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miércoles, 26 de septiembre de 2018

La Puerta de Alcalá

Tenía ganas desde hace tiempo de escribir algo sobre la historia de la Puerta de Alcalá, todo un símbolo para la ciudad de Madrid. Empezaré por el nombre, que le viene dado por su situación, en el E de Madrid, en el importante camino que conducía hacía Alcalá de Henares y, a su vez, era una vía de comunicación para acceder a Aragón y Cataluña. La ciudad Austria siempre crecía ampliándose hacia sus lados E y S. Así que esta puerta pasó a sustituir a las anteriores de Guadalajara y Sol, y formaba parte de la cerca de Felipe IV . Esta antigua Puerta de Alcalá de acceso a la ciudad es la que aparece en el fondo del famoso cuadro de Antonio Joli, titulado "La calle de Alcalá". La Puerta de Alcalá barroca fue construida por Patricio Caxés en 1636. Era sencilla en la forma y, también, en los materiales de construcción: de ladrillo, compuesta por un arco principal y otros dos laterales más pequeños. Encima se colocaron dos torrecillas pequeñas en los extremos y un arco central donde, en la parte daba al centro de Madrid, pusieron una imagen de Nra Señora de las Mercedes, algo muy típico en la sociedad del barroco. Acompañaban a la Virgen otras dos imágenes religiosas: San Pedro Nolasco y la beata Mariana de Jesús. Todas esas denominaciones de santos hacen referencia a que era el camino hacia Aragón.

Puerta de Alcalá de mediados s XVII. Obsérvese la decoración barroca 
y las esculturas de santos aragoneses junto a la Virgen de la Merced
(Blog Turismoalternativo)

Busto de mármol de Felipe IV, rey que mandó hacer la 
antigua Puerta de Alcalá. Atribuído a Pietro Tacca, en el 
Museo de Historia de Madrid (Foto SIEMA)

Una de las representaciones más famosas de esta puerta de Alcalá es la que pintó Antonio Joli al fondo de su representación de la calle Alcalá, que se conserva en la Casa de Alba. Estaba situada junto a la antigua plaza de toros, muy cerca de la actual Plaza de Cibeles. Este pintor, natural de Módena, llegó a Madrid durante el reinado de Fernando VI porque Farinelli le mandó llamar para organizar decorados teatrales. Aunque regresó en 1754 a Italia, siguió mandando cuadros encargados por la Monarquía española, como este de la calle Alcalá.

Calle Alcalá, Antonio Joli, 1760 (Casa de Alba)

La Puerta de Alcalá actual pertenece al reinado de Carlos III y formaba parte de todo un nuevo proyecto urbanístico encargado, en 1767,por Aranda a Hermosilla para remodelar los paseos del Prado, Recoletos y Atocha según el gusto y necesidades del reformismo ilustrado. Siguiendo la moda francesa de los Borbones, la Puerta de Alcalá serviría como puerta de honor al rey Carlos III según se entrase a la ciudad desde el E. Se decidió demoler la antigua y construir una nueva. En un punto más majestuoso, donde se viera más. Rodeada por los paseos arbolados anteriores, con fuentes o palacios (como el de los Alba en un alto). Tanto Hermosilla como Ventura Rodriguez trabajaron en proyectos para la nueva puerta, pero ninguno convenció al monarca, que terminó encargando a Sabatini el proyecto definitivo. En el Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando se conservan los dos proyectos de Sabatini. Ambos se hicieron en 1769, pero el primero de ellos, sin arco central y con un frontón rectangular tipo francés de remate, a mi modo de ver, cargaba mucho la parte superior y no resultaba armoniosa. Menos mal que se hizo finalmente la segunda versión, la que conocemos hoy en día. Esta consta de tres arcos, de los cuales el central está hecho como un arco triunfal entre columnas clásicas. Los otros dos que le rodean para entrada de carruajes son más sencillos en decoración. En los flancos las puertas adinteladas, para circulación de personas. En la parte central superior podemos ver el frontón semicircular con la inscripción de la fecha y reinado, así como la decoración con elementos militares.

Versión no realizada para la Puerta de Alcalá. Sabatini, 1769 
(RABASF , inv 6291)

Versión si ejecutada por Sabatini para Puerta de Alcalá, 1769
(RABASF, inv 6293)

La Puerta de Alcalá tiene dos caras, una para la ciudad de Madrid y, otra que es la que mira a los visitantes que llegan desde el camino de Alcalá hacia el interior de la capital. También se pueden apreciar las dos caras y su distinta decoración desde el lateral, así como comprobar el grosor de los muros. Cuando entrabas en la ciudad te encontrabas con el impresionante escudo de Carlos III sujeto por ángeles, encima del frontón semicircular partido. Justo debajo, la inscripción en el rectángulo: "Rege Carolo III/ Anno/ MDCCLXVIII" (rey Carlos III y el año de la inauguración, 1778). A ambos lados de la inscripción, dos pequeñas pilastras clásicas acanaladas. Debajo, el entablamento clásico por tramos, donde sobresale los que se sitúan encima de las columnas. Esas columnas son migelangelescas, es decir, jónicas con guirnaldas debajo. Tres en diferentes posiciones rodean el arco principal. Ángeles puttis en esta cara de la puerta decoran el límite superior. Esta cara sería la exterior, por tanto, la más decorada. Mientras que en la otra cara son elementos militares. 

Puerta de Alcalá que mira al Parque del Retiro y calle Alcalá
(Foto SIEMA)

Detalle con la inscripción de la fecha y reinado de Carlos II
(Foto SIEMA)

Lateral de la Puerta, donde se aprecian las dos caras y
la decoración diferente en su parte superior (Foto SIEMA)

Puerta de Alcalá en la cara que da al centro de Madrid, 
metida dentro del tráfico (Foto SIEMA)

En un  punto estratégico como éste, recomiendo hacer un saltó por Ramses.life, como negocio con encanto. Situado con vistas a la propia Puerta de Alcalá, Ramsés ofrece un espacio gastronómico variado y de calidad, donde encontrar muchos tipos de cocina (Natsuki o de fusión, Suria o mediterránea e Ikebena en su amplia terraza). También espacios únicos para sus eventos o cenas, zonas de copas o  reservados especiales. Todos los espacios han sido decorados por Philippe Stark y su innovador diseño. Para saber más meteros en www.ramses.life.com. 

SIEMA Matritensis sigue ofreciendo visitas a empresas, grupos privados o, algunas libres, en Twitter@siemamadencanto  Facebook Siema Matritensis o www.siema.es 

Maribel Piqueras

Zona de copas en la parte de abajo, con alfombra de cristal y
luces diseñada por Philippe Stark (Foto SIEMA)

Barra de copas en la parte de abajo, de cristal rosa imitando 
mármol (Foto SIEMA)

Salón clásico de la parte superior (Foto SIEMA)

Otro de los grandes salones de arriba (Foto SIEMA)

Pequeño reservado en la parte superior (Foto SIEMA)

Techo del reservado llamado Cristine, por el retrato de la
madre del dueño de Ramsés (Foto SIEMA)

Lavabos con diseño también de Philippe Stark (Foto SIEMA)

Bonito jardín japonés que comunica con Villa Torini
(Foto SIEMA)

Villa Torini, pequeño salón comedor (Foto SIEMA)

Sala interior de Villa Torini (Foto SIEMA)

Curiosas escaleras con grafitis artísticos (Foto SIEMA)

La Puerta de Alcalá de noche, a la salida de nuestro evento 
en Ramsés (Foto SIEMA)




jueves, 20 de septiembre de 2018

Parque de la Fuente del Berro

El incipiente otoño es una de las épocas más bonitas para visitar los jardines de Madrid. Un jardín con mucha historia, declarado jardín histórico-artístico en 1941 y que todavía resulta muy desconocido para los madrileños es el que hoy nos ocupa. Todo en él tiene relación con la importancia del agua. Se podría hacer un recorrido sólo del transcurrir del agua en este parque: que iría desde el antiguo manantial de la parte superior (Fuente del Berro), pasando por la ría, el lago, la cascada o las diferentes fuentes. Toma el nombre de la Fuente del Berro, anexa al parque y que se puede ver nada más pasado el palacete y la plaza con fuente baja circular. Era un antiguo manantial procedente de un afluente del arroyo Abroñigal, que circulaba por el E del parque. El agua tenía tan buena calidad que se usaba para abastecer a la Casa Real. Incluso algunos, como la primera mujer de Carlos II, Mª Luisa de Orleans, declararon que el agua que se sirviera en palacio proviniese solo de ese manantial. Durante el reinado de Carlos III, se construyó una estructura para proteger la fuente y permitir el acceso a ella sólo para los aguadores reales, quedando algún caño fuera para uso público. La II República derribó, en 1932, esa estructura o caseta que la cubría. Finalmente ese manantial se clausuró en 1977. Tiene forma semicircular de ladrillo visto, con algún adorno de piedra, como los escudos del oso y el madroño y otro escudo con un dragón (símbolo que también utilizó unos años el ayuntamiento de Madrid). Presenta la curiosidad de tener visible todavía la placa de registro metálica del viaje de agua antiguo de Fuente del Berro, en vez de la del canal Isabel II.

Fuente del Berro (Foto SIEMA)

Curioso escudo de piedra del dragón (Foto SIEMA)

Tapa de registro del viaje de agua antigua (Foto SIEMA)

El origen del parque se remonta a principios del s. XVII, cuando el Duque de Frías, D. Bernardino Fernández de Velasco, fue adquiriendo varios terrenos en la zona para su uso agrícola y de recreo. Llegó a tener, junto a su vivienda ahí, huertas, estanques, fuentes y zonas de pasto común. Por eso al principio los madrileños hablaban de la Quinta de Frías o la Quinta de Miraflores. En 1630 pasó a ser real sitio por su adquisición por el rey Felipe IV. Rey que necesitaba espacios verdes de los que carecía el Alcázar de los Austrias. Coincide con la decisión de construir el palacio y jardines del Retiro también en esas fechas. Una década después alojará en la finca a los benedictinos castellanos expulsados en 1640 de Cataluña, para los que se haría posteriormente la iglesia de Monstserrat, en la calle San Bernardo. En el s. XVIII, 1703, pasa a propiedad privada en otras manos, en las de Dª María Trimiño. Esta señora la donó a la orden mercedaria calzada. Pero un real decreto de 1798, promovido por los ilustrados de la época de Godoy, decidió poner en venta los bienes de instituciones religiosas y patronatos, así que la volvieron a coger diferentes manos privadas durante el s. XIX. Desde 1846 y hasta fines de siglo heredó la finca la familia de Manuel Retama, quien realizó notables mejoras. Se pensó en hacer un jardín tipo inglés, con sus praderas, arbolado y senderos, con un diseño paisajístico que pareciera natural. También se planteó la instalación en el mismo de un parque de atracciones con el nombre de "Nuevos Campos Eliseos", empezándose las obras para el mismo en 1897, cuando ya estaban edificados los "Campos Eliseos" primeros, que estaban situados más cerca del Parque del Retiro, entre Serrano y Velázquez, pero quedando interrumpidas en 1902. Por tanto, se quiso hacer algo parecido: una zona de recreo y divertimento con jardín tipo inglés, con puentes, pabellones y lagos.
Plano de situación del primer parque llamado Campos Eliseos, junto al 
Parque del Retiro ( Foto Andrés Molina, Historias Matritensis)

Fotos antiguas de esos primeros Campos Elíseos
(Andrés Molina en Historias Matritensis)

Se expropió la propiedad y pasó a subastarse. Volvió a ser finca familiar y a vivir su época de mayor esplendor en los años veinte y treinta, cuando pertenecía  a la familia Van Aegen. Esta familia, de origen holandés, acondicionó el antiguo palacete y organizaban numerosos eventos.


Vista de las praderas y arbolado de tipología paisajista de jardín inglés 
(Foto SIEMA)

Palacete de Fuente del Berro, construido en alto, desde donde
se divisa todo el parque. Hoy centro cultural gestionado por la Junta de Distrito del 
Barrio de Salamanca (Foto SIEMA)

Detalle del saliente del palacete (Foto SIEMA)

Continuando con la historia de este jardín diré que ya antes de la II República el parque no estaba aislado de la ciudad, sino que en el O se habían edificado las colonias Iturbe y Fuente del Berro. Colonias de lujo muy apreciadas hoy en día. En ellas viven muchos famosos como, por ejemplo, Richard Gere y su mujer española que tienen casa allí. El Ayuntamiento de Madrid adquirió la propiedad del parque en 1948, haciendo una serie de obras hasta que se abrió al público en 1954. Estos días siguen las mejoras del estanque de patos y la ría menor. Se ha adornado posteriormente con un conjunto de esculturas y también el Ayuntamiento ha marcado una senda con las especies del parque. Todo ello muy de agradecer. Para facilitar el recorrido del parque y sus monumentos se me ha ocurrido seguir el siguiente camino:
1.   Entrada principal, por medio de dos torreones almenados de ladrillo visto y una puerta de hierro.  Los torreones presentan pabellones a los lados y, hacia la derecha, vemos la famosa torre del  reloj.Todo ello en estilo neomudéjar muy característico de finales s. XIX.

Entrada principal, por la c/Enrique dÁlmonte, vista desde
dentro del Parque (Foto SIEMA)

Acceso desde la calle (Foto SIEMA)

Torre del reloj (Foto SIEMA)

2.  Glorieta circular con fuente central:  bonita fuente de piedra en forma de jarrón clásico, con surtidores de los mascarones. La base es octogonal, con cuatro volutas decoradas por hojarasca. Todo ello forma un espacio circular al que se accede por cuatro tramos de escaleras. Este monumento pertenece también a fines del s. XIX, cuando se pensó como parque de atracciones.

Fuente de piedra en la entrada principal (Foto SIEMA)

3.   Palacete: Al antiguo palacete clásico se le han hecho diversos añadidos, como las molduras de estilo plateresco que decoran las ventanas o pilastras, así como el pórtico con los restos de un jardín sevillano con azulejos coloristas de principios del s. XX. Bajo la terraza superior, en su lado N, hay todavía restos de una gruta artificial. El jardín del palacete se organiza en tres terrazas para superar así los desniveles del terreno. Destaca su escalera monumental con tres tramos según las terrazas, de aire clásico en toda la decoración.

Antiguo palacete hoy perteneciente a la Junta de
distrito de Salamanca (Foto SIEMA)


Escalera monumental clásica que comunica el palacete y sus jardines
con el resto de la Fuente del Berro (Foto SIEMA)

Detalle de la fuente de cerámica situada en la última terraza de subida al palacete (Foto SIEMA)


4.  Plaza con fuente circular: fuente baja con un surtidor en el centro. Comunica los jardines que rodean el palacete con la entrada a la Fuente del Berro.

Plaza con fuente circular (Foto SIEMA)

5.  Fuente del Berro, que ya comentamos.
6. Quioscos y palomares, realizados a fines del s. XIX, con tejado de pizarra y decoración historicista de la época.
7.   Estanque de los patos: de forma sinuosa, con casita para los patos y muros de ladrillo visto. Antes de llegar al estanque se divisan dos fuentes gemelas.

Uno de los quioscos decimonónicos del parque
(Foto SIEMA)

Palomar (foto SIEMA)

Estanque de los patos (Foto SIEMA)

8.   Ría chica: la ría mayor no existe en la actualidad, así que nos conformamos con el diseño de esta ría chica, con un trazado irregular que se cierra en si mismo. Sigue la dirección E-O y deja en el interior islas de vegetación curiosas. La cruzan puentes de diversas tipologías (japonés, circular con bancadas).

Puente circular con bancadas laterales y barandilla de hierro, para 
pasar la Ría Chica (Foto SIEMA)

Escaleras rústicas (Foto SIEMA)

9.  Escultura a Enrique Iniesta: la autoría es del escultor Federico Coullant Valera y representa al músico tocando un violín. Es de 1975.
10. Monumento a Bécquer: de 1974, obra del escultor De Santiago. Conjunto escultórico que representa al literato en bronce, con atuendo de la época y una rima en la inscripción de la base. Sobre agua, el literato vestido con ropa de campo hablando con una joven y, a la derecha, otra joven melancólica. Todas ellas esculpidas en piedra.
11.  Cascada: el murmullo del agua en esta parte se añade a lo romántico del lugar y la bajada con escaleras por ambos lados de la cascada.

Escultura del músico Enrique Iniesta, de Coullant Valera
(Foto SIEMA)

Conjunto escultórico de Bécquer, de Santiago
(Foto SIEMA)

Cascada (Foto SIEMA)

12.  Lago: en estos límites inferiores del parque, donde estuvo el cauce del arroyo Abroñigal, pasa ahora la vía de circunvalación conocida como M30. Se oye el ruido de los coches, a pesar de intentar paliarlo con gigantescas pantallas acústicas. Por aquí pasaba también la Ría Grande que hacía un remanso más grande para formar este lago.
13.  Escultura de Alexander Pushkin: esta escultura en bronce del famoso poeta y dramaturgo ruso fue regalada por la ciudad de Moscú a Madrid. El autor es el ruso Oleg Komobot.

Lago (Foto SIEMA)

Otro de los muchos detalles con encanto que hay por 
el parque (Foto SIEMA)

Escultura de Alexander Pushkin, situada detrás del
parque infantil (Foto SIEMA)

14.  Estanque circular: Precioso estanque circular en la parte lateral derecha de abajo. Lo realza la escultura de piedra que representa un anciano con un cántaro de agua a sus piés.
15.  Fuente Mural: de granito y empedrado en el suelo, con el escudo de Madrid del oso y el madroño en su frente. Del centro de unos pequeños escalones sale un canal de agua directo al estanque anterior. Un juego de agua que nos recuerda el jardín hispano árabe del Generalife (Granada)
16. Diversas esculturas abstractas: Subiendo esta ladera nos encontramos con diversas esculturas abstractas realizadas en acero inoxidable y piedras de diferentes materiales.

Con estas últimas imágenes me despido, esperando haberos descubierto algo más de los encantos de Madrid. Siempre es mejor recorrerlo con más detalle en nuestras visitas guiadas, donde contamos mucho más. Para contactar y seguirnos ya sabéis que estamos en info@siema.es o twitter: @siemamadencanto  Facebook: Siema Matritensis y la web general www.siema.es . Desde el parque se ven unas espléndidas vistas del Pirulí. Al no ser botánica no comento los temas de plantas, pero en las visitas guiadas al mismo por SIEMA Matritensis siempre hay algún botánico o paisajista que nos comenta de los cedros, los árboles de Júpiter tan bonitos con flores de diferentes colores y sus ramas características, los ginkgo biloba que se ponen amarillos en otoño, los olmos, castaños, etc.. También destacar la libertad que tienen los pavos reales del parque para pasear fuera del mismo, por las calles adyacentes donde los coches los respetan. 

Maribel Piqueras
Estanque circular (Foto SIEMA)

Fuente Mural de granito (Foto SIEMA)

Una de las esculturas abstractas, la de Fernando Gonzalo
Calisalvo-Gayo (Foto SIEMA)

El Pirulí se asoma al parque (Foto SIEMA)

Árbol de Júpiter y rosas silvestres (Foto SIEMA)

Los pavos reales a sus anchas por las calles (Foto SIEMA)