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miércoles, 30 de mayo de 2012

EL CAPRICHO DE LA ALAMEDA DE OSUNA

Cuando la Duquesa de Osuna eligió el nombre de El Capricho para estos maravillosos jardines dejó ya claro el uso que iban a tener: servir de escenario de juegos y placeres para ella misma, su familia y amigos. Será la primera que ponga de moda en España el juego a ser campesinos, inventado por la reina MªAntonieta. Esta reina francesa que llegó al trono siendo muy niña decidió colocar, junto al lujo de Versalles, una pequeña aldea con casas tipo chozas donde sus damas se disfrazaban y jugaban a ser campesinas, coger huevos, ordeñar vacas, etc...Pero nuestra duquesa quería todavía más y aplicó la ciencia experimental tan propia del cientifismo ilustrado a su jardín. Me gustaría acercar al lector a la figura de esta mujer antes de comenzar el recorrido por la historia de este parque y su descripción. Para ello nada mejor que adentrarnos en el "Retrato de los Duques de Osuna" pintado por Goya en 1788
En esta obra, dentro de un esquema piramidal que nos proporciona unidad, aparecen retratados con gran colorido, delicadeza y luminosidad. Usando de un fondo neutro, sencillo, para no distraernos con la decoración de la casa y centrarnos en los personajes. El es Pedro Tellez de Girón, IX Duque de Osuna y tres años menor que ella, Josefa Alonso Pimentel, Condesa-Duquesa de Benavente. Se casaron en 1774. Aparecen junto a sus hijos: Joaquina, que será más tarde Marquesa de Sta. Cruz y a quien Goya retratará como tal en 1805, Josefa (futura Duquesa de Abrantes, también retratada por Goya en 1816), Francisco de Borja, que es el heredero y aparece cabalgando sobre el bastón de mando de su padre. Por último Pedro de Alcántara, uno de los primeros directores del Museo del Prado, príncipe de Anglona, que se mantendría siempre fiel a la constitución de 1812 y por eso le incautarían todos sus bienes. La Duquesa de Osuna tuvo una larga e intensa vida. Había nacido en 1752 y murió en 1834. Además de poseer innumerables títulos nobiliarios, es el prototipo de mujer liberal ilustrada y afrancesada. Le encantaba la música y solía organizar en su casa conciertos de cámara, también perteneció a una asociación que promovía la ópera en España y encargó a Hayden algunas composiciones. Apasionada del  teatro (Ramón de la Cruz estrenó con ella algunas piezas teatrales, Moratín era un asiduo contertulio). También era una gran amante de la pintura, como queda demostrado en el mecenazgo de Goya, que siempre permaneció fiel a esta familia y a cuyos hijos, como hemos visto, siguió retratando de mayores. Goya decoró el gabinete de la Duquesa en el Capricho. Seguía de cerca las últimas novedades y la economía de su país, fue admitida en la Real Sociedad Económica madrileña y presidía la Junta de Damas (desde este puesto se ocupaba de la situación de las mujeres en las cárceles, la higiene, la justicia social y temas educativos). Era una gran lectora y debido a sus influencias consiguió permiso de la Inquisición para leer libros que estaban prohibidos en el Índice, como los de Rousseau o Voltaire. Desarrolló labores políticas y dìplomáticas junto a su marido. Junto a la reina MªLuisa y la Duquesa de Alba era de las mujeres más importantes de España en esa época, pero ella no seguía las modas poplares o españolas en el vestir, como las otras dos, sino que se hacía traer de Francia las sedas de los vestidos y su peluquero también seguía las tendencias francesas, como se aprecia en el retrato.

Una vez conocido el personaje, su formación y gustos que va a poner en práctica en el jardín, nos situamos en el propio parque del Capricho. Se localiza en la Alameda de Osuna, al NE de Madrid y consta de una superficie de unas 14 hectáreas. La primera traza para los jardines la realizó Pablo Boutelou, autor del Jardín del Príncipe en Aranjuez. Pero ese primer proyecto se archivó tras la llegada de Jean Batiste Mulot, quien trabajaría en este jardín entre 1787-1790. El es el gran creador de este jardín, el primer jardín romántico de Madrid. La Duquesa tenía un contrato de exclusividad con estos paisajistas, que habían trabajado en el Petit Trianon de París, pero les pidió un jardín estilo inglés o romántico, en lugar del clasicismo francés, que solo se aprecia en la avenida principal y parterre en dirección al palacete. Pierre Provost continuaría los trabajos hasta 1810
Vista del Estanque desde el Embarcadero (Foto SIEMA)

Podemos distinguir tres etapas en la ejecución del Parque. La primera dura hasta 1807, año en que fallece el Duque, y donde está prácticamente todo ya hecho. La segunda etapa iría desde la guerra de la Independencia hasta 1834, año en que muere la Duquesa. Ella tuvo que huir de Madrid en la guerra y estuvo en Cádiz. Aunque el parque lo ocuparon los franceses, estos permitieron a los jardineros el cuidado del mismo. La Duquesa siguió embelleciéndolo después de la guerra y así, en 1815, encargaría a López Aguado la construcción del Gran Casino para bailes. La última etapa en que su familia realizó trabajos en el parque fue su nieto, entre 1834-1844, adelantando la fachada con columnas del palacio y construyendo la exedra a su memoria. Tras la muerte del X Duque de Osuna la evolución del Parque iría de mal en peor. Su hermano Mariano no tenía las aptitudes y gusto artístico del anterior, llegando a convertir el Parque en un auténtico zoológico con camellos, pavos, águilas, faisanes, corzos, gansos y cisnes. Tras la revolución de 1868 entró en fase crítica de la que solo sobrevivieron los árboles y flora más fuerte. En 1896 la familia de Osuna entró en quiebra y se subastaron todos sus bienes. Durante la Guerra Cívil fue cuartel general de defensa. Hasta 1943 no lo declararon Jardín Histórico Artístico. En 1974 el Ayuntamiento compró todo el conjunto, declarándolo en 1985 Bien de Interés Cultural.

Exedra del Capricho

Pasado el torno llegamos a una plaza redonda que sería el primer capricho de este parque, dedicado a plaza de toros. Por el paseo vemos a la derecha el segundo capricho, que serían los enfrentados o duelistas, sobre una base de rocalla están estas dos esculturas de bustos enfrentados, separados los 40ms que exigían las normas para hacer duelos. Dejamos el invernadero para plantas exóticas a la derecha y llegamos a la exedra, mandada hacer por su nieto: junto a las columnas existió un busto de la duquesa, alrededor las esfinges de plomo fundido del escultor Francisco de Elías y los bustos de los emperadores paor toda la plaza. Atravesamos el parterre francés con sus fuentes y clasicismo hasta llegar a la fuente central de los delfines. Desde las bonitas verjas de hierro se aprecia el gran laberinto donde jugaban a esconderse guiados desde arriba por sus pajes y damas.

Laberinto (Foto SIEMA)

Diseño del laberinto desde arriba (Microsiervos)

El Palacete ya fue levantado por Mulot con sus dos torres en las esquinas, pero la bella columnata se la debemos al hijo de López Aguado quien la colocaría ahí en 1838. Hoy en día está restaurado por fuera, pero no por dentro. Destaca la maravillosa escalera. En la planta baja se sitúan el zaguán de entrada, el oratorio, cuarto de capellán, sala para criados, sala del turco o de fumar, comedor y cocina a la derecha. El comedor está cubierto de bóvedas rebajadas y tiene suelos con mosaicos fingidos, desde ahí por una escalera se sale al jardín de abajo a la derecha. En el piso principal se distribuyen los cuartos del Duque (despacho, gabinete de paises, pieza del reloj) y de la Duquesa ( baño, gabinete redondo-donde estaban los cuadros de escenas campestres, de galanteo o brujería pintados por Goya-sala de compañía, dormitorio y antedormitorio), cuartos de invitados.

Fachada principal del Palacete (Foto SIEMA)

Gabinete redondo del Capricho 
(Catálogo Museo Municipal Jardines Clásicos Madrileños 1981)

"Aquelarre" de Goya, que decoraba el gabinete de la Duquesa. Original en el Museo
Lázaro Galdiano (Foto SIEMA)

A la izquierda podemos ver  el bunker de Miaja, que ya estaba construído en agosto de 1937, con alta tecnología de seguridad, abovedado y con pasillos que conducen a pequeñas cámaras a los lados, cuatro a la derecha y tres a la izquierda. También tiene cuatro salidas exteriores al parque y una galería de escape que va al subsuelo del palacete. Restaurado en el 2015. Tiene una gran
extensión y se pueden ver los respiraderos al recorrer el parque

Gran pasillo central del bunker con dependencias a los lados
(Foto Diario.es)

Bunker, una de las salidas al exterior (El Mundo.es)


Diversas imágenes del abejero en primavera 
(esta última de SIEMA)

Interior del Abejero (Ramón Cano Picó)

El bonito abejero con la bóveda central , pintada con casetones y con la escultura de la Venus en el centro, era utilizado para jugar a observar el proceso de fabricación de la miel por las abejas. Estas entraban por las puertas metálicas lateralesEl templo de Baco, de estructura circular y con la estatua del dios Baco en medio, se divisa sobre una colina

Templo de Baco (Foto SIEMA)

Templo de Apolo desde la parte de atrás 
(Foto SIEMA)

La plaza octogonal del Dios Saturno, el fortín para juegos a soldaditos, la zona de columpios. El puente de hierro y el embarcadero de juncos, con pinturas en trampantojo realizadas por Tadey en 1792. El estanque con la isla donde está enterrado el III Duque de Osuna, que había fallecido en 1623 en el castillo de la Alameda ( por cierto, material de este castillo se utilizó para el palacete y los muros de cerramiento del parque). Las vistas de este estanque son una verdadera preciosidad que hacen la delicia del visitante

Estanque (Foto SIEMA)

Interior del embarcadero, con las pinturas de Tadey
(Foto SIEMA)


Detras de este jabalí que imita el de bronce de la plaza de la paja de Florencia está un cubo de ladrillo que sirve para cubrir el pozo natural del que parte la ría navegable y el agua para el parque, aunque también sirve para base del Casino de 1815, de estructura irregular con escenas de las cuatro estaciones en la parte de arriba y pintado a tonos claros. Dentro estaba bordeado por espejos para bailes y frescos en la bóveda. 

Vista general del Casino (Foto SIEMA)

Campo en flor del Capricho, justo en frente del Casino
(Foto SIEMA)

Paseo por el Capricho, hasta la Plaza de Saturno que se ve al fondo
(Foto SIEMA)

Seguimos paseando junto al fortín (Foto SIEMA)


Llegaríamos a la Casa de la Vieja, una vivienda pintada y decorada como casita de labranza con todo lujo de detalles y con su huerto al lado. Pero antes de salir volveríamos a nuestra izquierda para localizar el estanque más profundo de todos y la ermita construida a imitación del templo románico, con ruinas fingidas por Tadey, un pórtico y la tumba de fray Arsenio, el ermitaño que oró tantos años por la duquesa. Cuando la duquesa le faltaba personal tiraba de autómatas. Así lo hizo aquí, en el fortín y en la casa de la Vieja. Con la siguientes fotos doy por terminado este blog y animo a todos los lectores a recorrer el parque con pausa. La época ideal es primavera, cuando florecen las lilas y el árbol de la Pasión, que eran los preferidos por la Duquesa de Osuna. Ya sabéis que organizamos desde Siema Matritensis visitas guiadas al parque, y también privadas siempre que nos las pedís a www.siema.es o info@siema.es . ¡ A disfrutarlo! 

Maribel Piqueras

Casa de la Vieja (Foto SIEMA)

Ermita (Foto SIEMA)

4 comentarios:

  1. Hola Maribel,
    Enhorabuena por el artículo y su completa documentación que nos acerca más a este fascinante personaje.
    Un saludo.

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Hola Maribel, la segunda foto de los jardines, no es el Capricho son los jardines de Sabatini junto al palacio Real.

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    1. Gracias Luis, tienes razón, la foto tercera corresponde a Sabatini, no al laberinto del Capricho. La he eliminado, hasta que no localice la del enorme laberinto del Capricho. Gracias de nuevo

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