remodeladas y pintadas de diferentes colores, luce mucho más. En este Madrid escondido de las grandes vías se han ubicado también conocidos cafés y restaurantes. La población más antigua que la habitó dependía de la guarnición árabe que había en el Madrid de los siglos X y XI. Después creció el caserío abigarrado dentro de las murallas cristianas. Todavía hoy encontramos en ella edificios de los siglos XVI y XVII, algunos de ellos construidos con restos de la muralla medieval.

                      Vista general de la estrecha y encantadora calle del Nuncio (SIEMA Matritensis)

Azulejo con el nombre de la calle utilizando los símbolos del nuncio
(SIEMA Matritensis)


Vistas del castizo restaurante el Madroño al comienzo de la calle, con sus paneles de
cerámicas artísticas (SIEMA Matritensis)

En el nº 8 encontramos una casa señorial del s XVI, edificada con muros de ladrillo y franjas de mampostería de estilo mudéjar toledano, sobre gran zócalo de granito. La sobria entrada oculta un bonito patio interior de columnas de granito en la parte inferior y zapatas sobre pilares de madera en la superior. Para sus muros se utilizó parte de los restos de la muralla medieval. Fue rehabilitada en los años 80. Actualmente es la sede de la Federación española de Municipios y Provincias.

Antigua casa señorial del s XVI, con su torreón esquinado. Hoy es un 
organismo oficial  (SIEMA Matritensis)

Restos de muralla medieval reciclada (SIEMA Matritensis)

Patio de la casa señorial del s XVI, hoy Federación española de Municipios 
y Provincias (Teresa Miralles)

En los números 13-15 encontramos el edificio que dió nombre a la calle, me refiero al Palacio de la Nunciatura. Ocupa el lugar donde estuvieron propiedades de los Vargas y, después, del privado del Duque de Lerma, Rodrigo Calderón. Más tarde fueron adquiridas como sede de la Nunciatura en España por la Santa Sede. El mal estado de este caserío antiguo usado por el nuncio requería continuas obras. Comenta Ana Vázquez Barrado ("las obras en el Palacio de la nunciatura") que en 1659 Francisco Bautista estuvo dirigiendo obras allí, a la vez que en la colegiata de la calle Toledo. Pero la residencia de una persona tan importante -el representante del jefe de la Iglesia ante el monarca de mayor prestigio en la cristiandad- suponía mayores atenciones. Más tarde tuvieron que ser de nuevo remodeladas por el arquitecto José de Villareal, en 1681. En nuestro país la diplomacia vaticana tuvo un representante estable desde los Reyes Católicos, aunque se considere propiamente como primer nuncio a uno posterior, ya de la época de Carlos V, Baldassare Castiglione (ocupó el cargo de nuncio entre 1524-29). Dos de los nuncios que hubo en España fueron luego papas: Giambattista Castagna (nuncio entre 1565-72), como Papa Urbano VII. Y Giovanni Battista Pamphili (nuncio entre 1626-1630), como Papa Inocencio X, famoso por el retrato que le pintó Velázquez en su estancia romana. 

Palacio de la Nunciatura (SIEMA Matritensis)

Detalle de la decoración con el escudo de armas del nuncio en los 
balcones del piso principal (SIEMA Matritensis)

Placa que indica que aquí vivió y murió el arquitecto Villareal, autor 
de reformas en el Palacio de la Nunciatura durante el s XVII (SIEMA Matritensis)

El palacio de la nunciatura consta de dos edificios y hace ángulo. Uno de ellos, el más grande, se distribuye en torno a un patio central rectangular, cuya galería inferior está cubierta por bóveda de aristas. Consta de dos pisos sobre zócalo de granito, con muros de ladrillo estucados. El piso principal presenta encadenados de piedra en las esquinas y balcones con decoración de molduras barrocas del s XVIII y el escudo con el símbolo del nuncio. Lo remata un piso de poca altura para el servicio. A principios del siglo XVIII se amplió la propiedad comprando el nuncio Pompeo Aldrovandei las casas adyacentes y encargando al arquitecto Moradillo una reforma. De ahí lo extraño de la forma del palacio por fuera y en el patio. Por ejemplo, las paredes que componen los cuatro lados del patio son desiguales en longitud y composición. Un ritmo movido y discontinuo que no es nada neoclásico. En en ese mismo siglo cuando el Papa Clemente XIV instaura el Tribunal de la Rota (1771), que en esta nunciatura se localizó en la planta baja del edificio y sigue funcionando aquí. Otro Tribunal eclesiástico, el Metropolitano de Madrid, es el que tiene su sede en las dependencias de la zona de la catedral de la Almudena. El Tribunal de la Rota paralizó sus funciones entre 1932 y no se reanudó de nuevo hasta 1947. Parte del edificio en 1958 lo adquirió el Ejército para localizar en él a la vicaría general castrense, mantuvo la planta baja como Tribunal de la Rota que ya comentamos. Desde 1988 se llama arzobispado castrense. 

Portada principal de la nunciatura con sillares almohadillados
(SIEMA Matritensis)

Nunciatura: entrada de carruajes (SIEMA Matritensis)

Vista del patio interior del edificio principal del palacio arzobispal (SIEMA Matritensis)

Detalle de uno de los laterales del patio, que son irregulares. En este caso doble arcada con bóvedas de arista sobre pilares de ladrillo (base de granito), revestidos de estuco (SIEMA Matritensis)



Este Palacio de la Nunciatura dió lugar al nombre de la calle y, también, estaba muy vinculado a la cercana iglesia de San Pedro, remodelada en el s XVIII por el nuncio y donde reposan algunos de ellos. De este monumento ya hablamos en una entrada anterior: http://madridconencanto-siema.blogspot.com/2016/12/iglesia-de-san-pedro-el-viejo.html . La Nunciatura se trasladó en 1958 a la nueva sede inaugurada en la Avda de Pío XII nº 16, en donde se han alojado los papas que nos han visitado en el siglo XX.

                                              Nueva sede de la Nunciatura (Alfa y Omega, 2017)


                                          Iglesia de San Pedro el Viejo (SIEMA Matritensis)

Tumba del nuncio en la iglesia de San Pedro, 1754
(SIEMA Matritensis)

Seguimos asombrados del encanto que tiene esta calle, donde también localizamos elegantes edificios del s XIX y el restaurante Juan sin miedo, ya llegando a la Travesía del Nuncio. Este es un pequeño callejón que se inicia en la iglesia de San Pedro y llega hasta la cuesta de Segovia. Sus tramos de escalera dejan a un lado el lateral de San Pedro, justo donde se localiza la entrada a la Congregación de San Pedro Apóstol para los sacerdotes seculares naturales de Madrid. Termina en el romántico Café del Nuncio. Antes de que existiera ese café este tramo de callejón quedó inmortalizado por la presencia de Orson Welles con su familia, según dejaron constancia fotógrafos de 1959 y que pudimos contemplar en la magnífica exposición de Mad in Hollywood en la sala del Águila hace unos años. Con estos comentarios me despido. Qué sigáis disfrutando de nuestro querido Madrid sabiendo la historia que pisáis. Recordad que podéis seguir nuestra actividad cultural en twitter @siemamadencanto, Instagram Siemamadencanto , Facebook Siema Matritensis o agenda de www.siema.es. Sólo anunciamos las visitas libres o con posibilidad individual, eso si quedan plazas, ya que se agotan en los nuestros grupos de what´s up o mails a principios de cada mes. Las de grupos privados no se publicitan. Cualquier foto o información publicada en este blog también se puede utilizar indicando su procedencia. Gracias.

Maribel Piqueras

Vivienda de 1864 en la calle el Nuncio (SIEMA Matritensis)

                           Restaurante Juan sin miedo en la calle Nuncio (SIEMA Matritensis)

Travesía del Nuncio desde San Pedro, donde se localizan las dos cartelas, la antigua azúl
y la de azulejos más moderna (SIEMA Matritensis)

Bajada por la travesía del Nuncio, desde la calle del Nuncio y, dejando a nuestra 
izquierda la iglesia de San Pedro (SIEMA Matritensis)

Travesía del Nuncio desde la cuesta de Segovia (SIEMA Matritensis)






















martes, 9 de marzo de 2021

Palacios de Recoletos (continuación)

 El actual paseo de Recoletos ocupa hoy lo que era el Prado de Recoletos, que se abrió en 1671 en la zona E de Madrid. Toma su nombre de la gran extensión que ocupaba el antiguo convento de Agustinos Recoletos en su margen derecha. A fines de s XVII existían en esa zona dos importantes edificios religiosos, como ese de los agustinos y un convento de clarisas de la Inmaculada, fundado en 1683 por el Almirante de Castilla en terrenos de su propiedad. Ya que la Quinta del almirante se localizaba en el margen izquierdo del prado. Campos, huertas y el edificio inmenso del Pósito se situaban aquí. Durante el s XVIII se edifican importantes construcciones en los alrededores como, por ejemplo, el palacio de Buena Vista. De algunos de estos palacios y edificios del Paseo de Recoletos hemos hablado ya en entradas anteriores que os recomiendo releer:

 http://madridconencanto-siema.blogspot.com/2014/09/el-palacio-de-linares.html

http://madridconencanto-siema.blogspot.com/2014/11/palacio-y-archivo-zabalburu.html

http://madridconencanto-siema.blogspot.com/2019/10/iglesia-de-san-pascual-en-el-paseo-de.html

He dejado otra selección de palacetes para la entrada actual. Empezaré por el primer palacio construido en este Prado de Recoletos y que sirvió de llamada para que la aristocracia y alta burguesía financiera se construyera sus residencias aquí en la segunda mitad del s XIX. Me refiero al Palacio del Marqués de Salamanca. Su dueño era el malagueño José de Salamanca y Mayol, que llegó a Madrid en 1836 tras su matrimonio con Petronila Livermore. Salamanca había estudiado leyes en Granada y ejercido como alcalde en ciudades andaluzas primero. Contactó con financieros ingleses a través de las amistades de su mujer. En seguida empezó a escalar puestos en la política y la economía: controlando el monopolio de la sal, el banco de Isabel II, el banco Hipotecario, invirtiendo en ferrocarriles, prestando capitales para la construcción del nuevo barrio del Ensanche, controlando también medios de comunicación como el Correo o el Universal. Fue diputado y ministro de Hacienda (1847). Dispuso de varias residencias en Madrid: Vista Alegre en Carabanchel Bajo, en Aranjuez, ésta de Recoletos y una finca en la zona de Albacete. En la época de máximo esplendor en su vida encargó la realización de un palacio y jardines al arquitecto de los sitios reales, Narciso Pascual Colomer. El palacio se situaba en el centro del Prado de Recoletos, ocupando el solar donde había estado el convento de Agustinos Recoletos desamortizado en 1836. Se construyó entre 1846-1855 y Pascual Colomer se inspiró en los palacios y villas florentinas del Renacimiento. Presenta un único cuerpo de planta cuadrada. Dividió la fachada principal en dos pisos separados por entablamento clásico. En el piso superior contemplamos los ritmos de Palladio marcados por los vanos entre columnas jónicas gigantes y decoración renacentista de pilastras cajeadas, candelieris, medallones y puttis. La puerta principal se articula en tres arcos de medio punto decorados con pilastras y con un bella marquesina en la entrada. Como en la arquitectura renacentista italiana, una sencilla balaustrada arriba ocultaba las cubiertas y tenía presentes pedestales para futuras esculturas.

                  Fachada del Palacio del Marqués de Salamanca al Pº Recoletos (SIEMA Matritensis)

El palacio presentaba un gran jardín en su parte delantera, de diseño romántico, con una fuente clásica en medio y otra verja diferente a la que vemos hoy en día. En el interior destacaba la escalera imperial decorada por Carlos Luis de Ribera en 1852, con pinturas y estucos de estilo clásico italianos, y mitología clásica en la bóveda. Los principales salones daban al jardín. El cortile interior está inspirado en la villa farnesina de Baldassare Peruzzi y se articula como en los palacios toscanos.

                             Litografía del Palacio del Marqués de Salamanca, 1860( Andreas )

                  
Jardines del Marqués de Salamanca y fuente clásica central hoy en día
(SIEMA Matritensis)

Venus y esculturas modernas en los jardines del Marqués de Salamanca
(SIEMA Matritensis)

Otra vista del jardín (SIEMA Matritensis)

El Marqués de Salamanca disfrutó poco de este palacio y las obras de arte que contenía. Se endeudó y decidió ponerlo a la venta, comprándolo el Banco Hipotecario en 1873, quien encargó al arquitecto Roca Carbonell las reformas de 1905 mediante los pequeños pabellones laterales respetando el estilo florentino del palacete. En los años 40 del siglo XX lo adquirió el Banco BBVA y lo reformó Gutierrez Soto en 1945 ampliándolo con dos alas laterales. Hoy en día alberga la Fundación BBVA para despachos y salas de la presidencia de la Fundación, consejeros y uso en actos institucionales. El Marqués de Salamanca murió en 1883 lejos de esta residencia, en su palacete de Vista Alegre.

Imagen de la ampliación como uso del Banco Hipotecario (SIEMA Matritensis)

Ala ampliada por Gutierrez Soto que da a la calle Salustiano Olózaga, vista desde 
arriba, donde se perciben con detalle las columnas (SIEMA Matritensis)

Siguiendo por Salustiano Olózaga encontramos el Palacio y archivo Zabálburu, la casa donde vivió Marañón, que recuerda el estilo de Zabálburu y el Palacio del Conde le la Fuente Nueva de Arenzana. Este último lo construyó Francisco de Cubas entre 1876-78, curiosamente al mismo tiempo que se realizaba la fachada del Palacio de Linares. Este también tiene un toque francés, pero más clásico. Presenta tres plantas y un semisótano. Decidió retranquearlo en su parte frontal con un pequeño jardín para resaltar esa fachada. Justo a fines del s XIX lo adquirió el Estado francés, realizando algunas reformas.
Palacio Zabálburu, esquina con toques medievalistas (SIEMA Matritensis)

Palacio de Zabálburu, patio lleno de marquesinas (SIEMA Matritensis)

Edificio de viviendas donde vivía Marañón, que da a la parte trasera del palacio Zabálburu, y presenta toques medievalistas y gran cornisa de madera para no desentonar con el palacio (SIEMA Matritensis)

Puerta principal y placa que nos indica la casa del Doctor Marañón
(SIEMA Matritensis)

Detalles de los balcones miradores de hierro en la fachada (SIEMA Matritensis)

Palacio del Conde de la Fuente Nueva de Arenzana (SIEMA Matritensis)

La Casa Palacio de Simón de las Rivas en el Pº de Recoletos nº 31 se construyó en 1865 por el arquitecto José María Guallart. Llama la atención el trabajo de forja de los balcones y la marquesina inspirada en el art decó, lo mismo que la puerta donde se abría el restaurante e Espejo Noveau, cuya terraza y restaurante permanece actualmente cerrado y la marquesina quitada. Los pisos principales con los remates decorativos y medallones son interesantes.

Imagen que tomé de la casa palacio de Simón de las Rivas en 2014, con la marquesina
(SIEMA Matritensis)

Sobre el gran solar que ocupaba el Circo Price, y que abandonó en 1880, se edificaron dos palacetes muy parecidos, uno junto al otro, solo separados por el jardín con los porches de entrada. El primero en hacerse fue la casa palacio para la Duquesa Medina de las Torres, Maria Eulalia Osorio de Moscoso, X Duquesa de Medina de las Torres. En el Pº de Recoletos nº 23 y se lo encargó al arquitecto Agustín Ortiz de Villajos entre 1881-84. Presenta tres fachadas. La principal con dos cuerpos de esquina y uno central con cinco vanos por planta. Los muros son sencillos paramentos de ladrillo, enmarcados por encadenados de piedra artificial de estilo afrancesado. La planta principal, donde se situaban los salones más lujosos, destaca sobre las demás por los balcones abalaustrados y la decoración que remata con frontones. Esta tiene entrada directa desde el propio paseo. Todavía se pueden ver en la primera planta los elaborados artesonados de madera.  En el pórtico de entrada para los carruajes presenta una esmerada decoración y los escudos de la duquesa.  Durante el s XX ha sufrido varias reformas: como la construcción del último piso y los dos torreones de esquina afrancesados (1910), o el jardín con pequeño pabellón al fondo (1924), más las reformas después de la guerra civil o en los 90 para actualizarla como sede de exposiciones de Mapfre.

                   Fachada palacio Medina de las Torres, con los balcones con remates de frontones
                                                                      (SIEMA Matritensis)

Pórtico y mirador en el jardín y entrada para carruajes del palacio de Medina
de las Torres (SIEMA Matritensis)


Detalle del pórtico con los escudos nobiliarios. Por aquí se accede a la sala 
de Recoletos de Mapfre  (SIEMA Matritensis)


Preciosos artesonados en los salones principales del palacio de Medina de las
Torres (SIEMA Matritensis)

Frisos y artesonados de madera en el palacio de Medina de las Torres
(SIEMA Matritensis)

Junto al anterior podemos ver el Palacio del Duque de Elduayen. D. José de Elduayen era un famoso ingeniero de caminos, casado con la marquesa de Ratiba, fue también ministro de Hacienda durante el reinado de Amadeo de Saboya. Le encargó el diseño de su residencia palaciega a Miguel Aguado de la Sierra, que era entonces el Director de la Escuela de Arquitectos de Madrid. Fue de los últimos palacetes en construirse en este paseo, entre 1890-95. En sus muros exteriores se parece al de al lado, el de Medina de las Torres, con un amplio cuerpo central y los dos laterales enmarcados por encadenados de piedra. Aunque en este caso los adornos de los balcones del piso principal son más abundantes. Sigue el modelo de palacete con jardín interior. En su interior la decoración es muy lujosa. Una amplia escalera de mármoles blancos y negros nos conduce al piso noble. El zócalo es de madera policromada y la paredes de la escalera están pintadas con diseños pompeyanos  representando las bellas artes; el salón de baile está ornamentado con pan de oro y pinturas de Manuel Domínguez y Alejandro Ferrant (actualmente es el salón del consejo de Mapfre); el comedor de madera labrada contiene en la chimenea los escudos ducales e iniciales - que son los mismos que aparecen en la entrada principal del paseo y en pórtico al jardín por donde entraban los carruajes-; la sala de música también está decorada con finas maderas y pinturas de dragones en los techos. Fue rehabilitado entre 1995-97 para adaptarlo a los usos de Mapfre. 
Puerta principal al Palacio de Elduayen, que da al PºRecoletos, en ella se perciben los adornos florales y el escudo en la clave del arco (SIEMA Matritensis)

Pórtico con mirador cubierto en la entrada para carruajes al 
Palacio de Elduayen (SIEMA Matritensis)

Pintura pompeyana en oleo sobre yeso en los muros que rodean la escalera principal, representando a las Bellas Artes ( Ramón Pico)

Pinturas al oleo en el techo de la sala de música del palacio
Elduayen (Ramón Pico)

Por último nos detendremos en dos palacetes anexos realizados ambos por Francisco de Cubas. El Palacio del Duque de Sesto queda frente al del Marqués de Salamanca y Francisco de Cubas se inspiró en el Renacimiento para su fachada principal, lo mismo que el de Salamanca. Está en el Pº de Recoletos nº 13 y lo inició Cubas en 1865 para D. José Isidro Osorio de Silva y Zayas Tellez de Girón, Duque de Sesto y Marqués de Alcañices, quien ya tenía otra residencia en el Pº del Prado mucho mayor que esta nueva. Pero esa del Pº del Prado desaparecería con la construcción del Banco de España. Presenta planta baja con semisótano, la planta principal donde está el balcón central decorado mediante tres arcos de medio punto flanqueados por pilastras cajeadas con decoración de candillieri renacentista. Rematado por una balaustrada pensada para llevar bustos en ella. Posteriores reformas trasladaron la entrada a un lateral y transformaron en balcones las ventanas del último piso. Interiormente conserva todavía el pasamanos de la escalera, decorado con temas vegetales o fantásticos, así como las pinturas alegóricas de los techos. Los usos que le ha dado el Consejo General de la Abogacía española, que tiene su sede ahí, lo han modificado mucho. Este Duque de Sesto era un personaje muy influyente en política. Había sido alcalde de Madrid con sólo 28 años. Se casó en 1868 con una princesa viuda rusa, Sofía Troubetzkoy, que introdujo muchas novedades en las fiestas y vida social madrileña. Ella fue la promotora de la "rebelíón de las mantillas" contra la mujer de Amadeo de Saboya y la introductora en las casas nobles del árbol de Navidad. El Duque de Sesto siempre defendió la restauración borbónica, pagó gran parte de los gastos del exilio de la reina Isabel II y formó a Alfonso XII.

Palacio de Lopez Dóriga y Duque de Sesto al fondo (SIEMA Matritensis)

El Duque de Sesto con Alfonso XII (Patrimonio Nacional)

Para terminar, en el Paseo de Recoletos nº 15 se encuentra el Palacio López Dóriga y Salaverria, proyectado también por Francisco de Cubas en 1872 como un edificio residencial, igual que el anterior. Presenta tres plantas con líneas muy sobrias y marcada división horizontal (siguiendo el movimiento horizontal de las líneas de cornisa y líneas de impostas). Para romper esa monotonía descentró la entrada principal. La decoración de los vanos es neorenacentista y también prestó Cubas mucha atención a la labor de forja de la fachada principal. Con estas imágenes del palacio López Dóriga y su interior me despido. Ya sabéis que podéis seguir nuestra actividad cultural y visitas guiada por agenda en la web, twitter o instagram @siemamadencanto y facebook Siema Matritensis. Aunque publicamos muy pocas visitas, sólo las libres o con posibilidad de inscripción individual, eso si hubiera plazas, ya que con el mailing que hacemos mes a mes a los habituales las plazas vuelan. La mayoría de nuestras visitas son para grupos privados que así lo solicitan. Gracias por seguirnos siempre en nuestra idea de hacer visual la historia de Madrid.

Maribel Piqueras

Vista del Palacio de López Dóriga (wikipedia)

Hall y escalera de mármol principal en el palacio López Dóriga
(Open House)






























jueves, 11 de febrero de 2021

Plaza de San Ildefonso

 La Plaza de San Ildefonso siempre me ha resultado muy entrañable y castiza. Confluyen a ella o están cerca calles muy interesantes, como la Corredera Baja de San Pablo, la pequeña calle Colón o la empinada Escorial. En el plano de Texeira aparece ya la plaza, con una cruz, pero sin nombre, al final de la calle Corredera de San Pablo. Se ve también en ese plano una iglesia, que no es la actual, sino que en ese punto se construyó en 1629 una filial al monasterio benedictino de San Martín, pero se incendió cinco años después. En 1635aparece como Iglesia de las Capuchinas, consagrada a San Martín. Tenía esta iglesia una planta basilical de tres naves. Pero vamos a ver como, a lo largo de la historia, esta iglesia de San Ildefonso va a sufrir numerosos cambios y pérdida de su patrimonio artístico. Aparece ya con el nombre actual de San Ildefonso en los planos de 1683 y sigue siendo filial de San Martín. Esta plaza la restructuró el arquitecto Manuel Bradi a fines del siglo XVIII.

                     Plano de Texeira donde aparece indicado el espacio como plaza al final de la calle                                              Corredera de San Pablo y la iglesia en ese punto (SIEMA Matritensis)

Durante el siglo XIX esta plaza y sus monumentos sufren muchos cambios. José Bonaparte derribó en 1809 la primitiva iglesia de San Ildefonso y amplió la plaza. En 1826 se proyectó el templo actual por el arquitecto neoclásico Antonio Cuervo, quedando finalizado en 1829. Dos graves incendios en los años de 1832 y 1835 obligaron a tener que recortarla por los pies, cambiando el diseño de la fachada. Así que se redujo la planta, adaptándola a la forma de cruz griega, con bóveda de cañón con lunetos laterales para servir de iluminación. El retablo de estilo neoclásico y las tribunas laterales son de esa época. El relieve central de ese retablo del altar mayor dicen que es anterior a esas obras, ya que lo atribuyen al escultor Gaspar Becerra, pero el estilo renacentista de este artista no se parece mucho a la imposición de la casulla a San Ildefonso que contemplamos hoy en día. Lo más seguro es que lo retocara el escultor Bellver cuando trabajó en su restauración en 1861. Esta iconografía de San Ildefonso, patrono de Toledo (diócesis a la que pertenecía Madrid) y gran teólogo y defensor en sus escritos de la Virgen, sirve como símbolo contrareformista en muchas iglesias de Madrid.

                      Vista general de la capilla mayor, con los frescos de la Santísima Trinidad, el retablo neoclásico, las tribunas y las pilastras del s.XIX con reminiscencias jónicas (SIEMA Matritensis)

Detalle del altar con el sagrario y un tabernáculo para exponer la custodia
(SIEMA Matritensis)

Relieve original de San Ildefonso recibiendo la casulla de manos de la Virgen, que fue restaurado por Bellver en 1861 (SIEMA Matritensis)

Pinturas sobre el altar mayor neoclásico que representan a la Santísima Trinidad en el centro (padre sentado, paloma del Espíritu Santo y Jesús con la cruz. Rodeados por ángeles que portan los instrumentos de la pasión y querubines (SIEMA Matritensis)

Puerta que comunica con la Capilla del Borriquito rematada por un relieve del Sagrado Corazón de María (SIEMA Matritensis)

En esta iglesia se casaron Rosalía de Castro (10 de octubre de 1858, como recuerda una placa a la entrada) y Concepción Arenal (en 1848, con el abogado y periodista Fernando García Carrasco). Durante la Guerra Civil quemaron los retablos y decoración del interior con el odio a los símbolos religiosos y se utilizó la iglesia como almacén de víveres, sobre todo patatas. En 1952 restauraron la fachada poniendo losetas y quitando el enfoscado. La iglesia se restauró de nuevo en 1992 y las pinturas en 1996. En 1999 se decidió enfoscar otra vez la fachada. Resulta una fachada muy sobria y extraña: con dos torres de tejado plano laterales, que sirven de campanarios (la de la derecha con un reloj), un arco de entrada y un rosetón central.

                  Fachada de la iglesia enfoscada en la actualidad (SIEMA Matritensis)

Vista lateral que da a la plaza en donde se situaba el mercado de San Ildefonso
(SIEMA Matritensis)

Torres campanario, a la derecha la torre del reloj (SIEMA Matritensis)

El centro gallego colocó esta placa en la entrada (SIEMA Matritensis)

En el interior destacaría las pinturas de las bóvedas, la escultura de San Antonio de Padua (Francisco Vergara, el mozo), el Cristo de la Misericordia (s XVII) con la Dolorosa del s XIX, los retablos de la Transverberación de Santa Teresa y el de la Santísima Trinidad (ambos del s. XIX). Es una iglesia donde llama la atención la gran cantidad de imágenes devocionales que tiene. Algunas recuperadas de la anterior construcción y otras donadas por los vecinos después de la guerra civil. En planta nos recuerda a la cruz griega, pero con el crucero muy poco sobresaliente. Desde la parte de abajo hasta el altar el orden de las imágenes sería el siguiente: 
-En el lateral derecho a los pies encontramos una pequeña capilla con las imágenes de Nuestra Sra del Monte (patrona de Bolaños) y el Nazareno, con salida lateral al exterior.
-Sobre una de las puertas laterales vemos un relieve de la Santísima Trinidad (s XIX). Y frente a las puertas de entrada las imágenes modernas de la Virgen de Lourdes y el Cristo de la Providencia, que muestra los pies con las vetas de la madera al descubierto por el desgaste de los besos de los fieles. 
-Dos pequeños retablos laterales con la Dormición y Asunción de la Virgen, enfrentado al retablo de San Antonio de Padua al otro lado.

                      Nuestra Señora del Monte, patrona de Bolaños en Ciudad Real (SIEMA Matritensis)

Cristo de la Providencia, que parece algo desproporcionado con las piernas 
pequeñas (SIEMA Matritensis)

Detalle de los pies desgastados del Cristo por los besos (SIEMA Matritensis)

Relieve de la Santísima Trinidad sobre una puerta de entrada
(SIEMA Matritensis)

-Las capillas del crucero son la Virgen de la Salud, junto a las pequeñas imágenes de Santa Águeda y Santa Lucía. Al otro lado el famoso Cristo de la Misericordia (s XVII) y una Dolorosa. A destacar también el confesionario antiguo de madera y los frescos como frisos que van recorriendo la cornisa, además de los evangelistas de las pechinas en la cúpula central del crucero.

Virgen de la Salud (SIEMA Matritensis)

                                              Santa Águeda mostrando los pechos en una bandeja 
                                                               (SIEMA Matritensis)

Detalle del Cristo de la Misericordia (SIEMA Matritensis)

Confesionario de madera (SIEMA Matritensis)

Evangelistas en las pechinas de la cúpula central (SIEMA Matritensis)

Antes de llegar al altar encontramos dos pequeños retablos bajo los arcos laterales y, a continuación, dos espacios rectangulares utilizados como capillas. También las esculturas del sagrado corazón de Jesús y de María. 
-En el lado derecho, después de la imagen de San José, el espacio reservado para la Cofradía de la Borriquita.
- En el lado izquierdo, el retablo de la Virgen del Pilar da paso a un espacio rectangular que sobrecoge por la cantidad de imágenes devocionales que tiene. Desde ahí se pasa a la sacristía. La Virgen de la Milagrosa, la Virgen del Carmen, el conjunto de la Transverberación de Sta. Teresa (junto a imágenes de Sta. Rita, San Roque y San Martín de Porres). Además de San Expedito, San Cayetano, San Pancracio, San Nicolás de Bari, la Virgen del Perpetuo Socorro o la Soledad. Donadas por fieles la mayoría.

Imágenes procesionales de la Cofradía del  borriquito (SIEMA Matritensis)

Transverberación de Santa Teresa (SIEMA Matritensis)

Vista general de esta capilla rectangular situada a la izquierda del altar
mayor (SIEMA Matritensis)

                                Vista del coro alto con el rosetón y el órgano (SIEMA Matritensis)

Esta iglesia dió nombre a la plaza de San Ildefonso desde finales del siglo XVII. Anexo a su lateral izquierdo estuvo el antiguo Mercado de San Ildefonso, que todavía recuerdan muchos vecinos de la zona. Fué el primero de los mercados cubiertos de Madrid, que funcionó desde 1835-1970. También tenía puestos al aire libre que daban a la plaza, haciendo de este punto un animado centro comercial. En esta imagen del mercado se aprecia también la fachada sin enfoscar.

                        Antiguo mercado de San Ildefonso y parte baja de la fachada de la iglesia
                                                      (urbancidades.wordpress)

La Farmacia Puerto, hoy Malasaña, en el nº 4 de la plaza, es todo un símbolo. En el plano de Texeira ya existía una farmacia en la parte baja de una de las casas que daba a la plaza, era la Farmacia de Lucas López Moya (1654). Esa casa se demolió con la reforma de la plaza a fines del s XVIII, en 1798, y se construyó el edificio actual donde está la farmacia con siglos de historia. El Dr Diego García-Herreros se hizo cargo de la misma en el siglo XIX, de donde es la mayor parte de decoración: maderas finas con decoración muy elaborada en los armarios, los frascos de cristal, los bustos de Galero e Hipócrates, el relieve con la alegoría de la farmacia. Durante el s. XX se la conoció como Farmacia Puerto, al hacerse cargo de ella Antígono Puerto García, que murió asesinado en 1936, pasando la farmacia a sus herederos y así ha continuado justo hasta el 2015, que cambió de dueños y de nombre. Pero que han mantenido la decoración decimonónica que se puede contemplar todavía hoy. A modo de ejemplo os pongo las siguientes imágenes de la farmacia:

                            Farmacia Malasaña, antigua farmacia Puerto (SIEMA Matritensis)

Placa de farmacia centenaria, de 1798, después de remodelar la plaza Manuel 
Bradi (SIEMA Matritensis)


Hermosas columnas y pilares jónicos del s XIX con maderas nobles para separar los espacios
(SIEMA Matritensis)

Estanterías originales en estilo neoclásico (SIEMA Matritensis)

Busto decimonónico de Galeno ocupando el centro de la estantería anterior
(SIEMA Matritensis)

Busto de Hipócrates (SIEMA Matritensis)

Botes de cristal originales de cuando gestionaban la farmacia los Puerto
(SIEMA Matritensis)

Relieve sobre la ciencia de la farmacia (SIEMA Matritensis)

Sofá de espera encajado en el mueble neoclásico del siglo XIX
(SIEMA Matritensis)

Como veis la plaza no desmerece, ni su entorno tampoco. Todo un descubridor como Colón tiene en Madrid una pequeña calle en este barrio, conocida como calle Colón sólo desde 1835, ya que antes aparecía como calle Catalina,la vieja. En ella localizamos una peluquería de 1856, la antigua peluquería urbano (muy modernizada hoy) y las bodegas centenarias La Ardosa (1892). Así como los curiosos negocios del Taller de encuadernación La Eriza o la tienda de camisetas Deartee, que juega con la pronunciación del nombre en inglés.

Bodega de la Ardosa, donde tomar un buen  vino o vermuth y que tiene mucho encanto por dentro también (SIEMA Matritensis)

Escaparate de Deartee (SIEMA Matritensis)

Peluquería urbano (SIEMA Matritensis) 

Para terminar os mostraré la empinadísima calle El Escorial , que debe su nombre a Mateo Vázquez, uno de los secretarios de Felipe II, que se instaló en este barrio a las afueras y lejos del alcázar, con aire limpio, y desde su casa en esta cuesta decía que se podía ver el Escorial. Una de las casas de comida con solera y tradición está en esta calle. Como siempre podéis seguir nuestra actividad cultural en Twitter e Instagram @siemamadencanto, Facebook Siema Matritenis o en agenda www.siema.es. Recordar que no publicamos las visitas privadas que nos solicita mucha gente, ni las de empresa, sólo las que se puede inscribir uno libremente. Hasta pronto!

Maribel Piqueras 
                                              Empinada calle Escorial (SIEMA Matritensis)

Casa de comidas Fidel en la calle Escorial (SIEMA Matritensis)